18 de noviembre, 2015 — 3:30 a.m.

Narrador Omnipresente

El chico de cabello azul se encontraba corriendo por todo el pasillo.

Lo único que se escuchaba era su respiración agitada, junto al movimiento de su uniforme, sin darse cuenta su corbata manchada de sangre había caído al suelo, pero no se detuvo.

Cruzo otro pasillo hasta llegar al baño del segundo piso.

Se miro en el espejo y su estado se veía deplorable, no sabía porque o como había pasado, pero ya era demasiado tarde.

La puerta se abrió, y pensó que era su fin. Así que entre nervioso y culpable dijo sin pensar:

—Te juro que no ha sido mi culpa.

Levantó sus manos temblorosas poniéndolas en su cabeza y cerró los ojos, apretándolos con fuerza. Sintió un golpe en la nuca.

—¿Acaso eres idiota? Soy yo, Damon.

—¿Damon? Gracias a Morgana, yo y-yo no quise, de verdad que no— negó varias veces con su cabeza, tratando de convencerse a si mismo.

—No ha sido tu culpa Teddy. Tranquilo— lo tomó de los hombros y lo dirigió al lavabo, secando la sangre que escurría de sus manos y rostro.

Le quito la capa y la dejo a una lado, el uniforme de Teddy se encontraba manchado de sangre.

Era cuestión de tiempo para que el profesorado descubriera lo que había pasado, y no podían permitirse eso.

Le ayudo a mojarse la cara, luego Damon se alejó para hacer un hechizo en su bolsa del pantalón y prosiguió a meter el uniforme de su amigo ahí, mientras este se tallaba las manos sin detenerse.

—Es mi culpa, es mi culpa...— siguió murmurando el joven.

—Teddy, amigo, mírame, ey, mírame — hizo lo que le pidió — esto no ha sido culpa tuya ¿me has entendido?

Asintió poco convencido.

—Levántate, hay que llegar a un lugar seguro en donde no hagan preguntas— el castaño le paso su capa por los hombros al peli-azul, mientras él se quedaba con la camisa blanca y el pantalón de gala.

—Vayamos a mi habitación— ofreció entre murmullos.

Su vos seguí débil y tenía la mirada perdida. Damon negó.

—Tus compañeros de cuarto harán preguntas, y los Ravenclaw son muy curiosos para llevarte a mi recámara. Ya sé, sígueme.

El castaño de ojos azules se acercó con cuidado a la puerta, abriéndola sin hacer el menor ruido posible, inspeccionó la habitación, y antes de salir murmuró varios hechizos de limpieza para borrar todo rastro de que estuvieron ahí.

Lo guió entre pasillos hasta llegar a el baño de perfectos, entraron ahí y preparo la ducha para su amigo.

Le ayudo a quitarse la ropa restante y lo ayudo a entrar a el agua.

—Quédate aquí, iré a por ropa. No te muevas.

Teddy asintió aún con la mirada perdida.

Fueron cuestión de minutos para que Damon Nott volviera a entrar por la puerta por la que había salido.

Nott se aproximó a su amigo, el cual parecía no haber movido ni un solo músculo desde que se fue. Se sintió mal por él. Todo eso ya había pasado sus límites desde el año pasado, el chico creía que ya había sido suficiente, ya habían aguantado tanto.

La asfixia que lo ahogaba al no poder hablar de lo que estaba pasando le quemaba.

—¿Porqué a nosotros?— rompió el silencio el chico Lupin.

Damon negó.

«¿Porqué?» se cuestionó «¿Qué habíamos hecho para que esto nos envolviera tan a fondo? ¿Quien? Y todo llega a lo mismo después de eso ¿Porqué?»

—Una consecuencia por tener grupo de fans — bromeó con una sonrisa torcida.

El castaño de ojos azules no era bueno para consolar, podría ayudar a su amigo hasta el final y sacrificar todo por él. Pero agradecía que Teddy supiera que no era bueno en eso. Nott le hecho una ojeada ladeando la cabeza.

—Teddy, necesito que te duches, tenemos que irnos.

Su amigo asintió aún con las imágenes de lo que había pasado rondando por su muerte.

«Es mi culpa, yo...» negó con la cabeza mientras se tallaba la sangre seca con brusquedad.

Se hundió en la enorme bañera que más que todo parecía piscina.

Damon espero paciente en la orilla hasta que su amigo terminara. Se perdió en sus pensamientos pensando. Teddy salió tomando la toalla y se secó con rapidez para después ponerse una pijamada de su amigo.

Cuando estuvo listo, Damon se paró frente a él.

—Nadie puede saberlo Ted, necesito que actúes normal, esto no paso, nunca paso.

—Él hablará.

—No lo hará— afirmó el castaño.

Damon esta seguro de que la persona que los había metido en ese lió, no permitiría que terminara.

~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~•~

Bien, literalmente no sé usar esta plataforma, pero conforme la exploró me doy cuenta de ciertos detalles y ya se más o menos como agregar capítulos y así.

Lo que acabo de escribir es un tipo Prólogo, las personas que alcanzaron a leer el anterior capítulo publicado se llevaron tremendo spoiler, aunque no es como si las etiquetas no muestres un vistazo.

El punto es que el capítulo que borre vendría siendo del segundo libro de este.