¡Reviví!
Hola a todos , regrese. Una enorme disculpa por los siglos de ausencia, perdón por no haber sido tan constante como había planeado pero la promesa de que terminaré está historia aunque me tarde un milenio sigue. ¡Terminaré está historia!
Sin más cháchara , el capítulo. ¡Disfrútenlo!
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Los personajes no me pertenecen son propiedad de Masashi Kishimoto. La historia es de mi autoría.
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Capitulo XVIII
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Desesperación
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Durante mucho tiempo, desee poder morir.
Desee poder ser una personal normal y poder vivir una vida normal.
Recuerdo las tantas veces que intente suicidarme, sin éxito.
Cuando comprendí que mi deseo no se cumpliría,...comencé a esconderme. Tenia miedo.
Temía que me descubrieran y me odiaran...como la ultima vez...
Vivía escondida, evitando al mundo. Nunca permanecía el tiempo suficiente en ningún lugar. Siempre me iba cuando creía que podrían descubrirme.
Siempre vagando, de un lado a otro.
Entre pueblos, ciudades, países, continentes.
No había nadie que me retuviera, no había un lugar al que yo pudiera llamar hogar. Yo no tenia un lugar al cual regresar...Hasta que los conocí.
Los Akasuna.
Ellos me dieron aquello que tanto buscaba, pero que tanto rechazaba. Ellos me dieron un hogar, una familia. Algo a lo que aferrarme. Después de mucho tiempo, me volvía a sentir querida, me volví a sentir importante.
Cuando conocí a Sasori y Chiyo-sama, supe que no quería estar en otro lugar. Me sentí feliz de nuevo.
Deje atrás mis temores y comencé a disfrutar la vida. Me sentía feliz, por un momento había sentido que yo no era diferente, que era como los demás. Incluso llegue a pensar que podría tener una familia propia, a lado de alguien que me quisiera.
Por un momento, decidí volver a abrir mi corazón y entregárselo a él...
Patética.
Eso nunca ocurrirá y esta persona. La persona en la que yo veía un futuro cálido, me lo esta demostrando.
Yo nunca podre tener una vida normal, porque mi existencia misma no lo es.
Y eso, Sasori lo sabe.
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-¡Aaaahg!
Sentí mi garganta desgarrarse con ese ultimo grito. Ardía, dolía. Era algo insoportable. Quemaba mi piel. El agua hirviendo que me arrojaban lastimaba mi piel, sentía como si me derritiera.
Paren, por favor, paren.
Eso es lo único que esta en mi mente, me atrevo a abrir los ojos un poco para mirar al frente, detrás de ese cristal, observándome, ahí están. Mis ojos solo se enfocan en la silueta mas pequeña.
Sasori, por favor.
El no muestra nada en su rostro. Ni culpa, ni lastima, ni diversión. Nada.
Su acompañante, el solo sonríe. Me repugna, el si lo disfruta.
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Los gritos de sufrimiento retumbaban por las paredes de toda la casa. Sakura lloraba de dolor con cada descarga eléctrica. El voltaje aumentaba cada vez mas, ella solo quería que eso terminara. Llevaba tanto tiempo recibiendo las descargas, que ya no sabia cuanto, había perdido la cuenta después de las primeras doce horas.
-Esplendido. -Exclamo un hombre de larga cabellera negra revisando su libreta de anotaciones y las maquinas a su alrededor.-Sus nervios cerebrales se regeneran increíblemente, no importa cuanto aumentemos la intensidad de las descargas, ella no muere por daño cerebral. Cualquier persona ya hubiera muerto con el cerebro hecho papilla, pero ella sigue consciente, lo único que cambia es el tiempo de regeneración. Entre mas grande sea el daño mas tarda en recuperarse, pero aun así no deja de ser sorprendente. ¿No lo crees, Sasori-kun?
El mencionado levanto la vista hacia la chica sentada cabizbaja frente a ellos, con múltiples cables conectados a su cabeza. Podía ver sus uñas rotas y la sangre seca de sus dedos, producto de los arañazos que le daba a las abrazaderas del asiento cuando tenia una descarga. Podía ver con claridad como luchaba por no caer dormida y el sufrimiento reflejado en su delgado y pálido rostro -como todo su cuerpo- podía ver el sudor en su frente que caía y ensuciaba aun mas la vieja bata blanca que tenia puesta desde que llego ahí. Los ojos de Sasori captaban en su esplendor todo el daño que le estaba causando a Sakura, la imaginen completamente destrozada de aquella mujer que por tantos años fue lo mas importante para él, sería algo que no podría olvidar, porque el mismo estaba encargándose de romperla aun mas. Y, a pesar de saber todo eso, el solo se quedaba parado mirando. Solo podía mirar.
-Sigamos y aumentemos la intensidad .-Fue lo único que respondió volviendo su vista a su libreta, ignorando nuevamente a Sakura.
Orochimaru sonrió.
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¿Cuánto tiempo lleve ahí? No lo sé.
Quede inconsciente tantas veces que no se si fueron días o meses.
No se si pueda soportarlo mas.
Baños en agua hirviendo, electrochoques.
Múltiples lesiones, le gustaba medir el tiempo en que cada una se regeneraba.
Me dejan semanas sin comer, sin beber. Solo se sentaban ahí, frente a mi, con sus aparatos, con sus libretas, tomando nota.
Eran repugnantes. Para ellos yo solo era un simple ratón de prueba.
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-¡Ummh! ¡Hum!
-Tranquila, tranquila, Sakura-chan.- Musitaba, el pálido hombre, mientras ajustaba los cinturones alrededor de Sakura. Estaba recostada en una mesa de metal quirúrgica. Tenia la boca amordazada, no podía hablar.-Solo queremos probar algo en ti, no te preocupes, no te pasara nada.
El hombre se alejó sonriendo, mientras ajustaba las máquinas a las que la pelirosa estaba conectada, Sasori llego con una jeringa, la miro a los ojos unos segundos e inyecto algo en su brazo, un líquido violeta. Veneno.
Mientras lo inyectaba, ella lo miro fijamente, no supo si fue su imaginación, pero le pareció que Sasori le susurro algo.
"Perdón"
Eso leyó en sus labios.
En el momento en que el se alejó de nuevo, sintió como si su cuerpo se estuviera quemando, como si corriera lava ardiente por sus venas. Era horrible, insoportable. Comenzó a retorcerse en la mesa. Sus parpados comenzaron a pesar, sentía como cada uno de sus órganos dejaban de funcionar, como si explotaran por dentro.
Sus ojos se perdieron un segundo en la luz de la lampara arriba de ella. Se imagino que ese era el sol, quiso pensar que no estaba ahí, que estaba en un campo, lejos de ellos, lejos de todos...
Quería que esa fuera la ultima vez.
Su corazón se detuvo y sus parpados se cerraron.
- ¡Increíble!-Expreso con efusión el mayor.- Un minuto. Ese veneno es increíble Sasori-kun. Su corazón dejo de latir en un minuto, me pregunto si hasta aquí llego. ¿Crees que vuelva a despertar?
-El veneno es tan fuerte que incluso permanecerá en su organismo durante días.-Informo Sasori mirando a Sakura.-Hay que administrarle el antídoto, no podrá despertar y si lo hace moriría de nuevo debido al veneno.
-Oh, ¿pero no seria mas interesante eso? Deberíamos ver el alcance del veneno, claro si despierta.-Agrego con su viperina voz.
Sin prestarle atención, el pelirrojo se acerco e inyecto un liquido verde al cuerpo inerte de Sakura.
-Nuevamente te comportas como el héroe, Sasori-kun.-Comento el pelinegro.
-Solo quiero ampliar esta investigación.
Orochimaru sonrió.-Claro.
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Pruebas de venenos, medicinas, antídotos.
Para eso utilizaban mi cuerpo.
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-¿P-por q-que?-Pregunté. Mi voz apenas si se oía. Era ronca, áspera. No era la voz que conocía. El hombre frente a mi me estaba colocando unos grilletes en mis muñecas, estas estaban sujetas a la pared, de manera que una vez colocadas quedaba de pie con los brazos hacia arriba, prácticamente colgando de mis muñecas.
A estas alturas, ya no importaba lo que me hicieran. No importaba cuanto me quejara, cuanto suplicara, ellos no se detendrían. Ya no tenia fuerzas ni para quejarme, solo quería que terminaran, que me mataran de una vez, solo quería dejar de sufrir.
-¿Por que?-Repitió, la verdad ya ni sabia quien era el que estaba frente a mi, llevaba tanto tiempo aquí, que ya no sabia nada.-¿Por que, qu qué?
-¿p-por qué hacen todo esto?
-Ah, eso.-Exclamo sin darle importancia.- Por la ciencia, por nuestro deseo de saber, por nuestro deseo de descubrir que es lo que te hace ser lo que eres.
-¿Solo por eso?-Solté una corta risa.
-Tal vez sea nada para ti, pero para nosotros es todo.
-Solo mátame ya.
-Lo siento.-Se disculpo acercándose a mi oído.- Pero yo no puedo cumplir tu deseo, aun no quiero que mueras, ademas no importa cuanto hagamos, es imposible matarte...aunque aun no intentamos cortarte la cabeza o algo por el estilo. -Se alejo-¿Me pregunto si eso funcionara? ¡Oh, he obtenido una gran idea! -Festejo-Ah, pero si llegaras a morir sera desastroso, mejor lo haré cuando ya no haya nada que me interese de ti.
Se giro un momento para ver a su compañero, el otro, como siempre, estaría registrando todo. Se acercó nuevamente a la altura de mi rostro.
-No te preocupes, Sakura-chan. -Susurro acariciando mi mejilla.-Escuchare tu deseo.
-Solo espero que sea pronto..
-Hoy andas muy platicadora.-Observo.- Antes no decías nada. ¿Te cansaste de guardar silencio?
-¿Acaso importa?
-No, no importa.-respondió con diversión.-Pero me has dado una gran idea, ¿que tal si aprovechamos que estas tan animada en hablar?
El sujeto tomo un utensilio de la mesita que tenia a lado. Yo la llame, su mesa de herramientas de tortura. Estaba llena de instrumentos quirúrgicos. Tomo unas pequeñas pinzas. El metal brillo frente a mis ojos.
-¿Porque eres inmortal?-Pregunto mientras tomaba una de mis manos.
-No lo se.-Respondí con sinceridad.
Arranco de tirón una de mis uñas. Yo grite de dolor. Me sorprendió que aun pudiera gritar.
-Esa no es la respuesta que busco.-Tomo otro de mis dedos y arranco otra uña.-¿Entonces?
-N-o-o sé.
-Siento que mientes.-Arranco de tirón otra uña.
-¡No lo hago!, un día simplemente desperté con ellos, estaba apunto de morir. No se porque razón los obtuve, solo se que aparecieron y yo nunca mas pude volver a envejecer.
-Esta diciendo la verdad.-Se alzo la voz de su acompañante.-No miente.
-Oh, ya veo.-El hombre arranco una uña mas, yo grite. Sentía la sangre correr de mis dedos, algunas gotas cayeron frente a mi.-¿Cuantos años tienes?
-No se exactamente cuantos...¡Ah!-La ultima uña de mi mano izquierda, tomo mi dedo indice de mi otra mano.-...1600 como 1600 años.
-Vaya, ves que no era tan difícil.
-¿Que me harás?-Pregunte en un hilo de voz cuando se alejo para poner en su lugar las pinzas.
-¿No es obvio?-Respondió en tono burlón.-Te arrancare las uñas una por una, te romperé los huesos uno por uno, te cortare en pedazos una y otra vez... y una vez hecho, me sentare a ver como te recuperas de ello. Si, eso es lo que haré.
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Sasori, Sasori, Sasori.
Sentía el filoso y frió metal atravesar su piel, perforar su cuerpo. La sangre fluía sin reparo, sus lagrimas también. Cada vez se sentía mas débil.
Dolía, dolía, dolía.
Era horrible, insoportable.
Una tras otra y otra.
Herida tras herida.
Lagrima tras lagrima.
En verdad dolía.
Sasori, Sasori, por favor. Para, por favor, Sasori.
Por favor.
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-¿Por que Sasori? ¿por que me haces esto?-Pregunto buscando desesperadamente su mirada. El pelirrojo la evitaba y continuaba con su labor de ajustar las cadenas que la sostenían a la pared de forma en que pudiera sentarse en el suelo y comer. Cuando Orochimaru salia el se encargaba de alimentar a Sakura.
-Ya te lo dije. Te odio Sakura. Es tu castigo por todo el daño que me hiciste. Y si puedo sacar algo bueno de ti, lo haré.-Respondió con naturalidad terminando su cometido, Sakura lentamente cayo de rodillas al suelo mirando la charola frente a ella.
-Recuerdas...¿Recuerdas cuando nos recostábamos en el jardín a ver las estrellas?-Sakura levanto su rostro para poder mirar a Sasori, como era de esperarse no obtuvo ninguna respuesta, solo una corta mirada, eso no le importo y continuo-Siempre teníamos largas conversaciones... ¿recuerdas nuestros paseos por las calles de Londres? yo siempre iba sujetada de tu brazo, cuando eras mas pequeño era yo la que sujetaba tu mano.-Sonrió al recordar al pequeño Sasori- ¿Recuerdas nuestras salidas a la pastelería? Siempre me comprabas los pasteles mas dulces, y me veías comerlos mientras tu bebías de tu café y comías lentamente tu pastel de moras, siempre pedías el mismo...-Susurro. El pelirrojo solo miraba el suelo.- ¿Recuerdas nuestras idas al teatro? La abuela nos obligaba a ir, siempre nos parecieron aburridas, la mayoría de las veces terminábamos escapándonos de ahí.- Rió al recordarlo.- ¿Recuerdas cuando tocábamos juntos el piano? A mi, de verdad me encantaba escucharte tocar...Siempre decías que no eras muy bueno, pero para mi...tu eras el mejor.
-¿A que quieres llegar diciendo todo esto? Solo te lastimas.-Contesto por fin, mirándola a los ojos.
-Para mi, cada momento que pase contigo fue muy especial. Nunca fuiste muy hablador, a pesar de que para los demás eras alguien frió e incluso apático, conmigo siempre eras amable, yo era feliz cuando estaba contigo.
-Solo...cállate.-Exclamo Sasori mirando hacia otro lado.
-Yo de verdad te aprecie, Sasori.-Sakura intento tomar sus manos, al ver su intención Sasori dio un paso atrás, ella se detuvo.- Puede que tengas razón en ciertas cosas, pero yo no mate a tus padres, ¡No fue mi culpa! ...Se que debí haber sido mas cautelosa, que debí alejarme, pero ellos fueron tan buenos conmigo... me dieron cariño, nunca me juzgaron.-Sus ojos verdes comenzaron a llenarse de lagrimas- ¡Volví a sentir que tenia una familia!...sentí que yo de verdad valía algo, que aunque fuera yo, podría haber alguien que me quisiera y no pude... ¡no pude dejarlo ir! -La pelirosa se abrazo dejando fluir las lagrimas-¡Me arrepiento tanto de haber sido tan egoísta! De verdad, Sasori...yo quise salvarlos- Intento acercarse otra vez, Sasori retrocedió hasta donde sabia que no llegarían sus cadenas.-Hice todo lo que estuvo en mis manos. Siempre, siempre me he culpado por ello...y ...sin embargo, ellos me perdonaron, ¿por que no puedes hacer lo mismo? Yo de verdad, de verdad los amaba. ¡No he dejado de lamentarme un solo día por haberlos dejado ir! Sasori yo...-Suplico.
-Lo se Sakura, lo se.-La interrumpió, ya no quería seguir escuchándola.- Pero ahora no importa nada de lo que digas... nada cambiara, ya nada puede cambiarse.- Dispuesto a terminar la conversación, se dio la vuelta y camino hacia la salida.
Sakura sintió que su corazón termino de romperse, ese era el fin. Como había dicho Sasori, ya nada volvería a ser como antes. Se limpio las lagrimas. Si era así, decidió no callárselo mas y diría todo lo que su corazón había guardado. Si esa era su despedida con Sasori, lo diría todo. No se quedaría con nada.
-Una vez la abuela Chiyo me dijo que a ella le hubiera gustado que nos casáramos...-Al escuchar aquello, el pelirrojo se detuvo por el asombro.-...yo de verdad llegue a considerarlo, luego tu me juraste que siempre me protegerías. Escucharlo me hizo muy feliz, sentí a mi corazón llenarse de un sentimiento cálido.-Sakura puso sus manos sobre su pecho.- Era mi sueño favorito, mi deseo mas preciado...¿De verdad, Sasori? ¿De verdad todos estos años, todos estos momentos, no significaron nada para ti? ¿Nunca te importe? ¡¿Todo fue una mentira?!... ¿jamas...te importe? -Reprimió las ganas de volver a llorar.
-Hubo un tiempo...en el que yo también fui feliz contigo.-Respondió en un susurro de espaldas a ella.-Pero eso fue antes de saber la verdad...ahora ya no hay nada que sienta por ti. Todo eso se extinguió...porque...-Sasori se giro un poco para poder mirarla.- ¿Quien podría ser feliz con alguien como tu?-Espeto con desprecio.- Eres un monstruo, tu mera existencia es una atrocidad, un pecado.- Volvió su vista al frente y comenzó a caminar.
-Ya veo...-Susurro la pelirosa-A mi... de verdad me hubiera gustado ser feliz contigo, me hubiera gustado que así fuera. Me hubiera gustado que aquello fuera una realidad, se que era imposible, pero para mi era un lindo sueño...
-Para mi también, Sakura.-Susurro para el mismo.
-Sasori, ¿puedo pedirte un favor?
El pelirrojo se detuvo, a punto de salir por la puerta.
-Por favor, mátame. Cumple con la promesa que me hiciste hace tiempo y por favor, mátame.
-Así sera, Sakura.
El pelirrojo cerro la puerta y ella se quedo sola con su corazón roto.
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-¡Para, Sasuke! ¡Detente!
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-¡Maldición!
Sasuke le dio un golpe a la banca donde se encontraba sentado, frustrado. La imagen de Sakura asustada no dejaba de atormentarlo, las lagrimas en sus ojos, la forma en la que estaba, cubriéndose, protegiéndose. Protegiéndose de el.
-¡Maldición, maldición!. Soy un estúpido, ¡una bestia!
-No deberías hablar así, alguien podría escucharte.
El pelinegro se giro al escuchar aquella voz. Vio a una hombre vestido con un traje negro parado justo detrás, cargaba una bolsa de supermercado.
-Hola, Sasuke.
-Obito...
El aludido se acerco mas y se sentó aun lado. Saco una lata de cerveza de su bolsa.-¿Gustas?
Sasuke miro la lata que le ofrecía, en realidad no era muy amigo del alcohol. Para ser sinceros, lo repudiaba, pero en ese momento, se lo permitió. La tomo. Obito sonrió y saco otra para el.
-Y bien, ¿puedo saber por que te insultabas?-El pelinegro mayor le dio un sorbo a su lata, el solo se quedo mirando la suya, aun no la destapaba.-¡Vamos! estamos en confianza ¿no?
Sasuke solo siguió pensando. No sabia que responder, no era que le desagradara Obito, después de todo era su tío. Obito era el hermano menor de su papa. Nunca fue visto de buena manera ni por su abuelo ni por el resto de la familia Uchiha, era la oveja negra. Decían que su actitud despistada y poco seria era algo impropia para la familia, desde pequeño fue despreciado y hecho a un lado, la atención solo se enfocaba en sus dos hermanos mayores, Madara y su padre. Cuando Obito anuncio que se convertiría en policía, la familia casi pone el grito en el cielo, creían que era un trabajo indigno para la gran familia Uchiha y con ello lo terminaron de segregar. Sin embargo, al convertirse en un gran detective, el desprecio comenzó a disminuir y la aceptación volvió, así de despreciable era gran parte de su familia. A pesar de eso, Obito nunca se vio realmente preocupado o afectado por ello, y aunque las disputas con sus hermanos eran frecuentes, siempre lo apoyaron. En especial su padre, le tenia un gran aprecio y viceversa. Madara por su parte, lo considera un inútil y para el solo significa problemas, pero a pesar de sus quejas, siempre estaba al tanto de el, y siempre que se lo pedía no dudaba en ayudarlo, aunque creyera que fuera una molestia.
Nunca tuvo una gran relación con el, convivieron muy poco, aun así le guardaba cierto respeto.
-¿Y bien, me dirás?- Insistió.
-¿No deberías estar en la comisaria?-Contesto con otra pregunta, en su intento por desviar el tema.
-Me tome la tarde libre. Cuando eres el jefe puedes hacer eso.-Comento guiñándole un ojo.-Así que decidí caminar un rato, y te encontré. Hace mucho que no te veía, Sasuke, si que has crecido. ¡Ya casi llegas a mi estatura!-Sonrió.-¿Y bien, cual es la razón de insultarte? ¿Acaso sera una chica?-Pregunto en tono pícaro, lanzandole una mirada traviesa, moviendo sus cejas de arriba hacia abajo. No se le iba a escapar.
Sasuke suspiro al ver su intento fallido.
-Mas o menos.
-Vaya, no puedo creer que lo admitieras. ¡Que atrevido! -Se burlo.-¿Que fue lo que hiciste?
-La lastime.
-Mmm..-Obito lo miro durante un segundo.-No se como lo hiciste, y se que no lo dirás. Pero si quieres arreglar las cosas, deberías disculparte, y pues, unas lindas flores y algún dulce o una cena romántica también ayudan.-Le guiño de nuevo un ojo.-A Rin le gustaban mucho las campanillas...-Exclamo con cierto anhelo.- ¡Deberías regalarle sus flores favoritas!. Seguro que con eso te perdona-Aconsejo volviendo a su humor inicial.
-¿La...extrañas?-Se atrevió a preguntar el pelinegro.
Rin era la prometida de Obito, su eterno amor. Su tío se enamoro de ella desde que la conoció, y después de muchos años de convivencia e insistencia, logro que lo aceptara, y un tiempo después se comprometieron. Sin embargo, a meses de casarse, Rin murió.
Rin también era policía, murió en una emboscada, una bala le perforo el corazón. Desde entonces su tío no ha salido con nadie, una vez escucho a Madara decir que el va al cementerio cada día a dejarle campanillas y a platicar con ella. Hace cinco años que murió.
-Cada día.-Susurro.-Por eso, Sasuke, si de verdad te importa esa chica, lucha por ella, y pídele perdón, nunca sabes si mañana estará contigo.-Le dijo seriamente mirándolo a los ojos.- No lo dejes pasar, quizás el día de mañana te arrepientas.
-¿Lo dices por ti?
-Si. -Obito suspiro y miro al cielo oscurecido.-¿Sabes? el día en que Rin murió, yo me había peleado en la mañana con ella, fue por una tontería. Ella no quería que fuera a esa misión tan peligrosa a sabiendas que esos delincuentes tenían los ojos puestos en mi, pero yo no le hice caso. Discutimos fuertemente y ella en su preocupación decidió acompañarme. Ojala le hubiera hecho caso. Resulto que era una trampa que esa banda formo para asesinarme, Rin lo descubrió durante el enfrentamiento, uno de ellos estaba esperando a que bajara la guardia para dispararme, cuando eso sucedió ella se interpuso. Me salvo, recibió la bala que era para mi, la bala que debía matarme le perforo el corazón a ella. Murió al instante susurrando mi nombre y yo solo pude mirar como la vida me la arrebataba. Nunca pude pedirle perdón. Cada vez que voy al cementerio, me disculpo con ella llevándole flores, pero no importa cuantas veces lo haga, siempre sera demasiado tarde, ella ya no esta para perdonarme...a veces me pregunto si ella y yo estaríamos ahora juntos y felices si solo le hubiera echo caso. Seguro que si...¿pero sabes? El hubiera no existe. Así que solo ve y arreglarlo no cometas los mismos errores que yo.
Sasuke no respondió, solo se quedo en silencio pensando. No quería que le pasara lo mismo, sin embargo para el disculparse era algo difícil. Después de unos segundos mas, acepto el consejo de su tío, no cometería el mismo error. El no iba a perder a Sakura. No la iba a perder.
-Hump.-Guardo silencio, dubitativo.-Gracias.
-Sabes que cuentas conmigo, Sasuke. ¡Somos familia después de todo!- Obito poso su brazo encima de sus hombros en forma de abrazo, no duro mucho, para alivio del joven Uchiha.
El pequeño Uchiha estaba dispuesto a irse de ahí, cuando una duda lo asalto.
-¿Por que pensaste que era una mujer? -Pregunto. Estaba seguro de su capacidad para ocultar sus emociones, odiaba que el mundo lo viera como alguien vulnerable. Nunca mas.
Obito compuso una media sonrisa.-Porque cuando un Uchiha pone esa cara siempre es por una mujer. Madara, tu padre, yo, ahora tu. -Fue contando con los dedos y por ultimo lo señalo.- Si, estoy seguro que es por una mujer, y debe ser una importante.-Termino cruzándose de brazos y asintiendo frenéticamente dándose la razón.
-¿Mi padre también?-Pregunto ocultando su asombro, para el Fugaku Uchiha siempre fue un hombre excesivamente serio y estricto, no se lo imaginaba como alguien que sufriera por esa clase de cosas.
-Se que siempre andaba con su cara de piedra al igual que Madara, bueno, no tanto.-Rio por su comentario.- Pero cuando conoció a tu madre y ello lo rechazo, puso una cara incluso peor que la tuya.-Obito se soltó en carcajadas recordándolo.
-¿Mi madre lo rechazo?
-Oh, ¿no lo sabias?-Pregunto sorprendido.- Bueno eras muy pequeño después de todo...- Un segundo después cayo en cuenta de que Sasuke era muy pequeño cuando sus padres fallecieron, se golpeo internamente por su indiscreción, sin embargo no noto ninguna reacción en el joven así que continuo.- Recuerdo que yo tenia unos catorce años cuando eso sucedió, tu padre tendría unos veinticinco y tu madre unos veinte. La primera vez que se conocieron ella lo trato muy mal, esto hizo que Fugaku se molestara tanto que me llegó furioso para contarme de lo insoportable que era y que en su vida había conocido a alguien tan insolente - Obito rió, en ese momento al ver a su hermano tan alterado supo de inmediato que el se había interesado en ella- Pero después termino perdidamente enamorado de ella. Tu madre era una chica alegre y enérgica, muy diferente al serio de tu padre, tardo mucho en conquistarla pero al final terminaron muy enamorados. Con Madara fue igual, yo era mas pequeño pero seguro que puso la misma cara cuando conoció a su esposa.
-¿Madara se caso?.-Eso sorprendió aun mas a Sasuke, al punto de demostrarlo. Al ver su expresión de genuina sorpresa, Obito se extraño.
-¿No lo sabes?-Sasuke negó.- ¡Vaya eso si que me sorprende!, y eso que viviste muchos años con el, ahora que lo pienso te pareces mucho a su hijo.-Comento inspeccionando el rostro de su sobrino.
-¿Tiene un hijo?-La sorpresa iba en aumento. ¿Como era que no se había enterado?
Vio ensombrecerse el rostro de Obito y eso lo desconcertó, espero una respuesta.
-Lo tenia...-Susurro con pena, pareciera que su familia estuviera destinada a la tragedia.-Su esposa y su hijo murieron, tuvieron un accidente. Después de ese incidente Madara decidió dejar Inglaterra y regresar a Konoha, tu todavía no nacías cuando eso sucedió, su hijo ahora seria mas grande que Itachi. Me siento mal por mi hermano, no la ha pasado muy bien.
El Uchiha menor quedo sumido en sus pensamientos. La historia de su familia era trágica. Como si una maldición evitara que los miembros mas cercanos a el, de la familia Uchiha, tuvieran un final feliz.
El teléfono del detective sonó. Este contesto y tras unos breves minutos colgó.
-Bueno Sasuke, me tengo que ir. El deber me llama.-Obito se puso de pie y se estiro.-Espero que sigas mi consejo y pronto arregles las cosas con tu dama. -Le guiño un ojo.
-Hump.
Obito sonrió y con un gesto de mano, se despidió. -Hasta otra, cuídate.
Sasuke vio como su tío se perdía entre las calles. Ya había tomado una decisión. El no cometería los mismos errores. No permitiría que le arrebataran mas. No iba a dejar ir a Sakura. Ni siquiera entendía bien la razón que lo motivaba a aferrarse, pero no dejaría que Sakura se fuera de su lado y menos por algo tan tonto. Ellos prometieron ayudarse y lo harían. Un Uchiha siempre cumplía su palabra.
La mantendría a su lado hasta que recuperara su memoria. Hasta que cumpliera su promesa, hasta que ella le dijera el nombre del asesino de sus padres. Hasta ese día, no dejaría ir a Sakura.
Y con esa resolución un tanto disfrazada, camino de vuelta a su casa. Dejando su lata de cerveza intacta.
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Cuando Sasuke llego a su casa, eran mas de las siete de la noche. Al abrir la puerta, se encontró con su departamento totalmente a oscuras. Encendió las luces miro a su alrededor, no había rastro de Sakura. Sinceramente no le sorprendió, seguramente estaría en su cuarto para no verlo.
Entro a su cocina y se encontró con los restos de porcelana esparcidos por el piso, también se encontró con unos botones color negro, los botones de la camisa de Sakura. Frunció el ceño, asqueado de si, tomo una escoba y comenzó a limpiar.
Una vez terminado, camino hasta su cuarto, no tenia ganas de nada. Cuando iba a doblar el pasillo hacia su cuarto, se encontró con la puerta de Sakura. Sabia que debía disculparse pero no encontraba la forma de hacerlo, camino silenciosamente hasta ella y, cuando estuvo a punto de tocar, se detuvo. No podía, no sabia como hacerlo, seguramente ella no le abriría, y no la culpaba, era mejor hacerlo mañana.
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Sasuke despertó más temprano de lo normal, no había podido dormir bien. Era demasiado temprano para levantarse, así que se quedó recostado pensando. No había podido hablar con Sakura ayer y honestamente todavía no sabía cómo disculparse, no tenía idea de que hacer. Siguió dándole vueltas al asunto hasta que noto los rayos de luz filtrarse por su habitación, se estaba haciendo tarde. Con una lentitud impropia en él, se dispuso a prepararse para irse. Después de arreglarse, se dirigió a la cocina como todos los días, donde no hallo rastro de Sakura, ella no había salido aun, lo cual no le sorprendió demasiado, era claro que ella no quería verlo. Aunque dentro de si, tenia la esperanza de verla preparando el desayuno como todos los días.
Decidido a terminar con esa situación camino hasta su habitación y toco una vez.
No recibió respuesta.
-Sakura.- Intento una vez más, esta vez llamándola directamente. Nada.
-Sakura.-Silencio.
Lo intento un par de veces más, obteniendo el mismo resultado.
-Sakura yo…Lo siento.-Hablo lo suficientemente alto para que ella lo escuchara aunque no estaba seguro de si lo hacía.-No se como hacer esto, no se como disculparme, así que solo te diré que fui un idiota. No debí reaccionar así, ni siquiera entiendo porque lo hice, sé que te lastime y te pido perdón por eso. Así que por favor, abre la puerta. Necesito hablar contigo.
Sasuke aguardo unos minutos mas, pero no escucho ni un solo ruido adentro que le afirmara que ella estaba escuchándolo. Preocupado por imaginar que tal vez se hubiera ido intento abrir, no pudo ya que tenia seguro, eso le indicaba que si estaba adentro solo que no quería verlo. Pensó en insistir mas, pero mejor dejaría que las cosas se calmaran y ella decidiera salir, no la presionaría. Prefirió irse a la escuela e intentarlo cuando regresara.
Por su parte, Sakura se encontraba dando vueltas en su cama, aun inconsciente sudaba como si tuviera fiebre. Los recuerdos que venían y se clavaban como espinas en su mente, la carcomían, sumiéndola en un profundo abismo del que no podía escapar.
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La despertó el sonido de la pesada puerta de metal siendo abierta. Ya habían vuelto.
¿Cuánto tiempo llevaba ahí? No sabía, había perdido la cuenta, lo había olvidado.
¿Eran días, meses, años… semanas? ¿Por qué siquiera estaba ahí?
¿Quién era? ¿Quién era? ¿Quién era?
Sakura…
Claro, Sakura. Su nombre era Sakura. Sintió agua correr por sus mejillas, eran lágrimas, estaba llorando.
Su nombre, Sakura, no podía olvidar ese nombre, era lo único que tenía. No podía, no podía olvidarlo.
-S-sa..kura...-Susurro para no perder la conciencia nuevamente.-Sakura...-estaba tan débil.- M-mi nombre es Sakura…mi nombre es Sakura…
-Lo se.- La voz retumbo por la oscura celda, a pesar de haber sido casi un susurro.
No se dio cuenta cuando había llegado aquel chico hasta ella. Las cadenas que la mantenían sujeta a la pared dejaron de presionar su piel y ella cayo sin remedio, no tenía fuerzas para mantenerse en pie, ni siquiera le importo caer en el frió y húmedo suelo de piedra, pero eso nunca paso, en su lugar sintió la calidez del cuerpo de su salvador, y fue en ese momento en que noto que tenía mucho frió, el la rodeo con sus brazos y ella tembló, sorprendida que su cuerpo aun pudiera reaccionar. Cerró completamente sus ojos permitiéndose disfrutar de la calidez del abrazo, sentía tanto sueño, sabía que perdería la conciencia pronto. Como pudo levanto un poco el rostro para ver a su salvador, todo estaba en penumbras, la única luz que había era la de las antorchas que iluminaban el pasillo, que se filtraba por la puerta entreabierta, entorno los ojos en un intento por enfocar algo.
Rojo, vislumbro rebeldes hebras rojas y unos ojos marrones que la miraban con... ¿tristeza?... a su mente llego un nombre.
-S-sa..So-ri.-Artículo con dificultad, su garganta estaba tan seca, y sus labios partidos que sintió que podrían romperse.-Sasori...-Sintió muchas más lagrimas caer.-Mi nombre…di mi nombre...por favor…-Sus parpados se cerraban lentamente, ya no podía mantener la conciencia, lo último que vio al caer dormida fueron los labios del pelirrojo moverse.
"Sakura"
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Naruto casi sentía que podría saltar de emoción, estaba parado en la puerta de la universidad, una enorme sonrisa alumbraba su rostro. Esperaba a que llegaran Sakura y Sasuke, estaba seguro que ella aceptaría y el como buen amigo la acompañaría a ver a Tsunade, la directora. Estaba muy feliz por Sakura, a pesar del poco tiempo que llevaba de conocerla le había tomado mucho cariño, ella era una chica increíble, además de hermosa. En el restaurante le había sorprendido, aun podía sentir la inyección de adrenalina mezclada con orgullo que tuvo al verla trabajar tan profesionalmente en salvarle la vida a ese chico Kankuro. ¡Ella era increíble!
Diviso la motocicleta de Sasuke acercarse. ¡Ya estaba aquí!
Su sonrisa se borró y en su lugar quedo una mueca de confusión. Sakura no estaba. Ella no venía con él.
Se acercó rápidamente a donde se estaciono su amigo para preguntarle sobre la pelirosa la había visto tan emocionada el día anterior que no podía entender porque no había venido. ¿Sera que Sasuke le dijo algo que la desanimo?
-¡Oye Sasuke! ¿Y Sakura-chan?- el pelinegro bajo de su motocicleta y emprendió la marcha a la puerta de la universidad, ignorándolo completamente. Eso le molesto.
-¡Sasuke!-Naruto lo tomo de su hombro para detenerlo. Sasuke volteo furioso, ¿cómo se atrevía? Por alguna razón que no entendía o no quería entender, se sentía traicionado y el ver la cara de Naruto hacia que ese sentimiento creciera.
-¡¿Qué demonios quieres imbécil?!
Esa respuesta solo hizo que el Uzumaki también enfureciera.
- ¡¿A quién llamas imbécil, grandísimo idiota?! –Grito tomándolo por las solapas de su camisa.- ¡¿Dónde está Sakura-chan?! ¡¿Porque no vino contigo?!
-¡¿Y a ti qué diablos te importa?!- Sasuke lo empujo para alejarlo.
El rubio sintió su sangre hervir.
- ¡Por lo visto me importa más que a ti!, este es un día muy importante para ella y tu ni siquiera tienes la decencia de apoyarla, ¡¿Dónde está Sakura chan?!- Naruto le devolvió el empujón.
Esto hizo que Sasuke rabiara, ¡¿cómo se atrevía a decir que Sakura no le importaba?!
-¡¿Porque no dejas de ser una maldita molestia?! ¡Imbécil! -El Uchiha lo enfrento.
-¡Aquí el único imbécil eres tú! ¡Dime que le dijiste a Sakura-chan! , ¿porque no vino? ¡¿Dónde está?!
Los estudiantes comenzaron a detenerse para ver la riña, habían comenzado a llamar la atención. Sasuke chasqueo la lengua, no tenía tiempo para eso.
-Déjame en paz.- Se dio la vuelta y siguió su camino.
-¡Sasuke! ¿A dónde vas? ¡Aun no me contestas!
Naruto volvió a tirar de él, Sasuke volteo y le asestó un puñetazo en la cara que logro hacer caer al rubio. El pelinegro lo miro con profundo odio, y se fue.
Por un momento Naruto se quedó pasmado en el suelo, le grito un par de veces más a Sasuke, pero el no volteo.
El rubio solo vio cómo se perdía entre la multitud de estudiantes que siguieron su camino como si no hubiera pasado nada.
Dispuesto a saber la verdad, decidió saltarse sus primeras clases e ir personalmente a buscar a Sakura, ella tenía que ver a Tsunade.
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Miraba su rostro en la fuente, cepillando su larga cabellera platinada. Una gota de rocío cayo creando ondas por todo el agua, deformando su reflejo, de un momento a otro el agua se volvió negra y comenzó a elevarse, tomando forma. De la fuente salio un ser completamente oscuro, como si fuera la sombra de alguien, pero con cuerpo propio.
-¿Como va la niña?-Pregunto Kaguya sin dejar de cepillar su cabello.
-Sigue durmiendo. Se ha pasado todo la noche dando vueltas, esta sufriendo.
-Es un dolor necesario.-Expreso la diosa, dejando de cepillarse- Despiertala, ya hemos logrado lo que queríamos.
-Como ordene, Kaguya-sama.- Zetsu volvió a desintegrarse en el agua y desaparecer. Pronto el agua volvió a ser cristalina.
Sus blanquecinos ojos se fijaron en el reflejo del agua, ya no era ella, si no Sakura removiéndose en su cama a causa de los recuerdos que le había enviado.
-Es hora de continuar con la siguiente fase.- Exclamo alejándose de la fuente. -Ya no falta mucho para terminar con los preparativos.
La partida esta por comenzar.
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"Sakura"
La pelirosa despertó de golpe, como si alguien le hubiera tirado un balde de agua fría. Su respiración era agitada, su corazón latía con fuerza. Habia tenido una horrible pesadilla. Toco su rostro y estaba húmedo, eran lagrimas.
Se quedo mirando sus manos húmedas y temblorosas.
-No...-Susurro.-No fue un sueño, ha sido otro recuerdo. -Otra lagrima cayo en su mano.
Lo recordaba, ahora lo recordaba. Apretó con fuerza su pecho, donde estaba su corazón. Le dolía como si lo acabaran de partir en mil pedazos.
-Sasori...-Comenzó a llorar aun mas.-¿Por que me has lastimado de esta manera?- Se cubrió el rostro.
¡Eres una asesina, Sakura!
¡Un monstruo!
¡No mereces vivir!
-¡Cállate, cállate, cállate!
Cubrió sus oídos de las voces, de la voz de Sasori.
¡Tu los mataste!
¡Tu eres la única culpable!
¡Te mereces todo esto!
¡Es tu castigo!
¡No mereces vivir!
-¡Aaaaaa! -La cabeza le empezó a doler terriblemente, y los oídos le zumbaban.
Abrió sus ojos y miro sus manos, cuando pudo enfocarlas bien, las encontró llenas de sangre.
¡Eres una asesina! ¡Tus manos están llenas de sangre!
-¡No, no , no!
Sakura corrió directo al baño, aseguro la puerta y se miro en el espejo del lavabo. Estaba totalmente cubierta de sangre. Profirió un grito que lastimo su garganta. Horrorizada abrió la regadera y comenzó a lavarse con desesperación unas manchas de sangre inexistentes, se quito la ropa, y siguió tallando con ímpetu, comenzando a lastimar su piel, la sangre no se iba.
¡Asesina! ¡Asesina! ¡Eres una asesina Sakura!
Se dejo caer en el suelo y tapo sus oídos.
-¡No es cierto! ¡No es cierto!
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Naruto al llegar a la puerta del departamento de Sasuke, toco y llamo a Sakura pero nadie respondió. Sabia que el azabache guardaba una copia de la llave en la maceta para que Sakura pudiera salir , esperaba que siguiera ahí. Rebusco entre la tierra hasta que encontró la tarjeta escondida en un compartimiento debajo de una piedra falsa de decoración. Deslizo la tarjeta en el compartimiento, el pestillo cedió y pudo acceder.
Todo estaba en absoluto silencio. Eran pasadas las 10 de la mañana, le parecía raro que Sakura aun no se halla levantado, empezó a preocuparse. Camino por el pasillo llamándola.
-Sakura-chan, ¿estas ahí?- No contestaron.
Al llegar a su habitación, se encontró con la puerta abierta.
-¡Sakura-chan! ¿Estas bien?
No vio a Sakura por ningún lado, salio de la habitación con la intención de revisar en el cuarto de Sasuke, sin embargo escucho el agua de la regadera caer, seguido de un grito de la pelirosa.
-¡Sakura-chan! ¡Sakura-chan!-comenzó a gritar y tocar la puerta.
El rubio comenzó a desesperase, temía que algo malo le haya pasado a su amiga. Sasuke nunca le haría daño a Sakura, de eso estaba seguro. No seria capaz...¿cierto?
Completamente preocupado, el rubio decidió tumbar la puerta, dio una patada y la puerta solo se daño, dio otra y estaba a punto de ceder, puso toda su fuerza en la tercera , y por fin cedió. Casi cae al suelo debido al impacto pero pudo mantenerse de pie. Sin perder un minuto mas, entro.
-¡Sakura-chan!
Se encontró a Sakura bajo la regadera en ropa interior, de rodillas, tapándose los oídos y llorando. Su piel estaba lastimada como si hubiera estado rascándose furiosamente.
-¡No es cierto, no es cierto!
-¡Sakura-chan! ¿Que tienes, que te pasa? -Naruto inmediatamente fue a auxiliarla, sin importarle mojarse en el proceso, la tomo de los hombros para levantarla.
-¡No! ¡no me toques! ¡déjame!- Sakura se resistió y se alejo de el. No quería que la volvieran a encerrar.- ¡Vete! ¡Aléjate de mi!
-Sakura-chan...soy yo, Naruto. -El rubio intento acercarse a ella cautelosamente.- No te haré daño, nunca te haría daño Sakura-chan.-Le extendió la mano, suplicante, quería que la pelirosa entrara en razón, no entendía porque se comportaba así, pero podía ver en sus ojos llorosos que estaba sufriendo.
-¡No te me acerques! ¡No quiero que me hagas daño! ¡Vete! ¡Aléjate de mi Sasori!
El Uzumaki sintió una punzada en el corazón. No soportaba ver a su amiga así, ¿Quien era ese tal Sasori y que le había hecho a Sakura, a tal punto de dejarla traumatizada?
Naruto no pudo mas, y en un impulso, se lanzo hacia ella y la abrazo.
-¡Noo! ¡Suéltame! ¡Suéltame!- Sakura comenzó a moverse, intentando safarse, gritando y llorando. Estaba aterrada.
-Sakura-chan, escúchame.-Apretó mas el abrazo, en un intento de trasmitirle seguridad.-Soy Naruto, tu amigo, yo no te lastimare, quiero ayudarte.-Sus palabras sinceras y su tono de voz dejaban ver la preocupación que sentía.- Déjame ayudarte.
Poco a poco Sakura se fue calmando. Naruto lo aprovecho y la alejo del agua. -Eso es Sakura-chan.
El rubio tomo una toalla y la envolvió en ella, la pelirosa lo miro, volviendo en si, reconociéndolo.-Na..ruto.
-Si, Sakura-chan, soy yo, ¿me reconoces?
La pelirosa comenzó a llorar y se abalanzo a el.-¡Naruto!
El la abrazo fuerte dejando que llorara y sacara todo su dolor. Estuvieron así por varios minutos hasta que ella dejo de llorar. Poco a poco se fueron separando. Sakura poso sus verdes ojos en el y reparo en que estaba totalmente empapado.
-Debes secarte Naruto, estas empapado, no quiero que te resfríes.
-No te preocupes por mi Sakura-chan, tu también estas empapada. Debes secarte.- Al escucharlo, cayo en cuenta que ella también estaba completamente mojada, el rubio le ofreció una mano y la ayudo a salir del baño e ir a su habitación, la sentó en la orilla de la cama. El regreso al baño y tomo una toalla para el, y le ofreció otra a ella para que terminara de secarse. Seguido de eso, se sentó a su lado y comenzó a secarle el cabello.
-Mejor dime que te paso, ¿estas bien?.-Sakura pudo ver en sus ojos azules una profunda preocupación. Bajo la mirada, no podía decírselo, ni ella sabia que había pasado- No te voy a presionar si no quieres decirme...-Continuo el rubio sin dejar de secarle cabello.- Estoy preocupado por ti, y si necesitas ayuda, sabes que aquí estoy.
La pelirosa miro la sinceridad en sus ojos y en la sonrisa que le regalaba, sabia que podía confiar en el.-Gracias Naruto... Ahora yo...estoy muy confundida, mi mente...mi mente es un caos. Hay muchas cosas que yo no entiendo y muchas de ellas me lastiman. Perdón si ahora no te lo puedo explicar, yo misma no entiendo que esta pasando, ni que pasara conmigo.
-Perdón, Sakura-chan, puedes llamarme tonto si quieres, pero no entiendo ni una palabra y me estas confundiendo mas.
-Disculpa Naruto.-La pelirosa lo miro comprensiva, tomo una gran bocanada de aire, era hora de sincerarse.- Veras, yo tengo un problema. Perdí mi memoria y no se quien soy, o quien fui.- Se detuvo un momento para ver si Naruto la esta entendiendo, al ver que si, continuo.- Cuando Sasuke me encontró, yo no sabia ni mi nombre. Yo le pedí ayuda y el acepto. Desde entonces el me ha estado ayudando a investigar mi identidad, y gracias a el, he logra recordar muchas cosas. Lo malo es, que muchos de mis recuerdos son cosas dolorosas, y me provocan esta clase de episodios, donde pierdo control de mi. Yo tengo miedo Naruto, tengo miedo de saber la verdad, y tengo miedo de lo que me pueda pasar. Quiero saber quien soy, quiero recuperar mi memoria, pero al mismo tiempo me asusta.
-Creo que, lo he entendido un poco. ¿Tienes miedo de encontrarte con ese tal Sasori? ¿Quien es Sakura-chan? ¿Que fue lo que te hizo?
Al oír su nombre sintió miedo y comenzó a sentir que le faltaba el aire. Naruto inmediatamente la auxilio, golpeándose mentalmente por su estupidez -Perdón Sakura-chan, no quise alterarte.
-Esta bien Naruto.-Sakura comenzó a recuperar su respiración.- No es tu culpa. Y respecto a tu pregunta, Sasori es una persona a la que yo ame mucho, pero me traiciono y me causo un gran sufrimiento. Aun me cuesta entender sus razones, yo no recuerdo todo, se que hay mas.-La peli rosa se apretó un lado de la cabeza.- Solo se que él es la persona que mas me ha lastimado y por eso me puse así, a pesar de que es muy difícil que pueda volver a encontrármelo, me duele.
-De acuerdo, Sakura-chan. -Naruto asintió, abrazándola.-¿Ya te sientes mejor?
-Si, gracias.
-Siendo así, debes cambiarte. Porque vine por ti, Sakura-chan.-Naruto se levanto con una sonrisa.
-¿Por mi?-El asintió.-¿Adonde me vas a llevar?
-¿Acaso ya lo olvidaste? La propuesta que te hizo Shizune-san ayer, pensé que ya te habías decidido y que hoy te reunirías con la abuela Tsunade. La directora de la Universidad. Al ver que no llegabas pensé que tuviste un problema con Sasuke, ya que el se molesto mucho cuando pregunte por ti, de hecho tuve una riña con el, me preocupe e imagine que el de alguna forma había evitado que vinieras.
-Sasuke no tiene la culpa de que no me haya presentado, de hecho no lo sabe.-Sakura recordó lo que paso la noche anterior.-No pude decírselo ayer, tuve un...un...-¿Como se le podía llamar a lo que paso? ¿Pelea? ¿Momento?.- Bueno, surgió un malentendido entre nosotros,que provoco una...pelea..., el se fue y yo, creo que me encerré en mi habitación.-No recordaba haber salido de la cocina, ¿como llego a su habitación?.- Disculpa Naruto.
-No te preocupes Sakura-chan, aun podemos ir.-Naruto se puse de pie.- Así que vístete, yo mientras iré a buscar algo de ropa del teme para cambiarme.
-No creo que sea buena idea Naruto. -El rubio la miro sin entender.- Yo ahora estoy muy confundida y no se que vaya a pasar conmigo mas adelante, no creo que sea buena idea salir de aquí para ir a la escuela.
-Sakura-chan, nadie sabe que pasara en el futuro, y si algo esta destinado a pasar, aunque te quedes aquí encerrada, va a terminar pasando. Aunque personalmente, yo no creo mucho en el destino, para mi, tu tienes que trabajar duro para que las cosas sucedan. Así que anímate Sakura-chan, no por tener miedo vas a dejar de luchar, no te rindas a vivir. Yo de verdad odio a la gente que se rinde.
En todo el tiempo que llevaba de conocerlo, nunca había visto al rubio tan serio, ahora que lo pensaba siempre se mostró como un chico distraído, amable, gracioso, y un poco tonto. Pero ahora, se daba cuenta que no era solo eso. Naruto era una persona centrada, directa, y muy sincero con sus palabras. Naruto sabia conmover un corazón y cambiarlo, sabia sacar lo mejor de cada persona. Sonrió. Naruto seria un gran líder, amable y justo.
-A ti no se te puede decir que no, ¿Verdad Naruto?
Naruto sonrió de oreja a oreja.-No, Sakura-chan.
Sakura rió.-Bueno, ve a cambiarte y espérame en la sala.
El rubio asintió frenéticamente y salio corriendo al cuarto de Sasuke, cerrando la puerta tras de si.
La pelirosa se vistió, sus previas heridas ya habían sanado. Cuando ya estuvo lista salio. Naruto ya estaba esperándola. Se veía raro verlo de un color que no fuera naranja o derivado. Rio un poco, seguro Sasuke se molestaría con el. Pensando en eso...¿que le diría Sasuke a ella? Se toco los labios al recordar...Sasuke...
-¿Nos vamos?.-Naruto la saco de sus pensamientos.
-Vamos.
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-Llegamos.
Suigetsu y Juugo miraron el enorme edificio frente a ellos, la esplendorosa universidad de Konoha.
-Orochimaru-sama...-Suigetsu empezó a hablar, algo dubitativo-¿Que hacemos en una escuela?-pregunto señalando la entrada de la escuela.-Pense que iríamos donde estaba la bruja.
-Karin esta aquí y por el bien de la misión ustedes también estudiaran aquí. Vamos, tengo una reunión con Tsunade, la directora.- Orochimaru sonrió y se bajo del auto, seguido de sus subordinados. Juntos se adentraron a la universidad.
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El toque de la puerta distrajo a la imponente mujer detrás del escritorio, levanto su mirada a la puerta, alejando su atención de los documentos que revisaba, se acomodo su rubio cabello
-Adelante.-Tsunade respondió de forma autoritaria, irguiéndose en su silla, dejando a la vista su elegante porte y bellas facciones. El collar que colgaba de su cuello, hecho de una única y exótica piedra preciosa, brillo sobre la blanca piel que dejaba a la vista de su pronunciado escote. Frente a ella se dejo ver un hombre; alto, delgado de piel extremadamente blanca, rozando a pálida, y con un largo cabello negro recogido en una coleta alta; vestido con un pulcro traje negro. Detrás de el, dos jóvenes se asomaban; uno con gran altura, fornido y el otro mas bajo y bastante enclenque si se comparaba con su compañero.
-Buenas tardes, Tsunade. Tiempo sin vernos.-Orochimaru saludo.
-Orochimaru, veo que has llegado pronto.-La directora sonrió.-Ya esta todo listo, solo esperaba tu llegada.-Sus ojos color miel se desviaron a los dos jóvenes detrás de su viejo compañero.- Asumo que estos son los jóvenes de los que me hablaste.
-Así es, son mis protegidos.-Los mencionados solo miraban sin entender muy bien de que se trataba la charla.-Asumo que ya esta todo listo para su ingreso en tu universidad.
-Lo tengo listo desde que mandaste a tu primera aprendiz.-La rubia sonrió con autosuficiencia.-He de reconocer que tiene talento, le has enseñado muy bien. No esperaba menos de unos de los médicos investigadores mas reconocido del mundo.
-Es un gran halago viniendo de ti, la tan famosa princesa Tsunade. La medico que mas aportaciones ha dado en los últimos tiempos.
-Es un gusto tenerte aquí, Orchimaru, me alegra poder trabajar nuevamente contigo.-Tsunade sonrió poniéndose de pie.
-Lo mismo digo Tsunade.-Ambos adultos se estrecharon la mano.
-Bueno, deben estar cansados de su viaje, Inglaterra esta a un tiempo considerable de Konoha.
-Estas en lo correcto, el vuelo fue largo, pero no quise perder mas tiempo y vine a arreglar todo contigo, quiero empezar lo mas pronto posible. Ademas, puedo aprovechar para que mis aprendices conozcan el lugar donde van a estudiar a partir de ahora.
Juugo y Suigetsu no ocultaron su sorpresa, no esperan a ver viajado a Konoha para ir a la escuela.
-Tienes razón, entre mas pronto mejor. Toma siento.-Orochimaru tomo su ofrecimiento. Tsunade dirigió su vista a los dos muchachos- Ustedes vayan a conocer la escuela- Ordeno.
Los menores miraron a Orochimaru, al ver que asentía, salieron de la oficina.
Una vez fuera, Suigetsu suspiro.-Creí que ya me había librado del estrés de la escuela, ¿quien hubiera dicho que esa serpiente nos traería a estudiar? -puso cara de asco al ver por la ventana a los estudiantes con sus libros en mano, odiaba la escuela.-Se suponía que veníamos por la chica que supuestamente la bruja ya había encontrado.
-Orochimaru-sama nunca da un paso sin planear, seguramente la chica este en esta escuela.
El de cabello celeste hizo un puchero.-Como sea, vamos a buscar a la cuatro ojos, ya me estoy aburriendo.
Juugo suspiro, ya veía aproximarse las peleas entre sus dos compañeros, aun así lo siguió. No tenia otra cosa que hacer.
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Naruto arrastraba a Sakura por la universidad. Estaba empeñado en hacer que la vieja directora Tsunade la aceptara en la universidad, que ni siquiera notaba las miradas de los estudiantes al verlos prácticamente correr por los pasillos. Sakura había intentado inútilmente deshacerse de su agarre o detenerlo para que caminaran mas despacio así que para ese entonces, después de ya haber atravesado la mitad del campus, se dejaba llevar.
Justo cuando estaban por doblar el pasillo para llegar a la oficina de la directora alguien los llamo.
-¡Naruto-kun!
El rubio volteo deteniéndose, Sakura hizo lo mismo. Caminando hacia ellos con un cerdito en mano, venia Shizune.
-¡Shizune-san!
-Veo que si vinieron. Me alegra que hayas aceptado Sakura, un talento como el tuyo no debe ser desperdiciado.
-Naruto me convenció. Espero que la directora me de la oportunidad.
-Lo hará, yo intercederé por ti, pero por ahora no los podrá atender, esta ocupada con un medico muy reconocido, están arreglando los detalles para la colaboración que harán en el hospital de Konoha, el que dirige Tsunade-sama.
-Ya veo .-Sakura suspiro resignada-veo que sera mañana.
-Oh no, si los atenderá hoy, solo que tardara un poco, mientras porque no me ayudan con algo. Vamos al laboratorio, sirve para que lo conozcas.
-¡De acuerdo! -Contestaron al unisono.
Ambos siguieron a Shizune por el pasillo contrario a donde estaba la oficina de la directora. En el edificio de enfrente por mera casualidad un pelirrojo logro verlos por una ventana, específicamente logro distinguir a Sakura. Sus ojos se abrieron de par en par.
Era Sakura, estaba ahí, de nuevo. Sus ojos se abrieron aun mas al ver que del pasillo contrario de donde se iba Sakura, Orochimaru salia de la oficina de la directora. Estaba aquí, esa serpiente estaba en Konoha, y lo que era peor se encontraría con Sakura.
Sin pensarlo, Sasori, corrió por los pasillos con el fin de alcanzar a la pelirosa primero, y evitar que se encuentre con Orchimaru, de ser así todos sus planes se vendrían abajo, debía evitar que se encontraran. No podía permitirlo.
Saltaba las escaleras, iba por los pasillos sin importarle las miradas de los estudiantes que encontraba en su camino, ni siquiera le importaba disculparse al empujar a algunos, solo tenia en mente llegar al otro edificio, solo le importaba encontrarse con Sakura lo antes posible.
Al entrar al edificio y dar vuelta para llegar al pasillo donde vio a Sakura, choco con alguien.
-¡Fíjate estúpido!.- El rubio protesto furioso ante el golpe, casi lo tira al suelo, sus ojos azules se abrieron sorprendidos al ver que el responsable había sido su siempre calmado compañero pelirrojo.-¿Sasori-sempai? ¿A donde vas con tanta prisa?
Lo que le faltaba, encontrarse con ese rubio inoportuno. Penso rápido una respuesta.-Necesito arreglar urgentemente unos papeles con Shizune-san, sobre mi transferencia, me pareció verla en este edificio y vine lo mas rápido que pude para alcanzarla, ¿la habrás visto Deidara?
-Si, la vi en el laboratorio, estaba con el tarado de Uzumaki y una chica extraña de cabello rosa,aunque bastante bonita...-El rubio se quedo pensando, recordando a la chica. Eso molesto a Sasori.
Estuvo a punto de empujarlo y seguir su camino, cuando lo distrajo la silueta de Orchimaru, caminando hacia la salida de la universidad, del lado contrario donde estaba Sakura. Suspiro aliviado. Estaba a salvo, por ahora.
-Gracias Deidara.-El pelirojo le dio una palmada en el hombro y paso a su lado, siguiendo su camino.
-De nada, sempai.-El rubio también siguió su camino.
Sasori se dirijio hacia la salida de la universidad.
Tenia que averiguar los planes de Orochimaru.
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¿Que te ha parecido la escuela Sakura?-Pregunto Shizune alegre mientras caminaban de regreso a la oficina de la directora.
-Me ha gustado mucho, realmente me gustaría estudiar aquí, su laboratorio es increíble, y esta muy bien equipado.
-¡Verdad que es grandiosa esta escuela, sakura-chan! ¡A mi me encantara verte todos los días aquí! ¡De veras!
Sakura asintió, y los tres entre risas llegaron a la oficina. Shizune toco la puerta y adentro se escucho un adelante. Ella entro.
-Tsunade-sama, esta aquí la joven de la que le platique en la mañana.
-Oh, dile que pase.- Shizune asintió, y la directora espero a que entrara aquella talentosa muchacha de la que le había hablado.
-¡Buenas tardes, vieja!.-Una vena afloro en su frente al escuchar el saludo y ver a Naruto entrar sonriente.
-¡¿Que demonios estas haciendo aquí Uzumaki?! ¡DEBERIAS ESTAR EN CLASE!
El rubio sintió un sudor frió bajar por su cuello, sonrió nervioso rascándose la cabeza.-V-venia a a-acompañar a Sakura-chan...
El golpe que le dio Tsunade a su escritorio lo hizo callar.-¡LÁRGATE A TU AULA SI NO QUIERES QUE LE LLAME A KUSHINA Y LE DIGA QUE TE ESTAS SALTANDO LAS CLASES, ESO SIN MENCIONAR QUE ESTAS APUNTO DE REPROBAR ESA MATERIA!
Naruto sintió que se salia el alma, su mama no tenia que saber eso, lo mataría.-¡P-pero!
-¡TIENES TRES SEGUNDOS! ¡UNO!
-¡Lo siento Sakura-chan!
-No te preocupes Naruto.-Sakura le sonrió comprensiva.
¡DOS!
-Naruto-kun es mejor que te vayas.-Shizune hablo preocupada,conocía el carácter de la directoria, y también el de la madre del Uzumaki.
¡TRES!
-Te busco en la salida, Sakura-chan! -El rubio salio corriendo de la oficina.
Tsunade suspiro y se acomodo en su silla, amenazarlo con su madre nunca fallaba. Carraspeo, para llamar la atención de las mujeres, se habían quedado mirando como huía Naruto. Ambas voltearon centrando su atención en ella. -¿Y bien?
-Mi nombre es Sakura, vine a pedirle una oportunidad para poder estudiar en su universidad, quiero estudiar medicina, por favor, ¡permitame estar aquí!- Los ojos de Sakura brillaban en determinación. Tsunade la inspecciono, interesante.
-Para estudiar aquí se necesita mas que el deseo, para que yo te tome como alumna debes demostrarme que de verdad lo mereces.
-A pesar de todo lo que la vida me ha impuesto y el dolor que siento, he descubierto que la medicina, el salvar la vida de alguien, es lo único que realmente me hace sentir viva. Cuando ayude a ese chico en el restaurante, sentí que mi vida cobraba significado, en ese momento sentí que yo había nacido para estar ahí y salvarlo. Al curar a alguien siento que realmente soy útil, que hay una razón para que yo este en este mundo.-Sakura se inclino ante Tsunade, sorprendiendo a esta.- Así que por favor permitame ser su estudiante, déjeme aferrarme a esto, que es lo último que me queda.
Tsunade se sorprendió ante aquellas palabras, no las comprendía del todo, sin embargo, podía sentir la sinceridad, el dolor y la fuerza con las que las pronunciaba. A simple vista, no le parecía mas que una flacucha y hasta podría decir, débil chica de cabello rosado...pero cuando miraba esos grandes ojos verdes, veía que era mucho mas que eso. Esos ojos reflejaban una determinación que le hacia recordarle a ella en su juventud, ella era especial. En su cara se forma una casi imperceptible sonrisa.
Carraspeo. La pelirosa se enderezo y poso sus orbes sobre ella.-Muy bien Sakura, te acepto como mi estudiante.- Sakura y Shizune sonrieron.- ¡Te advierto que no sera facil, soy una persona muy exigente! ¡No quiero holgazanas!
-¡Si señorita!- Sakura asintió.
Tsunade sonrio mas.- Bienvenida Sakura, espero grandes cosas de ti.
-No la decpcionare, Tsunade-sama.
-Yo te ayudare Sakura-chan.- Shizune ofrecio todo su apoyo, le agraba la pelirosa.
-Muy bien dejemos las charlas, y empecemos.- Hablo con voz autoritaria la directora.- Sakura necesito tus papeles para armar tu expediente y agregarte a lista de estudiante, tráemelos mañana.
Sakura palideció. Oh no.- Sobre eso yo...
-No te preocupes Sakura.-Interrumpió Shizune.- Tsunade-sama, al parecer por lo que logro comentarme Naruto, Sakura esta pasando por una situación difícil, el me dijo que esta viviendo con Sasuke Uchiha y que el se haría cargo.
Al oír eso, Sakura casi se desmaya. ¿porque Naruto dijo eso?
-En ese caso, llama a Uchiha.
-Si Tsunade-sama.
Oh no, eso estaba empeorando. No sabia como enfrentarse a Sasuke después de lo que paso.
No quería verlo. ¿O si quería?
Sasuke Uchiha, favor de presentarse en la oficina de la directora. Sasuke Uchiha, favor de presentarse en la oficina de la directora. Sasuke Uchiha...
Su corazón dio un vuelco. Definitivamente no.
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Sasuke caminaba tranquilamente hacia su sieguiente clase cuando escucho su nombre por el altavoz. Su seño se fruncio extrañado , nunca en toda su vida como estudiante habia sido llamado a la oficina del director. Nunca. Por mas que le dio vuelata no encontraba una razon que lo llevara a esa situacion, salvo el pequeño inscidente con Naruto en la mañana pero le parecia demasiado insignificante para que fuera eso, entre esos pensamientos termino en la puerta de la directora, toco una vez con molestia, odiaba hablar con ella, era demaiado gritona para su gusto.
Enseguida Shizune le abrio, al entrar se llevo una gran sorpresa. Una cabellera rosa se asomaba por ensima de uno de los asientos frente al escritorio, al escucharlo entrar se giro para mirarlo, esos grandes ojos verde esmeralda que tanto lo habian atormentado las ultimas doce horas lo miraban con asombro y algo de verguenza.Sakura estaba sentada ahi, mirandolo con sus mejillas sonrosadas y una expresion que no supo identificar como sorpresa o incomodidad. ¿Que era esa expresion? ¿Estaba molesta? ¿Le molestaba verlo? ¿Porque siguiera estaba ahi?
Antes de seguir dandole vuelta a sus pensamientos , Tsunade hablo.
-Toma asiento Uchiha, tenemos que hablar.
Sauske odiando que le dieran ordenes, pronuncio su carcateristico monsilabo, se acerco a la silla a lado de sakura pero no se sento, se quedo de pie y en cambiio dijo:- ¿Para que me llamo, directora?
A Tsunade le irrito un poco su actitud, se olvida de la arrogancia de los uchiha por momentos .-Estas aqui para que hablemos de Sakura..
-Al escucha su nombre la pelirosa se encogio un poco en sus asiento, le incomodaba la presencia de Sasuke y la actual situacion, golpearia a Naruto cuanto lo viera poir meterla en esto.
Sintio la mirada del pelinegro sobre ella, ella no se atrevió a devolversela y mejor siguio viendo sus manos sobre su regazo.
-Naruto me dijo que estaban viviendo juntos y que tu me ayudarias a obtener los papeles necesarios para que Sakura se integre como una estudiante de medicina aqui , conmigo.
Sasuke se quedo sin palabras. ¡¿que demonios significaba todo eso?! ¿Sakura estudiando medicina en esa universidad? ¿Como? pero mas importante, ¡¿porque demonios naruto dijo eso?! Definitivamente lo mataria.
Y hasta aquí el capitulo, sé que es muy corto a pesar de tantos siglos de espera, pero decidí publicarlo así , pronto traeré el siguiente. Una disculpa nuevamente por tardar tanto.
Anotaciones:
*Se revela más del pasado de Sakura y Sasori.
*Orochimaru aparece, moviendo sus fichas.
*El juego de Kaguya está por comenzar.
*Sakura en la escuela.
¿Cómo va a cambiar todo esto?
Saludos especiales a Erisassi, uchihalilo, Mariana989, y DULCECITO311.
Están en mi corazón 😘
¡Nos vemos en el siguiente!
¡Muchas gracias a tod s por su apoyo!
