Capítulo 4. Preocupación genuina.
Scorpius.
Viene nuestra primera salida en este año, podemos salir del internado este fin de semana, como de costumbre es en Halloween, camino en dirección a la cafetería mientras Albus me va diciendo lo que piensa que podemos hacer este fin de semana, cuando habla de ir al cine para ver la película que salió hace dos semanas, acerca de un asesino serial, no puedo evitar soltar un bufido que hace que pare de hablar de inmediato, siento como mi cara se va calentando y sé que debo de haberme puesto rojo.
-Cuando salió el primer trailer estábamos emocionados por ir a ver esa película, ¿Qué sucede? -la mueca que se plasma en mi cara solo es un pequeño reflejo de mis sentimientos, no quiero ir a ver una película que habla de un asesino serial cuando en mi casa muy probablemente se encuentra Lucius.
-No es eso, tengo mucho que estudiar, he estado acumulando y no sé si pueda tener tiempo para ir a ver la película.
-Pero solo eso hacemos en el internado, no podemos tener buenas calificaciones si no nos la pasaremos estudiando, por eso hay que aprovechar los momentos en los que podemos salir de Hogwarts
-Te recuerdo que últimamente quieres que te pase la tarea, porque te la has pasado entrenando.
-Es mi momento de rebeldía.
-Muy gracioso, un día de estos te daré una tarea totalmente equivocada para que no vuelvas a pedirme que te la pase.
-¡Solo me has pasado la tarea dos veces! eres tan injusto, te perdonare si vienes conmigo a ver la película -bien, bien, Al ha vuelto al tema, cuanto me gustaría que ya lo hubiera olvidado.
-En realidad como es que sabes que las dos tareas que te pase están siquiera medianamente bien, tan ingenuo el pobre Severitus. -ha caído, suelta un jadeo por la sorpresa y su boca se mantiene abierta por la indignación de que le he llamado Severitus.
-¡Scorp! como... eso...
-¡Chicos! -Siento unos brazos rodearme por mi costado derecho e instintivamente me inclino hacia ese lado para recibir el beso que Rose deja en mi mejilla. -Hola -me suelta mientras posa una mano en el hombro de Al mientras le da un beso en la mejilla y también le dice el hola del día.
-¿Qué le hiciste a Al? tenía una cara.
-¡Me ha llamado Severitus! -Rose no puede contenerse y se le escapa una risita -¡No es para que te rías! Rose apóyame -cuando Al hace una cara en la que parece que quiere imitar la ternura de algún cachorro, empiezo a buscar en mi mochila la credencial para la comida y de esa forma no quedarme viendo su expresión de manera boba.
-Creo que en lo que convences a la honorable jueza Weasley de mi culpabilidad iré por nuestros almuerzos.
-Sí, ve Scorp, honorable jueza ¿Dónde quiere que nos sentemos? –si, quédate Al, no quiero decirte que este fin de semana me quedaré en Hogwarts, no iré al cine, no quiero ir a casa, no quiero conocer a Lucius.
Albus.
Escucho a Rose reír, mientra va dirigiendo nuestros pasos a una mesa. -Creo que el dejarme escoger donde nos sentaremos a comer no te dará tantos puntos como lo hace el hecho de que Scorp traiga nuestros almuerzos.
-Ni aunque fuera yo el que trajera nuestros almuerzos tendría más puntos que Scorp, es tú favorito.
-¿Así que ahora pretendes ser un niño que se queja con su mamá de que su hermano es el hijo favorito? cambiando de tema, hay que ir al cine en un horario en el que la película termine antes de las 6, habrá una fiesta en la casa de Dereck y estamos invitados, yo si iré.
-Bueno... Scorp dice que tiene mucho que estudiar y no parece interesado en ir a ver la película, ¿no hay ningún motivo oculto por el que quieres que vayamos a la fiesta?
-¿Y si le piden en su casa que se quede con ellos este fin de semana? su abuelo debe querer visitarlos ahora que ya está... fuera y el que tenga ganas de ir a la fiesta no quiere decir que tengo motivos ocultos Al.
Voy negando con la cabeza mientras Rose dice eso y cierro mis ojos, sintiendo el ligero estrés que no me ha abandonado desde hace unas semanas. -No va a ir a visitarlos solo este fin de semana Rose, estuve investigando por mi cuenta y sé que se va a quedar en la casa de Scorp, no sé si vaya a ser una temporada o si se quedara para siempre.
-¿Investigaste? Scorp ¿no te ha dicho nada de nada? pensé que no me había dicho nada porque mi papá realmente odia a su abuelo.
-No me dijo nada, hace unas semanas que me entere porque mientras hablaba por teléfono con mis papas parecían muy interesados en lo que pasaba con Scorpius, así que le pregunte a Teddy si había pasado algo y fue él quien me dijo que próximamente su abuelo iba a salir de la cárcel.
-Creo que deberíamos de preguntarle -la pausa que hace me tensa porque creo que se hacia dónde va y yo solo puedo reprocharme el no haberme dado cuenta antes -no estamos seguros de que no lo hayan molestado al respecto.
Si han estado molestando a Scorp y no nos hemos dado cuenta, esto es malo, no debería de guardarse las cosas, somos amigos, no me agrada la idea de que no sé lo que en estos momentos está pasando con Scorpius.
-Tienes razón, pero, Scorp no se sentirá cómodo si lo hablamos aquí -comienzo a buscar a Scorp entre la fila de personas que esperan recibir su comida -hay que vernos en el pasillo derecho del segundo piso del ala norte antes del toque de queda. -al fin lo encuentro, entiendo porque no lo había visto antes porque había pasado de largo mi mirada de las tres cabezas rubias, esperaba ver solo una cabeza rubia.
-¿Antes del toque de queda? No creo que sea buena idea, sabes que soy prefecta, no debería de andar saltándome...
-¿Crees que los mellizos molesten a Scorp?
-Al, creo que lo protegerías innecesariamente de ellos, nunca le harían daño a nadie.
-Supongo, pero -vuelvo mi mirada hacia donde están los tres, la regreso rápidamente a Rose.
-Te estas adelantando y probablemente haciéndote mil historias en la cabeza, míralos.
Volteo nuevamente y Scorp junto a Lys están riéndose de lo que esté diciendo Lorcan, cuando a Scorp termina de recibir el pedido se pone aparte para esperarlos, sigo viéndolos escuchando a medias las quejas de Rose, cuando ella me patea y me volteo para darle toda mi atención, su mirada promete más dolor en caso de que no se la dé.
-Y no me gusta la idea de tener que saltarme el toque de queda, mejor lo hablamos cerca del lago antes de que anochezca.
-¿Qué vamos a hacer en el lago a esas horas? he invitado a los mellizos a desayunar con nosotros.
-Hola chicos, Al quiere probar unos artículos nuevos que le mandaron nuestros tíos de la tienda. -Rose realmente es mala para las excusas, ahora los mellizos van a querer venir para una demostración de artículos inexistentes.
-Espero que los dos acepten ser los conejillos de indias -al ver la mueca que hace Lorcan sé que va a decir que tiene cosas que hacer, pero, me inquieta que Lys me vea con una de sus cejas alzadas.
-Lo siento Al, Lorcan y yo tenemos que asistir a algunas clases de refuerzo y normalmente terminan poco antes de la cena. -Lorcan comienza a asentir a lo que ha dicho Lys, aunque tengo la sensación de que el último solo ha dicho eso porque se ha dado cuenta que no quería que se unieran a nosotros.
- Bueno, pero, a quien sea que vayamos a utilizar como conejillo ¿le vamos a pagar? -Scorp parecía estar pensando en la última vez que hicimos algo parecido y lo desastroso que resulto.
-No vamos a utilizar a nadie ¿entendido?, espero que entregues esos artículos Al, Scorp pásame las servilletas.
Rose como pocas veces en la vida utilizo de forma genial el que no le guste quebrantar las normas, para cambiar después cambiar el tema de una manera nada genial, pero funciona así que por el momento no hay nada que alerte a Scorp y a los mellizos de que estábamos hablando antes de que llegaran.
Scorpius.
Las clases fueron tranquilas, no me dormí en ninguna el día de hoy, aunque eso suele pasar solo en la clase de historia, aunque me termine saltando la hora de comida, ya que en el desayuno Rose se me quedaba viendo de manera rara y empezó a incomodarme, cuando me dirigía al comedor con Al de solo pensar que Rose muy probablemente se comportaría igual que hace unas horas decidí decirle que por hoy pasaría de la comida y que lo veía en nuestra última clase.
En estos momentos estoy recostado en mi cama, mientras cierro los ojos, no me gusta la idea de no ir el fin de semana a casa para quedarme aquí, pero tengo que reconocer que no quiero conocer a Lucius, quizás estoy siendo prejuicioso y él realmente ha cambiado, aunque por la forma en que lo dice mi papá me hace dudar de que realmente sea cierto. ¿Cuánto tiempo estaré sin ir a casa? ¿Me lo permitirán mis padres?
-¡Basta de esto Scorpius! -doy un ligero salto y se me escapa un grito por la forma tan brusca en la que Albus ha entrado.
-No vamos a dejar que te sigas escondiendo solo porque quieres evitar la conversación que tenemos pendiente. -estoy muy confundido, no entiendo de lo que me habla y estoy por decírselo cuando me toma del brazo y si no fuera porque reaccione a tiempo hubiera terminado en el suelo.
-¡¿PERO QUE DEMONIOS SUCEDE?! NO TENGO NADA PENDIENTE -realmente siento como mi cara está caliente, pero muy caliente, empieza a hormiguear y me siento realmente enfadado porque no entiendo para nada, no se me puede culpar por haberle gritado a Albus.
Y no siento ni un poco de culpa por lo que ha pasado, lo he hecho dentro de mi habitación, porque he logrado que no salgamos de esta, sin tener que perder la dignidad al verme arrastrado por lo que sea que Albus tenga en la cabeza.
Por la forma en que me ve, con sus ojos abiertos por el asombro, con su cuerpo ligeramente curvado hacia atrás, poco a poco comienza fruncir el ceño, como si no pudiera creer que no tenga nada que contarle, ruedo mis ojos porque me siento muy exasperado.
-El que me veas como si estuviera cometiendo un pecado, algún acto de alta traición o lo que tu cerebro esté dispuesto a maquinar no me va a ayudar a mí en nada para que entienda a lo que sea que te estés refiriendo. No soy un experto en leer mentes.
-Mira, vamos al lago, platiquemos ahí ¿está bien? -yo podría decirle que no, que quiero quedarme aquí, pero Albus parece un poco preocupado.
-Deja que agarre una sudadera.
Cuando estamos llegando al lago hay un momento en el que vacilo en seguir caminando, Rose también está ahí, solo puedo pensar que ambos ya tenían planeado y me siento como si me estuviera metiendo en la boca del lobo, termino por sentarme a espaldas del lago, Albus se posiciona enfrente de mí puesto que Rose ya se encuentra recargada en el tronco del árbol.
-¿A qué se debe la emboscada?
-No es ninguna emboscada.
-Mira, deja el dramatismo Malfoy a un lado, Albus y yo queríamos saber si te encuentras bien, si necesitas algo, con lo de tu abuelo.
-Me encuentro bien, es algo que mis padres y yo asimilamos desde hace tiempo.
Me contengo de temblar ante el hecho de que Lucius vivirá por tiempo indefinido en casa de mis padres y bajo mi mirada hacia al pasto, saber que en algún momento terminaría hablando de esto con mis amigos, siendo sincero sé que no me siento cómodo con esto, por otra parte siento una ligera calidez, que cada vez me va invadiendo mientras veo que Albus siempre se preocupa sinceramente por mí, no solo es Albus, también esta Rose y otros amigos, pero, Albus es el primero, sé qué sé que él que ellos sean mis amigos no es algo fácil, al menos desde mi punto de vista, ya que la mayoría suele juzgar rápidamente por el hecho de que soy un Malfoy, al mismo tiempo siento una ligera inferioridad porque siempre me están protegiendo.
-Con todos esos años que ha pasado en prisión tu abuelo ya debe de estar completamente reformado, no tienes que preocuparte por nada.
La ingenuidad que muestra en estos momentos Albus es lo que necesito para darles la razón y también las gracias a ambos por estar apoyándome o queriendo hacer algo por mí, de esa manera logro cambiar de tema y quedamos en que iremos al cine en una función que termine antes de las seis para que de ese modo Rose tenga tiempo de arreglarse para la fiesta de Dereck, todo pasa entre reclamos de Albus a Rose acerca de sus intenciones ocultas para ir a la fiesta y cuando estamos regresando a nuestras salas comunes que Albus me dice algo que hace que me guste un poco más.
-Si tu abuelo no se ha reformado y te sientes incómodo, no tienes que quedarte en Hogwarts, puedes quedarte en mi casa, estoy para ti.
