Cuando Suneater lo detuvo justo antes de atacar a Eraserhead, no se sintió rendido; "no aún" pensó tonta y esperanzadamente. Los héroes tenían la ventaja aun, pero él confiaba en la fortaleza del Jefe del Hassaikai. Tal vez él había sido capturado, pero no había forma de que derrotaran al increíble Overhaul.

Fue escotado hacia un vehículo blindado de los policías y apresado en la parte de atrás, claro. Pensó que no estaría solo, ya que pudo oír a sus compañeros ser derrotados uno por uno, pero no fue el caso; estaba completamente solo.

Las frías paredes lo mantuvieron pensativo y callado, incluso mientras recibía insultos por parte de los oficiales que lo transportaban a su nuevo destino, que sería la cárcel.

"¿Cómo han podido?" fue una de las frases mas recurrentes y por supuesto "Es tan sólo una niña..." fue la que le siguió, acusándolo, a él, también a Overhaul, al Hassaikai.

ー Imbéciles ー murmuró desafiante desde su cautividad, haciendo que uno de los oficiales se volteara.

ー Maldito pervertido... no me hagas ir a darte una paliza ー advirtió el uniformado y el conductor trató de calmarlo.

ー No le hagas caso a un descarado como él. ¿Qué caso tiene hablar con alguien capaz de lastimar así a una niñita?

Fuera de contexto y desde la lógica común, por supuesto que sonaba como que eran solo un grupo de pervertidos con una niña cautiva, pero Kurono Hari sabía que de ninguna manera las intenciones de su jefe eran tan bajas como lo que los oficiales imaginaban.

Suspiró profundamente y se mantuvo en silencio, aun confiando en que Overhaul saldría victorioso de la pelea. Los minutos pasaban con una gran lentitud; ese viaje a la estación se le hacía eterno... tal vez porque lo era, tal vez por nervios, quién sabe. Lo único que era seguro es que estaba extremadamente ansioso. Comenzó a mover impacientemente una de sus piernas y las esposas anti quirk que le habían colocado ahora comenzaban a molestarle.

Uno de los oficiales subió el volumen de la radio en donde finalmente anunciaron lo que él jamás se habría imaginado: Chisaki Kai, Jefe de la organización criminal Hassaikai, había sido finalmente derrotado y detenido para su inmediato encarcelamiento.

La respiración se le hizo pesada, como si el aire se estuviese tornando en bruma. El movimiento de su pierna ahora fue reemplazado por un molesto gesto que lo hacía balancearse de atrás hacia adelante, como si momentáneamente el pánico se apoderara de todo su cuerpo.

El vehículo frenó, pero no llegó a darse cuenta por lo ensimismado que estaba dentro del shock.

Lo hicieron esperar muchísimo en una sala común junto con otros criminales de segunda; en otro momento le habría dado importancia, pero no tenía espacio en su cerebro para procesar pequeñeces.

Cada ruido molesto comenzó a hacérsele mas y mas fuerte: la molesta radio de la secretaria encendida, la TV colgante con el volumen bajo, el sonido de la expendedora de café; quería colocar sus manos en su cabeza, pero las pesadas esposas anti quirk se lo impedían.

ー Amigo, deberías relajarte ー otro delincuente trató de calmarlo al verlo tan alterado ー ya nos van a fichar y luego nos podremos ir en paz de aquí.

Kurono abrió los ojos, recordando. Todos en la mafia conocían el proceso y él no era un extraño en el asunto. Para ficharlo, solo si era la primera vez, tomarían sus huellas. En ese momento no tendría las esposas puestas... ese momento sería su oportunidad.

La espera no fue demasiado larga, pero a él se le hizo eterna. Un puñado de imbéciles fue fichado antes que él, hasta que algún oficial hizo señas, indicando que él era una prioridad.

ー Fichen al del Hassaikai ahora ー ordenó ー los de arriba querrán leerle los cargos lo mas pronto posib- ... ¡oh, cielos! ー dijo señalando la TV, al mismo tiempo que sus radios policiales comenzaron a sonar para pedir refuerzos.

Los oficiales comenzaron a correr de un lado a otro, pero la realidad para Kurono fue mas que distinta. Cayó de rodillas al suelo y hecho el sonido mas doloroso que podría emitir, haciendo que todos voltearan a verlo asustados.

Las imágenes eran muy crudas, borrosas. La liga de los villanos había atacado al vehículo que transportaba a Chisaki Kai. Un héroe que lo escoltaba por seguridad había sido asesinado a sangre fría por el villano de las flamas azules, o por lo menos así lo llamaron, aunque él bien sabía que se trataba de Dabi. Pudo divisar claramente a Shigaraki Tomura y a Mr. Compress junto a él; sabía que Chisaki no tendría oportunidad en ese estado, tenía que hacer algo.

Por el alboroto y las imágenes televisivas, quien lo escoltó para ficharlo se distrajo y supo que ese era el momento. Normalmente durante este proceso estarían apuntándolo, pero con todos distraídos por ayudar en el accidente que las noticias cubrían, logró tocar con la flecha de su nuca a la oficial que le quitaba las esposas y también a la secretaria quien tenía el teléfono en mano; un oficial notó el alboroto y no tardó en apuntarlo, justo en el mismo momento que Kurono vio la explosión en las noticias y sintió algo dentro de sí que no pudo controlar.

Con su flecha de adelante cortó la mano del oficial y nada tardó en correr por el corto pasillo que lo llevaría hacia la salida. Se cruzó a dos uniformados mas y decidió no correr riesgos, abriendo los cuellos de ambos de par en par.

Robó una patrulla y tuvo ventaja, pues nadie lo siguió por al menos 10 minutos, permitiéndole oír por la radio policial lo que los efectivos informaban a cada momento.

Apenas reconoció el lugar del incidente, pisó el acelerador hasta el fondo, con la sirena encendida sin reparo de quien podría embestir a su paso.

Cruzó primero por la escena en donde estaban la mayoría de las patrullas; el cuerpo carbonizado del pro-hero Snatch, yacía en el suelo, no muy lejos de los oficiales que transportaban a Chisaki, quienes habían sido salvados por el héroe de arena poco antes de fallecer.

Kurono supo enseguida que todos estarían asistiendo allí, por lo que pasó de largo y totalmente desapercibido. Comenzó a bajar la velocidad apenas divisó el humo de una gran explosión que había tomado lugar minutos antes de su llegada; tocó el freno manual y salió corriendo sin cerrar la puerta de la patrulla, entre el humo y pedazos de escombro que le impedían seguir bien el paso.

Instintivamente comenzó a llamarlo como siempre lo hacía, pero su voz fue apagada por desgarradores gritos de dolor y pánico. Comenzó a mirar en todas las direcciones; el eco no le indicaba ningún lugar en particular. Más patrullas llegaban; los nervios se apoderaban de él una vez mas y pensó que la desesperación no le permitiría hallarlo, hasta que uno de sus pies dio con algo blando y aquella voz pidiendo ayuda se hizo severamente fuerte.

ー ¡CHISAKI! ー al verlo en ese estado solo pudo gritar su nombre. No había sangre, no parecía herido, pero sus gritos decían lo contrario. El humo se disipó y finalmente logró ver el precio que la Liga de los villanos la había hecho pagar.

Sus brazos ya no estaban... la sangre ahora sí era visible. Su espeso rastro era obsceno, tal como en una película de terror.

Los gritos no eran solo de dolor. Eran de pánico.

El gran Overhaul yacía más que derrotado, entre escombros y suciedad, sin poder moverse, humillado y sin salida.

La reacción de Kurono no fue instantánea, pero cuando lo decidió actuó rápidamente: tomó al herido entre sus brazos y corrió como nunca hacia el patrullero que había robado. No podía regresar atrás; su única opción era ir carretera arriba. En algún momento pensaría en un plan B.

Tras colocar al traumatizado Chisaki en el asiento trasero aceleró a fondo, sin tiempo para tratar sus heridas; en ese mismo momento los patrulleros hicieron sonar sus sirenas y supo que los perseguían a ellos. Si algún pro -hero venía con ellos estarían en apuros; no estaba seguro de poder luchar y proteger a su jefe al mismo tiempo.

Su coche llevaba la delantera y logró sobrepasar con éxito a quienes lo seguían; sin embargo, solo dos caminos estaban por delante y uno de ellos no era una opción: el camino hacia la cárcel, de donde seguramente vendrían mas patrulleros hacia ellos y la cima de una montaña; camino sin salida.

Mas que obvio fue para él llegar al camino sin retorno; frenó de un tirón y cargó una vez mas a Chisaki como una bolsa. No callaba, sus quejidos eran cada vez peores y mas sonoros.

Volteó y, tras romper una de sus mangas, le colocó en la boca tela para que no siguiera y esos quejidos delataran su ubicación. Hizo como pudo, también razgando su propia ropa, torniquetes en los brazos de su jefe para evitar que se desangrara hasta morir. En esos momentos todo ya era bastante incierto.
Se adentraron en las espesas arboledas de la montaña.

Lejos de la civilización, cualquier ruido allí era mas notorio. Kurono quería apresurarse, pero, ¿hacia donde?

Corrió como pudo sin rumbo alguno; podía matar a alguno de los residentes de las pequeñas casas del bosque, pero era mas que obvio que el primer lugar en donde los buscarían sería allí. En ese punto ya toda la policía del país estaría tras ellos. ¿Realmente no había forma de escapar?

Tras 40 minutos de correr agitado con Chisaki en brazos sintió su cuerpo entumecerse. Logró ver la carretera, pero si no era cuidadoso delataría a ambos y no era buena idea por el momento.

Si traían a alguien con un quirk rastreador como el de Hound Dog estarían muertos.

ー Piensa, Hari, piensa ー se regañó a sí mismo con desesperación. Sin respuesta volvió a correr y tomó chances rumbo hacia la carretera. Cuando estaba por llegar, un rostro familiar hacia el otro lado hizo que le regresara el aire a los pulmones. ー ¿S-SETSUNO!?

ー ¡APRESÚRATE!

Corrió. Corrió como nunca en su vida. No tuvo reparo en mirar si algún coche los embestiría, simplemente corrió.

Por las siguientes 2 horas solo observó la espalda de su compañero; no hablaron, no pidió explicaciones ni Setsuno se las dio, solo se mantuvo en movimiento sin soltar a su jefe.

Estaban por salir del espeso bosque y el rubio se detuvo de golpe; se agachó y comenzó a frotarse tierra por el rostro y luego por todo el cuerpo. También se quitó la chaqueta y la frotó por varios árboles. Estaba intentando hacer perder su rastro a sus perseguidores y Kurono enseguida comprendió y lo imitó, aun sin soltar a Chisaki.

Salieron y se subieron a un coche negro simple, sin identificación, conduciendo a velocidad normal por una carretera principal poco transitada por los incidentes.

ー Nadie estará buscando un coche así ー explicó Setsuno ー sé a donde ir.

ー ¿Cómo escapaste?

ー Todos estaban abrumados cuando vieron que el transporte del jefe fue atacado. Solo aproveché la conmoción.

ー También yo ー explicó Kurono ー Chis-... el jefe está... ¿ya lo viste?

ー Sé como arreglarlo. Me tomará unos días. Aunque no estoy seguro... que recupere su quirk.

ー Uhg... solo... solo hazlo.

Condujo por horas. A pesar de no tener identificación, nadie los detuvo. El país estaba conmocionado porque semejante villano acababa de desaparecer; eso mantendría a los tres "a salvo" por unos dias.

La historia luego de eso... era incierta.

Shibuya era el barrio por excelencia de las mafias, pero no era ningún secreto, por lo que siempre estos criminales tenían una carta bajo la manga.

Setsuno condujo alejándose de ese barrio, para llegar finalmente a Suginami.

Pasaron junto al Mercado de Toyosu; el edor a pescado y mariscos alteró a Chisaki. Comenzó a retorcerse en el asiento trasero y los brotes en su piel no tardaron en hacerse evidentes.

ー Tenemos que hacer algo, Setsuno ー Kurono desesperó.

ー Usa tu quirk en él.

ー ¿POR QUÉ?

ー Si lo haces lento se va a cansar, por lo menos no se retorcerá tanto. Ya casi llegamos, maldita sea.

Kurono tragó saliva y volteó para usar su quirk en el ex Overhaul.

El ruido no cesó, pero si relentizó sus movimientos.

Pronto frenaron en la entrada de una propiedad pequeña que parecía totalmente abandonada. Setsuno bajó, abrió una perciana de metal muy oxidada y regresó al coche para entrarlo.

ー ¿Donde... demonios estamos?

ー El jefe nunca te lo mencionó, ¿eh? ー rió el rubio ー Solo espera y verás.

Abandonaron el coche tras cerrar esa persiana y comenzaron a caminar a oscuras por un interminable pasillo frío.

Luego de caminar al menos 5 minutos, Setsuno se detuvo a un costado aleatorio e hizo con las manos un movimiento que deslizó una puerta corrediza que nadie, ni él mismo, lograría ver normalmente.

ー No te quedes viendo, hombre. Entremos.

ー Pero qué demonios... ¿qué demonios es esto?

ー Una fachada ー explicó ー la entrada es solo un chiquero para despistar a los husmeadores. Por dentro, como verás, es una casa tradicional como el jefe lo aprecia.

ー Eso lo puedo ver, pero ¡es enorme!

ー Si, bueno, tal vez no lo notaste pero estamos como en un subsuelo. Es temporal. Cuando pueda contactar a algun aliado conseguiré algo mejor. Por ahora estaremos bien aquí, sobretodo porque no se oye nada de lo que decimos.

ー Debo recostarlo...

ー Sí, sígueme.

Setsuno lo condujo a la amplia habitación principal destinada claramente al jefe del Hassaikai; abrió un amplio y costoso futón, lo roció con sanitizante en aerosol y lo sacudió un poco antes de colocarlo en el suelo.

Kurono se arrodilló y finalmente recostó al herido en un lugar seguro. Le quitó la tela de la boca ya que no gritaba mas. Se miró seriamente con Setsuno, sin saber bien qué decir o cómo proceder. Solo pensaba en una sola cosa en ese momento...

ー Oye ー el rubio lo distrajo ー los voy... a dejar solos.

ー N-no es necesar-

ー Kurono ー lo interrumpió ー sé que lo que sigue solo puedes hacerlo tu... Voy a conseguir un móvil descartable y haré un par de llamados. Necesitamos un médico. Tu haz lo que tengas que hacer.

ー De acuerdo... ー asintió nervioso.

ー Ya regreso. En el baño está el botiquín de primeros auxilios.

Esperó unos minutos en silencio tras la salida de su compañero y luego volteó a observar.

ー Kai... ー susurró en voz baja ahora que estaban solos.

Chisaki no dejaba de temblar; salió unos minutos y regresó con toallas limpias.

ー No... no te asustes, ¿bien? Solo... voy a ayudarte a estar limpio. Empezaremos por allí. Setsuno... él va a encargarse de eso... ー dijo refiriéndose a sus brazos.

El contrario no emitió sonido. Kurono se le acercó con cautela; lo sentó y le quitó la ropa lentamente para no alterarlo. Chisaki odiaba ser tocado y quienes lo conocían sabían esto a la perfección, pero dadas las circunstancias y la gravedad de sus heridas... no había muchas opciones.

Una vez que lo desnudó lo llevó a la ducha. Él también se quitó toda la ropa y entró junto al herido para asistirlo.

Logró sentarlo en el típico banco de baño japonés y con la ducha de mano comenzó a asearlo, quitando así toda la tierra de los escombros y la sangre.

Hizo todo en menos de 10 minutos; secó a Chisaki con rapidez y le quitó despacio los improvisados torniquetes para hacerles unos nuevos provisoriamente.

El herido gritó sonoramente cuando volvió a apretarlo y comenzó a balbucear y temblar otra vez.

Se apresuró y lo llevó a la habitación nuevamente, con la esperanza de que su compañero hubiese regresado ya.

Recostó a su jefe en el futón. Apesar de los torniquetes la sangre seguía corriendo; algo debían hacer y pronto.

ー Te pondrás bien, Kai... ー tocó su frente ーlo prometo.

ーKuron-

ー POR TODOS LOS CIELOS, SETSUNO. Casi me matas de un maldito infarto.

ー El médico está en camino.

ー D-de acuerdo. Maldita sea, avisa cuando regresas.

ー Ya, lo siento, ¿si? ー su móvil sonó ー oh, es él. Iré a abrirle.

Kurono se sintió avergonzado por un momento, pero sacudió la cabeza de lado a lado.

ー ¿Me habrá oído...? Maldita sea...

ー Buenas tardes ー dijo el médico al entrar con el rubio ー necesitaría privacidad con el paciente.

ー Claro.

Tanto el rubio como él aguardaron sentados formalmente fuera, con las puertas corredizas cerradas a sus espaldas. No eran realmente amigos, por lo que no sabían dirigirse la palabra mas allá de asuntos oficiales, pero esta situación...

ー Con que... "Kai", ¿eh? ー rió el contrario y él lo miró feo, pero sorprendido, como alguien que acaba de ser descubierto haciendo algo sucio.

ー Cállate... este médico, ¿es bueno?

ー Si comienza a gritar, lo sabremos.

ー ¿Qué?

Nuevamente un grito sonoro ocupaba sus oídos e instintivamente abrió las puertas de par en par listo para usar su quirk de ser necesario.

ー ¿QUÉ LE ESTÁ HACIENDO!?

ー VIEJO, DÉJALO TRABAJAR ー Setsuno lo sujetó fuertemente por detrás y finalmente pudo ver el quirk del hombre que atendía a su jefe.

Piezas salían de su maletín flotando, para unirse en las extremidades que Chisaki ya no tenía y las reemplazaba de a poco y con perfecto sentido.

ー Cálmese ー le dijo muy seriamente el profesional al verlo gritar ー estoy dándole una chance de solucionar su pérdida. Déjeme trabajar.

El médico les cerró las puertas en el rostro y él cayó de rodillas mientras el rubio lo miraba.

ー Esto... ¿esto es lo mejor que podemos darle a Overhaul...?

ー Cálmate. Esto es solo la primera parte. Hay un tipo que su quirk da vida a objetos inanimados. Haré que venga, pero necesitabamos las prótesis primero. No es como si se pudieran crear brazos de la nada, Kurono.

ー Está sufriendo...

ー Es un jefe de la mafia, no un niño.

ー ¿PERO DE QUÉ MAFIA ME HABLAS? ー flipó finalmente desesperado ー ¡Nosotros tres no somos una mafia! ¡Solo somos los restros de lo que fue el Hassaikai!

ー Kurono. Yo no me voy a ningún lado.

ー ¡NO DIJE QUE ME IRÍA!

ー ¡BIEN! Porque no hay forma de que yo haga esto solo, ¿de acuerdo!?

Sus respiraciones estaban agitadas y los quejidos de su jefe de fondo no ayudaban para nada. El rubio lo observó fijamente a los ojos, sosteniéndole la mirada, tratando de hacerle comprender lo que ahora venía.

ー Caballeros ー dijo el médico deslizando las puertas ー he terminado. Tienen mi número. Manténganme al tanto.

El modesto hombre salió de la oculta propiedad él mismo, sin ser acompañado.

Los subordinados entraron nuevamente a la habitación y vieron completamente ido el rostro del herido.

ー Deben ser los medicamentos.

ー ¿Por qué...?

ー Fuimos compañeros durante años pero no sabes por qué me uní a Chisaki ー sonrió Setsuno recordando ー en algún momento de mi vida una maldita mujer me rompió el corazón. Heredé una gran deuda y no supe qué hacer... y...

ー Intentaste suicidarte.

ー Si. Pero eso no resultó tampoco. Y justo cuando creí que ya no había salida para mi, Chisaki Kai me ofreció seguirlo y lo hice. Le dio significado a mi patética vida. No fue por su quirk que lo seguí. Fue porque él creía que yo servía, que importaba.

ー Setsuno...

ー Asique no me iré, Kurono Hari. Tu haz lo que te plazca, pero no soy ciego, ¿sabes? Veo cosas. También oigo cosas... huelo cosas...

ー Ahora, óyeme bien ー dijo levantándose del suelo estrepitosamente y enfrentando su rostro con el del rubio ー no sé qué piensas lograr con esa información, pero espero que no estés equivocándote ー gruñó.

ー Al fin muestras tus garras ー rió ー cálmate. Me quedó muy claro una vez que de casualidad sentí un dulce aroma... era casi imperceptible. El jefe lo ocultaba muy bien, pero supongo que daba la misma mierda si tenía un violento alfa en su hombro todo el día.

ー No asumas cosas.

ー No asumo nada, lo se. Ustedes son pareja destinada uno del otro.

ー ÉL NO LO SABE.

La confesión sorprendió al rubio. Era lógico que el gran Overhaul escondiera su subgénero siendo un omega liderando una importante mafia, pero no se imaginaba que desconocía que Chronostasis, Kuruno Hari, era su pareja destinada.

Se encogió de brazos y miró al plateado extrañamente. Éste suspiró y volteó un momento.

ー Casi todos eran betas, por lo que pensé que ser alfa entre ustedes era irrelevante. No me percaté de ti...

ー ¿Qué tiene que ver?

ー No quería un trato especial por ser alfa.ー explicó sin mirarlo ー Si iba a ser especial, no quería que el subgénero fuera el que lo dictara, como si fuésemos animales...

ー Oh, cielos. Un yakuza que cree en el amor.

ー Rie todo lo que quieras.

ー No soy quien para juzgarte, Kurono. Tampoco soy una amenaza. Ser alfa nunca hizo la diferencia para mi vida y, para serte sincero, le temo demasiado para querer follármelo.

Se miraron unos segundos y no pudieron contener una pequeña risa ante ese impúdico comentario.

Sirvió para cortar un poco la tensión entre ambos, pero Kurono seguía preocupado.

ー ¿Qué sigue para nosotros ahora... Setsu?

ー Solo procuremos recuperar sus brazos. Ese metal debe sentirse horrible. Voy a ocuparme de eso ahora mismo... ya que no necesitamos cuidar mas las apariencias, tal vez ustedes... ー rodó los ojos.

ー Oh, ya para. No ahora.

ー No ahora, pero ¿en algún momento...?

ー ¿Sigues aquí!?

El alfa rubio salió riendo, haciendo a Kurono suspirar de cansancio. Al verlo salir pensó que se veía realmente raro sin su máscara de pico.

ー Supongo que esa es otra de las cosas que acabó... ー murmuró al aire pensando en el fin de sus vidas como yakuza.

Chisaki yacía inerte, con los ojos abiertos y la mirada completamente perdida. Se sentó junto a su futón y lo tomó delicadamente del mentón.

Fue acercándose, poco a poco, y consiguió una reacción cuando se le puso prácticamente encima.

El herido omega no pudo hilar una frase completa, sino un solo suspiro: "Hari..."

El alfa abrió los ojos con desespero y lo observó fijamente, para tan solo segundos despues comenzar a oler ese dulce aroma del que habló el rubio mas temprano.

Instintivamente se tapó la nariz y salió de encima como si se estuviera quemando, pero no tuvo las fuerzas para salir de la habitación.

Hasta ese día se había contenido, al igual que Setsuno, solo por miedo a las represalias que significaban intentar tocar a Overhaul teniendo él ese peligroso quirk.

Definitivamente no era normal que un omega pudiera ser dueño de semejante fuerza; eso lo mantuvo siempre en guardia, pero ahora... ahora era distinto. Ya no había Hassaikai, los aliados ya no estaban, su famoso quirk... todo perdido. La situación se había reducido a aquello: dos alfas encerrados con un omega bajo un mismo techo. Y en ese preciso instante, el otro alfa no estaba.

Su nariz comenzó a doler; la información que su cerebro procesaba comenzaba a traicionarlo y el alfa en él le pedía atacar.

Volteó violentamente y se abalanzó sobre el indefenso omega que aun no podía reaccionar. Mordió sus hombros, deslizó la muda de ropa de cama hasta dejar descubierto su pecho y lamió sus pezones histéricamente. Supo que no se controlaría al sentir el inesperadamente tierno quejido que el de abajo le regaló y continuó devorando su cuerpo cada vez mas hacia abajo, haciéndolo perder casi toda la ropa hasta que...

ー ¿PERO QUE DEMONIOS!? ー Gritó confundido cuando fue bañado de golpe con agua helada. Volteó y vio al rubio parado en la puerta con una cubeta en las manos, riendo.

ー Por lo poco que hablamos, eso está lejos de ser romántico. Te vas a arrepentir.

El alfa volvió en si y cuando volteó a ver lo que había hecho no lo pudo creer: Chisaki estaba casi desnudo, inmóvil, con las pesadas prótesis de metal a los lados, temblando.

ー ¿Qué... qué hice!?

ー Nada, no hiciste nada, cálmate. Ayúdame a limpiar y dejémoslo descansar, ¿quieres?

Hizo caso como una especie de robot, sin poder volver a mirar ni una sola vez mas ese día a Chisaki, aunque éste yaciera inmóvil y sin decir una palabra. La vergüenza se apoderó en instantes de su mente y ya no pudo sacar esas imágenes de sí mismo atacando al omega.

Una vez fuera de la habitación se dirigieron juntos a la sala principal y el rubio hizo té.

ー Si no hubieras llegado...

ー Pero llegué.

ー Si, pero...

ー Kurono, no es tan grave, ustedes son pareja destinada ー trató de minimizarlo, sirviendo el té.

ー ¿Y POR ESO ESTÁ BIEN QUE LO VIOLE!?

ー Deja de gritar por hoy, por todos los cielos, me sacas de quicio. Mañana vendrá este tipo a arreglar lo de sus manos. Tal vez así finalmente reaccione. Por el momento, dejemos que descanse.

ー No... ¿no te afecta su celo? Debemos conseguir medicinas para eso.

ー Ya las conseguí, pero no podía dárselas contigo allí, ¿o sí? Y pues claro que me afecta todo ese aroma a... a...

ー Arándanos...

ー Sabes, es un aroma ridículo para él ー bromeó y Kurono rió estúpidamente.

ー En verdad es patético. Pero supongo que me gusta.

ー Bueno, sí, me afecta, pero no le voy a hacer nada.

ー Setsuno, yo jamás creí que le haría algo y mira cómo terminé ー dijo avergonzado ante el incidente ー ¿en verdad te vas a aguantar?

ー Bueno, no es como si tuviera otra maldita opción, ¿o si? ¡Ambos somos alfas! Y su aroma está por toda la casa, por todos los cielos. Tenemos que hacer algo antes de que el asunto sea insostenible. Debería haberle dicho el médico que le diera él los supresores. De todas formas son los inyectables; no debería ser tan difícil aplicárselos.

ー ¿Alguien mas sabe esto de él?

ー No lo creo.

ー Pues que siga así. Setsu, lo pueden usar en nuestra contra. Estamos vulnerables con él en ese estado. No podemos confiar en nadie.

ー Ni en nosotros mismos...

ー Lo controlaremos.

ー Sabes bien cuál es la mejor opción, ¿verdad, Kurono?

ー No lo voy a marcar, estás loco.

ー Pues en algún momento nuestros instintos nos traicionarán y nos vamos a matar entre nosotros. Solo piénsalo, maldita sea.

Las palabras eran duras, pero estaban lejos de ser estupideces. Era como si estuviesen entre la espada y la pared, los tres al mismo tiempo, pero jamás podría... hacer aquello bajo esas circunstancias. Sin embargo, plantear esa posibilidad... era mas que un hecho.

ー Me lo pensaré.

ー Wow, no te arriesgues demasiado.


Un calor incontrolable se apoderó de su cuerpo, haciéndolo volver en sí de golpe. Fiebre, eso era. ¿La causa? Definitivamente su celo. No podía oler su propio aroma, pero sabía que para ese momento probablemente estaría inundando toda la habitación.

Se sentó con miedo, con pánico y muy de golpe, tanto que se mareó y la visión le dio vueltas por unos minutos considerables. Suspiró profundo y con dificultad, pero logró calmarse. Quiso emitir sonido, pero las palabras no salían de su boca, para nada y fue allí que notó que no podía parar de temblar.

Al intentar apoyarse en el suelo de tatami se percató que algo le pesaba en el cuerpo. Inicialmente supuso que era un síntoma mas, hasta que vio el frío metal pegado a su piel; en su mente gritó, pero su boca no pudo expresarlo, como si Shigaraki y Mr. Compress le hubieran arrancado la lengua junto con su quirk. Entonces recordó.

No lloraba desde niño. O por lo menos eso creía. Había pasado tanto tiempo que ya no estaba seguro, pero sí tenía la certeza de que ahora lloraba en silencio, desconsoladamente en una oscura habitación en soledad.

¿Qué había sucedido después? ¿Donde estaba y qué pasó con el Hassaikai? Luego de unos minutos observó a su alrededor y pudo escuchar a dos voces familiares murmurando a lo lejos. No comprendió ni una sola palabra por la distancia de las habitaciones, pero con detenimiento pudo percatarse que estaban en el escondite de Suginami.

Los pisos de tatami, esa gran habitación. Sin duda estaba donde creía estar, pero, ¿con quién exactamente?

Sus piernas aun lo obedecían y recordó sentirse levemente agradecido por ello. Con la poca fuerza que tenía se incorporó, acomodando su ropa solo moviendo el cuerpo, y como un maldito perro consiguió con gran dificultad deslizar una de las puertas para darse paso.

Divisó una luz en la sala principal y arrastró sus pies hasta allí, apareciendo detrás de los presentes como un muerto devuelto a la vida.

El alfa rubio miró en su dirección y se quedó pálido, atónito, intentando no reaccionar. Kurono se llevó la mano hacia la nariz, sin entender qué sucedía, hasta que vio a Setsuno y supo que tenía a sus espaldas a Chisaki aun sin voltear.

ー J-jefe, ¡JEFE! ¿Está bien...? ー dijo el rubio cubriéndose la nariz con ambas manos ー ¿jefe...?

El derrotado Overhaul no reaccionaba. Él mismo no sabía bien cómo había juntado fuerzas para arrastrar los pies hasta allí, pero dejó de preguntarse eso cuando Setsuno se levantó de golpe y casi se le abalanza encima. Chronostasis lo tomó por los brazos desde la espalda y le torció un brazo, gritándole una y otra vez "cálmate, ya para".

Y allí lo supo.

Con esa imagen de su antes siempre leal subordinado ahora sin reparo queriendo atacarlo, comprendió todo en segundos. Su quirk ya no estaba. Ya nadie le temería, ni siquiera ellos. Y con lo fuerte que en ese momento su aroma debía estar a ningún alfa le importaría mostrar su lado animal.

Se arrodilló frente al descontrolado alfa y lo observó con su típica cara de asco.

Algunas cosas no cambiaban.

En ese momento, Setsuno Toya dejó de luchar. Kurono lo soltó, muy despacio, prestando mucha atención a Chisaki. El omega se paró y no dudó ni un segundo en encestarle una increíble patada en la quijada al alfa en el suelo.

Ambos se quedaron sin habla, mirándose entre sí.

El otro alfa corrió fuera de la sala y buscó por todos lados las medicinas supresoras, con una urgencia tremenda sin saber dónde estaban, hasta que oyó a Setsuno gritarles su ubicación y regresó.

Chisaki volteó a verlo. Miró la jeringa entre sus manos y simplemente se le acercó dócilmente, aunque su lenguaje corporal expresaba que estaba listo para atacar. Sin rodeos, le aplicó la dosis en un muslo; el omega no se inmutó, no se quejó, pero allí estaba de vuelta esa expresión de repulsión ante el tacto de otro, lo cual hizo que Kurono se apartara de inmediato.

El ambiente era tenso y los tres permanecieron sin moverse, hasta que el rubio atinó a colocar un impoluto almohadón en el tatami junto a la mesa. El ex jefe rodó los ojos y tan solo pensar en sentarse allí le dio ese molesto sarpullido que lo sacaba de sus casillas; Setsuno solo agachó aun mas la cabeza como perro con el rabo entre las patas y desistió.

Quería hablar, pero no lo intentaría hasta estar seguro de que podía. No mostraría frente a esos alfas ningún otro rastro de debilidad... volteó y regresó solo por el oscuro pasillo, adentrándose una vez mas en su habitación.

ー ¿Qué... acaba de pasar? ー Kurono susurró preocupado.

ー No sé, pero tú le cierras la puerta. Yo no voy ni aunque me paguen.



• Hemos llegado el fin del capítulo 1! Este capítulo es corto y ha sido solo a modo introductorio del verdadero desarrollo de la historia. Espero que no haya sido demasiado aburrido.

• Debo confesar que me he quedado con ganas de meter algo de smut aquí, pero es muy pronto ・゚゚*(д)*゚゚・

• Me ha gustado mostrar a Kai vulnerable en un principio, ya que así fue su estado canónicamente hablando tras los acontecimientos del final de su arco. Sin embargo, adoro su personalidad fuerte y su histérico carácter. Y eso mismo es lo que pienso mostrar en este fic.

• Lamento mi ausencia. Por lo menos donde vivo, todos hemos regresado a nuestras vidas cotidianas de a poco; estudios y trabajos (afortunadamente). Aun así, soy muy feliz en poder anunciar que este fic será actualizado todos los viernes GMT / UTC + 9, JST 11:00 PM.

• Gracias por su paciencia y por todo su apoyo. Recientemente me han nominado en los BNHA AWARDS 2020 (dejo en link debajo) por mi fanfic BakuTodo "Sus apuntes" y estoy más que agradecida por todo el apoyo y los graciosos comentarios que recibe ese fic. Aunque no gane, el solo hecho de que lo hayan nominado para mi ya es mucho. Gracias, gracias, gracias.

story/201246001-los-bnha-awards-2020-esp

✩ Y como siempre:

Aclaraciones:

Suginami: es un barrio de la Ciudad de Tokio que está prácticamente pegado a Shibuya.

Mercado de Toyosu: es uno de los mercados de mariscos y pescados mas grandes del mundo, bastante popular entre los turistas como punto de visita. Huele muy mal, por supuesto.

Setsuno Toya: solo por si no lo recuerdan, es el miembro del Hassaikai rubio con máscara de pico que se enfrenta a Amajiki Tamaki junto con otros dos miembros de los yakuza. Su quirk es Larceny. Él es capaz de mover instantáneamente objetos en posesión de alguien directamente de sus manos, parecido a la teletransportación. Sin embargo, los límites de su Don dependen del tamaño del objeto robado y debe estar dentro de su vista.

• Y por último, este fic ha sido un pedido especial. Por lo que lo haré con cariño. Si alguno de ustedes tiene sugerencias/pedidos por favor no duden en comentar.

• ¡Nos vemos!