Una peculiar primera cita
Jane se encontraba descansando en el pasillo sentada en una banca mientras repasaba los eventos anteriores una y otra vez en su cabeza. Decir que ella encontraba interesante a Harry Thanatos era quedarse abismalmente corto. El hombre era poderoso al menos en el área de la aritmancia si es que la barrera antes creada era de cualquier indicación y la manera en que explicó como medir la habilidad de cualquier brujo o bruja la dejó intrigada. Sumándole el hecho de que apenas terminó de usar el condenado maleficio, todavía estaba pálida por ello y no planeaba volver a tocar el tema en su vida, lo primero que hizo fue acercarse a confortarla y, sobre todo, fue "bastante" físico sobre ello. La comunidad mágica, en especial los países norteños, no eran muy afanes del contacto físico prefiriendo mantener la distancia incluso en familias tan cercanas como la suya, aunque tenía que admitir que si le gustó su intento de calmarla.
Su excentricidad no pasó desapercibido, su forma de tratar el hecho de que iban a utilizar un imperdonable e incluso llegar a ofrecerse la dejaba boquiabierta. Cuando salieron del ascensor un goblin se les había acercado ofreciéndoles un trago de un licor, no sabía cuál porque no prestó atención a eso en particular, el cual Harry aceptó de inmediato y con cada sorbo parecía que estaba a un paso de llegar a su paraíso ideal, solo deseaba que no fuera un alcohólico desenfrenado.
Todavía no podía comprender cómo llegó a depositar tanta confianza en ella, al menos estaba segura de que agradecía ese hecho. Cualquier hechicero normal se habría opuesto vehemente ante la sola noción de utilizar un imperdonable de tal manera, el otro brujo presente había tenido la misma reacción que ella solo cementaba esa idea.
Cuando juntaba los hilos había algo que no le calzaba. El hombre era poderoso si es que las interacciones entre él y Griphook eran alguna indicación, sumando el hecho de que parecía tener un gran respeto por el hombre además del poder demostrado todo parecía apuntar que estaba frente a un gran hombre. Alguien del que debía haber escuchado si es que tenía los medios suficientes como para poder conseguir una reunión con un gerente de Gringotts, pero cada vez que buscaba por el nombre "Harry Thanatos" en su cabeza solo quedaba en blanco.
Nunca en su vida había escuchado del hombre lo que era ridículo porque alguien como él de seguro debía haber hecho algún impacto en la sociedad mágica. A no ser que él haya sido un ermitaño hasta el momento explicando como ella nunca había oído del hombre. Sin embargo, con esa línea de pensamiento surgía otro problema y es que Gringotts al ser la gran organización respetada que era no lidiaría con un simple ermitaño que surgía de la nada y aceptar tener una reunión con uno de sus grandes empresarios para simplemente experimentar y comprobar en un ambiente fuera de lo ideal que sus creaciones funcionaban.
Estaría mucho más preocupada por este misterioso hombre si no fuera por el hecho de que él parecía ser genuinamente una buena persona, o sea su primera reacción al terminar de utilizar un maleficio fue preocuparse de ella en vez de la víctima. Admitía sin cohibirse y sin darse aires que la encontraba bella y le gustaba. Sus suaves sonrisas y actitud despreocupada ¿o relajada? Solo aumentaba el encanto que tenía. Por ahora se mantendría relajada en su presencia a no ser que hiciera algo que destruyera la confianza que había logrado generar en ella.
Por ahora no iba a preocuparse de lo que podía hacer y se puso como misión aprender más sobre su persona de él mismo. Solo tenía que esperar que terminara de negociar el contrato con Griphook. "Que raro" pensó mientras se desenredaba el pelo "los goblins siempre hacen contratos de antemano al negociar un posible emprendimiento o negocio sin importar qué ¿Por qué esta vez no?".
- ...con ello cerraremos la suma de pago semanal a 10 galeones de oro más una comisión de 3 galeones de oro semanales por cada barrera que sea instalada- declaró Griphook mientras una pluma mágica especial anotaba las clausulas y detalles- en el caso de que un futuro dejes de trabajar para Gringotts el salario será cortado evidentemente y la comisión se mantendrá a no ser que hayas sido despedido siendo la causa directa una infracción de tu parte en cuyo caso la comisión bajara a un galeón de oro semanal por cada barrera activa- explicó mientras con profesionalismo. Harry asintió satisfecho con la suma ofrecida. Si es que era honesto la noción de cuánto era mucho o poco ya había desaparecido hace un buen tiempo. Eso no significaba que no supiera reconocer el valor del dinero, puede que sea muchas cosas en la actualidad, pero ya no entraba en la categoría de idiota.
- también quedará abierta la posibilidad de que te contratemos para aparte para que le enseñes al resto de nuestro personal la habilidad para hacer dichas barreras- continuó explicando- como comentario personal ojalá que lo hagas, de esa manera nos facilitarías mucho la vida como también lograrías liberar más horas para otros posibles trabajos lucrativos si es que lo deseas.
- tus ofertas son bastante jugosas como menos- comentó con una sonrisa el brujo.
- te aviso que no entendí tu comentario y solo puedo asumir que dices que son bastante lucrativas- respondió al instante con un ligero tono de molestia- sí, efectivamente son lucrativas- continuó- puede que nosotros, Gringotts, seamos bastantes avariciosos, pero eso no significa que no reconozcamos el trabajo honesto, los trabajos son difíciles y nuestros empleados serán recompensados de acorde- explicó con orgullo mientras ponía sus puños sobre su cadera y endurecía los músculos de los brazos. A diferencia de los humanos que tendían a levantar el mentón o sacar pecho para demostrar su orgullo los goblins preferían mostrar su proeza física al acentuar sus músculos, generalmente, a través de sus brazos.
El brujo tomó el contrato una vez que la pluma terminó de escribir cada término. Sabía que no iban a tratar de estafarlo, tal como él admitía que pagaban de manera justa también creían en ofrecer la zanahoria en primera instancia y solo recurrirían a otros métodos a modo de respuesta a un ataque. La única razón porque lo revisaba era para complacer al goblin después de todo ellos veían como un insulto el no revisar un acuerdo, creían firmemente que debía haber compromiso por ambos lados si es que se buscaba un buen negocio.
- estoy satisfecho con los términos- declaró. Puso el papel en la mesa y con un chasquido de los dedos apareció su nombre y apellido en el espacio donde debía ir su firma. Griphook levantó las cejas en asombro. La manera en que casualmente demostraba su proeza mágica era impresionante y solo reafirmaba su idea de que había hecho un buen trato y construido un puente del que no se arrepentiría en el futuro.
El gerente se dirigió a una cajonera de la cual sacó de unos de sus compartimentos una llave y un extraño set. Los colocó en la mesa en frente de Harry.
- esa llave pertenece a la bóveda N°493 con las herramientas de al lado derramarás sangre en la llave y en el otro artefacto, esto simple procedimiento para marcar que eres, hasta que canceles nuestros servicios o nosotros mismos te los neguemos, el dueño de la bóveda- explicó- por lo general te ofrecería un servicio de seguridad adicional, pero no creo que eso sea necesario en tu caso- comentó con una ligera carcajada- aunque creo pertinente decir que el contrato respecto a las comisiones no incluyen tu propia bóveda, sería ridículo ¿no lo crees?
- por supuesto- respondió con una ligera carcajada propia- de todas maneras estoy agradecido por los negocios de hoy.
- igualmente.
- que tus bóvedas siempre crezcan- se despidió ofreciendo una mano.
- y que la sangre de tus enemigos se derramen a tus pies- aceptó formalmente el goblin. Con ello las transacciones entre los dos terminaron por el día. Cuando estaba saliendo por la puerta Griphook le dirigió unas últimas palabras.
- recuerda como ya discutimos previamente, a la salida te estará esperando un goblin con tu nueva identidad y un puñado de monedas. Thanatos asintió y cerro la puerta.
Cuando se abrió notó que el brujo estaba cruzando unas últimas palabras con el gerente antes de cerrar la puerta y adoptar la mayor sonrisa de satisfacción que había visto lo que era algo considerando que ya había visto su expresión cuando había probado el licor de antes. Caminó con confianza, tenía un pequeño plan para saber más sobre él. Cualquier imagen de fortaleza que haya proyectado se desplomó al instante cuando se tambaleó repentinamente por haberse mareado súbitamente. "¿¡Por qué siempre mareo después de pararme!?" se quejó con frustración en su mente.
Por supuesto que el brujo en cuestión notó su predicamento y cerró la distancia entre ambos en un instante. Tomándola de ambos hombros se dirigió a ella.
- ¿te encuentras bien?- preguntó con evidente preocupación. "Hasta ahí llegó el plan" pensó mientras suspiraba frustrada.
- sí- respondió al instante- es que no he comido por un buen rato- agregó al instante. No era del todo mentira, efectivamente no había comido hace un buen rato, pero no se sentía mal por ello.
- hm ya veo, falta de comida más el cansancio del trabajo que apareció de la nada, no sorprende que te sientas así- concluyó en voz alta.
- sí, totalmente- afirmó. Él inclinó su cabeza ligeramente, sus ojos estudiándola con gran intensidad. Tenía que admitir que sus ojos deslizándose sobre ella de tal manera si la hacían sentirse mejor.
- ¿algo en mente?- preguntó con la misma sonrisa que tuvo cuando se conocieron hace un rato. Él soltó una ligera carcajada al reconocer a qué aludía.
- ¿quieres ir a comer?- preguntó con una sonrisa. Arqueó las cejas sorprendida.
- de acuerdo- respondió de inmediato. Él asintió, se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida seguido por la bruja a un par de pasos de distancia.
Cuando estaban saliendo un goblin se acercó a Harry con un maletín en mano.
- de parte del gerente Griphook- dijo el goblin con una reverencia profesional apesar de su incomodidad. Él asintió y lo tomó con gusto. Jane frunció un poco el ceño ¿Qué podría haber dentro de ese maletín? Antes de que pudiera seguir con esa línea de pensamientos Thanatos la interrumpió.
- ¿vienes?- ofreció una mano con una sonrisa. Ella le sonrió de vuelta y aceptó con gusto. De un segundo a otro con ruidoso *crack* desaparecieron de la entrada del banco asustando a unas cuantas personas que estaban de paso.
Cuando aparecieron lo primero que notó fue que estaban en un callejón en vez de algún restaurante o bar. Eso le puso los nervios de punta causando que su cuerpo se pusiera en estado de alarma listo para pelear ante la más mínima señal. Con varita en mano se giró hacia el hombre quien le estaba dando la espalda y antes de que pudiera decir algo él le ganó.
- sip, con estas ropas no pasaré "piola"- hizo unas comillas con sus dedos. Ella no entendió lo que la última palabra significaba, aunque si se fijó en sus prendas que eran la razón de su aparente predicamento. En ese momento sus ojos se abrieron como platos ¿¡Acaso eso era cuero de dragón!? Ella planeaba comprarse una botas de cuero de dragón para ello llevaba ahorrando una buena parte de su vida y el precio del modelo que tenía en mente era el más barato de todos los pares, después de todo la calidad no era la mejor. En cambio él estaba vestido de pies a cabeza en dicho cuero y, si sus ojos no la engañaban, se veía genial aparte de que parecía ser de una gran calidad.
Un chasquido de sus dedos la trajeron de vuelta a la realidad. Sus ropas cambiaron con rapidez de forma y cuando se giró para mirarla pudo ver cada uno de los cambios. Sus botas se adquirieron la apariencia de cuero normal, sus guantes se achicaron un poco llegando hasta un poco más allá de las muñecas, sus pantalones se transformaron en los famosos jeans azules de los muggles, su chaqueta se transformó a una chaqueta de cuello alto siendo cuero negra y al estar abierta revelaba la camisa negra, un negro más oscuro, que tenía debajo.
- ¿cómo me veo?- preguntó con una sonrisa que mostraba sus dientes.
- bien- murmuró. Su mente todavía estaba pegada en el hecho de que vestía cuero de dragón ¡Y no lo había notado antes! A veces se cuestionaba que tan apta era para su profesión cuando se le pasaban por alto cosas tan obvias como esas. Su mirada adquirió un tono inquisitivo en el momento en que se posaron sobre ella, deslizándose por cada parte de su cuerpo. Estando todavía frustrada, enojada, atónita y entre otras cosas no sintió tener la voluntad suficiente para confrontar su mirada eligiendo evitarla. Al segundo que lo hizo se sonrojó con suavidad de vergüenza y enojo. "¿¡Por qué actúas como una puber!?" se reprochó.
Por otro lado Harry se encontraba seriamente evaluando su atuendo. Su primera impresión es que tenía la pinta de una roquera. Botas de cuero, pantalón con cinturón ajustado, polera suelta, chaqueta arremangada hasta al codo, arete con un colmillo colgando... ¿Arete con colmillo? Estaba seguro de que eso en particular le era familiar ¿De dónde era? No podía darle al clavo del asunto. Sus ojos se deslizaron a su rostro notando que ella se encontraba incómoda y un poco sonrojada.
- bien- declaró con un tono alegre- creo que ves genial y pasaras sin problemas como un muggle- agregó contento mientras se daba media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida del callejón. Sus palabras fueron lo suficientemente sorprendentes como para interrumpir su tren de pensamientos.
- ¿muggle?- cuestionó mientras lo alcanzaba y salían del callejón.
- totalmente- reafirmó- estaba pensando en ir a comer a un restaurante muggle y que tuviera algún tipo de música rock o algo por el estilo- dijo hacia al aire mientras su vista se deslizaba por la ciudad.
- ¿vamos a comer en un restaurante muggle?- preguntó atónita. Por mucho que su padre estuviera enterrado hasta el cuello en estudios y artefactos muggle ella no compartía el mismo entusiasmo. Tenía muy claro que eran otra cultura y como no se había dedicado a estudiarla sabía que haría el ridículo. No estaba muy segura de que sería lo mejor apesar de que Harry parecía manejarse bien con el mundo muggle ¿Tal vez era un hijo de muggles?
- hm- asintió con un aire ausente. Su mente estaba en otro mundo. Se había olvidado de lo magnífico que era el mundo muggle y, por desgracia, nunca tuvo tiempo para explorarlo. Tenía vagas memorias sobre su infancia del mundo de la gente corriente y con la guerra abierta que tuvo contra Voldemort las oportunidades disminuyeron cada vez más. "Una pena que no esté acá" pensó sobre cierto calvo.
Los autos cruzaban con velocidad las calles mientras que la gente se encontraba sentada en bancos o caminando en alguna dirección, algunos cuantos niños se encontraban jugando en un callejón vacío. Sonrió con suavidad, para haber tanta actividad, más de lo que había en el mundo mágico al menos, también era capaz de sentir el manto de paz que cubría el ambiente. Era una característica agradable que era muy diferente a la "paz" que acostumbraba en el otro mundo. Meneó un poco su cabeza, alejando con cada fibra de su ser su tren de pensamientos de ese mundo. Se encontraba en otro, uno con vida teñida de cultura con pulsantes ideales.
- ...rry.
- ¿hm?- se giró hacia Jane a la vez que despabilaba.
- ¿sucede algo?- preguntó con un extraño tono. Parpadeó varias veces con rapidez tratando de volver al presente. Bueno en realidad se encontraba en el presente incluso cuando se perdía en la admiración por cosas cotidianas, aunque tal vez debería haber estado concentrado en otra persona en vez de la panorámica general de la ciudad.
- oh- exclamó a modo de sorpresa- lo siento, lo que pasa es que hace mucho tiempo que no vengo por estos lados y no pude evitar admirar la vista- se disculpó con rapidez. Ella arqueó las cejas en sorpresa.
- ¿mucho tiempo? ¿ya has estado en estos lados antes?- preguntó con curiosidad.
- esta área en específico- dijo mientras señalaba todo sus alrededores con el dedo- no lo sé, te mentiría si digo que sí, más bien me refería al mundo muggle de Inglaterra en general.
- ¿creciste en el mundo muggle?- su curiosidad volviéndose más evidente que antes. Alguien poderoso como él creciendo en el mundo muggle sería una fiesta para el "Merlín informado", no se daba todos los días en que un brujo de su magnitud admitía ese tipo de ascendencia.
- mis primeros años de vida- respondió con un tono alegre mientras buscaba indicios de algún restaurante.
- ¿ves mucho a tus padres?
- nah, el cementerio no es mi lugar favorito- respondió con el mismo tono que antes sin desviarse de su nueva misión. Eso detuvo en seco su tren de pensamientos. "¿Cementerio? ¿estaban muertos? oh Morgana" pensó con pánico a la vez que se volvía visiblemente pálida.
- l-lo siento, no quería...- trató de disculparse al instante, pero su mente todavía estaba en estado de pánico.
- no te preocupes- intervino- solo estuvieron durante mi primer año de vida, de ahí crecí con mis tíos- explicó con una sonrisa. Ella exhaló con fuerza.
- ya veo- comentó mientras su rostro recuperaba un poco su color- al menos tu familia cuidó de ti- agregó. Harry soltó una fuerte carcajada como a la vez surgían en su cabezas memorias sobre un viejo, no sabía por qué un anciano de repente surgía en su cabeza, pero sentía que tenía algo que ver con ese comentario.
- oh no para nada- agregó entre sus ya más suaves carcajadas- más bien me abusaron cada mísero segundo, haciendome pasar hambruna, romperme los huesos, haciéndome dormir debajo de la escalera por una buena cantidad de años, creo que fueron diez ¿o nuevo? no sé y... juraría que había más...- murmuró lo último mientras adoptaba una pose de pensar profundamente. El rostro de horror que tenía Jane en su rostro habría hecho pensar al resto de la gente que acababa de presenciar un asesinato o tal vez el retorno de El Que No Debe Ser Nombrado.
- a-ah.. eh- tartamudeó. La pobre jamás pensó que iba entrar de cabeza a un campo minado. Ella sabía que no todas las familias eran perfectas, la suya no lo era ni por si acaso incluso cuando todas se amaban enormemente, pero siempre tuvo la noción de que esos horrores pasaban más en las familias de sangre pura y que no era tan común.
- no te preocupes- dijo su carismática voz- no me siento molesto y aprendí a vivir con ello hace mucho tiempo, más de lo que puedo recordar, así que no hay problema- explicó con una sonrisa- y ya llegamos- exclamó de manera repentina al girarse hacia un edificio. Ella se giró en la dirección que él estaba mirando. Tenía la apariencia de un bar con unas cuantas choppers estacionadas. Estando todavía enganchada con la repentina revelación de antes no hizo ningún tipo de comentario respecto al tipo de ambiente que era.
Harry miró hacia su alrededor para ver si es que alguien estaba mirando en su dirección, al no estar seguro si es que en realidad no había nadie mirándolo comandó su magia para utilizar un encantamiento que distraería la atención de cualquier muggle lejos de él. Una vez hecho eso lanzó hacia el aire su maletín un metro sobre su cabeza y cuando cayó en su mano lo hizo en la forma de una billetera. Jane hubiera hecho algún tipo de comentario sino fuera por el hecho de que no sabía cómo seguir después de sus comentarios.
- vamos, de seguro que tienen algo delicioso- comentó con su típico tono alegre. Dicho ello comenzó a caminar seguido de una joven mujer que estaba sufriendo un nudo tanto en su estómago y en la garganta haciéndole sentirse mal y si le sumaba la trama que tenía en su cabeza solo empeoraba la sensación.
Al entrar notó de inmediato el cambio en la atmósfera. A fuera podía ser catalogado como tranquilo o aburrido mientras que adentro era radicalmente distinto. Lo primero que escuchó fueron fuertes y alegres carcajadas que se sobreponían a una música de fondo que jamás había escuchado. Las únicas piezas musicales que ha escuchado en su vida han sido en su totalidad formales, alumnos en Hogwarts en algunas comidas o presentaciones, las fiestas del colegio y, por supuesto, su propia fiesta de graduación. Esta era un mundo diferente. De los instrumentos solo reconocía unos tambores con acompañados con lo que asumía que eran platillos de fondo y un instrumento, que apenas notó, que era bastante grave y parecía ser de cuerdas. Había uno o dos instrumentos, no sabía si es que era el mismo o no debido a lo veloz que tocaba, el cual la impactó hasta su núcleo. La voz del hombre era enérgica siendo a veces suave y en algunos momentos más áspera siendo en todo momento potente.
Las personas que estaban adentro la mayoría estaban vestidos con chaquetas de cuero con insignias, algunos sin mangas lo que encontraba extraño, pantalones negros, cinturones y botas, o al menos lo parecían. Cuando Thanatos le dijo que pasaba como un muggle sin problemas no se lo había comprado del todo y vaya que estaba equivocada. Pensaba que su atuendo era único al menos todos parecían comentarlo y tomaba harto orgullo en ello sobre todo porque parecía darle cierto aire de peligro. Ahora sabía que no era original en el tema y, lo peor, parecía ser bastante común entre los muggles, hasta ahí llegó la originalidad. Al menos daba gracias que la música era agradable y deseaba que fuera más común, así habrían más canciones que escuchar.
Harry observó su reacción con una ligera sonrisa. No habían muchos lugares que tocaran rock o metal y tampoco habían muchos lugares en que la gente vistiera como ella. No quería hacerla sentir tan fuera de lugar como a la vez quería hacerla ver que no estaba sola en su clara tendencia de gustos que los magos no parecían compartir. Ver que las emociones generales en ella eran positivas lo calmaban un poco.
- no recuerdo haberte visto antes ¿eres nuevo?- interrumpió una voz sus pensamientos. Al girarse en dirección del dueño de esa voz se encontró con un hombre musculoso, no tanto, con el pelo rubio y corto peinado de tal manera que terminaba en una punta hacia adelante. Lo primero que notó fue la evidente curiosidad y lo segundo fue un sutil, no tanto frente alguien como él, tono de hostilidad
"Mmmm" pensó con un poco de calidez surgiendo en él. Se había olvidado de la sensación de este tipo de interacciones, el claro descontento por un extraño que no pertenecía a un grupo celosamente cerrado. Excepto que no era tan así. Sí, su postura indicaba que no le gustaba que alguien nuevo se apareciera en lo que podría ser descrito como... ¿guarida? ¿sala de estar? Lo que sea. Lo importante es que todavía no se había formado ningún motivo en su mente para despreciarlos y/o echarlos del lugar si es que lo tomaba como ejemplo y lo generalizaba hacia el resto de las personas presentes.
- ¿nuevo en qué?- preguntó con curiosidad- es verdad que nunca he estado en este bar o que nunca te he visto a ti o tus amigos ya que estamos en el tema- señaló al grupo de personas que estaban reunidos en una mesa al lado de una mesa de pool la cual estaba siendo utilizada por otro grupo. Por supuesto su respuesta atrajo la atención de algunos cuantos de sus amigos y del barman, todos observando con gran interés. El hombre frunció ante su respuesta.
- ¿entonces qué haces acá?- preguntó con un poco más de fuerza la vez que inclinaba su cabeza y cruzaba los brazos.
- simple- dijo con una sonrisa a la vez que envolvía con su brazo a Jane a la altura del hombro- invité a mi a comer después de un agitado día de trabajo y lo primero que pensé fue en un lugar que fuera entretenido y que se sintiera potente ¿entiendes?- dijo a la vez que formaba un puño con su mano izquierda y la agitaba con fuerza- o sea dime que lugares tocan hard rock o metal y tienen una mesa de pool ¡ninguno!- exclamó casi escandalizado- o sea probablemente un lugar que toque rock sea un concierto, pero no creo que sea un buen lugar para comer ¿cierto?- le preguntó con un tono que buscaba confirmación. El hombre parpadeó un par de veces mientras echaba su cabeza un poco hacia adelante.
- no muchos.
- y menos que sirvan cerveza o unas buenas hamburguesas- añadió. El hombre meneó con la cabeza, su rostro demostrando lo confundido que estaba. Thanatos sabía que acercarse de esa manera al tema iba a tener un resultado similar. La gente le encantaba tener sus sospechas confirmadas, no sabía con exactitud cuáles eran las de esta persona en particular sobre él, pero estaba seguro de que no le agradaba llevándolo a querer asustarlo de una u otra manera. Es por ello que en vez de tomar una posición defensiva o agresiva que servirían para darle más motivos para seguir con su actitud inicial atrayendo a sus amigos en esto y creando más problemas de los necesarios decidió por ser totalmente honesto y cooperativo.
- ahá- comentó sin realmente poner atención a lo que decía.
- me di cuenta de las motos de afuera- comentó de paso- entendería que no me quieres acá si es que este lugar es un club y no soy bienvenido- agregó con una sonrisa desganada.
- ya Thomas deja tranquilo el hombre- dijo el barman desde la barra- el claramente no busca problemas y no quiero que tu seas la causa de ellos- agregó con un poco más de fuerza- tu ¿como te llamas?- se dirigió al brujo.
- Harry Thanatos- respondió al instante.
- ahora ese si que es nombre brutal- comentó alguien de la mesa de pool.
- ¿y tu chica?
- Jane Weasly- respondió un poco ida de su ser.
- ¿eres su novia?- preguntó de inmediato el barman. Harry se sorprendió por la tan inesperada pregunta, aunque al mirarse en la situación actual y cómo actuaba con ella podría generar esa idea en la cabeza de una persona si es que este lo estaba buscando. Al deslizar su mirada hacia su acompañante notó que ella se había sonrojado un poco, lo cual no era mucho, pero de todas maneras lo había hecho. Sonrió con suavidad, si su relación mejoraba más allá de un compañero de trabajo ocasional entonces tendría varias instancias con que molestarla en el futuro.
- ¡Williams!- exclamó una mujer mayor que estaba entre el grupo de amigos de Thomas- sigue tu consejo y no molestes a los clientes- lo retó con un claro enojo en su voz.
- sí cariño- respondió a la vez que masajeaba su cuello de manera nerviosa- por favor póngase cómodos- los invitó. Harry asintió y llevó a la bruja a una mesa que estaba vacía y un poco lejos del gran grupo de amigos.
Cuando el hombre se dirigió a ella logró reconocer al instante que de alguna manera él deseaba problemas y estaba segura de que, en alguna medida, no eran bienvenidos. No se lo tomaría a pecho si es que Harry terminaba desistiendo y terminaban yéndose del lugar después de todo ella realmente no pertenecía allí. Cuando su tono se volvió más hostil tiro de una cuerda dentro de ella y estaba lista para discutir y tal vez pelear contra ese hombre. Jamás imaginó cómo la conversación iba a tornarse en un giro totalmente desprevenido.
De un momento a otro no entendía que estaba sucediendo y por la expresión corporal del hombre él tampoco. El brujo habló con de tal manera que no sabía si es que se lo estaba tomando a la ligera o muy en serio sonando a la vez despreocupado, no era raro estar con los nervios a punto y mostrarse relajado, con él no podía saber. Ni se dio cuenta cuando la tomó por su hombro para acercarla a él, no es como le importase, pero hubiera preferido no haberse dado cuenta después de que hubiese pasado. En algún momento parecía listo para irse y por algún motivo pareció que eso fue lo suficiente para convencer al dueño del local, o al menos eso asumía, para quedarse. Justo cuando todo volvió a estar tranquilo y ya no tenía que preocuparse por que una pelea reventara de la nada hicieron el comentario si es que ella era su novia.
Ella nunca fue del tipo romántica, ni con sus hermanas ni con sus amigas en el colegio, los chismes y esas cosas no eran su área favorita teniendo como resultado ser bastante inexperta respecto a temas de amor. Mirando para atrás desde que conoció a Harry ella estaba muy interesado en él y su forma de ser hacía fácil relacionarse con el brujo siendo cariñoso, preocupado, relajado, entre otras cosas además de que su apariencia era bastante apuesta y sus cicatrices no restaban al encanto.
En ese momento no entretuvo la idea de si es que podían llegar a ser novios, no era algo que hacía cada vez que se encontraba con un bello chico que era a la vez un caballero. Pero eso no quitaba que se fuera avergonzar por el comentario hecho, no quería que Thanatos se hiciera ideas erróneas cuando ni siquiera ella las tenía y por ello se sonrojó como le sucedería a cualquiera. Cuando sus miradas se encontraron, cuando vio esa ligera sonrisa y tiernos ojos con una expresión general de calidez deseó haber prestado atención a todos esos chismes y estar más interesada en todos los asuntos románticos. En ese breve momento se dio cuenta de que tal vez tratar de buscar ser novios no sería una mala idea y con ello vino una claridad que la hizo entrar en pánico ¡Se había enamorado de Harry!
Por supuesto que evitó su mirada al instante, su mente estaba hecha un desastre y no podía enfrentarse de esa manera a la mirada que el brujo en cuestión le estaba dando. Nunca en su vida se había enamorado de alguien y ahora que lo hacía no tenía ni la menor idea de qué hacer más encima la situación en la que estaban no era la mejor para tratar de resolver esta repentina crisis que surgió en ella. Luego se dio cuenta de la proximidad de sus cuerpos y eso solo sirvió para agravar su situación, antes en ese día encontraba que lo familiar que fue con ella físicamente, más cercano que su propia familia en varias ocasiones, era agradable y ahora seguía siéndolo solo que ahora estaba acompañado de una sensación que no le podía poner nombre causando una extraña mezcla de emociones agradables e incómodas.
Cuando se sentaron en la mesa llegó la mujer que le había retado a al barman por el comentario que había mandando su mente en una dirección que prefería no haber tenido en primer lugar y así no iba a tener pensamientos y sentimientos contradictorios. La señora les sonrió amablemente a la vez que les entregaba los menús.
- gracias- agradeció el brujo.
- no hay problema- respondió con una dulce sonrisa- ah, y me llamo Laura por si desean cualquier cosa- agregó. Harry asintió con la cabeza y ella se marchó. Estaban sentados en una esquina con una ventana al lado que daba hacia la calle mientras que el ruido y la música ambiental no eran lo suficientemente como para ser molesto. El brujo ojeaba con gran interés los diferentes platos de comida mientras que su compañera no podía concentrarse del todo debido a que su mente se iba a menudo.
Harry pareció decidirse al instante dejando de lado la carta. Observó en silencio con una ligera sonrisa a Jane quien tenía un rostro de confusión como ningún otro. Era más que claro que apenas tenía idea de lo que estaba leyendo probablemente reconociendo algunos cuantos condimentos e ingredientes, pero siendo ignorante de los formatos en que venían, era lamentable que el menú no tenía imágenes de referencia al lado.
- sabes- dijo rompiendo el hielo- si tienes dudas sobre cualquier cosa me puedes preguntar no te sientas vergüenza- ofreció con calidez. Ella evitó momentáneamente su mirada y volvió a encontrarse con ella con un ligero tinte rojo adornando sus mejillas.
- no sé que pedir- admitió.
-bueno te diría que hay tres tipos de platos de entradas que son platos con arroz y acompañamiento, hamburguesas que son dos panes uno haciendo de base y otro tapa con carne y otras cosas entremedio y finalmente tienes las pastas, yo te recomendaría que trates con las hamburguesas que suelen ser las especialidades de este lugar- explicó. Ella asintió a modo de entendimiento manteniendo una ligera expresión confusión
- ok- dijo con suavidad mientras volvía a ojear el menú- sigo sin saber que pedir- declaró con un tono de derrotada después de un minuto de silencio.
- ¿que tal si pido un aperitivo y mi plato y vez si te parece? así sabrás que tipo de comida de estás pidiendo y si te apetece- sugirió. Ella dejó lado la carta frunciendo el ceño. De la forma en que veía la situación tenía tres opciones: La primera sería pedir cualquier cosa y esperar lo mejor; La segunda sería la que acababa de ofrecer el mago y ver si era apetecible o no; La tercera sería no pedir y aguantarse el hambre que comenzaba a crecer con el tiempo lo cual no iba a aceptar. Además él había ofrecido pedir un aperitivo con el claro objetivo de que ella comiera algo que le bajara un poco el hambre, pero que no la llenara lo que sonaba como una muy buena idea.
- ok- asintió.
- perfecto- comentó con una sonrisa- ¡Laura!- exclamó tratando de llamar la atención de la mujer quien apareció a los pocos segundos.
- ¿listos para pedir?- preguntó con una sonrisa.
- más o menos- admitió encogiéndose de hombros- quisiera pedir la hamburquesa "Big Mountain", una fanta y ¿cuál es su mejor cerveza que no sea tan amarga?
- tengo la "Ristrad" que tiene un ligero sabor a arándanos y la "Berserk".
- sabor a arándanos- pensó en voz alta- ok, suena interesante, una "Ristrad" no quiero un chop para evitar llenarme- explicó con una ligera carcajada- y queremos un aperitivo grande ¿cuáles tiene?
- tenemos papas fritas artesanales y corrientes, tenemos aros de cebolla y tenemos panes que le pueden poner mantequilla, queso, jamón o mermelada.
- de acuerdo, entonces denos dos porciones medianas una de las papas fritas artesanales y la otra los aros de cebollas y...- su visión cayó sobre la mujer que tenía sentada en frente quien lo miraba con bastante atención.
- ¡oh!- exclamó sorprendida- eh... nada por el momento- dijo con una complicada sonrisa a la vez que se arreglaba un poco el pelo con su mano izquierda.
- que tal un vaso de agua para la sed- sugirió el brujo. Ella asintió y la camarera también asintió comprensivamente, se dio media vuelta y se fue a dar sus pedidos a la cocina.
Los dos se quedaron en silencio por unos momentos, mirándose a los ojos. La manera en que él se manejaba en el mundo muggle era impresionante y si tomaba en cuenta cómo había sido criado según lo poco que había contado ya era increíble. Uno pensaría que alguien así se manejaría muy mal socialmente y más aún cuando alguien era agresivo hacia uno. Tenía harta curiosidad por aprender más sobre su pasado, pero tenía a la vez miedo de que terminaría tocando justo una bomba que terminara reventándole en la cara haciendo que se llevara mal con él.
- te vez incómoda- comentó de manera repentina. Su voz interrumpió el tren de pensamientos que comenzaba a irse de las manos dándole más ansiedad de lo necesaria. De inmediato pensó sobre su pregunta y luego analizó su sonrisa, era la típica que le daba su padre cuando sabía que tenía algún problema y esperaba a que ella se abriera para poder ayudarla con ello, se sonrojó aún más.
- ¿tan evidente es?- preguntó desganada.
- es de esperarse- respondió al instante- hace poco hicimos un trabajo que no era para cualquiera y después de eso te invito a un restaurante en un mundo al cual no estás acostumbrada, estaría realmente impactado si es que no fuera así- explicó con el tono de un profesor.
- tiene sentido- comentó echándose un poco más adelante y corrigiendo su postura en el proceso.
- ¿a sido una mala experiencia?- preguntó con el mismo tono de antes. Ella parpadeó con rapidez, sorprendida de que él llegaría a imaginarse eso y más aún que llegara a comentarlo ¿Acaso se mostraba aburrida o algo por el estilo?
- oh no para nada- respondió de inmediato- es que...- pausó unos momentos- todo esto es tan nuevo que no sé qué pensar sobre ello- admitió.
- eso es normal, no hay nada extraño en ello.
- ¿en serio?- preguntó inclinando un poco la cabeza.
- bueno, cuando uno experimenta uno siempre va a sentir muchas cosas y a veces por el tipo de situación que es no hay tiempo para procesar los pensamientos y emociones con claridad por lo que todo termina generando una extraña masa confusa en la que uno no sabe qué siente- habló despacio- hay experiencias que son buenas en el momento y pasan a ser malas en el futuro y viceversa, los humanos somos criaturas bastante complejas y podemos sentir varias cosas a la vez incluso contradictorias lo que no facilita esto de procesar con claridad nuestra tormenta interna- agregó a la vez que iba moviendo las manos para enfatizar ciertos puntos. Ella escuchó atentamente. En el poco rato que había conocido a Harry cada vez que él se ponía a explicar o describir algo terminaba siendo bastante informativo e interesante. Una idea surgió en su cabeza y surgió una ligera carcajada. Al notar la mirada que le estaba dando el brujo decidió contarle.
- nada, es que me imaginé a ti dando clases de historia en Hogwarts y pensé que ahí al menos habría prestado atención en clases- explicó con ligeras carcajadas entremedio. Al escucharla riéndose se admitió en silencio que su risa era tierna y estaba seguro de que ella no apreciaría el comentario si es que su atuendo de persona peligrosa decía alguna cosa.
- ¿no prestabas atención en clases de historia?- preguntó a lo que recibió un sí de respuesta- ¿era porque no te gustaba el tema o el profesor era malo? Los ojos de Jane se abrieron como platos ante la última pregunta.
- *hughhh* era ¡horrible!- exclamó con movimientos exagerados- con tan solo hablar me daban ganas de dormir, tenía que pelear constantemente para poder siquiera mantenerme despierta y por Morgana él le daba mil vueltas a los goblins y la rebelión y todo eso, creo que el 90% de las clases son de ello y es así en todos los malditos años ¿que no tiene nada mejor de qué hablar?- preguntó al aire exasperada.
- tienes razón, suena como un terrible profesor- concedió con un poco de mortificación que no sabía de dónde venía- uno esperaría que Hogwarts pudiera conseguirse un mejor profesor que alguien así- agregó un poco molesto.
- ¿¡cierto!?- dijo más emocionada, alegre de que alguien más pensaba como ella- nos quejamos mil veces con nuestros padres quienes se quejaban con el director y él no hizo nada nunca.
- parece que el director deja mucho que desear- comentó. Ante sus palabras ella frunció el ceño, su expresión entre confusión, extrañeza e incredulidad.
- ¿crees que Dumbledore deja mucho que desear?
- ¿Dumbledore es el director de Hogwarts?- preguntó con genuina curiosidad.
- sí- asintió repetidas veces con incredulidad.
- huh- murmuró con una pose pensativa- como sea, entonces Dubledore deja mucho que desear- declaró a la vez que se ponía más cómodo en la silla. Jane estaba perpleja, jamás en su vida pensó que alguien fuera a hablar de Dubledore, el hechicero más poderoso de toda Gran Bretaña y definitivamente entre los más poderosos del mundo. Ni siquiera tenía un tono de respeto como el que tenían los magos expertos sobre otros expertos sin importar el tema, de hecho bordeaba más en el desinterés e incluso con una pizca de... no sabía, solo podía estar segura de que era una emoción negativa. Al notar su expresión y no teniendo las ganas para discutir ese tema en particular en este momento decidió cambiar el foco de la conversación.
- entonces- dijo con fuerza para llamar captar su atención- ¿te gusta la música? Ella reconocía un cambio de tema cuando lo veía y Thanatos ni siquiera trató de esconderlo. Le habría molestado un poco sobre todo porque era un tema sensible con la gente de Gran Bretaña, pero al ser la pregunta sobre algo que le había encantado tanto cada segundo que le ponía atención y se había dado cuenta de ello se olvidó por completo de que estaban hablando previamente.
- ¡sí! es lo máximo- respondió al instante mucho más alegre- nunca pensé que podía haber música como esta, toda la música que eh escuchado hasta ahora es tan...- se detuvo un momento mientras trataba de encontrar la palabra correcta- aburrida en comparación, o sea era lenta la mayoría del tiempo nada muy fuerte o con energía y esta... es otro mundo- explicó emocionada- y ¿cuáles son esos instrumentos agudos que hacen *tiu tium, ti ti ti pararara*- tarareó tratando de imitar el sonido de la guitarra.
- es una guitarra- respondió una voz femenina. Los dos se dieron vuelta en la dirección de la voz descubriendo a su dueña. Era una mujer alta, un par de centímetros más que el brujo, su cuerpo era musculoso, pero no tanto como Thomas y más que Harry, sus caderas no tan anchas, su pelo era negro y largo y lo mantenía bajo control gracias a una bandana que tenía en la cabeza. Por supuesto su atuendo era casi igual al del resto de los presentes.
- ¿una guitarra? pero las guitarras no suenan así- cuestionó Jane. Por otro lado el brujo estaba analizando la figura de la mujer siendo ni obvio ni discreto.
- sí, es una guitarra eléctrica ¿acaso nunca has escuchado una?- preguntó inclinando la cabeza con un rostro de confusión.
- no, para nada- respondió.
- wuaoh, yo pensaría que por tu atuendo al menos eras una fan del rock- comentó.
- ¿qué es el rock?- preguntó la bruja al instante. La mujer abrió sus ojos como platos sin poder creer lo que estaba escuchando.
- ¿¡nunca has escuchado rock!?
- su vida entera ha sido o en casa o en un internado alternativamente, por lo que me ha contado- respondió el brujo por ella.
- oh- asintió con un tono neutro a la vez que su rostro se relajaba- que penca*- comentó. Dicho eso se dio media vuelta y continuó con su camino que resultó ser el baño. Thanatos observó apreciativamente el ligero movimiento de sus caderas mientras se retiraba y recién ahí la bruja notó qué estaba haciendo.
- ¿vez algo que te guste?- preguntó con una ligera sonrisa y una mirada intensa. Él se giró hacia ella con una pequeña sonrisa en su rostro.
- sí, es bella- admitió con un tono satisfecho sin achicarse o irse a la defensiva. Su abierta sinceridad la desconcertó y luego la bajoneó un poco ¿Acaso le gustaban más las mujeres mayores? Esa mujer debía de tener entre 27 a 32 años, más o menos, y ella todavía no cumplía los 20 ¿O tal vez eran las mujeres que se veían fuertes? Ella parecía que podía mantenerse firme en una pelea o una situación peligrosa mientras que ella misma en comparación se veía frágil, a pesar de que no lo era. Se mordió el labio un poco abatida, recién se había dado cuenta de que se había enamorado de Harry y este ya comenzaba a ojear otras mujeres.
Quería golpearse repetidas veces en la cabeza ¡Todas las personas que dijeron que enamorarse era una de las mejores sensaciones de la vida no tenían ni idea de lo que hablaban! Estaba confundida sin saber cómo actuar frente a él a la vez de tratar de mostrarse lo mejor posible sin saber si estaba teniendo resultado, se encontraba un poco deprimida y ahora, más encima, celosa de una mujer que nunca había visto y probablemente nunca más verían, pero no podía sacarse esa sensación del pecho. Había admitido que la encontraba bella ¿pero era lo suficiente? "Esto vale mierda" pensó frustrada.
- te noto aproblemada- comentó el brujo en cuestión. "Genial, ahora que se dio cuenta cómo le digo que me ando sintiendo celosa porque se interesa en el juggernaut" pensó más frustrada que antes a la vez que trataba de mantener su expresión neutra. Trató de hacer una expresión de sorpresa y que se acababa de acordar de algo.
- ¡oh! hey, solo por curiosidad ¿qué tipo de mujeres te gustan?- dijo forzando una sonrisa. Ese tipo de pregunto lo tomó por sorpresa, en su mente viniendo de la nada. Frunció ligeramente el ceño manteniendo una sonrisa e inclinó la cabeza.
- ¿a lo general o algo en específico?
- eh... ¿y si partamos por el tipo de cuerpo?
- no tengo- respondió inmediatamente. Fue tan rápida y definitiva que la tomó de golpe. Al observar su relajado rostro que tenía su típica sonrisa solo podía pensar en que tenía que estar diciendo la verdad lo que le sonaba imposible. Todo el mundo tenía un tipo incluso cuando dijeran lo contrario.
- ¿en serio?
- ¿no me crees?
- suena difícil de creer- admitió. Él soltó una ligera carcajada.
- es de esperarse- concedió- aunque cabe decir que no significa que no me fije en el cuerpo de una mujer a la hora de pensar en algún tipo de relación sexual o romántica- añadió. Se sonrojó un poco ante lo abierto que era. No solo se había metido de cabeza en un tema que nunca había manejado, también él estaba hablando sin problemas de la sexualidad, algo que la comunidad mágica de Gran Bretaña no solía hablar.
- no entiendo- logró decir con un poco de dificultad. Harry asintió comprensivamente. Justo en ese momento apareció Laura con el aperitivo y los tragos. El brujo agradeció y la bruja, quien en su mente estaba celebrando por tener una excusa de salirse del tema, siguió su ejemplo sacándole una sonrisa a la mujer quien los dejó tranquilo. Él fuero en primero en probar los aros de cebolla que lo mezcló con las diferentes salsas que venían en el acompañamiento. Cuando su paladar saboreó la comida gimió, no tan suavemente, del gusto.
- parece que está bueno- comentó Jane sin poder evitarlo con una ligera sonrisa. Le sonrió de vuelta y dijo.
- deberías tratarlo, es lo mejor- admitió- y estoy seguro que las papas son igual de buenas- añadió mientras tomaba una de ellas con su mano y se la llevaba a la boca. Su reacción al probarla fue la misma que antes sin dejar de lado el teatro a lo que ella soltó una ligera carcajada.
- la gente pensaría que no has comido en décadas- comentó mientras alcanzaba un aro de cebolla.
- y no estarían muy lejos de la verdad- dijo al aire mientras su mirada se desviaba hacia el más allá que estaba al otro lado de la ventana. Ella asumió que estaba exagerando tal como ella lo había hecho antes y se concentró en el aperitivo que tenía en su mano. Lo mezcló con la salsa blanca que estaba en un pequeño recipiente y probó el borde. El sabor era raro y un poco picante como a la vez un poco salado junto con otras sensaciones que no sabía reconocer. Lo saboreó por un par de segundos tratando de decidir si es que le gustaba o no y al no llegar a ninguna conclusión decidió probar el resto que tenía entre los dedos.
- ¿no sabes si te gusta?- preguntó el brujo con una sabionda sonrisa. Ella se río con suavidad, ahora se preguntaba si es que había sido algún auror experto gracias a que parecía leerla como un libro abierto, pero era muy improbable que lo fuera porque no aparentaba más de 28 años y estaba segura de que Eridani se lo habría comentado.
- sí.
- igual que antes, ante comidas nuevas no saber si es que te gusta o no es normal además de que los gustos van cambiando con el tiempo- explicó mientras se preparaba para tomar un sorbo de la bebida. Al igual que las dos veces anteriores, no pudo evitar gemir en placer.
- realmente disfrutas de la comida.
- por supuesto- respondió con rapidez- comer por pura necesidad sería una tragedia- agregó. Ella asintió y continuó probando diferentes combinaciones de los aperitivos. Al poco rato podía decir con confianza que le gustaba la comida que tenía en frente y que, tal vez, no sería mala idea que comenzara a probarla más seguido.
Un cómodo silencio sumió a los dos mientras comían con gusto. En algún momento Harry le ofreció a Jane de su bebida a lo que ella dijo que sabía extraño, la mezcla de burbujas con el fuerte sabor a dulce era una curiosa combinación a su gusto y no pareció molestarle. Por supuesto el brujo aprovechó de decirle que habían miles de marcas diferentes todas con un buen repertorio de sabores. Luego probó la cerveza y eso fue la primera cosa de toda esta salida que reconoció que le gustaba desde la primera instancia a lo cual su acompañante le sonrió con ternura causando que se sonrojara con suavidad.
Thanatos continuó explicándole a la pelirroja el basto, no tanto en realidad, mundo de las bebidas y el del alcohol muggle a lo mejor de sus conocimientos hablando de intentos de sabores, cómo comenzaron algunas compañía, los tipos de comerciales que tenían, etc. Ella por su lado escuchó con atención absorbida por un tema que en cualquier otro día lo habría considerado aburrido, tal vez su papá tenía un poco de razón al estar interesado en los muggles porque si tomaba el ejemplo de las bebidas y alcoholes entonces sería razonable pensar que en el resto de las cosas eran iguales o similares. De pronto apareció Laura con un plato y se lo colocó en frente del hombre.
- ¿lista para pedir?- preguntó con su amigable sonrisa. La expresión de pánico que adoptó al instante fue una de pánico y luego se calmó cuando se acordó que era parte del plan. Al observar y oler la hamburguesa se vio más que tentada con pedir uno igual y el brujo estando atento a sus reacciones le corrió el plato en frente de ella.
- pruébalo y decide- ofreció. La camarera comprendió y espero pacientemente. Ella tomó la hamburguesa, que era grande, con las manos tratando de no desarmarla y le dio un mordisco. Sus ojos pasaron a brillar de un segundo a otro.
- parece que le gustó- le dijo a Laur quien asintió con la cabeza complacida de que tenía un cliente disfrutando de su comida- ¿quieres uno?- ahora dirigiéndose a su acompañante quien asintió con fervor- entonces uno más- le pidió a la mujer quien lo anotó en su libreta siendo que no era necesario, pero era costumbre. La bruja habiendo saboreado y tragado su bocado decidió deslizarle de vuelta el plato solo para ser detenida.
- quédatelo, yo espero el otro.
- ¡no!- exclamó mortificada. La idea de aprovecharse de tal manera de él la escandalizaba.
- ¿y si compartimos?- ofreció de manera diplomática. Eso le puso un freno a todas sus ideas para refutar su oferta. Después de unos segundos de analizarla aceptó con una sonrisa que fue correspondida. Por los siguientes minutos los dos comieron de la hamburguesa con los cubiertos que estaban en la mesa siendo una obvia solución debido a que si optaban por usar sus manos iban a terminar manchados enteros y no comiendo nada.
- sabes estoy un poco curioso por conocer más de la familia que estuvo a cargo de formar la agradable bruja que tengo en frente mio- dijo mientras se tapaba la boca porque todavía estaba masticando un poco de la carne de la hamburguesa. La sonrisa que tuvo en su rostro fue automática, era radiante al igual que sus ojos mientras corregía su postura ansiosa por hablar.
- ¡son lo mejor! no podía haber deseado nada más de ellas- dijo con alegría. Comenzó a explicar sus características generales y dinámica como familia y, por su parte, Harry se convirtió en el perfecto oyente. Habló de los primeros años de su vida de los que tenía memoria cuando solo era ella, sus padres y su hermana Jennifer comentando que la última siempre ha estado fascinada por los dragones desde que podía pensar. Dijo que no se acordaba mucho y de lo que sí se acordaba era que su papá les solía contar historias de dragones mágicos y castillos encantados en la cama, y la gente se cuestionaba de dónde ella había sacado esa fascinación por los reptiles voladores.
Luego cuando nació su segunda hermana, Dehniva, las cosas se volvieron mucho más interesantes. Al principio porque se había puesto ella misma a cargo de cuidar su hermana menor, a pesar de que causó un par de problemas y situaciones incómodas explicó un poco colorada, Harry sospechó de que hubieron más, pero no decidió comentar al respecto ya que ella se había movido de tema. Cuando creció les quedó claro a todos que ella le encantaba seguir las reglas y no hacerlo era similar a cometer un serio crimen llevando a crear algunos roces entre las hermanas.
La llegada de las gemelas Emily y Riley fue una sorpresa para todos y el inicio del caos en la casa. Antes los juegos y las bromas eran controladas y tenían cierto sentido de orden lo que cambió de manera radical con ellas dos. Desde que comenzaron controlar su cuerpo siempre se miraban y se reían con un aire travieso, después cuando lograron gatear empezaron todas las travesuras ya sea colocando juguetes en las escaleras, moviendo sillas un poquito o llenando, en sentido figurativo, de arena con cubetas la oficina del papá. Por supuesto toda su magia accidental, lo cual dudaban bastante, estaba marcada en esa misma dirección. En todo momento las dos se estaban riendo a todo pulmón. Puede que hayan causado bastante molestia debido a todo lo que tenían que limpiar después, pero nunca causaron odio y la atmósfera de la casa nunca fue tan alegre.
A los dos años de nacer el icónico dúo Molly quería tener un niño ya que todas habían nacido mujer y en vez de tener al esperado chico nació Margaret. En ese punto la historia de cómo ella afectó la familia fue un poco extraña. Jane ya no era una chica cuando nació su hermana menor y pudo notar un aire extraño en la relación entre su madre y ella mientras que con Arthur la relación era más normal como con el resto de ellas. Por supuesto ella mencionó que su última hermana actuaba de manera más impulsiva, le gustaba harto el deporte, comer, que no sabía leer entre las líneas, entre otras cosas. La adoraba mucho porque, siendo honesta, Margaret la miraba a ella como la mejor hermana que había y eso la aspiraba a ser la mejor versión de ella misma que pudiera.
Finalmente apareció su hermano menor. Fue una esperada sorpresa para la familia la llegada del pequeño Tom a lo que el brujo arqueó las cejas a modo de sorpresa y luego calló su mente, prefería escuchar como Jane contaba emocionada sobre su familia. Prosiguió a contar que ver a su hermano crecer fue una de las experiencias más preciadas y raras a la vez. Siempre había tratado a sus hermanas de una cierta manera y sabía que no debía hacer lo mismo con su hermano radicando el problema ahí porque no tenía ni idea cómo comportarse con un niño que siempre buscaba estar con ella y a pesar de que la sensación que le causaba era similar a la que Margaret no sabía en qué se diferenciaba. Al final de todas maneras todos estaban felices de su llegada, aunque su hermana menor estaba un poco celosa lo que era razonable.
Ninguno de los se dieron cuenta en qué momento apareció exactamente la segunda hamburguesa, solo de que de repente había más comida de lo que debería y lo olvidaron de inmediato. Jane procedió a contar historias de sus vacaciones o de las cosas que de repente hacían en el colegio las cuales no eran muchas porque cada una tenían sus propios grupos de amigos considerando también que Margaret y Tom todavía no habían entrado.
En algún momento Harry también comenzó a contar historias y bromas que había hecho con los otros Weasley, y que todavía se acordaba después de tanto tiempo, sin cambiar los nombres debido a que no había ningún problema. La primera que se le vino a la cabeza fue cuando estaban comiendo unas golosinas que te hacían emitir sonidos de animales y él accidentalmente comió una de vehículos haciéndose el hazmerreír de la velada por supuesto metiéndole mucha más emoción de lo necesario y evitando mencionar que fue en el colegio, sobre todo cuál era. Ella estalló a carcajadas no pudiendo imaginarse al brujo actuando como un tren.
La bruja trató de atacar el plato mientras él continuaba con sus graciosas historias, lo cual si era honesta nunca se le cruzó por la cabeza que tuviera ese tipo de cuentos, y se dio cuenta de que el plato estaba vacío. Se acababan de devorar dos hamburguesas sin darse cuenta y Thanatos al notar el predicamento decidió detenerse en su historia.
- ¿te parece pasar a los postres?- ofreció a la vez que movía sus cejas de manera sugestiva. Si no se hubiese dado cuenta de que se había enamorado de él jamás se le habrían venido a la cabeza unas pervertidas imágenes que causaron de inmediato que brillara como un tomate. "¡Por Merlín de dónde vino eso!" pensó un poco incrédula "si tan solo no hubiese hecho ese movimiento con las cejas con esa sonrisa" agregó frustrada. El brujo solo pudo mirar en confusión la extraña reacción.
- e-eh...- comenzó a tartamudear- ¿sí?- dijo encogiéndose de hombros. Él en vez de pensar con mayor profundidad en lo que acababa de ver prefirió llamar a Laura para pedir la carta de postres si es que había y si no entonces la carta normal suponiendo que ahí estarían. Resultó que sí había una carta especial de postres. La mesera aprovechó de llevarse los platos vacíos, cubiertos usados y vasos vacíos. Harry se echó hacia adelante con la carta a la vez que le señaló a Jane que se acercara también de pronto estando los dos casi sobre la mesa.
- ¿la miramos juntos?
- seguro- fue la respuesta inmediata.
- a ver...- dijo él con un tono pensativo- parece que tenemos tartas como una opción.
- he probado varias en la casa y en el colegio y ya que estamos experimentando...
- entendido tartas no- declaró- ¿te parece comer helado?- sugirió. Ella frunció el ceño mientras inclinaba la cabeza.
- ¿helado?
- entonces creo que ya sé qué vamos a pedir- dijo en voz alta- dime ¿te gusta la vainilla, chocolate y frutilla?
- el chocolate y la frutilla sí- adoptó una expresión pensativa- no... recuerdo mucho el sabor de la vainilla- declaró.
- de acuerdo- asintió. Llamaron a Laura quien llegó al instante.
- ¿se decidieron?- preguntó con una sonrisa.
- sí- afirmó el brujo- vamos a pedirnos un copa de helado de tres bolas con brownie, que el helado sea de vainilla, chocolate y frutilla- ordenó. Ella anotó el pedido en su nota y se marchó a buscar el postre. No tomó mucho tiempo en hacerse porque, como la mayoría de la repostería, ya estaba hecho y solo hacía faltaba comerlo. Ellos esperaron en silencio mientras su vista se deslizaba para admirar ya sea el restaurante en sí, algunos posters en las paredes, el grupo de personas jugando pool, el escenario que estaba más allá de la ventana o a su acompañante que estaba sentado en frente. A los pocos minutos llegó el postre sobre un plato que tenía dos cucharas y unas dos galletitas.
Jane observó con gran interés y sorpresa el postre dejando en claro que cualquier idea que se había hecho antes de que llegara no se acercaba a lo que tenía en frente. Su vista se movió hacia Harry quien tomaba una cuchara y sacó un pedazo del helado de chocolate para llevárselo a la boca, saborearlo y gemir del deleite a la vez que se echaba sobre la silla. Al ver que él lo estaba disfrutando de manera tan abierta decidió que era hora de que ella misma lo probara y disfrutara de este extraño postre.
- cuidado, está un poco frío- advirtió el brujo. Ella le hizo una cara que le dejó en claro que lo había tenido en consideración, o sea se llamaba helado que más podría esperar. Cuando se lo metió a la boca hizo el error de morderlo haciendo que entrara en directo contacto con la encía, su reacción fue instantánea. Al verla en ese predicamento estalló en carcajadas, ni ruidosas ni suaves.
- te lo advertí- comentó entre carcajadas. Ella frunció el ceño y lo miró con severa intensidad, tal como alguien miraría a su hermano quien le acababa de poner en ridículo. La reacción que tuvo fue reírse con un poco más de fuerza. Después de eso los dos comieron estando la mayoría del tiempo en silencio disfrutando del postre y, a veces, Jane haciendo preguntas o comentarios relacionadas con el postre.
Cuando terminaron ella se vio realmente contenta y un poco ansiosa sonriendo a ratos y evitando su mirada en otros mientras que él se encontraba sonriendo calmadamente con una cálida mirada.
- ¿y? ¿te gustó esta salida?- preguntó con suavidad.
- sí- respondió al instante, no la necesitaba pensar- no podría haber sido mejor- agregó con una suave sonrisa sus ojos enfocados en los de él. Harry decidió en ese momento llamar a Laura para luego pagar la cuenta. Luego de ello se quedaron en silencio por un minuto o dos en los que no se dijeron nada hasta que el brujo la invitó a irse a lo que Jane aceptó. Se pararon, salieron por la puerta y comenzaron a caminar a lo largo de la vereda hasta un lugar en que estaban seguros de que nadie más los vería.
- entonces- comentó Harry al aire a la vez que se detenía- ¿te gustaría hacerlo otro día?
- me gustaría- respondió con una octava más baja. El brujo le sonrió.
- nos vemos- se despidió con una sonrisa y desapareció con un ruidoso *crack*.
Apareció en frente de un pequeño motel en una área no muy transitada de Londres. Se sorprendió que todavía se acordaba de esa localización y más aún que no estaba tan distinta a lo que recordaba, por supuesto antes de que todo se fuera al carajo de manera irreversible. Pagó por la estadía de una noche y se fue a echar en su suave cama. El lugar no era lujoso, pero conseguía el trabajo de manera confortante.
Se quedó mirando el techo por un buen rato con una sonrisa en su rostro. No pensaba dormir después de todo todavía era de día y ni siquiera se estaba oscureciendo. Había decidido estar en este lugar porque sentía que primero tenía conseguirse un lugar donde quedarse, sin importar que tan temporal fuera, y segundo necesitaba un lugar a solas lo que se podía conseguir erectando un par de barreras en la habitación.
Estaba feliz, la sonrisa en su rostro era una de la cual no era consciente y cuando lo hizo se sorprendió un poco. Hace tanto tiempo que no la tenía que pensaba que podría haber llegado hasta olvidar cómo hacerla, daba gracias que estaba equivocado.
Sus pensamientos se dirigieron a una peculiar pelirroja, la sonrisa en el rostro profundizándose. Lo que acababa de tener era algo que no sabía que extrañaba hasta este preciso momento. Tener una conversación duradera y plena con una persona, disfrutar de la compañía de alguien más, aprender de ella y viceversa, hacer chistes que no se enfocaban en tirar a la persona para abajo, discutir temas profundos incluso aunque no hayan dedicado tanto tiempo a ello. Asintió para él mismo, lo volvería hacer sin problemas, tal vez por el resto de la eternidad. No, decidió hacer lo mismo con diferentes personas. La familia Weasley era una que sí iba a pasar tiempo conociendo, en particular gracias a Jane.
Otra mujer surgió en su mente, Eridani. Ella era un Black y con tan solo su apellido traía un montón de preguntas a su mente que deseaba satisfacer siendo la primera de quién era hija y la segunda siendo qué había sucedido con Sirius. Por unos minutos trató de pensar en cómo conseguir encontrarse con ella y lograr entablar una conversación decente, su primer encuentro no fue el mejor de todos.
Dejando ese tema de lado se dio cuenta que no tenía muchos planes para esta vida. Ya había solucionado el tema del dinero y podría incluso vivir sin pagar nada con tal de que se quedara en el mundo muggle, utilizando magia por supuesto. En ese momento se dio cuenta de que no tenía ninguna aspiración. Llevó su mano al pecho y tomó el collar que la muerte le había dado.
Lo miró con intensidad, su mente quedando en blanco a la vez que pensaba en una infinidad de cosas olvidándose por completo incluso de que existía. Había obtenido una nueva vida para hacer todo lo que nunca pudo hacer, pero eso no era suficiente para vivir el día a día. Una persona necesitaba un objetivo al que aspirar incluso si no estaba pendiente de ello todo el tiempo incluso llegar a no pensar en ello por meses, pero se necesitaba. Era un impulso que motivaba a la gente de manera inconsciente cuando no pensaban en ello, los motivaba a continuar viviendo, impulso del cual carecía completamente.
Se dio cuenta de que no estaba muy diferente a su "vida" pasada. No se iba a engañar, estaba muy agradecido por la muerte y lo que había hecho por él como también estaba agradecido por poder lograr sentir las nuevas experiencias que había tenido siendo la con Jane una muy preciada y por ningún motivo lo iba a echar de lado. Lo único que faltaba era una objetivo, un norte, una estrella que marcara su rumbo.
Al concentrarse en sus posibles objetivos que fueran mayores a simples deseos se topó de inmediato con evitar la destrucción del mundo a manos del ignorante y no muy brillante Tom Riddle. Sí, si dejaba que hiciera lo que quisiera entonces debería empezar hacer planes para poder visitar otra dimensión. El problema es que ese plan era muy general, tan general como evitar morir, no servía mucho. Aunque tal vez eran las cosas relacionadas a ellas que podrían servir de momento y tal vez quedarse.
Lo primero que pensó fue querer comenzar una familia y lo iba hacer a lo mejor de sus habilidades. Para ello necesitaba un clima político relativamente estable como también eliminar cualquier grupo que sea muy supremacista. El problema es que debía limitar su intervención, pero sin dejar de ser activo. Era un extraño a casi todos y surgir de la nada con gran poder y eliminando los reminiscentes de un señor oscuro causaría sospecha y miedo de manera inevitable. Tenía que actuar a través de alguien o varias personas.
Con ese último pensamiento le dio un poco de disgusto hacia su ser, comenzaba a sonar como ese estúpido director ¿Podía hacer un trabajo mejor que él? Definitivamente, de eso no cabía duda. Gran Bretaña estaba sumida en una ciega idolatración a la chica que vivió sin embargo en el otro expectro las antiguas familias más poderosas y supremacistas seguían, actualmente, a los Malfoys teniendo grandes expectativas de su heredero ¿o heredera? A estas alturas no tenía ni idea. Una ligera sonrisa surgió en su rostro al recordar algo. La manipulación significaba convencer a alguien de que haga o piense ciertas cosas sin consideración por su salud, él no los manipularía, los ayudaría.
Decidió trabajar en las siguientes generaciones para reformar el mundo mágico y así poder desarrollar una familia en relativa paz. Sí, ese era su plan ¿Con quién? Ni idea, esa respuesta llegaría con el tiempo.
Penca*= Utilizado para indicar que una situación o una persona es desagradable, que un objeto es de mala calidad, que una situación no es buena. En términos generales es un componente negativo a lo que sea que venga unido.
Lo primero que tengo que comentar es que me sorprendí bastante con este capítulo. Pensé que la comida iba a ser una escena corta, luego a medida que fui escribiendo ese plan se fue transformando optando por desarrollar más a Harry y Jane como a la vez su relación. Algo que he aprendido es que eso pasa cuando uno trabaja en cualquier proyecto, a medida que se trabaja en él el plan original va desapareciendo. Es siempre bueno tener en mente que el plan propuesto no siempre es el mejor, lo mejor es trabajar y a avanzar para luego evaluar qué tiene uno en frente y de ahí pensar en cómo proceder: continuar con el trabajo como va, eliminar lo que uno tiene o quedarse con algunos pedazos y eliminar otros.
No diría que me retrasé en este capítulo porque no tengo una pauta diseñada a la que adhiera fielmente, sí tengo un sentido de culpa y deseo personal que me lleva a trabajar con esto. Como ya lo mencioné las cosas que toman parte de mi tiempo son otros juegos, fanfics, otros proyectos fanfics en los que trabajo, ahora la U que comencé este lunes y otras cosas.
Espero que les haya gustado y por favor comenten lo que les gustó o no. Si tienen dudas respecto a lo que sea, con pertinencia por supuesto, háganlas y haré lo mejor de mis habilidades para responderla de manera satisfactoria.
Hasta la próxima, si es que la hay (confío en que sí).
