¡Hola!
Les traigo el nuevo capitulo, les dije que no tardaría tanto ;).
Ya me estoy aplicando :v.
Este es continuación del capitulo 14.
¡Muchas gracias por su apoyo!
Nos vemos abajo. ¡Disfruten!
Los personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto.
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Capitulo XV
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De dulces pasteles y amargas melodías.
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El sonido de pasos retumbaban con fuerza en el silencioso y oscuro pasillo. Un hombre, de larga cabellera negra y macabra sonrisa en su pálido rostro, camino de nuevo hasta la puerta de donde minutos atrás habia salido. Entro a la habitación donde su acompañante lo esperaba sentado cómodamente bebiendo vino. Su sonrisa nunca se borro.
-Te ves muy feliz...-Señalo su acompañante al verlo llegar.- Parece que fueron buenas noticias.
-Muy buenas-Contesto con su voz serpenteante.-Excelentes.
-Humm.-Profirió el hombre de larga cabellera azabache, mirándolo suspicazmente mientras bebía de su copa.- ¿Debo asumir que se trata de nuestro proyecto?
-Nada se te escapa como siempre.-Comento Orochimaru mientras se servía una copa de vino.- Así es, mi subordina ha encontrado a la chica...esta en Konoha.
-Konoha...-Susurro posando sus negros ojos en el liquido carmesí de su copa.
-Partire pasado mañana a Konoha con el resto de mis subordinados, empezare con el proyecto, confió en que cumplirás tu parte.
-Un Uchiha siempre cumple un trato.- Lo miro fríamente.- Yo debería ser el que desconfié de ti.
-No me atrevería a traicionarte, eres mi benefactor después de todo.-Orochimaru sonrió.-Debo irme, tengo asuntos que arreglar antes de partir.
-Lo dejo en tus manos entonces, Orochimaru.
-Cuenta con ello, Madara.
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-Esperame aquí-Sentencio Sasuke señalando una banca cerca de la salida de la universidad.
El azabache la habia llevado hasta ahí sin decirle una sola palabra durante todo el camino.
-¿A donde iras?
-Entregare esto.-Levanto la carpeta.-No tardare.
Sakura lo miro.-Esta bien Sasuke, no necesitas hacer esto, puedo irme sola. No tienes que dejar de lado tus asuntos por mi. Solo dime como irme y me iré.
-No es eso..
-Se que mi presencia te molesta.-La peli rosa forzó una sonrisa.-Me lo dejaste en claro hoy, y se que no podía esperar menos después de todo, así que no te causare mas molestias mientras sigamos viviendo juntos.
-Sobre eso...-El Uchiha ladeo la cabeza ocultando su rostro. Disculparse era demasiado difícil.-Yo...yo quiero hablar contigo sobre eso, sobre todo esto. Así que esperame, solo dejare esto y podremos hablar seriamente sobre esta situación.
Después de decir aquello, el azabache dio media vuelta y se perdió rápidamente entre la multitud, en el mismo camino por el que habían llegado, sin darle tiempo de replicar. Típico de Sasuke.
Sakura suspiro y se sentó en la banca, después de todo no tenia otra opción.
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Karin quedo inmóvil un par de minutos después de que la llamada se cortara. Su vista estaba perdida en la multitud de estudiantes que podía ver a través de la ventana del pasillo del segundo piso. Dio un largo suspiro y se alejo de la ventana, tomando dirección a la derecha para llegar a su siguiente clase.
El trabajo duro ya habia comenzado.
De la ventana a la izquierda de la que anteriormente se encontraba, un chico de ojos marrones salió y la miro con rostro inexpresivo. Estaba por casualidad recargado en el marco de la ventana, oculto por el pilar que dividía cada una de estas, tomando aire cuando aquella chica habia llegado ha sostener una rara pero interesante conversación telefónica. La miro por un instante mas y giro hacia la dirección contraria comenzando a andar.
Interesante, muy interesante.
Nunca se lo hubiera imaginado. Gracias a la suerte habia descubierto algo muy conveniente para el. Ahora tenia un nuevo objetivo, vigilar a aquella pelirroja.
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Después de unos diez minutos Sasuke caminaba de regreso a donde habia dejado a la peli rosa. Se sentía como un cobarde por haber evadido el tema y huir de ahí con la excusa de entregar el trabajo. Pero.. ¡Maldición!, disculparse era demasiado difícil, eso era algo que no hacia a menudo, no, era algo que nunca hacia. Su orgullo nunca se lo permitía, sin embargo ahora reconocía que se habia excedido y la culpa lo molestaba como un incesante piquete. ¿Por qué Sakura tenia que ser tan buena e ir corriendo a dejarle su trabajo? ¿No podía ignorarlo y ya? Definitivamente a es chica le gustaba complicar las cosas, especialmente, complicar su vida.
Logro divisarla sentada obedientemente justo donde le habia indicado, aun no notaba su presencia. Se veía muy concentrada en observar cada detalle del panorama frente a ella . Ya era hora.
Con un largo suspiro camino a paso firme hacia ella, mientras que en su cabeza maquilaba la forma correcta de disculparse sin que empeorara las cosas, y claro, sin que su dignidad y orgullo se rebajaran hasta quedar por los suelos.
-Hmp.-"Anuncio" su llegada.
-Ah. Hola.- Respondió la peli rosa centrando su atención en el.
-Vamos. Hay un lugar donde podremos charlar cómodamente.
El moreno comenzó a caminar esperando que Sakura lo siguiera. Mas ella se quedo sentada.
-¿Por que no aquí?.- Cuestiono.
Claro, ella no podía dejarle las cosas fáciles. Suspiro deteniendo su andar.
-Hay demasiada gente.
-Oh.
De inmediato se puso de pie y camino a su lado. Sasuke agradeció internamente el que lo haya entendido y no complicara mas las cosas para el.
-¡Oy, Sasuke!
Pero claro, pensó. Al parecer el destino no estaba de acuerdo con dejarle las cosas fáciles. Siguió caminando, dispuesto a ignorar al rubio escandaloso.
-¡Sasuke , espera!
-Sasuke...
-No voltees.-Le ordeno a Sakura.
-Pero...
-Solo no lo hagas.
-¡Hey Sasuke!-El rubio los alcanzo corriendo, hasta situarse a lado del moreno y poniendo una mano sobre su hombro para detenerlo. Sasuke se resigno y detuvo su andar, alguien allá arriba lo odiaba y mucho.- Te he estado buscando, que te parece si vamos a comer...- El uzumaki se interrumpió al reparar en la presencia de la ojijade.- ¡Sakura-chan! ¿Qué haces aquí?
-Vine a entregarle algo a Sasuke.-Respondió con una sonrisa.
-Vaya, me alegra verte Sakura-chan, ¿quieres ir a comer conmigo? Conozco un lugar donde hacen el mejor ramen del mundo y necesitas probarlo. ¡Es delicioso, de veras!
Sasuke noto que habia sido excluido totalmente por el Uzumaki. Frunció el ceño.
-No puede.
-Le estoy hablando a ella, no a ti, teme.-Alego Naruto berrinchudamente.
-Eso no me importa.
-¿Que dices, Sakura-chan?- El rubio lo ignoro descaradamente.
-Bueno, en realidad...
-Vámonos.- Sasuke, harto, tomo la muñeca de la peli rosa y la arrastro al estacionamiento dejando atrás a su irritante amigo.
-Oye Sasuke, no seas brusco.-Naruto los siguió.
-No te metas, dobe.
-¡¿Que dijiste, teme?!
Sakura guardaba silencio viendo la discusión de ambos amigos mientras llegaban al estacionamiento. Un minuto y varios insultos después, el azabache la soltó cuando llegaron frente a una flamante motocicleta color negra.
-Solo largate quieres.-Ordeno Sasuke ya demasiado fastidiado.
-Vamos Sasuke, la llevare sana y salva.-Otra ves, Naruto lo habia excluido.- incluso, puedes venir... si quieres-Dijo entre dientes. Sasuke le mando una mirada peligrosa.
-¿Porque no regresas por donde viniste y nos dejas en paz?.-Gruño.
-¿A donde van?.-Pregunto el rubio, ignorándolo, otra vez.
-No te incumbe.
-Deja de ser un amargado. ¿A donde irán, Sakura-chan?
-En realidad no lo se.
Ante su respuesta el Uzumaki exagero una reacción de espanto, cubriéndose los labios. Sakura lo miro enarcando una ceja, luchando contra las ganas de carcajearse. Sasuke solo lo miro aburridamente.
-No deberías aceptar ir con un amargado y emo como el a solas a quien sabe donde.- Comenzó con toda la intención de molestar al azabache, luego se acerco a Sakura y cubrió con su palma sus labios de forma secreta.- Podría hacerte algo.-Susurro lo bastante fuerte como para que Sasuke a un metro de distancia lo oyera.
-No soy un pervertido como tu.
-¡¿Qué dijiste?!- Grito el rubio molesto y apuntándolo con los ojos en blanco.
-Yo confió en Sasuke-kun. Se que no me hará nada.-Intervino Sakura con voz calmada y una sonrisa confiada al rubio.
-Mmm.- Naruto los miro con ojos entrecerrados por unos segundos y se encogió de hombros- Bueno, parece que no hay nada mas que hacer, espero que te diviertas Sakura-chan.-Le dijo sinceramente dándole unas palmaditas en la espalda, para después añadir con tono burlón.- Si es que te puedes divertir con emosuke.
-Callate, maldito descerebrado adicto al ramen.
-¿¡Ah?!
-No peleen.-Sakura volvió a interponerse, sujetando el brazo de Naruto. Ya no quería mas peleas.
-Te haz salvado por esta vez, teme.
-Hmp, usuratonkachi.
-¿Podemos irnos?-Pregunto la peli rosa cansinamente.
-Sube.-Indico Sasuke con un gesto de cabeza hacia la motocicleta. Con sus ojos verdes miro el vehículo de Sasuke e hizo una mueca, parecía peligroso.
-¿Quieres que me suba ahí?
-Si.
-Parece peligroso.-Dudó.
-No lo es.
-Sasuke, puedo prestarte mi auto si quieres.-Ofreció Naruto con una sonrisa. Era su oportunidad para poder usar la moto que el envidioso de Sasuke se negaba a prestarle.
-No me subiré a tu basurero andante, y no creo que puedas manejar mi moto.-Le contesto arrogantemente deduciendo sus intenciones.
-Tsk. Teme.
El azabache solo rodo los ojos y lo ignoro.
-Solo sube Sakura.
-Pero...-La peli rosa seguía dudosa de la seguridad que podría proporcionar la motocicleta brillante de Sasuke.
-Yo te ayudare, Sakura-chan.
Sakura asintió aun dudosa viendo como Sasuke subía al frente haciéndole una seña para que se sentara detrás de el. Dejo que Naruto la ayudara a sentarse y luego Sasuke le coloco un casco color negro y el se puso otro igual que previamente habia sacado de un compartimiento del asiento de la motocicleta. Estaba nerviosa, el azabache lo noto.
-Sujetate de mi...abrazame si quieres.-Le dijo con voz suave el pelinegro sin mirarla, concentrándose en el volante, sentía un ligero bochorno y para disiparlo añadió.-Para que estés mas segura.
-Gracias.-Sakura sonrió aceptando y rodeó la cintura de Sasuke con sus brazos.
-Hmp.
Sasuke se dispuso a arrancar con una sonrisa bailando en sus labios y un ligero rubor en sus pálidas mejillas. Naruto observaba todo de cerca y en silencio.
-¿Adonde vamos Sasuke-kun?-Pregunto Sakura inclinando su cabeza hacia el.
-Ya veras. Solo sujetate fuerte.
-Hum.
Sasuke arranco y Sakura apretó mas su agarre.
-Adiós Naruto- Se despidió la peli rosa. El pelinegro solo lo miro haciendo un movimiento de cabeza a forma de despedida.
-Nos vemos Sakura-chan, teme.
El rubio quedo un momento de pie viéndolos salir del estacionamiento hasta perderse al doblar la esquina directo a la carretera.
Habia visto con detenimiento el rostro sonrojado de Sakura mientras abrazaba a Sasuke y la sonrisa que este intentaba ocultar tras el casco. Sonrió levemente. Nunca habia visto a Sasuke tan cómodo al ser invadido en su espacio personal, mas si la causante era una chica. Siempre que los veía juntos notaba las miradas que se lanzaban cuando creían que el otro no lo veía, pero sobre todo, notaba el cambio en la actitud de Sasuke. Ya no era tan arisco y se le veía mas tranquilo, mas en paz, hasta podría decir que mas...animado.
-Ese Sasuke-teme.
Naruto vio con cierta diversión, por donde se fueron sus amigos. Suspiro y miro al cielo.
-Bueno, pronto terminara noviembre ¿eh? Ya que no tengo nada que hacer, debería ir a verlo...-El sonido de su estomago se hizo presente.- Mejor después de unos buenos tazones de ramen.
Sonrió ampliamente y con las manos en sus bolsillos camino hasta su auto.
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Se encontraba recostado en su cama con los brazos cruzados tras su cabeza viendo el blanco techo de su habitación. Era pasado el medio día y el sol se filtraba por su ventana, aun así el no tenia ganas de salir afuera, prefería estar en su habitación lidiando con sus pensamientos.
Afuera de su habitación, en el pasillo, se escuchaban pasos de las enfermeras y enfermeros que iban de un lado a otro, una que otra vez se escuchan los gritos de alguno de sus compañeros que sufría una crisis. Todo eso realmente no le importaba, llevaba siete años en ese lugar. Ya estaba mas que acostumbrado.
Súbitamente unos golpes en la puerta interrumpieron su momento de meditación. Se sentó en la orilla de la cama y con voz cansada respondió al llamado.
-Adelante.
-Buenas tardes, Itachi-kun.
Saludo la recién llegada, sin entrar quedando de pie en el marco de la puerta. Una mujer de largo y liso cabello castaño, piel blanquecina, con rostro amable de finas facciones, de ojos tan negros como los suyos y con un característico lunar en su mejilla derecha justo debajo del ojo. Vestida con una bata blanca, su doctora lo miraba con una sonrisa.
-Buenas tardes, Dra. Uchiha.-Respondió el saludo con una sonrisa. Su doctora hizo un puchero al oírlo y se asomo por la puerta en ambos lados para asegurarse que nadie estaba cerca antes de cerrarla.
-No hay nadie cerca que pueda oírnos, no necesitas ser tan formal.
-Lo se. Es solo que me gusta cuando haces pucheros, Izumi.
La castaña se sonrojo levemente por su comentario.
-S-si bueno...-Se acomodo su bata de forma nerviosa.- He venido a traerte esto.
Izumi le tendió un frasco de pastillas, que el no dudo en tomar. Se estiro y saco un frasco idéntico, de debajo de su colchón, lleno de pastillas, dejo el que le acababa de dar la castaña oculto y le dio el que habia sacado.
-Gracias.
-No tienes que agradecer.-La castaña le miro sosteniendo fuertemente el frasco en sus manos con una expresión de desconsuelo mal disimulada -Itachi, ¿no crees que ya es momento de decir la verdad?
-Aun no es tiempo.- Le respondió suavemente.
Izumi apretó mas el frasco.
-Llevas siete años encerrado aquí. Yo creo que es tiempo suficiente, con lo que tenemos podemos...
-No es suficiente.-Le corto fríamente, la castaña bajo la mirada. Itachi la miro y relajo su tono de voz.- No es suficiente, aun no puedo hacer nada, seria imprudente después de haber llegado hasta aquí. Necesito un poco mas de tiempo para estar seguro.
-Lo que menos tenemos es tiempo. -Menciono apretando sus puños hasta que sus nudillos se pusieron blancos-Itachi, necesitas salir de aquí cuanto antes. Lo necesitas y lo sabes.
-Lo siento Izumi, pero no puedo.
-¡Eres tan injusto! ¡Todo esto es tan injusto! ¡Itachi, por favor!-Grito en una suplica desesperada, conteniendo las lagrimas.
Itachi se acerco a ella y le dio un golpecito en la frente con su dedo índice y anular.- Lo siento, Izumi, pero aun no puedo hacerlo. Por favor, entiéndeme.-El pelinegro la miro a los ojos con una suplica silenciosa, la castaña no resistió mas y se lanzo a sus brazos, dándole un fuerte abrazo, que Itachi no dudo en corresponder.
La puerta sonó sin previo aviso, ambos espantados se separaron.
-Adelante.- Indico Itachi.
-Itachi-san...-La enfermera comenzó, pero se interrumpió al ver a la castaña.- Lo siento.-Se disculpo.- No sabia que estaba aquí doctora.
-Si, estoy dando un chequeo a Uchiha-san.-Respondió rápidamente Izumi. La enfermera vio con disimulo lo tensos que estaban y la atmosfera pesada. Siempre que veía a esos juntos sentía una tensión asfixiante. La castaña noto su inquisidora mirada e intento desviar su atención.-¿Para que venia?
-Ah, si.-La enfermera respondió con torpeza.- Uchiha-san tiene visitas. Lo espera en el recibidor.
-Gracias. Enseguida voy.-Respondió con gentileza el pelinegro.
-Con permiso.
La enfermera hizo una reverencia y desapareció lo mas rápido que pudo.
La doctora se quedo mirando la puerta y suspiro.
-Bueno, yo te dejo. Tengo mas pacientes a los que atender. Hablamos luego.-Justo cuando estuvo apunto de abrir la puerta los brazos de Itachi la detuvieron. Su mano quedo en el aire rozando el borde de la manija. El pelinegro la habia rodeado con sus dos brazos y recargo su frente contra su cabeza.
-Perdón por hacer que te preocupes.
-Esta bien Itachi.-Izumi coloco sus manos sobre las de el y suavemente deshizo su agarre liberándose para abrir la puerta.- Te entiendo.-Aseguro.- Pero eso no significa que este de acuerdo ni, evita que me preocupe por ti.
Y salió por la puerta dejándolo solo.
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Habia cosas que ella no podía terminar de entender de Itachi. Como su necedad de arreglar todo por si solo, de seguir en ese lugar. Sencillamente no importaba cuanto tiempo pasara junto a el, nunca terminaría de conocerlo. Itachi siempre tenia un misterio tras otro.
Metió la mano en el bolsillo derecho de su bata y apretó el frasco vacio. Itachi era muy injusto con ella, con los demás, pero mas consigo mismo. El no se merecía todo aquello por lo que vivió y estaba viviendo y, sin embargo, parecía que no le importaba.
Camino mas rápido por los pasillos hasta llegar a su oficina y encerrarse ahí. Era el único lugar donde podía llorar y desahogarse. Entro a su blanca y ordenada oficina y se sentó en su silla de cuero negro tras el escritorio viendo el jardín. Pronto una lagrima rodo por su mejilla seguida de otras mas.
No sabia cuanto mas podría soportar esa situación. Llevaba dos años trabajando en ese hospital psiquiátrico. Dos años siendo la doctora de Itachi, el amor de su vida.
Siempre, siempre lo amo.
Desde que lo conoció en la escuela cuando tenían siete años, sin embargo, antes de siquiera tener la oportunidad de conocerlo bien, su familia y el se mudaron a Konoha dejando atrás a Inglaterra...y a ella.
Dos años mas tarde, cuando su padre murió, ella y su madre se mudaron a Konoha volviendo a sus raíces Uchiha. Ella también pertenecía a la tan famosa estirpe Uchiha pero su madre se enamoro de un extranjero ingles y se fugo con el a Londres, donde prontamente ella nació. Estuvo viendo ahí hasta los once años, su padre habia muerto en un accidente de auto y su mama decidió que lo mejor era regresar con sus abuelos a Konoha.
Ahí se reencontró con Itachi en su ultimo año de primaria, estaba muy feliz por volverlo a ver. Por fin se pudo acercar a el y se hicieron buenos amigos. Pero, dos años mas tarde la desgracia cayo sobre la familia principal Uchiha. Primero murió la madre de Itachi, luego su padre. Ella intento apoyarlo lo mas que pudo, hasta que en primero de preparatoria Shisui, el mejor amigo y primo del Uchiha, murió y todo se volvió un caos. Itachi se alejo por completo de todos, comenzó a saltarse clases y los rumores desprestigiándolo pronto se esparcieron como pólvora. Ella nunca creyó en ninguno, por supuesto, pero tampoco encontraba como defenderlo.
Hasta que el pelinegro fue acusado de herir a su hermano y matar a su mejor amigo. No encontraron suficientes pruebas para declaralo un criminal, pero se termino dictaminando que era mentalmente inestable y con adicción a sustancias prohibidas. Y su tío, Madara, termino encerrándolo en un hospital psiquiátrico, llevándose al pequeño Sasuke con el.
Ella aun confiaba en Itachi y al no saber como ayudarlo, decidió estudiar psiquiatría. Convirtiéndose en psicoterapeuta y con un poco de ayuda exterior, termino en el hospital como doctora del pelinegro. Quería ayudar a que se curara para que saliera de ahí lo antes posible y pudiera restituir su imagen.
Sin embargo, un año después de haber trabajado con el descubrió que, Itachi, en realidad, no tenia ninguna enfermedad mental.
Habia estado fingiendo todo ese tiempo.
Y sin siquiera pensarlo, ella también termino involucrada en sus mentiras y secretos.
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El pelinegro se quedo en el mismo lugar por unos minutos mirando el suelo. Una vez que dejo de oír pasos salió por la puerta.
Camino en silencio por los blancos, fríos, y solitarios pasillos. Llego a una puerta metálica de color gris y entro por ella a la sala de visitas. Era un cuarto grande de color blanco, con dos grandes ventanas con vista al jardín trasero y sillones y mesas de tonos grises, donde los pacientes y sus visitantes podían platicar mas "cómodamente". A parte de unas escasas plantas de sombra, no habia nada mas en aquella habitación. Igual de deprimente que el resto del hospital.
Sentado en una mesa para dos y con una gran sonrisa, su visitante lo esperaba. Su cabello color amarillo brillante, junto a sus ropas de colores cálidos como el naranja y marrón, contrastaba y resaltaba en el monocromático lugar.
-Has venido antes de lo que esperaba, Naruto.-Saludo Itachi sentándose en la mesa.
-Tenia unas cosas que contarte y no podía esperar.-Su sonrisa creció aun mas.
-Por tu sonrisa parecen buenas noticias. ¿Es sobre Sasuke?
-¿Sobre quien mas?
Itachi sonrió.-Te escucho.
Naruto sonrió brillantemente y comenzó con su relato.
Desde hacia cuatro años que visitaba a Itachi cada mes, para platicarle de su hermano.
A diferencia de Sasuke, el nunca creyó en todo de lo que decían de el, habia algo que le decía que Itachi no haría nada de eso a menos que hubiera una razón, hasta que un día después de años de pensar en ello no soporto mas y decidió comprobar sus sospechas visitándolo y preguntándole directamente, grande fue su sorpresa cuando Itachi le confesó toda la verdad, y el se alegro al saber que no se habia equivocado pero luego el pelinegro le pidió que no se lo dijera a nadie, especialmente a Sasuke, al ver la forma tan seria en que se lo dijo, el acepto. Después de todo Itachi nunca hacia nada sin una razón y así comenzó a visitarlo constantemente hasta que Sasuke volvió e Itachi le pidió que estuviera cerca de el y lo ayudara.
Se habia vuelto algo así como un espía para el. Su trabajo consistía en cuidar de Sasuke e informarle a Itachi. Para Itachi el bienestar de su tonto y amargado hermano menor era muy importante, y él también quería que Sasuke dejara de ser un amargado y comenzara a ser feliz.
El conocía la verdad y quería ayudar a que Sasuke e Itachi se reconciliaran.
Tenia muchas cosas que contarle sobre Sasuke-teme. Mas aun de cierto descubrimiento que involucraba a una nueva persona en la vida del pequeño Uchiha.
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-¡Delicioso!
Exclamo Sakura con una sonrisa, al probar el pastel de chocolate y fresas que Sasuke le habia pedido. Éste solo la miraba fijamente mientras tomaba de su café negro sin azúcar.
Estaban sentados en una mesa de una pequeña cafetería, junto a la ventana de la esquina alejada de la puerta, donde difícilmente podrían ser escuchados y donde pasaban desapercibidos.
Sorprendentemente para ella, el pelinegro la habia llevado a una pequeña cafetería no muy lejos de la universidad. Era un establecimiento con pisos de madera, pequeñas mesas junto a las ventas, y un mostrador lleno de pasteles, y envases de café. A simple vista se contaba que era un lugar refinado, de aspecto modesto pero elegante.
No habia clientes, salvo ellos y un chico que dibujaba en una mesa alejada y un par de amigas. En el fondo se escuchaba una tonada de piano. No era un lugar muy concurrente y se ubicaba en un lugar donde pocas personas transitaban. Ya entendía por que le gustaba a Sasuke. Era un lugar calmado y vacio.
-¿Quieres probar? -Ofreció Sakura con una sonrisa extendiéndole su tenedor con un generoso trozo de pastel. El pelinegro la miro con indiferencia y luego al pastel con cierto deje de asco. Le dio un sorbo mas a su cafe.
-No me gustan los dulces.
-Vamos. Un bocado no te hará daño.- Insistió, al ver su rostro reticente, hizo una mueca y agrego.- No creo que sea suficiente azúcar como para quitarte lo amargado, así que no tienes que procuparte por ello.
Sasuke frunció el ceño y ella lo miro con diversión y una sonrisa inocente. Sin previo aviso Sasuke se inclino sobre la mesa acercándose al tenedor para tomar todo el trozo de pastel. La peli rosa se quedo estática mientras lo veía masticar con los ojos abiertos por el sorpresivo movimiento. Una sonrisa se extendió por su rostro mientras esperaba con impaciencia a que Sasuke terminara de masticar.
-¿Y bien? verdad que esta delicioso.
-Estuvo asquerosamente dulce.
Sakura hizo un puchero ante su seca respuesta y clavo su tenedor en el pastel tomando otro bocado.-Definitivamente eres un amargado.
-Hmp.
Mientras masticaba, sus ojos verdes escanearon todo el establecimiento hasta que su vista se poso nuevamente en el pelinegro que veía aburridamente la ventana con su café amargo en las manos. Una pregunta comenzó a formularse por su cabeza y pronto termino brotando de sus labios.
-¿Para que me trajiste aquí?
-Tomalo como una disculpa por lo de esta mañana.-Le contesto con simpleza Sasuke sin despejar su vista de la ventana.
-¿Te disculpas con pasteles? .-Le dijo enarcando una ceja. El solo se encogió de hombros y bebió de su café aun sin mirarla.-Vaya forma de hacerlo. Deberíamos pelearnos mas seguido para que así pueda seguir disfrutando de estas delicias.
Al pelinegro no pareció afectarle su comentario ya que siguió con su vista en la ventana.
Sakura le dio un sorbo a su taza de cappuccino y lo miro fijamente.
En realidad a ella ya se le habia olvidado, no porque no le hubiera afectado, sino que sabia que Sasuke era una persona emocionalmente inestable y que se le dificultaba confiar en las personas. Después de todo habia sufrido mucho y entendía, o..., al menos justificaba su actitud. Y pues ella le habia prometido hacerlo feliz, y sabia que guardándole rencor y actuando de la misma forma que el no lograría nada de eso. Ella, enserio quería hacerlo feliz y no sabia porque, tal vez fuera por que Sasuke lo necesitaba, por un capricho de ella o porque no quería que terminara odiándola como Sasori e Indra.
El dejo de lado la ventana y poso sus negros ojos en ella con expresión seria, sacándola de sus cavilaciones.
-Quiero que hablemos claramente sobre nuestra situación.
Ella bajo su taza hasta colocarla nuevamente en la mesa y lo miro igual de seria.
-Te escucho.
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La puerta se abrió con un fuerte chirrido alertando a los dos jóvenes que se encontraban en la sala. Uno, de cabello liso y celeste hasta por encima de los hombros giro en dirección a la puerta dejando de lado el programa de televisión que veía sentado holgazanamente en el sofá, y miro con cierto nerviosismo al recién llegado. Su acompañante, de aspecto robusto y corto cabello naranja dejo de alimentar a los peces de la gran pecera a un lado de la venta y enfoco su mirada en la puerta.
-Orochimaru-sama.-Saludo el pelinaranja.
-Juugo, Suigetsu.-Nombro acercándose hasta la mesa de centro donde el peliceleste recargaba sus pies. Suigetsu los retiro rápidamente, sentándose correctamente y Orochimaru tiro dos boletos de avión sobre ella.- Prepárense que pasado mañana partimos.
Ambos chicos miran con curiosidad los boletos sobre la mesa.
-¿Y hacia donde exactamente iremos?-Cuestiono con una mueca Suigetsu señalando los boletos.
-A Konoha.- Respondió Orochimaru con una sonrisa y camino nuevamente hacia la salida.
El chico formo una sonrisa de diversión mostrando sus afilados dientes.
-Así que iremos donde se encuentra la bruja, pffs, me nos mal ya me estaba aburriendo.
-Estaremos listos, Orochimaru-sama.- Aseguro de forma seria Juugo. El mayor solo asintió y salió.
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-¿En que tanto piensas eh, Sasori-sempai?
El nombrado dejo de jugar distraídamente con su lápiz y miro al rubio frente a el.
-En nada importante.
-¿Es una chica?.- Pregunto de forma picara Deidara. El pelirrojo sonrió de medio lado.
-Si.-Admitió.-¿Conoces a una chica pelirroja con lentes? la vi en el edificio de economía esta mañana.
-Pelirroja con lentes...-Deidara adquirió una pose pensativa, unos segundos después chasqueo los dedos recordando.-Hum. Es una estudiante de intercambio que llego unos pocos días después de ti, viene de Inglaterra. Su nombre es, Kari, Karie, ah, si, Karin. Creo que estudia algo relacionado con medicina...-Dudo un poco y luego lo miro pícaramente.-¿Acaso estas interesado en ella?
-Algo así.
Así que Karin. Parece que las cosas se han puesto un poco interesantes, Sakura.
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-¿Has recordado algo?-Pregunto seriamente Sasuke.
-Si. Gracias a ti he podido recordar muchos detalles de mi vida pasada.
-¿Son importantes?
-Para mi lo son. -Afirmo de forma evasiva y lo miro con un poco de culpa.-Hay algo que no te he dicho. Un día en la biblioteca, el bibliotecario, Kakashi-san, me conto sobre una leyenda de la que habia escuchado en mis recuerdos. La leyenda sobre las puertas del cielo. ¿Has escuchado de ella?
Sasuke oscureció su semblante al escuchar sobre eso, desvió su rostro a la ventana y asintió levemente con la cabeza. ¿Qué si habia escuchado de ella? Hubo un tiempo en el que el también creyó en ella. Tiempos oscuros y tristes.
-Bueno, esa historia la escuche de Sasori cuando era pequeño. El creía fervientemente en ella. Incluso el tenia uno de los objetos.
-¿Un objeto?-Pregunto Sasuke un poco sorprendido.
-Si, el tenia el anillo.
-Hmp.-Sasuke asintió, guardando eso para analizarlo después.-Hay algo que no te he dicho.-Confeso.
-¿Que cosa?
-Naruto me dijo que encontraron en el cofre de donde saliste un diario.
-¿Un diario? -Repito la peli rosa un poco conmocionada.-¿Por qué no me dijiste antes?- Le reprocho.- Probablemente es mío y en el estén todas las respuestas que necesito- Comenzó a sentir un poco de emoción al saber que por fin encontraba algo sobre ella.- ¿Dónde esta?
-Precisamente por eso no te lo dije. -Sasuke suspiro, sentía un poco de pena al destruir las ilusiones que seguramente ya se habia formado.-Fue robado del museo donde lo resguardaban junto con el cofre. Desapareció.
-Eso..-La peli rosa se entristeció, volvían al mismo punto.
-Debe haber alguien a quien le interesa mucho saber sobre ti.
-Es imposible.- Negó frunciendo sus rosadas cejas.- Estuve años, no, un siglo encerrada en esa caja. Nadie que haya conocido puede estar vivo.
-Tu lo estas.
-Eso es diferente.
-Yo creo que de la misma forma en la que tu puedes estar aquí, puede haber mas personas que tengan esa condición ¿No te haz puesto a pensarlo?
Sakura se quedo callada por un momento. En realidad no lo habia pensado. Habia asumido completamente que ella era la única en esas condiciones debido a sus recuerdos, pero recordó que tampoco debía fiarse mucho de ellos ya que siempre venían confusos y fragmentados. Al final, analizando un poco la teoría del pelinegro era completamente factible.
-Supongo que tienes razón.
-Aun así debemos estar atentos a todo y averiguar hasta el mas mínimo detalle.-Sasuke hablaba con seguridad.- Así que si recuerdas algo procura decírmelo.
-¿Porque me ayudas tanto?- La peli rosa no pudo evitar que esa pregunta saliera de su boca.
-Tenemos un trato, ¿recuerdas?
-Cierto.- Sakura suprimió el sentimiento de decepción que sintió ante la respuesta tan directa de Sasuke. Después de todo era la verdad no entendía que estaba esperando.
El pelinegro al ver su rostro ligeramente decaído junto con el ambiente pesado, no pudo evitar sentir que habia dicho algo malo y el sentimiento de haber dicho una mentira que tuvo después de contestar su pregunta hacía que su presentimiento se hiciera mayor.
Dispuesto a salir de esa incomoda situación, se puso de pie y tomo sus cosas.
-Bueno, es hora de que regresemos.
-Si.
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-Y eso es todo.
Itacho asintió ante las palabras de Naruto. Se sentía feliz al saber que su hermano estaba bien. Lo que le intrigaba era aquella chica que apareció de repente. Por mas que pensaba no podía encontrar una razón convincente para que Sasuke la llevara a vivir con el.
-¿Hay algún problema, Itachi?
-No es nada, solo estoy pensando.
-Que bien, pensé que habia algo mal por el rostro tan serio que tenias.
-No pasa nada.-Itachi relajo sus facciones y le dio una ligera sonrisa.
Naruto lo miro por unos segundos debatiéndose en decir algo o no, al final decidió decirlo.
-Itachi. ¿No crees que ya es momento de que le digas la verdad a Sasuke?- Pregunto de forma seria, el pelinegro dejo de sonreír.- El necesita saberlo, no puedes mentirle todo la vida.
-Aun no es tiempo, necesito tener todas las cartas a mi favor antes de hacer un movimiento.-Contesto con tono sereno. El de ojos azules hizo una mueca de desaprobación ante la poca importancia que le daba al asunto.
-Pero Sasuke podría ayudarte. No mereces que tu hermano te odie toda la vida solo porque tu lo proteges.-Replico.
-Lo siento Naruto, se que odias mentir y se que te estoy pidiendo demasiado al ocultarle la verdad a tu mejor amigo, pero entiéndeme. -Le pidió mostrando un rostro sincero.-Solo dame un poco mas de tiempo.
El rubio suspiro pesadamente.
-Esta bien. Mas te vale que no sea mucho.
-Gracias.
-Bueno, me tengo que ir.- Naruto se puso de pie.- Mama me dijo que llegara antes de la cena.
-Saludame a tus padres.
-Claro.
Antes de que se fuera, el pelinegro lo llamo.
- Un favor mas. ¿Podrías vigilar a la chica?
-¿A Sakura-chan?- El rostro del rubio mostro confusión.
-Si.-Confirmo.- Me causa un poco de intriga, intenta averiguar todo lo que puedas de ella y de porque esta con mi hermano.
-No me agrada mucho hacer esto, pero lo hare por ti, se que tienes tus razones.-Acepto con cierto grado de culpa. No le gustaba mentir, mucho menos a sus amigos.
-Gracias Naruto.
-Bueno, me voy. Nos vemos.
Itachi se quedo sentado un tiempo mas hasta que el rubio desapareció por la puerta de salida. El era un buen amigo y le estaba enormemente agradecido por aceptar ayudarlo.
Se puso de pie con una sonrisa y regreso a su habitación.
.
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El sol de medio tarde brillaba en el cielo completamente despejado, los rayos de luz se colaban por el cristal de la ventana de aquella sala, iluminándola. Haciendo que con su luz, aquel lujoso piano de cola color negro brillara.
El sonido de la puerta rompió el silencio de la habitación.
Un joven, de llamativo cabello rojizo, entro por ella.
Habia olvidado su cuaderno de dibujo. Sus ojos marrones escrudiñaron la sala hasta localizarlo en la banca que habia ocupado. Cuando estuvo apunto de salir de ahí, el brillo del elegante piano llamo su atención, sonrió, y con paso calmado se acerco a el. Lo admiro por un tiempo y rozo las teclas con las yemas de sus dedos, unas ligeras notas salieron de estas.
Sasori se sentó en el banco del piano. Hace mucho que no estaba tan cerca de uno. Hace mucho que no tocaba uno.
Sin pensarlo comenzó a tocar su melodía favorita, aquella que le traía tantos recuerdos. De su antigua vida, de su familia, de su niñez,...de Sakura.
Recuerdos felices...recuerdos tristes y dolorosos.
.
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Ambos entraron por la puerta de cristal del edificio donde vivían. Ninguno decía nada. Solo caminaban uno a lado del otro.
Cuando estaban por cruzar la recepción para llegar a los ascensores, la recepcionista los detuvo.
-Uchiha-san.-Llamo una joven, ataviada en un pulcro uniforme azul marino.
-Hmp.-Sasuke se detuvo y la miro.
-¿Puede venir un segundo por favor? Le han traído un paquete y tiene un mensaje.
Sasuke miro por un breve segundo a Sakura, volvió su vista a la recepcionista y asintió.
-Esperame ahí.- Le indico a Sakura señalando la sala de espera. Después se giro siguiendo a la recepcionista hasta su lugar de trabajo.
La peli rosa camino hasta el sofá, pero se quedo parada en medio de la sala, la inspecciono por un segundo y alzo su vista hasta el elegante candelabro que colgaba del techo, se quedo mirándolo por un largo rato, perdiéndose en sus luces, y en el brillo del cristal.
En su ensimismamiento una suave melodía se filtro por sus oídos. Una canción de piano. Cerro sus ojos prestando mas atención a la música. Ella conocía esa canción.
-Liebestraum*...-Susurro abriendo los ojos y perdiéndose en la luz del candelabro.
Sakura...
-¿Te gusta? Sera nuestro nuevo hogar ahora.-Dijo Sasori descubriendo sus ojos, dejando a la vista una gran casa con altos muros alrededor, y de un portón obscuro que no te dejaba ver el interior, pero sobre estos se alzaba como un castillo.
-Es muy hermosa, ...¡Me encanta!- Contesto con una gran sonrisa Sakura volteando a verlo, su vista paseo por la calle en donde estaban.-Este pueblo es muy hermoso ¿no crees? apuesto que a la abuela le hubiera gustado.
El ambiente se torno melancólico y un silencio los sumergió a ambos. La peli rosa se arrepintió de haberlo dicho y arruinar el momento.
-Si... así habría sido.-Susurro Sasori después de unos minutos mirando la entrada de la casa.
Ambos se acercaron hasta la entrada. Una placa de metal a lado de la puerta brillo, y Sakura se acerco para verla. Tenia un inscrito en letra cursiva.
-Mansion Sandred..-Leyó. Quedo pensativa y miro a Sasori buscando una explicación.
-Es un juego de palabras. -Explico.-Mi madre mando a hacerla ya que esta es su casa, decidió ponerla cuando se caso con mi padre y vinieron a vivir aquí. Esta escrito en ingles, "Sand" de arena y "red" de rojo, haciendo alusión a nuestro apellido "Akasuna", que significa Arena roja. Solo que mi madre lo invirtió y junto formando la palabra "Sandred", decía que era mas original y menos obvio.
Sasori hizo una media sonrisa al terminar, su madre solía ser una persona muy animada a la que le encantaban los misterios.
Por su parte Sakura asintió con una sonrisa, recordando a la madre de Sasori y afirmando que seria algo que ella haría.
La señora Akasuna era una persona muy alegre que gustaba de bromear y hacer ese tipo de cosas.
-Entremos.- Sakura salió de su estupor al oír la voz del pelirrojo, viendo como abría la entrada. Asintió, y entraron a su nueva casa.
La casa tenia un considerable terreno, del cual la mayor parte era ocupado por la edificación, sin embargo dejaba un espacio para nada despreciable como jardín.
La peli rosa se sorprendió de ver el pasto verde y podado, flores alrededor del camino de piedra que llevaba hasta la puerta de la mansión y los arboles y arbustos perfectamente cuidados. Todo indicaba que el pelirrojo siempre tenia alguien al cuidado de su mansión.
Observó son detenimiento la gran casa frente a ella. De dos pisos, pintada de color blanca, con una gran puerta de entrada hecha de roble, balcones de grandes ventanales, era una casa muy hermosa. Sasori abrió la puerta principal, dejando que entrara primero. Sakura se quedo en la entrada admirando el interior las paredes color crema, los piso de madera oscura, la escalera de semi-caracol que llevaba a la segunda planta, las lámparas pegadas a las paredes.
Camino explorando mas, abrió de par en par la puerta a su derecha, era la sala, todos los muebles estaban cubiertos por sabanas blancas, los cuadros yacían en el piso también cubiertos, no habia rastro de polvo, pero era evidente que no vivía nadie ahí. Se acerco al mueble mas grande, estaba justo a lado de una ventana que dejaba ver el gran árbol del patio con un columpio. Justo en la ventana se distinguía una mesita con dos sillas frente a ella. Mas a la izquierda de la mesita se encontraba un gran librero, la peli rosa quito la sabana descubriendo en el muchos discos en la parte de abajo del librero. Sakura volteo a ver a Sasori que se encontraba recargado en el umbral de la puerta, observándola.
-¿Tienes un tocadiscos?
Con un gesto de cabeza el pelirrojo señalo a lado del librero, Sakura camino hasta donde le indico, retiro la sabana dejando a la vista un tocadiscos, sobre este estaba colocado un disco.
-Era de mi madre-Sasori camino hasta ella.- Le encantaba poner ese disco.-Sasori lo encendió y pronto una melodía comenzó a sonar por toda la sala.- Era su canción preferida.
Sakura cerro los ojos. Recordaba haberla escuchado tararearla infinidad de veces.
-Siempre se sentaba en esa mesita- Señalo la mesa junto a la ventana.- Le gustaba leer ahí, algunas veces también tejía. Siempre ponía el tocadiscos, la mayoría de veces esta canción.-El pelirrojo guardo un corto silencio y continuo.-Me miraba a través de la ventana cuando estaba sentado debajo de ese árbol. Siempre que volteaba hacia la ventana,... veía el rostro sereno de mi madre, ella siempre me sonreía, en ocasiones ella misma tocaba la cancion en el piano, a mi me gustaba cerrar los ojos y escucharla.
Los ojos de sasori reflejaban tristeza con cada palabra que decía.
-Es Liebestraum (Love Dream) de Franz Liszt* ¿cierto?- Pregunto en un intento de alejar esos recuerdos de Sasori.
-Así es, Liebestraum N.° 3 , fue la canción de la boda de mis padres, por eso mi madre la adoraba.
-Eso es muy romántico.-Sakura lo miro embelesada.
-Supongo.-Sasori se encongio de hombros, luego puso una mueca de picardía, mirándola.- Me permitiría esta pieza mi lady.- Pronuncio elegantemente haciendo una reverencia, y extendiéndole su mano derecha. La peli rosa se sorprendió por el acto, sin embargo sonrió de la misma forma que el.
-Sera un placer.- También hiso una reverencia y tomo su mano. Ambos comenzaron a bailar al compas de la melodía.
-De esta misma forma bailaron mis padres el día de su boda.
-Solo que nosotros estamos bailando solos en esta sala a la luz de ese candelabro.
-No siempre tiene que ser igual, ¿podríamos...-El pelirrojo se interrumpió ladeando su rostro. Sakura lo miro confundida.
-¿hum?
-¿Podríamos imaginar que este es nuestro vals de casados?.-Dijo sorpresivamente Sasori mirándola fijamente. Sakura abrió sus ojos de par en par, sonrojándose extremadamente.
-Ah..mmm... y-yo..-Comenzó a balbucear.
-Solo di si.- Le susurro en su oído. Sujetando mas fuerte su cintura y acercándola mas a el.
-Si...-Susurro enrollando sus dos brazos alrededor de su cuello y posando su cabeza en su hombro. Sasori sonrió. Ambos cerraron sus ojos mientras bailaban, disfrutando del momento.
La canción terminaba.
Una lagrima rojo por su mejilla.
-Oh, no sabia que tocabas el piano, no lo haces nada mal.
El pelirrojo sorprendido dejo de tocar y limpio discretamente su mejilla.
-No es gran cosa...¿Que te trae por aquí Deidara?-Pregunto mirando al rubio que estaba parado en la entrada.
-Te estaba buscando, ¿Qué haces aquí? las clases terminaron.
-Olvide mi cuaderno. -Sasori se alejo del piano y mostro el objeto.-Cuando estaba a punto de irme note el piano y no pude evitar acercármele.
-Humm..-Deidara hecho un vistazo a el piano.
-¿Para que me buscabas?
-¡Cierto! -El rubio volvió su atención a el.-Quería invitarte a una exposición en el museo hoy, ¿vienes?
-Claro.
.
Sakura
Sakura.
-¡Sakura!
-¡¿Qué sucede?!- Pregunto alarmada la peli rosa ante el grito de Sasuke.
-Eso mismo pregunto, ¿porque te haz quedado ahí parada viendo hacia el techo? ¿Por qué estas llorando?-Pregunto preocupado sujetándola de los hombros y mirándola fijamente.
-¿Ah? - Sakura se toco las mejillas, efectivamente habia lagrimas en ellas.-Yo no se.
-¿Recordaste algo?
-Si.-Afirmo al volver completamente en si.
-Sera mejor que entremos.
.
-¿Que recordaste?- Fue lo primero que dijo el pelinegro cuando entraron al departamento.
-Recordé un lugar, puede ser una pista para saber quien soy.-Ambos se sentaron en el sofá.- El libro..
-¿Que libro?
-Tu álbum de fotografías. Préstamelo.-Le pidió de forma ansiosa. Sasuke frunció el ceño.
-¿Que hay con el?
-Recordé una mansión.- Le dijo impacientemente.- La mansión Sandred, esta en una foto de tu álbum, yo viví en esa casa.
-Hmp.-El Uchiha asintió y con pesar fue por el álbum. Al dárselo Sakura rápidamente busco la fotografía y se la mostro. Sus ojos se abrieron ligeramente y sintió un nudo en el estomago. Esa era...
-¿Sabes donde esta?
-Si.-Las facciones del azabache se endurecieron al contestar.
-Vayamos a verla.-Pidió la peli rosa con un deje de desesperación.
-Ya no esta, fue destruida. Ahora están construyendo un centro comercial en su lugar. Es de donde saliste.
Sakura hizo una mueca y comenzó a jugar con sus manos nerviosamente. Una imagen vino a su mente.
- ¡El candelabro!
-¿Que candelabro?
-El que esta en la recepción. Ese mismo candelabro estaba en mis recuerdos.
El azabache asintió.-Bueno, vayamos a investigar.
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-¿De donde sacaron ese candelabro?-Pregunto rudamente Sasuke al gerente de su edificio.
-Ah, bueno se compro en una subasta de antigüedades.-Contesto el hombre, con cierto disgusto por el tono demandante del Uchiha, ¿acaso todos los Uchiha eran iguales?.-Ese candelabro es especial, solo existieron dos iguales. Uno esta en el castillo de la reina en Inglaterra y el otro esta aquí.
-¿Sabe de donde salió?-Pregunto mas amablemente Sakura.
-Fue subastada con otras cosas de una mansión sin dueño de konoha.
-¿Quienes eran los dueños de dicha mansión ?
-No tengo idea, hace diez años el antiguo ministro decidió subastar todo lo que tenia adentro debido a que ya casi estaba en ruinas, esa mansión llevaba sin ser reclamada durante casi cien años. Solo se sabia que la mansión tenia por nombre Sandred, pero nunca supe del nombre de los dueños-Sakura y Sasuke se miraron fugazmente.-Lamento no serle de gran ayuda señorita.
-Gracias.-Dijo Sakura desanimada. Seguían en el mismo lugar. Sin saber nada.
-Claro.
Ambos regresaron a su departamento.
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-¿Recuerdas ese apellido? ¿Algo?
-Es un juego de palabras...-Contesto la peli rosa perdida en la mesita de centro de Sasuke.- O eso me decía Sasori. "Sand" de arena, "red" de rojo.
-¿Arena roja?.-El pelinegro comenzó a buscar alguna conexión entre las palabras.
-Es una pista.-Recordó Sakura.- Era parte de su apellido o algo así.
El azabache se dio cuenta del estado deprimido de Sakura. Le habia afectado mas de lo que creía el hecho de tener una pista que no los llevaba a nada.
-¿Al final seguimos igual, eh?-Comento mirándolo.
-Es una buena pista, solo dejame estudiarla un poco mas. Pronto descubriremos los orígenes de esta mansión.-Le aseguro Sasuke en intento por animarla.
-Esta bien, gracias Sasuke-kun.-Sakura le dio una leve sonrisa. Estaba feliz de tener al Uchiha a su lado.
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-Sakura.
Sasori se encontraba leyendo el diario sentado en su escritorio. Ya era de noche y podía ver la luna desde su ventana. Sus ojos se enfocaron en la muñeca de porcelana vestida de blanco, de largos caireles color rosa y con enormes ojos color jade, que descansaba sobre el escrito justo a lado del diario. Estiro su mano y le acaricio el rostro.
-Sakura. Pronto, muy pronto estaremos juntos.-Susurro.- Una vez que te encuentre te llevare conmigo y seremos felices. Para siempre. ¿Por qué sabes una cosa?-Le sonrió a la muñeca- Ya encontré tu cura. He cumplido con tu deseo.
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Sakura se encontraba dando vueltas en su cama. Tenia los ojos cerrados de su frente brillan pequeñas gotas de sudor. Estaba teniendo una pesadilla.
¡Suélteme! ¡Suélteme!
¡Callate! ¡Eres una vil ladrona! ¿y sabes que les pasa a los de tu clase? Se pudren en un calabozo.
¡¿Que sucede?!
Esta niña ladrona, me ha robado manzanas.
¡Déjeme!
¡Suéltela!
Lo siento señora pero no puedo, es una ladrona y tiene que ser castigada. No es la primera vez que lo hace, es una callejera que vaga, por aquí.
Que la deje. Tome, le pago lo que se robo.
Tsk. No se que pretende ayudando a basuras como ella, nunca cambian.
¿Cómo te llamas?
Sakura dio una vuelta mas en la cama, su rostro tenia una expresión de sufrimiento.
No lo se. No tengo un nombre.
Huum, te llamare Sakura, si, partir de ahora tu nombre es Sakura.
¿Sakura? ¿Cómo los arboles?
Si... Te pareces a los arboles, con tu hermoso cabello rosado y esos ojos verdes.
El sudor ahora también recorría su cuerpo. Inconscientemente apretaba las sabanas de su cama.
¿Cómo te llamas?
"Sakura, partir de ahora eres Sakura"
La peli rosa se levanto de golpe empapada de sudor.
-Mi nombre... no es Sakura.
Susurro en medio de la oscuridad de su habitación.
.
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Liebestraum* : Sueño de amor. Palabra alemana compuesta por :Liebe: amor; Träume: sueños. Forma singular: Liebestraum.
Liebestraum (Love Dream) de Franz Liszt*:Es una serie de tres obras para piano solo de Franz Liszt. Fueron publicadas en 1850. A menudo se utiliza el término para referirse específicamente al tercer Liebestraum, (Liebestraum N.°3)que es el más famoso de los tres. Originalmente los tres Sueños de amor fueron concebidos como canciones sobre poemas de Ludwig Uhland y Ferdinand Freiligrath. El tercer nocturno habla sobre el amor incondicional y maduro. Aquí un fragmento del poema que encontré:
"¡Oh, ama, ama mientras puedas!
¡Oh, ama, ama mientras te guste amar!
Llegará la hora, llegará la hora
en la que sobre las tumbas te lamentarás."
Ferdinand Freiligrath
.
Yo!
Bueno , ¿que les pareció el capitulo? Ya saben que me encanta leer sus teorías y opiniones :* 3. Les recomiendo escuchar la canción, pueden encontrarla en YouTube, para que sientan los feelings :´v.
En fin, comienzan a destaparse las cosas.
Respuestas:
Mariana989: Hola! Gracias por los dos reviews xD, fueron inesperados, nunca pensé que mi historia causaría eso :p, gracias o. Debo decirte que me hicieron muy feliz tus comentarios :*. Jajaja, Si Izanagui es tan "buen padre" (.-.) , Kaguya fue feliz al menos. En el tema de Sakura...ya pronto revelare como conoció a Hagoromo. Quizá en el próximo. Acertaste en todos los adelantos, excepto en el del baile, sorry :´v, pero fue Sasori. Me gusto tu teoría, temo decir que si esta un poco alejada de la realidad :(, aunque me pareció muy interesante , empiezo a sentir que la verdadera explicación de ese asunto es menos impactante :´v, pero bueno, ya que :v. jaja No creo que sea una completa locura xD, me gusto, y entiendo lo de las causas del insomnio ;). Yo escribo mayoritariamente de noche cuando no puedo dormir, así que si tu estas loca, yo estoy mucho mas :p. Gracias por compartir esto conmigo :-3. }Esperare tu comentario para este. Saludos y besos! :*
tatutu: Hola! Gracias por tus comentarios :D. Si, Kaguya solo quería ser feliz, lo fue solo que le duro poco :v. Wow, si que eres paciente, no te preocupes no hare eso :), conozco ese amargo sentimiento así que no pienso hacerlo :´v.( me lo prometí a mi misma :p). Gracias por tu apoyo aquí estaré esperando verte hasta el final :D. ¡Eso es tu puedes, yo te mando buenas vibras! :D. Gracias, me esfuerzo para hacerlo lo mas entendible posible. Ok. Saludos, estaré esperando tu comentario sobre este. Nos vemos! Besos :*
Datos:
-Todo sucede en un mismo día. La parte del recuerdo del baile es en el mismo momento. 3
-En el capitulo V: Sakura hace mención que le produce cierta sensación el candelabro cuando lo ve por primera vez.
-En el capitulo VIII: Se muestra parte del recuerdo de la mansión debido a la fotografía y Sakura comienza a sospechar que es importante, sin embargo en el capitulo IX, Sakura menciona que Sasuke guarda el álbum y se rehúsa a seguir hablando del tema. Esto es debido que le trae malos recuerdos. Como lo vemos en este capitulo en su reacción cuando ve la foto de la casa de la que hablaba Sakura.
-Capitulo X: Naruto cuando estaba preocupado de Sasuke hace mención sobre que le diaria a Itachi, esto debido a las visitas que este le hace al hermano de í vemos mas sobre la verdad de Itachi, aparece un nuevo personaje, Izumi Uchiha. ¿Qué mas secretos tendrá Itachi?
-Naruto nota sobre los sentimientos crecientes entre Sasuke y Sakura. Se ven sus sospechas desde el capitulo XII.
-En el capitulo 13.5, Sakura le dice su deseo a Sasori, que es ser una humana normal. En este capitulo el pelirrojo dice que ya encontró la forma de cumplírselo, ya que se lo habia prometido el capitulo 14, Sakura le promete a Sasuke hacerlo feliz, en este capitulo lo reafirma y también en ese capitulo ella la habla sobre Sasori. Ella ya recuerda como es físicamente. Sasori mostrando su lado crazy :v. y su lado tierno :-3
-Aparece el que esta detrás de todo Madara, Orochimaru y su equipo se acercan. Karin esta en la mira ahora ¬_¬.
-Un nuevo recuerdo aparece. ¿Cuál será el verdadero nombre de Sakura? ¿Como le afectara esto a la peli rosa
Bueno eso es todo, ¡Muchas gracias por su apoyo!. Nos vemos en el próximo.
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