¡He vuelto!
Antes que nada, una gran, gran disculpa.
¡Perdón por demorar tanto!
Me siento muy apenada, de verdad. :(
Les pido su comprensión, pero este ultimo mes ha sido muy ajetreado para mi, con eso los trabajos finales, exámenes, graduación :´v. No tuve tiempo de nada. Ya tenia la base de este capitulo, y parte del siguiente, pero con todo esto no encontraba un momento para sentarme a trabajar en el.
Hasta ahora que ya soy libre :).
Así que después de darme un merecido descanso :p, me he puesto a trabajar.
Y aquí esta con todo mi amor, este capitulo :D.
Una ves mas, les pido disculpas.
Ya que estoy de vacaciones les prometo que hare todo de mi parte para traerles el siguiente lo mas rápido posible y volver a las actualizaciones semanales :D.
¡Gracias por su apoyo!
No las molesto mas, y dejo que lean tranquilas.
Nos vemos abajo ;).
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Masashi Kishimoto.
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Capitulo 14.5
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Pecado y Castigo
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"De noche y de día... solo el sol y la luna pueden ver el pasar de los días"
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-Bienvenidas...Amaterasu, Kaguya.-Profirió el imponente hombre de larga cabellera negra y duras facciones, de pie a las dos niñas pequeñas que abrían los ojos frente a él.
Primero lo miro un par de ojos rojos como las puntas de las llamas, y luego un par de ojos blancos como la nieve.
- Yo soy su padre y ustedes son diosas, Amaterasu, tu serás el sol...-Poso su gran mano derecha en la cabellera rubia de una de las niñas.-Cálida y brillante igual que ella...iluminaras el cielo de día.-La pequeña asintió.- Kaguya tu serás la luna...-poso su otra mano en la pequeña de cabello blanco.- ...tan hermosa y misteriosa, tu iluminaras el cielo de noche. A partir de ahora, como hermanas cuidaran del cielo por mi.
Las dos niñas se miraron y sonrieron sujetándose las manos.
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-¡Mira una mariposa!, es azul, muy hermosa.
Dos niñas corrían, y reían , detrás de una mariposa por un gran jardín repleto de todas las flores imaginables y de el pasto mas verde que pudiera existir. Ambas vestidas con un sencillo vestido blanco, una de ellas de corto cabello rubio y otra de cabello blanco hasta media espalda.
-Rasu- chan, ten cuidado.
-Estoy bien, one-sama.
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-¡Onee-sama! ¡Onee-sama!-Gritaba alegre una niña de aparentes siete años corriendo hacia su hermana, sus ojos rojos refulgían de felicidad.
-¿Que pasa Rasu-chan?- Sonrió Kaguya recibiendo a la niña con un abrazo.
-¡Padre me ha dicho que hoy al atardecer nos enseñara a usar nuestros poderes para cambiar el día y la noche en la tierra!
-¡Esa es una gran noticia!
-¿Verdad?- La rubia amplio su sonrisa.
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Un destello de luz comenzó a brillar, y ráfagas de viento helado se comenzaron a sentir en ese lugar del bosque, un segundo después la luz se apago dejando ver el cielo completamente oscurecido, ya era de noche y la luna comenzaba a ascender al cielo para iluminarlo. Kaguya habia terminado de mostrar sus habilidades frente a su padre.
-Kaguya onee-sama, es impresionante...-Pensó asombrada Amaterasu.
-Buen trabajo, Kaguya.- La gruesa voz de su padre se alzo en el silencio con palabras llenas de aprobación y orgullo.
-Gracias, padre.- La albina hizo una reverencia.
-Es hora de irnos, el entrenamiento ya ha acabado.- El hombre dio vuelta en dirección al camino que los llevaría al templo. Kaguya lo siguió de cerca.
La niña de dorada cabellera miro la luna con expresión desanimada.
-Hoy tampoco...-Hoy tampoco fue un "buen trabajo Amaterasu"
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Las risas de dos niñas se escuchaban como cantos por todo el jardín. Ambas vestidas de blanco y pies descalzos, jugueteaban entre las flores.
-¡Te tengo! Kaguya-oneesama.- Anuncio la de ojos color sangre sujetando la mano de su hermana.
-De acuerdo, me has atrapado.- Sonrió- Descansemos, Rasu-chan. -La pequeña de blanco cabello se sentó en el verde pasto, la otra la imito.
Ambas quedaron en silencio mirando el cielo.
-Onee-sama...
-¿Hum?
-¿Tu crees que yo soy...necesaria?
Kaguya se giro a verla rápidamente-¿Que clase de pregunta es esa?
-Yo...-La joven diosa del sol comenzó a juguetear con una pequeña flor amarilla a su lado.- ...a veces siento que padre no me presta atención, Kaguya-oneesama, es genial, muy poderosa, todos lo dicen, eres verdaderamente sorprendente, en cambio yo...
-Tu eres mucho mejor.- La de ojos color perla la corto.- Amaterasu, tu eres mil veces mejor que yo, sin ti no veríamos este cielo azul, estas flores no florecerían, la tierra no estaría viva, sin ti hermana, la luna no brillaría. Eres sorprendente Amaterasu, eres realmente fuerte, mucho mejor que yo.-Termino sonriéndole.
-¿Mejor que tu?.. ¿Enserio lo crees? - La rubia levanto la cabeza para mirarla con ojos brillantes.
-Claro, solo te falta pulir tus habilidades un poco mas.-La albina hizo un gesto con su dedo índice y pulgar, dejando un pequeño espacio de separación, enfatizando sus palabras-Necesitas creer en ti y así los demás lo harán también.-Le sonrió.- ¿Qué te parece si practicamos un poco?
-¡Si!.-Amaterasu, recobro sus ánimos, y le dio una amplia sonrisa.
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-Wow. ¡Kaguya-oneesama, eso fue sorprendente!- Alabo Amaterasu impresionada por la demostración de su hermana.
-Eres muy buena manejando el agua, Kaguya.
Su padre, el soberano celestial, se mostraba con un rostro inexpresivo parado firmemente con los brazos cruzados frente a ambas. Sin embargo en su mirada y tono de voz relucía la aprobación y orgullo.
-Gracias padre.- Kaguya hizo una pequeña reverencia mientras ocultaba su gran sonrisa al haber obtenido un alago de su parte.
-Ahora tu Amaterasu.
La diosa del sol asintió. Era momento de demostrarle a su padre que ella también merecía su orgullo.
Se paro frente al lago del campo donde se encontraban, su imagen se reflejaba en la cristalina agua. Cerro sus ojos, concentrándose y junto ambas palmas de sus manos a la altura de su pecho, tardo en esa posición un par de minutos. Abrió sus ojos y sus palmas, de las cuales salió una pequeña bola de fuego que dejo flotar libre en el aire, para después hacer que creciera mas y se dividiera en tres. Las hizo girar y comenzó a crear un gran remolino de fuego en medio del lago, para después súbitamente en un rápido movimiento extinguirlo por completo.
-Eres increíble manejando el fuego.- Menciono sorprendida la albina. Estaba orgullosa de su hermana, realmente habia mejorado muchísimo.
Amaterasu miro a su padre, esperando su comentario.
-Ustedes se complementan.-La rubia se sintió decepcionada, sin embargo su semblante cambio al escuchar las siguientes palabras de su padre.- Buen trabajo, Amaterasu, has demostrado ser digna de tu nombre.
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-One-sama.
-Dime.
Ambas hermanas susurraban recostadas en el jardín. Era de noche y miraban las estrellas.
-Nosotros somos la luna y el sol, pero en el cielo ellas nunca se juntan...¿nosotras siempre lo haremos? ¿Siempre estaremos juntas?
Kaguya se sorprendio por su pregunta y el tono preocupado de Amaterasu. Sonrió con dulzura y ladeo la cabeza en su dirección para mirarla.
-Si, porque somos hermanas.
La rubia la miro complacida y sonrió.
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Dos niñas que aparentaban la edad de doce años se encontraban de paseo en un bosque.
-¡Rápido Amaterasu, apresurate!.- Grito Kaguya desde la cima de una pequeña colina.
-¡Puedes dejar de gritar One-sama!, estoy haciendo todo lo que puedo..- Expreso molesta la rubia niña mientras escalaba la colina.
-Pues no puedes mucho.-Replico.- ¡Solo date prisa, te estaré esperando sentada aquí!-Señalo el suelo donde estaba.
Amaterasu la miro mal y siguió caminando hasta llegar a ella.
-¿Que era lo que me querías mostrar?
-Aun falta un poco, se encuentra detrás de esos arboles.-Señalo frente a ella.- Vamos.
Kaguya tomo la mano de Amaterasu y la arrastro hasta cruzar el bosque.
-¡Llegamos!
-No tenias que jalarme sabes, puedo caminar sola.- Alego la rubia mientras sacudía su blanco vestido, igual al de su hermana, y su dorada cabellera. Algunas pequeñas ramas y hojas habían terminado en ella.
-¡Mira Amaterasu, esto es lo que te quería mostrar!- Grito Kaguya ignorando su comentario y acercándose a la orilla de un precipicio.
-¿Hum?-La de ojos rojos se acerco, cuando vio lo que miraba Kaguya sus ojos se abrieron de par en par.- Es la tierra...
Frente a ellas se encontraba un gran precipicio. Al mirar por el se podía ver una aldea de la tierra, como si fuera un lago y la imagen de la tierra fuera su fondo.
-¡Así es!.- Afirmó emocionada.- Encontré este lugar un día que estaba de paseo mientras tu entrenabas con padre. Padre dijo que solo cuando controláramos bien nuestros poderes divinos podríamos ser capaces de ver la tierra, ¡pero mira esto! ¿No es increíble?- Comento mirando por el abismo.
-Es un portal..
-Ujum.
-Según los libros, los portales son puertas que nos permiten visitar la tierra...-La rubia se sentó a la orilla viendo fijamente a los humanos que hacían sus actividades ajenos a ellas.- ...en todo el cielo y tierra, solo existen tres, dos de ellos en el cielo y uno en la tierra. Este es un portal de tierra.
-¿De tierra?
-Así es, existen portales de tierra y agua, este portal es un abismo de roca, el de agua puede ser una fuente o laguna. Muy pocos dioses saben su ubicación, pero claro, no es algo que les interese mucho, ya que no cualquier ser humano puede entrar al cielo, no, ningún humano vivo es capaz de hacerlo, y los dioses experimentados pueden viajar a cualquier parte ya que son capaces de abrir portales con sus poderes, así que estos no los necesitan.
-Los portales funcionan como espejos o ventanas que nos permiten ver la tierra.-La albina extendió su brazo derecho hacia el abismo intentando tocar a un humano, era imposible, aun así no lo bajo- Cuando eres capaz de manejar uno puedes ver cualquier parte que quieras, cuando quieras...-Susurro bajando su brazo hasta su pecho, mirando a una mujer llenar con agua del rio un cántaro.- Cuando seamos capaces de controlar todos nuestros poderes, seremos capaces de ver la tierra con solo ver el suelo que pisamos.-En su rostro se formo una sonrisa.
-Por lo pronto solo podemos conformarnos con esto.-Suspiro Amaterasu mirando el fondo.
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-Eres muy buena con las plantas Ane-sama
-Debe ser porque soy el sol.
-Si, pero eres muy cálida, eso en verdad ayuda.
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-Vayamos a ver la tierra otra vez.
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-¿No te parece increíble Amaterasu?-Canturreo la chica de largo cabello blanco, recostada a la orilla de un acantilado donde veían la tierra.- Los humanos son tan interesantes...
-¿Que pueden tener de interesantes?- Cuestiono la joven de ojos rojos, levantando una rubia ceja.- Todos son iguales.
-Eso no es cierto.- Negó.- Cada uno es diferente, en como caminan, en como hablan, en como se visten, en como actúan...- Enumero emocionada.- ¡Los humanos son tan misteriosos!
-Si tu lo dices Onee-sama.- Concedió mirando a dos niños jugar con un cachorro en el bosque. Ambas se encontraban mirando un pequeño pueblo de la tierra.
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-Me gustaría poder bajar a la tierra.
-Eso esta prohibido Onee-sama.- Amaterasu la miro espantada.
-Lo se... es solo que me gustaría conocer la tierra por mi misma, poder saber mas de los humanos...
-Puedes verlos siempre que quieras y cuando quieras, no tienes que bajar para ello.
-Pero quiero poder sentir el aroma de sus alimentos, el sabor del agua que beben sentir la tierra por la que caminan...-Susurro.
-Eres un poco extraña Kaguya-oneesama.- La rubia la miro como si fuera un bicho raro.
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-¿Donde esta tu hermana?-Cuestiono imponente el hombre frente ella.
-Kaguya-oneesama esta practicando en el jardín sagrado - Respondió bajando la mirada Amaterasu.
-Dije estrictamente que las quería a las dos aquí.-El dios golpeo el suelo con el extremo de su lanza. Amaterasu dio un salto, su padre se habia enfadado.
-Lo siento mucho padre, no volverá a suceder.-Se disculpo dando una reverencia.
-Eso espero... vamos tengo algo que mostrarte- El hombre le dio la espalda y camino adentrándose a la biblioteca del templo.
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-¡Por dios Kaguya!, ¿Dónde estabas? padre estaba furioso y ¿adivina quien recibió todos sus regaños?- Profirió molesta Amaterasu a la chica frente a ella- ¡Si, yo!, ¡¿podrías ser mas considerada la próxima vez y asistir?!- Termino, poniendo sus manos en la cadera con expresión de enfado.
-Claro...-Concedió Kaguya mirando el fondo de un precipicio.
-¿Acaso me estas escuchando?-La rubia se puso roja de la molestia por la falta de interés de su hermana.
-Lo hago-La albina la miro- Perdoname hermana, es solo que..-Desvió sus ojos al precipicio. Amaterasu siguió su mirada.
-Otra ves mirando la tierra...- Suspiro la diosa del sol, relajándose.
-Si, me gustaría poder visitar y ver todo de cerca.-Comento emocionada
-Sabes que no podemos, esta prohibido.-Expreso con preocupación Amaterasu. Su hermana se entusiasmaba cada vez mas con la tierra y eso le preocupaba.
-Lo se.-Suspiro.-Si solo hubiera una oportunidad...
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-Kaguya-sama es muy talentosa...
-A pesar de su corta edad ha demostrado su gran potencial.
-Lo mismo va para Amaterasu-sama.
-Si, también es una buena chica, pero aun no se le puede comparar a su hermana.
-Estoy seguro que Izanagui-sama convertirá a Kaguya-sama en miembro del concejo celestial.
-Es la decisión mas sabia, todos lo sabemos.
-Así es.
Detrás de un pilar del templo Amaterasu apretaba los puños con enojo al escuchar la conversación de los dioses. Amaba a su hermana, pero odiaba que hablaran así de ella, como si no fuera nada... Y, muy dentro de ella, sabia que tenían razón, y era exactamente eso la que le molestaba y dolía mas.
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El fuego iluminaba repentinamente el follaje de los arboles. Amaterasu se encontraba entrenando su manejo del fuego. Últimamente se habia enfocado a entrenar arduamente tanto sus poderes divinos como su mente. Quería superar a su hermana. No. Necesitaba demostrarles tanto a su hermana, a su padre y todos los dioses que ella podía ser igual o mejor que su hermana mayor. Tenia que hacerlo.
Siguió entrenando hasta que fue momento de que ocultara el sol.
-Buen trabajo.
La rubio giro detrás de ella encontrándose a su hermana sonriéndole, ahora que ya habia terminado su tarea de traer el atardecer a la tierra se habia sentado a descansar.
-Gracias.
Kaguya se sentó a su lado.
-Has estado trabajando muy duro últimamente.
-Es nada de lo que debas preocuparte, Onee-sama.
-Lo se. Se que eres muy fuerte.-Kaguya la miro de soslayo.-Pero creo que no deberías forzarte demasiado por lo que digan los demás dioses.
Los ojos rojos se abrieron sorprendidos.
-Yo no se..
-También he escuchado como hablan. Tu eres muy buena, mejor que ellos. No deberías darle tanta importancia.
-Lo se, aun así no tiene nada de malo mejorar.
-Tienes razón. Solo no te preocupes demasiado ¿esta bien?- Los ojos aperlados la miraron con preocupación.
-Si.
-Bueno...-La de cabellera blanca se puso de pie.- Es hora de que la luna haga su aparición. No vemos luego, Rasu-chan.
-Si, que tengas suerte.- La rubia le dio una sonrisa.
-Siempre.
Kaguya sonrió y desapareció en la oscuridad.
Amaterasu sonrió viendo el lugar por donde se fue su hermana.- Tienes razón Onee-sama. No debería afectarme lo que dicen, después de todo somos hermanas.
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-¡Kaguya! ¡Kaguya!-Gritaba Amaterasu con preocupación corriendo hacia ella.- Los del consejo intentar destruir la tierra otra vez para poder salvar a los humanos.- Anuncio rápidamente.
-¿Que?-Exclamo Kaguya completamente sorprendida.
-Es su forma de detener la guerra...
-Esa no puede ser una solución..-Dijo recuperada Kaguya.- Debe haber algo mas que podamos hacer- Susurro posando su mano en la cabeza.- Intentare convencerlos.
-Te meterás en problemas.-La rubia la sujeto de los hombros.
-¡No me importa!-La albina tiro de los brazos de su hermana, librándose y caminando hacia el templo donde estaba el consejo de dioses y su padre.- Si puedo salvarlos, lo hare. ¡Definitivamente lo hare!
-Onee-sama...
Amaterasu la siguió.
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-¡Yo intercedo por ellos!- Grito Kaguya al entrar a la sala de reuniones de los dioses. Miro a cada uno de los dioses sentados alrededor de la mesa circular de la blanca sala iluminada por velas, hasta que sus ojos recayeron en su padre. Trago saliva dándose valor, desvió su mirada y con la cabeza en alto continuo.-¡Como una de los trece principales dioses yo me opongo a la destrucción y reconstrucción de la tierra!
-¡Kaguya que significa esto!-Su padre se levanto de su trono, la ira comenzaba a rebullir en el.
-Padre esta no es la solución , debe haber algo mas...-Hablaba Kaguya mientras caminaba hacia el.- Ya lo hiciste una vez y uno funciono, todo se volvió a repetir, intentemos otra cosa.
-¿Y que propones?- Pregunto con diversión una voz. Provenía de una diosa de piel bronceada de corto cabello castaño hasta los hombros, ojos verdes, facciones delicadas y cuerpo escultural vestida con un traje de piel de oso, un gran arco y flecha de plata reposaba a un lado de ella. Era una diosa de la fortuna, la diosa de la guerra.
Kaguya la miro sin expresión por un segundo, era claro que se estaba burlando de ella. Volvió su vista al frente, mirando a todos los presentes.
-Me ofrezco a bajar a la tierra y traer paz.
La diosa de la guerra borro su sonrisa. Los demás dioses comenzaron a alterarse.
-¡Imposible, es una ley!-Grito uno de ellos mirando al Dios celestial. Todos dirigieron su mirada al mismo lugar. Este solo mantenía su rostro inexpresivo.
-Si tu me das tu permiso no estaría rompiendo ninguna ley.- Comento desesperada la peliblanca a su padre.
El dios solo la miro fríamente.
-Por favor padre, se que puedo hacerlo.-Suplico.
-¿Que podría hacer una joven como tu?-Pregunto uno de los ancianos del consejo.
-Tengo dos mil años, ¡se hacer mucho mas que tu!-Replico molesta.
-Kaguya...-Musito Amaterasu, que se habia mantenido en silencio desde que llego.
-Amaterasu, sal de aquí.-Ordeno su padre al verla.
-Pero...
-¡Es una orden!
Amaterasu frunció los labios y dio una reverencia.-Como ordene, padre.- Y salió dándole una ultima mirada a Kaguya.
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La diosa del sol se encontraba dando vueltas en el jardín. Estaba muy preocupada por lo que sea que estuviera pasando dentro de la sala con los dioses y su hermana. Maldecía el hecho que su padre no le haya permitido quedarse, ahora estaba ahí esperando a que su hermana saliera y le contara lo que habia sucedido, solo esperaba que no la castigaran por entrometida.
-¡Lo logre! ¡Amaterasu, lo logre!.- Llego festejando la diosa hasta donde se encontraba la de dorada cabellera.
La rubia se volteo instantáneamente cuando escucho su voz.
-¿De verdad?
-¡Si! ¡Logre que me dejaran salvar la tierra!
-¿Cuando te vas?.- Cuestiono Amaterasu sonriendo.
-Mañana por la noche bajare a la tierra.
-¡Felicidades hermana!
Ambas hermanas se dieron un gran abrazo.
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-Mi nombre es Kaguya, y vengo a detener esta guerra.
La diosa, vestida con un elegante kimono color blanco , anuncio a todos los presentes que cuestionaban su repentina presencia en su aldea. Al escucharla muchos se sorprendieron. Por su divina apariencia, poco a poco fue considerada una princesa, incluso se extendieron rumores que la describían como un ángel mandado del cielo para detener la desgracia de los pueblos.
Con el paso de los meses, la noticia de que una princesa de nombre Kaguya, la cual profesaba paz, se extendió por todas las aldeas de la tierra. Durante ese tiempo, ella misma viajaba de aldea en aldea, para detener los conflictos y arreglarlos, cumpliendo su misión. En poco tiempo ella habia erradicado por completo el odio y rencores entre los humanos.
-Kaguya-sama. Gracias a usted muchas de las guerras han cesado, ¿por que ha decidido quedarse aquí si ha visitado otros lugares?- Cuestiono una joven, de largo cabello negro hasta la cintura, de rostro amable y ojos color miel que se encargaba de cuidarla, su nombre era Naho. La diosa compuso una pequeña sonrisa y miro por la ventana de aquella gran casa de madera donde se resguardaba, en esa parte podía ver gran parte de la aldea que se encontraba a los pies de la pequeña colina donde se encontraba construida.
-Porque este es el lugar donde siempre soñé estar.
La joven se sorprendió por su respuesta y sonrió. Habían sido bendecidos con la llegada de la princesa, y se sentía muy feliz de que el líder de la aldea le hubiera permitido que se quedara a vivir ahí, e incluso le construyera una mansión. Pero de lo que estaba aun mas feliz era que ella fuera su cuidadora.
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-Disculpe mi interrupción Kaguya-sama, pero no debería quedarse aquí afuera, podría enfermar.-La calmada voz de un hombre se escucho a las espaladas de la se acerco y le puso su capa color blanca sobre sus hombros para cubrirla del frio.
Kaguya se giro a verlo, era un joven de largo cabello castaño sujetado en una coleta baja quedando dos mechones de cabello a cada lado de su rostro enmarcándolo y haciendo que las facciones de su rostro lucieran mas finos, su piel era de color canela, producto de las horas de entrenamiento en el sol, el era un guerrero que se encargaba de su seguridad, su guardaespaldas. El joven le sonrió y sus ojos grises brillaron bajo la luz de la luna y estrellas. Era un joven apuesto, mucho.
Estaban en el jardín de la mansión. Kaguya se encontraba sentada en una roca mirando el cielo, como todas las noches desde que llego a la tierra.
-Gracias, Tenji.
El castaño se sentó a un lado de ella, mirando el cielo como ella lo hacia, la diosa solo lo miro por un segundo y volvió a la misma posición en la que estaba.
-¿Por que siempre mira el cielo, hay algo interesante ahí?
-Solo recuerdo a las personas que deje.
-En el cielo...- Murmuro pensativo.
-Si...-Kaguya lo miro pensando en si decirle o no la verdad, después de todo solo tenia dos semanas de conocer a Tenji, sin embargo habia algo en él que le daba calma, asi que al final decidió hacerlo.-Yo soy una diosa, y mi padre y hermana esta allá arriba junto con otros dioses.
-Así que en realidad si existe el reino de los cielos.- Comento sin dejar de mirar el cielo. En su rostro no se reflejaba ninguna señal de sorpresa, seguía igual de calmado que siempre.
-Takamanohara*, así se llama.- Confirmo sin dejar de mirarlo.- No pareces muy sorprendido.
Tenji la miro.
-Siempre sospeche que no pertenecía a la tierra.- Kaguya levanto una blanca ceja en señal de confusión, el castaño continuo un poco nervioso por la forma en que ella lo miraba.-Lo que quiero decir es que no se ve como una humana normal, mmm, bueno ,nunca he visto a alguien tan hermosa...-Kaguya abrió los ojos sorprendida y Tenji se lamento por haber dicho algo tan vergonzoso.- Mmm, no , quiero decir, umm... olvídelo por favor.- Termino en voz baja completamente sonrojado y oculto su rostro lo mas posible de ella.
Kaguya se sonrojo también y sonrió enternecida de su actitud.
-Si.
En la oscuridad de la noche, escondida entre las sombras, unos ojos color miel los miraba desde una venta.
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-Gracias por cuidarme, Tenji.
La diosa y el se encontraban sentados bajo la sombra de un árbol.
-Es mi deber, Kaguya-sama, he sido asignado como su guerrero. Usted es una princesa que ha venido a traer paz a este mundo, es lo menos que puedo hacer.
Kaguya sintió un poco de decepción por su respuesta, aunque no sabia muy bien porque. Miro al frente y se animo a si misma.
-¿Puedo pedirte algo?
-Lo que desee estoy a su servicio, Kaguya-sama.
-Deja de llamarme así. Quiero que seamos amigos y siento que eso sea un impedimento.
Los ojos grises del castaño se abrieron de par en par.
-¿Usted...quiere ser amigo de alguien como yo?
-Si, ¿Por qué te sorprende tanto?
-Pero no es correcto, yo soy un simple guerrero sin talento, no tengo nada especial, solo tuve la suerte de ser su guardián por que creen que así no creare problemas.
-No digas eso.
-Es que no lo entiendo, usted es una princesa, no, es una diosa, ¿por que estaría interesada en ser amiga de alguien como yo? Solo fui asignado como su protector porque era un estorbo en el campo de batalla.
Kaguya frunció el ceño ante sus palabras.
-Yo no creo que seas un guerrero sin talento, nunca habia visto a alguien manejar el arco y flecha también como tu, eres el mejor en ello. No deberías menospreciarte de esa manera.
Tenji guardo silencio, un sentimiento cálido comenzó a envolver su pecho.
-En verdad quiero que seamos amigos, o ¿acaso tu no quieres?.- Pregunto con rostro triste.
-No es eso.- Negó rápidamente.- Es solo que estoy un poco sorprendido.
-¿Sorprendido?
-Si, nunca hubiera imagina poder ser amigo de una diosa tan bella como usted, Kaguya sama.- Tenji se sujeto el pecho con una gran sonrisa.- Me hace muy feliz, yo realmente quiero...ser tu amigo.
Kaguya sonrió.-Bien, a partir de ahora somos amigos, así que quiero que me muestres cada detalle de la tierra. Quiero conocer todo sobre la vida de aquí. Quiero sentirme parte de ella, ¿me ayudarías? ¿me ayudarías a ser una habitante de aquí?
-Cuenta con ello, yo te enseñare a ser una humana.
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-Veo que se lleva muy bien con Tenji-kun, Kaguya-sama.- Comento Naho mientras cepillaba el cabello de la princesa.
-¿Te parece?
-Si, parecen muy cercanos, siempre pasean juntos. Cada ves que los veo juntos están sonriendo.
Kaguya se sonrojo levemente, la pelinegra lo noto.
-Bueno, el me esta enseñando todo sobre la tierra, y ahora somos amigos.
-¿Amigos?
-Si, así como tu y yo.-Kaguya giro su cabeza para mirarla.
-¿Usted me considera...su amiga?
-Si, ¿ por que no debería hacerlo?-Pregunto confundida.
-Bueno, es que yo solo soy una simple sirviente, no creo que este bien que...
-A mi no me importa, Naho, yo confió en ti, así que quiero que dejes de llamarme Kaguya-sama y que comencemos a tratarnos como amigas, ¿Qué dices?- Sonrió.
-No puedo. Es decir, esta bien, me hace muy feliz poder ser su amiga, pero no creo que pueda dejar de llamarla Kaguya-sama.
-Umm, ¿pero seriamos amigas?
-Si.- La castaña le dio una gran sonrisa.
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-¡Hola Tenji-kun!
Saludo una pelinegra al guerrero que se encontraba bebiendo agua de una cantimplora debajo de un árbol, estaba refrescándose de un entrenamiento bajo el sol.
-Hola, Naho. ¿Qué te trae al bosque?
-Vine a recolectar algunas yerbas que necesitaba para unos remedios.- La chica le mostro la cesta en sus manos.
-Umm, ¿encontraste todo lo que buscabas?
-Si. ¿Ya terminaste tu entrenamiento?
-Así es, solo descansaba un rato, estaba a punto de volver a la mansión.
-En ese caso ¿ por que no volvemos juntos?.- Propuso sonriente y con un leve sonrojo en sus mejillas.
-Me parece bien, solo recojo mi arco y nos vamos.
Tenji levanto su arco y fleca que reposaban en un troco y ambos se dirigieron de vuelta a la mansión donde vivían con la diosa.
-Tenji-kun, ¿puedo hacerte una pregunta?- Hablo en un todo nervioso Naho.
-Claro.
-¿Que sientes por Kaguya-sama?
El castaño se detuvo abruptamente, nunca espero que le preguntara algo como eso, su rostro comenzó a colorearse y sintió como sus palmas comenzaban a sudar. Naho veía toda su reacción en silencio, lo estaba estudiando.
-¿A qu-que viene esa pregunta?-Tartamudeo.- No siento na-nada por ella, bueno, quiero decir, nada especial. Siento lo mismo que sienten todos por ella, gratitud y admiración. Yo no siento nada mas por ella, yo...no debería sentir nada mas por ella.
La pelinegra se sujeto el pecho, sus sospechas eran ciertas. Tenji estaba enamorado de la princesa Kaguya. Observo un poco mas el rostro desanimado de Tenji al decir la ultima oración, y sintió aun mas tristeza.
Desde siempre estuvo enamorada del castaño, pero nunca pudo confesarle sus sentimientos, Tenji nunca mostro un interés en ninguna chica y eso le servía de consuelo aunque ella también estuviera en ese grupo. Pero ahora que confirmaba que el amor de su vida estaba enamorado de una princesa, tenia que aceptar que todo estaba perdido y eso la destrozaba, por que ella sabia que no podía contra la princesa Kaguya y por que ella también le tenia aprecio a la princesa. No podía hacer nada.
Miro una vez mas a Tenji, que miraba el cielo completamente ido.
Ella habia perdido el amor, pero el castaño habia descubierto uno, un amor que creía imposible. La expresión de Tenji la entristecía y le causaba incluso mas dolor del que sentía en ese momento, amaba a Tenji con todo su corazón, y por ese amor prefería verlo feliz, aunque no fuera con ella, que verlo poner ese rostro por un amor que él creía que no podía ser.
Las lagrimas comenzaron a asomarse por sus ojos.
-Ya veo.- Dio media vuelta comenzando a andar. El castaño regreso a la realidad y se mostro confundido por su actitud. La pelinegra sonrió.-¿Pero sabes algo?- Se detuvo de nuevo.- Yo creo que Kaguya-sama y tu harían una linda pareja.-Naho levanto su mano libre y se seco discretamente las lagrimas.- Cuentas con todo mi apoyo, Tenji.- La pelinegra le mostro una gran sonrisa sobre sus hombros y tras unos segundos volvió su vista al frente comenzando a andar, dejando a un sorprendido castaño detrás de ella.
-Gracias, Naho.
La pelinegra camino de regreso a la mansión con una leve sonrisa en los labios.
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-Este es mi lugar especial.
Tenji señalo la cascada frente a el.
-¿Tu lugar especial?.-Repitió confundida Kaguya.
-Si, mira.
El castaño sujeto su muñeca y la guia detrás de la cascada, donde un hermoso claro escondido se mostro ante ambos.
Era completamente verde y tenia un pequeño yacimiento de agua que formada un pequeño estanque en medio, flores de brillantes colores que desprendían dulces perfumes crecían por todo el lugar y una tenue luz iluminaba el lugar gracias a los rayos de sol que se filtraban de algún lugar. Kaguya miraba el lugar embelesada, era un hermoso lugar, ni siquiera el jardín celestial le habia parecido tan hermoso.
-Nunca imagine que hubiera un lugar tan hermoso detrás de esta cascada.
-Así es, es un claro. Como siempre hay agua nunca dejar de estar verde, aquí es una eterna primavera, es mi lugar secreto.
-¿Porque me lo muestras si es tan especial para ti?
-Porque siempre quise mostrárselo a alguien especial, y solo encontré a esa persona contigo...- Confeso sin mirarla, estaba completamente avergonzado y temía que si la miraba se pusiera mas nervioso.
-Tenji...- Susurro sonrojada.
-Sera nuestro secreto ahora.- La miro fijamente dejando de lado su nerviosismo.- Si estas de acuerdo.
-Si.- La diosa le sonrió.
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-Me encanta el aire de este lugar, ¿no crees que verán extraño que siempre desaparezcamos?
-Bueno, no creo que lo noten mucho.
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-Naho, puedo preguntarte algo.
-Lo que quiera, Kaguya-sama.
-Me he sentido rara últimamente.- Kaguya se sonrojo.- Cada vez que veo a Tenji siento que mi corazón se acelera y cuando esta cerca de mi siento como si me faltara el aire y a veces siento mis mejillas arder cuando se me acerca demasiado. ¿Crees que este enfermando?- Pregunto preocupada.
La pelinegra comenzó a reír fuertemente.
-¿Que pasa? ¿Qué es tan gracioso?.-La albina la miro con el ceño fruncido.
La de ojos miel comenzó a tranquilizarse.
-Vera, Kaguya-sama. No creo que este enferma, aunque no se aleja mucho de la realidad...- Susurro lo ultimo pensativa.- Lo que quiero decir, es que lo que usted esta sintiendo, es algo mas.
-¿Algo mas? ¿Cómo que?
Naho, sonrió.
-Amor.
-¿Amor?
-Ujum.- La pelinegra asintió triunfante.- Usted esta enamorada de Tenji.- Afirmo con una gran sonrisa.
-¿Enamorada...de Tenji?.-La princesa la miro con los ojos abiertos de par en par.- ¿Qué es estar enamorada? ¿Qué es el amor?
Naho la miro con expresión descolocada, no podía creer sus preguntas. Tomo un poco de aire y relajo su semblante.
-Mmm.- Se coloco un dedo en su barbilla con expresión pensante.- Bueno, el amor es...
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-¿Por que hemos venido tan tarde?- Cuestiono Kaguya con un sonrojo, mientras Tenji le sujetaba las manos ayudándola a cruzar sobre las piedras del rio para llegar al claro detrás de la cascada.
-Es de noche y aquí la luna se ve muy hermosa.-Se explico un tanto nervioso.- Quería que lo vieras.
-Mmm.- Kaguya miro su rostro, el castaño miraba hacia el suelo asegurando el camino por donde pasaría.
Cuando entraron al claro, la albina miro maravillada el centro del claro, decenas de luciérnagas volaban bajo la luz de la luna que se filtraba, parecían estrellas flotando por todo el lugar, nunca habría creído que ese lugar podría ser mas hermoso.
-Es increíble, gracias por traerme.
Tenji se la quedo mirando ignorando el espectáculo frente a el. Le encantaba ver sonreír a la peliblanca de esa manera. Con timidez sujeto su mano, esperando que ella lo mirara, lo cual hizo en el instante que sintió su tacto, ambos se miraron fijamente sin decir nada. El castaño sonrió recordando la razón por la que la habia llevado ahí. Era el momento.
-Kaguya te amo.
La princesa abrió sus ojos de par en par ante la confesión. Sintió sus mejillas arder y un revoloteo en su estomago. Subió su mano libre hasta su acelerado corazón y las palabras de Naho revolotearon en su cabeza.
El amor es como las flores, no todas son iguales y no todas florecen en el mismo tiempo. Algunas lo hacen y otras no...solo se quedan como botones.
Y como toda flor, nace de una semilla que debe ser cuidada y regada hasta que florezca y entonces cuando eso suceda, llegara alguien y al verla dirá que es hermosa, así que se sentara a cuidarla.
El amor es cuando tu quieres demasiado algo y lo cuidas no importa que, por eso creo que el amor es como las flores, necesita de tiempo y paciencia, algunos tienen espinas y pueden llegar a lastimar, pero no porque los tallos tengan espinas las flores dejan de ser hermosas.
Para mi usted es una flor y Tenji es el sol cálido de primavera que logra que florezca.
Ella sonrió ampliamente.
-Yo también.
Con una gran felicidad recorriéndole el cuerpo, el castaño sujeto su rostro con su mano libre y le dio un tierno beso. Ambos se besaron demostrándose su gran amor debajo de la luz de la luna, en ese claro secreto, rodeados de luciérnagas y flores de suave perfume.
Cuando se separaron, Tenji mantuvo la cercanía juntando sus frentes y abrazándola por la cintura con la mano que tenia en su rostro, en ningún momento se soltaron las manos. Ambos se miraban fijamente a los ojos con sus respiraciones agitadas, pero con una sonrisa en los labios.
-Juro por la luna que es nuestro testigo, que te amare toda mi vida incluso una eternidad mas.- Susurro, estaban tan cerca que al hablar sus labios se rozaban.
-Y yo juro ante la luna y las estrellas, que te amare por toda la eternidad.
Y cerraron el pacto con un gran beso.
-Te amo, Kaguya.
-Y yo a ti, Tenji.
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-¡Tenji!
Kaguya llego corriendo hacia donde el practicaba su tiro con arco. El castaño volteo y la recibió gustoso cuando ella se abalanzo a sus brazos.
-¿Que pasa? ¿Por qué estas tan entusiasta?
-Te tengo una noticia.- Anuncio con una gran sonrisa incapaz de disminuir su emoción.
-¿Cual?
-¡Estoy esperando un bebe!
Tenji quedo en silencio un momento asimilando la idea, un minuto después la levanto por los aires con una gran sonrisa y comenzaron a girar entre risas.
-¿Es eso posible? ¿Cómo lo sabes?-Cuestiono una vez que la regreso al suelo.
-Naho me lo dijo, yo tampoco sabia que eso fuera posible, ¡pero lo es! ¡Vamos a tener un bebe!
-¡Seré papa!-Grito alegre.
-¡Si!
-Gracias Kaguya, siempre me haces muy feliz.-Tenji la beso.
-Y tu a mi.
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-Todo estará bien, ya veras.-Intento calmar Naho al preocupado e inquieto Tenji que caminaba de un lado a otro de la habitación. Kaguya habia comenzado con la labor de parto y el estaba hecho un manojo de nervios.- Solo calmate, y dejalo todo en mis manos.
-Si.
Pasados unas horas, el llanto de un bebe se hizo presente, Tenji, que esperaba fuera de la habitación, sonrió sin poder creérselo. Minutos mas tarde Naho apareció son rostro cansado, pero con una sonrisa en los labios.
-Felicidades, han tenido dos fuertes y saludables niños.
-¿Dos?
-Si, han sido dos.- Confirmo.- Puedes pasar a verlos. Kaguya-sama los esta alimentando en este momento.
Sin perder tiempo Tenji se adentro a la habitación, Naho se fue para dejarlos solos. Al ver a Kaguya recostada con un niño en cada brazo, no pudo evitar que un par de lagrimas asomaran por sus ojos. Aun no podía creerlo. al notarlo, su esposa levanto la mirada y le sonrió para que se acercara.
El se acerco con paso lento.
-Te presento a nuestros hijos.- La albina los inclino para que los viera mejor, revelando dos bebes durmiendo profundamente y de rostro sonrosado. El castaño los miro embelesado y acaricio con uno de sus dedos la piel suave y delicada de sus rostros.
-¿Como los llamaremos?
Kaguya quedo pensativa un momento.
-El será Hagoromo.-Acaricio el rostro del bebe de piel mas bronceada y de cabello castaño.
-Y el será Hamura.- Tenji acaricio al pequeño de piel y cabello tan blancos como los de su madre.
Ambos sonrieron a los bebes contentos.
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-Cada vez crecen mas grandes.- Observo el hombre de grises ojos mirando a los bebes dormir.
-Así de grandes y fuertes como tu.
-No, mejor aun.-Tenji miro a Kaguya.- Serán los mejores guerreros que hayan pisado esta tierra. Tan fuertes y amables como tu.
-Si, eso suena bien.-La diosa sonrió.
Se dieron un bezo fugaz y siguieron mirando a los bebes dormir.
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Amaterasu miraba por el acantilado. Esperaba poder ver a su hermana, quería saber como estaba. Los dos años se habían cumplido y podía notar que las cosas en la tierra estaban mas tranquilas, sin embargo aun no sabían nada de Kaguya.
Su padre y los demás dioses comenzaban a impacientarse. A pesar de que estaban satisfechos con los resultados en la tierra, aun les molestaba el hecho de que su hermana siguiera abajo con los humanos cuando ya debería haber vuelto.
Su tiempo habia termina y los dioses reclamaban su regreso.
-El mes que le dimos de mas a Kaguya se ha terminado, y ella aun no regresa. ¿Por qué tarda tanto?.- Un dios de avanzada edad hablo.
Todos los principales dioses se encontraban reunidos en el templo sagrado.
-Sabia que no era buena idea dejarla ir.- Se hizo presente la voz de la diosa de la guerra, quien estaba observando sus uñas con desinterés.
-Creo que es momento que haga algo, Izanagui-sama.
Todos los presentes miraron hacia el imponente hombre de larga cabellera negra y de expresión imperturbable que lideraba el consejo. El cual se mantenía en silencio con los ojos cerrados y los brazos cruzados.
-Susano´o.- El soberano llamo a uno de los dioses presentes, el dios del viento y la tormenta.
-Si, Izanagui-sama.- Respondió el joven dios de blanca piel,corto cabello negro, rasgos finos, pero masculinos, y ojos azul eléctrico, vestido con una armadura de plata.
-Quiero que averigües donde esta Kaguya y porque no ha regresado.
-Como ordene.
Susano´o se levanto de su asiento y camino a la salida.
-Como veo que no hay nada mas que hacer aquí, me voy.- Un dios desapareció y pronto todos los demás hicieron lo mismo.
-Esperamos noticias su majestad. -Se escucho finalmente y la sala quedo en silencio.
El joven dios con ayuda del viento localizo a Kaguya y abrió un portal en su dirección. Lo que vio lo dejo perplejo y prontamente regreso al templo para informarle al Soberano Celestial.
Habia visto a un dios besarse con un humano. Una regla divina se habia roto.
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Los gritos y las campanas sonaban por todo Takamanohara*, el caos reinaba en el cielo.
-¿Que sucede?-Pregunto alterada la diosa del sol. Uno de los dioses se detuvo a contestarle.
-Kaguya-sama ha roto una de las reglas divinas y vuestro padre ha convocado a todos los dioses del templo para juzgarle.-Amaterasu abrio los ojos sorprendida.
-¿Donde esta padre ahora?- Pregunto ansiosa.
-Ya ha bajado.- La rubia se cubrio los labios y el dios siguio su camino.
-¿Que has hecho One-sama?- Susurro.
Ella también salió corriendo a la tierra, dispuesta a salvar a su hermana.
Kaguya y Tenji regresaban tomados de las manos y felices de su escondite secreto. Habían dejado a los bebes al cuidado de Naho. Ya era de noche.
Cuando salieron del bosque les sorprendió ver fuego en lo alto de la colina, gran parte de la estaba destrozada. Espantados, corrieron hacia su casa en busca de sus hijos. En el trayecto ambos se horrorizaron al ver los cadáveres de habitantes de la aldea regados por el camino.
Al llegar a su hogar lo encontraron todo en llamas y los que fueron sus sirvientes convertidos en cadáveres. La diosa se cubrió los labios horrorizada, Tenji solo desvió la vista igual de dolido y abrazo a Kaguya escondiendo su rostro para que dejara de ver aquel infierno.
-¿Qui-quien pudo haber hecho esto?- Susurro.
-¡Kaguya!
Un grito se escucho a lo lejos.
-¡Hemos venido por ti!- Otro grito se escucho.
Ambos se voltearon en dirección a las voces, donde vieron a varios dioses flotar en el aire con sus armas listas para atacar.
-Padre..
-Haz roto tu palabra.-Dictaminó el Soberano celestial que se encontraba al centro de todos.
-No padre, no es así.- Replico Kaguya intentando explicarse.
-Nunca volviste.- Rugió una diosa, Vaisravana, la diosa de la guerra.
-Lo siento padre sucedieron cosas.
El gran dios solo la miraba fríamente.
-No nos vengas con excusas, sabemos lo que hiciste, y porque lo hiciste.-Rugió Susano´o.
-¡Haz roto las reglas!
-¡Y te castigaremos por ello!
Todos los dioses preparan sus armas listos para retener a Kaguya.
-¡No! Escuchame padre, por favor, no lo hagas.-Suplico, sin embargo su padre seguía igual de estoico.
-Estas condenada-Sentencio al fin y como si de una señal fuera todos los dioses se acercaron a ella listos para atacar.
Amaterasu llego justo en el instante en que su padre pronuncio esas palabras, habia tardado demasiado.
-¡No!- Profirió Kaguya parándose frente a Tenji y creando un escudo invisible contra las flechas que se dirigían a ellos.
-¡Padre no lo hagas!- Amaterasu protesto llegando hasta su padre.
-Amaterasu, apartate.-Ordeno.
-Pero padre ella...
-Ha roto una regla y debe ser castigada.- Intervino uno de los siete dioses de la fortuna.
-Pero...-¿Por que Onee-sama? ¿Por que lo hiciste? ¡¿Por que?!
-¡Tenji, corre escapa!- Kaguya empujo al castaño para corriera mientras ella lo cubría.
-Pero tu...
-Por favor Tenji- Lo corto.- No te preocupes por mi, yo no puedo morir, soy una diosa ¿recuerdas?- Recalco.- Por favor Tenji encuentra a nuestros hijos y protegelos- Pidió con lagrimas en los ojos.
Amaterasu presenció todo con asombro y decepción en su mirada.
Ante eso el castaño no pudo replicar, asintió y se dispuso a correr lejos, en busca de sus pequeños bebes.
-Demasiado lento.- Un dios apareció ante el cuando apenas se habia alejado un par de metros. De un rápido movimiento el dios le clavo una lanza en el pecho, pronto la sangre comenzó a brotar manchando el blanco traje del guerrero.
-¡Nooo!- Kaguya grito al verlo caer de rodillas, aparto al dios lanzándole una ventisca y corrió hasta arrodillarse junto a su esposo.
-Tenji, resiste, por favor, voy a curarte.-La albina suplicaba mientras lo sostenía.
-Adios, kaguya.- Se despidió en un murmullo, levantando su mano hasta su rostro cubierto de lagrimas.- Gracias por todo. Te...amo...
Tenji murió instantáneamente dándole su ultima sonrisa.
-Tenji...Tenji...¡Tenji!- Kaguya daba pequeños golpecitos al rostro del castaño para que reaccionara, poso su mano en su corazón y sus ojos se llenaron mas de lagrimas al notar que ya no latia.- ¡No!
-Ahora es tu turno.-Hablo el dios que habia matado a Tenji.
Kaguya lo miro completamente enfurecida.
-¡Esta muerto, lo asesinaste!
El dios la ignoro y siguió acercándose amenazante.
-¡No te dejar acercarte!- Kaguya completamente enfurecida le lanzo un ataque que viento que lo partió en dos. Dejo el cuerpo de Tenji en el suelo y se puso de pie.-¡No lo harás! ¡Nadie lo hará!
-¡Se ha revelado! ¡Ataquen!
Todos los dioses se acercaron a ella, listos para atacarla.
-No crean que será tan fácil.- Murmuro componiendo una sonrisa macabra y los miro enfurecida hasta el punto de que las venas alrededor de sus ojos se habían saltado. En un santiamén, como si de un campo de fuerza se tratara detuvo todas las armas que se acercaban a ella y las dirigió a ellos con mas velocidad y fuerza. Los dioses al ver esto detuvieron su marcha y se protegieron.
Kaguya comenzó a atacar al consejo de dioses y a su padre.
-¡Detente Kaguya-onesama, no trates de hacerlo mas difícil para ti!- Le grito Amaterasu desde la lejanía donde uno de los guardias de su padre la retenía sujetándole un brazo.
-¡El único que sufrirá aquí eres tu, padre!- Rugió ignorando a su hermana.
-¡Callate!- Intervino colérica Vaisravana.
-¡Conozco tu secreto! ¡¿Tu también lo hiciste no?!- Kaguya ignoro a todos y siguió gritándole a su padre.- ¡También te enamoraste! ¡Y aun así haces esto! ¡Eres un hipócrita!
-¡Tu no sabes nada!- El Soberano Celestial estaba harto ya del espectáculo.
-¡En ese caso, ven y dímelo!- Le reto.
-Onee-sama...
-¡Yo conozco el secreto mas grande de un dios! ¡Te pudrirás padre!
El dios celestial irguió su lanza y dio tres golpecitos al aire con el extremo expuesto a la cuchilla.
-Por el poder que me otorgan los cielos. Te condeno a una eternidad, en la prisión del tiempo...-Declaro con voz firme.
-No me detendrás con eso.
-Te borraré todos tus recuerdos, olvidaras que alguna ves estuviste en la tierra y dejaras de ser un dios.
Dios dioses sujetaron a Kaguya mientras su padre se acercaba.
-¡Suéltenme!- Kaguya los alejo con su campo de gravedad y se alejo de su padre protegiéndose con un escudo invisible.
-¡Te arrepentirás!
-¡Ahh!- Un gran quejido salió de Kaguya al ser ataca por la lanza de los cielos, la cual atravesó su corazón.
-¡One-sama!
Amaterasu presenciaba todo con lagrimas en los ojos. Sentía, decepción, dolor, furia...impotencia.
-¡Por el poder de los cielos yo sello tus poderes y te condeno a pasar una eternidad en la cárcel del tiempo!- Sentencio el soberano celestial.
Con sus ultimas fuerzas Kaguya intento librarse de la lanza, al ver que era imposible ya que comenzaba a perder su fuerza, sello lo ultimo de sus poderes en la piedra de un collar que llevaba, regalo de Tenji, y se lo arranco del cuello dejándolo caer en la tierra.
-¡No lo harás!- Gruño una vez mas la diosa, sin embargo comenzó a sentirse mas débil. Sentía como todos sus recuerdos comenzaban a desaparecer.- Te arrepentirás...- Y cayo inconsciente.
Dos dioses la sujetaron antes de que cayera al suelo. El Soberano Celestial abrió un portal y todos los dioses regresaron al cielo.
-Izanagui-sama, ¿Qué hará con los humanos de esta aldea que aun viven y presenciaron todo?- Cuestiono uno de los dioses.
-Eliminen esta aldea, hasta las cenizas.-Ordeno y cruzo el portal sin mirar atrás.
El dios encargado sonrió.- Como ordene.
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Naho corría con todo lo que sus piernas podían por el bosque, llevaba entre sus brazos dos bultos.
Habia logrado escapar cuando vio que comenzaban a incendiar la aldea.
Con lagrimas en los ojos presencio en la distancia como mataban a su amado y condenaban a su princesa. Ella ya sabia que era una diosa pero no podía creer el horror que se habia cometido.
Abrazo con mas fuerza a los bebes, ella los cuidaría por el amor que le tenia a su padre y por Kaguya-sama.
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-One-sama.
-No puede acercarse.- Dos guardias que custodiaban la celda de Kaguya le impidieron el paso a Amaterasu.
-¡Pero es mi hermana!- Replico.
-¡Son ordenes de su padre!- Alego uno de ellos.- Si no esta de acuerdo vaya con el.
La diosa del sol apretó los puños y salió de la torre.
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-¿Hermana por que lo hiciste?
Amaterasu habia logrado infiltrarse y entrar a la celda. Solo alguien externo, un dios poderoso, podía abrir esa cerradura y ella era una de ellos. La rubia camino hasta quedar frente a su hermana, que solo estaba recostada en una banca de piedra, susurrando una canción completamente ida.
-¿Por que lo hiciste hermana?- Extendió una mano hacia ella y justo antes de tocarla de un manotazo Kaguya la alejo. Amaterasu apretó los puños y frunció el ceño.
-Amabas tanto a los humanos que incluso ¡me abandonaste a mi y traicionaste los cielos!- Le reclamo dolida.
De un rápido movimiento Kaguya tomo su cuello y la ahorco.
-Amaterasu- Gruño.
-One-e-sama...
-¡Suéltala!- Un guardia llego y Kaguya la soltó. La rubia cayo al suelo sujetándose el cuello.
-No debería estar aquí, salga.- El guardia la saco mientras veía como su hermana volvía a sentarse en la banca.
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-Amaterasu.
-Padre.- Hizo una reverencia. Su padre la habia citado a su templo.
-¿Que estabas haciendo en la cárcel del tiempo? Deje muy en claro que esta prohibido acercarse a ella.
-Lo siento mucho, no volverá a pasar.
-Eso espero.- Izanagui la miro.- Pero esa no es la razón por la que estas aquí, he decidido que te conviertas en parte del consejo celestial.
-Eso es...-Amaterasu abrió los ojos de par en par, sin creérselo.
-Mañana te presentare ante todos. Ya puedes irte.
-Gracias, padre.- La rubia dio una reverencia y se marcho con una sonrisa.
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Takamanohara* : Cielo (Según wikipedia :v, yo tenia entendido que era reino de los cielos, así lo utilice en este y en el anterior, por lo que lo dejare así por que suena mas bonito y pro :´v)
¡Yo!
Pido disculpas de nuevo, porque a pesar de que tarde tanto, regrese descaradamente con un capitulo especial :p.
Perdón por esto, pero creo que es el momento indicado para saber el pasado de Kaguya. Vendrán cosas relacionadas mas adelante con este capitulo. Así que es bueno que ya este la referencia para evitar confusiones. Y creo que algunas cosas han quedado mas claras con este capitulo también, bueno, eso espero. :´v.
Una ves mas, mis disculpas. T-T.
Quiero agradecerles por el apoyo, y por haber llegado hasta aquí. Muchas gracias. Enserio me hacen muy feliz. ToT.
Mariana989: ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario. Un disculpa por ser tan incumplida :´v, sobre todo por que haz sido una excelente lectora y aprecio mucho tus comentarios :´D. Gracias 3. Ahora respondiendo: Si, sasuke-emo vuelve, lo siento, no pude contenerlo demasiado :´v, pero ya en el siguiente lo arreglare ;). Sasori...este lindo chico es un misterio :v, debo decirte que estas muy cerca de la verdad, pero no diré mas :-T, pronto todo saldrá a la luz :p. Estas en lo correcto, esas tres son hermanas :3 y si, Amaterasu rompió esa regla y mas...(spoiler :v) sobre el culpable...no te lo niego, pero tampoco te lo afirmo ;), tendrás que esperar para confirmarlo u.u. Jajaja, esta parte me dio mucha risa xD, te doy la razón sobre todo lo que dijiste de Orochimaru y Karin xD, no te preocupes Jugo y Suigetsu ( adoro a ese tipo 3) estarán presentes. Lamentablemente, se viene el drama u-u para Saku, las torturas llegaran junto con las verdades :-/. Bueno, te traigo la conti, y espero tu comentario a ver que te pareció :D. Sin mas, ¡saludos! y gracias. Nos vemos en el próximo. Besitos :*.
tatutu: ¡Hola! No te preocupes 3, te agradezco mucho tu comentario y te pido una disculpa por haber tardado tanto (T-T soy una decepción, te he fallado Dx). Te entiendo, me ha pasado, es que hay fanfics tan buenos 3, y es horrible cuando no están terminados y la ultima actualización fue hace años T-T :´v ( Lo siento, trauma personal, aun sigo esperando a que los terminen :c). Me alegra mucho saber que mis palabras te ayuden y alegren :D, para eso estoy xD. Tus comentarios también me hacen muy feliz :* :3. No te desanimes, sigue trabajando duro, solo es una racha :D, no dejes que te afecte. ¡Esfuérzate! Como dijera una amiga mía. La vida sigue y viene mejor :D ¡Animo! 3 :*
Jajaja, me hizo mucha gracia lo de Orochimaru xD, si esta bien zafado :p, y pues sigue vivo, ya revelare como ;). Sasuki-emo vuelve! con Sakura permisiva incluida :v, lo siento, aunque tiene sus momentos tiernos por eso lo amamos 3, ya arreglare esto y aplacare de nuevo a Sasuemo :p. Jajaja, me gustaría ver tus rellenos ¬3¬ xD. Aunque yo sea del asco para el fan service xD. Me alegra saber que te gusto, aquí te entrego la conti. Espero tu comentario para este :3. Muchas gracias 3 y nos vemos en el próximo. Besitos :*.
Ivette Uchiha: ¡Hola! Me disculpo por haber tardado tanto :(. Muchas gracias por tu comentario!. Y bueno, me has dejado perpleja con tus deducciones O_O. Ok, empecemos :p, Sasori, ciertamente tiene una forma rara de amar :p, si, porque si la ama, mmm, bueno, no se que decir, mes estas tentando xD, al leer todo el desarrollo que escribiste me dieron ganas de cambiar parte de lo que tengo pensado y agregar lo que dices xD, ni siquiera se me habia pasado por la cabeza, es muy bueno :D, pero me mantendré firme en mi idea, aun así me siento tentada a escribir un especial alterno con ese desarrollo :p. (ya veré). Dejando de lado eso, has acertado en muchas cosas, y, por tus deducciones tan completas te diré cuales ;).
1°Sasori: Si, tiene ese amor raro xD, no se si enfermizo, pero bueno :v. Temo decir que la muñeca tiene otro significado u_u, pero estuvo muy interesante el planteamiento :3. Estas en lo correcto con lo de la fuente de la juventud, aunque de parte de Sasori hay algo mas ;). Si, Sasori escondió a Sakura pero por razones muy diferentes :v. Sakura es pieza clave para abrir la puerta, en este capitulo doy cierta pista, pero no es el mapa.
2° Kaguya: Acertaste en la leyenda, si, ella la inicio (con ayuda de alguien mas), para ser liberada.
3° Sasuke y Amaterasu: No lo niego, pero tampoco lo confirmo :v, te acercas en la parte del rol de Amaterasu. Bueno, Sasuke, si, tiene relación con Indra, pero no se si llamarlo exactamente una reencarnación .-., lo mismo para Naruto.
Karin viene como ayudante de Orochi y obvio meteré a suigetsu 3 y Jugo, no pueden faltar, sobre todo Suigetsu (me encanta su personalidad :p). Jajaja, ok, me divertí y me gusto mucho tu comentario, esperare a leer mas de tus deducciones, espero y este capitulo te sirve de algo ;). Aquí tienes mi respuesta xD, me gusta responder para agradecer y hacer mas interactivo el asunto, siento que me acerco mas a ustedes cuando lo hago y es bonito :D cuando me responden :*, así que pierde cuidado que siempre lo hare :D. De nada, y muchas gracias a ti por tus comentarios :*. Nos vemos en el próximo, besitos :*.
Muchas gracias por sus reviews y apoyo. Me hacen muy, pero muy feliz :D, sin ustedes esta historia no seria lo que es, me animan mucho a seguir con ella.
Datos:
-Kaguya actualmente tiene mas de 3000 años de vida, al ser un dios no envejece y puede tomar la apariencia que quiera. Su apariencia al bajar a la tierra era de una joven de 20 años, digamos que 100=1 xD. Lo mismo para Amaterasu, aunque ella actualmente se ha quedado con su apariencia de 20 años. Tsukuyomi es mas joven, se ve como una chica de 18 años. Imaginémoslas así :p.
-Utilice el nombre real del esposo de Kaguya en el anime, solo el nombre, la apariencia y personalidad es totalmente diferente. (Imagínenselo guapo, yo me lo imagine así xD)?
-Naho estuvo enamorada de Tenji siempre, por ese amor ella cria a sus hijos al morir sus padres. Inicialmente iba a ser Tenji el que los criara pero cambie de opinión :p. Ella no sabia que Kaguya era una diosa, hasta que llegan a juzgarla.
-El claro donde siempre se reunían Kaguya y Tenji es el mismo de la leyenda. Es un portal al cielo.
-Ya sabemos de donde sale el collar.
-Izanagui es el Dios Celestial. Tiene la apariencia de un hombre de 40-50 años.
-La tierra ya fue destruida una ves.
-Amaterasu admiraba mucho a Kaguya, aunque también siente celos y envidia de ella.
-Los dioses nombrados pertenecen a la mitología japonesa.
-PD: Susano´o es guapo xD. (Todos los dioses son divinos :v)
Creo que son todas las anotaciones, si se me escapo algo ahí me avisan :).
Espero sus, dudas, deducciones, teorías, quejas, señalamientos... en los comentarios, los cuales muy gustosamente responderé :D.
PD2: Un adelanto como muestra de mi arrepentimiento :p.
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Te ves muy feliz... Parece que fueron buenas noticias.
Mi subordina ha encontrado a la chica...esta en Konoha.
Konoha...
Partiré pasado mañana a Konoha con el resto de mis subordinados, empezare con el proyecto, confió en que cumplirás tu parte.
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¿Tienes un tocadiscos?
Era de mi madre...Le encantaba poner ese disco... Era su canción preferida.
Fue la canción de la boda de mis padres, por eso mi madre la adoraba.
Eso es muy romántico
¿Me permitiría esta pieza mi lady?
Sera un placer
¿Podríamos imaginar que este es nuestro vals de casados?
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Esto es todo. Nos vemos en el siguiente. ¡Saludos! :D.(Perdón por el testamento :´v)
¿Comentarios?
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