Esta será una historia en cuatro partes. Cada una con una canción y todas desde la perspectiva de Ginny, con diferentes pairings.
Este primer capítulo es cortito, digamos que es la introducción.
Love Game
Parte 1
~~~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~~
Te boté. Ozuna ft Nicky Jam
Pa'l carajo te boté
Yo sin ti me siento bien
Ya no sufro por amores
Ahora rompo corazones
~~~~~~~~~~~~.~~~~~~~~~~~
―Lo siento, Harry. Esto no va a funcionar.
Me miró dolido. Tratando de buscar en mis ojos la respuesta de lo que me preguntaría a continuación.
―¿Por qué dices eso, Gin? ―me preguntó, tomándome de la mano.
Aunque era algo que llevaba planeando hacer desde hace tiempo, no era algo fácil. Para mi Harry Potter lo había significado todo. Había sido mi primer amor, mi valiente caballero que me había salvado y después, cuando ya había asumido que nada pasaría entre nosotros y me había resignado a ser sólo su amiga; mi novio. Al menos por un corto tiempo.
Pero luego habían cambiado muchas cosas por la guerra. Y aunque intentamos recuperar la relación, sentía que algo faltaba.
―No es que ya no te quiera ―lo último que quería era lastimarlo―, lo sabes. Es sólo que…
Pensaba que esto iba a ser más fácil. Llevaba días enteros planeando cómo hacerlo. Pensaba que iba a ser menos doloroso. Por qué si era algo que quería hacer me costaba tanto continuar.
―Es solo que siento que no estoy siendo honesta conmigo, ni contigo ―los ojos verdes de Harry me atravesaban, pero guardaba silencio, me dejaba hablar. Él siempre me escuchaba, eso era algo que valoraba de él―. No quiero lastimarte y por lo mismo es que ya no quiero seguir siendo tu novia.
Harry me seguía mirando, sin decir nada. Necesitaba que dijera algo. Una parte de mí suplicaba con desesperación que se enojara, o que me tratara de convencer de no hacerlo. Pero no lo hizo.
―Si eso es lo que quieres ―dijo, hablando tan bajito que apenas y lo escuché―.
―Sí, Harry, eso quiero.
―¿Pero por qué? ―me preguntó nuevamente, con tono suplicante, tratando de entender.
A mí me había tomado mucho tiempo entenderme. Entender por qué cuando nos besábamos ya no sentía esa corriente de energía, por qué ninguno de los dos había dado un paso para hacer algo más que eso, por qué, aunque me la pasaba bien con él y disfrutaba de nuestras salidas, no me hacían ilusión e incluso a veces me daban flojera. No podría ni siquiera definir a qué se debía el cambio en mis sentimientos, sólo había ocurrido.
―Por que ya no te amo ―había sonado mucho más crudo de lo que era, pero no encontraba otra forma de decirlo―, al menos no de esa manera.
Miré al piso, apenada, incómoda. Trataba de contener las lágrimas. «No debes llorar, Ginny» Me repetía. Porque entonces me iba a arrepentir. Iba a pedirle que olvidara todo lo que había dicho y que lo intentáramos una vez más. Aunque supiera que no tenía sentido hacerlo.
―Lo siento…
¿Por qué se disculpaba? Eso sólo me estaba haciendo sentir peor. De por sí ya me veía como la mala del cuento ―y ya estaba imaginándome los titulares en el Profeta y Corazón de Bruja pintándome como la malvada chica que le rompió el corazón al Chico que vivió―, y ahora Harry se estaba disculpando por algo que no tenía que hacerlo.
―No es tu culpa ―le dije, encogiéndome de hombros―, de ninguno de los dos, supongo. ¿Podrías perdonarme tú a mí?
―Tú lo dijiste, no es culpa de nadie.
Se dio media vuelta y se fue. Dejándome ahí. Y aunque lloré, porque claro que lloré, me sentía liberada. Como si lo que había estado oprimiendo mi corazón y haciendo nudo mis intestinos hubiera desaparecido.
