Ya era un día nuevo, sin embargo, parecía solo una maldita extensión del anterior.

Encerrado allí como una especie de animal de laboratorio, sin poder ver la luz del sol, sin ninguna ventana que anunciara en donde terminaba una noche y arrancaba un amanecer...

ー Ya no soy un ave ー sentenció en voz alta abriendo los ojos en su habitación.

Instintivamente, se llevó una mano a la boca con rapidez. "Estoy haciendo eso mas de lo normal" pensó para sí; ya habían pasado varias ocaciones en las que decía lo que pensaba sin quererlo realmente. Debía cuidar mas las apariencias.

ー Ja ー balbuceó.

No pudo evitarlo. Le pareció ridículo tan solo pensar que debía "cuidar apariencias". ¿Apariencias? ¿Quién era él ahora para aparentar?

Había pasado mucho tiempo desde... aquello. Si esperaba mas, comenzarían a doler.

Asomó discretamente la cabeza al pasillo; miró hacia todos lados, asegurándose que nadie pudiese irrumpir abruptamente en medio de su ritual.

Afortunadamente recordó los diminutos pestillos de madera de las puertas corredizas y los utilizó para mas seguridad. Como una especie de ritual, se colocó de rodillas en su blanco e impoluto futón perfectamente estirado y procedió a abrir su ropa tradicional de cama solo en la parte del pecho, dejando totalmente al descubierto su torso.

Por lo general odiaba el tacto con casi todo, pero... aquello no era el caso.

Se abrazó a sí mismo, de manera melancólica y solitaria, dejando así a sus hermosas alas emerger.

Estaban guardadas, ocultas. Nadie podría verlas así... nadie podría herirlas. No sería visto como una débil presa.

En el cruel mundo que detestaba, la población actual parecía conforme cuando las guerras por las razas y etnias terminaron, pero él sabía bien... que aquellas habían sido reemplazadas por otra forma de discriminación: los tipos de quirk, los subgéneros y las características animales que esto implicaba.

La sociedad no cambiaría, solo se transformaba en una versión mas "evolucionada" de lo mismo.

Si tenías la suerte, o el privilegio, de nacer alfa la disposición natural indicaba que probablemente tendrías un quirk llamativo, fuerte, acompañado de características animales de increíbles depredadores: lobos, leones, osos, águilas. Asesinos natos, reyes de sus respectivos reinos.

Ser beta no representaba ventajas en particular; sus quirks no eran tan llamativos y no tenían características tan fuertes como los alfa, pero sí sacaban la mejor tajada de los animales que entre ellos abundaban: agilidad como los primates, increíble audición como gatos e incluso inteligencia como los delfines.

Sin embargo, ser omega de ninguna manera representaba algo positivo. El subgénero en sí no afectaba directamente al quirk; como él, existían omegas con poderosos dones, sin embargo, sus características animales casi siempre eran objeto de sexualización, coleccionismo, viéndose así obligados a esconderse.

A raíz de semejante cacería, algunos omega - no todos- desarrollaron años atrás desde que llegaban a la pubertad la capacidad de ocultar sus características animales, conocido como "camuflaje".

Eso era exactamente lo que él, como jefe del Hassaikai, tuvo que aprender a dominar. Aleteó temblando nerviosamente al recordar todo aquello que repudiaba.

No había olvidado el motivo por el cual había cometido todos aquellos crímenes. "Una sociedad sin quirks... sin subgéneros"; su sueño distante. Para él era la versión mas cercana a aquello que que consideraba como "justicia".

Los techos de la habitación no eran muy altos, pero pudo estirar bien sus alas. Sacudió su cabeza hacia los lados, intentando distraerse de aquello que le molestaba y las acercó hacia adelante para acariciarlas.

Eran pocas las cosas que quería tocar con la yema de sus dedos... sus alas eran especiales. No eran tan grandes como las del famoso héroe Hawks, que por cierto, era alfa, pero alguna vez le habían permitido volar. Aunque él realmente no lo hiciera.

ー Solo son especiales para mí... ー pensó en voz alta una vez mas y enseguida fue distraído por ruidos en el pasillo.

Regresó esas bellezas dentro de su ropa y en su espalda no quedó rastro de rasgo alguno.


ー Gaaah... ー se estiró entrando a la sala ー buenos días.

ー Oh, ya despertaste ー dijo Kurono sirviendo té en la mesa ー pude oírte roncar toda la noche. ¿Cómo puedes dormir así?

ー Eh... ¿tengo sueño y duermo? ー pensó encogiéndose de brazos.

ー Setsuno, sabes a lo que me refiero. No he podido pegar un maldito ojo anoche pensando en lo del dinero.

ー Oh pues yo dormí fantástico porque ya tengo todo solucionado aquí mismo ー dijo con increíble desenfado señalando su sien.

Kurono casi escupe todo su té y le dirigió una mirada de lo mas extraña, pero expectante a la vez.

ー Bueno, ya, ¿me dices qué?

ー Bien, oye esto porque es oro ー se dispuso a gesticular con las manos y su par alfa lo miró atentamente ー antes de meterme con aquella maldita que me dejó por otro tipo, yo tenía un tío muy anciano ya. Resulta que el viejo tenía un pequeño negocio. Y entonces el viejo se muere, ¿si?

ー Y heredaste el negocio ー dijo esperanzado.

ー Si, pero lo perdí con las deudas del juego.

ー Setsuno, si esta historia termina aquí tal vez considere con seriedad arrancarte los ojos POR MALDITO CABRÓN.

ー ¡AAH, PERO NO GRITES, HOMBRE! ¡Si aun no escuchas toda la historia, demonios!

ー Que sea buena, Setsu, que sea muy buena.

ー Bueno, ya ー se apresuró nerviosamente ー resulta que estos tipos a los que les debía dinero se quedan con el negocio a modo de pago.

ー ¡Y con un demon-...!

ー ¡NO, NO, ESPERA! ー gritó cubriéndose el rostro ー ¡El negocio! Estaba en una mala zona y no prosperó. Entonces los cabrones esos lo utilizaron como depósito de chatarra de contrabando un tiempo... hasta que la policía los encontró. Cerraron el lugar y eventualmente lo abandonaron porque nadie lo compraba. Y todos aquellos malditos están en la cárcel, así es que... ¡bueno, es mío!

ー El pequeño detalle, imbécil, es que no puedes reclamarlo como dueño legítimo ー Kurono se llevó dos dedos al entrecejo ー ¡nos busca medio país, estúpido!

ー Kurono, el negocio está en Kabukicho. A nadie le importa ese barrio de mala muerte. Solo nos instalamos y pagamos un par de impuestos bajo otro maldito nombre, no es tan difícil.

ー ¿No es tan difícil? ー se desesperó ー ¿y qué coño hacemos con nuestros malditos rostros? ¿nos los arrancamos el uno al otro y los intercambiamos?

ー ¡Kurono, no estás ayudando para nada!

ー PAREN... DE GRITAR. CON UN DEMONIO. ー se oyó a Chisaki entrar a la sala y ambos alfas callaron con rapidez ー Los oigo desde hace 20 minutos gritando.

ー K... Chisaki, ¿quieres té? ー ofreció calmándose y el otro asintió.

ー Gracias ー respondió tomando la taza ー y lo que dice Setsuno es verdad. No ayudas para nada con esa actitud.

Las palabras de Chisaki fueron como un puñal directo al orgullo de Chronostasis. ¿Le daba la razón al otro alfa por encima de él?

El rubio se encogió de hombros; no quería generar discordia, pero allí estaba claramente haciéndolo.

ー Tampoco sé si es una buena idea ー aclaró en tono de paz.

ー ¿Tenemos otras opciones? ー su voz neutra se sentía amenazante mientras observó a ambos en busca de una respuesta.

ー No veo... otras opciones ー admitió Kurono ー lo siento. Solo estoy preocupado por nuestras identidades.

ー Bueno, debe estar registrado como un negocio en específico, así es que, por mas que esté cerrado, tendríamos que seguir con el registro para no levantar demasiadas sospechas o recibir inesperadas visitas de inspección ー aclaró el rubio ahora mas relajado al ver que Kurono no estaba realmente enfadado.

ー ¿Qué clase de negocio solía ser?

Setsuno tragó saliva ante la pregunta del ex Overhaul; hizo una pequeña pausa, rascándose el cabello y rodó los ojos varias veces para finalmente balbucear su respuesta.

ー Un local de ramen.

Un ridículo silencio se apoderó de la sala, casi igualando a cualquier manga de comedia. Los otros dos se miraron entre sí con la mas seria de las miradas y en segundos todo eso se desmoronó como una torre de naipes.

ー PFF JAJAJAJA NO MAMES SETSUNO ー rió Chisaki sin poder contenerse al mismo tiempo que observaba a Kurono ponerse azul por la falta del aire.

ー NO, NO YA EN SERIO, NO PUEDO RESPIRAR JAJA AYUDA.

ー Waaa, pero qué imbéciles ー se enfadó el rubio, levantándose ー Me largo.

ー SETSUNO, NO SEAS SENSIBLE ー continuó el omega entre risa y llanto ー ¡NO IGNORES A TU JEFE!

ー ¿TE IMAGINAS? ¿UNOS MAFIOSOS COCINANDO? ー continuó Kurono aún incrédulo ー CREO QUE HAY UN MANGA ASÍ, CABRÓN.

El rubio se encerró en su habitación pero continuó oyendo las desopilantes risas que le tomaban el pelo porque la sala estaba justo en frente.

Cuando se debilitaron oyó pasos y su puerta correrse.

ー Dime que era una maldita broma ー dijo Chisaki parado en su entrada.

ー ¿ALGUIEN TIENE UNA MEJOR IDEA?

ー OOOH ー volteó hacia atrás a ver a Kurono ー parece que no era broma.

ー No jodas, Setsu ー se acercó el otro alfa por encima del hombro de Chisaki ー ¿era en serio?

ー Voy a dormir.

ー Jajaja, no, no, espera ー rió por última vez el omega cambiando su tono a serio ー ¿de verdad creíste que podíamos abrir un local de ramen nosotros?

ー Que no se necesitan 230 IQ para cocinar unos malditos fideos, ¿no!?

ー Es decir, tu en verdad esperas que YO toque sartenes, cocina, aceite, ugggh ー hizo cara de asco al pensar en todo eso ー con tan sólo imaginarlo ya me volveré loco.

ー Pues si no quieres que tengamos que vender el culo no veo una mejor opción.

ー Espera, Chisaki ー llamó su atención Kurono ー este imbécil puede que tenga razón. No te lo dijimos antes, pero no tenemos tanto dinero. Necesitamos invertir y generar. No veo una opción mas viable que ésta, en realidad...

ー ¿Tu también, Kurono? ¿Están de coña?

ー No, hombre, es cierto ー dijo el rubio recordando las palabras del curandero ー si llamamos mucho la atención con cosas delictivas nos van a atrapar y esta vez sí será nuestro fin. Tenemos que invertir en algo que no sea para nada sospechoso. ¿Qué tiene de raro un local de ramen?

ー Bien, supongamos que por un maldito segundo me tomo esta mamada en serio ー balbuceó ー Kurono tenía un buen punto, ¿qué demonios hacemos con nuestras caras?

ー ¿Cuantas veces entras a un local de ramen y te fijas en los cocineros?

ー ¿Y quién atiende a los clientes? ー cuestionó nuevamente Kurono a lo que Setsuno rodó los ojos hacia el tercero en cuestión.

ー OH, POR FAVOR.

ー CHISAKI ー se puso firme ー ¿acaso TU vas a cocinar? ¿TU, sudando en la cocina?

ー ¿Y DE QUÉ FORMA NO ME VAN A RECONOCER, EH?

ー Pues... podrías disfrazarte... ー sugirió en voz baja y dubitativa Kurono ー Ya sabes... como lo hacen en Golden Gai.

ー ¿INTENTAN PROSTITUIRME!?

ー Pues yo encantado me disfrazo y sirvo a los clientes; seré alfa pero soy rubio y delgado. Un poco de maquillaje y pasaré por una encantadora-

ー BESTIA DISFRAZADA, POR ESO PASARÁS ー gritó histérico e incrédulo de lo que se vería obligado a hacer.

ー Oigan, ya paren de gritarse ー Kurono intentó arbitrar ー ni siquiera tenemos el maldito lugar aun. Hagamos todo lo que tenemos que hacer en orden y luego nos preocupamos por quién de nosotros se vería bien en una linda falda. Y por cierto, ni de coña puedes ser tu, Setsuno.

ー Oye.

ー OIGAN, ¿ES POR QUE SOY OMEGA? ¡Díganmelo en la cara!

ー Chisaki, para ya ー rió el alfa de cabello gris ー no es por eso, pero ¡míranos!

El omega rodó los ojos para observar detenidamente al par de alfas. Era real. No había forma de que aquellos dos pasaran por delicadas mujeres o si quiera atractivos hombres.

ー Es cierto ー dijo fijándose en el rubio ー tu maldita sonrisa da harto miedo y tus ojos... no sé, son raros. Y tu, Kurono. ¿Qué coños es ese cabello?

ー Es mi quirk, maldita sea, Chisaki.

ー Bueno, hay algo en tu cara entonces.

ー ¿Q-QUÉ?

ー Eres muy serio ー agregó el rubio por lo bajo.

ー OH, A TI QUIEN TE PREGUNTÓ.

ー No, no, es eso ー reflexionó el omega al observarlo detenidamente ー cabrón, ¿qué es esa cara de constipación?

ー Aaaah, me largo, me largo de aquí.

ー AAAAH, ¿A QUE NO ES BUENO CUANDO TE LO HACEN A TI? ー se burló Setsuno sonoramente.

ー Si, si, ya ー caminó por el pasillo ー cambiaré las sábanas de todos. Comenzaré por tu habitación, Chisaki.


El día para él continuó en una extraña soledad. Kurono aun estaba en la casa, pero hacía los quehaceres de aquí para allá. Setsuno había partido con nada de comida en el estómago mas que un té, pero dijo querer apresurarse en averiguar lo necesario para obtener el negocio lo mas pronto posible.

ー En verdad haremos esto, eh... ー murmuró hacia la nada viendo el techo de la sala. ー No puedo imaginarlo... nosotros tres... un negocio de comida. Pero qué broma tan mala.

Al final del largo pasillo podía oír al alfa aseando los pisos con la aspiradora; miró hacia los lados, con el ritual de siempre, asomándose al pasillo, pero ésta vez desde la sala, no desde la privacidad que su cuarto le ofrecía.

Tanto encierro y esas molestas paredes... todo lo hacía sentirse atrapado. No importaba cuánto intentara taparlo con risas, esa molestia no se iría si no lograba estirarlas.

La sala era mucho mas amplia que su habitación. Tal vez, incluso, podría aletear un poco mas que antes.

ー Bien... solo un momento ー susurró para sí.


Había salido de la sala refunfuñando como madre y como toda doña se puso a hacer la limpieza a modo de relajación.

ー ¿En qué momento me convertí en una madre? ー se quejó para sí mismo ー Si voy a estar así voy a aplicarles correctivos ー y pronto un pensamiento sádico invadió su mente ー Oooooh... ¡la chancla!

No pudo evitar reír un poco mientras envolvía las sábanas del futón de Chisaki para reemplazarlas por unas nuevas luego. Hacía ¿años? que no reía así. Compartir en esos inciertos momentos de sus vidas el mismo techo con esos dos... se sentía de alguna forma cálido.

ー Bien, el resto de la casa no se va a limpiar sola y Chisaki se brotará si no está todo limpio, debo apresurarme ー se regañó a sí mismo, tomando entre sus manos la base del futón para colocar las sábanas limpias.

Lo movió de sus sitio con la intención de limpiar allí también y pudo divisar un maravilloso color púrpura, enigmático, de matices que nunca había visto antes.

Se puso de rodillas y tomó aquello entre sus manos para examinarlo mejor, tal vez, atesorarlo.

ー Una... ¿UNA PLUMA? ¡Ah! ー su mente hiló en segundos lo que sostenía. Acababa de descubrir la característica animal de Chisaki ー Creo que era obvio que era un ave... ¿pero qué ave es esta?

En segundos recordó que estaban completamente a solas y se sonrojó. La pluma en verdad olía a él. Casi imperceptible, pero allí estaba ese maravilloso aroma a arándanos que deseaba con tanto anhelo poseer.

Pensó por unos momentos, volteando a ver la puerta de la habitación cerrada; todo se oía demasiado quieto allí. ¿Qué estaba haciendo el omega?

ー Es un ave... quiso estirar sus alas... ー rodó los ojos y lo supuso con certeza ー Debe estar haciéndolo ahora mismo. Kai... estirando sus alas. Quiero ver eso...

Sabía las consecuencias, o por lo menos las imaginaba, pero se descalzó de todas formas, deslizándose sigilosamente por el pasillo camino a la sala.

Estaba llegando a la puerta y decidió ponerse de cuclillas, asomándose lo justo como para divisarlo... y allí estaba: su desnuda espalda blanca y el perfecto contraste que hacía con aquel hipnotizante y seductor color.

¿Qué pensaría su amado su supiera cuánto lo excitaba descubrirlo así? ¿Se sentiría... avergonzado? Tal vez un poco... humillado. Pasivo... sumiso.

Sacudió la cabeza hacia los lados con violencia para evitar una erección, sin poder evitar el quejido que hizo a continuación el suelo por su movimiento.

Las alas de Chisaki se encogieron y el omega volteó abruptamente, dandole nada de tiempo al alfa para ocultar su presencia... y allí estaban, cara a cara.

ー ¡No, por favor! ー suplicó al ponerse de pie al ver que el otro doblaba sus alas para esconderlas ー Por favor, Chisaki... no las ocultes.

ー No... te atrevas.

ー Yo no te voy a atacar, no es así.

ー Kurono... nadie ha visto esto. Nadie.

ー Ya lo vi... por favor ー intentó aproximarse un poco mas con el paso y el omega saltó hacia atrás, completamente en pánico.

ー No quiero. Pero eres un alfa. Supongo que no entiendes esa frase.

Esa dura realidad dolió, pero no tenía forma de negarlo. Su cuerpo se movía solo; su amado no tenía síntomas del celo en esos momentos, sin embargo aquel aroma de sus plumas embebía con locura la habitación y su voluntad se nublaba lentamente.

ー Mi mente me dice que me vaya, pero mi cuerpo no me obedece... lo siento, Chisaki. En verdad no quiero lastimarte.

ー Pero lo harás.

ー No... no lo haría. Confía en mi ー Kurono rogaba por su confianza, pero ni él mismo podía fiarse de las cosas que decía. ¿Realmente podría controlarse ante él? ー Por favor... nunca vi características así... es increíble.

El rostro del alfa estaba levemente sonrojado, pero no se le había abalanzado encima sin control y además... sus palabras eran amables. Lindas.

Chisaki relajó sus tensas alas y se sentó de rodillas, cubriendo con la ropa que se había quitado su terso pecho. Estaba avergonzado. Ese lado suyo... solo lo conocía el viejo jefe del Hassaikai. Y su comatoso estado le impediría rebelarlo... pero ahora había sido descubierto.

Su reacción inicial fue pura vergüenza, pero, de alguna forma, ya no sentía ansiedad como siempre.

ー No hagas nada... extraño ー respondió y Kurono pensó que había muerto y aquello era el paraíso que no merecía.

¿Lo estaba dejando tocarlo? ¿TOCARLO?

Al alfa se acercó con las manos temblorosas y tragó saliva. Los puños de Chisaki sosteniendo la ropa fuertemente contra sus pezones lo distraían, pero también le hicieron recordar que aún no sabían si su quirk había regresado o no. Un movimiento "extraño" y tal vez lo asesinaba.

ー Chisaki... ¿quieres... ponerte la ropa?

ー Mis... alas no caben si no las cierro. N-no... ¿no las ibas a tocar?

El temple del alfa estaba siendo puesto a prueba por los dioses, claramente. Ahora se encontraban ambos arrodillados en el tatami junto a la gran mesa baja; se acercó aun mas, gateando, y el omega finalmente se avergonzó por completo, encerrándose en sus alas a sí mismo.

Kurono se echó hacia atrás, pero al verlo tan indefenso un interruptor dentro de sí hizo click.

ー Son hermosas, Chisaki... ー dijo apoyando muy lentamente la punta de sus dedos en las brillantes plumas ー Son increíbles...

ー Solo son alas... ーpensó en lo extrañamente normal que se sentía su tacto ーno es la gran cosa... ¿ya?

ー No te escondas...

ー ¿N-no querías... solo tocar las alas?

ー ... si ー dijo tras una larga pausa dudosa y Chisaki se percató, sonrojándose ー Tal vez... ¿un poco mas?

ー ... bien ー era completamente extraño para él también, pero no se sentía sucio ni amenazado. Nunca usaba protector en el cuello para no delatarse, pero sintió un escalofrío en la espalda al acceder ahora ante aquel alfa que ya no lo veía mas como su jefe.

ー Abre las alas ー ordenó con esa seriedad suya y el omega obedeció.

Al descubrirse, se aferró aun mas a la ropa que sostenía en su pecho; era reticente al tacto en su piel, pero Kurono para su sorpresa se acercó y abrió con delicadeza una de sus alas.

ー Nhg... ー gimió al sentir caricias ー Kurono...

ー Hueles tan bien... déjame voltearte...

ー ¡E-espera, espera! No vas a...

ー ¿No te gusta esto... Kai? ー se atrevió a llamarlo por su nombre de pila, pero el otro estaba completamente absorto en la frase anterior y ni se percató.

ー ¿Gustarme...? ¿Cómo podría... saberlo?

ー Bueno... ¿se siente mal?

ー Mal... no...

ー ¿Te dio urticaria?

ー ¿No...? ー a cada pregunta el omega estaba aun mas confundido sobre cómo se sentía.

ー No tienes síntomas... no hay nadie aquí. Solo lo sabremos... tu y yo, ¿si? Nunca vi un color como éste, Kai, yo... déjame tocarte.

Sus miradas se cruzaron por casi eternos segundos y lentamente... el omega comenzó a voltearse, obedientemente. Kurono se abalanzó con violencia sobre su espalda, casi sin creer lo que veía, colocándolo contra la mesa en ese mismo lugar, pegando el desnudo pecho de Chisaki y sus rosados pezones contra la fría madera. Ya no podía controlarse tanto.

El de abajo gimió y dio algunos quejidos, pero no luchó. Pegó su pecho contra la espalda del contrario y acarició aquellas alas ahora abiertas con sus labios, con su boca, controlándose hasta que comenzó a lamer y escaló a las pequeñas mordidas.

ー Ngh... no... solo... solo tocar... ー suplicó sonrojado y la respuesta que obtuvo fue ser sentado en la falta del alfa, ahora sentado en el tatami con las piernas cruzadas, haciéndole sentir justo en su trasero un gran calor.

ー Kai ー susurró con el rostro enterrado en una de sus alas ー voy a... hacerte cosas. Sé que te asustarás... pero no te voy a lastimar, nunca lo haría, lo juro...

Chisaki se estremeció al ser abrazado por la espalda de esa forma; el aliento de Kurono, su caliente respiración cerca de su oído, sus plumas siendo apretadas por él... ¿por qué, entonces, estaba tan excitado?

Una fuerte mordida en su hombro lo sacó de aquellos pensamientos, trayéndolo de regreso al erótico juego del alfa. Sintió dolor, pero una vez mas no luchó, comenzando a tirar sus caderas hacia la pelvis del contrario, en un pornográfico vaivén con fuertes gemidos de por medio. La boca del dominante se deslizó por sus plumas y luego húmedamente por su espalda, dejando un camino delgado de saliva caliente en él.

La respiración de Kurono al gruñir en sobre su piel le dio éxtasis; sus manos estaban en todas partes ahora, poseyéndolo, consumiéndolo. Fue sostenido por el cuello con una mano y pronto otra metió lentamente los dedos en su boca; por algún motivo los succionó como un animal... la saliva se escurría por sus labios ahora y chorreaba por el antebrazo de Kurono.

Era totalmente desagradable pensarlo, pero... tan desenfrenante sentirlo.

El alfa se cansó de ese juego y pronto levantó en brazos a Chisaki, cargándolo hasta su habitación ya que estaba mas cerca. Lo recostó boca arriba y se colocó muy cerca de sus labios, haciendo que la cabeza del de abajo diera cientos de vueltas.

ー Voy a devorarte, Kai.

ー ¡Kuron-...! Aaaah, no... ー gimió al sentir la boca del del arriba succionando uno de sus tersos pezones, apreciando los movimientos de la lengua de éste allí ー es demasiado... no...

ー Di mi nombre, Kai... ー susurró llevando la lengua desde aquel pezón hacia el lóbulo del omega ー Dilo... dilo entre gemidos para mi...

ー H-ha... Hari...

ー Dime que no te gusta... ー dijo deslizando una mano hacia la ropa inferior de Chisaki ー Y pararé... dilo...

Aquella mano fue sujetada con fuerza, con la poca que aquel omega tenía acompañada de una firme mirada. Jadeaba, su respiración era agitada y su rostro estaba totalmente rojo, pero no lo soltó por un momento... esa firmeza hizo que el alfa desistiera.

ー Chisaki, yo-

ー Basta.

Solo por unos momentos se quedaron en silencio, pero el omega se incorporó escondiendo rápidamente sus alas y salió a toda marcha de allí para encerrarse en su habitación.

Kurono lo siguió como si fuesen una pareja que acaba de discutir, sentándose de rodillas pegado a su puerta.

Se quedó en silencio una vez mas, pero no aguantaba pensar que la había jodido con su amado. Algo debía decir.

ー Lo siento, Chisaki, yo-

ー ¿POR QUE!? ¡Me siento extraño! ー se quejó en un sollozo. A Kurono se le heló la sangre al oírlo así. ー Maldito celo...

Apoyó la frente contra aquella puerta fina que los separaba y supo que el omega yacía de la misma forma que él.

Susurrando gentilmente diría la verdad.

ー Tu y yo... tal vez no lo haz notado, pero estamos destinados. Por eso te sientes extraño. Tu celo... es muy fuerte y hace que olvides cosas, ¿sabes? Pero hoy... esto creo vas a recordarlo.

ー Espera, espera. ¿Qué?

Kurono tragó saliva. Ya no había vuelta atrás una vez mencionado el asunto. Si quería que Chisaki se abriera con él debía decirle la verdad de lo que sucedía con su celo.

Durante los siguientes minutos, intentó explicarle con las palabras mas delicadas al misofóbico ex Overhaul que había sido tocado por él, aseado, arropado.

Chisaki su frustró inmensamente con cada palabra pronunciada; se tomaba la cabeza con las manos y apretaba los párpados intentando no tener flash backs de lo que el alfa relataba.

Todo parecía borroso, pero en algún lugar de su mente esas memorias, aquellas cosas... estaban.

Un grito ahogado de frustración desesperó por completo a Kurono que bajo ningún punto de vista podía pasar al otro lado en esa situación. Comenzó a pedir disculpas una y otra vez incansablemente y Chisaki luego de mucho tiempo lloró genuinamente, desgarrando el alma de quien lo quería amar.

ー ¡Por favor, por favor, perdóname...! ¡Juro que no te marqué! ¡Juro que jamás llegué mas lejos de lo necesario! Chisaki, yo... ¡estabas sufriendo!

Ninguna explicación sería suficiente. El omega se sentía sucio una vez mas, ultrajado.

El sonido de Setsuno regresando alertó a Kurono pero no había realmente nada que hacer al respecto. El rubio regresó tras horas de planes a futuro y encontró a su compañero tirado de rodillas con un aspecto de pánico junto a la puerta del ex jefe.

ー ¿Q-qué sucede?

Kurono se incorporó y balbuceó muy nervioso y de manera desordenada todo lo ocurrido. Sus manos temblaban, pero fue lo suficientemente lúcido como para no mencionar una palabra sobre el secreto de Chisaki.

Sólo mencionó que se le vino encima al omega y que terminó por ofenderse al contarle la verdad de lo que ambos venían ocultándole.

Setsuno sudó por unos instantes; con muchas dudas decidió hacer algo al respecto, sin saber si era lo correcto, pero no podía simplemente observar.

ー Debes irte, amigo ー ordenó al otro alfa ー yo voy a lidiar con esto. Sin "peros", solo ve a la sala y yo te llamo, ¿si?

En realidad no tuvo demasiadas opciones; salió de aquel pasillo con el corazón roto y la mente llena de remordimiento. Sentía como si el alma le pesara de manera literal. ¿Había arruinado su ínfima chance de ser feliz?

Se retiró titubeando, tal como se le dijo.

Setsuno llevó sus ojos hacia la fina puerta de bambú, divisando la figura de Chisaki contra ésta. Se arrodilló allí mismo, sin abrir e intentó poner una voz confiable y calma.

ー Chisaki... dime si me escuchas.

ー ... te escucho ー respondió tras una pausa.

ー Bien... Chisaki, Kurono escapó de la policía y fue directo hacia ti. No lo dudó ni un solo segundo.

ー Tu también y no me hiciste esas cosas.

ー Sé que me voy a arrepentir después, pero debo decir que... con el aroma de tu celo es difícil no pensar en hacerte esas cosas. Debe ser increíblemente desagradable para ti oírlo, pero es como es.

ー Te controlaste.

ー No es cierto, intenté atacarte una vez... sé que lo recuerdas. De todas formas... Kurono... no, Hari y tu... son destinados. Las cosas que hizo... Chisaki, en verdad estabas agonizando. Corríamos un gran riesgo, también, si te teníamos aquí jadeando entre fluidos y dolor. Te retorcías.

ー Él dijo... que no fue tan lejos... ¿es cierto?

ー Básicamente me preguntas si te penetró ー dedujo apenado ー y no... de hacerlo, seguramente se habría descontrolado y estarías marcado a estas alturas. Y no lo estás. Incluso se lo sugerí en varias ocaciones, no te enfades, por el bien de los tres. Kurono se rehusó cada una de ellas. ¿Sabes por qué? Porque está perdidamente enamorado de ti... solo que nunca ha tenido la oportunidad de decirlo.

Chisaki permaneció en silencio al otro lado por unos momentos. Suspiró hondo, intentando inútilmente hacer que su jaqueca desapareciera. Eran demasiadas emociones juntas para procesar y, después de todo... ¿cómo se sentía él al respecto?

ー Pero... yo no lo amo... ー balbuceó.

ー Bueno... nunca lo viste como otra cosa que un aliado. Siempre escondes tu celo. Desconozco tus características y asumo que él también. No es como si, tu sabes... hubieras salido con él.

ー ¿Salir? Como... ¿como en una cita?

ー Si, es decir, vamos, siempre hablamos de cosas del Hassaikai. Nunca hemos compartido otras cosas y a pesar de ello tu le gustas... tal vez deberías tomarte el tiempo de conocer a Kurono Hari y no a Chronostasis.

ー ... tal vez.

Oír a Chisaki asintiendo le dio buenas vibras a Setsuno; corrió lentamente la puerta y enfrentó el rostro del omega. Sus ojos estaban levemente rojos, tenía bolsas de llanto y sus mejillas estaban un poco sonrojadas.

El alfa sonrió amablemente y le ofreció un pañuelo.

ー Puedes confiar en nosotros. Después de todo, no nos quedamos con Overhaul. Nos quedamos junto a Chisaki Kai.

ー Ya... de acuerdo. Basta de sentimentalismos estúpidos, ni que fuésemos quinceañeras.

ー Jeje, de acuerdo. ¿Vas a dejar a Kurono acercarse?

ー ... yo...

ー Si es muy pronto, está bien, se lo diré.

ー No, sólo... supongo que estoy nervioso ー suspiró cansado ー es todo. Dile que venga... quiero hablar con él a solas. Estaré bien...

El rubio obedeció y caminó hacia la sala para avisarle a su compañero que Chisaki estaba dispuesto a platicar.

ー No lo arruines, Kurono. Ponte todo romántico y esas mamadas.

ー Ya, ya...

Caminó lentamente pero con la mayor de las ansiedades; la cabeza le dolía y no sabía exactamente qué decir en una situación como esa. Las manos le sudaban y sentía como si fuera a tartamudear al hablar...

Para su sopresa, Chisaki aguardaba por él con la puerta abierta, sentado de rodillas y con un tímido semblante; él también estaba nervioso y se notaba. Imitó con cautela la postura del otro y quiso iniciar la plática ante aquel incómodo silencio.

ー Chisaki, yo-

ー Yo voy a ser el que hable por ahora ー esa frase hizo tragar saliva al alfa, pero asintió ー Kurono... sucedieron muchas cosas... que me hubiese gustado que se desarrollaran, de alguna manera... diferente. Pero sé... que no tuvieron opción. Ni tu, ni Setsuno. Sé bien lo que pasa durante síntomas fuertes de mi celo. Simplemente olvido todo, pero dadas las circunstancias... no estoy seguro de querer verdaderamente recordar.

El alfa apretó los puños sobre sus rodillas, casi derrotado. Estaba listo para oírlo, pero no sabía si en verdad lo iba a soportar.

ー Creo que... ー el omega suspiró hondo con su decisión en los labios ーdeberíamos no tener secretos. Y tal vez, algún día... salir, o como lo llamen.

Kurono pensó que se había roto el cráneo de un resbalón o estaba teniendo una embolia, porque no podía creer lo que sus oídos acababan de percibir. ¿Su amado omega le estaba pidiendo salir?

ー ¡NO TE QUEDES CALLADO!

ー Perdón, es que... ー sus ojos se humedecieron de alivio ー pensé que realmente me odiarías. Pensé que había arruinado todo entre nosotros...

ー No fue fantástico tampoco.

ー No, no, yo... lo siento, me excedí.

ー ... supongo que siendo omega tengo algo de culpa al pasearme así por la sala. Aunque es casi todo tu culpa, pero bueno. Lo voy a dejar pasar.

Kurono rió ante el orgullo de su amor y luego le sostuvo la mirada para sacarse todas las dudas.

ー Esto quiere decir... ¿que puedo llamarte por tu nombre?

ー S-sí, supongo ー dijo rascándose el cabello ー Y... ¡nada de secretos! Yo quiero saber tus características también. Me las dirás junto a Setsuno. Es una orden.

El alfa rió. "Sigue dándonos órdenes como antes", pensó para sí sin siquiera decirlo. Asintió con mucho gusto.

ー Te lo diremos... pero tu, dímelo, Kai... ese color, nunca lo he visto.

ー ... estornino amatista ー confesó apenado por lo bajo ー es un ave pequeña y aquí en Japón no es probable que las veas. Y si, su plumaje es púrpura... como el mío.

ー Es... bellísimo. Es perfecto, Kai. Pareciera que llevas una galaxia en tu espalda...

La observación del alfa lo hizo sonrojar hasta las puntas de ambas orejas. Desvió la mirada, muy avergonzado y nervioso, sin saber cómo reaccionar.

A Kurono le pareció encantador; estaba mas enamorado que antes, si acaso eso era posible. Notó los nervios del otro y supo que con él, ahora que ya no había grandes secretos, debería ir muy lento.

ー Quiero besarte...

ー ¿BB-ESARME?

ー ¿Muy pronto? Después de lo que pasó hace un rato pensé que-

ー ES MUY PRONTO.

ー Bien, bien jaja ー rió agitando las manos ー no te enfades. Tu me dijiste tus características, yo te diré las mías. Regresemos a la sala junto a Setsu.

ー Bien.

ー Oh, pero antes... ー murmuró incorporándose junto a él para salir.

ー ¿Uhm?

ー Kai... ーsostuvo la mirada muy firme ー estoy enamorado de ti.

ー ¡P-pero...!? ¡Qué dices, Hari!? ー su rostro se puso rojo hasta la frente.

ー Oooh, "Hari", ¿eh?

ー Regresa ahora mismo, maldita sea. Probaré mis manos contigo.



Hemos llegado al final del capítulo 4!

Creo que ha sido corto para mi gusto, pero he logrado explicar un par de cosas de gran importancia ╰(▔∀▔)╯

Sigo pensando que giro voy a darle a Setsuno ( ̄▽ ̄*)ゞ aunque creo que ya me he decidido.

Díganme si les ha gustado que Kurono muerda sus alas (⁄ ⁄⁄ ▽ ⁄⁄ ⁄) porque a mí me ha encantado.

Como siempre, las aclaraciones:

Kabukicho: es un barrio conocido por la llamada "zona roja" en Tokio. Está lleno de clubes privados y... mucha prostitución.

Golden gai: es un área pequeña dentro de Kabukicho; se compone de una red de seis callejones estrechos, conectados por pasillos aún más estrechos que son lo suficientemente anchos como para que pase una sola persona. Si bien hay puntos turísticos... es básicamente un tour nocturno a lo que te puedas imaginar.

Creo que a partir de ahora quiero desarrollar la parte mas romántica de la pareja principal, aunque creo que lo mencioné antes... mis intenciones son pornográficas jeje.

Como siempre, muchas gracias por leer. ¡Hasta el próximo capítulo!