TRAICIÓN
Mi cuerpo dió contra el suelo al momento de aparecer en la casa. Sentía cada parte del mismo adolorido, no podía moverme. Traté de cubrir mi desnudez con mis brazos, sin poder evitarlo las lágrimas acudieron de nuevo a mí, mis padres y mi hermoso Shadow murieron a causa de ese maldito... Y si no es por mi padre... No quiero ni imaginar lo que hubiera pasado si Maximus hubiese cumplido su objetivo.
Me abrazó más a mí misma, aún puedo sentir sus manos sobre mí y esa mirada de depredador me hace temblar de miedo. De pronto me siento mareada, la vista se me nubla y yo sólo quiero cerrar los ojos... Quiero descansar, ya no sentir dolor.
Mañana ya veré cómo es mi estado y así volver a casa, debo informar al Ministerio lo que ha pasado... Poco a poco el cansancio va venciendo, hasta llevarme a la casi inconsciencia...
Querido Harry;
He decidido quedarme las vacaciones, no es tan malo después de todo, incluso me han invitado a pasar unos días en la mansión que poseen en Rumanía.
Te amo cuatro ojos y te extrañaré mucho...
- P.P
Dejé el pergamino a un lado y tomé uno en blanco para responder la misiva que ha mandado mi Orquídea, estoy contento de que le haya dado una oportunidad a su tía de conocerse.
Luego de escribir, coloco el pergamino en la pata del ave que espera sobre la ventana, ésta emprende su vuelo y se pierde en el inmenso cielo...
Vuelvo mi vista hacía la cama, sobre ella está el regalo de Navidad para Pansy. Tomo la cajita de forma cuadrada, de terciopelo negro...
Fue un tanto difícil encontrar lo que buscaba, hasta que la misma Hermione me recomendó una joyería muy exclusiva ubicada en el Callejón Diagon... La castaña hizo gala de sus ansías por saber todo, y me acribilló de preguntas.
¿Quién es la afortunada que tiene tu corazón?
¿La conozco? ¿Gryffindor? ¿Slytherin? ¿Hufflepuff? ¿Ravenclaw?
¿Desde hace cuánto están juntos?
Claro que debía contarle, hacerla participe de la felicidad que sentía al tener a mi chica. Presumir ante todos que la escultural pelinegra, la princesa de Slytherin es mi futura esposa...
Abro la cajita y dentro de ella, un hermoso anillo de compromiso... En oro blanco y un diamante tallado en forma de una pequeña orquídea.
Ese es mi regalo de Navidad para mí Orquídea, pedirle que se case conmigo...
31 de Diciembre de 2000.
Querido Harry;
Rumanía es un lugar muy hermoso, quisiera que estuvieras aquí conmigo...
Espero pases un feliz fin de año, te mando muchos besos, ya queda poco para volver a vernos... Te amo.
- P.P
Estoy tan feliz por mi Pans, muero de ganas por verla, besarla, abrazarla y darle su regalo... Dentro de tres días podré hacerlo.
Bajo las escaleras para ayudar a poner la mesa.
— Hola, ¿te ayudo en algo?— preguntó a la castaña.
— Claro, te iré pasando los platos— contestó sonriendo.
— ¿Y esa gran sonrisa a qué se debe?— de inmediato sus mejillas se tornaron rojas— no me digas que es por el hurón— ella sonrió un poco más y me dió un golpe en el brazo.
— No le digas hurón, y si es por él, es tan caballeroso, cariñoso y creó que me estoy enamorando de él— terminó suspirando.
— ¡Vaya! Más bien ya estás enamorada— ambos reímos— me alegro por ti Hermy y espero que el hurón no te haga daño sino se las verá conmigo— volvió a golpear mi brazo— oye ya, está bien no le diré más hurón.
Reímos por eso, pues sabía que jamás dejaría de decirle así. Terminamos de poner la mesa y los invitados comenzaron a llegar para la cena.
Otro año más se acaba y otro año comienza, un año nuevo en donde pasaré con mi Orquídea, planeando un futuro juntos, felices de poder vivir nuestro amor y formar una familia...
02 de Enero de 2001.
Querido Draco;
Hoy por la tarde estaré de vuelta, fueron unas buenas vacaciones junto a mí tía.
- P.P
Dejo la escueta nota que ha mandado Pansy, algo me dice que esas vacaciones no fueron del todo buenas y en cuanto venga esa niña me debe una explicación de lo que en verdad sucedió.
Cuando la tarde llegó, mi madre y yo tomábamos el té, cuando la chimenea se activo dejando entrar a la pelinegra.
— Buenas tardes, he llegado— se acercó y saludo a mí madre con un beso en la mejilla— ¿Qué tal Navidad y año nuevo?
— Todo bien querida, Draco me ha presentado a su nueva amiga, la señorita Granger— dijo mi madre con una sonrisita en los labios.
— Sí claro ellos se han hecho muy buenos amigos, incluso Granger le ha dado tutorías en Pociones— comentó riendo también.
— ¿Y a tí qué tal te fue con tu tía?- pregunté para cambiar de tema, ví que se tenso un poco pero se recompuso de inmediato.
— Todo bien, fue agradable pasar con ella, su esposo e hijos, sin embargo, le dejé claro que no será una costumbre pasar con ellos las vacaciones.
— O puedes invitarlos un día a cenar, esta es tu casa también— ella evadió mi mirada, está escondiendo algo, lo sé— ¿Tienes algo más que contar Pans?— dije tomando su mano.
— No, nada más— apartó su mano y se levantó de la silla— voy a mí habitación, estoy cansada y mañana volvemos a Hogwarts.
La ví subir las escaleras, sé que algo le pasó, sin embargo, sé que si sigo insistiendo no soltará palabra, debe ser en el momento que ella lo decida.
— ¿Ron me acompañas a buscar a la señora del carrito?— habló la castaña y mi hermano asintió.
Ambos salieron, era el momento perfecto para darle a Harry la poción.
— ¿Quieres una rana de chocolate?— ofrecí— se las he robado a Ron, así que no le digas— sonriendo aceptó la rana de chocolate.
Dió el primer mordisco, de inmediato, sus pupilas se dilataron y se me quedó viendo fijamente.
— Eres tan hermosa Ginevra Weasley...— su voz salió en un susurro— ¿Quieres ser mi novia?— preguntó.
— Claro que sí...— me tiré a besar sus labios y él correspondió de forma tan pasional.
Cuando Ron y Hermione volvieron les di las nuevas noticias.
— ¡Por Merlín! Harry, ¿Era Ginny la afortunada que te enamoró?
— Por supuesto, ella es mi gran y único amor...— dijo sin lugar a dudas.
Mientras mi corazón latía emocionado, me sentía tan feliz, había ayudado a Harry, esa tonta de Parkinson no volverá a hechizarlo otra vez, ahora él es mío...
En el tren camino a Hogwarts no pude ver a Harry, pues habíamos llegado un poco tarde para abordar, no me presenté a la cena tampoco, no tenía apetito.
He estado pensando que lo mejor será hablar con Mcgonagall y que ella me ayude a dar aviso al Ministerio de lo que sucedió con mis padres y de que Maximus escapó...
Me comporte como una cobarde, una inútil que no pudo salvar la vida de su padre y su madre... Las lágrimas quieren salir de nuevo pero las reprimo.
Me levantó de la cama para buscar a la directora y hablar con ella, pero antes de salir, el picoteo en la ventana avisa que ha llegado una carta.
Abro para que el ave ingresé, ésta deposita el sobre en mi mano y emprende vuelo sin esperar respuesta. Extrañada y con el miedo invadiendome, rasgo el sobre esperando no sea de Maximus...
Lo primero que veo es la caligrafía de mi cuatro ojos, aliviada y feliz por saber de él, comienzo a leer...
Mis ojos se van llenando de lágrimas conforme voy leyendo... ¿Es acaso esto una broma? ¿No me ama? ¿Todo fue una mentira?
No, me niego a creer todas esas palabras... Él me ama, lo sé... Arrugó la carta y salgo disparada para buscarlo...
En el camino, me encuentro a Draco, me parece que me dijo algo pero no le escuché... Doy la vuelta en el pasillo que da a las escaleras de la Torre de Astronomía, puede que Potter se encuentre ahí, esperando por mí...
Me detengo en seco, el corazón late q mil por hora, y por fin las lágrimas que tenía acumuladas, salen de mis ojos. Saladas y dolorosas...
Ginevra Weasley está colgada del cuello de Potter besándose,mientras él la toma de la cintura acercándola un poco más, igual como lo hacía conmigo...
Me engañó, todos sus te amo, sus abrazos, sus besos, sus promesas, sus sonrisas... Todo fue una maldita mentira.
Limpio las lágrimas que recorrieron mis mejillas,doy media vuelta, dirigiendo mis pasos hacía la dirección. En el camino, he tenido que pararme un momento pues me he sentido mareada y con ganas de vomitar.
Digo la contraseña y de inmediato la puerta del despacho se abre...
— Señorita Parkinson, ¿En qué puedo ayudarle?
— Una tía materna me ha ofrecido irme a Rumanía con ella y su familia, así que quiero realizar mis exámenes para poder irme mañana mismo.
— ¿Mañana mismo? No cree que es un poco apresurado, además, estás no son horas para realizar exámenes, los maestros ya deben estar en sus habitaciones— habla la directora.
— Puedo hacerlos vía lechuza, yo lo que necesito es irme del castillo lo más pronto posible, ya no quiero estar aquí... Por favor— dije en tono de súplica.
Ella me dirigió una mirada entre preocupada y desconfiada, sin embargo, saco pergamino y pluma para escribir algo.
Me tendió la hoja, explicando que es el permiso para salir y poder realizar los exámenes vía lechuza.
— Puede pasar la noche aquí y mañana a primera hora podrá irse por red flu donde crea conveniente— asentí murmurando un gracias.
Al llegar a mí habitación en la sala común, envié de inmediato una nota a Daphne, estoy segura que ella me recibirá en su casa. Debo poner distancia de por medio, aquí ya nada me queda y no podré soportar ver a la parejita feliz...
La bola de cristal emite un brillo azulado, es Daph quien quiere hablar...
— Daphne...— su imagen aparece con cara de preocupación.
— Pans, ¿Qué sucede? ¿Por qué quieres venir a Irlanda?
— Te lo explicaré personalmente, mañana a primera hora estaré ahí, si aceptas que vaya...— expliqué.
— Claro que te recibiremos, pero no entiendo qué tiene que ver Potter con tu decisión...— levanté la mano para que no siguiera hablando.
— Ya te dije que personalmente te lo explicaré todo...— dije en tono molesto— iré por red flu, hasta mañana— me despedí sin darle tiempo de hablar más.
Guarde de nuevo mis cosas en el baúl, me tiré a la cama... Londres ya no es mi hogar, perdí lo único que me ataba a la realidad... La traición de él es un puñal que se clavó en mi alma y en mi corazón, el eligió a la mujer que siempre amó... Ginevra Weasley...
"Nada puede quebrarme..."
Claro que hubo algo que pudo quebrarme... Harry James Potter has quebrantado todo mi ser, y juro por Merlín que este amor que siento por tí se convertirá en odio, para poder borrar de mi piel tus besos, tus sonrisas de mi memoria y de mi corazón los te amo que supuestamente dedicabas sólo a mí...
