¡Hola!
Yo de nuevo, una disculpa por la tardanza. T-T
Soy la peor de las escritoras por haber tardado tanto después de que dije que ya no lo haría. ¡Lo siento! Espero no me odien. :´v
Se me complico un poco este capitulo debido a que me estuve debatiendo entre si hacerlo un especial sobre el pasado de Sakura o dejarlo como un capitulo normal. Al final decidí dejarlo como un capitulo normal y agregue otras cosas.
En fin no las molesto mas, ¡Disfruten!
Los personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto, la historia es totalmente mía.
.
Capitulo XVI
.
Pasado
.
.
.
De acuerdo, "querido diario".
Ya que serás mi confidente y prácticamente en estas paginas estará escrita mi mismísima vida, debo contarte... o bueno... comenzar a escribir todo desde el inicio.
En primer lugar...mi verdadero nombre no es Sakura...
El nombre "Sakura", me lo otorgo una joven mujer llamada Nariko. Durante mucho tiempo olvide esto, también la olvide a ella y la vida que me dio, lo recordé después de enfrentarme a la noticia de que soy inmortal, pero eso es algo que contare mas adelante.
Todo en orden y a su debido tiempo.
Yo aun no conozco mi verdadero nombre. Lo olvide completamente.
Antes de Nariko-san, yo era una niña normal, con una vida normal. Tenia una madre y un padre que, aunque no recuerdo sus rostros ni mucho de ellos, se que me amaron mas que nada en el mundo. Yo era todo para ellos y ellos eran todo para mi. Éramos una familia feliz... Se que lo éramos. Sin embargo esa felicidad no duro demasiado, como todo en mi vida.
Mis padres encontraron algo muy valioso, una joya invaluable. Un collar que le perteneció a una princesa... o eso decían. La piedra que colgaba del grueso hilo de seda era de una gema de hipnotizante color verde que los maravillo, a si que decidieron crearme un regalo con ella, pues mi cumpleaños estaba próximo. Iba a cumplir siete años.
Le dieron forma a la gema creando un cristal alargado con un extremo en punta, que formo parte de un collar, ese era un encargo especial para alguien que después yo conocería, y fue quien me conto todo esto, Hashirama Senju y su esposa Mito Uzumaki. Con el resto de la piedra sobrante iban a realizar mi regalo, pero yo nunca pude saber que era.
Tiempo antes de que yo cumpliera siete años, unos bandidos atacaron nuestra casa, querían aquella misteriosa reliquia. Mis padres lucharon contra ellos pero eran demasiados, al final enfocaron todos sus esfuerzos en lograr que yo sobreviviera.
Mi padre se sacrifico para que mi madre y yo pudiéramos huir, ¡Corre! ¡Huye!, esas son las palabras que mas recuerdo de el.
Los atacantes nos notaron y comenzaron a perseguirnos por un bosque, al ver que no quedaba escapatoria mi madre me empujo cuesta abajo de un pequeño barranco. Puedo recordar borrosamente la sonrisa triste en su rostro cuando me tiro, puedo escuchar mis infantiles gritos por pedirle que no me dejara sola y puedo escuchar retumbar en mi cabeza sus ultimas palabras para mi..."Vive, por favor hazlo por nosotros".
Termine lastimándome por la caída, nada grave, quería volver y ver a mis padres, pero un grito de dolor me detuvo. Un grito de muerte exhalado por mi madre y en ese momento mi cuerpo se paralizo y solo sus palabras retumbaron por mi cabeza "Vive", ¡Corre! ¡Huye! .
Y así lo hice. Corrí con los ojos inundados en lagrimas por todo el bosque en busca de una salida, ya no tenia padres, me habia quedado completamente sola.
Recuerdo haber tropezado varias veces, ensuciando mi ropa, rasgándola y perdiendo mi calzado, caía pero seguí levantándome. Hasta que tropecé, cayendo en la orilla de un rio y una figura apareció ante mi. Era de noche y solo veía su sombra, llevaba una mascara que le tapa el rostro. La sombra se quedo inmóvil frente a mi y me miro por un largo tiempo, en ese momento supe que mi vida habia acabado.
"¿Encontraste algo, Haku?" Recuerdo que alguien mas entre los arboles le hablo. Haku, se giro un instante hacia la dirección de la voz y luego volvió su mirada hacia mi.
"Encontré a la niña". Le informo.
"Hazte cargo, ya me quiero ir", y esa fue mi sentencia de muerte.
"Como ordene Sabuza-sama" . Después de eso sentí un duro golpe en mi cabeza, escuche los pasos alejarse y termine en la oscuridad.
Desperté con el amanecer del día siguiente, estaba viva. No recordaba nada, me dolía la cabeza y el cuerpo, pero estaba viva.
Aquella persona, de nombre Haku, me habia perdonado la vida. Esa fue la primera vez que vi la muerte de cerca.
Después de eso termine vagando sin memoria por mucho tiempo por el bosque, entre aldeas y aldeas hasta que termine en el pueblo en donde conocí a Nariko-san.
Una amable mujer que no podía tener hijos.
.
.
-¡Suélteme! ¡Suélteme!-Forcejeaba una niña de cortos cabellos rosas, su apariencia era sucia y vestía un kimono desgastado, estaba descalza. La menor era retenida del brazo por un robusto hombre. Era el dueño del puesto de manzanas del mercado.
Estaban parados en medio del mercado de la aldea y algunas personas miraban con curiosidad el escandalo.
-¡Callate! eres una vil ladrona ¿y sabes que les pasa a los de tu clase? -Le hablo muy de cerca el enfurecido hombre.-¡Se pudren en un calabozo!
-¡¿Qué sucede?!-Intervino una joven mujer de lindos rasgos ataviada en una sencilla yukata color gris. Su expresión era molesta, y apretaba fuertemente la canasta en sus manos, habia sido atairada al lugar por los gritos y al llegar se enfureció al ver la escena.
-Esta niña mugrosa me ha robado.-Contesto el hombre zarandeando a la niña.
-¡Déjeme!-Se quejo intentando escapar.
-Suéltela.-Pidió la mujer mirando seriamente al hombre con sus ojos cafés.
-No puedo-Se negó el hombre.- Es una ladrona y tiene que ser castigada. Solo es una vil callejera que vaga por aquí.-Comento con desprecio.
-¡Que la deje!-Ordeno molesta y metió la mano en su canasta sacando un pequeño costal de arroz.- Tome, le pago lo que se robo.
El hombre miro lo que le ofrecía la mujer.
-Tsk. -Le arrebato el costal y soltó fuertemente a la niña haciendo que cayera de cara al suelo.-No se que pretende ayudando a basuras como ella.-Le echo una mirada de asco a la niña que intentaba levantarse con dificultad, escupió un poco y musito.- Nunca cambian.
La mujer vio con enojo al hombre mientras se iba y prontamente se agacho para ayudar a la niña a levantarse.
-¿Estas bien?-Pregunto de forma maternal.
La niña guardo silencio y solo la miro. La mujer se sorprendió por los lindos ojos verdes de la niña, nunca habia visto ojos tan bonitos. A pesar de la mugre podía notar que la pequeña era muy bonita, sentía un poco de pena que siendo tan joven tuviera que vivir en las calles.
-Mi nombre es Nariko -Se presento pero la peli rosa no reacciono-¿Quieres acompañarme?, traigo un poco de pan, ¿ gustas?-Le ofreció una rebanada de pan. La niña se mostro reticente y dio un paso atrás pensando en huir.-Vamos, no te hare daño, esta recién hecho.-La castaña le sonrió y le tomo la mano llevándola a una banca echa de tabla que se encontraba cerca.
Ambas se sentaron y la castaña le ofreció el pan que con cierta desconfianza la niña tomo y luego comenzó a devorar.
-Entonces... ¿es cierto que robaste?-Pregunto sutilmente viendo como la pequeña estaba apunto de terminar la pieza de pan.
-No.-Susurro débilmente dejando de comer, la mujer la miro suavemente.-Esa manzana se cayo del suelo... yo solamente la recogí... -La pequeña miraba fijamente el pan entre sus manos.-pero tenia mucha hambre... así que no podía dejarla..-Unas lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas hasta caer en sus manos.-Yo no quería robarla.
La joven mujer la miro con lastima, sentía unas enormes ganas de abrazarla y consolarla. Pero solo se limito a posar una mano en su espalda.
-Esta bien, yo te creo.
-¿Enserio?-La niña la miro con esperanza aun con lagrimas en sus verdes ojos.
-Si. -Aseguro en una sonrisa.-Ahora dime, ¿por que estas sola en la calle?
La peligrosa dudo un momento y poso sus ojos en los arboles frente a ella.
-Yo... desperté en el bosque, cerca de un rio, me dolía mucho la cabeza y tenia heridas en las rodillas, no recordaba porque estaba ahí y ...-sus ojos se perdieron en la lejanía mientras que sus infantiles manos se volvieron puños- no recuerdo nada mas, mi casa, mis padres, ni siquiera mi nombre.
La castaña se sintió profundamente triste por la desgraciada vida de la pequeña peli rosa.
-Lo siento tanto.-Le palmeo la espalda.- ¿Cuántos años tienes?
-Siete, tengo siete años. -Contesto rápidamente.-llevo vagando como tres meses por bosques y aldeas lejanas... hasta que llegue a este pueblo.
-¿Has estado viviendo en las calles desde entonces?
-Si..
Nariko la miro y tomo una decisión. A su parecer la pequeña era una niña buena y bastante inteligente, no le parecía justo que alguien así sufriera tanto. Ella siempre quiso una hija pero la vida no se lo permitió, ahora después de un tiempo de haberse resignado a nunca poder ser madre, el destino le ponía a una dulce niña frente a ella. Era una señal.
-¿Te gustaría venir a vivir conmigo?
La peli rosa abrió sus ojos muy grandes ante sus palabras y la miro.
-¿Por que?
-Porque yo creo que eres una niña buena y mereces una buena vida, ¿te gustaría que yo fuera tu mama?-Le hablo dulcemente acariciándole la mejilla. A la pequeña se le inundaron los ojos.
-¿Esta hablando enserio?-Pregunto con una sonrisa esperanza abriéndose paso por sus rostro.
-Si.-Le sonrió Nariko de forma maternal.
-¡Si, me gustaría.!-Acepto en una sonrisa y se lanzo a sus brazos.
-Bien vamos a mi casa.-La castaña se puso de pie y le tendió una mano. La pequeña la miro dudosa.
-No tengo un nombre. -Musito.
-Huum,-Adopto una pose pensativa y un árbol de flores de cerezo entro en su campo de visión, sonrió y asintió.- Te llamare Sakura, si, a partir de ahora tu nombre es Sakura.
-¿Sakura? ¿Cómo los arboles?-Pregunto señalando el respectivo árbol.
-Si-Afirmó- Te pareces a esos arboles, con tu hermoso cabello rosado y esos ojos verdes. Eres tan bonita y fuerte como los arboles de cerezo.
La pequeña, recién bautizada Sakura, sonrió ampliamente.
.
.
Nariko-san era una persona muy amable, estaba casada con un hombre de aspecto gruñón llamado Ren. Ella deseaba ser madre pero le habían dicho que no podía tener hijos, así que al conocerme decidió darme una oportunidad y me acogió como su hija. Ella me dio una nueva vida, una nueva casa, una nueva familia y un nuevo nombre. Sakura, como los árboles que solo florecían en primavera.
.
Una vez llegado a la casa. Nariko se dedico a bañar y arreglar a Sakura para poder presentársela a su esposo y lograr convencerlo de adoptarla como su hija.
-¡No!, ¿Cómo se te ocurre traer a ese callejera? -Se negó con el ceño fruncido su esposo ante la noticia. Era un hombre igualmente joven, delgado, de piel tostada debido a su trabajo como leñador, con corto cabello negro y ojos verde bosque.-No sabes las mañas que trae.
-Po favor cariño, ella es una niña buena-Insistió mirando a Sakura que se encontraba sentada en una mesa alejada de ellos-. Es muy inteligente y muy dulce, enserio me gustaría que fuera mi hija.
-Nariko..
-¿Por favor?-Suplico mirándolo directamente a los ojos. El hombre suspiro, no podía negarle nada a su mujer, la amaba demasiado.
-Esta bien, -Acepto y miro a la niña. No confiaba en ella, y no le gustaba en lo absoluto, solo lo hacia por hacer feliz a su esposa ya que no la veía tan alegre desde que se entero que no podía tener hijos.-Solo espero que no nos arrepintamos después.
Nariko le sonrió.-Gracias, se que no lo haremos.
Ambos se acercaron a Sakura. El hombre con rostro serio y la mujer con una sonrisa.
-Estarás aceptada como parte de esta familia solo espero que no nos decepciones. -Puntualizo el hombre rudamente.
-No lo hare.-Contesto la pequeña peli rosa segura.
.
.
-¿Adonde vamos? Nariko-san.-Pregunto la pequeña peli rosa. Estaban caminando por un sendero del bosque sujetadas de la mano.
-Llamame mama.-Replico fingiendo molestia la castaña. Sakura asintió nerviosa. Llevaba cerca de un año viviendo con su nueva familia y aun no se acostumbraba a llamarle mama. A su esposo, no le gustaba que le dijera papa, así que le decía Ren-san
-Mama.-Corrigió.
-Iremos a ver a la curandera.-Explico señalando una pequeña casa de madera que apenas se podía vislumbrar entre los arboles.
-¿Por que?- Cuestiono con preocupación.- ¿A caso se siente mal?
-No, nada de eso.-Negó rápidamente.-Solo me siento...cansada.-Menciono restándole importancia Nariko.
-Yo no quiero que enferme.-Expreso Sakura con tristeza. La mujer se enterneció y le dio una sonrisa, acariciando su cabello.
-No te preocupes, no lo hare.
Sakura asintió y ambas llegaron a la casa de la curandera. Una vez ahí, una anciana las recibió. Le indico a Nariko que entrara a un cuarto y dejo a la peli rosa sola sentada afuera pidiéndole que la esperara.
-¿Que te dijo la curandera, mama?-Pregunto ansiosa Sakura cuando la castaña salió. Nariko le sonrió y se agacho a su altura.
-Veras...-Tomo una de sus pequeñas manos y la coloco en su vientre y sonriendo le dio la noticia.-Tendré un bebe.
-¿Un bebe?-Dudo con sus ojos abiertos mirando donde estaba su mano.
-Si, tendrás un hermanito o hermanita. -Afirmo con una gran sonrisa.-Lo querrás y cuidaras mucho,¿ verdad?
Sakura abrió sus verdes ojos y miro su mano. Una gran sonrisa también se abrió paso por su rostro.
-Si.
.
.
-¡Mama! ¡mama!
-Esta bien, Sakura.
-Ya falta poco.
-Es un niño.
-Es muy lindo, ¿verdad, Sakura?-Le dijo suavemente la castaña enseñándole el rostro del recién nacido. Los ojos de la peli rosa brillaron al ver al frágil bebe de finos cabellos cafés y mejillas sonrosadas. Asintió embelesada.
Ren, su esposo, miro al niño con un profundo orgullo. Al fin podía tener un hijo suyo entre sus brazos.
- Su nombre será Hotaro.-Anuncio la madre.
.
.
Sakura se encontraba recogiendo flores cerca del rio con su pequeño hermano de cuatro años.
-Onee-chan, mira, es muy bonita verdad?-Exclamo sofriendo el pequeño son su infantil voz extendiéndole una pequeña flor color morada.
-Si, muy bonita.-Aseguro la peli rosa en una sonrisa.
-Se la daré a mami.-El pequeño la guardo en la cesta llena de flores que llevaban.
-Bien, volvamos a casa, Hotaru-chan.
.
-¡Hotaru, Sakura! ¡ya les he dicho que no lleguen tarde para comer!.-Reprendió la castaña sosteniendo una cuchara en su mano derecha.
-Lo siento.-Dijeron los niños al unísono. Su madre solo sonrió.
-Esta bien, lávense las manos que pronto llegara papa.
-¡Si!
-¡Papa!-El pequeño Hotaru salió corriendo a recibir a su papa cuando escucho el sonido de la puerta.-Bienvenido.
-Bienvenido cariño.-Lo recibió su esposa desde la cocina donde se encontraba con Sakura acomodando la mesa.
-Estoy en casa.-Respondió levantando en brazos a su pequeño hijo, y dirigiéndose a la cocina. Al entrar miro a la peli rosa por un segundo.
-Bienvenido a casa-Le dijo Sakura nerviosa sin mirarlo.
-Ah.
La relación entre Sakura y Ren habia mejorado aunque aun no la aceptaba como su hija completamente.
.
.
La lluvia repiqueteaba con fuerza sobre la tierra.
Nariko corría apresuradamente entre el bosque bajo la lluvia. Estaba buscando a Sakura. La peli rosa habia salido por una hierbas para el té, cuando comenzó a llover y aun no volvía. Ella, preocupada, salió a buscarla dejando solo al pequeño Hotaru que dormía.
-¡Sakura!
Llevaba buscándola por diez minutos y aun no sabia nada de ella.
-¡Mama!
Escuchó un grito cerca del rio y salió dispara hacia ahí. Cuando llego se encontró a Sakura atorada entre unas rocas, en medio del rio que cada vez crecía y se volvía mas violento, se sujetaba fuertemente para que no se la llevara la corriente.
-¡Mama!-Empezó a gritar Sakura cuando la vio llegar.
-¡Sakura!-La castaña fue en su auxilio. Se sumergió entre las turbias aguas, tenia mas corriente de la que imagino. Con dificultad camino hasta ella.
-Sujeta mi mano.-Le indico estirando su brazo hacia ella mientras que con el otro se sujetaba en un tronco que habia sido arrastrado por la corriente terminando atascado entre dos rocas.-Vamos, Sakura.
-S-si...-Con dificultad la peli rosa se acerco hasta ella, hasta tocar sus dedos, y al tomar por completó su mano se sintió segura.
-Ya estas bien.- La castaña la jalo hasta situarla en el tronco y caminaron sujetándose de el hasta la orilla. Sin embargo el tronco se rompió antes de que Nariko llegara a la orilla y fue arrastrada por el rio.
La peli rosa abrió sus ojos de par en par.-¡Mama!
-¡Nariko!
Ren grito desesperado cuando vio a su esposa siendo arrastrada por la corriente, comenzó a correr rio abajo para salvarla. Habia llegado corriendo ahí cuando su pequeño hijo le informo al llegar a casa ,que su madre habia salido a buscar a Sakura. Después de correr por el bosque las localizo, encontrándose con esa escena.
Nariko era arrastrada por la corriente, luchando por no ahogarse. El se lanzo al rio cuando pensó que podía alcanzarla, sin embargo solo pudo rozar sus ropas. Salió del agua para correr hasta donde pudiera alcanzar. AL localizarla de nuevo, se percato que ella ya esta inconsciente. Logro atraparla cuando ella se acerco a la orilla, le golpeo el pecho y le dio respiración de boca a boca hasta que ella volvió a respirar.
-Cariño.
-Ya estas bien, ya esta bien.-La abrazo.
Todos regresaron. Sakura estaba aliviada cuando vio a su madre en brazos de Ren,. Al divisarla, el pelinegro la miro con rencor en sus ojos verdes.
Después de eso, Nariko contrajo una enfermedad por su exposición a la lluvia. Hasta que fue empeorando terminando con ella en cama.
Un mes después ella ya casi estaba muriendo, estaba pálida y mas delgada debido a que no podía comer debidamente por sus contantes ataques de tos.
-Perdoname...-Se lamento entre tosidos. Era de noche y todos estaban en su recamara con la vieja curandera, debido a que su estado habia empeorado.- Ren... Hotaru-chan, perdoname por no estar contigo. -Las lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas y también por las mejillas del pequeño y de la peli rosa.-Cariño, prometeme que los cuidaras, a el y a Sakura.
-Nariko, no digas tonterías.-Le dijo, sosteniendo su mano-Estarás bien.
Ella negó con dificultad y volvió a toser.
-Por favor, prométemelo.-Suplico
-Te lo prometo.-El pelinegro le sujeto mas fuerte su mano. Sus ojos verde bosque reflejaban dolor.
-Gracias.-Nariko sonrió, después cerro los ojos quedándose quieta. Los ojos de Sakura se abrieron de par en par, el pequeño Hotaru comenzó a llorar mas fuerte. La curandero solo cerro los ojos, y Ren comenzó a gritar desesperadamente.
-¿Nariko? ¡Nariko!-La comenzó a sacudir.
La curandera poso una mano sobre su hombro y negó con la cabeza. Y el profirió otro grito de dolor y comenzó a llorar. Junto con los niños.
Ella habia muerto.
.
Poco tiempo después de haber llegado a vivir con ellos y ante la tensa relación que yo tenia con Ren, mi nueva madre recibió la noticia que tendría un hijo. A pesar de eso, ella no me abandono y siguió queriéndome como una hija. Mi nuevo hermano se llamo Hotaru, era un lindo niño de cabello liso y castaño como su madre y de grandes ojos verde bosque como su padre. Todos eran felices, hasta que...cuando yo tenia trece años me vi enfrascada en otro incidente con la muerte, de la cual Nariko-san me salvo. Ella murió un mes después...por mi. Y comencé a vivir con la culpa de haber sido la causante de su muerte y acompañado del resentimiento de Ren.
.
Desde entonces Ren culpo a Sakura de la muerte de su esposa. Sin embargo, debido a la promesa que habia hecho y por su memoria siguió permitiéndole quedarse. Pero el la traba como una simple criada.
Sakura se hizo cargo de su hermano y la casa, tomando el lugar de su madre.
-Ren-san, bienvenido.
-Alejate de mi.-Profirió con odio el pelinegro al verla. La peli rosa retrocedió y volvió a la cocina.
-Padre, Bienvenido.-Saludo Hotaru, de ahora diez años.
-Hola, Hotaru.-El pelinegro miro a su hijo, se parecía mucho a su madre, con sus cabellos castaños y grandes ojos, solo que en ves de cafés eran tan verdes como los suyos. Hotaru era el único recuerdo que tenia de su esposa.
.
-¡Eres una inútil!- El pelinegro volcó la mesa, la peli rosa dio un respingo. Habia roto sin querer una cantimplora de agua en los pies de su padre adoptivo.
-L-lo s-siento-Tartamudeo, agachándose para recoger los restos de la cantimplora de barro.
-Porque no moriste tu en lugar de Nariko.-Escupió pateando los restos de barro frente a ella y saliendo de la casa dando un portazo. La peli rosa se quedo paralizada en su lugar.
-Onee-chan...
Hotaru llego a su lado y comenzó a recoger los trozos de la cantimplora.
-No llores Hotaru-chan.
-Pero Onee-chan... tu eres la que esta llorando.-Profirió con confusión y mirándola con tristeza.
-Tienes razón, lo siento.-Se limpio las mejillas forzando una sonrisa.-Hay que recoger todo, antes de que padre vuelva.
.
La puerta de sonó, estaba a punto de anochecer, el sol comendaba a ocultarse. Ren abrió la puerta encontrándose con un robusto hombre, vendedor de collares en el pueblo, sujetando de un brazo a Sakura.
-La cache robando.-Anuncio con desagrado zarandeando a la peli rosa.
-Eso no es cierto- Se defendió mirando a su padre con suplica e intentando zafarse del agarre.-Es un malentendido.
-¡Que malentendido ni que nada! -Rugió el vendedor.-Yo vi como te ibas con el collar. Si no fuera por que te alcance seguro te lo robas.
-¡Solo lo estaba mirando!, iba a devolverlo pero alguien me empujo y se me resbalo de las manos, ¡yo solo lo estaba recogiendo!-Sakura gritaba con desesperación hacia los dos hombres para que le creyeran.
Hotaru se acerco por el ruido y comenzó a ver todo escondido detrás de una mesa cerca de la puerta.
-Esos son puras excusas. Los ladrones como tu siempre las ponen.
-¡Créame! Le estoy diciendo la verdad...Por favor... ¡créame!-Sakura logro zafarse del agarre y se acerco suplicándole a su padre.
-¡Cállate! ¡No te hagas la tonta conmigo! Se que fuiste tu -El vendedor volvió a sujetarla y empezó a gritarle. - ¡Eres una maldita ladrona!
Ren se mantenía inexpresivo.
-¡Créame! ¡estoy diciendo la verdad, por favor!- Ella volvió a suplicar, sus verdes ojo habían comenzado a inundarse.
Ren estiro su mano hasta alcanzar el brazo de Sakura y la jalo bruscamente-Yo me hare cargo.
El robusto vendedor, escupió con enfado a un costado y asintió.-Mas le vale darle un merecido castigo a esta ladrona, ¡ya sabia yo que era mala idea recoger a niñas como ella, solo traen problemas!-Volvió a escupir y apunto con su dedo a Sakura-¡No vuelvas a acercarte a mi tienda!
El hombre se fue molesto gritando improperios.
Ren arrastro a Sakura adentro de la casa. Hotaru al verlos salió de su escondite, viendo como arrastraba a su hermana por el pasillo directo al sótano.
-Sakura, sabia que por mas que hicieras, tarde o temprano sacarías tu verdadera naturaleza. -Comento con desdén.
-¡Yo no lo hice!- Comenzó a defenderse a gritos, con su rostro bañado en lagrimas.-Ren-san, por favor, creame.
El la ignoro mientras la arrastraba por las muñecas hacia la puerta de madera escondida al fondo del pasillo, en lo mas profundo de la casa.
A Sakura, un sentimiento de miedo la ataco profundamente. Odiaba ese lugar, era húmedo, frio y mohoso, tenia ratas y arañas. No era la primera vez que estaba ahí, su padre siempre la encerraba ahí como castigo cuando hacia algo mal.
-¡No!-Sakura grito fuertemente - ¡ Por favor! ¡Estoy diciendo la verdad! ¡ Créame!- Sakura dio un lastimero grito mientras lloraba, y forcejeaba para soltarse del agarre de Ren. El le apretó el brazo con mas fuerza y ella gimió por el dolor, el pelinegro apresuro su paso, abrió la puerta de pesada madera. Forzó a la peli rosa a entrar y cero con llave. Comenzaron a bajar por unas viejas escaleras de piedra. El cuarto estaba completamente oscuro y era muy frio.
-Onee-chan...-Hotaru presenciaba todo con impotencia y miedo por su hermana. Habia intentado anteriormente evitar que su padre la encerrara ahí, sabia que a Sakura le daba miedo ese lugar, pero su padre siempre lo amenazaba con que no se acercase o si no también lo encerraría ahí. A veces incluso lo encerraba en su cuarto para que no molestase.
-¡Padre!, Padre ¡Por favor no le hagas daño a Sakura!- Hotaru comenzó a gritar golpeando la puerta cerrada.
-Vete a tu cuarto Hotaru.-Ordeno secamente su padre.
-¡No hasta que saques a Sakura!
-¡Que te vallas!
-¡No le hagas daño a mi hermana!
-¡Ella no es tu hermana! ¡largate ahora si no quieres que te castigue a ti también!
-¡Hotaru-chan, vete por favor, estaré bien!- Sakura intervino, no quería que le hiciera daño a su hermano, aunque estaba segura que Ren no lo haría.
-¡Pero...!
-¡Por favor Hotaru!-Suplico, no quería que viera ni escuchara.
-One-chan...
-¡Hotaru, vete!-Sakura volvió a gritar. Ren la miro por un segundo.
El pequeño cerro sus puños con impotencia y salió corriendo con lagrimas en los ojos hacia su habitación.
Una ves dentro Ren le soltó las muñecas. Ella cayo de rodillas al suelo al ser liberada.
Sin previo aviso una mano se dirigía a toda velocidad hacia su cara.
Ren la habia abofeteado.
-¡A ver si con eso aprendes a respetar a aquellos que te tienden la mano! ¡Mugrosa!
Sakura se sujeto la mejilla, un hilo de sangre se escurrió por su boca.
De un jalón, el pelinegro la arrastro hasta la pared y la encadeno de cara a ella para evitar que escapara. Tomo una cuerda y comenzó a golpearla en la espalda.
Sakura soltó un alarido de dolor cuando sintió el primer golpe seguido de muchos mas..
-Eso te pasa por malagradecida ... ¡Ladrona!
Golpes... muchos golpes...
-¡Por tu culpa mi esposa murió.! ¡Por tu culpa Nariko murió! ¡Por tu maldita culpa!-Ren gritaba con la vista nublaba mientras le golpeaba. Estaba desquitándose con ella. Desquitándose de su dolor. Siempre lo hacia.
- ¡Por favor! ¡Detente! ..- Sakura suplicaba, con la vista perdida y sus ojos llenos de lagrimas. Sus dedos arañaban el frio y mugriento piso como forma de resistir el dolor.
Ella era inocente...
Después de varios minutos de estar golpeándola, Ren se detuvo.
Tirada en el suelo, encadenada por las muñecas a la pared, con su espalada sangrando, y lagrimas, muchas lagrimas que caían al sucio suelo de piedra de esa obscura habitación, se encontraba.-El blanco yukata que llevaba puesto se habia roto por los golpes y poco a poco se estaba tiñendo del rojo de su sangre. La peli rosa lloraba de dolor, su espalda ardía.
-¡Te quedaras aquí encerrada! Como castigo para que entiendas que no debes desobedecerme...-Le dijo mirándola con desprecio en sus ojos verdes y caminando hacia la puerta.
Sakura se volteo enseguida espantada, ignorando el dolor de su cuerpo.
-¡No! ¡Aquí no! ¡Por favor ! ¡No me deje Sola! ¡Se lo suplico!
Escucho una pesada puerta cerrarse y todo era obscuridad...
.
Cuando su padre se fue, Hotaru fue a ver a Sakura, le habia robado la llave a su padre.
-Onee-chan.-musito cuando vio al alumbrar con su vela a Sakura arrodillada frente a la pared con su espalda lastimada, bajo corriendo las escaleras hasta ella.
-Hotaru...¿qué haces aquí,?... debes irte..-Exclamo con preocupación. El pequeño la ignoro y comenzó a limpiarle las heridas de su espalda, habia llevado consigo todo lo necesario.
La peli rosa cerro los ojos y ahogo una exclamación de dolor al sentir el paño húmedo por sus heridas. Dolía tanto.
- No me gusta que papa te golpee.-Murmuro con tristeza Hotaru al ver sus heridas.-Esta ves se paso.
-No pasa nada.-Musito ahogando otro gemido.
-Lo siento..-Se disculpo el pequeño al verla temblar cuando comenzó a poner unas hierbas por su espalda.-¿Duele mucho?
Sakura negó con la cabeza.
El castaño la abrazo por el cuello cuidando de no tocar sus heridas.
-Te protegeré, Onee-chan, de papa y de quien sea. No dejare que te lastimen de nuevo. Así que ya no llores.-Hotaru comenzó a temblar y pronto las lagrimas corrieron por sus mejillas. Quería mucho a su hermana, ella era muy buena con el, no se merecía ese trato por parte de su padre.
Sakura sollozo ante sus palabras. Todo era por el, soportaba todo eso solo por el. Lo quería demasiado.
-Yo siempre estaré contigo, Onee-chan.-susurro abrazándola mas fuerte y derramando mas lagrimas. Un temblor sacudió a Sakura y poso una de sus manos sobre las de Hotaru.
-Y yo contigo, Hotaru-chan.
.
.
Sakura seguía encerrada en aquella habitación, no sabia cuantos días llevaba ahí ni que hora eran. Sus heridas habían comenzado a sanar gracias a Hotaru. Ren no se habia vuelto a asomar por su celda.
Estaba preocupada no sabia nada de su hermano desde hace horas, le habia dicho que juntaría algunas hierbas para sanarla, pero aun no volvía.
El ruido de la puerta se escucho y ella miro sobre sobre su hombro esperando ver al niño bajar por las escaleras.
-Hotaru, hotaru.-Llamo.
-Esta muerto.-La voz fría de Ren le contesto.
-¿Que..?-Se quedo en shock al asimilar sus palabras.-¿C-como..?
-Cayo al rio y se ahogo...-La miro con desprecio.-Todo es tu culpa...-La acuso- ¡ Estas maldita! ¡primero Nariko, ahora Hotaru!, ¡Tu solo traes desgracias!
Plaz, plaz, plaz.
El ruido de los golpes contra su espalda resonaron en esa habitación junto con sus gritos de dolor.
-¡Por tu culpa! ¡Tu me quitaste todo!
Ren seguía gritando mientras lagrimas resbalaban por su mejilla.
-¡Basta! ¡No es cierto! ¡No es cierto, no es cierto!
Sakura se tapo los oídos mientras gruesas lagrimas se derramaban por sus ojos.
-¡Eres una maldita! ¡Te odio, te odio! Te odio...-Los golpes se hacían cada vez mas débiles, el rostro de Ren estaba bañado en lagrimas.-¿Porque me quitas todo lo que amo?... ¡¿Por que?!
-Ren-san...-Sakura temblaba de dolor, aun así con sus ojos empañados vio como Ren dejaba de golpearla y caí de rodillas al suelo entre lamentos.
-¿Que te hice yo? ¿Por que me quitas todo? -El pelinegro se acerco mas a ella con sus ojos perdidos y la sujeto por su cabello- ¡Dímelo!
Sakura lo miro con horror y dio un grito ahogado cuando su cara choco contra la pared de piedra. Ren habia lanzado su cabeza contra la pared, ahora sentía un liquido caliente bajar por su frente. La peli rosa escupió sangre. Ya no podía mas, seguro moriría.
El hombre volvió a sujetarla de cabello y pego sus frentes, Sakura gimió ante el acto, definitivamente su frente tenia una herida profunda. Ambos se vieron a los ojos verdes del otro. Unos reflejaban dolor y locura, los otros angustia y terror.
-Ahora, Sakura. -Susurro con una sonrisa desquiciada.-Es hora de que me vaya...-De una bolsa a lado de su pantalón saco un pequeño cuchillo y se lo puso en el cuello, deslizándolo por el, Sakura lo miraba con terror mientras sentía el frio metal presionaba sobre su piel.-Lastima...que tu te quedaras un rato mas.
Los ojos verde jade se abrieron horrorizados cuando con una sonrisa, Ren se clavo el cuchillo en el cuello, sangre salpico en su rostro.- "Lo siento.. Nariko...Hotaru, no puedo vivir sin ustedes, espero que...podamos reunirnos de nuevo...Lo siento... Sakura.."- el cuerpo ahora muerto cayo al suelo junto a ella. La peli rosa quedo en shock. Moriría desangrada en ese mohoso sótano junto al cadáver de su padre adoptivo.
"¡Corre! ¡Huye! vive, por favor...hazlo por nosotros"
Sakura despertó de su trance. Reprimiendo el dolor de su cuerpo se acerco lo mas que pudo al hombre y rebusco hasta encontrar la llave de sus cadenas con desesperación, abrió los grilletes que la retenían. Libre. Con dificultad se arrastro hasta las escaleras para salir de ese lugar, tenia que huir lejos, muy lejos.
Aun no quería morir, no quería morir. No quería.
Cuando salió de la casa vio que era de noche, con paso lento se adentro al bosque. Tenia que huir, alejarse lo mas posible. Ya no habia nada para ella allí. Solo dolor.
Habia perdido a la mujer que le dio una segunda oportunidad, habia perdido al hermano que tanto quería, habia perdido su hogar. Ya no le quedaba nada. Y todo por su culpa...
Siguió caminando entre los arboles con su espalda sangrante, con su frente rota y sus muñecas en carne viva. Escucho el sonido del agua correr y camino hasta donde provenía.
-El rio...-Susurro con vos rota.-Tu me quitaste todo, tu te llevaste a todos, por tu culpa. Todo fue por tu culpa.- La peli rosa le hablaba con rencor a la cristalina agua iluminada por la luna llena...pero no le hablaba al rio, le hablaba a su ensangrentado reflejo.-Por tu culpa.
Sakura cayo al suelo de rodillas. Estaba exhausta y tenia sueño, mucho sueño.-Supongo que este es el fin... ya no puedo más. Ahora llevame, como te llevaste a ellos..-Susurro cayendo desmayada frente al rio.
Una gota cayo en su frente. Miro por ultima vez la enorme luna y cerro los ojos .
.
.
Viví atormentada por Ren durante seis años mas, hasta que mi hermano murió...ya no habia nada que me atara a ese infierno así que escape con mis ultimas fuerzas cuando mi padrastro se suicido frente a mis ojos después de torturarme. Escape, tenia miedo de que me atraparan, me arrastre hasta que ya no pude mas, estaba punto de morir, yo lo sabia. Estaba demasiado herida. Caí cerca del rio, ese que se habia llevado a mi hermano y madre adoptivos.
Solo recuerdo haber sentido una gota sobre mi frente...¿quizá de lluvia?. Estoy segura que en ese momento debí morir .
Yo debía fallecer esa noche de luna llena a mis diecinueve años, frente a ese turbulento rio.
Pero, nuevamente la muerte me perdono. O mejor dicho.. me castigo.
Desperté tres días después de aquello debajo de un techo de madera, recostada en una cálida cama. No tenia ninguna herida, ni siquiera una cicatriz. Lo único nuevo que yo encontré en mi en aquel entonces fue un pequeño rombo color azul tatuado en mi frente, ah, y claro. Yo no recordaba nada.
.
-Por fin despiertas.
Al abrir los ojos, la peli rosa se encontró con un alto techo de madera. Miro en dirección de la voz y se encontró con una bella mujer de cabello rojo y ojos negros mirándola con cierto alivio.
-¿D-donde estoy?- Quiso levantarse cuando pregunto pero la mujer suavemente se lo impidió.
-Estas a salvo ahora.-Anuncio en tono maternal.- Uno de los aldeanos te encontró en el rio. Casi mueres. -Informo y compuso una leve sonrisa cuando prosiguió.-Pero ahora ya estas bien.
-¿Casi.. .muero?
-¿Recuerdas que te paso? ¿Por qué estabas ahí?-Cuestiono de forma seria y ansiosa la mujer.
Sakura se desconcertó por el cambio de actitud. Intento con todas sus fuerzas recordar por que estaba ahí, pero le fue imposible. Su mente estaba en blanco.
-No puedo.-Musito con rostro dolido.
-Esta bien.-Le tranquilizo, volviendo a su faceta amable y se presento- Mi nombre es Mito, estamos en la aldea del remolino, yo soy la hija del líder de esta aldea...¿ Recuerdas tu nombre.?
Sakura, a partir de ahora eres Sakura.
-Sa...kura..-Susurro repitiendo inconscientemente las palabras en su mente.
-¿Sakura?-Pregunto la mujer y al verla con detenimiento, añadió.- Es un lindo nombre, te queda bien. Te dejare descansar.
-Ah
La pelirroja salió de la habitación dejando sola a Sakura mirando el techo sin prestar demasiada atención.
.
Mito Uzumaki, la heredera de la aldea del remolino me salvo y me acogió. Unos meses después de llegar a vivir ahí, ella contrajo matrimonio con un joven heredero de uno de los clanes mas poderosos, Hashirama Senju.
Estuve viviendo con ellos por dos años.
Uno de esos días Hashirama-sama se encontraba descansando en el jardín y le lleve té, fue cuando pude ver el collar que colgaba de su cuello. Era el mismo collar que mis padres hicieron, claro que yo no sabia eso en ese momento. Le pregunte sobre el, presa de la curiosidad, ya que nunca habia visto algo tan hermoso. Muy amablemente como siempre, el me conto que fue un encargo que le hizo su padre a un famoso artesano, era su cumpleaños numero dieciséis y como regalo, el líder del clan Senju, quería dárselo como muestra de que ya era todo un guerrero. Me conto que se rumoreaba que la piedra que colgaba del collar le perteneció a una princesa, también me dijo que era una piedra sagrada que le habia traído mucha suerte. Tiempo después recordaría que aquellos artesanos fueron mis padres.
Mito-sama era buena con las artes curativas, y ella habia notado algo raro en mi desde que trato mis heridas. Cuando ella y Hashirama-sama se mudaron a una casa entre el bosque, junto en la mitad de las aldeas de los Senju y del remolino. Ella me conto mi condición a mi y a su esposo. Cuando me encontraron yo aun estaba herida y casi me estaba muriendo, al saber esto ella personalmente me curo, pero después de dos días mis heridas desaparecieron por completo, sin dejar una sola marca, incluso mis cicatrices anteriores también lo hicieron. Y todo esto mientras el diamante en mi frente emanaba una luz verde que rodeaba todo mi cuerpo.
Tanto Hashirama y yo quedamos en shock, eso nunca antes habia sido visto. Mito-sama sugirió que lo ocultáramos hasta poder definir que era, podría ser peligroso para mi si alguien se enterase, me tacharían de bruja, aunque yo no se si realmente no lo sea.. .Yo estuve de acuerdo y así lo hicimos. Hashirama-sama me dijo que habia sido bendecida por los cielos con el poder de los dioses.
Mito-sama me enseño todos sus conocimientos médicos, desde la fabricación de medicinas a base de hierbas hasta arreglar huesos rotos. En mi entrenamiento como medico, Mito-sama y yo descubrimos algo mas, ...yo tenia la habilidad de curar heridas con solo poner mi mano y emitir una luz. Aun no se exactamente como funciona, pero necesito estar concentrada en que sane, cuando lo hago. Eso sorprendió mucho a Mito-sama, al igual que a mi. Decidimos también guardarlo en secreto y me indico que solo lo usara cuando fuera absolutamente necesario y cuando nadie mas pudiera verme.
Así me converti en su mano derecha, éramos las mejores médicos en la aldea y zona, todos acudían a nosotros y yo no podía estar mas feliz con aquello, incluso comenzamos a educar a mas jóvenes interesadas en la aldea. Al convivir con ellas, las jóvenes comenzaron a preguntarme la razón de mi marca en la frente, como método de precaución Mito-sama lo proclamo como un sello especial para las médicos de alto nivel y se dibujo uno igual. Todas se emocionaron y comenzaron a desear convertirse en grandes médicos para poder poseer uno también.
Fueron momentos felices donde, yo pude encontrar mi vocación. Amaba ayudar a salvar vidas, y gracias a los poderes que me atemorizaban lo estaba logrando.
Pero una tarde todo se volvió un caos.
Otros clanes comenzaron a atacar a la aldea del remolino y todo se volvió una guerra. Poco a poco la aldea del remolino se reducía debido a que era el principal objetivo, ya que querían robar los secretos médicos y dominar las fértiles tierras donde se ubicaba. Hashirama-sama lucho con ellos para evitarlo, ganando siempre y adjuntándose el nombre de el guerrero mas fuerte.
En una de esas inquietantes batallas solo Mito-sama y yo estábamos a cargo de la aldea del remolino debido a que los Senjus habían partido a otra lucha. Fue en ese momento en el que luchábamos al intentar salvar las vidas de nuestros aldeanos. Yo quería salvarlos por lo que use mi poder, y lo logre. Pero un enemigo lo vio todo, y esa noche atacaron nuestra desprotegida aldea.
Mataron a todos los que se interponían en el camino para llegar a donde estábamos, destruyeron la aldea y la convirtieron en cenizas. Me querían a mi.
Yo estaba recogiendo unas plantas cuando alguien me lanzo una flecha en la espalda. Eso me sorprendió y corrí ignorando el dolor, cuando creí que estaba segura me la arranque del pecho y pronto la herida termino de sanar. Yo no habia notado que el que me la habia lanzado habia estado viendo. Y comenzó a perseguirme tachándome de bruja. Yo corrí de vuelta a aldea hasta que la encontré hecha cenizas. La casa donde vivía con Mito-sama estaba siendo incendiada.
Mientras intentaba acercarme para ver si estaba viva, alguien me sujeto. Eran los dueños de los clanes, junto con algunos aldeanos que salve. Me tacharon de bruja.
.
Bruja...
¡Es una bruja!...
¡Mátenla!...
¡Quémenla viva! antes de que nos maldiga...
Los gritos eran fuertes, incesantes... todos los presentes, enemigos, aldeanos, amigos...personas a las que ayudo. Todas ellas estaban ahí gritando con rencor mientras agitaban antorchas debido a la oscuridad, abucheándola y maldiciéndola mientras veían como la ataban a un tronco alto. A sus pies estaba amontonada madera seca que otras personas mas acercaban con ahínco. Dos hombres la estaban amarrando con una gruesa cuerda al tronco sujetándola fuertemente para evitar que escapase.
Forcejeaba con todas sus fuerzas, pero aun así no podía zafarse. No podía escapar y estuvo mas segura de ello cuando estuvo completamente inmovilizada al tronco con sus manos a sus costados y los pies amarrados juntos, para evitar que corriera por si lograba zafarse de las gruesas cuerdas.
La peli rosa comenzó a removerse aunque apenas si lograba moverse unos centímetros, las personas seguían gritándole.
¡Es un monstruo! ¡Una maldita bruja! ¡Mátenla, hay que matarla!
-¡No! ¡por favor! ¡yo no soy una bruja! Solo los quise ayudar, solo eso, ¡yo nunca dañaría a nadie!-Sakura grito con desesperación y lagrimas corriendo por su rostro.
¡Mientes!
¡Eres un monstruo! ¡Una bruja!
¡Quémenla! ¡quémenla!
-¡No por favor! ¡Yo no soy ningún monstruo ninguna bruja! ¡Yo soy como ustedes!
¡Bruja! ¡Bruja! ¡Bruja!
¡Monstruo!¡Monstruo! ¡Monstruo!
-¡Deténganse! ¡Callense! ¡Yo no hice nada malo!
¡Quémenla! ¡Quemen a la bruja!
-¡Noo!
La hoguera se encendió a sus pies, no podía escapar estaba atada ,las lagrimas no dejaban de fluir por su rostro. Apreto fuertemente sus puños hasta que sus uñas se encajaron en la palma de sus manos, era su fin..
Cerro sus ojos, el humo, la desesperación y el temor eran demasiado para ella, estaba perdiendo la conciencia.
Ruidos de armas chocando se escucharon lejanamente, sintió a alguien cerca de ella, sus cuerdas dejaron de apretarle y unos brazos la sostuvieron, vio unos ojos violetas, y todo se volvió negro.
.
.
Sakura yacía en su cama echa un ovillo con rostro ausente y húmedo por las lagrimas
Las imágenes de su tormentosa vida habían estado filtrándose y clavándose en su mente durante toda la noche. Habia llorado imparablemente mientras cada recuerdo aparecía, uno mas dolorosa que otro. Ahogo sollozos y uno que otro grito, cada vez que rememoraba su pasado.
Ya sabia con exactitud que habia pasado con ella, que habia sido de ella...o al menos los primeros veintiún años de su dolorosa vida. Ya sabia quien habia sido...Nunca fue nada mas que una alma desgraciada que terminaba destruyendo todo a su paso.
A los diecinueve años debía a ver muerto, pero en cambio fue salvada consiguiendo algo que hubiera preferido nunca conseguir. La vida eterna.
Ella lo pidió en un momento de desesperación, y en un macabro juego del destino, se le fue concedido. Ella deseo no morir y fue lo que consiguió, nunca morir ni envejecer. Quedándose con esa joven apariencia por siempre.
Respiro profundamente calmando su destrozado corazón. Ya no quería llorar mas, sufrir mas. No quería destrozar nada mas.
De la ventana comenzaba a filtrarse la luz que anunciaba el amanecer. Se levanto directo a darse un baño caliente. Habia recordado los inicios de su vida y no era momento para deprimirse. Tenia mas pasado que recordar, debía ser fuerte.
.
.
Sasuke se levanto al sentir los rayos del sol sobre su rostro. Se sentó en la orilla de su cama y observo con detenimiento el álbum de fotografías abierto en donde estaba la foto de la Mansión Sandred.
En su estomago se formo un nudo al mirar la mansión que se alzaba majestuosa en la fotografía. Mientras sus oscuros ojos miraban vacíos la imagen, su mente rememoraba cosas que el prefería nunca recordar.
.
Lo despertaron ruidos de cosas rompiéndose por toda la casa y luego pasos apresurados en el pasillo. Se sentó en su cama con miedo y el sonido de la puerta abriéndose estrepitosamente lo espanto, viendo la silueta de su hermano que apenas y se distinguía en la oscuridad.
-Nii-san ¿que...
-Callate-Lo corto Itachi- Levantate rápido.
-Pero..
-Solo hazlo.- Sin ningún reparo o delicadeza, Itachi levanto a Sasuke de la cama. Apenas si espero a que se pusiera zapatos, cuando empezaron a correr hacia la puerta trasera de la casa y comenzó a arrastrarlo por las calles oscuras.
-Itachi, ¿Me quieres decir que pasa? ¿a donde me llevas?
Itachi comenzó a correr arrastrándolo por callejones. Muchas veces el hermano menor se cayo haciéndose raspones en las palmas de sus manos y en las rodillas. Cuando eso sucedía su hermano maldecía y lo jalaba bruscamente hasta ponerlo de pie otra vez y seguir corriendo. Una que otra vez volteaba con ansiedad hacia atrás y apresuraba el paso.
-Nii-san ¿Qué pasa?
-Solo callate y camina Sasuke.
Al ver su actitud pensó que alguien los seguía pero en ningún momento escucho o vio a alguien correr detrás de ellos.
Gotas de agua cayeron encima de ellos. Estaba por llover.
-¡Maldición!- Exclamo el pelinegro mayor al reparar en la lluvia, apretó su agarre en la muñeca de su hermano, provocándole un ligero dolor y apresuro aun mas el paso entre las calles.
Sasuke comenzaba a inquietarse por la actitud apresurada y agresiva de su hermano. Últimamente lo veía mas serio y distante, siempre estaba encerrado en su habitación o incluso no llegaba a casa.
Siqueron corriendo por la cuidad hasta llegar a una calle desolada, Itachi doblo una esquina arrastrando a Sasuke con el y entro por un portón caído hacia una gran construcción a punto de desmoronarse. Era la mansión abandonada que a los niños de su escuela le gustaba decir que estaba embrujada. Sasuke comenzó a angustiarse cuando pasaron por el descuidado jardín hasta entrar por la puerta de madera podrida. Adentro estaba oscuro y lleno de polvo. Se escucharon sonidos por toda la casa.
-¿Que hacemos aquí, Itachi? ¿Por qué me has traído aquí? ¿Qué piensas hacer? -Comenzó a preguntar Sasuke apresuradamente al ver el lúgubre rostro de su hermano iluminado por un rayo. Acaba de empezar a llover con fuerza. Se aproximaba una tormenta.
-¡Cierra la boca Sasuke!
-¡No! ¿Qué hacemos aquí? ¡Dímelo!-Exigió Sasuke calmando el temor creciente en su estomago.
-¿Quieres dejar de ser un estorbo por una sola vez? -Amenazo el mayor fríamente. Ambos se adentraron en la vieja mansión, Itachi lo llevo hasta un cuarto, Y lo empujo al interior. Sasuke cayo de rodillas en el polvoriento suelo, poniendo sus manos para no golpearse el rostro.
-¿Pero que..
-Te quedaras aquí-Sentencio su hermano mirándolo directamente.
Se escucho otro relámpago y el sonido de algo rompiéndose por toda la casa. Itachi volvió a maldecir y miro por detrás de su hombro un segundo y regreso sus ojos nuevamente a Sasuke con una expresión indescifrable.
-Nii-san...
-Escuchame muy bien Sasuke.- Ordeno el mayor sin ninguna expresión o sentimiento.- Eres un estorbo para mi, siempre lo haz sido, no me importas en lo mas mínimo. -Comenzó a decirle lentamente, Sasuke se mantuvo impávido, completamente sorprendido.-Todo este tiempo estuve jugando a ser tu querido hermano mayor, he estado fingiendo ser el hermano amable y gentil que tu deseabas, que todos deseaban... ¿Pero sabes algo? ¡Ya estoy harto!
-Eso no es cierto...¡Estas mintiendo!-Grito Sasuke negando con la cabeza.
Itachi fruncio el ceño, lo tomo del cuello en un ágil movimiento.
-Estupido hermano menor.- Insulto con desdén en su rostro y se acerco hasta su costado derecho.-No sabes lo que me hubiera gustado que murieras al igual que papa y mama-Le susurro en el oído.- No eres mas que un llorón, un inútil. Un debilucho que nunca dejara de vivir bajo mi sombra-Itachi le apretó mas el cuello, Sasuke lo miraba fijamente, rojo por el esfuerzo en respirar y con pequeñas lagrimas asomándose por sus ojos.- Ahora por que no nos haces un favor a todos y dejas de estorbar.
El pelinegro mayor le apretó mas el cuello y luego lo lanzo al piso con fuerza haciendo que Sasuke se golpera la cabeza con un mueble polvoriento. Al haberse liberado el menor comenzó a toser y a respirar por bocanas. Itachi lo miraba fríamente parado en la puerta.
-¿Por que estas haciendo todo esto?- Pregunto débilmente cuando recupero la respiración.
-¿Por que? -Repito burlón.- ¿Acaso no es obvio? Porque te o-d-i-o. Para mi no haz sido mas que basura estorbosa. Desde que naciste lo haz sido.
-¡No me jodas! -Sasuke se levanto con enojo para golpear a su hermano, sin embargo este lo esquivo fácilmente, propinándole un puñetazo en el estomago que lo dejo sin aire y luego le dio otro en la barbilla que lo tiro al suelo.
El pelinegro menor se sujeto el estomago con dolor en el suelo, con un hilito de sangre corriendo de sus labios y miro a su hermano con lagrimas en los ojos.
-Quedate aquí y muere a lado de las ratas.- Espeto Itachi cerrando la puerta.
Sasuke se arrastró a la puerta en un intento por detenerlo, sin embargo Itachi le aplasto su mano con sadismo, haciendo que Sasule gritara de dolor, luego le mando una fuerte patada en la cara que lo lanzo lejos de nuevo.
Sasuke tosió sangre, sentía un dolor inmenso en su cabeza y la mano fracturada. Itachi lo pateo en la cabeza una vez mas y se acerco a la puerta dispuesto a irse sin mirarlo de nuevo.
-Nii..san...
Itachi volteo en su dirección una vez mas, mirándolo fijamente. Sasuke vio sus labios moverses diciéndole algo que no alcanzo a oir y quedo inconsiente.
Desperto con los gritos de afuera, alguien peleaba. Su puerta fue derribada y un policía llego hasta el diciendo cosas que no podía entender. Lo tomo en brazos y lo saco de ahí. Afuera pudo ver a su hermano siendo detenido por dos hombres. Pataleando y gritando, con una mirada psicópata y con la ropa sucia y manchada de sangre.
Sasuke cerro el álbum de golpe, alejando esos recuerdos de su mente y abrió el cajón de su comoda lanzando el álbum ahí y cerrándolo de golpe. Con el rostro enfandado y un nudo en la garganta, le echo llave al cajón, encerrando todos sus recuerdos.
.
Una vez arreglado, el pelinegro se dirigió al comedor. Estando a pasos de llegar, el sonido de platos caer y el olor a quemado lo alertaron, con prisa se acerco a ver que sucedía.
Al entrar vio la estufa encendida con una sartén desprendiendo humo, mientras Sakura de pie, miraba los restos de platos y vasos con expresión ausente, de su mano corría un hilo de sangre. Se habia lastimado.
-¿Sakura estas bien?- Sasuke se acerco y sujeto su mano, viendo un corte atravesando su palma.
-Lo siento Sasuke-kun soy muy torpe.- La peli rosa lo miro formando una falsa sonrisa e intento alejar su mano pero el se lo impidió.
-Dejame ver esto.
-¡No!-Sakura jalo su mano en seguida y la acerco a su pecho con temor. Sasuke la miro sorprendido por su actitud.-Lo siento...-Se disculpo.- No es nada. Ya me curo.
El pelinegro no dijo nada y vio como ella apagaba la estufa y se dirigía al lavabo para lavar su mano.- El desayuno se arruino, pero ya te preparo algo mas.- Le dijo desde el lavabo sin mirarlo.
-No importa. Comprare algo en la universidad.
-Pero...
-No es la primera vez que lo hago.-Le recordó, Sakura bajo la mirada.- Encargate de tu herida yo recogeré esto. Hay un botiquín en el baño.-Sasuke se agacho a recoger los trozos de porcelana y vidrio. Sakura lo miro pronunciando un "lo siento" en su mente y salió de ahí directo al baño escondiendo su mano. Su herida ya estaba casi completamente curada.
Una vez dentro del baño, la peli rosa se miro al espejo. Estaba pálida y tenia ojeras, un aspecto demasiado desaliñado. Miro su mano y se coloco una venda para simular que ya se habia tratado la herida ahora inexistente. Volvió a mirar su desaliñado aspecto. No podía evitar que sus recuerdos la tuvieran así, ahora ya sabia parte importante de ella. Desde los inicios su vida estuvo llena de muerte, siempre habia muerte a su alrededor. Ahora no sabia si quería saber el resto de la historia, temía encontrarse con algo peor. Las palabras de Sasori empezaban a tomar sentido para ella y le comenzaban a carcomer la cabeza.
Una bruja, una asesina. Un bruja maldita que solo traía muerte. Eso era ella.
Agito su cabeza y alejo eso de su mente. No quería que fuera cierto,... pero lo era. Respiro profundo y aclaro su mente. No se lo diría a Sasuke, no quería hacerlo hasta que supiera mas. No era algo que le gustara que el supiera. Seguramente al saber que todo con el que interactuaba moría, lo haría temer y la sacaría de su vida sin pensarlo. Si, eso haría Sasuke.
Con una expresión de desconsuelo y sintiendo asco de si misma salio del baño.
.
Sasuke terminaba de tirar todos los restos de vidrio cuando vio a Sakura de nuevo entrar. Estaba rara, probablemente le habia afectado mas de lo que creyó todo lo que estaba pasando con su pasado. Parecía deprimida. Sintió pena por ella y tal vez ¿preocupación?... quería quedarse para evitar que cometiera otro descuido, pero no estaba seguro de como hacerlo.
-Perdona, Sasuke. Otra vez fui una molestia.
Sasuke compuso una mueca ante sus palabras.-No. Si no te sientes bien deberías descansar.- Recomendó saliendo de la cocina y tomando su maletín del sofá. -Ya me voy, intenta dejar de preocuparte por lo de ayer, encontraremos una forma así que...animate.
Sasuke salió rápidamente del apartamento sintiendo vergüenza de si mismo. Era un asco animando a la gente.
Sakura miro con ojos abiertos la puerta y una leve sonrisa se instalo en sus labios. Sasuke era tan bueno. Sintió una energía y confianza recorrer sus venas. El pelinegro tenia razón debía animarse y no dejar que eso le afectase.
-¡Bien!
.
.
No entendía por que razón, pero ese día mientras descansaba bajo el gran árbol del patio, sintió un gran dolor en el pecho y recordó el día en que su vida cambio de rumbo.
Un joven pelinegro se encontraba de pie frente a una puerta de madera, respiro profundo y dio dos toques en ella, pidiendo permiso para entrar. Desde dentro se escucho la voz ronca de un hombre que le daba permiso.
El niño entro, encontrándose a un hombre concentrado en unos papeles regados por su escritorio. Vestía un traje negro y camisa blanca sin corbata. Su aspecto era desalineado, con su negro cabello sin brillo, largo hasta la barbilla sin peinar, en su rostro resaltaban profundas ojeras y una barba de al menos dos días. Por un momento, Itachi no reconoció al hombre frente a el. Su padre, Fugaku Uchiha, siempre se habia mostrado como un hombre pulcro, imperturbable y frio para los negocios, como debía ser el dueño de la empresa mas importante de todo Japón. Ahora parecía un zombi que se la vivía enfrascado en la oficina, refugiándose en su trabajo para evitar que el dolor de la perdida de su tan amada esposa lo encontrara.
Se acababan de cumplir dos semanas exactas de la muerte de su madre, y solo habia visto a su padre una vez en todo ese tiempo. El día de su funeral.
Desde ese día su padre no habia vuelto a casa. Ordenaba que le llevaran la ropa a su oficina. Comía y dormía ahí, olvidando que tenia dos hijos igual de tristes y afectados que el.
Ese día, Itachi, de doce años, habia tomado la decisión de ir a ver a su padre para pedirle que regresara y hacerle entender que tanto el como su hermano lo necesitaban ahora mas que nunca. Ya no quería ver a su pequeño hermano llorar por su madre y gritar la ausencia de su padre.
-Padre.-Llamo Itachi con respeto. El hombre se paralizo un segundo y lentamente se enderezo en su asiento para mirar al niño que estaba de pie en la puerta frente a el.
-Itachi...¿que haces aquí?
-Vine a hablar con usted, padre.- Respondió acercándose al escritorio.- Quiero pedirle que vuelva a casa, Sasuke y yo lo necesitamos.
Itachi se inclino ante el, al decir las ultima frase. Fugaku abrió los ojos ligeramente ante su primogénito, sintió un dolor en el pecho al asimilar las palabras de su hijo. Miro el cuadro que adornaba su escritorio con la foto de su familia. El tenia dos pequeños hijos que le habia dado su esposa y el los habia abandonado. Mikoto debía estar decepcionada.
-Necesitamos a nuestro padre.- Agrego el pequeño levantando la cabeza, una expresión de suplica en su rostro.- Lo necesitamos.
-Itachi.
-Yo quiero a mi padre de vuelta.- El niño reprimió las ganas de llorar, Fugaku lo vio sintiendo odio hacia si mismo.- Sasuke lo necesita, yo ya no se como explicarle que madre no volverá.
Fugaku se paralizo ante lo ultimo. Tenia razón, Mikoto no volvería. Aunque se enfrascara en encontrar al culpable de su muerte para asesinarlo el mismo. Ella no volvería. Se levanto de su silla, rodeo el escritorio y se acerco a su hijo que lo miraba con suplica en los ojos.
-Perdoname.- Pidió el hombre estrujándolo en sus brazos. Itachi se sorprendió ante el gesto, su padre no era una persona afectuosa. Pero en ese momento al ser abrazado por él, sintió el dolor de su padre, no lloraba, pero podía sentir su dolor y también su cariño. Le abrazo también.
Unos minutos después, Fugaku se separo de el y lo tomo de los hombros, mirándolo fijamente, sus oscuros ojos mostraban calidez.
-¿Que te parece, Itachi, que hoy regrese a la casa y mañana nos tomemos un día libre para salir?- Le propuso con nuevos ánimos. Los ojos del pelinegro menor brillaron ilusionados.
-¿De verdad?- Pregunto, el mayor asintió. Itachi sonrió.- ¿Podemos ir al zoológico a ver a los leones o al parque que tanto le gusta a Sasuke?
-A donde quieran.- Concedió el hombre con una leve sonrisa en los labios al ver tan emocionado a su hijo.- A partir de ahora las cosas cambiaran, tu madre ya no esta con nosotros y yo debo comportarme como el padre que ustedes necesitan. Perdoname por dejarlos abandonados y hacer que cuidaras tu solo de tu hermano. Prometo que eso cambiara de ahora en adelante.
Itachi sonrió y asintió.- Esta bien, padre. Sasuke y yo te entendemos y perdonamos.
-Ese es mi hijo.- Le revolvió el cabello.- Terminare unos asuntos, así que te pido que regreses a casa y le cuentes a Sasuke para que se anime. Yo regresare en un rato y hablare con el.
El menor asintió, se despidió de su padre con nuevos ánimos, estaba seguro que la noticia animaría a Sasuke. Camino por los pasillos para llegar al elevador que lo dejaría en el primer piso donde lo espera el chofer.
Justo cuando el elevador iba a cerrarse vio a su tío Madara dirigirse a la oficina de su padre. Antes de poder saludarlo las puertas del elevador se cerraron.
Llegó al recibidor del edificio donde su chofer lo esperaba. Al divisarlo el chofer se puso de pie y ambos caminaron a la salida.
Cuando estaba por bajar el ultimo escalón para llegar a la banqueta, un golpe seco se escucho cerca, seguido de un grito femenino y al mirar a su izquierda se encontró con un cuerpo inmóvil. Sus ojos se abrieron horrorizados al distinguir a su padre tirado en el suelo, con cortes y sangre por todos lados. La sangre proveniente de su cabeza corría por el suelo creando un charco espeso color rojo.
Con paso lento y tembloroso se acerco a la multitud de personas que se comenzaban a juntar alrededor del famoso empresario. Se arrodillo ante el cuerpo inerte de su padre, con una mano temblorosa le cerro los ojos y comenzó a llorar. Las personas lo vieron con pena pero nadie intento alejarlo o consolarlo.
Su padre estaba muerto, ya no habría un mañana libre para ir al zoológico o al parque. Nunca mas.
Itachi levanto la vista hacia el edificio, justo en la ventana rota por la que su padre cayo, ahí pudo divisar el rostro de su tío que se volteo adentrándose a la oficina.
Abrió los ojos para mirar el escaso follaje del árbol. Pronto seria invierno.
Su tío habia matado a su padre, ahora estaba seguro y pronto pagaría por ello.
Muy pronto.
.
Yo!
De nuevo, perdonen.
En fin, en este capitulo muestro la vida de Sakura antes de volverse inmortal y de alguna forma, el como lo hizo. El capitulo lo nombre así porque solo habla de cosas del pasado, el siguiente se llamara presente porque mostrare las cosas que están pasando.
Agradecimientos:
Erisassi: ¡Hola! Es un gusto verte (leerte) de nuevo :3. Se reencontraran ;), pero no creo que sea tan bonito como para dar celos :v. Pero obvio que hare sufrir un poco a Sasuki :v. Muchas Gracias por tu comentario :* . Saludos, y nos vemos en el siguiente ;).
Mariana989: ¡Hola! Traigo (retrasada nuevamente) la conti xD. El insomnio nos empuja a pensar locuras :v, yo empecé con esta en una noche que no podía dormir xD. Si, Karin ¬¬. Pues si, Itachi sabe algo, y ya saldrá que. Madara...¿Qué piensas ahora de el? :v. Itachi siempre ha sido un pan, :3, ahora solo falta saber las razones de sus acciones .-.. Si, En el próximo aparecerá su encuentro con Sasuke :v. Y Sasori, pues es el. Aunque en este estuvo ausente, en el próximo regresa con fuerza :p. Sakura, le esperan varias cosas mas, y aun falta para que revele su verdadero nombre. Sin mas, Muchas Gracias por el comentario. :* 3. Siempre es un gusto leerte. Saludos y Nos vemos en el próximo! :D
Ivette Uchiha: Hola! Es un gusto leerte de nuevo. jaja, si ya regrese, perdona que haya tardado tanto, ya hasta se te olvidaron algunas cosas xD. Confieso que cuando escribo igual se me olvidan y tengo que releer todo :´v, ya he metido la pata algunas veces por olvidar detalles y tengo que cambiar ciertas cosas para arreglarlo xD, espero que no se noten. De nada, me gusta mucho leer los comentarios, y que mejor que agradecerles por que sin su apoyo ya hubiera dejado esto hace un buen, :p y si me gustaría realizar algo alterno pero primero me enfocare en terminar esta historia, es que enserio me gusto mucho tu, bueno tus teorías. :D. Así que espero leer las próximas, que tengas. Si, esto de el romance va poco a poco, principalmente por Sasuke xD. A veces siento que me estoy pasando con el Sasosaku :v, pero los recuerdos son mas fáciles de escribir :p. Si eso he visto, al inicio yo tenia en mente una historia corta, pero al paso que voy será mas larga de lo que imagine xD. Me gustaría mucho poner un capitulo especial por el cumpleaños de mi Sasuke 3 , pero en el fic estamos en Noviembre :´v, así que no puedo meterlo, de hecho si lo escribí, me apresurare para avanzar la historia y subirlo. O tal ves se me bote y lo suba como algo alternativo xD. Sin mas, espero tu comentario para este capitulo. Muchas gracias :* 3. ¡Saludos y nos vemos en el siguiente!.
Notas:
-En el capitulo 5 muestro el recuerdo donde la acusan de ser una ladrona, aquí esta completo.
-En el capitulo 6 se muestra el recuerdo donde la acusan de bruja, aquí ya muestro como sucedió.
-El collar del que se habla es el mismo que perdió Kaguya cuando la castigaron.
-La narración en cursiva al inicio son de las primeras paginas del diario. Ahí esta escrita toda la vida de Sakura.
-Sakura desde el inicio nunca fue inmortal, a los diecinueve años es cuando se convierte.
Creo que serian todas las notas, si tienen alguna duda, siempre estaré gustosa en aclararla.
¡Muchas gracias por su apoyo! Sus comentarios siempre me animan a seguir.
Sin mas, nos vemos en el siguiente. ¡Saludos y besos! :*
.
¿Comentarios?
.
