Hola a todos! =D
En vista que estoy tardando mucho en preparar el siguiente capítulo de "visitante" pronto sabrán por qué además de agregar otra historia a modo de "prueba" y saber si desean continuación o no. En tanto, les dejo este One-shot que fue usado para un concurso hace unos meses.
Saludos.
Dalhia =D
Uno tras otro las pelotas de papel caían del escritorio de cierta castaña, la cantidad era tal que ya había rebozado (desde hace mucho) la capacidad máxima de la papelera; algunos con suerte paraban en el bote de basura acomodándose entre la multitud de papeles pero la mayoría terminan en el suelo o a unos cuantos centímetros lejos de la joven.
Quien iba a pensar que Hanji Zoe, una de las mayores novelistas del misterio y terror; Reconocida en los últimos años debido a la manera de jugar con la mente de sus lectores a través de sus relatos. Cuyas historias han impactado a más de uno, jugando con sus mentes a partir de los detalles insignificantes (a simple vista) y de los cuales los conduce hacía temas inusuales, provocando pesadillas o inestabilidad... Generando paulatinamente su espacio dentro del mundo de la literatura. Y ahora su editorial le había solicitado una nueva novela con la que pudiera convertirse (si tiene el éxito requerido) en una saga completa de libros y así consagrar su carrera como novelista.
Sin duda era la oportunidad de cualquier autor pudiera desear y la morena no dudó en aceptar el reto...
Pero existía un problema...
La castaña atravesaba por un bloqueo mental...
Al principio de redactar su libro no se le presentó ningún problema en elegir el tema principal del mismo, de hecho contaba con un proyecto a modo borrador que había escrito el año pasado y pensó que era el momento indicado para trabajar en él. También en dicho escrito contenía información base de los posibles personajes de la historia junto con las cualidades a resaltar del protagonista y con el optimismo que la caracteriza comenzó con el trabajo. Sin embargo, con el paso de las semanas, el animo de la castaña iba decayéndose de forma paulatina... Le costaba más trabajo terminar los capítulos, además de revisar (hasta el punto del fastidio) las escenas que las conformaban...
Por un tiempo Hanji pensó que el bloqueo creativo pasaría pronto y no se dio el espacio suficiente para relajarse (a lo mucho dormía sus 8 horas), pero el resultado era el mismo...los papeles seguían cayendo, uno tras otro, tras otro...hasta que...-¡Agh!- La mujer se talló la cabeza con molestia. Se encontraba justo a la mitad de su libro, redactando el capítulo del cual colocaría una escena que había planeado desde hace mucho tiempo dentro de su cabeza, (hace una semana para ser exactos) y ha llegado al punto de quitarle el sueño en más de una ocasión, redactando constantemente todas las variaciones y ajustes que podría darle ese toque deseado. La castaña sabía que con dicha escena le dará un giro impresionante a su novela pero no comprendía porqué ahora (justo ahora) se le dificultaba tanto plasmarlo al papel...repetidas veces leía las notas previas para darse un mejor panorama de la situación; aunque al final el resultado no le gustaba o no se sentía del todo satisfecha... y como cereza en el pastel, tenía con poco tiempo antes de cumplir con la fecha límite de entrega por parte de la editorial.
Su molestia llego al tal punto de tirar todas las cosas de su escritorio (por fortuna su computadora estaba en otra pequeña mesa lejos de la furia de Hanji). La castaña posó las manos sobre la mesa y permaneció así durante un par de minutos...
Mientras eso sucedía, fuera del estudio de la mujer; su pareja hablaba por su móvil.
-"¿Qué fue eso?"- Se escuchó una voz al otro lado del teléfono
-Es Hanji- Contestó -Ya debe estar al límite de su estrés-
-"¿Al menos esta vez ya me harás caso sobre lo que te dije?" - preguntó -"No quiero escuchar quejas"-
-Estoy en ello- dijo -Nada más me falta terminar una última cosa y estará listo-
-"Bien"- comentó la voz más animada -"Es tu deber aliviar el mal humor de mi cuñada, no importa los medios"-
-Cierra la boca mocosa y ya vete a dormir- dijo el hombre
-"Mandale saludos de mi parte hermano gruñón"-
-Nos vemos- .
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En tanto dentro del estudio de Hanji, la mujer seguía con las manos sobre la mesa, aspirando y exhalando la mayor cantidad de aire lo más pausadamente posible, necesitaba calmarse para meditar su situación con sus posibles decisiones. Aproximadamente 15 minutos después, tomó otra bocanada de aire -Ok, no puedo con esto- se dijo con pesar, mientras tomaba su móvil dispuesta a llamar a su editor y así pedir una prologa pero fue interrumpida por un par de toques en la puerta. Sabiendo de quién se trataba, lo ignoró manteniendo la atención sobre la llamada del cuál ya la habían pasado al buzón de voz.
-Hanji...- se escuchó una voz masculina al otro lado de la habitación. Por el tono que emitía sonaba preocupado, sin embargo la mujer siguió marcando a la editorial sin resultados.
*Toc, Toc, Toc*...
La castaña marcó por décima vez a la editorial.
-Hanji...- la voz volvió a escucharse afuera del cuarto con el mismo tono de voz mientras la llamada de la mujer era rechazado por decimoquinta vez ...
-¡CARAJO!- lanzó el teléfono con mucha fuerza y éste termino chocando contra la pared; produciéndose un pequeño pero contundente choque en seco e inmediatamente el silencio pasó a reinar dentro de la habitación por un par de minutos antes de que la mujer finalmente respondiera con desgana -Pasa...-
Al abrir la puerta, entró un hombre de tez blanca como la leche, baja estatura (a comparación de ella), cabello negro como el carbón y ojos grisáceos. Su cara mayormente es interpretada como molesta e indiferente ante la mirada ajena de la gente (dado a su casi siempre expresión seria), pero en realidad se sentía muy preocupado y eso podía ocultarlo ante la mirada de su esposa...-Hanji, es hora de cenar- dijo
-Ahora no Levi, iré más tarde ¿Ok?- la mujer respondió en seco
Levi bufó y no tardó en tomar la mano de su esposa para sacarla (mejor dicho arrastrarla) fuera de su estudio. -No te estoy preguntando cuatro ojos- comentó molesto. Sin querer pelear, Hanji se dejó llevar por el pelinegro hacia el comedor...
En cambio, la había llevado al baño. Allí la esperaba una tina con agua caliente, agradable al tacto y con un suave aroma a jazmín. En una esquina, reposaba sobre un banco una muda de ropa para ella (una pijama holgada de tono lila suave). Hanji miró a su pareja por un momento y él sólo se limitó a dejarla dentro del cuarto. La mujer miró la puerta un par de minutos para luego despojarse de sus ropas dispuesta a darse un baño. A decir verdad, el sólo hecho de tocar el agua caliente le erizaba la piel despojándose de las molestia que había sentido a lo largo del día...el aroma a jazmín dentro de la tina gracias a las sales aromáticas le otorgaban a la castaña un efecto relajante aún mayor. Al terminar de ese baño tranquilizador, salió de allí con la pijama que su esposo previamente le había dejado.
Hanji caminó a través de los pasillos de la casa (no tan grande pero sí suficiente para la pareja) deteniéndose en medio de la sala; el cual estaba acondicionado con una colchoneta gruesa en el suelo con varias almohadas y cojines alrededor y usando el mueble de la sala como reposa cabezas. El centro de mesa se encontraba a un costado lleno de frituras, botanas, refrescos y a su lado un banco (para ser exactos el banco de piano de Levi) cubierto con un mantel y encima una caja de pizza y un par de contenedores de comida. La castaña miró con sorpresa alrededor y luego llamó a su esposo quién ponía una hielera para colocar allí las bebidas -Levi... ¿Qué significa esto?- preguntó curiosa mientras una ligera sonrisa se asomaba.
-¿Te bañaste bien?-
-Sí lo hice pe-
-¿No te hizo mal las sales esta vez?-
-No Levi, al contario me relajaron mucho pero no...-
-¿El agua estaba bien o la querías más caliente?-
-¡El agua estaba deliciosa y no evites la pregunta enano!- exclamó
-Bien- respondió -Porque ya es hora de la cena-
-¡Contéstame!- Exclamó nuevamente - ¿Qué significa esto?-
- Hanji ya te lo dije o acaso ahora te está fallando el oído- respondió como si nada.
-No estoy sorda Levi- contestó -Es sólo que...no sueles hacer este tipo de cosas- comentó mientras jugaba con uno de sus mechones de su cabello.
-No sé de qué hablas -siguió evitando el tema -Vamos a comer antes que se enfríe- dijo dado por terminado la conversación.
Mientras la morena se acomodaba en la colchoneta, Levi le colocó un par de cojines atrás de su espalda y la cubrió con una ligera manta. Luego le proporcionó un vaso con soda fría y un plato de su pizza favorito. Hanji recibió las cosas con gusto y cierto asombro ya que el hombre con quien se había casado le sería muy difícil (o casi imposible) hacer ese tipo de cosas en medio de la casa a sabiendas que cuentan con una habitación exclusiva para eso). Sin embargo, ahí estaba, siendo consentida de esa manera mientras su esposo encendía la televisión como si nada.
-¿Qué te gustaría ver?- preguntó el pelinegro
-No lo sé...- dijo ella algo dudosa
-¿Segura?- cuestionó nuevamente -Elige el que quieras-
La mujer apoyo su mano libre bajo el mentón por un segundo y dijo -¡Quiero ver Aliens!-
-¿Cronológicamente o cualquiera de la saga?- volvió a preguntar
-Tú dime...- contestó juguetona
-Bien...- con esa respuesta, eligió la primera película de la saga
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La pareja pasó gran parte de la noche viendo las películas sobre el "octavo pasajero". Disfrutando la comida y bebida, la sonrisa de la castaña se hacía cada vez más presente y animada...
-Al fin volviste a la normalidad cuatro ojos...- la voz del pelinegro llamó su atención
-¿A qué te refieres?- preguntó curiosa
-¿Todavía lo preguntas?- dijo - No haz sido tú misma desde que comenzaste a escribir ese dichoso libro...Casi no comes, ni tampoco duermes bien; cada día terminas con un humor que ni tu misma te aguantas y acabas rompiendo cual objeto se cruza en tu camino...o acaso ya se te olvidó que se te cayeron "sin querer" dos celulares y la mesa pequeña de tu estudio...
Además, todos están preocupados por ti Hanji- comentó el hombre -Mike y Nanaba no han dejado de marcarme para saber como estás; la mocosa de mi hermana pregunta por ti e incluso Erwin va a darte cuanta prologa que requieras para la fecha de entrega con tal que descanses un poco-
La castaña rió un poco avergonzada -Lo siento...- dijo -No era mi intención preocuparte y tampoco a los demás-
-No te disculpes- mencionó él -Sé lo dedicada que eres en tus proyectos pero al menos por esta noche olvídate del libro...- con esas palabras, Hanji recostó su cabeza sobre el hombro de su pareja, acomodándose en el espacio de su cuello para aspirar así el dulce aroma proveniente de su ropa y olor natural: que es una mezcla de productos de limpieza, té y sudor (aunque él niegue lo último). Esa combinación tan particular siempre le daba un efecto tranquilizador a la mujer de cabellos castaños, junto a las ligeras caricias que le proporcionaba su pareja en ese momento terminaba por eliminar todo el peso y molestias que tenía acumulando durante todo ese tiempo.
-Gracias Levi...- dijo la morena con ternura mientras que el hombre sólo se limitó a responder con un sonido monosílabo a modo de afirmación. La morena en un par de horas de diferencia pasó estar llena de caos, frustración y a casi nada de explotar de ira a estar completamente relajada disfrutando la noche en compañía de su pareja...Hanji sabía que en algún momento regresaría a continuar con su novela pero ahora y sólo ahora lo dejará a un lado... y cuando llegue el momento de retomarla de nuevo, lo hará con las energías listas y animo que siempre la ha caracterizado...
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