Disclaimer: Los personajes principales de esta historia pertenecen a la autora original de la saga "Twilight": Stephenie Meyer, yo solo estoy jugando con ellos por diversión y amor a la escritura. Así que esta historia es completamente mía: Prohibida la copia total o parcial de esta historia sin mi autorización. Capítulo 3: Recuerdos

POV Emmett

Por ahora Texas no parecía tan mala opción. No estaba decidido, pero al correr por los alrededores de aquel Estado, me di cuenta de por qué Alice y Jasper iban de vacaciones constantemente. Era acogedor y los rayos de sol no se filtraban tan intensamente sobre mi piel, lo último y más importante era que no había muchas personas rondando el lugar, todo estaba desierto con la justa cantidad de animales para sobrevivir. Jasper tenía una pequeña casita que siempre estaba a disposición de todos nosotros. Me acomodé rápido para después ir al pasado y que Alice no se diera cuenta de mi paradero, no quería que nadie supiera nada.

Tuve mucho tiempo para pensar mientras corría. No tenía ningún sentido llegar a mi lugar de residencia y no saber la fecha a la que me transportaría. La imagen reciente del rostro de Bella desfigurado por el dolor me hizo "recapacitar"Tengo que cerrar este capítulo — pensé tantas veces como pude. Quisiera o no, Rosalie seguiría en Forks hasta que ella se sintiera segura, bajo la protección de mi familia y yo no me podía alejar de ellos, mucho menos de mi hermana menor.

Por lo que se veía, Rosalie ya había entrado a ser parte de mi familia desde que Bella la encontró, no me podía esconder toda la eternidad, y vivir con ese odio hacia ella tampoco era bueno. Me concentré en ir al momento en el que me estaba inscribiendo para tomar clases de italiano y mecánica de vehículos en un instituto de Alaska.

* Flashback

El cumpleaños de Bella estaba próximo. Sabía que Edward tenía muchos planes para ella y ni qué decir de Alice: La secuestrarían un día cada uno para poder celebrar. La celebración de su cumpleaños iba a ser mínimo de cuatro días: Uno con Edward, otro conmigo, el siguiente con Alice y por último, uno con toda la familia. Desde que nos unimos a la familia Cullen, siempre eran mínimo tres días de celebración de cumpleaños en la casa sin importar quién de nosotros fuera el festejado.

Por esa razón, yo la iba a raptar un día antes de su cumpleaños. Sabía que habían inaugurado una biblioteca nueva en Sicilia y por los comentarios que había escuchado, era una de las mejores en el mundo, tenía que llevarla. A mi hermana le encantaba viajar a Italia y haría el esfuerzo de pulir un poco mi italiano para que ambos disfrutáramos de la arquitectura, la música, la pintura, la cinematografía, la literatura y todo eso que a ella la volvía loca -aparte de Edward-.

Puse mi firma y entregué el dinero para pagar el curso. A un lado del escritorio había volantes de inscripción para otros cursos. Me llamó la atención el curso de mecánica automotriz… Lo reconsideré, porque Carlisle y Esme nos habían inscrito en el instituto que empezaríamos al día siguiente. Estaban empezando los rumores en el pueblo de que el afamado doctor Cullen y su esposa -como ama de casa- tenían demasiados hijos adoptivos que no iban al instituto y que además, nunca salían de su casa. Tomamos la decisión de inscribirnos en el instituto y Esme de conseguir empleo; pero, por mi parte no había de qué preocuparse, ya había pasado por lo menos quince graduaciones desde que vivía con los Cullen, podía arreglármelas bien con una más y asistir a dos cursos extracurriculares, así que no lo pensé más y me inscribí.

Escúchame bien pedazo de mierda. No me importa lo que digas, no quiero volver a escucharte y si te vuelvo a ver rondando mi apartamento o siguiéndome, te golpearé tan fuerte las bolas que te dejaré sin descendencia y todos tus putos conocidos te odiarán por ser un bastardo inepto estéril, me encargaré de que no vuelvas a ver la luz del día y considérate despedido. Vete al diablo.

Escuché una fina voz detrás de mí, era la de un ángel… Un ángel un poco mal hablado pero ángel al final de cuentas. El olor a vainilla se coló por mis fosas nasales, era lo más exquisito que había olido en todos mis años de existencia como mortal e inmortal. Esa delicada voz estaba furiosa y aun así tenía un toque suave como el satín y era melodiosa como la más perfecta armonía.

No me resistí, tenía que verla. Mi sorpresa fue enorme porque mi imaginación no era nada comparado con la mujer que tenía en frente. Ella había bajado del cielo, solo le faltaban las alas, porque tenía cabellos dorados y ondulados recorriendo sus hombros y espalda hasta su cintura, ojos azules como un río desbordado rompiendo una represa y labios carnudos más exquisitos que hubieran existido, torcidos en un gesto disgustado dada la furia que experimentaba, y… — ¡Dios! Su cuerpo — no recordaba haberme excitado tanto en mucho tiempo con solo ver la imagen de una mujer, la mujer más perfecta en el universo.

¿Y tú qué carajo me ves? — Preguntó pero no me di cuenta que iba dirigida a mí hasta unos segundos después. No había notado que me le quedé viendo como un tarado.

Yo… Umm… Me preguntaba a qué curso te ibas a inscribir — Dije como estúpido buscando tema de conversación.

Luego ambos notamos que ella había completado el volante para inscribirse en mecánica automotriz. Lo levantó levemente, haciéndome ver aún más estúpido y frunció el ceño con obviedad y algo de ira. Me atrevería a decir que estaba enojada conmigo, pero no tanto como lo había estado con la persona que había llamado a su teléfono. Ella se quedó en silencio mirándome fijamente y en un punto llegó a desafiarme con solo sus ojos y su ceja arqueada. Entonces chasqueé mi lengua para quitarle tensión al ambiente.

Okeeeey, fue una pregunta estúpida. Te tengo una mejor — Sonreí entusiasmado y ella rodó los ojos — ¿Quieres ir a tomar un chocolate por aquí cerca? Tal vez quieras hacer un amigo nuevo.

Otra vez fue algo estúpido, puesto que yo no comía y si lo hiciera, tendría que ir directo al baño a expulsar todo lo que había ingerido; pero valdría la pena, haría todo lo que me pidiera con tal de estar un momento a solas con ella y conocerla mejor.

No — Respondió cortante y se alejó de mí.

Me dio la espalda caminando sensualmente en una dirección completamente diferente a la mía. Usando tacones de por lo menos veinte centímetros, pisó firme el camino que trazaba con ayuda de sus largas y espectaculares piernas, luego estaba su enorme trasero y sus caderas meneándose al ritmo de los pasos que daba, con sus cabellos moviéndose de derecha a izquierda acariciando su cintura. Yo me quedé como una estatua mirándola y estaba seguro que si alguien me quisiera mover solo lograría ponerme de rodillas, la imagen de aquel ángel no se iba de mi mente. Quizás hubiera estado babeando un poco y fantaseando con la idea de tener una vida a su lado en el futuro.

*Fin del Flashback

Me regresé al presente, el momento en el que la conocí parecía ser perfecto para mí. No sabía qué pensaba ella para ese entonces, pero de seguro quería mandarme al mismísimo infierno sin conocerme y lo supe en cuanto volví. Yo iba al pasado, era mi decisión ser espectador o poder cambiar algo que repercutiera en el presente o futuro cercano. No hice esto último porque de haberlo hecho, la hubiera gritado como tantas veces ella lo había hecho conmigo y yo solo quería analizar la "relación" que teníamos para poder soportarla en casa por el tiempo indeterminado que estuviera ahí, de tal manera que no me dieran ganas de arrancarle la cabeza o llevar su cuerpo a una hoguera. O peor aún, arrastrarla por el bosque y pegarla contra un árbol, contra el suelo, entrando y saliendo de ella. Que gritara por piedad, gimiendo mi nombre, devorando esos carnosos labios y mis manos recorrieran todo su exquisito ser… Mejor mi lengua explorando cada curva y hueco de su cuerpo.

No obstante, tenía que ser sincero conmigo mismo. Tampoco cambiaría nada en el momento en que la conocí: Todo fue perfecto. Ella se mostró tal cual era y una de las cosas que me habían atraído más, era su imponente personalidad. Me dio la impresión de que ella se estaba ocultando bajo un escudo con su manera de ser tan hostil y yo quería ser quien penetrara esa barrera. No sabía la razón. De lo único que estaba completamente seguro era que ella no se libraría de mí tan fácilmente, yo no la dejaría ir.

*Flashback

Primer día en clase de mecánica automotriz. No había pasado mucho tiempo desde que conocí a mi ángel y tampoco desde que comencé a seguirla como un demente usando su olor para guiarme. Al poco tiempo me enteré que su nombre era Rosalie, tenía dieciocho años y vivía sola en un departamento sin familia aparente. Pero no reparé en los detalles de eso último, me limité a seguir su rutina.

Todos los días ella se levantaba a las seis en punto para ir a su trabajo como abogada en un buffet. Allí todos le temían por su mal carácter y tenacidad, muchos preferían callar antes que llevarle la contraria. Después me enteré que "aparentemente" iba a dejar su trabajo porque su tío le había dejado una empresa de autos al morir. Básicamente ella hacía su trabajo en su despacho, salía a almorzar, iba a estudiar en el instituto donde yo podía verla sin tener que esconderme y al final del día llegaba a su departamento a comer, hacer tareas con libros o papeles y caía rendida en su cama.

Después de un tiempo, esa se convirtió en mi rutina y solo se veía interrumpida cuando tenía que cazar. Yo la observé hacer cada una de esas labores durante un par de meses porque no me atrevía a hablarle fuera del instituto y quería saber de ella primero. Me acobardé durante demasiado tiempo y fui un verdadero imbécil por hacerlo.

Ella siempre estaba sola, sus trabajos siempre los hacía individualmente y gritaba a todo el que osara acercarse. Pero no me importaba, hoy era mi día. Primero, arreglé que todos los proyectos del semestre se hicieran en parejas y que Rosalie estuviera conmigo. No fue difícil convencer a los profesores, pero quería ver la cara de Rosalie cuando le dijeran que tenía que trabajar conmigo.

¡Hey, Rosalie! — Llamé saliendo de la clase.

Sentí cómo el olor a vainilla inundaba mis fosas nasales y mi instinto me pedía que probara su sangre. Tragué saliva, el olor de su sangre era aún más penetrante, me costaba demasiado estar cerca de ella pero yo era un maldito egoísta al preferir jurarme que no le haría daño, aun sabiendo que yo no tenía certeza de poder cumplir esa promesa y que mi ángel estaba insegura a mi lado. Aguanté la respiración por unos segundos para no tentarme más.

Ella se giró. Toqué su brazo con una leve caricia que me hizo ver estrellas, me llevó al cielo y luego me topé con esas gemas azules tan sorprendidas como debían estar mis ojos.

No te conozco y tampoco me interesa hacerlo. Como dato extra, no me gusta que me toquen. Considéralo una advertencia, idiota.

Dio la vuelta con fuerza, eso me tomó todo mi autocontrol para no saltarle al cuello por lo delicioso que olía y el carácter que se mandaba me excitaba sobremanera. Puse mis puños a cada lado de mi cuerpo apretándolos tan fuerte como podía, al igual que mi mandíbula. Me tomó unos segundos tener pensamientos sensatos para no lanzarme sobre ella y hacerla mía, como también clavarle los colmillos y probar su sangre. Ya calmado y con la respiración contenida, me adelanté un paso y sonreí.

Dato extra asimilado — Levanté mi pulgar y seguí sonriendo — De todas formas, no sé si ya viste las parejas asignadas para este semestre y… Eres… Somos compañeros… El próximo proyecto está propuesto para dentro de dos días. Creo que estamos un poco atrasados y…

Si, ya lo vi — Cortó mis titubeos y se quedó pensativa por unos segundos golpeando el piso con su zapato — Bien, empezaremos en dos horas en la biblioteca, tenemos que quitar descansos y para mañana a las ocho de la noche estará terminado ¿Correcto?

Asentí con la cabeza, eso bastó para que ella se fuera y me dejara allí como un idiota.

Así pasó el resto del semestre: Ella hacía un horario de colores -para imbéciles, como ella lo llamó- que yo debía cumplir. Me mandaba a la mismísima mierda cuando llegaba un minuto tarde a las reuniones para hacer tareas y previo a eso, yo tenía que llevar mis apuntes e ideas para comenzar. Era algo así como estilo militar… Eso me volvía loco de ella, no dejaba que nadie le pasara por encima o la humillara de alguna manera y estudiábamos fuertemente, por eso siempre éramos los mejores del grupo.

A medida que fue pasando el semestre nos dejaban más tareas por parejas y por consiguiente yo tenía que pasar más tiempo con Rosalie. Atesoraba en mi memoria todos los días en los que estábamos estudiando o simplemente escribiendo en un cómodo silencio. Ella estaba bajando sus barreras conmigo de a poco y cuando me di cuenta de ello, traté de no presionarla y acercarla a mí dejándola hacer todo lo que quisiera conmigo: Eso pasó puesto que primero fueron charlas triviales, caricias inocentes por parte de ambos, luego nuestro primer beso y una que otra vez terminábamos en su cama.

¡ME ENAMORÉ! — Grité en mi mente todo el tiempo. Toda ella era perfecta. Por supuesto nadie se enteró de nuestra relación porque ella no tenía parientes y no hablaba con nadie. Por mi parte, era muy discreto en clases y no sabía cómo decirle a mi familia que estaba saliendo con una humana. Tampoco demostrábamos nuestro afecto en público -solo lo hacíamos en su departamento-… Además mi vida giraba en torno a la de ella y casi no hablaba con mis hermanos, mucho menos con mis papás, eso era lo último en lo que pensaba. Bella y Edward habían inventado una mentira en el instituto para poder hacer un viaje de luna de miel, así que Bella no supo de Rosalie sino hasta que yo iba terminando el curso y le conté pocos detalles de la relación.

Se llegó el día de la presentación de nuestros proyectos, el final del curso y algo así como una "graduación". También me graduaba del curso de italiano, pero no fui tan escrupuloso con ese y le puse más importancia al de mecánica.

Hacemos buen equipo — Le dije a Rosalie detrás de la cortina esperando a que nos llamaran para recibir el diploma.

Si, de hecho nunca tuve un compañero tan competente. Fue de gran importancia los aportes que hiciste y de no ser por ti, el trabajo no hubiera sido tan bueno — Una pequeña sonrisa salió de sus labios acompañada de una mirada dulce pero algo nublada.

De hecho, ese fue el primer comentario, casi dulce, que me había hecho en seis meses. Me sorprendí, no era nada común escuchar a Rosalie haciendo cumplidos, nunca la había escuchado hablar de esa forma mucho menos con esas expresiones en su rostro. De la nada, me abrazó con más cariño de lo habitual, había algo raro en ese gesto: Había sido más íntimo y yo quedé tan ido que no me di cuenta cuando me habían llamado para entregarme mi diploma.

Se terminó toda la ceremonia, cada familia y graduado se estaba yendo a celebrar o lo que fuera. Ella estaba con un semblante extraño a la salida del auditorio. Se suponía que yo tenía que ir a recibir el diploma de mi curso en italiano pero lo dejé pasar por ella y decidí que lo reclamaría en otra ocasión, de hecho ni siquiera necesitaba el papel. En cambio, sentí que Rosalie me necesitaba.

Rosalie, eres hermosa e inteligente… No sé si esta vez aceptarías ir por el chocolate que te ofrecí la primera vez que te vi, cuando nos conocimos ¿Quieres? — Me sentí nervioso.

Ella soltó una risotada — ¿En serio? Lo que dije allá dentro fue la típica felicitación que le das a tus compañeros luego de un trabajo Arqueó la ceja ¿No pensarás que podemos tener una relación? ¿Verdad? Nunca estaría con alguien como tú, ni en un millón de años. Además tenía que hacer todos los horarios y la mayoría de la investigación para que funcionara — Yo bajé la cabeza. La desilusión me embargó el alma y el corazón.

No asimilaba lo que me estaba diciendo. No podía ser así y antes de que se fuera, tomé su brazo sin ser rudo, la necesitaba junto a mí, era mi oportunidad. Lo que había entre Rosalie y yo era especial y no lo dejaría ir por más triste y herido que me habían dejado sus palabras.

De hecho, sí, pensé que teníamos algo… Todos esos besos y cuando hacíamos el amor… — Ella me cortó con una risa perversa.

— Hey, eso se llama diversión. Nunca hubo "Amor", solo sexo. Eres un puto iluso ¿Lo sabías o también quieres un esquema de colores? — Se dio media vuelta.

Lo último que oí de ella fue su risa malévola alejándose lentamente. Mi inexistente corazón estaba roto y pisoteado. Esta vez, me di el lujo de quedar de rodillas para cuando ya no la veía. Entonces llegó Bella y me vio destruido, ella sabía poco o nada de mis sentimientos hacia Rosalie y de la relación que llevábamos. Tampoco le quería decir, siempre me mostré fuerte y ahora no iba a decaer, mucho menos frente a ella porque yo tenía que hacerle ver que era inquebrantable… Todo quedaría cerrado y yo no volvería a ver a esa perra sin sentimientos.

*Fin del Flashback

Caí cansado en el sofá en medio de la sala. A veces era agotador viajar en el tiempo y en cuanto más duraba el viaje, mayor era el cansancio mental. Pero ahora no era tanto el cansancio físico sino el cansancio emocional: Necesitaba algo de tiempo para recuperarme de la imagen de Rosalie burlándose de mí y yo cayendo de rodillas al suelo. No era justo que ella estuviera en mi casa -en Forks- como si nada hubiera pasado, no era justo que la transformaran y ella no recordara nada de su pasado, de lo perra que había sido con todo el mundo… No era justo que nos encontráramos de nuevo. Nada de lo que estaba viviendo era justo.

— ¿Crees en las segundas oportunidades?

Me volteé para ver a Edward sentado en un sofá frente a mí. Él estaba tranquilo, de seguro ya lo había visto todo y sabía lo confundido que yo estaba porque yo no sabía qué hacer para recuperar mi vida. Cerré mis ojos fuertemente. Empecé a mover mi cabeza de manera infantil de derecha a izquierda y me crucé de brazos.

— No para ella. No se merece ningún tipo de perdón después de todo lo que pasó. Ella prácticamente me usó y me hizo creer que yo podría, al menos, ser su amigo… ¿A qué hora llegaste? ¿Cómo me encontraste? — Respondí casi furioso y luego pensé en Bella.

El tranquilamente miró la pared — Alice te vio aquí antes de que hicieras tu viaje. Llegué hace unos minutos y para responder tu última pregunta: Bella está con Jasper haciendo no sé qué cosas porque Alice planeó llevarse a Rosalie de compras y Alec está con Heidi resolviendo tus "pendientes" desde casa — Puso una mano en su mentón —Bella sospecha que le estás ocultando algo y estaba hablando con Jasper al respecto, la encontré en el jardín de Esme y apenas me sintió bloqueó sus pensamientos y los de Jasper. Me tiene preocupado lo que ella pueda estar pensando, más aun cuando no me deja leer su mente. Ella diría, o inclusive, haría cualquier cosa por Rosalie y ni siquiera la conoce bien ¿No crees que es mejor que le cuentes la verdad? ¿A las dos? De todas formas, ella es tu hermana y te ama por encima de todo.

— Sinceramente, no lo sé. Han pasado años en los que yo he tratado de olvidar eso… Tal vez se lo diga a Bella pero no sé qué pensar de Rosalie, está demasiado diferente a como la recordaba — Él tragó saliva y me miró incómodo. Me reí, era inevitable pensar en todo el placer carnal que me daba Rosalie. Negué con la cabeza — No es solo eso. Ella parece tan inocente. Si no supiera nada de ella y si no la hubiera conocido de antes, la ayudaría sin pensarlo dos veces.

— ¿Qué tal si lo intentas? Muéstrale su vida. Las cosas que ella vivió antes de que la conocieras — Lo miré como si se hubiera vuelto loco y en cambio se encogió de hombros despreocupado — ¿Qué es lo peor que puede pasar? Tú estás a la defensiva con tus sentimientos y ella no sabe nada de nada, sería interesante. Bella y Jasper pueden acompañarlos para ayudarlos a manejar sus emociones, inclusive yo también… Hasta que ella aprenda a manejar sus poderes y tú te sientas cómodo viajando solo con ella.

Me quedé pensando, pero esa era la cuestión: No quería pensar. Me sentía perdido en una horrible pesadilla y no distinguía la realidad de la fantasía. Necesitaba despejarme de todo y jugar un poco no me vendría nada mal. Tenía sed a pesar de que hubiera cazado hace tan solo un día. Me puse en pie y caminé hasta el sofá donde Edward se encontraba sentado, como si él no supiera ya en lo que estaba pensando.

— ¿Te apetece un león? — Puse una sonrisa retadora — El que lo encuentre primero, gana.

Edward sonrió de la misma forma y se puso en pie. Y así, ambos salimos corriendo a toda velocidad de la casa donde dejamos todo. Logramos cazar algunos animales y a otros los tomábamos por un momento sin matarlos, solo hacíamos apuestas para ver quién podía acorralarlos primero.

Corríamos por todos lados sin importar hacía donde nos dirigíamos. Hacíamos pausas de vez en vez, a pesar de que sabíamos que ninguno de los dos estaba cansado y Edward aprovechaba ese tiempo para hablar con Bella por teléfono y yo… La saludaba en ocasiones para saber cómo estaba. Quería abrazarla y preguntarle sobre los días en los que no había estado en casa, pero ya daba por sentado que ella haría lo mismo conmigo, por eso la rehuía… No quería mentirle, pero tampoco estaba preparado para decirle la verdad.

Cuando nos dimos cuenta, Edward y yo estábamos en Illinois. Habíamos corrido un gran tramo para llegar hasta allí sin que ningún humano se enterara de nuestra presencia como vampiros. Allí, Edward empezó a recordar las pocas memorias que tenía como humano. Se podía ver la añoranza que tenía en sus ojos cada vez que nombraba a su madre, pero se negaba a volver al pasado… De seguro se pondría a llorar al ver a sus padres y saber que no podía hacer nada para mostrarles su cariño o al menos mantenerlos vivos.

El celular de Edward comenzó a sonar cuando nos detuvimos en una plaza de recuerdos. Tanto él como yo fruncimos el ceño, porque Bella no solía llamar a esa hora. De todas formas él contestó mientras yo lo miraba entre atento y preocupado.

— Carlisle… — Dijo serio — Claro, terminaremos algunos asuntos primero. Intentaremos no demorarnos — Terminó la llamada y me miró más serio que de costumbre — Saca tu identificación y el dinero, tenemos que regresar. Se supone que estamos en Texas, así que Esme nos encontrará allí… Rosalie está empezando a recordar cosas y si no quieres decirle lo que pasó, ella lo va a averiguar… Se complicarán las cosas para ti, Emmett.

Lo siento! Se me olvidó actualizar ayer :'(

De ahora en adelante actualizo los viernes y hay adelanto los martes en el grupo "Elite Fanfiction" en Facebook.

Bueno, ya sabemos el pasado de la relación entre Emmett y Rosalie. Ahora falta la pregunta del millón. ¿Será que Emmett le hace caso a Edward y decide darle otra oportunidad a Rosalie?

Espero que les haya gustado. Gracias a mis fieles seguidoras: Car Cullen Stewart Pattinson y Jesytypes por sus reviews. Nos leemos el otro lunes. Saludos desde Colombia.