El ambiente iba tornando más festivo, en algunos sitios del mundo muggle se podían observar adornos navideños. Las niñas ya habían terminado el año escolar, ellas estaban muy contentas pues está sería la primera Navidad que pasarían junto a su padre.
Todos se veían muy contentos, yo incluída, volver con Harry y sentirme en familia era mi mayor felicidad.
Todos andábamos muy alborotados con los preparativos de la boda de Weasley y Astoria. La familia de la comadreja se quedó con la boca abierta cuando se les comunicó la noticia, o eso fue lo que me comentó Harry.
La boda está programada para el 21 de enero del 2006 y será en la mansión Greengrass. Tory anda emocionada, feliz y nerviosa.
Lo único que juega en mi contra es que me encontraré cara a cara con Ginevra Weasley...
Aparecí en las afueras de la Madriguera y camine hasta la puerta. Hoy volvía a ver a mi familia luego de pasar dos semanas en Bulgaria para unos partidos amistosos con el equipo de quiddich femenino del país.
— Hola, mamá, papá...— hablé al entrar a la estancia.
— ¿Ginny querida eres tú?— dijo mi madre asomándose, estaba en la cocina.
Me dirigí hacía donde ella se encontraba, y me lancé a abrazarla y darle un beso en la mejilla.
— Hola mamá, ¿cómo han estado todos?— pregunté.
— Todo bien por aquí, ¿y tú, que tal tú viaje?— dijo acariciando mi mejilla.
— Todo bien mamá, perdimos uno de los tres juegos, me hubiera gustado que estuvieran ahí, los he extrañado mucho— ella me sonrió con ternura.
— Nosotros también te extrañamos cariño y ya será en otra ocasión ir a verte a uno de tus juegos— dijo mientras servía té y un pedazo de tarta de melaza— vamos a sentarnos, tengo una noticia que darte.
Caminamos hasta el sofá donde tomamos asiento. Corte un pedazo de la tarta y me lo llevé a la boca, igual de deliciosa que siempre.
— ¿Y cuál es la noticia que tienes que darme? Espero no sea nada malo.
— Gracias a Merlín, no es nada malo...— mamá suspiro— bueno el próximo mes Ron se casará...— al escuchar eso el trago de té que había tomado salió expulsado por mi boca.
— ¡Por Merlín! ¿Quién es la desafortunada mujer que se casará con mi hermano?— mi mamá me lanzó esa cara de advertencia de no sigas por ahí.
— Astoria Greengrass, una chica muy dulce, iba en el mismo año que tú en Hogwarts, su familia se fue del país antes de que la guerra se desatará, según lo que nos comentó tú hermano, ellos tuvieron una relación a escondidas en el colegio— explicó mi madre.
— ¡Vaya! Mi hermanito se lo tenía bien guardado— sonreí— ¿para cuándo será la boda?
— El 21 de enero. Hay algo más que debo decirte...— comentó seria mi madre— Harry volvió a retomar su relación con Pansy, ahora viven juntos con sus hijas...— levanté mi mano para que no siguiera.
— Mamá, no tienes porque preocuparte, entre Harry y yo nunca hubo algo verdadero, me alegro mucho por él, ella es su verdadero amor, siempre lo fue— comuniqué pues sé que mi madre me contaba esto creyendo que yo pudiera volver a hacer algo— además creó que en Bulgaria encontré a alguien...— dije sonrojandome.
Toda la tarde pase platicando con mamá, feliz de poder volver a casa y de que ahora todo esté bien. Papá se alegró mucho de verme, cuando Ron llegó comenzaron las risas pues entre Fred, George y yo lo molestamos en toda la cena.
20 de Enero de 2006.
El tiempo pasó más rápido de lo que hubiera querido, ya mañana es la boda de Astoria, mañana tendré que verle la cara a la Weasley.
— Por fin se durmió Amely— dijo Potter entrando a la habitación, se tiró a mi lado en la cama.
— Esa niña es incansable, sobretodo si tú la consientes tanto— reclamé, el sonrió inocente.
— Oye es mi hija, yo la consiento todo lo que quiero— se acercó y dejó un beso en la boca— ven, vamos a dormir que mañana será un día muy agitado.
— Lo sé...— rodé los ojos— sólo de pensar que veré a la pelirroja, me estresa.
— Ey, no tienes porque preocuparte, ella es sólo una amiga, yo te amo a ti.
— Más te vale cuatro ojos, porque sino los hechizo a ambos.
Él sonrió, me abrazo y comenzó a besarme... Una noche muy agitada antes de la boda...
21 de Enero de 2006.
Mansión Greengrass.
Y llegó el gran día, la mansión quedó muy bonita con los adornos para la boda, la ceremonia se realizará en el jardín trasero. Astoria se ve reluciente en ese vestido.
— Chicas estoy muy nerviosa...— dijo viéndose en el espejo.
Su hermana se acercó a ella para darle ánimos.
— No te preocupes, todo saldrá bien, los dos serán muy felices juntos— Tory asintió con una enorme sonrisa en los labios.
— Bien, ya estoy lista, podemos bajar.
Daphne le entregó el ramo de rosas blancas, y procedimos a salir de la habitación.
En el camino ayude a Hermione a caminar, su panza está enorme pues ya sólo faltan dos semanas para que los mellizos nazcan.
Al llegar abajo, Draco de inmediato tomó a su esposa, mientras Vladimir admiraba la belleza de su hija con los ojos cristalizados por las lágrimas.
Astoria le advirtió que no llorará sino ella empezaría a hacerlo también. Todos tomamos nuestros lugares, de primero Daphne y Blaise, luego íbamos Harry y yo, Draco y Hermione, de último Theo y Luna...
La música comenzó a sonar y procedimos a salir hacía el jardín donde el novio esperaba feliz por su hermosa novia.
La ceremonia fue muy bonita y llena de lágrimas, debido a los cambios hormonales por el embarazo Hermione lloró de principio a fin, regañando a Draco por ser un hurón oxigenado insensible...
Todo iba muy bien, la recepción estaba de maravilla, las niñas jugaban correteando de un lado a otro, al ser una ceremonia íntima no tuvimos la presencia de periodistas, aún no estamos preparados para que el mundo mágico sepa que el héroe de guerra y una ex mortífago son pareja y que tienen dos hijas...
— Voy al baño, vigila que las niñas no hagan travesuras— anuncié a Potter me levanté de la silla.
Caminé hacía el baño, hice lo que tenía que hacer y cuando salí me encontré con quien menos quería hacerlo...
— ¿Puedo hablar unos minutos contigo?— suspiré y me debatí si hacerlo o no— por favor...
— Está bien Weasley, te escucho— gruñí en respuesta.
— Gracias... Bueno yo quería pedirte una disculpa por todo lo que pasó entre tú y Harry, yo creí sentir algo por él, por eso fue más fácil caer en la manipulación de la que fuí víctima...
— ¿Cómo que manipulación?— interrumpí.
— Sí, cuando dejé de administrarle la poción a Harry y todo se diera cuenta, unos días después yo me fuí de mi casa, estaba pérdida y sola, me sentía decepcionada conmigo misma— explicó la pelirroja— el caso es que comencé a tener dolores de cabeza y en el chequeo mensual que nos hacen en el equipo, me examinaron y dieron con que mi mente había sido manipulada por un hechizo, me dieron tratamiento y un mes después ya no habían rastros del hechizo.
Me quedé boquiabierta pues sé perfectamente quien era capaz de realizar ese tipo de hechizos, Ginevra Weasley sólo fue una víctima más de la maldad de Maximus Parkinson...
— Acepto tus disculpas...— dije y ella suspiro aliviada.
— Gracias, espero Harry y tú sean muy felices junto a sus pequeñas hijas— sin tiempo a decir nada, la pelirroja se dió la media vuelta y se alejó.
Yo hice lo mismo hacía donde estaba mi cuatro ojos y mis dos pequeños terremotos...
— Oye Draco, necesitó ir al baño— le comuniqué al rubio, este asintió poniéndose de pie para ayudarme a parar de la silla.
Cuando estuve de pie sentí un pinchazo de dolor en mi espalda baja y un líquido comenzó a bajar por mi entrepierna.
— Mmm Draco, creó que ya vienen...— murmuré un poco asustada.
— ¿Quiénes ya vienen?— preguntó sin voltear a verme.
— Los bebés idiota— gruñí aferrándome a su brazo cuando otro pinchazo de dolor me atacó.
— ¡Por Salazar! ¡Ya vienen! Mis hijos ya van a nacer— grito asustado haciendo que todos nos voltearan a ver— ¿Y ahora qué hago? ¡Mamá ven rápido! Tus nietos ya van a nacer...
— ¡Por Merlín! Draco estoy aquí a tú lado, por favor no grites— habló tranquila Narcissa— anda vamos hay que ir de inmediato a San Mungo.
Y como un enjambre de abejas todos comenzaron a ir de un lado a otro, desapareciendo con rumbo al hospital...
