Luego de casi medio año de no actualizar, esta historia vuelve por el torneo y cruce entre mis historias, la primera de las que se vendrán a futuro, pero estoy divagando, agradezco a:
Blake2020, wweTheBeast2015, twisterblake2015, blake015, kishinoshi, lord mau shinji 500, Josia Ferreira, END999, KingAsh123247, Zasetsu04, alexkellar, Kira, bakunonosor, FanFic World010, Magnus Mefisto, Jos Yivaldi, superhyoga, Goku UI, brolyvanhellsin, firelord012, daizuke, autor godz, Zaiko616- God Of Images, Warewameshianari , kaiser akuma 7, Victor, Bryan Roman, arqchevo, Slayer Cross, Alcion Raynd, david1010, antifanboy, el dios tomoharu, sanslash332 y a todos esos anónimos que dejan su apoyo, gracias de corazón.
Wow mucha gente, espero les agrade este capitulo, sin mas que decir, ninguna de estas series me perteneces. Disfruten la lectura.
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Capítulo 29: el asesino del universo 6 contra el emperador dragón rojo, una batalla sin cuartel.
El salón lleno de invitados de varias familias, la nueva nobleza de Trunks, sus amigos del club de ocultismo y el propio lucifer, compartían el mismo rostro de impresión por el trio de personajes que se habrían paso con mucha tranquilidad hacia el frente. Aunque lo más sorprendente de todo, era ese sujeto en forma de gato purpura son sobrepeso, el cual en menos de un segundo, desapareció y reapareció frente al sayayin mestizo.
-¿alguno de ustedes pudo ver sus movimientos?- pregunto la impactada momo, quien no dejaba de mirar hacia arriba y por si acaso, se mantenía en guardia, por si debía pelear con ellos.
-yo no vi nada, su velocidad es inaudita- exclamo el joven espadachín, sin poder creer lo que veían sus ojos. En otro lado, el joven lucifer de cabello escarlata y hermano de Rias, miraba con detenimiento al nuevo personaje, quien bajaba de la cornisa del palco y se acercaba al mestizo hijo de vegeta.
-ahora que te veo de cerca, puede que seas más fuerte de lo que pensaba pero eso solo lo sabré de una forma- decía en voz alta champa, quien miraba de un lado a otro a Trunks.
-esto es imposible, pudiera ser que…- decía el pelirrojo líder de los demonios, sin ocultar su sorpresa, a lo que vados junto al asesino hit, alzaban vuelo al palco junto al dios destructor.
-hermano, ¿Quién es él?- pregunto Rias siendo intimidada por champa, a lo que hit y vados se colocaban a un lado del gato.
-disculpen que hayamos entrado de sorpresa e interrumpido su fiesta- decía vados con su típica sonrisa en su rostro, -pero el dios de la destrucción champa, aquí presente, quería ver al joven Trunks- decía la hermana de wiss, presentando al dios destructor, que ponía sus manos en las caderas con una sonrisa altanera en su cara.
-im..im.. imposible, el mismo dios de la destrucción ha venido hasta aquí- decía entrecortadamente el pelirrojo hermano de Rias, mientras que los invitados de la fiesta, bueno la mayoría que hayan escuchado de este sujeto, quedaron como estatuas con la boca abierta mirando el palco.
-jejejeje, creo que cause una gran impresión como siempre lo hago- decía champa, rascándose la nariz con una actitud muy superior.
-excepto en el planeta ninja, la familia son no estaba casi nada impresionada de su maravillosa presencia- decía vados insultando al gordo gato como solo ella lo sabe hacer.
-no tenías por qué decir eso- respondió el destructor, bajando sus orejas en señal de molestia. Mientras que los demás invitados salían de poco a poco de la impresión.
-la verdad no entiendo, dime Akeno, ¿Qué es un dios de la destrucción?- preguntaba momo en voz baja a la pelinegra de grandes pechos.
-ni siquiera yo lo sé, la única que sabría algo al respecto es Rias- respondió Akeno con un tono bastante normal, algo anormal para la sexy vicepresidenta del club.
-déjenme que yo les explique- de la nada, apareció una de las cuatro cabezas del inframundo, serafall sitri. Aunque su vestimenta de chica mágica, llamaba más la atención que sus palabras.
-hermana- exclamo sorprendida sona, que se unía al grupo de Rias y Trunks, junto a su propia nobleza.
-existen tanto dioses destructores como dioses creadores, así como el supremo kaio y su contra parte, ambos con el objetivo de mantener el equilibrio en el universo- decía con bastante seriedad la pequeña de cabellos negros, que dejaba boquiabierta a su hermana por el tono que estaba usando.
-eso quiere decir, que no es una mala persona, como el supremo kaio sama- intervino kiba en la conversación, a lo que serafall hizo un leve gemido de preocupación.
-en el mundo de los muertos la jerarquía del supremo kaio es mayor que en el de los vivos, mientras que con el destructor es al revés, si él quisiera, a lo que no se puede ir contra él, puede destruir el planeta que quisiese con solo un movimiento de su dedo- decía la pelinegra hermana de sona, a lo que una gota de sudor caía de su mejilla dejando a los demás con una exhalación en su garganta.
-en pocas palabras, es el sujeto más peligroso del universo- comento la presidenta estudiantil, mientras se arreglaba sus anteojos. La actitud hacia el dios destructor, ahora era más dócil por parte de los oyentes de esta explicación.
-pero no perdería de vista a ese sujeto de la gabardina negra, me da muy mala espina- confeso la mágica chica, mirando al asesino más famoso del universo, aunque no mucho en el inframundo.
Por otro lado, el pelirrojo lucifer le daba la bienvenida con todos los honores al dios de la destrucción, mientras Rias lo apoyaba, pero champa no estaba muy atento a los pelirrojos, solo tenía los ojos y las manos en el mestizo sayayin. Por qué lo digo, fácil, el gato gordo tomaba, picaba y olfateaba el cuerpo completo de un nerviosos Trunks.
-es por eso que la familia gremory…- hablaba sirzechs como loro, hasta esta última frase.
-sí, sí, ya he escuchado muchas veces eso y te diré que no me interesas tú, tu familia o cualquiera en este lugar, solo me importa una cosa- interrumpió champa al lucifer, volviendo al lado de su ayudante y el asesino, -quiero ver con mis propios ojos la capacidad de este chico en una pelea- exclamo el gordo gato abriendo sus manos a los costados.
-¿yo?, si se puede saber, ¿Por qué quiero eso señor champa?- pregunto el hijo de vegeta, tratando de ser lo más respetuoso posible.
-umm, creo que no está de más decírselo a ustedes, es más el próximo torneo quiero que sea visto por la mayor cantidad posible de público- decía el dios de la destrucción, quien se volteaba y caminaba en frente de todos los demonios.
-¿torneo?- pregunto el peli escarlata, arqueando una ceja en forma de duda, pero champa no hizo caso y alzo la voz a los presentes.
-habitantes del inframundo del universo número seis, mi nombre es champa, su dios destructor y representante para aplastar al universo 7- decía el gato gordo, abriendo y cerrando su mano, demostrando su punto.
-la leyenda era cierta, no solo existe un solo universo, son varios allá afuera- decía la hermana de sona en un tono de impresión.
-junto a mi ayudante vados, hemos estado reclutando a los mejores peleadores del universo, quienes participaran en el próximo torneo que se llevara a cabo en solo un par de días- explicaba champa, sacando reacciones de terror de los demonios temiendo por sus vidas.
-mi señor champa, me gustaría cuestionarle, ¿Cuál es el motivo de la trifulca con el otro universo?- pregunto el lucifer con una gota de sudor cayendo de su cara.
-si a lo que se refiere es que el universo seis está en peligro, déjeme decirles a todos que no es así, solo es un conflicto entre hermanos para demostrar cual es el mejor universo- dijo la mujer de cabello blanco con una gran sonrisa en su rostro. Tal como sucedió en el universo 7, los demonios exhalaron con alivio a que no se tratara de algo malo.
-eso quiere decir que, el dios de la destrucción del universo 7 es hermano del dios destructor de nuestro universo- decía correctamente la pelirroja presidenta del club del ocultismo.
-bien, bien, si es cierto, pero volvamos a nuestro asunto, tu Trunks emm no recuerdo tu apellido, vi tu pelea con el sujeto verde de hace unos días- exclamo champa apuntando al hijo de vegeta, quien quedo impactado ante esta declaración. El peli lavanda estaba sorprendido que vieran no solo los demonios, si no las deidades más fuertes su batalla con cell.
-la verdad no sé qué decir señor champa- decía el pelo largo, a lo que su amiga o novia, como quieran llamarle, se acercaba a este y abrazaba su brazo derecho como señal de apoyo.
-no tienes nada que decir, solo quiero una cosa de ti y es que me demuestres ese poder con uno de tus compañeros de equipo- decía champa con bastante ánimo, a la vez que señalaba al ojos rojos de piel purpura.
-hum!- hizo un gemido hit, mirando a Trunks para luego cerrar sus ojos. El peli lavanda se sintió muy intimidado por este sujeto, algo en su interior le decía que era más de lo que aparentaba.
-no sé si eso sea buena idea- respondió el sayayin mestizo algo inseguro, lo cual no le gustaba para nada a champa.
-veo que no aprecias la vida de los presentes aquí- dijo en tono amenazante el dios destructor, mientras que un aura purpura emergía en su cuerpo. Sirzechs miro al sayayin con terror en sus ojos, diciendo en su mirada que lo hiciera.
-est..a bien, lo hare, pero ¿Dónde?- pregunto el sayayin a lo que al pelirrojo lucifer, le brillaron los ojos.
-tengo un estadio perfecto donde tendrán el espacio necesario para poder batallar- exclamo el líder gremory, sacando una sonrisa de champa.
-me comienzas a caer bien cabeza de tomate, pero antes- dijo champa en tono de burla. Sirzechs rio nervioso en voz alta, a lo que su hermana lo miraba con una leve sonrisa en su rostro. Esta mas que decir, que le pareció divertido el sobrenombre que le pusieron a su hermano mayor.
Por otro lado, el dios destructor, en menos de un par de segundos, ya estaba devorando todos los bocadillos de la fiesta, mientras que los demás demonios se alejaban de poco a poco del destructor. Por el lado de la nobleza de Trunks y sus compañeros de preparatoria, miraban a este con preocupación.
-Trunks, sé que es pedirte mucho luego de haberte recuperado, pero quiero que des tu mejor esfuerzo- decía el pelirrojo en tono serio, poniendo su mano en el hombro del mestizo.
-lo hare señor sirzechs, además creo que mi sangre sayayin esta emocionado por esta pelea- respondió el peli largo guerrero, a la vez que una sonrisa se curvaba en sus labios, pero no una sonrisa normal, era la curva de alegría por una batalla con un oponente desconocido.
-Trunks, por favor cuídate, no quiero volver a verte lastimado, mi corazón no lo soportaría- exclamo Rias preocupada, a lo que se apoyaba en el pecho de su amado sayayin quien correspondía al abrazo.
-no te preocupes Rias, en esta ocasión no estoy en riesgo de morir- decía el sayayin acobijando en sus brazos a una sonrojada gremory, quien asentía con su cabeza a la vez que se apretaba en el sayayin.
-ara ara, ¿no se ven bien juntos?- de atrás de la pareja, Akeno y compañía alzaron el vuelo para ver a la pareja, los cuales se distanciaron con las mejillas rojas.
-bueno, no es la gran cosa que quiera abrazar a mi novio- decía Rias con una pose de superioridad pero con la cara tan roja como un tomate.
-¿Cómo que tu novio?- pregunto con los ojos rojos de ira momo, aunque ya sus ojos tienen ese peculiar color escarlata.
-presidenta injusta- decía koneko con un aura roja y sus manos en las caderas.
-Trunks..- decía la inocente asia con un par de lágrimas cómicas en sus ojos.
-como te atreves a adelantarte con mi futuro esposo- decía moka desencajando su rosario del cuello, mostrando su lado más salvaje.
-mi amo Trunks solo tiene ojos para su humilde sirvienta- ahora era raynare que intervenía imponiendo su aura asesina. Por otro lado, el sayayin buscaba ayuda en sirzechs, le sonrió y asintió con la cabeza.
-el harem de Trunks denota mucho amor hacia él, ¿pero quién lo amara más?- pregunto sirzechs pensando que le hacía un favor a Trunks, pero solo causo una competencia más en ellas, sin pensarlo, el sayayin le dio un gancho en la cara al lucifer que lo envió a volar.
-eso no me ayuda en lo absoluto- pensó el sayayin con mirada sombría, mientras su harem discutía por él.
(En el estadio del inframundo, en los palcos)
Champa, junto a vados, sirzechs que mostraba un par de tapones de papel en su nariz, su hermana y las demás chicas, incluyendo la nobleza de Trunks, veían hacia abajo, donde el par de rivales encaraba el uno al otro, aunque pareciera que hit no se estaba tomando las cosas enserio, al tener sus manos en los bolsillos. Trunks por otro lado, apenas le dio tiempo de quitarse la capa, pero por el lado bueno, lo dejaron usar su espada, ya que la condición del uso de armas nunca fue establecida por los hermanos de la destrucción.
-bien, bien!, comencemos de una vez!- grito del dios de la destrucción del universo 6, levantando el puño en el aire. Los demonios contenían la respiración sin despegar su vista del impresionante enfrentamiento que acababa de comenzar, todos esperando una victoria del salvador de cabello lavanda.
-aquí voy!- grito el mestizo, colocándose en pose de pelea. Champa al ver esto, comenzó a entrar en cólera.
-¿Qué eres imbécil o qué?!- grito el dios destructor, llamando la atención de Trunks, -conviértete en eso que llaman súper sayayin, pelea con todas tus fuerzas!, si no lo haces puedes morir en el primer golpe- decía en tono amenazador y tétrico el gordo gato, sacando aún más rostros de preocupación de los presentes.
-¿tan fuerte es?- se preguntó el mestizo, pero de un momento a otro, todo se vio borroso y un enorme dolor en su estómago empezó a aflorar.
-Trunks!- grito Rias, al ver como su para ella novio, retrocedía un par de pasos atrás, mientras trataba de respirar pero lo acontecido lo hacía tambalear y por momentos, casi caer desmayado.
-que rapidez, apenas vi un manchón purpura que ataco a Trunks- decía kiba con los ojos abiertos.
-esto está mal, si Trunks no se lo toma enserio, pasara la misma humillación que con cell- decía momoyo negando con la cabeza. Trunks apretó los dientes y no se dejó caer, alzo la mirada y se irguió nuevamente aun con el dolor en su plexo.
-tu puedes Trunks!- grito entusiasmada la moka de ojos rojos, a lo que las demás siguieron con el apoyo, así poniendo a todo el estadio del lado del mestizo.
-debo reconocer que eres un tipo resistente- decía el asesino con voz profunda, al fin hablando algunas palabras, -pero bajar la guardia en la forma que lo hiciste, denota tu falta de experiencia en combate- comento el cabeza partida. El hijo de vegeta bajo sus cejas y apretó sus dientes, mientras ponía sus manos a los costados.
-¡haaaaa!- grito con todas sus fuerzas el sayayin, acallando a todo el estadio que veía perplejo el aumento repentino de poder del sayayin. En un segundo, el mestizo pasaba a su estado de súper sayayin fase dos, con ojos fríos y actitud más seria.
-que poder, no creo jamás acostumbrarme a la repentina fuerza de la raza sayayin- decía el lucifer, siendo la segunda vez que veía la fase dos del súper sayayin al igual que las chicas. Pero hit no se impresiono en los más mínimos, solo miro un par de segundos al sayayin, manteniendo su postura.
-con que es así, entonces no contendré, haaa!- grito el sayayin lanzándose al ataque, acercándose con rapidez a su rival.
-vamos Trunks!- gritaban las chicas en los palcos, que veían emocionadas al joven mestizo, esperando que devolviera el golpe recibido así unos instantes. Todos quedaron asombrados que fue al revés.
-ah- dio un leve gemido el sayayin, quien se le presente el mundo borroso, un dolor terrible en el pecho. La cara del hijo de vegeta, comenzó a recibir una lluvia de golpes, luego su cuerpo, el que se movía de un lado a otro, ahora Trunks en vez de un guerrero, era un títere de trapo. De un momento a otro, recibió un último golpe en el centro del pecho, que lo envió a arrastrarse varios metros atrás con sus manos en el lugar afectado.
-lo hiciste bien, esquivaste ese último golpe- exclamo el asesino del universo 6, quien tenía su pierna alzada al cielo, mientras que el sayayin le daba una leve sonrisa, con una rodilla en el suelo y respirando con dificultad.
-creo… eehh, que….eehh, me….estoy eehh, acostumbrando…a tu estilo de pelea- decía el hijo de vegeta al fin recuperando el aliento, volviendo a levantarse para seguir el combate.
-bravo, bravo!, sabía que este chico me sorprendería- decía el dios de la destrucción aplaudiendo en repetidas ocasiones. El líder de loa demonios, miro con duda en sus ojos al dios destructor.
-no lo comprendo, Trunks apenas ha realizado un par de movimientos- exclamo sirzechs llamando la atención del destructor, quien se acomodaba en su asiento.
-estas equivocado si esperas que ese chico le ponga un dedo encima a hit, jamás lo hará, yo solo quería ver la resistencia de este chico y por lo que veo, es la adecuada para representar en el universo seis- explico el dios de la destrucción, quien en breves palabras, quería ver cuánto resistía con hit como oponente.
-si puedo preguntarlo señor champa, ¿Quién es ese sujeto?- pregunto yubelluna con un tono de preocupación en su voz.
-su nombre es hit, el famoso asesino del universo seis y el guerrero más fuerte en nuestro equipo- champa explico, sacando muecas de sorpresa de las chicas al escuchar la palabra asesino.
-hay que detener esto- dijo de inmediato raynare levantándose de su asiento, las chicas pensaban los mismo que la maid de Trunks.
-no se preocupen chicas, hit tiene órdenes de no asesinar a su contrincante, al igual que en el torneo- decía vados con una dulce sonrisa en su rostro, pero las chicas aún mantenían un dejo de preocupación en sus corazones.
Mientras que en el centro del campo de pelea, Trunks no perdía de vista a hit el cual hacia lo mismo. En menos de un segundo, el mestizo lanzo una ráfaga de ki contra el asesino, pero para este, solo tuvo que mover su mano derecha para desviar el ataque hacia otro lugar. El ataque del súper sayayin, estallo a varios metros de distancia.
-me lo imagine, una ataque de ki de esa categoría no te afectaría, pero….- al terminar de decir esto, el joven guerrero alzo su brazo izquierdo a lo que un aura roja lo envolvió convocando su sacred gear.
-ahí está, el poder del emperador rojo- dijo el lucifer con gran emoción en su voz. Sirzechs confiaba ahora que Trunks, pudiera hacer algo más con la fuerza de ddraig.
[Es bueno estar de vuelta compañero, ahora veo que nuestro oponente está a otro nivel más allá del que hemos visto] exclamo el dragón rojo, hablando en plural ya que este jamás se había enfrentado, aun en sus días de dragón, contra un sujeto tan fuerte.
-así es ddraig, pero juntos podremos hacer algo- exclamo el sayayin elevando su fuerza, a lo que colocaba su mano enguantada en dirección del asesino.
-su energía aumento más que antes, algo trama este chico- pensaba el asesino de cabeza partida, esperando el ataque de Trunks con sus manos en los bolsillos.
-Espero estés orgulloso de esto papá- el mestizo apretó los dientes, a la vez que una enorme cantidad de ki se mezclaba con el poder del dragón rojo en su palma izquierda, -esta es la unión de mi big bang y el disparo dragón de ddraig!- grito el súper sayayin fase dos, creando una enorme bola de color rojo intenso, la cual resplandecía con electricidad por todos lados.
-la cantidad de poder acumulado es capaz de destruir un planeta entero, me pregunto ¿Qué hará hit?- pensó y se preguntó champa con una sonrisa en su rostro, mientras que los demás mostraban una cara de preocupación absoluta.
-hazlo, yo lo recibiré- exclamo el asesino, retando a Trunks, quien esperaba el momento adecuado de lanzar su ataque.
-¡ten mi nuevo ataque RYU BIGBANG!- grito el mestizo, enviando su poderosa técnica contra su oponente. Los espectadores, sin exhalar un solo respiro, eso hasta el momento en que el ataque al fin llego a su objetivo.
El hombre de ojos rojos, levanto su mano derecha y detuvo el ataque en seco, mostrando a todo el inframundo su poder latente, el que va más allá de un dragón o sayayin combinados. La impresión se podía ver en los ojos de cada uno de los demonios y amigos de Trunks quienes no podían creer que este sujeto estuviera dominando una técnica que podría destruir un planeta entero.
-ahora, ¿con que me sorprenderás muchacho?- pregunto el asesino con tranquilidad, manteniendo una mano en su bolsillo. Aún quedaba una sorpresa, detrás del asesino se escuchaba una voz.
[boost, boost, boost, boost, boost, boost, boost] era el sayayin quien tenía el puño del emperador rojo resplandeciendo con todo su ser, además de tener en forma de puño, alzado hacia atrás.
-¡jamás pensé que podría vencerte con ese ataque, solo lo use como distracción¡- grito el sayayin listo para lanzar su puñetazo.
[¡Explosión!] grito el dragón rojo. Trunks dejó caer su puñetazo con todas sus fuerzas, causando una enorme estallido causado por el golpe y el ataque ryu bigbang del mestizo. Los espectadores tuvieron que cubrirse sus ojos tras la fuerza de expansión del ataque. Una enorme cortina de polvo y humo rodeaba todo el coliseo.
-Trunks- decía Rias en voz baja, haciendo lo posible por ver que había pasado en el centro del campo de pelea, esperando como las demás, que su amado peli lavanda, estuviera en una sola pieza, ya no le importaba si ganaba o perdía, solo lo quería devuelta sano y salvo.
-no puedo creer cuanto poder tiene Trunks, con eso al menos debió conectar- comento la pelinegra de ojos rojos, que se dejaba de tapar al terminar la onda expansiva de polvo.
-si dejaba de manipular el ataque de ki para detener a Trunks, este estallaba en su cuerpo, solo tenía la opción de dejarse golpear por Trunks- decía kiba en cuestiones de velocidad de reacción en la batalla.
-el joven aquí, tiene toda la razón si el joven Trunks se enfrentara a un oponente común y corriente- exclamo vados tranquilamente sin despegar la vista, donde la cortina de polvo se disipaba poco a poco, mostrando el resultado del ataque anterior.
-no, esto no puede ser- exclamo Akeno con los ojos abiertos, sin poder creer la imagen que se reflejaba en el centro del campo de batalla.
Trunks se encontraba con la ropa destrozada, con humo saliendo de su cuerpo y su brazo estirado en dirección a la nada, mientras que un agüero yacía bajos sus pies. De la presencia de hit, pues no se encontraba en ningún lado, dando a entender lo siguiente: Trunks fue impactado de lleno por su propio ataque y el asesino de alguna forma logro escapar del impacto.
-ah…ah..ah, mal.. - decía entrecortadamente el mestizo, alzando su mirada en frente, viendo como en un pequeño espacio se encontraba hit con sus manos en los bolsillos y una expresión sin sentimientos, mirándolo a los ojos.
-¿Cómo lo hizo?- pregunto en voz alta el lucifer, parándose de su silla enfatizando su sorpresa al ver tal destreza en los reflejos de hit.
-es el salto en el tiempo de hit- exclamo vados, llamando la atención de todos en el palco, -es la habilidad más poderosa del asesino más famoso del universo, la cual consiste en poder detener el tiempo en un lapso de tiempo determinado, para hit es un 0.1 segundo- explico la ayudante del dios destructor, a lo que los demás volvieron sus miradas a la batalla.
-fue una buena estrategia, lástima que se volvió en tu contra- cada palabra que salía de la boca de hit, era un insulto para el sayayin, quien se enfadaba más y más, elevando su fuerza más allá de los limites.
-¡haaaa!, ¡no dejare que me subestimes más!- grito Trunks a los cuatro vientos, generando una onda expansiva de poder. Su cuerpo se rodeó de un aura roja que lo cubría por completo.
Un pilar tan rojo como el cabello de Rias, se alzó a los cielos del inframundo, una muestra del poder de Trunks que llegaba hasta los confines de las alturas, abriendo las nubes que cubrían el firmamento. Champa estaba extasiado y algo sorprendido, esperando una nueva sorpresa por parte del mestizo. Las chicas no tanto, es más su preocupación aumento más, al ver como su querido peli lavanda, se comportaba de otra forma al verse arrinconado por hit.
-este es todo mi poder- dijo el sayayin mestizo con bastante calma, mostrándose con la armadura del dragón rojo en su cuerpo, solo su cabeza no estaba cubierta, -papá, por favor, dame un poco de tu orgullo como sayayin- pensó el mestizo cerrando sus ojos, a la vez que ponía su mano en su espada.
-bien, creo que debo responder de la misma forma que lo haces tú- exclamo hit sacando sus manos de los bolsillos, colocándolos enfrente de su rostro, al fin poniéndose en guardia el asesino. Tal vez no era necesario, pero el esfuerzo de Trunks debía ser recompensado de alguna manera.
A toda velocidad, el mestizo corría al encuentro con su rival, desvainando su espada y colocándola a un costado de su cuerpo. A tan solo unos metros, Trunks dio un salto al costado derecho y siguió así desapareciendo y reapareciendo en cada segundo tratando de confundir a hit, pero su guardia era imbatible y el sayayin no podía buscar un agujero en el cual poder cargar contra su oponente.
-si no puedo atacar de frente, entonces…- pensó el súper sayayin, alzando su espada y cortando el aire, generando un corte de color rojo que se dirigía hacia hit. Con solo un puñetazo, el asesino deshizo el ataque en el aire.
-uff por poco lo logra- exclamo moka chasqueando los dedos. La vampiresa neko no era la única emocionada, los demás también veían como el sayayin hacia lo posible para al menos tocar a su oponente.
-ya se lo que trama Trunks, es por eso que es un maestro espadachín- decía kiba descubriendo el plan de su amigo, solo viendo cómo se paraba este y erguía su espada.
-¿de qué hablas kiba?- pregunto Rias a su caballo, quien sonreía de lado a lado.
-lo veras en unos segundos- respondió el rubio espadachín, quien era acosado por las espadachines de la nobleza de Trunks.
-eres digno de admirar kiba- exclamo la peli castaña, tomando uno de los brazos del rubio.
-no es de sorprender de un caballero de tan alto rango- decía siris con un tono tranquilo, tomando el otro brazo del caballo de Rias. Debajo de este palco, tsubaki miraba con fuego en los ojos a su novio.
-por favor chicas, ya no me metan en más problemas- exclamo el espadachín masculino, con una cascada de lágrimas bajando de sus ojos, sacando algunas gotas de sudor, detrás de las cabezas de los demás.
Volviendo al campo de pelea, el hijo de vegeta mantenía su espada frente a sus ojos, planeando su próximo ataque, pero hit dio el paso. Eso era lo que quería el sayayin, quien volvió a lanzar un corte rojo con el filo de la espada, pero ahora los daba en varias partes alrededor de hit, una enorme cantidad de estos cortes, formaban una especie de cúpula que se cerraba en el asesino del universo seis.
El tiempo se quebró alrededor del asesino, quien con una rapidez envidiable, comenzó a destrozar cada uno de los ataque del sayayin, partiéndolos todos y cada uno de estos, hasta solo quedar, justo en el momento que todo volvía a la normalidad. Con una simple patada, deshizo el último corte.
-¡esto aún no acaba!- grito el hijo de vegeta, con su espada en mano a solo unos centímetros de hit, quien abrió sus ojos al ver lo rápido que fue su rival en llegar por detrás.
Trunks lanzo el corte horizontal justo en dirección al cuello del asesino, quien por primera vez en la pelea, hacia un movimiento sin usar su salto en el tiempo, esquivando con su cuerpo al curvar su espalda, dejando pasar el filo de la espada, por encima de su rostro.
-oooohhh, maldita sea, estuvo cerca- casi grita de molestia la chica de cabello salvaje.
-este chico aprende con el pasar del combate- pensaba el asesino, dándole un gancho en el rostro de Trunks, quien con un gruñido aguanto el golpe, mientras colocaba su espada con el pico por delante, intentando apuñalar el estómago de hit.
-no tengo otra opción- pensó el mestizo, dejando de lado su espada y ahora concentrarse en sus propios puños para atacar a hit, quien quedaba con el filo de la espada en su mano derecha, mientras que con la izquierda bloqueaba los ataques del sayayin.
Hit arqueo sus cejas hacia abajo, deteniendo el tiempo para propinar varios derechazos en la cabeza de Trunks, quien dejaba de atacar para ahora recibir los golpes del asesino que usaba una sola mano para detenerlo. Al terminar el salto temporal, el mestizo mantuvo su lugar, con el cabello tapando su rostro y los brazos al costado.
-has dado lo mejor de ti muchacho, pero es hora de poner fin a esto- exclamo el asesino con voz calmada, alzando su puño derecho. Un golpe directo al sayayin y todo terminaría. El puño conecto pero, en el momento que lo hizo, el mestizo tomo el brazo de hit, haciendo que este abriera los ojos de que su rival aun siguiera consiente.
-este es la fuerza de un orgulloso guerrero sayayin, solo con eso, no me vencerás- decía con total seriedad Trunks, apretando con fuerza el antebrazo del cabeza partida, aunque el golpe si le afecto, un rastro de sangre caía de su frente como señal de esto.
Hit con una mueca seria, dejo de lado la espada de Trunks y alzo su puño izquierdo, dándole un golpe en medio del estómago del sayayin, de paso destrozando la armadura de ddraig. Por supuesto que el sayayin gimió de dolor, pero el asesino no se esperaba que la propia armadura, comenzara a atrapar su brazo, ahora teniendo ambas extremidades paralizadas y Trunks aun mantenía un brazo libre.
-si no puedes moverte, ¡he ganado!- grito el mestizo sayayin, alzando su gancho derecho a la altura de la mandíbula de hit.
Todas las miradas y muecas en los rostros de los espectadores mostraba una alegría absoluta, al fin lograría lo impensable, Trunks le daría un golpe al sujeto que apenas había logrado hacer que bloqueara sus ataques, pero ahora era él quien tenía la sartén por el mango, era su momento para contratacar.
-¡AAHH!- un grito ahogado salió de la boca del hijo de vegeta, quien paraba su ataque a tan solo unos milímetros de conectar su golpe. Luego de esto, una luz purpura salía de la espalda del sayayin como si lo atravesara.
-lo lamento muchacho, pero aún es muy pronto para que te enfrentes seriamente contra mí- exclamo el famosos asesino, retirando su puño del estómago de Trunks. El agarre en el brazo de hit ya era historia, la fase de súper sayayin fase dos, ahora volvía a su estado base y la armadura roja, caía pedazo a pedazos en el suelo.
[Lo lamento compañero] exclamo el dragón rojo en un tono de tristeza, desapareciendo por completo, el sayayin quedaba con las rodillas dobladas y sus ojos mirando a la tierra.
La oscuridad se hacía presente en la vista del sayayin, quien tambaleante caía hacia adelante, mientras hit lo dejaba irse de rostro al suelo, mientras colocaba sus manos en los bolsillos una vez más. Trunks había perdido totalmente y todos los espectadores estaba pasmados de la fuerza de este hombre de piel purpura.
-eres un orgulloso guerrero sayayin- se escuchó en la mente del mestizo, quien como resucitado de los muertos, golpeo con sus palmas el suelo y se impulsó con sus piernas en el suelo.
Hit se dio cuenta de esto, pero también hubo alguien más que lo hizo. Un manchón negro apareció en frente del asesino, el cual tomaba al hijo de vegeta, antes de que atacara inconscientemente al asesino. De la misma nada, apareció el pequeño tama con su forma final, usando su hocico para llevar el cuerpo de su amo, evitando que fuera atacado por hit una vez más. Tama dejaba el inerte cuerpo del mestizo, quien pareciera que estaba durmiendo, dejando a entrever que solo fue un impulso inconsciente ese último ataque.
-¡graaaaghh!- rugió el tigre sombra a hit, quien solo siguió su camino.
-esta pelea ya termino- exclamo el cabeza partida a tama, volando hacia los palcos junto al dios de la destrucción.
-Trunks, Trunks- decía Rias desesperada, saltando de las gradas junto a las demás chicas, dirigiéndose inmediatamente junto al sayayin mestizo, quien dejaba un rastro desde su frente hasta el suelo.
-miaaauu- maulló el pequeño tama, que ahora usaba su forma de gato negro, parecido al tama original. La primera en llegar a un lado del sayayin fue momo, que alzo al pequeño animal en su hombro y luego alzo el tronco de Trunks, acunándolo en sus brazos.
-tranquilo querido, te pondrás bien- decía momo aunque Trunks no le respondía de ninguna manera.
-lo llevaremos a la mansión de inmediato, ahí asia lo ayudara- ordeno la pelirroja convocando un circulo de transporte, llevándose a todo su sequito a la mansión gremory.
-ya está hecho, espero que cumplan su parte del trato- decía el asesino en tono neutro, mirando a vados y champa, quien hacia un ademan con su mano.
-no te preocupes, luego del torneo, tendrás lo que quieres- respondió el regordete gato, sin sacar reacción alguna del cabeza partida, -bien, sirzechs, cuando el chico despierte, dile que en dos días lo vendremos a buscar para el torneo- decía el dios de la destrucción en un tono de estar satisfecho después de la pelea.
-eso quiere decir…- el lucifer no pudo terminar su frase.
-ha sido aprobado para representar al universo seis en el torneo, nos vendrá bien su fuerza- decía el dios de la destrucción, complementando las palabras del hermano de Rias.
-espere un segundo, antes de que se vayan, me gustaría preguntarle una cosa a ese sujeto- de los palcos de continuos, salió serafall con una mueca seria en su angelical rostro.
-habla- respondió hit a la hermana de sona, hablando de ella, esta se colocaba a un lado de su hermana, preguntándose qué quería la chica mágica con el asesino.
-¿te gustaría aparecer en mi programa?- pregunto alegre la hermana de sona, con los ojos brillosos y un aura rosa alrededor de ella.
-¡eehhh!- gritaron los presentes, cayendo de espaldas por creer que la chica mágica, haría alguna pregunta sería luego de la pelea. Hasta el propio hit mantenía una gota de sudor detrás de su cabeza.
-ya tengo el capítulo planeado, sería una saga de seis partes, presentando al extraterrestre espacial que viene a destruir la tierra, ese serias tu- decía la hermana de sona, apuntando a hit, quien daba un paso atrás, -y yo junto a su nuevo novio, el emperador rojo o sea Trunks, trataríamos de vencerte, pero en cada ocasión nos vencerías, aunque tendrías que cambiar tu atuendo, ya que esa gabardina es muy pasada de moda, veríamos el maquillaje, que usarías y…- la chica mágica no paraba de hablar del nuevo episodio de su programa.
-les pido una disculpa por parte de mi hermana, ella a veces desvaría un poco- exclamo sona dando una inclinación de cabeza, -bien hermana, es hora de irnos- dijo calmadamente la presidenta estudiantil, tomando a la sangre de su sangre como un costal de papas en su hombro, llevándose a la pelinegra de baja estatura.
-¡oye sona, bájame, bájame de inmediato!- gritaba como una niña una de los cuatro reyes demonios, pero sona no le hizo caso y desapareció de escena.
-es todo nos vamos, hasta pasado mañana, rey demonio, jejeje- con una risa maliciosa, el dios de la destrucción desapareció junto a vados e hit. El lucifer miraba por donde se habían ido estos personajes, mientras que apretaba fuertemente sus manos. Hoy había aprendido algo, haya afuera, seres más poderosos existían y podrían ser una amenaza para su pueblo e inclusive la tierra.
-grayfia, necesit que convoques una reunión entre las tres facciones, este acontecimiento, no debe ser ajeno a los caídos o ángeles- ordeno el pelirrojo a su esposa.
-como desee mi señor- respondió la peli plateada, desapareciendo en el acto. Esta más que decir, que la audiencia de demonios comprendieron que la fiesta ya había terminado, y no como lo esperaban.
(En la habitación de Rias)
-aun no puedo creer lo que ha pasado en tan poco tiempo- decía Rias, sentada a un costado del sayayin, acariciando los cabellos desparramados del mestizo.
-el dios de la destrucción del universo seis, quien podría predecir su aparición- decía raynare, mirando a su amo a la vez que se mordía la uña de su pulgar.
-tampoco que existiera un sujeto con tal poder que ese hit- comento moka de cabello rosa, a lo que las demás hicieron un gesto de molestia al recordar al cabeza partida.
-pensé que cell era fuerte, pero esto rebasa los límites- exclamaba momoyo, opinando de su punto de vista como una guerrera.
-y ahora, Trunks tiene que enfrentar a otros guerreros de un universo diferente- dijo kiba con los brazos cruzados, viendo a su amigo espadachín. Cabe decir, que la espada del mestizo, fue rescatada por el rubio caballero.
-¿qué tan fuerte serán ellos?- pregunto preocupada Akeno, la cual acariciaba al pequeño tama que descansaba entre los pechos de la caída demonio.
-mi amo Trunks debería reconsiderar la propuesta del señor champa, lo digo por su salud- exclamo yubelluna, mirando con tristeza a su salvador de las manos del Phoenix. Asia y mihae, se encontraban usando sus poderes curativos, para sanar las heridas del sayayin.
-eso es solo su decisión, aunque creo cuál será su respuesta- exclamo momo sonriendo de lado, viendo de reojo al guerrero mestizo. la habitación se mantuvo en silencio, cuando la rubia inocente y la pelinegra alfil de Trunks, terminaban su labor.
-listo, hemos curado la mayor parte del daño en el cuerpo de Trunks, pero no por completo- decía mihae, secándose el sudor de su frente.
-hicimos lo que pudimos- exclamo la ex monja con un tono de decepción en su voz. Rias acaricio la cabeza de su alfil con suavidad.
-estoy orgullosa de ti asia, ahora solo debemos dejarlo descansar- exclamo la pelirroja, sacando una sonrisa de la pelirrubia, a lo que en ese instante, el hermano de la peli escarlata entro a la habitación.
-disculpen la intrusión chicas, venía a ver a Trunks- decía el lucifer, caminando en dirección de la cama del mencionado.
-hermano, ¿Qué fue lo que paso?- pregunto Rias parándose de golpe, encarando al líder de los demonios. Sirzechs le dio una ojeada a Trunks, antes de responder a la joven chica.
-en dos días, el señor champa vendrá por Trunks, el representara al universo seis en el próximo torneo- dijo con un tono neutral del pelirrojo, sacando un chasquido de lengua de Rias, esto como señal de su molestia.
-que estupidez, luego de eso, aun quiere que Trunks siga peleando- decía la pelirroja molesta, volteando su cara hacia el mestizo.
-para eso estoy aquí- de la puerta de entrada a la habitación, hacia su aparición la otra alfil del sayayin, -ten Rias, con esto se curara en menos de dos días- decía ravel, lanzando un pequeño frasco con las lágrimas del Phoenix.
-señorita ravel- exclamo la reina de Trunks, acercándose a la pequeña junto a las demás chicas, -¿Dónde se encontraba mientras pasaba esto al amo Trunks?- preguntaba la chica explosiva.
-tuve un par de asuntos que atender- respondió con simpleza ravel. De reojo, la hermana de raiser miraba con preocupación al sayayin.
-de todas formas, le agradezco mucho esto señorita ravel- exclamo la hermana de sirzechs, dando una pequeña reverencia a la rubia. Las palabras de Rias, solo aumentaban el ego de la chica, sintiéndose como la mejor en estos momentos.
-de cualquier forma, debemos dejar descansar a Trunks-ordeno el lucifer, a lo que las chicas asintieron con la cabeza, comenzando a desalojar la habitación de Rias, a lo que comprensiblemente fue la única en quedarse.
-por hoy, te lo encargo Rias- pensó la pelinegra Akeno, llevándose a tama mientras miraba de reojo a la pelirroja. Sin perder el tiempo, apago la luz y comenzó desvestirse hasta quedar sin prenda alguna en su cuerpo.
-mi querido Trunks, descansa todo lo que quieras, siempre estaré ahí cuando despiertes- exclamo con suavidad la pelirroja, cobijándose a un lado del sayayin.
Una última palabra salió de los labios de la presidenta del club del ocultismo. Con un tono tan bajo que apenas fue audible al viento. La palabra de Rias fue un te amo antes de cerrar sus ojos y caer en el sueño al lado de su amado sayayin. Destaco que las lágrimas de ravel, quedaron en una mesa de noche, listas para el día siguiente.
(Cuatro horas después)
Rias buscaba el calor en el cuerpo de Trunks, pero al hacerlo, se encontró que este no estaba ahí. Sus ojos se abrieron de inmediato, viendo que el joven guerrero ya no estaba acostado a un lado de ella. De inmediato miro a un lado, viendo que su ropa ya no estaba a lo que comenzó a entrar en pánico. Sus heridas no estaban curadas aun. Una ráfaga de aire erizo su piel, la ventana estaba abierta a lo que la pelirroja dedujo adonde su novio podría a ver ido.
(En el coliseo)
Rias sobrevolando los cielos, vio a lo lejos la silueta del sayayin, quien yacía parado en medio del campo de batalla, este mirando al cielo. Sin pensarlo apresuro su vuelo hacia el mestizo, en medio de su vuelo, Trunks dio un grito de guerra convirtiéndose en súper sayayin. Sin importarle la onda expansiva de poder, la pelirroja descendió en dirección al sayayin. Al colocar sus pies en la tierra, esta comenzó a caminar con precaución.
-Trunks- dijo casi como una pregunta la peli escarlata, estando a solo un metro del sayayin. El hijo de vegeta, volteo hacia Rias, mostrando una enorme sonrisa en su rostro.
-Rias, ¡la próxima yo saldré victorioso, ¡lo prometo!- exclamo con emoción en su voz el sayayin, cambiando la mueca de la chica de una de precaución a otra de alegría absoluta.
-¡Trunks!- grito ahora la chica más emocionada, lanzándose a los brazos del sayayin, quien riendo extendía los brazos para recibirla.
Una nueva aventura le espera a Trunks, contra nuevos enemigos y viejos conocidos los cuales lo estarán esperando en el próximo torneo que enfrentara a los universos seis y siete. Ahora la pregunta que queda en el aire, ¿Quién saldrá victorioso? ¿el sayayin del universo seis o los sayayin del universo siete?
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Es todo por el momento, me costó volver a esta historia ya que fue bastante tiempo que ha pasado de la última actualización, pero ya está, el próximo capítulo volvemos a los son en konoha así que estén pendiente a ello. Les agradecería sus comentarios, opiniones, preguntas o críticas, las leeré igual, sin más que decir les deseo buen día.
