Había estado tan concentrado en mis oraciones hacia Jashin-sama que no escuché cuando se sentó a mi lado, era raro, era la única mujer que no me temia.

Volví mis ojos hacia ella y ella me sonreía, ¿Que no se daba cuenta que yo era un ser malvado y despreciable? ¿Porque quería ser mi amiga? ¿Porque, siquiera soportaba estar cerca de mi?

Ella irradiaba solo pensamientos y sentimientos positivos, podía iluminar con su sonrisa toda la habitación a la que entrase. ¿Acaso me gustaba? Yo no podía tener estos sentimientos!

—Hidan-san. ¿Qué haces?— preguntó sonriente.

—Rezo a mi dios Jashin-sama— contesté serio y cerré mis ojos.

—Ohh, ya veo. Cuando termines, ¿Podemos pasear juntos?. Tengo muchas cosas que contarte— dijo moviendo sus pies de un lado al otro moviendo algunas piedras que estaban en el suelo.

—Hmp—dije lo más desinteresadamente posible, reprimiendo mi sonrojo.

Ella siempre venía a platicar conmigo, de eso ya 1 año. Sin controlarlo, mi corazón saltaba cada semana exactamente a las 4pm, la hora de su llegada. Me di cuenta que estaba profundamente enamorado de ella hacía solo 2 semanas cuando ella me trajo un poco de comida que ella misma había preparado. Me hizo sentir especial.

Terminé de rezar y me dirigí al lugar donde siempre platicabamos. —Sakura-chan— grité levantando mi mano.

Me reuní con ella en la mitad de un pequeño puente desde donde se podía ver un pequeño estanque lleno de peces y lotos. —Ne, Hidan-san, hay un muchacho de la aldea que me ha dicho que me ama— dijo apenada.

¿Que era esto que sentía en mi pecho? Era como una presión que no me dejaba respirar. —¿Qué le dijiste tu?— dije suspirando. No quería escuchar la respuesta. Iba a doler demasiado.

—Le dije que me sentía halagada pero que no podía corresponderle— dijo levantando su mirada hacia mi. Sus ojos se empezaron a cristalizar. —¿Que sucede Sakura-chan?— dije acariciando su mejilla.

Ella puso su mano en la mía y cerró los ojos. Me sonrojé por aquella imagen. —Estoy enamorada de un hombre, pero no se si el me corresponde— dijo tristemente.

—Pero, ¿Cómo puedes decir eso?. Eres una mujer muy hermosa y ese hombre fuera un tonto si te rechazara— dije sonriendo nerviosamente.

—¿Tu crees?— dijo sonriendo—¿Tu me aceptarias?

Mi corazón se aceleró, no puede ser que ella me esté diciendo que me ama. ¿o si?. —Sakura-chan, yo … he querido decirte algo pero no me atrevía… —sentí que me puse de todos colores.

—Dime Hidan-san, ¿Que me quieres decir?— dijo ella ansiosa.

—Sakura… yo estoy enamorado de ti— tragué saliva —¿Quieres ser mi novia?.

Ella se dio la vuelta. Mierda. Lo arruiné. Nuestra amistad había acabado.

—Hidan-san, nunca pensé que me corresponderías. Estoy tan feliz!— dijo mientras se daba la vuelta y me abrazaba. —Si quiero ser tu novia, te amo!

Me incliné hasta estar a su altura y lentamente me fui acercando a ella. Mi corazon se queria salir de mi pecho cuando finalmente pose mis labios en los suyos. —Te amo Sakura.

Era el hombre más feliz en la faz de la tierra. Luego de solo pensar en muerte y destrucción, ahora solo podía albergar amor en mi corazón.

Gracias a ella, gracias a … Sakura.