Renuncia:

Ninguna de las historias presentadas en esta obra son de mi autoría, los derechos les pertenecen a sus respectivos autores.

CAPITULO 1. Un mundo extrañamente familiar

[…Eres mío y solo mío]

Los gritos de terror se escucharon alrededor del campo de batalla, los soldados iban y venían, ayudando a sus compañeros caídos. El infierno primordial había cesado temporalmente su furia, la construcción divina fue bajada, sin importar si aquellas personas tenían familias o deseos, cualquier cosa que les pudiese haber esperado tras la batalla, desapareció junto al viento.

Gran parte del ejército conformado por setenta mil soldados y magos de élite, fue aniquilado en un instante, no habían hecho caso a las advertencias del único hombre que se había atrevido a hacerles frente. El héroe legendario Gandálfr, aquél que se dice tenía el poder para enfrentar a un ejército de miles solo con sus habilidades, capaz de dominar cualquier clase de arma que estuviese empuñando; el familiar del mago del vacío, alguien que no podría ser derrotado por nada ni nadie.

El actual familiar del mago del vacío observó la destrucción que causó con uno de sus tesoros más sagrados, los gritos de desesperación lo asaltaron. La marca del familiar en su mano ardía, el sabía que su maestro observaba sus movimientos debido a su enlace máster-servant, a pesar de no existir una guerra del santo grial, su propia taumaturgia lo traicionó, obligándolo a formar un contrato más allá que el de un simple familiar.

"Louise…" El rubio bajó su espada, incapaz de observar el dolor que les causó a los soldados, gracias a sus sentidos sobrehumanos, pudo escuchar sus gritos de desesperación, algunos lloraban su perdida, otros aún no comprendían de donde es que provino el ataque.

Llevó una mano hacia su pecho, donde pudo sentir como más y más pecados eran grabados sobre la cruz tatuada en ella. – Y más se suman a la carga - Era un riesgo que estaba dispuesto a correr, aunque era un pecado quitar una vida, no pudo encontrar otra forma para salir de esa guerra, las negociaciones con Reconquista habían fallado espectacularmente.

-Estúpidos. Decidieron continuar con sus planes de expansión, incluso cuando la reina les ofreció otra salida… - Se habían atrevido a desafiarlo, incluso amenazaron a su maestro. Algo que era imperdonable.

Los cilindros de la construcción divina se detuvieron, con una orden mental, la espada volvió a su eterno lugar de descanso, dentro de la bóveda del héroe original. Sus ojos ardían, la carga que los pecados estaban poniendo sobre su existencia era más de lo que cualquier ser humano o no humano pudiesen soportar, incluso esto no era nada comparado a la maldición creada por el dios maligno del zoroastrismo, Angra Mainyu.

La maldición corrompía la existencia del objetivo y lo atormentaba las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana, llevándolo a la locura. Después de un tiempo, lo consumía. Aquél que fuese maldecido, deberá de soportar los pecados de siete mil millones, en presente, pasado y futuro, con cada pecado cometido, la maldición solo ganaba fuerza.

Ni siquiera una construcción divina como Avalon. Que se dice, su luz purgará todo el mal y protegerá a su portador de el, pudo eliminar la maldición. Ninguna clase de hechicería o magia verdadera pudo ayudarlo, solo la cruz que le fue otorgada por Dante Alighieri puede mitigar los efectos, no estando ni siquiera cerca de eliminarlos. No quiso continuar observando el sufrimiento de aquellas almas, así que decidió sacarlas de su miseria.

La armadura dorada del rey de los héroes se desvaneció en partículas doradas, en su lugar apareció su habitual conjunto de batalla, el cual consistía en unas botas con punta metálica, unos vaqueros negros y una remera sin mangas, ambos hechos de un material aún no descubierto por la humanidad, provenientes del Nasuverse. El código místico dado por Ciel, al haber realizado algunas misiones en conjunto con la agencia de entierros; la ironía, había recibido el mismo conjunto que el contra guardián EMIYA, decidió no llevar la sagrada mortaja, pues su resistencia magia actual era suficiente para sobrellevar casi cualquier situación.

[Soy una anomalía en la realidad]

Recitó las primeras palabras de su esfera de realidad, el mana atraído desde la atmosfera, le brindó su fuerza.

[Trace On]

Los siete pasos fueron sobrellevados con éxito, un misterio divino que no debería ser capaz de volver a existir, resurgió de las llamas, en la fragua del herrero inmortal. Sobre las manos del cazador, apareció el arco divino Tauropolos, el arco del cielo; un regalo de la diosa de la caza, otorgado a Atalanta, la casta cazadora.

Dos flechas de mana fueron formadas en su mano, no eran el noble fantasma, solo un requisito para liberar al verdadero. – Acabaré con esto en un instante! – Dio un poderoso salto, atravesando el campo de batalla en un instante.

-Qué. ¡Qué es esto! – Gritó uno de los líderes de reconquista, a lo lejos, una luz azulada iluminó la noche, como una estrella solitaria. -Es Gandálfr. ¡Retrocedan! – Podían sentir la sed de sangre que el héroe legendario filtraba inconscientemente. Pero era demasiado tarde, antes de poder dar otro paso, las tropas quedaron paralizadas al escuchar las palabras que sellaron su destino.

[Con mi arco y flecha, pido respetuosamente la bendición del dios del sol Apollon y la diosa de la luna Artemis]

El rubio elevó el arco y apuntó al cielo, las dos flechas rebosantes de energía mágica.

[Les ofrezco está calamidad... ¡Catástrofe de Fobos!]

Soltó la cuerda. [Boom] Las flechas se elevaron rápidamente, una carta de queja fue atada a ambas flechas, con ella, buscó la protección divina de los dioses hermanos, a cambio, una calamidad debe ser dada en retribución. La petición cruzó el tiempo y el espacio, llegando a su destino.

Luces multicolor iluminaron la noche, el sonido de la lluvia resonó en todo el campo de batalla, confundiendo a las tropas. -Qué está sucediendo – Se preguntó el general. El sonido de algo acercándose a gran velocidad, los alertó.

[Crash] Cientos de miles de flechas hechas de luz cayeron sobre sus enemigos, como una lluvia torrencial azotando la tierra.

¡Aaaaaaaaah!

Lo último que quedaba de ellos fue aniquilado por la ira de los dioses. Cuando la última llama de vida se extinguió, sus armas fueron descartadas, soltó un gran suspiro; al fin la guerra debería de estar en su etapa final, había tomado tantas vidas, que el olor del hierro dejaría huella en la tierra durante mucho tiempo.

"Ahora todo dependerá de Henrietta..." Cerró sus ojos por unos momentos para analizar la serie de eventos que ocurrieron hace unos instantes, era la primera vez que utilizaba un noble fantasma para destruir un ejército, esperaba que su maestro no hubiese detectado la firma mágica que Tauropolos había dejado. Ella no aprobaría lo que hizo, incluso si no tenía otra opción.

- Mmm. ¿Qué? –Sus ojos le dolieron, algo extraño, si consideraba que no había usado en exceso la hechicería de refuerzo. Cuando los abrió, una visión extraña lo recibió.

(Edgar POV)

No entendía muy bien cómo fue que esto sucedió, lo único que recuerdo era estar luchando contra el ejército de los 70,000, todos y cada uno de mis enemigos cayeron rendidos al ver el poder de ea, la espada de ruptura que dividirá los cielos. -Se supone que deberíamos haber detenido a reconquista, que diablos ocurrió – El sonido de personas caminando animosamente me saca de mis pensamientos.

-Donde diablos estoy – Estaba en una calle concurrida, de eso no había duda, pero noté algo extraño, había algo en el aire, ah sí. -Que es este olor tan nauseabundo – Olfateo ahora las corrientes de magia, había algo a mi alrededor, algo siniestro y maligno.

-Esto. ¡¿Qué demonios es esto?! – Un olor repugnante inundó mis fosas nasales, el olor de la muerte y la desesperación, llevo una mano a mi nariz y observo mi cuerpo con desprecio, está presencia era igual que la de los demonios. -No sé lo que seas, no me importa ni tampoco te aferraras a mi – Elevé mi poder, las personas y los demi humanos a mi alrededor se alejaron. No los culpo, el poder mágico que desprendía mi ser, equivalía al poder de un sirviente de la clase saber, mi fuerza no estaba dirigida a causar daño.

Aquella fuerza desconocida era persistente, lo reconozco. -Geh. ¡Qué es esto! –[Escalofrío] No se supone que esto sucediese, mi resistencia mágica era del más alto nivel. ¿Acaso esta entidad pertenecía a la era de los dioses? Bueno, él mana era abundante en este lugar…

¡Ese no es el punto! Lo que sea que está cosa quisiera, tenía el poder y el misterio suficiente para sobrepasar la resistencia mágica de la clase Saber. -No puedo moverme – [Pum pum~] El mundo a mi alrededor se desvaneció. El sonido, la magia, la vida misma dejó de existir. -Qué es lo que está sucediendo – Este sentimiento…

[… Te amo]

[Pum pum~] Una presencia oscura apareció en mi rango de percepción. -Quien eres – Mi semblante se endureció. El olor volvió, pero está vez se intensificó. No había duda, este sentimiento lo había experimentado durante mi tiempo en el Nasuverse. -Una esfera de realidad… ¿Aquí? – El miasma repulsivo brotó del suelo, haciendo imposible el poder detectar la fuente del mal que me encerró en este lugar.

Debo escapar

Ese pensamiento fue el primero que cruzó por mi mente. No sé lo que era esta cosa, pero era obvio que fue lo que me trajo aquí en primer lugar. "Al menos eso creo" Pensé. La sola idea de que algo como esto pudiera seguir mi ruta de viaje y enviarme a otro plano no era algo fácil de tomar, se necesitaría de un poder mágico gigantesco y mucha paciencia, solo para poder saltar entre mundos. Esto era algo mucho más complejo que alguna versión reducida de la segunda magia. – Es igual que mi poder – Si esta entidad tenia tanto poder, eso quería decir que había descubierto mi espacio aislado.

[Concentrándose] Cerré mis ojos por unos instantes. Algo como esto no era lo que debería de hacer, pues eso le daba una oportunidad al enemigo para realizar su movimiento, pero no podía evitarlo. -Necesito confirmar algo. Si lo que pienso resulta ser cierto… Entonces estoy en graves problemas – Busqué el camino hacía el espacio aislado. [Estática] Algo se rompió en mi mente. -Kuh… Esto no es bueno. Algo me impide acceder – Llevé mi mano hacía mi pecho, una sensación demasiado familiar estaba evitando que lograse conectar mi existencia con el otro lado.

[... No te iras. Te amo, Arthur]

Sentí como algo me abrazaba, aquella presencia opresora rodeaba mi cuerpo. Pero lo más inquietante fue aquella voz, era obvio que se trataba de una mujer. ¿Pero era posible el cómo se sentían sus palabras? Estaban cargadas tanto de amor, como de odio. [Pum pum~] Algo que no había sentido en mucho tiempo se apoderó de mí ser.

Miedo

Miedo a lo desconocido. Me había enfrentado a seres que me superaban abismalmente y aun así no lograron doblegarme. Pero había algo diferente con esta mujer que se escondía en esta esfera de realidad. Ella no solo había logrado traspasar su propio plano y me encontró, sino que, además, había logrado interrumpir mi conexión con el otro lado, al menos de forma parcial. Pues incluso si no podía saltar en este momento, sabía que el plano estaba a salvo, mis almas seguían en su lugar.

[Respiración pesada] Se me dificultaba el poder respirar. El abrazo de esta presencia era asfixiante, su poder era abrumador, tal vez tan alto como el de un agente de la contra fuerza. -N-No puedo moverme – Los brazos etéreos me tenían firmemente agarrado, evitando cualquier movimiento de mi parte. Ni siquiera podía voltear para ver el rostro de la mujer, aunque algo me decía, que incluso si lograba hacerlo, lo que me esperaba no era una persona como tal, sino algo más.

Aquello que se esconde tras la niebla no es humano

Mi instinto me decía a gritos que saliera de esta esfera de realidad, si no lo hacía, las consecuencias para mi persona serían catastróficas. Pero era más fácil el decirlo, que hacerlo. Estas "manos", me sostenían tanto de forma física, como espiritual, impidiéndome el poder realizar cualquier clase de movimiento. [Jadeo] Mi desesperación aumentaba con cada segundo que pasaba, mi cordura se iba nublando, fuese lo que fuese aquel miasma que cubría por completo este lugar, afectaba mi psique a un nivel tan profundo, que era comparable a la maldición arraigada en mi alma.

-No… Esto, esto se siente más como todos los males del mundo – Si, era comparable a la maldición encontrada en el barro que se desbordaba desde el Grial Mayor. Aquella masa de maldad que habría devorado el mundo si no lo hubiésemos detenido a tiempo. Ladee la cabeza, buscando la cruz que debería aun estar en su funda.

Para mi alivio, así era. Las manos no se atrevían a tocar su superficie, pues si lo hicieran, su poder sagrado las borraría en cuestión de segundos. -Demonios. Si tan solo pudiera… ¡Guh! – Como si supiese cual era mi plan, el agarre de las manos sobre mi existencia aumentó, dejándome sin aire en los pulmones.

[Eres mío. Te amo…]

Eso me llamó la atención. No dejaba de repetir lo mismo, que me amaba… ¡Pero ni siquiera la conozco! ¿Cómo puede ser posible eso? Además. Yo no soy el Rey Arthur, solo soy una entidad que se fusionó con su existencia. -N-No sé a qué te refier… [Cof Cof] Mi nombre no es Arthur, soy tan solo una fusión entre alguien sin importancia y el rey de los caballeros, aunque puede que te hayas confundido… El rey de los caballeros en realidad es una mujer – El silencio a continuación solo me puso más nervioso. Puede que haya dicho algo que no debería, pues no recibí una respuesta de la aquella voz, pero el agarre sobre mi persona no se aflojó o incluso aumentó con el propósito de matarme.

[Lo sé. Yo no la amo a ella… te amo a ti, viajero dimensional]

[Escalofrío] Ok. Era oficial. Esta mujer me conocía de algún lado y no nada más de Halkeginia. ¿Acaso ella me estuvo observando durante mis viajes? Eso no podía ser, habría detectado su presencia en el infinito vacío que conectaba todos los mundos.

Entonces lo vi. La silueta de una figura femenina se materializó frente a mí. -Vaya. Y yo que pensaba que no era digno de poder verte – Le dije sarcásticamente. No pude evitar realizar tal comentario, la personalidad de EMIYA era demasiado fuerte, más que la del propio rey de los héroes, sobretodo en situaciones de peligro, cuando intento provocar a mis enemigos.

Pero en lugar de enfadarse, la silueta me acarició la mejilla. "Q-Que esto. ¿Por qué siento nostalgia al verla?"[Pum pum~] En lugar de tenerle miedo, había algo que me decía que ella no era mi enemiga, a pesar de lo que pudiera pensar. ¿Pero quién era ella? Conozco muchos mundos y he visto muchas cosas. Pero nada jamás como esto, ni tampoco había sentido algo tan intenso desde…

- ¡Geh…! – Las manos espirituales comenzaron a apretar mi alma poco a poco. [Respiración pesada] Algo la molestó, pero no podría ser aquel recuerdo. ¿O sí? Desvíe la mirada hacia el anillo de compromiso que descansaba en mi dedo anular izquierdo.

[Apretar] De acuerdo. ¡Es obvio que le molesta! Pero eso no tenía sentido, yo jamás había conocido a esta "mujer". La duda de si era o no humana me intrigó, su silueta me decía que si, pero solo eso, no podía distinguir sus facciones. –¡Qué quieres de mí! –Pocas veces he perdido los estribos como en este momento. Puedo tolerar muchas cosas, pero el que insulten su memoria o algo que mantenga conectado con ella, era el límite.

[Boom] Mi poder estalló. No podía permitir que nadie se burle de su memoria, es lo único que me queda. [Temblar] La esfera de realidad se agitó, resultado del choque entre nuestras energías. - ¡Repito! ¡¿Qué es lo que quieres de mi?! Yo jamás te había visto en mi vida –Mi presencia fue lo suficientemente fuerte como para hacer que las manos espirituales retrocedieran lentamente.

[Yo te conocí primero. Ellas no tenían derecho…]

Estreché la mirada tras escuchar tal declaración. [Pum pum~] Una parte de mi quería continuar en este lugar y consolarla, en su voz se encontraba cierta tristeza que me hizo reconsiderar el evitar destruir la esfera de realidad. -Pero… ¿Por qué traerme a este mundo? Podrías haberme contactadoLa mujer no respondió, tan solo continúo observándome en silencio.

[Sollozo] Si había algo que no podía tolerar cuando estaba en presencia de un integrante del género femenino, es que lloren. Y más si yo soy la causa de su sufrimiento. Pero no creo que pueda hacer mucho, dado que no la conozco, solo queda aquel sentimiento de culpa que estaba alojado en algún lugar de mi corazón. -P-Por qué. ¿Porqué me siento de esta manera? No la conozco. Y aun así yo… –Sentía que debía protegerla con mi vida, salvarla del tormento por el cual debe de estar pasando.

[Temblar] Pero era demasiado tarde. Fuese cuál fuese el destino que haya sufrido está mujer, no podía quedarme, había gente preciosa que me esperaba en el otro mundo. [Pum pum~] Mi fuerza continuaba aumentando cada vez más rápido. El flujo de energía mágica que mi núcleo de dragón estaba generando era suficiente para eclipsar a la de esta mujer. -Lo siento... Parece que has sufrido mucho. Puedo entender lo que se siente el estar solo por tanto tiempo, créeme – Su mano intentó acariciar una vez más mi mejilla. No tenía el corazón para alejarla, así que se lo permití.

El calor que me transmitió aquel simple toque, era diferente a las manos que me habían mantenido prisionero. No estaban cargadas de rabia, muerte y desesperación, como el resto del misma a nuestro alrededor. No, está calidez era reconfortante. Como una luz en medio de la oscuridad.[Sollozo] No pude evitarlo. Tomé la figura de esta mujer y la atraje a un profundo abrazo, aquellas emociones que creí haber olvidado en el momento en que me convertí en un héroe, salieron a la luz.

[Arthur. Yo… siempre estaré observándote]

Antes de que pudiera decir algo, la niebla nos envolvió.

[Parpadeo] Mis manos aún estaban alzadas en el aire, sosteniendo algo que no estaba ahí. "… Q-Qué fue eso. Y, el olor. ¡Desapareció! ¿Cómo es esto posible?" Muchas preguntaron se formaron en mi mente, la cual trataba de encontrar una explicación a los eventos recientes. Estaba tan sumido en mis pensamientos, que no noté cuando una mano me tomó del hombro y me hizo girar bruscamente. - ¡Qué demonios, amigo! ¿Ves lo que has hecho? – Un hombre me dio una mirada de muerte, me señaló a aquello que estaba detrás de el. "¡Mierda!" Lo primero que nunca hago durante mis viajes, llamar demasiado la atención y ahora lo había echado todo a perder. Las personas que caminaban se detuvieron a ver el alboroto que había causado durante mi pequeño arrebato.

- ¿Y bien? ¿Qué piensas hacer al respecto? Destruiste mi puesto. ¡¿Sabes lo que perdí por tu loca demostración de fuerza?! –Su paciencia se estaba agotando, pude sentirlo en el aumento que me dio sobre el hombro. -Lamento mucho lo que le sucedió a su puesto… –[Suspiro] Abrí un pasaje hacia la tesorería del rey de los héroes. - ¡Geh! ¿Eres un hechicero, amigo? – El hombre retrocedió nervioso al ver el portal dorado, metí mi mano en el y comencé a hurgar en busca de algo que me pudiera servir.

- ¡Aquí! –Sonriéndole, le entrego cinco piezas de oro. No sé cómo sea el sistema monetario en este reino, pero por la mirada nerviosa que el hombre me estaba dando, supongo que es algo similar que en Halkeginia. –… –Las manos del hombre temblaron.

Por su reacción, al parecer no esperaba que fuese a pagar por el desastre que causé. ¿Enserio parecía ese el caso? No puedo decir que esté orgulloso de recurrir al dinero como una forma para disculparme, pero que más podría hacer. -Enserio lamento lo que sucedió… Espero que eso al menos pueda cubrir una parte de los daños –[Temblar] Me sentí un poco nervioso porque el hombre aún no había salido de su estado de sorpresa.

-… ¿Está bien? –Pregunté preocupado.

-A-Amigo. ¿Estás seguro de esto? Lo que me has dado es demasiado… –El hombre analizó las monedas que le di. Enarque una ceja al sentir extraño su comportamiento. ¿No podría ser demasiado o si? Bueno, las monedas eran parte del tesoro de Babilonia, mismo que se mantuvo fuera del alcance de la humanidad por miles de años. Si alguien, de manera hipotética tomase parte del tesoro y lo llevara de vuelta al mundo, entonces sin duda, esa persona se volvería famosa en cuestión de días, después de todo, habría descubierto un tesoro de una civilización que había desaparecido hace mucho tiempo.

- ¿Por qué piensas eso? He cometido un grave error al expulsar parte de mi fuerza por accidente. Así que es obvio que pagaré los daños de aquello que destruí. ¿Verdad? – El comerciante parecía indeciso aún. -Claro. Puedes tomarlo sin problemas. Espero que con eso, los daños hayan quedado pagados –El hombre de cabello verde y ojos sonríe.

-Si es así. Entonces lo aceptaré con mucho gusto –Asentí. Parece que logramos llegar a un acuerdo. Ahora, si tan solo pudiera saber en dónde me encuentro…

-Parece que estás en una especie de dilema. ¿Estás perdido? – El hombre parecía ser muy perceptivo, pudo deducir lo que estaba pensando con solo mirarme una vez. -… ¿Qué le hace pensar que es así? –Le pregunté.

-Por la ropa que llevas puesta, su diseño es bastante peculiar. Debes de ser una especie de guerrero. ¿No es así? Además. El cómo has estado observando todo a tu alrededor, pinta a qué no pareces ser de por aquí. ¿Estás de viaje? –Me preguntó al ver mis ropas, intuí que no estaba en una era demasiado avanzada, dado que había carretas impulsadas por extraños reptiles de gran tamaño. Mi código místico atraería demasiado la atención.

"Se podría decir que si señor. ¿Sabe en dónde me encuentro?"Le pregunté sin despegar la mirada de los transeúntes que me devolvían la mirada. Muchos de ellos evitaron mi mirada cuando nuestros ojos se encontraban.

-Estás en el reino de Lugnica. Dentro del distrito comercial. Aunque debo decir que es muy extraño que pudieses entrar, si no conoces el lugar… – Asentí, me giré y ofrecí la mano. El hombre observa el gesto con una mirada analítica.

-Sé que empezamos mal. Pero en verdad quiero disculparme lo que ocurrió hace un momento… ¡Así que empecemos de nuevo! Puedes llamarme, Saber –El peliverde frunce el ceño al escuchar mi nombre.

-… Ese es un nombre interesante el que tienes ahí, chico. Mi nombre es Kadomon –Estreché su mano. Sonreí ante la situación, ese no era obviamente mi nombre, pero no quería a la gente esparciendo rumores sobre mi. Además, tan solo descubriera porqué va fui traído a este mundo y quién era esa chica, planeo volver a Halkeginia. No me preocupaba tanto el tiempo que pudiese tardarme aquí, los ciclos de tiempo en cada mundo sin distintos, pero una vez atraviesas el plano, puedes elegir en que punto de la historia caer.

-Es un gusto, Kadomon. Espero que las reparaciones no sean un problema. ¡En verdad me gustaría probar algunas de las frutas que vendes! –El vendedor parecía sorprendido por mi iniciativa, pero no pareció incomodarle. -Por supuesto. Una vez que todo esté listo, puedes darte una vuelta. Te daré algunas Appas de cortesía –No sé a qué se refería con eso, el nombre de esa fruta no aparecía en ningún rincón de mi mente. Y vaya que he visto muchos tipos diferentes.

Despidiéndome y prometiendo volver algún día, me perdí entre la multitud. Noté inmediatamente la diferencia entre las distintas estructuras que observé aquí y allá, su diseño no era para nada comparado a lo que encontraras en alguna ciudad de Halkeginia. -Y los Demi Humanos pueden interactuar con los humanos. Bien, eso está muy bien-De vuelta en el otro mundo, eran raras las especies fantasmales y la mayoría de los países tenían catalogados a dichas especies como inferiores a los humanos. Claro que debido a la intervención de mi maestro y la presión que la guerra, sus costumbres cambiaron de manera radical.

Toqué el dorso de mi mano. "Louise…"La runa de [Gandálfr] permanecía intacta, signo de que nuestro contrato continuaba. Pensar en ella solo aumentaba mi preocupación, el estar por tanto tiempo lejos, haría que mi desesperación vaya aumentando, hasta el punto de que intentaría cualquier cosa para volver a verla. Esa era una de las pautas en nuestro contrato, el familiar poco a poco se acercaría al invocador y jamás desearía volver a su lugar de origen, pues velar por la seguridad y el bienestar de su invocador era la máxima prioridad, aunque podría mitigar los efectos al suprimir el poder mágico de la runa.

Pero sabía que esa misteriosa mujer no me dejaría abandonar está dimensión. Si ella posee el poder para interferir con otros planos de existencia, entonces nada le impediría el seguirme y volver a invocarme a este mundo. -Y esa voz. ¿Por qué sentí esa nostalgia cuando la escuché? –[Lágrima] Sin que pudiese evitarlo, las lágrimas se me escaparon, deslizándose por mis mejillas. No comprendo el porque recordarla me trae tanto sufrimiento, ni siquiera podía haberla visto alguna vez, desde que todo empezó.

[Temblar] Apreté mis puños hasta que estos se volvieron blancos. Algo que no me gustaba era no tener idea de lo que ocurría, eso me dejaba en desventaja, incluso si no se trataba de una batalla. -Aaaah. Me gustaría haber podido saber su nombre – Caminé por la cuidad, observando la arquitectura y las distintas especies de Demi Humanos que caminan a sus destinos, me di cuenta de dos cosas mientras lo hice, uno, no podía leer el idioma escrito en los distintos carteles y anuncios. Y segundo, podía hablar el idioma de este país, algo que no debería ser posible…

No reconozco el idioma. Gracias a la información que obtuve en las guerras del santo grial al consumir a los sirvientes, tuve acceso a todos los idiomas existentes, por esa razón es que podía comunicarme con los residentes de algún país en el cual no se hablase el inglés, el español o el japonés, que son los idiomas que dominaba antes de entrar en contacto con la magia.

[Trace On]

Mi ropa brilló por unos instantes, hasta cambiar de forma. –Sí. Creo que esto será más que suficiente – Opté por llevar el atuendo casual del rey de los caballeros. Usualmente vestía este conjunto, cuando iba a reuniones militares o eventos de alto prestigio, la gente tiende a respetar a aquellos con poder y riquezas. –El mana de la atmosfera es realmente abundante… Me atrevería a decir que es más rico que el existente en las tierras de Brimir – Podía sentir como las líneas ley recorrían la ciudad.

-Wow. Tienen un poder tremendo – No me sorprendería si este poder mágico pudiese alimentar al sistema del santo grial. No se requeriría ni siquiera del ritual para poder activarlo y acceder a la raíz del mundo. –No creo que siquiera exista Akasha aquí. La presencia de Gaia es fuerte… Demasiado diría yo – Esto era malo. El planeta parecía tener consciencia, de la misma manera que en el nasuverse.

-Debo tener mucho cuidado de ahora en adelante. Mi sola presencia puede desencadenar una ola de eventos que podrían causar muchos problemas… Y si la voluntad del planeta me considera una amenaza. No, no quiero ni pensar en lo que podría suceder – Cuando el mundo se encontraba ante un factor de extinción, mandaba a los contra guardianes para encargarse del problema.

[Escalofrío] Esto me trajo muy malos recuerdos. Los recuerdos del espíritu heroico EMIYA atravesaron mi mente como un relámpago, cada vida que tomamos por "un bien mayor", estaba grabada con sangre en este cuerpo. –Incluso si este era el único camino. No puedo estar equivocado – Ambos aceptamos el destino que nos tocó como lo único que se interponía entre la destrucción mundial y aquello que juramos proteger con nuestras vidas.

-Disculpa. ¿Puedo tener un momento de su tiempo? – Escuché a alguien decir detrás de mí. Lentamente me voltee para ver de quien se trataba. [Pum pum~] Mi cuerpo quedó paralizado al instante.

Cabello tan rojo como la sangre, ojos tan azules como los míos me observaban de arriba abajo, tratando de encontrar algo. –Dígame. En que puedo servirle – Pregunté cortésmente. Todo mi ser me gritaba que me alejase de esta persona.

[Olfateo] Mi nariz captó al instante lo que me tenía tan nervioso. Todo en este hombre gritaba poder, tan solo de verlo, supe que no era una persona normal, él estaba entrenado en el arte de la espada. –Hace no mucho, se produjo un estallido de prana en el área comercial. Según testigos, la persona que lo causó se dirigía en esta dirección – Me dieron ganas de saltar a un agujero para morir. ¡Esta era una de las principales razones por las que siempre trataba de pasar desapercibido el mayor tiempo posible!

Estreché la mirada ante lo que este caballero quería llegar. –Afortunadamente no se registraron mayores daños. Solo la destrucción de un puesto de frutas. Pero según lo descrito por el comerciante, la persona que lo causó, habría saldado su deuda – El pelirrojo estaba tranquilo, observándome directamente a los ojos.

-Y… ¿Hay alguna razón para que este diciendo todo esto? – Asintió.

-Según las personas que presenciaron este evento. La persona que causó dicho disturbio, se trataba de un hombre en sus veintes, de cabello rubio y ojos azules, vestía un extraño conjunto que jamás se había observado en Lugnica o en los países vecinos. Se trata de un pantalón negro militar, botas de cuero con cascos metálicos en sus puntas y un extraño chaleco que se ajustaba perfectamente a su cuerpo – Esa era una descripción bastante precisa de mi código místico…

Pero. ¿Cómo logró dar conmigo tan rápido? Me aseguré de suprimir mi energía mágica lo mejor que pude, también me cambié de vestimenta por una que no levantaría sospechas. –Perdón si lo molesto con esta pregunta. ¿Pero ha visto a alguien con esa descripción, compañero espadachín? – Mis sospechas sobre el solo aumentaban. ¿ Como supo que era un caballero? Nada sobre mí, me podía delatar. –Si te estás preguntando el cómo supe que eres un caballero, es muy sencillo. Tu cuerpo está en forma, se nota que has sido entrenado en el camino de la espada, al igual que yo. Además. Estás en guardia por si decido realizar algún movimiento. ¿No es así? – [Pum pum~] Estaba en lo correcto. Solo algunas personas podrían ver los signos de mi cuerpo estando en guardia, este hombre era bueno.

-Si bien puede que tengas razón. No me has dado motivos para suponer que estás intentando algo contra mí. Y para responder a tu pregunta… No, no he visto a nadie con esa descripción – El caballero asintió, aunque dudo que en realidad me haya creído. Si ha estado rastreando la explosión de prana que hice, entonces ya debe saber que fui yo.

-De acuerdo. Por cierto. Mi nombre es Reinhard. Reinhard van Astrea – Entonces si estaba en lo correcto, este hombre pertenecía a una familia de nobles. Lo más probable es que se trate de un linaje exclusivo de caballeros a la orden del rey.

-Un placer. Mi nombre es Arthur Pendragon – Pude notar como sus facciones se tensaban por una fracción de segundo. Pero esto fue rápidamente enmascarado por una sonrisa. –Ya veo... Es un gusto, Arthur. Bueno, creo que es momento de irme, la persona que hizo ese alboroto en la zona comercial no parecía una mala persona. Es mi día libre, así que creo que podría dejarlo pasar – Mi mirada se agudizó. ¡Era obvio que sabe que fui yo! ¿Pero porque me deja ir, así como así?

- ¿Día libre? – Pregunté con interés.

-Oh. ¿No te lo dije? Soy parte de la guardia real. Aunque ahora no estoy en servicio, así que no llevo mi uniforme. Además, sé que no parezco muy amenazante – ¡Mentiroso! Todo tu ser apesta a poder, alguien sensible a la magia, puede decir que estás mintiendo. Si, este hombre era extremadamente peligroso. Solo el poder que duerme en su interior es tan fuerte como el poder de un espíritu heroico verdadero.

-Ya veo. Debe ser un gran honor servir en el palacio – Dije realmente sorprendido. Era raro el encontrar a los caballeros de elite, rondando por las calles del reino con tanta confianza. Ellos usualmente pasaban su tiempo en el sector de los nobles o directamente en el palacio.

-Si. Lo es… Bueno, fue un gusto conocerte. Me gustaría quedarme un tiempo más charlando, pero hay lugares que debo visitar – Asentí.

-Lo mismo digo. Fue entretenido hablar contigo, que tengas una linda tarde – Me despedí. Cuando el pelirrojo se giró para retirarse, inconscientemente mi mirada se movió para ver aquello que colgaba de su costado.

[Pum pum~] Aquello que se aferraba en su costado era algo que pocas veces había visto en mis viajes. –Esa espada es hermosa – Murmuré sorprendido. Los engranajes masivos cobraron vida dentro de mi esfera de realidad, reconociendo algo que no poseía en su colección. [Sonido Mecánico] El mundo ilusorio comenzó a reunir rápidamente los materiales necesarios para la creación de esa construcción divina.

La forja cobró vida.

Las armas anti dragones que residían en el lugar, se agitaron ante la idea de incluir una espada de esas características. –Así que no les gusta. Perdón. Pero saben que no es posible evitar lo que sucederá a continuación – Sonreí. Continué analizando la espada usando análisis estructural.

[Juzgando el concepto de creación]

Es una espada sagrada. Nacida para luchar y proteger el reino de aquellos que decidan atentar contra sus ciudadanos. Fue de gran ayuda durante la lucha contra la bruja de los celos hace cuatrocientos años.

[Formulando hipótesis de su estructura básica]

Un arma a dos manos, diseñada para abrumar a los enemigos con un uso mínimo de energía, maximizando el daño, de poco peso y gran maniobrabilidad…

Espada típica de estilo europeo, adornada con grabados en oro y plata, su empuñadura parece la garra de un dragón. La funda está hecha en cuero blanco.

[Duplicando los materiales de su composición]

La espada fue creada a partir de los materiales más preciosos y difíciles de conseguir, siendo inexistentes en la era moderna. Contiene el corazón de un dragón, caído en batalla hace siglos, cómo uno de los materiales principales…

[Imitando la destreza de su elaboración]

Forjado en el interior del planeta por manos divinas. Siendo imposible para los humanos el siquiera intentar imaginar el método usado para su elaboración…

Tras su creación, recibió la bendición del dios dragón Vulcanica.

[Simpatizando con la experiencia de su crecimiento]

La espada solo puede ser empuñada por el linaje de los santos espadachines. Todo aquel que intente usarla, será rechazado inmediatamente y no podrá acceder a su verdadero poder, siendo solo una espada común en manos inexpertas…

Aquel que sea elegido como sucesor, será considerado inmediatamente como un santo de la espada, recibiendo así la protección divina del santo de la espada, dada a aquellos del linaje Astrea, por Od Laguna, la voluntad del planeta.

[Reproduciendo los años acumulados]

La espada sagrada de la familia van Astrea. Originalmente empuñada por Reid Astrea, el portador original. Usada para detener a Satella hace cuatrocientos años. Después de siglos, fue pasando de generación en generación, entre la familia. Proveniente de un linaje de caballeros a la orden del rey.

Fue empuñada por Fribal van Astrea, el cual luchó valientemente en la guerra entre demi humanos y humanos hace cincuenta años. Tras caer en combate, la espada fue heredada a su sobrina, Theresia van Astrea, a la edad de doce años.

Theresia se negó a tomar el manto como santo de la espada, pues odiaba el combate. Hace quince años cayó en combate contra la ballena blanca de la gula. Tras perder su título como santo de la espada, su nieto, Reinhard van Astrea tomó el camino de la espada. Y a la corta edad de cinco años, se convirtió en el santo de la espada más joven de la historia.

[Sobresaliendo en todos los procesos de fabricación]

Su nombre es Dragón Reid.

La espada sagrada de la familia Astrea. Aquel que logré empuñar esta espada y sea elegido como sucesor, será considerado un santo de la espada, esto le permitirá acceder a su verdadero poder. Debido a que el santo de la espada es querido por el mundo, este no podrá ser derrotado mientras el mundo continué existiendo.

Reinhard van Astrea puede pedir la bendición divina que quiera, ya sea para una pelea o su vida diaria…

Ok… ¡Este pelirrojo está completamente roto! La bendición del santo de la espada podía convertir a un novato cualquiera, en un maestro espadachín. –Una construcción divina como esta, es increíble. Podría competir contra nobles fantasma sin problemas… Incluso me atrevo a pensar que podría superar a más del treinta por ciento de los tesoros de la puerta de babilonia – Y la otra protección divina de Reinhard, que le permitía conseguir prácticamente cualquier protección que quisiera.

Si, el pelirrojo era un auténtico Gary Stue…

-Sería muy útil usar la protección divina del santo de la espada – Muchas batallas habrían sido más fáciles de llevar en el pasado. Sin contar el numero ridículo de protecciones divinas que Od Laguna le podría brindar a Reinhard. –Mmm. Me pregunto si ese tipo de habilidades podría afectarme – Al poseer la resistencia mágica de un caballero de la era de los héroes, mi resistencia mágica era del más alto nivel. Ningún nivel de misterio o magia, podía afectarme en este momento.

Después de analizar su historia, me encontré en otro callejón sin salida. De los fragmentos que pude extraer, una mujer de cabello plateado, ojos amatista y ascendencia élfica, consumió la mitad del mundo. –Su nombre era Satella, la bruja de los celos… – Sentí un escalofrío al pronunciar ese nombre.

¿Acaso fue ella la que me trajo aquí? Pero porqué era tan diferente su presencia a como yo la sentí en esa esfera de realidad. Es como si fuesen dos personas completamente diferentes…

[Clank] Enterré la construcción divina en la cima de la colina de espadas. En ella descansaban tesoros con un valor sentimental inigualable, los cuales recogí a lo largo de mi viaje.

Vi como el actual santo de la espada desaparecía entre el mar de personas. [Suspiro] Eso estuvo realmente cerca, si hubiese tenido intenciones hostiles hacía mí, entonces una pelea habría estallado. –Y creo que gran parte del reino habría desaparecido durante la lucha… – Sin nada más que hacer en este lugar, decidí continuar explorando las calles del sector mercantil.

[Choque] Cuando me di la vuelta para continuar caminando, mi cuerpo impactó contra el de otra persona. –Oh. Lamento eso – Intenté continuar avanzando, pero una mano robusta me tomó del hombro y me lanzó hacia un callejón. –Espera – Me dijo aquel hombre.

Tras recuperarme, me di la vuelta para ver quien me había empujado. Me encontré con la mirada confiada de un hombre de gran estructura corporal, tenía en su mayoría, el cabello purpura cubierto por vendas a modo de turbante, cuatro trenzas se asomaban de ellas. Detrás de él, dos figuras más caminaron a su lado, parece que eran sus amigos.

El más alto tenía el cabello platinado, con pequeños destellos rosados aquí y allá. Su atuendo era bastante "interesante", su ropa estaba muy desgastada, llevaba grilletes en su cuello, así como en sus brazos y piernas. "Ok. Es obvio que estos tipos no son buenas personas… Y por su forma de actuar, piensan que soy un debilucho" Voltee a ver al más pequeño.

El pequeño tenía el cabello castaño en forma de tazón y cejas prominentes. "Por alguna razón, me recuerda a Rock Lee y Maito Gai…" Si, el pequeño delincuente me recordaba a la bestia verde de Konoha y su estudiante estrella. [Risa Interna] Ahogué una risa al recordar al dúo adicto al entrenamiento. "Solo falta que hable sobre la primavera de la juventud" Sacudí mi cabeza para alejar tales pensamientos de mi mente.

La manera en que se movían y actuaban, me daba una clara idea de lo que intentaban hacer. –Mmm. Puedo saber qué es lo que necesitan conmigo caballeros – Les pregunté con voz tranquila, dejando que parte de mi instinto asesino se filtrase en el aire. El efecto fue instantáneo, el ritmo cardiaco aumentó, al igual que el de sus respiraciones.

-V-Vaya. ¡Este nos salió listo! – Dijo el más grande, intentando aparentar seguridad. Los demás se armaron de valor al ver a su líder no sucumbir ante mi aura.

-S…Si. Nada de qué preocuparse amigo. Solo danos todo lo que tengas y nadie saldrá lastimado – Lo sabía. La escoria siempre buscaría el camino fácil, sin importar si dañaban a gente inocente. Dejé que más de mi aura se filtrase.

-Así que ese es el trato. ¿Eh? Si, supongo que debería haber esperado algo como esto… - Estaba en un dilema. Por un lado, podría destruirlos rápidamente y nadie los extrañaría. Por el otro, si los dejaba con vida y por alguna razón le dijesen algo a los guardias del reino, entonces mi cabeza tendría precio.

Matar no siempre es la solución

[Pum pum~] Mi cuerpo quedó paralizado al escuchar aquella voz. "Esa es la voz de Arturia… Pero, ¿Cómo llegó hasta aquí?" No era posible que su consciencia pudiese cruzar el tiempo y el espacio, cuando el camino al espacio aislado estaba bloqueado. Pero tenía razón, incluso si mis enemigos eran la peor escoria del mundo, no tenía el derecho de quitarle la vida a alguien con tal facilidad.

Si lo haces. Entonces, ¿Qué te hace diferente a un asesino? ¿Qué te hace diferente de un contra guardián?

Apreté los dientes.

Ese era el problema. Toda mi vida he estado salvando vidas, sin ponerme a pensar ni un minuto si el método que utilizaba estaba realmente mal. Solo era una máquina que realizaba trabajos de limpieza por el bien de la humanidad. –No era tan diferente a un contra guardián… - Mi mirada se afiló al ver que estos tipos habían recuperado su confianza y me veían con desprecio. Para ellos no era más que otro objetivo fácil al que le podrían robar sin que pudiera hacer nada para evitarlo.

[Nudillos crujiendo] Sonreí cruelmente. El sonido de mis nudillos crujiendo, los alertó. –Espero que estén preparados. ¡Por qué en estos momentos, no estoy de humor para tratar con basuras como ustedes! Fui convocado y ni siquiera sé para qué… - Pude sentir como su ritmo cardiaco volvía a aumentar. Era obvio que no esperaban que fuese a defenderme.

- ¿De qué demonios estás hablando? – Ladró el de cabello platinado.

-No te sientas la gran cosa. ¡Te mataremos y tomaremos tus cosas! – Gritó la reencarnación de Rock Lee. Pero su boca habladora era más grande que sus acciones, podía ver la duda creciendo en sus ojos.

El más alto sacó un cuchillo de carnicero, mientras que el ex-convicto tomó un cuchillo de la parte trasera de su pantalón. –Heh. ¿Así que piensan atacar a un hombre desarmado con armas blancas? Sabía que eran escoria, pero nunca pensé que además serían tan cobardes como para optar por esto – Dije sarcásticamente.

- ¡Cállate! – El más grande corrió hacia mí, agitando el cuchillo de carnicero con la intención de cortarme. Para una persona común, esto podría parecer amenazante, pues este hombre era significativamente más fuerte que el promedio, tal vez a su vida en las calles, eso le obligó a entrenar sus habilidades por si se encontraban en una situación como esta.

Pero para alguien para mí, era como ver sus movimientos en cámara lenta. Esquivé el corte, haciéndome a un lado. - ¿Qué sucede? ¿Acaso es lo mejor que los ladrones de este reino tienen? – Dije con la intención de provocarlo.

[Gruñido] El hombre se giró rápidamente, el cuchillo oscilando en el aire. - ¡No te creas tanto! – Me agaché, la hoja pasó a escasos centímetros de mi cabello.

El evento se repitió más de una vez. Por más que intentase asestar un golpe a mi cuerpo, simplemente lo esquivaría casi al último momento, esto lo hacía solo para enfurecerlo más. –Vamos. ¿A dónde se fue toda esa confianza? – Le pregunté con una sonrisa.

-Kuh. ¡Chin, Kan! – Sus amigos saltaron asustados al escuchar sus nombres. - ¡No se queden ahí parados como estúpidos! Vamos a destrozar a este tipo – Los secuaces se unieron al baile.

-Heh. No lograrán nada solo porque los demás se unieron – Los ladrones atacaron con todo lo que tenían, pero incluso así, no podían asestar un golpe. "Vaya. El de cabello platinado no lo hace nada mal" Por el poco tiempo que mostraron sus habilidades, el ex-convicto era el que mayor técnica poseía.

[Esquivar] Salté sobre un muro, antes de que pudieran arrinconarme. Di una vuelta en arco y le di un golpe con la punta de mi dedo índice, en un punto de presión de la nuca, al más pequeño. - ¡Guh! – [Caída pesada] Kan cayó al suelo, noqueado.

Por un segundo pasó por mi mente el usar el Hokuto Shinken, podría hacer que jamás volviesen a realizar atracos, podría hacer que nunca volviesen a caminar o incluso destruir toda capacidad de sus cuerpos para que estos les obedezcan. Pero no, esperaba que esta experiencia les diese una mejor perspectiva sobre el robo.

- ¡Kan! ¡Desgraciado! – [Slash] Los movimientos de ambos aumentaron en intensidad. Tras ver que esto no era como antes, la desesperación de ambos era evidente. –Quédate quieto, maldición – Sonreí.

- ¿Quieres que me quede quieto? De acuerdo – Me detuve.

Ambos me miraron en shock por unos instantes, antes de sonreír y volver a atacar. - ¡Este será tu fin! Saquearemos tu cadáver y lo que quede se lo daremos de comer a las ratas – El cuchillo del chico de cabello platinado salió disparado hacía mi con una velocidad vertiginosa.

-No puedo esperar para contar cuanto llevas encima – Gritó el líder, su cuchillo de carnicero apuntando a mi cuello.

Sonreí.

[Respiración] Controlé mi respiración. –Será un largo tiempo en que no uso algo como esto… - Una corriente de energía revitalizante recorrió cada célula de mi cuerpo.

[Sonido eléctrico] Los cuchillos impactaron contra las áreas a las que apuntaron originalmente, los delincuentes sonreían al pensar que habían acabado conmigo. – ¿Eso es todo? – Parece que mi pregunta los dejó casi tan impactados como el ver un fantasma.

-N… No, es. ¡Es imposible! – Chin retrocedió alarmado.

- ¡Como es que sigues vivo! – Sonreí.

La razón de su asombro era simple. Las armas blancas habían dado en el blanco, pero jamás traspasaron la piel. –Es realmente sencillo el hacer algo como esto, una vez has sido entrenado correctamente. Apuesto a que cualquier persona que haya sido entrenada, podría endurecer su cuerpo para evitar algo como esto – Y era cierto. No era necesario el que utilizase una técnica como esta para enfrentarme a unos tipos como estos.

Pero…

Sin esperar a que cualquiera de ellos contestase, di una voltereta hacia atrás y una patada se estrelló contra la mandíbula del líder. [Crack] El sonido inconfundible de los huesos rompiéndose me indicó que el trabajo estaba hecho. - ¡Ton! – Chin solo pudo ver como su líder y amigo caía al suelo, sin poder hacer nada para ayudarlo.

-Van dos. Solo queda uno – Susurré.

[Temblar] Podía sentir el miedo apoderarse de Chin. Comencé a caminar hacia él, una oleada de instinto asesino le hizo imposible el intentar correr o hacer algo, lo único que podía hacer era verme a los ojos. –Espero que esto les dé una…

- ¡Hey! ¡Quítense del camino! ¡Quítense del camino! – La voz de una chica nos gritó desde la entrada del callejón.

- ¿Hah? – Ambos volteamos en esa dirección, olvidando momentáneamente la pelea.

Como pensaba. Una pequeña chica de cabello rubio y astutos ojos rojizos. Podía sentir una fuerte voluntad de vivir viniendo de ella, por alguna razón sentía qué si me relacionaba con ella, entonces solo me llevaría a tener problemas.

Cuando vio a los compañeros de Chin en el suelo, se detuvo y nos miró detenidamente, luego se concentró en mí. –Parece que tienes problemas. Pero puedo ver que tienes todo controlado, Nii-cha. ¡Perdón! ¡Pero en estos momentos tengo prisa! ¡Vive al máximo! – Y con estas últimas palabras, saltó sobre nosotros y saltó hacía una pared, antes de desaparecer por el techo de un edificio.

"Ella es veloz…" Pensé sorprendido.

Chin y yo nos quedamos un momento en silencio, observando el lugar en el cual se había ido la misteriosa rubia. [Escalofrío] El adolescente retrocedió cuando sintió mi mirada. –Ahora que las interrupciones se han retirado. ¿Qué te parece si continuamos con nuestro pequeño baile? – [Temblar] Su cuerpo chocó contra una pared detrás suyo.

-Fin del camino… Chin. Espero que estés preparado para esto – Cargué un poco de Hamon en mi dedo. Cerró sus ojos, esperando su final.

[Boom] Le di un pequeño golpe en la frente. - ¡Gah! – El cuerpo de Chin quedó incrustado en la piedra, el no sintió el impacto, pues había quedado inconsciente al instante.

[Caída pesada] El matón cayó al suelo, acompañando a sus compañeros en el dulce abrazo de Morfeo. –Listo. Espero que eso les enseñe a no robar… - Voltee a ver a Kon. Sonreí al ver que los huesos de su mandíbula eran restaurados a su estado original.

"Esa es una de las habilidades del Hamon. Fomenta la creación de células nuevas y acelera el proceso de curación natural del cuerpo" Esa era la razón por la cual había decidido usar la técnica de respiración que me enseñó Elizabeth Joestar.

Después de verificar que ninguno de los tres estuviese herido de gravedad, decidí abandonar el lugar. - ¡Detente ahí malhechor! – Otra voz femenina me detuvo.

- ¿Ah? Ahora quien puede… ¡Geh!

No pude terminar lo que iba a decir, pues aquella persona que se encontraba en la entrada del callejón no era lo que me esperaba. [Pum pum~] Era hermosa. Sin duda una de las mujeres más hermosas que había visto en mi vida. Largo cabello plateado con trenzas que le llegaban hasta la cadera, ojos amatistas y ascendencia élfica.

Al igual que la bruja de los celos

Mi instinto me advirtió sobre ella. La analicé a fondo. Llevaba un vestido blanco exquisitamente fabricado, su chaleco tenia bordados dorados en forma de ave de presa. Pero esto no era lo que me puso tan nervioso, sino la impresión que me dio al verla. "No la conozco. Pero me transmite aquel sentimiento de nostalgia" Extendí mis sentidos, tratando de identificar su aura.

-No. Su presencia se siente diferente, incluso de su parte buena… - Murmuré. Era obvio que esta chica no tenía nada que ver con la bruja de los celos. Simplemente el intentar compararlas estaba mal.

-Puede que tengas una idea equivocada de lo que está ocurriendo aquí – Señale hacia el trio de delincuentes que yacían en el suelo, todos juntos en un montón. –Ellos fueron los que intentaron robarme mis pertenencias. Simplemente me defendí – Durante unos instantes se quedó callada, tratando de procesar lo que había dicho.

- ¿Eh? ¡¿Eeeeh?! ¡Enserio! No puedo creer que haya confundido las cosas así… ¡No te muevas! - Me miró en busca de lesiones, satisfecha de no haberlas encontrado, se dirigió hacia mí. Luego, se acercó hacia mí, mirándome a los ojos. "¡Demasiado cerca, maldición!" No estaba acostumbrado a que las mujeres se me acercaran así. Mi relación con Louse era exclusivamente el de un maestro y un sirviente, incluso si ella tenía sentimientos por mí, ella sabía que no podría corresponderle.

Estando en mi limite, hice lo único que se me hizo razonable. Desvíe la mirada.

- ¿Ves? Sabía que había algo extraño contigo. Si no tuvieras nada que ocultar, entonces no habrías desviado la mirada así

"¡Nada más alejado de la realidad…!" Pero no es que fuese a decirle eso. Que estaba embelesado por su extraordinaria belleza.

- ¿Enserio? A mí se me hace una reacción masculina de lo más normal. No siento nada de malicia proviniendo de el – Entonces sentí una fuerte presencia espiritual. La cual flotaba alrededor de la chica de cabello plateado. [Floop] La energía mágica de la atmosfera comenzó a reunirse en un solo punto, permitiéndole a este ente, el materializarse. –¿Nya? – Un pequeño gato gris de no más de tres manzanas de altura apareció de repente en la palma de su mano. Llevaba una bolsa de viaje violeta alrededor de su cuello.

-Heh. Así que puedes realizar contratos con entes espirituales – Tomé al pequeño gatito en mis manos y lo acaricié en la barbilla y por detrás de las orejas. No pareció que esto le molestase, pues ronroneo feliz.

-… Es, correcto. Es realmente raro que una persona toque a un espíritu con tal facilidad – Me pregunto porque será.

-A mí también me sorprende. Incluso si intentas ocultarlo, puedo sentir un inmenso poder espiritual durmiendo en tu interior – [Escalofrío] Lo que dijo el pequeño espíritu me dejó sorprendido. Estaba reprimiendo todo mi poder mágico, no había manera de que pudiese sentir mi energía. A menos que…

-Ya veo. Puedes sentir el poder mágico latente en otras personas – Sonreí. El gatito era capaz de eso al tocar a alguien, era similar a análisis estructural.

-Si. Es una habilidad que poseo. Soy capaz de medir la cantidad de energía mágica que la puerta de una persona puede generar – Esto llamó mi atención, en los recuerdos capturados a través de Dragon Reid, supe a qué se refería con eso. Al parecer, en este mundo la forma en que una persona podía usar magia, era a través de esta, "puerta", era muy similar a los circuitos mágicos.

–Pero esto es extraño, tu puerta se siente diferente a otras personas que he analizado, parece como si fuesen una serie de pequeños canales que recorren todo tu cuerpo y están conectadas a tu alma, algo que no debería ser siquiera posible. Mmm… son alrededor de veintisiete canales interconectados que permiten el paso de la energía mágica, además, puedes utilizar hechizos basados en el elemento fuego… ¡Que es esto! ¿Encarnación de una espada? Esa es algo bastante peculiar – Estaba en shock. Este pequeño felino podía realizar la inmersión espiritual y acceder a mis circuitos mágicos, así como mi origen. Dejé que el gato flotara hacía la mano de su contratista, no quería que siguiese averiguando más cosas de las que debería.

-S… Si. Mi magia está especializada. Así que estoy más inclinado a utilizar armas blancas al momento de luchar – Dije algo nervioso, aunque esto no era del todo cierto.

-Hum… Así que eres un mago de combate cercano. Eso es algo realmente inusual en esta era – Dijo la chica de cabello plateado.

-Ehm. No es que no me guste el platicar, pero… ¿No estabas a punto de preguntarme algo? – El efecto fue instantáneo. Su rostro pasó de confusión, a preocupación, después a enojo. Todo en el lapso de un segundo.

- ¡Es verdad! – Se dirige a mí, una vez más.

-Tu. Conoces a la chica que robó mi medalla, ¿Verdad? – Si me miras así yo…

-N… No. Lamento decepcionarte, pero no la conozco. En absoluto – Su enfado se esfumó. Reemplazado por el gesto de preocupación anterior.

-Espe… ¿Qué? ¿De verdad? – Asentí lentamente.

Mientras aquella confianza la abandonaba, extendí mis sentidos. Buscando aquella firma de energía tan peculiar que solo podía pertenecerle a una persona. Aquella chica rubia que había atravesado el callejón hace algunos minutos. –Vamos… ¿Dónde estás? – Mis sentidos recorrieron cada centímetro de la zona comercial, así como sus alrededores.

"Esa chica es endemoniadamente veloz…" No había dudas. La loli de ojos rojos estaba usando alguna especie de magia de viento, que le permitía moverse a altas velocidades. Era la única respuesta para esa extraña sensación que sentí cuando la vi.

- ¿Q-Que vamos a hacer? ¿Realmente esto fue una pérdida de tiempo?

-Una pérdida de tiempo que sigue en proceso… es posible que la ladrona tenga algún tipo de protección divina. Fue realmente rápida cuando huyo, así que te recomendaría que te apresures – Dijo el gato con una sonrisa. "¡Lo sabía!" Esa chica posee una protección divina del viento, que mejora su velocidad de movimiento en nivel inhumanos.

-Ugh… ¿Cómo puedes actuar de forma tan desinteresada, Puck? –Preguntó la chica, preocupada por haber perdido el rastro de la ladrona.

-Tu eres la que me pidió no interferir, ¿sabes? De todas formas, ¿qué vamos a hacer con él? – Me señaló con su pata.

- ¿Eh? Yo… - Pude ver que estaba en un dilema. Ella no sabía qué hacer en estos momentos, no me debía nada y yo tampoco, además, somos completos extraños.

- ¿Perdiste algo importante para ti cierto? Déjame ayudarte a buscarlo – La elfa parpadeó varias veces, sorprendida.

-Pero dijiste que no sabías nada…

-Es verdad que dije eso. Puede que no sepa su nombre, ni tampoco sé a dónde va… ¡Pero he visto su cara! Además, tu gato no es el único capaz de sentir el poder de las personas. Soy capaz de sentir las presencias de todos a mi alrededor en un rango de cinco kilómetros, así que puedo detectarla una vez que esté cerca de mi rango – Ambos parecían sorprendidos por lo que dije. "Aunque estaba mintiendo en cuanto al rango de mi habilidad sensorial. En estos momentos estoy limitado por no poder usar mi poder mágico en toda su capacidad, no quiero alertar a Reinhard de nuevo…"

-… Eres raro – Sentí como si Heracles me hubiese golpeado en el estómago con todas sus fuerzas. ¿Acaso ella no conocía la palabra "Delicadeza"?

-Debería decirte de una vez que no puedo ofrecerte nada a cambio por tu ayuda. Tal vez no lo parezca, pero no tengo ni una pieza de cobre conmigo – Dijo señalándose a sí misma.

-Si se trata del dinero. Déjame decirte que no será necesario, tengo mi propio dinero y el que te ayude, es simplemente porque quiero hacerlo. Veamos… ¡Una buena obra al día! – Dije con una sonrisa.

- ¿Una buena obra al día? – Ladeó la cabeza, confundida.

-Eso es correcto. Si realizas una buena obra al día, entonces estarás ayudando a otros tan solo porque es lo correcto. Esa persona podría ayudar a otros que estén en problemas algún día – Ella se puso a pensar. "¡¿Tienes que ser tan terca?!"

Pero cuando parecía que iba a replicar en contra, la pata de Puck la detuvo.

-No siento ninguna mala intención de él. Creo que deberías aceptar, la capital es enorme, además que no te vendría mal su ayuda, pues como él dijo, puede sentir a las personas. ¡Incluso su capacidad de detección es mucho mejor que la mía! – El gato defendió mi idea.

-Además, el sol se está empezando a poner. Si cae la noche, no seré capaz de ayudarte. No estoy preocupado de que te defiendas de algunos matones, pero… sería mejor prevenir que lamentar – Supongo que me gané el favor de este pequeño espíritu. Aunque lo último que dijo me llamó mucho la atención.

-Entonces… ¿No puedes salir de noche? ¿Es uno de los términos de su contrato? – Pregunté con interés. Al ser un sirviente, los contratos estaban en nuestra naturaleza.

-Eso es correcto. Puedo ser realmente lindo, pero soy un espíritu. Así que uso un montón de energía mágica para poder materializarme. Cuando cae la noche, regresó a ese cristal que es mi contenedor, para así descansar. Mmm… Podrías decir que mi mejor tiempo es de nueve a cinco – Se golpeó los bigotes de su mejilla izquierda con su pata delantera.

-Geh. ¿Nueve a cinco? Que eres, ¿Acaso un trabajador del gobierno? Las condiciones de contratar un espíritu sí que son severas… – Murmuré sarcásticamente.

-Te lo digo, realmente no puedo darte nada a cambio, ¿Ok? – Asentí. Parece que logramos atravesar ese grueso muro que había puesto sobre sí misma para protegerse. Me sentí algo identificado con ella, yo era exactamente igual antes de que todo este viaje hubiese comenzado…