Que tal queridos lectores, nada que decir solo agradezco a: nicogomez884. twisterblake2015. wweTheBeast2015. Blake2020. Alexkellar. kaiser akuma 7. Goku SSJ DIOS SSJ3. Alcion Raynd. Warewameshianari. superzfan58. END999. sanslash332. kung lao 321. A todos ellos les mando un abrazo y a los que leen y no comentan pues jodanse, sin más aquí el capítulo.

.

.

.

.

Capítulo 30: los integrantes del universo seis, una sorpresa de las chicas.

Trunks sobrevolaba los cielos del inframundo con la pelirroja gremory en sus brazos, abrazándola de forma nupcial. Rias podría volar por su cuenta, pero este capricho de estar más cerca del sayayin mestizo, este último se lo concedía, no le importaba llevar a la peli escarlata en sus brazos, mientras esta se aferraba a su cuello, acomodándose en el pecho del pelilargo.

-te vez muy feliz Trunks, aun después de recibir esa paliza de ese sujeto- decía con un tono pícaro la pelirroja, la cual besaba la mejilla del sayayin quien se sonrojaba levemente.

-es verdad, ninguno de mis movimientos o ataques sirvió contra ese guerrero, y solo pensar en eso, me motiva a superar mi fuerza- contesto el hijo de vegeta sin dejar de sonreía.

-¿piensas volverte más fuerte que ya eres ahora?- preguntaba con impresión la heredera gremory, la cual abría sus ojos de par en par. Trunks ya tenía el poder para destruir a cualquier demonio, ángel o ángel caído, y seguir superándose le dejaba con la boca abierta.

-así es, no sé lo que es, tal vez mi sangre guerrera sayayin en mis venas, pero no puedo quedarme en este nivel, debo ser más fuerte y además…- en ese instante el sayayin mestizo hizo una pausa. La pareja llegaba al balcón de su habitación. La cara de Trunks se volvía de color rojo brillante.

-¿además?- preguntaba Rias, la cual tocaba el suelo, quedando frente a frente al hijo de vegeta quien desviaba el rostro hacia la derecha.

-yo… yo tengo el deber de proteger a mi nuevo hogar, proteger a mis seres queridos- decía el sayayin con un gran sonrojo en sus mejillas. Rias al escuchar esto, sin pensarlo y con su corazón latiendo de mil por hora, dio un salto hacia adelante y alcanzo los labios del guerrero sayayin en un beso profundo y lleno de afecto por parte de Rias.

Como un principiante Trunks trataba de llevar el ritmo de Rias, lo cual atino a realizarlo con el paso del beso. Por instinto llevaba sus manos a las caderas de la gremory, la chica pasaba sus manos detrás del cuello del peli lavanda. La pareja compartía un beso bajo la luz de la luna del inframundo. La muestra de cariño duro por unos minutos antes de separarse. La frente de cada quien se apoyaba a la de su ser querido, ambos viéndose detenidamente con una curva de alegría en sus labios.

-ven, ya es hora de dormir- hablo Trunks finalmente, quien con bastante ánimos alzaba de nueva cuenta a Rias y abría el ventanal que le daba acceso a la habitación de la gremory, la cual reía entre los brazos del sayayin.

El hijo de vegeta, arropaba como a una niña a la chica de cabellos rojos, la cual hacia un puchero ya que no le gustaba dormir vestida, pero lo que más le molesto es que Trunks se comenzaba a retirar del cuarto, cuando ella quería dormir junto a él, pero antes de refutar alguna palabra hablo el mestizo guerrero.

-descansa Rias, ahora tengo una cosa por hacer- decía el sayayin con una suave sonrisa en su cara, mirando con cariño a la joven de cabello escarlata, la cual se sonrojaba y la dejaba sin habla, además detrás de las palabras del sayayin, decía que quería estar solo esta noche.

-mi querido Trunks, ya van dos veces que lo he besado en el mismo día- pensaba la pelirroja la cual se movía de un lado a otro. Emocionada por tal logro de su parte y lo mejor, ambos besos fueron devueltos por el sayayin.

(En los pasillos de la mansión gremory)

Trunks caminaba a paso lento, sumido en sus pensamientos. Su cabeza era un lio, ya que de las palabras al hecho eran muy distintas. La voluntad estaba para seguir mejorando, pero como lo haría, ya había llegado a un punto que superaba al mismo súper sayayin y ahora debía superar esta nueva transformación. Tal era su concentración en sus pensamientos que no vio que había llegado al patio de la mansión.

-si sigues caminando de esa forma llegaras hasta el valle prohibido- decía el hermano mayor de Rias, quien aparecía por detrás de nuestro héroe.

-señor sirzechs, disculpe me perdí en mis pensamientos- comento el joven sayayin con una mano detrás de su cabeza, -es solo que pensaba en el próximo torneo entre universos y la fuerza de mis siguientes oponentes- mentía en parte Trunks, ya que sus ideales también rondaban en esta nueva aventura.

-si son tan fuertes como ese sujeto llamado hit, deberías preocuparte un poco- decía con un tono jovial el pelirrojo colocando una mano en el hombro del guerrero, quien sonreía nervioso.

-tal vez así sea, estaré perdido y decepcionare al señor champa- una nube negra se cernía sobre la cabeza del sayayin mestizo. sirzechs dio una leve carcajada.

-sabes Trunks, una de las cosas que he aprendido en todos estos años de vida, los cuales son muchos créeme, es que el peor enemigo es uno mismo- decía en un tono de consejo el joven de pelo escarlata.

-¿Qué quiere decir señor sirzechs?- pregunto el guerrero mestizo con una ceja alzada.

-mira, cada pensamiento en tu cabeza, suponiendo cual será la fuerza de tu rival, esto generara una gran cantidad de dudas en tu cabeza y en el momento en que llegue el día, ya tendrás perdida la pelea por sobreestimar a tu contrincante- decía el hermano de Rias, a lo que Trunks asentía con la cabeza, -pero al contrario, si subestimas a tu oponente, este podría llegar a tomarte por sorpresa- sirzechs hablaba mientras quitaba las manos de los hombros del sayayin.

-ya entiendo lo que me quiere decir señor sirzechs, siempre debo mantener un pensamiento neutral ante el combate- respondió Trunks, sacando un asentimiento del pelirrojo.

-un equilibrio en tu vida, puede usarse tanto como en el combate como en tu vida diaria- estas palabras abrían los ojos de Trunks, quien desde que nació ha tenido una vida bastante agitada, ahora había llegado el momento de mantener su mente en blanco.

-ya se lo que debo hacer- menciono Trunks con seriedad, mientras sirzechs le sonreía.

-ese lugar será el mejor para llevar a cabo lo que estás pensando Trunks, se uno contigo mismo y no dejes que nada a tu alrededor te afecte- decía el pelirrojo, apuntando hacia un valle rocoso detrás de él.

-pero las chicas- decía el sayayin, quien sabia de antemano que las jóvenes enamoradas de él estarían preocupadas si desaparecía de un momento a otro sin avisar.

-no te preocupes por eso, yo les avisare de tu partida, solo será un día- exclamo el lucifer, haciendo un ademan con su mano derecha, para que el sayayin se calmara.

-gracias señor sirzechs, regresare para el día del torneo- decía el joven mestizo, quien salía disparado hacia el valle, mientras que era despedido por el esposo de grayfia.

-bien, ahora que hare para que las chicas no me maten- decía el lucifer, quien ahora era él el que colocaba su mano en la barbilla y se sumía en sus pensamientos, ideando un plan para no ser asesinado por las enamoradas de Trunks.

(A la mañana siguiente)

La pelirroja gremory, con una enorme sonrisa complaciente en su rostro, comenzaba a despertar con la luz de un nuevo día. La joven estaba completamente desnuda debajo de las sabanas de color blanco que envolvía su cuerpo. Por otro lado, una figura de color negro en miniatura se acercaba a su rostro y comenzaba a lamer la nariz de la joven chica.

-jajaja, ya Trunks, es muy temprano para hacer eso- decía en voz coqueta la peli escarlata, riendo de forma picaresca, pero al abrir sus ojos, se daba cuenta de quien lamia su nariz era el pequeño tama.

-miaau- maulló el pequeño tigre de pequeña estatura, sacando una sonrisa de la pelirroja.

-que travieso eres tama, gracias por despertarme pequeño despertador peludo- hablaba la joven a la mascota de Trunks, mientras esta le maullaba a la chica.

La gremory tomaba entre sus brazos al pequeño, colocándolo en su pecho mientras se levantaba de su cama, dejando caer su largo y rojo cabello detrás de su espalda como una cascada de sangre. En unos minutos la chica ya estaba cambiada de ropa y con el gato entre sus pechos, se dirigió a la cocina a desayunar, esperando que su querido Trunks la recibiera con un beso de buenos días.

(En la cocina)

-mi querido Trunks, tu linda Rias está lista para su beso mañanero- anunciaba toda melosa la pelirroja, entrando como una celebridad a la cocina, pero lo único que encontró, fue a sus amigas con rostro de pocos amigos, menos momoyo, la cual devoraba una pierna de pavo con mucho entusiasmo.

-ara ara, que entusiasmo despertaste hoy presidenta- decía con los ojos entrecerrados la pelinegra de grandes pechos, -demasiado creo yo- esta última frase, la decía Akeno con un aura purpura detrás de ella.

-¿Qué rayos es eso de un beso mañanero presidenta?- preguntaba con los ojos rojos moka, la cual hablaba de forma grave y amenazante.

-yo bueno… jejeje- las palabras no articulaban en la boca de Rias, por el nerviosismo que ponían en ella las miradas de sus amigas. La pelirroja inhalo aire y su rostro cambio a uno serio, -no tiene de malo que una novia le pida a su novio un beso de buenos días- más clamada hablaba Rias, pero estableciendo su lugar como el mayor interés amoroso del sayayin mestizo.

-eso no es justo presidenta- gritaba la pelirrubia asia, alzando la voz. A veces tímida la chica, pero cuando se trataba de Trunks, pues daba un gran cambio.

-mi hermano, es solo mío- decía koneko inflando sus mejillas, mientras realizaba un puchero.

-imposible, solo porque lo has besado, mi amo Trunks no es tu novio señorita gremory- desde atrás aparecía la propia yubelluna. En escena entraba la nueva reina del sequito del sayayin.

-la reina explosiva, ¿Quién eres para opinar de mi relación con Trunks?- preguntaba desafiante la peli escarlata, alzando su pecho, mirando de frente a la mujer de sensual y maduro cuerpo.

-desde hoy la reina de mi amo Trunks y protegida de la familia gremory- respondía la peli morada. Alzando sus pechos que eran más grandes que los de la propia Rias.

-tch, veo que a raiser ya lo despojaron de su sequito- exclamo Akeno con un rostro neutral, mientras disfrutaba de su té.

-así es y no es solo eso, el señor lucifer nos ha dado asilo en los mismo territorios de la familia gremory, bueno para las demás, ya que como representante de las demás, seguiré al lado de mi amo Trunks de ahora en adelante- decía yubelluna con una sonrisa arrogante, mientras peinaba su fleco.

-entonces no hace falta decirte que Trunks es mi novio y me debes respeto- decía Rias con una sonrisa confiada en sus labios.

-sí, no lo creo señorita Rias, a quien le debo mi total lealtad es a mi amo y a nadie más- respondió la peli morada, mientras rayos se generaban entre ambas chicas.

-bien, ya es suficiente, dime Rias, ¿alguna vez Trunks te ha pedido ser su novia?- pregunto momo mientras masticaba su comida. La pelirroja hizo un gemido, -me lo imagine, Rias y la nueva tomen asiento, debemos discutir este tema y zanjarlo de raíz- exclamo la pelinegra artista marcial. Voz calma y serena que tranquilizaba los ánimos de las chicas.

Las seis chicas y el pequeño tama, quien ahora estaba en el suelo bebiendo leche, se mantenían en silencio en la cocina. Cada una viéndose de reojo, mientras de momento le daba sorbos de té a sus tazas. Esto hasta que la chica de ojos rojos termino de comer su desayuno. Momo puso sus manos entrelazadas y le dio rápido vistazo a cada una de las jóvenes.

-les dices tú o lo hago yo raynare, casi no has opinado- comento la ojos rojos, dándole la batuta a su compañera caída. La pelinegra maid de Trunks, también se encontraba en total calma.

-yo lo hare momo, ya que tú pierdes la calma con mucha facilidad- decía la caída, dando un leve suspiro, -Rias, dime la verdad, ¿tu amas al amo Trunks?- pregunto tajante la pelinegra, sacando una mueca de sorpresa y un sonrojo de la peli escarlata.

-no puedo titubear ahora, debo dejarles en claro mi sentir- pensaba la hermana sirzechs, quien cambio su rostro a uno más serio, -si lo amo de verdad, tal vez desde el día que llego a nuestras vidas- decía la pelirroja sin mostrar ninguna ápice de mentira en sus palabras.

La gremory recordaba aquel día, en el cual estaba preocupada por su futuro matrimonio con el despreciable raiser y desde los cielos cayo este joven, completamente herido y al borde de la muerte. Jamás olvidara cuando encontró sus artfactos que jamás había visto y en los cuales había comida de perro, a lo cual se preguntaba que le había pasado a este pobre chico y lo peor, leer la carta más dolorosa que jamás haya leído. Desde ese día hasta ahora, se prometió hacerlo feliz y ese sentimiento se transformó en amor.

-tus palabras van enserio Rias y me alegro por eso- respondía raynare, apoyando su mano con la de la gremory en señal de apoyo.

-¡raynare!- grito moka casi saltando de su silla. Cabe mencionar que las reacciones de las demás también eran similares, ya que se podría malinterpretar las palabras de la caída como aceptar la derrota frente a Rias.

-tranquila moka, ahora tienes tu tiempo de aclarar tus sentimientos, dime, ¿amas al amo Trunks?- pregunto la pelinegra haciendo el mismo cuestionamiento a la pelirrosa.

-yo… yo..- decía el lado inocente de la chica, jugando con la punta de sus dedos mientras su cara parecía un tomate.

-contesta la pregunta moka- refuto momo, acomodándose en su silla. La pelirrosa tomo su rosario y cambio personalidades con la otra moka.

-desde el día en que me arropo en sus brazos, el día en que salvo mi vida, el día en que me dio un hogar desde de años de no tenerlo, me he llegado a enamorar del guerrero sayayin Trunks y siempre lo hare- con rostro casi furioso de lo serio en que estaba, hablaba sin titubear la pelirrosa con sus ojos rojos por el cambio, -y cualquier cosa que este decida, siempre estaré a su lado- termino de hablar moka, la cual dejaba de sostener el rosario y volvía a su estado tímido.

-¿era tan difícil?- pregunto momo con un poco de sarcasmo. De este punto en adelante las demás, ya podían palpar en el aire y por la actitud de momo junto a raynare, lo que estas estaban pensando.

-koneko…- raynare no termino de decir su pregunto cuando la peliblanca hablo.

-Trunks es mi hermano y koneko siempre estará a su lado- alzaba la voz la neko, inflando sus rojizas mejillas.

-tomare eso como un si- exclamo con una sonrisa la pelinegra caída. Algunas carcajadas se oyeron de los presentes, antes de que los ojos ahora fueran hacia la rubia más inocente de las seis.

-asia, que tal tú amiga- hablaba con suavidad momo, la cual apoyaba sus codos sobre la mesa. La rubia chica, se encogió de hombros denotando su vergüenza, mientras su rostro se teñía de rojo. Las chicas conocían a la antigua monja, aunque su fuerza haya aumentado gracias a los entrenamientos de Trunks, su personalidad recatada seguía ahí, o eso pensaban ellas.

-trun… Trunks me salvo la vida, me vio cómo su amiga cuando jamás yo tuve a uno, siempre fui considerada una marginada y Trunks.., me dio su amistad- decía la rubia chica invocando todo el coraje en sí misma para dejar al descubierto sus sentimientos, -ahora siento en mi corazón, un enorme cariño por él, me gusta Trunks, mucho y si eso es amor, estoy enamorada de Trunks- dijo finalmente la pelirrubia con sus manos en el pecho y una sonrisa de lado a lado. Las chicas estaban conmovidas.

-debo decirlo asia, eso fue hermoso- decía la maid enjuagando un lagrima traicionera que salía de su ojo izquierdo. La ex monja solo atino a soltar una leve carcajada.

-alguna vez espero sentir lo que tu sientes en tu interior por el amo Trunks- exclamo yubelluna colocando una mano sobre el hombro de la pelirrubia. La mujer de cabello morado aunque tenía poco tiempo de conocer al hijo de vegeta, haberla salvado de raiser, le daba un lugar especial en su corazón. Ahora era el turno de la chica con más senos de todas, la cual mantenía su típica sonrisa en su rostro.

-es tú turno Akeno, y eres a la cual quiero conocer sus emociones sobre el amo Trunks- decía la caída con sus ojos entrecerrados. La calmada mestiza, junto sus manos y su sonrisa desapareció.

-ya se lo que intentan hacer raynare y momo, y estoy en total acuerdo con ustedes, para alguien que ha tenido una vida de sufrimiento como mi querido Trunks, no hay nadie más que merezca un harem como él- al escuchar estas palabras, prácticamente todas las chicas se sonrojaron en el acto, - el amor es lo más maravilloso del mundo y entre más amor reciba Trunks, más feliz estará y estarán de acuerdo que él está más que cansado de estar persiguiéndolo y llamando su atención- hablaba Akeno en total seriedad y sin siquiera soltar su famoso "ara ara".

-jajajaja, lo sabía, eres la que mejor comprende la situación Akeno- reía momo a todo pulmón. Las demás se miraban entre sí sin saber que decir, buen excepto raynare que ya sabía el plan de antemano.

-y ante su pregunta, estoy enamorada de Trunks, no existe un hombre que se le compare, un guerrero que tiene una convicción tan fuerte que daría su vida por sus seres queridos- respondió Akeno con una mueca sincera de alegría. No sabían porque, pero las palabras de la mestiza reconfortaron a las demás.

-y por ese motivo debemos estar más unidas que nunca, o quieren volver a pasar ese hecho con ese monstruo verde- decía decidida momo dando un golpe en la mesa.

-me hare fuerte, más fuerte que cualquiera- decía koneko alzando sus brazos. Aun cuando tendría que usar su energía neko, la usaría por el bien de su hermano.

-no seremos tan fuerte como Trunks, pero si nos esforzaremos para estar a su altura- decía moka con las manos juntas y sus mejillas coloradas.

-y yo siempre estaré para curar sus energías cuando lo necesiten- hablo asia participando de la conversación sin quedarse atrás.

-ara ara, veo que todas estamos de acuerdo, aunque una de nosotras aun lo piensa- decía pelinegra mestiza, mirando de reojo a la peli escarlata, que se mantenía en una pose pensativa.

-presidenta, ¿aun esta aferrada en esa idea de ser la única en la vida de Trunks, aun cuando ha escuchado que todas lo amamos por igual?- preguntaba momo con una sonrisa ladeada en su cara. La gremory dio una exhalación ante de responder.

-no estoy reacia a esta idea, seria egoísta monopolizar a Trunks para mi sola, pero tengo solo un par de condiciones un par aceptar esto- decía la gremory levantándose de la silla mientras caminaba de un lado a otro.

-claro, solo di cuales son- exclamo la chica de ojos rojos, colocando sus manos detrás de su cabeza.

-en primera, Trunks debe de aceptar esta idea, no podremos forzarlo y segundo, cada quien tendrá su momento con él, nada de monopolizarlo- decía Rias con seriedad. Las jóvenes se miraron la una con la otra, antes de asentir con las cabezas de manera positiva.

-pro si me lo preguntan a mí, Trunks estará encantado con la idea- desde la puerta entraba el hermano de Rias junto a su esposa.

-hermano, buenos días- exclamo la pelirroja con una sonrisa, mientras que las demás también le deseaban los buenos días al lucifer.

-buenos días a todas chicas- respondía el lucifer. La esposa de este también daba una reverencia a las doncellas, pero alguien faltaba en escena y esto ya lo comenzaban a notar las jóvenes chicas.

-esto es raro, Trunks debería ya estar despierto, es el primero en despertar de todas- decía momo llamando la atención de los presentes, por parte del lucifer, este comenzaba a sudar frio.

-la idea era conversar primero con él sobre esta idea y luego planteársela a las demás- decía raynare con una mano en su barbilla.

-bueno, Trunks, pues..- decía el pelirrojo mayor con una mano detrás de su cabeza. Las miradas de las chicas eran para el lucifer, quien sentía la tensión en el aire.

-el joven Trunks salió de madrugada hacia el valle prohibido por consejo de su hermano señorita Rias- grayfia revelo el secreto de su marido sin siquiera inmutarse. El pelirrojo se cubrió el rostro, esperando una reacción negativa de las chicas, pero esta no llego.

-sabía que no estaría tranquilo después de recibir esa paliza por parte de ese pelón- exclamo momo levantándose animadamente de su asiento, -uoooh, si me lo hubiera dicho, entrenaría con él hasta el cansancio- grito la de ojos rojos, elevando su, dejando sorprendidos al lucifer por la fuerza de la kawakami.

-ahora comprendo por qué en la antigua guerra, cada facción quería a los kawakami a su lado- pensaba el líder de los gremory con los ojos abiertos.

-en el valle prohibido existen una enorme variedad de monstruos y seres muy poderosos, pero entrenar con ellos logre superar sus fuerzas tan rápidamente- decía Rias con una mano en su barbilla.

-eso me preocupa un poco- contesto la pelirrubia, bajando un poco su mirada.

-no te preocupes asia, ya verás que Trunks saldrá bien de ese lugar- hablaba moka a su mejor amiga, colocando una mano en el hombro de la joven de ojos verdes.

-mi hermanito ganara el torneo- decía koneko con una brillante sonrisa en su rostro, esto habría un nuevo debate en los presentes.

-es verdad, si el dios de la destrucción posee de su lado a un peleador tan fuerte como ese hit, no puedo imaginar que peleadores traerá el universo 7- decía raynare pensando en los contrincantes de su amado.

-ahora lo único que podemos hacer es apoyarlo con todas nuestras fuerzas y salga con bien después del combate- decía Akeno con una suave sonrisa en sus labios.

-saben, tengo una gran idea para hacer eso- decía yubelluna con sus manos juntas, ocurriéndoles una gran idea. Las demás miraron a la peli morada y solo se encogieron de hombros, además por el día de hoy, no tendrían a su amado Trunks para poder jugar con él.

-cualquier cosa que necesiten, solo pídanlo a grayfia, yo estaré algo ocupado el día de hoy, nos vemos- se despedía el lucifer, logrando salir airoso del lugar.

-bien reina de hielo, necesitaremos algunas máquinas de coser y varias telas de colores- decía yubelluna mientras se frotaba las manos. Una enorme sorpresa le esperaba al hijo de vegeta a su regreso. Hablando de él, ahora iremos un poco atrás en el tiempo, cuando el sayayin llegaba al valle prohibido, esperando tranquilizar su espíritu y mente.

(En el corazón del valle)

En medio de la oscuridad, el sayayin de cabellos lavanda descendía hacia el medio de un lago, donde afortunadamente en el medio, sobre salía una roca en donde este se podía a sentar a meditar. Sin pensarlo dos veces, en posición de loto, el guerrero cerraba sus ojos para concentrarse en su propio ser.

-debo concentrar mi mente, los ki a mi alrededor no deben afectarme, debo ser uno con la naturaleza- se decía mentalmente el sayayin mestizo.

El entrenamiento de Trunks iba en calma por un par de horas, esto hasta el momento en que los animales y seres de pesadilla de este lugar notaron la presencia de un extraño. Monstruos que solo son comparables a los terrores nocturnos de una persona, se comenzaban a acercarse a Trunks. Entre estos habían moscas con formas humanas, esqueletos de los cuales aún caía piel de sus huesos, animales de cuatro patas, de ojos blancos sin vida y de pelos negros en su cuerpo, en fin cosas que solo puedes imaginar en tu peores pesadillas.

-la fuerza sayayin no tiene límites, eso es lo que dijo mi padre y lograre superarlo, lo debo hacer- pensaba Trunks buscando en su interior la forma de seguir avanzando, pero de un momento a otro, el paisaje oscuro en él, fue cubierto en llamas donde el dragón rojo aparecía en frente de él.

[Mi compañero ha venido a visitarme y veo que está un poco preocupado por la siguiente aventura a la cual se enfrenta] hablaba estruendosamente el dragón de color rojo. Trunks estaba un poco sorprendido por la aparición pero no es como si fuera la primera vez que hablaba con su amiga interior.

-hola ddraig, si tienes razón, estaba tratando de clamar mi cabeza frente a esta nueva batalla pero parece que es más difícil de lo que pensaba- respondió con una ligera carcajada el peli lavanda, el cual denotaba nerviosismo en su hablar.

[Lo que sientes puedo saberlo compañero y me gustaría ayudar de la única forma que puedo] decía el dragón acercándose al sayayin, quien no comprendía palabra alguna de su compañero, [debes saber que mi fuerza no solo se limita al balance breaker que ya has usado anteriormente, aún queda por así decirlo, una transformación más, la evolución del balance breaker que llevara tus fuerzas al límite] decía ddragi sacando una sonrisa por parte del sayayin.

-eso, eso es genial amigo, y dime, ¿Cómo puedo hacerlo?- preguntaba Trunks casi desesperado por una respuesta. El dragón carmesí se acomodó y dio una pequeña exhalación.

[primero te diré el nombre de esta transformación y es juggernaut drive, un aumento de poder tan inmensurable que tiene el poder de derrotar a un dios, bueno no uno como el de la destrucción] explicaba el dragón rojo, emocionando aún más a Trunks, [si la usas, tu poder será mayor al de cualquiera que haya visto, pero esta conlleva un gran peligro para tu vida] advirtió ddraig en forma seria, pero Trunks permanecía inmutable.

-no importa el riesgo, ahora tengo muchos motivos para llevar a cabo esa transformación- exclamo el sayayin mestizo con decisión en su voz, sacando una carcajada de su compañero.

[ooohhh esas chicas verdad, jajajaj tienes el espíritu de un dragón en ti, en la antigüedad con el gran blanco teníamos a las dragonas en nuestra palma de la pata] comento el dragón rojo recordando al pasado. Trunks solo se sonrojo al imaginarse a las chicas a su total disposición.

-¿me vas a decir cómo transformarme?- pregunto el sonrojado sayayin, tratando de ocultar su cara bajo su largo cabello.

[bien, bien amigo, pero primero iremos paso a paso, debes aprender el canto para invocarlo, escucha bien Trunks] en ese instante el dragón comenzó a relatar el canto de la destrucción y el nuevo paso que daría nuestro héroe.

Yo, que estoy a punto de despertar

Soy el Dragón celestial que ha robado los principios de dominación de Dios

Me río del "infinito" y me aflijo por el "sueño"

Me convertiré en el Dragón Rojo de la Dominación.

¡Y te hundiré en las profundidades del purgatorio carmesí!

(En la mansión gremory)

Las chicas estaban bastante concentradas entre una gran cantidad de telas de colores, también entre las máquinas de coser, cintas métricas, diseños de ropa que no entrare en detalle, pero son bastante reveladoras.

-miren esto chicas- exclamo raynare la cual había inventado un pequeño traje de tela, que se asemejaba a la armadura de combate de Trunks.

-miaau- decía el gato de color negro, mientras era alzado por la maid. Cabe mencionar que las chicas estaban encantadas con el pequeño felino y fue un buen momento de relajo para las chicas, pero de un segundo a otro, una ola de energía las golpeo justo en la nuca.

-¿Qué ese ese poder?- se preguntó de inmediato momo con los ojos abiertos de par en par. En un segundo ya todas estaban en el ventanal viendo hacia donde había sentido esa fuerza descomunal.

Un pilar de color rojo se elevaba por los aires. Las jóvenes estaban aterradas al principio ya que el poder denotaba cierta oscuridad, pero de un momento a otro, el ki de Trunks se podía sentir combinada con esta fuerza. Inmediatamente supieron que era su amado que provocaba esto y de por sí, él era el único que podría hacerlo.

-¡genial!, ¡Trunks se está esforzando al máximo y nosotras también debemos alzarlo!- gritaba momoyo alzando sus brazos. Las chicas se contagiaban del ánimo de la oji carmesí, -ahora les demostrare el estilo kawakami para coser- decía la pelinegra de cabello salvaje, la cual volvía a su labor al igual que las demás.

-ara ara, Trunks enciende cada parte de mi cuerpo- pensaba Akeno sin despegar sus ojos de ese fulgor rojo en medio del valle. Así paso el día completo, las chicas y Trunks concentrados en sus propios asuntos, ya la mañana llegaría con una gran sorpresa para todos.

(Al día siguiente)

En el patio de la mansión gremory, estaba cada una de las chicas, el lucifer y su esposa esperando la llegada del dios de la destrucción del universo seis, además de la de Trunks, quien aún no regresaba de su especial entrenamiento.

-Trunks ya está retrasado y el señor champa está a punto de llegar- decía con preocupación el líder de los gremory, quien caminaba de un lado a otro.

-no tardará en llegar, además jamás podría perderse la sorpresa que le tenemos- decía con una sonrisa algo picara momo. Cada joven estaba tapada con una especie de túnica blanca, que no dejaba ver nada de sus cuerpos.

-qué suerte tiene Trunks- decía en voz baja el lucifer, pero recibió un golpe en la cabeza por parte de su esposa, -ayay, lo siento, pero me gustaría que usaras algo así- dijo el pelirrojo con las mejillas coloradas. La peli plateada tuvo un pequeño acaloramiento carmesí en sus mejillas, pero todo fue interrumpido por la llegada de nuestro héroe, cayendo de los cielos con una rodilla sobre la tierra.

-creo que llego a tiempo- exclamo el mestizo, quien se presentaba con su ropa desgarrada y varios signos de mugre en su rostro.

-no perdiste el tiempo joven Trunks, además veo que cruzaste un par de golpes con los seres del valle- comento el pelirrojo, acercándose al hijo vegeta pero este quedo dando vueltas como un trompo al ser rebasado por el lado por las chicas.

-¿estás bien Trunks?- preguntaba Rias, preocupada mirando de un lado a otro al sayayin.

-diablos guapo, te vez increíblemente sexy de esa forma- decía de una forma más lujuriosa la peleadora kawakami relamiéndose los labios.

-ara ara, si quieres te ayudo a darte un baño querido Trunks- exclamo con su estribillo Akeno.

-no puedes hacer eso señorita Akeno- decía en voz alta asia con las mejillas coloradas.

-hermanito malo, no avisaste a koneko de que te ibas- hablo la pequeña de cabello blanco con las mejillas infladas, pero un caricia del peli lavanda en la cabeza de esta la hizo feliz.

-amo Trunks, espero que su entrenamiento haya sido fructífero- decía yubelluna con respeto en su voz, mientras se sonrojaba por el escultural cuerpo del mestizo.

-mi amo Trunks es el mejor, de seguro consiguió una nueva técnica que lo ayudara a ganar- decía confiada raynare alzando su puño, a lo que el hijo de vegeta se rascaba la parte trasera de su cabeza.

-bien chicas, tratemos de calmarnos, Trunks necesita de un baño y ropa nueva de inmediato- decía moka a lo que las demás asintieron con la cabeza.

-creo que no tenemos mucho tiempo, siento varios ki poderosos se acercan, grayfia- dijo el lucifer, a lo que su esposa alzo sus manos al cielo donde una enorme columna de hielo aparecía. Sirzechs usando su poder, consumió en llamas negras el hielo y lo transformo en agua la cual cayó sobre Trunks dejándolo como nuevo, aunque tiritando de frio.

-gracias señor sirzachs- decía el sayayin sacudiendo su cabeza de un lado a otro.

-vaya hermano, podrías habernos avisado- exclamo Rias, ya que todas estaba húmedas como daño colateral del baño de Trunks. Lo bueno es que ahora las ropas eran más trasparentes y el sayayin se deleitaba con esto.

-ya no queda de otra, ¡ahora chicas!- grito yubelluna a lo cual todas se quitaron la bata blanca que llevaban.

Los ojos de Trunks no daban cabida a toda la belleza que lo inundaba. Rias usaba un traje de porrista bastante ceñido pero que dejaba a la imaginación de color rojo, koneko uno parecido al de Rias con un gato negro en su pecho pero este era de color blanco, raynare usaba el mismo traje que Rias pero de color negro y su cabello atado en dos colas, yubelluna era más sensual que no llevaba sostén por debajo y su color era el morado, asia era un poco más recatado y el sonrojo en su rostro la hacía ver más linda, su color era verde claro, mientras que por otro lado, la pelirrosa moka con un poco de vergüenza mostraba su sensual traje de color rosa que fue hecho por sus ambas personalidades, también nos queda mencionar a otra sensual chica como momo, la oji carmesí con una gran sonrisa depredadora usaba una combinación de negro y rojo en su sensual traje de porrista y por último, la chica más sexy de todas. Akeno con sus grandes pechos sin brasear y de escote apretado, falda corta y su cabello atado en coletas altas, lucia su traje de animadora de color purpura oscuro el cual dejaría al más santo imaginando lo más pervertido con esta chica.

-¿te sorprendimos querido Trunks?- pregunto la sensual himejima haciendo una pose sexy, a lo cual ya la nariz del mestizo no pudo resistir más. Un hilo de sangre de esta y su rostro se tornaban de rojo como un tomate.

-la verdad es que si me han sorprendido mucho- decía el joven Trunks parpadeando varias veces, aun sin poder creer lo que veían sus ojos.

-y espera ver nuestra porra- decía momo acercándose peligrosamente al hijo de vegeta, pero no para lo que ustedes creen, ya que rápidamente saco un pañuelo y comenzó a limpiar la sangre del sayayin mestizo.

-creo que no podremos verlo, ya que ya llegaron- decía sirzechs quien vio a los cielos, donde una especie de cubo transparente aparecía de la nada, donde siete personas estaban en estos, algunos bajos y otros altos.

-wow, son kis muy impresionantes pero el más grande es el del señor hit- pensaba el hijo de vegeta, a la vez que la nave caía de manera lenta al suelo.

-al fin llegaron- dijo con seriedad Rias. Las chicas se colocaban a un lado de su amado, quien no despegaba de la singular nave. Esta comenzó a abrirse donde las siete figuras aparecían.

-siento que has cambiado un poco joven Trunks y eso será bastante beneficio para nuestro equipo, jejejeje- reía el dios de la destrucción apareciendo junto a vados y los cuatro elegidos para participar en el torneo.

-bueno, descubrí un nuevo poder hace poco- respondió Trunks con una sonrisa ladeada.

-se puede sentir en ti- dijo el mismo asesino de cabeza partida, quien mantenía su pose con sus manos en los bolsillos.

-papuuuu- dijo el más alto de los peleadores.

-wow, ¿Qué rayos es eso?- dijo raynare con los ojos abiertos al ver a una especie de hombre de metal.

-el señor magetta dice que es un gusto conocerlo joven Trunks- tradujo vados al ser de metal.

-es un metalman, jamás pensé ver a uno en el inframundo, la mayoría de ellos siempre van al cielo por su corazón tan puro- decía sirzechs acercándose al hombre de metal, quien movía sus manos de arriba abajo con felicidad.

-es un gusto señor magetta- respondió educado Trunks.

-jojojojo, también me gustaría introducirme a mí mismo, mi nombre es..- antes de que el ser de piel azul casi un gemelo del emperador del mal, Trunks grito.

-¡freezer¡- dijo el mestizo en pose de pelea, pero otro de los participantes salto al medio.

-¡espero señor Trunks¡ el señor frost no es uno de los malos se lo puedo asegurar- decía un muchacho que se veía casi tan joven como koneko y su tamaño era igual a la de la neko. Trunks al ver a este chico, pudo comprender y asimilar su energía, era un sayayin.

-tienes razón, pero aun me inquieta, ¿Cuál era tu nombre?- pregunto el hijo de vegeta al pelinegro sayayin.

-me presento, es un placer conocer a otro colega sayayin, mi nombre es kyabe- decía el joven de baja estatura, a lo que el peli lavanda le estrechaba la mano a este.

-el placer es mío- respondió el mestizo, pero una figura negra de ojos rojos aparecía detrás del peli lavanda, la cual tomo la cabeza de kyabe debajo de su axila.

-miren esto chicas, es un sayayin, hey chico, tal vez quieras pelear conmigo luego del torneo, ¿te gustaría?- preguntaba momo, mientras la cabeza de kyabe se frotaba en el pecho de la kawakami.

-ella esta casi desnuda- pensaba el joven sayayin, al cual le comenzaba a sangrar la nariz pero eso era solo la punta del iceberg.

-a mí me parece muy flacucho, Trunks se ve mucho más fuerte- decía moka con sus ojos rojos y con una sonrisa de superioridad.

-mi hermanito es mejor- koneko apoyaba a su hermano mayor.

-ara ara, a mí me parece bastante inocente- exclamo Akeno y sorprendentemente yubelluna al mismo tiempo, a lo que ambas se quedaron mirando por un momento, como si fueran un par de gemelas pervertidas.

-todas esas ellas, están casi denudas- pensaba kyabe con muchas alarmas en su cabeza, hasta que sus hormonas juveniles le jugaron en contra y se desmayó por demasiada excitación.

-tal vez no equivocamos con esa elección vados, hubiera sido mejor poner a prueba a esa chica- exclamo el dios de la destrucción mirando a la kawakami.

-eh?, lo siento amigo pero esta vez solo estaré para apoyar a mi querido Trunks- respondió la oji carmesí apuntándose a sí misma con una sonrisa confiada en su cara.

-ahora que lo menciona, el señor bills también llevaría a mucha gente para apoyar a su universo- exclamo vados, a lo cual champa se puso en alerta.

-ese maldito flacucho, bien si es así nosotros también tenemos que llevar a todos los espectadores que podamos, ¡ustedes¡- grito el dios de la destrucción apuntando al grupo de Trunks.

-ordene señor champa- exclamo el pelirrojo lucifer colocándose en pose de militar mientras sudaba profusamente.

-se vienen con todos nosotros, ese flaco de pacotilla no me ganara en nada- decía el dios de la destrucción a lo cual las chicas saltaban de alegría, haciendo que sus pechos rebotaran de arriba abajo, que sonrojaba a nuestro héroe.

-bueno yo tengo muchas que hacer hoy y no creo que….- sirzechs estaba tratando de zafarse el problema de encima pero solo una mirada del dios del universo seis lo hizo cambiar de opinión, -¡iré de inmediato¡- grito el lucifer corriendo a todo lo que da al cubo de transporte.

-bien ya es hora de irnos- ordeno el dios a lo que los participantes se encaminaban, menos kyabe quien era llevado como equipaje por momo.

-un momento señor Trunks, no creo que esas ropas sean adecuadas para el torneo- dijo vados con seriedad deteniendo a Trunks, quien se veía los harapos que vestía y se avergonzó.

-no es problema señorita vados, aquí tengo un par de trajes de Trunks para que se cambie en el camino- exclamo Rias, buscando una capsula de entre sus pechos pero solo encontró al pequeño tama diciendo miau.

-para que el pequeño tama también quiere venir- decía Trunks tomando al gato entre sus brazos, -jajaja y tiene un traje de pelea muy similar al mío- comentaba entre risas el hijo de vegeta. Vados al ver esto, uso su báculo para entregarle un traje a base de la idea de tama, un traje igual al de la armadura sayayin.

-gracias señorita vados- agradeció el peli lavanda a la hermana de wiss, la cual asentía con la cabeza. Ya todos listos, partieron al planeta que dividía al universo número seis y siete.

(En el planeta de la nada)

El grupo ya estacionaba su transporte y se dirigían hacia el centro del estadio improvisado para esta ocasión. Rias y las demás chicas estuvieron todo el camino apoyando a Trunks con la variedad de pompones que habían traído para las porras, poniendo incomodos a los demás guerreros, excepto por kyabe quien ya despierto se ocultaba en las faldas del ángel de piel azul.

-bien ya llegamos, vados escolta a nuestros invitados a la galería, mientras que los demás síganme- decía el dios de la destrucción a su ayudante.

-suerte amor- decía Rias, la cual le daba un beso a la mejilla a su amado.

-da lo mejor de ti Trunks- dijo la timida asia, igualmente besando el cachete del sayayin.

-hermanito, se fuerte- decía la neko, a lo que el mestizo se hincaba para que esta le diera un beso en la frente.

-amo Trunks tu puedes- exclamo la caída, abrazando al hijo de vegeta quien recibió el abrazo.

-ara ara, ya quiero verte en acción querido Trunks- exclamo Akeno, la cual más atrevida, robo un beso de los labios del sayayin.

-amo Trunks, le deseo toda la fortuna- ahora era yubelluna la que hablaba, la cual se inclinó al guerrero, el cual froto la cabeza de esta con una sonrisa en su rostro. El rostro de la reina explosiva era como un tomate.

-mi amado guerrero sayayin, sale a partirles la cabeza- decía más salvaje momoyo, la cual tomo la parte trasera del sayayin y lo beso con una enorme intensidad que mezclaba los líquidos salivales de sus bocas por unos minutos.

-hey ya es hora de irnos, nuestro rivales ya llegaron- exclamo champa a lo cual Trunks se ponía al día con los demás, mientras que la oji carmesí se lamia los labios.

El hijo de vegeta estaba muy emocionado por conocer a sus oponentes, a tal punto que no se fijo en los kis de los guerreros que estaban en medio del cuadrilátero. Grande fue su sorpresa al ver a dos caras conocidas.

-señor Goku, Gohan…- el torneo entre universos hermanos estaba a punto de comenzar.

.

..

.

.

.

.

Bien es todo, no se olviden de dejer su lindo review y por supuesto no se olviden de visitar mi canal, es alucard77 para los que quieran apoyarme, gracias y que viva el harem.