Disclaimer: Ranma 1/2 y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi. Esta obra fue creada sin fines de lucro.


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No había sido exactamente un buen día. La lluvia no paraba y se volvía más densa a cada momento; el tráfico en las calles era un desastre, y ya habían ocurrido mínimamente cuatro accidentes en los alrededores del barrio. Pero lo peor de todo, es que la tripa le gruñía y no había manera de poder saciar su hambre con aquel clima. Lo mejor sería resguardarse y esperar a que la siguiente mañana llegase, eso si las lluvias decidían darle tregua.

¡Grrr!, detestaba esos días.

Mientras se disponía a buscar refugio en los alrededores, al tiempo que giraba en una esquina, un golpe contundente en el frontal izquierdo le cortó la respiración, sacándole todo el aire que se albergaba en sus pulmones, y aventándolo al suelo con un impulso considerable.

Le fue imposible detener un chillido de dolor.

—¡Aaah!, ¡lo siento! ¡Lo siento tanto!

Una mujer cubierta en un impermeable amarillo, desmontó la bicicleta y se dirigió rápidamente hacia él.

—¡Perdóname!, ¡lo siento! ¡Esta maldita lluvia me entorpece la visión!

La voz de la mujer era dulce a pesar de sonar desesperada. Incluso la saboreó familiar.

—¡Por Dios! ¡¿Qué hago?!, ¡¿qué hago?! —lloriqueó frustrada.

—«Sólo dame espacio mujer, estaré bien» —respondió sabiendo que ella no podía entenderle. Había recibido golpes más críticos que ese, sólo necesitaba desentumecer los músculos y respirar hondo.

—¡Oh, cielos! Tranquilo, no te muevas tan rápido —ordenó mientras él intentaba levantarse.

Sin prestar atención a sus palabras, se plantó en sus cuatro patas de una manera tan abrupta que se desbalanceó un poco.

—¡No!, ¡no!, ¡no! Debes estar muy lastimado, ¡lo siento!

Vaya, esa mujer era muy exagerada.

—Déjame… déjame revisar…

Antes de que la chica osara tocarle, descubrió su rostro de la capucha que le protegía la cabeza y, en ese instante, un rostro familiar apareció ante él.

Decir que aquello le sorprendió era algo que poco calzaba a la emoción y desconcierto que experimentó en eso segundos de revelación, pero lo que sí tenía claro es que repentinamente sintió como sí hubiese encontrado su hogar.

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Todo sucedió muy rápido.

En un momento estaba completamente desencajado bajo la lluvia y en un parpadeo había sido levantado en brazos, no sin antes descartar alguna rotura de sus huesos, para ser llevado a un hospital de animales. La duración del trayecto no le brindó el tiempo suficiente para salir de su confusión. Pero estaba seguro de una cosa: el conocía a esa mujer.

En menos tiempo de lo que le hubiese tomado devorar un buen filete, fue adecuadamente revisado y diagnosticado; posteriormente aseado, vacunado y desparasitado. Y antes que pudiese hacer una rabieta por todas aquellas familiaridades que se tomaban esas personas al momento de tocarle, y hacerle tragar todos esos brebajes que los doctores llaman medicina, nuevamente fue levantado en brazos de la manera más tierna y cálida que le habían tratado jamás. Era una sensación acogedora y sofocante a la vez. Nunca le fue posible experimentar tal sentimiento de pertenencia; fue como si ser abrazado por esa mujer fuese lo que llevaba esperando en sus cuatro años de vida, según el conteo humano. A pesar de no ser un cuadrúpedo pequeño y tener un esponjado pelaje, el peso de su complexión figuro una nimiedad al momento de ser tomado por los delgados brazos de la humana.

Sintió como si le atesorase, a él: un animal callejero.

Quizá era la culpa que ella sentía por haberle atropellado con la bicicleta. Sin embargo, el primigenio yerro y desazón que traspasaron sus ojos mientras le inspeccionaba bajo la lluvia habían desaparecido; ahora en cambio podía distinguir una determinación arrasadora, como si la verdad de un importante misterio le fuese revelada.

—Ahora eres mío —dijo terminante, al tiempo que detenía a un taxi—. Vamos a casa.


Ésta será una historia cortita. Sólo quiero sacarme la idea de la cabeza antes de que se me olvide, jujuju. Aun así les agradezco infinitamente por darse el tiempo de leerla.

Agradeciemientos especiales a:

Sailordancer7: Gracias por leer este nuevo proyecto. Espero te haya gustado el segundo capítulo.

Bianka Sherlin: ¡Gracias por leer la historia, linda!

SARITANIMELOVE: ¡Hola! La verdad es que este animalito es Ranma, ojalá te guste la historia.

Llek BM: No te preocupes, FF ha tenido problemas con el asunto de los reviews. En verdad me siento muy afortunada y agradecida por todo el apoyo que le brindas a cada uno de mis trabajos. Te deseo siempre lo mejor a ti y a tu familia. ¡Un gran abrazo, guapa!

IselitaTorres: ¿Quién es ese pokemón?... ¡Es Ranma!

Phanyzu: ¡Muchísimas gracias por leer esta historia también! Espero te siga gustando. ¡Saludos, Yanya!

Belldandi17: ¡Gracias a ti por leer! Creo que sí será una historia un tanto dramática, o eso espero.

Carol FVargas: ¡Me alegra que te haya gustado! Gracias por seguir apoyando las historias.

Kris de Andromeda: ¡Cristyyyyy! ¡Muchísimas gracias por darle a una oportunidad a esta historia tambien en pañales! Ojalá te guste hasta el final.

Kaysachan: ¡Aaaaaaaaah! ¡Qué emoción tenerte por aquí! Ansío seguir leyendo tu opinión. ¡Un gran saludo!

Nancyricoleon: ¡Gracias por leer!

Ranma84: Me alegra que te haya gustado. Gracias por tu tiempo.

Shojoranko: ¡Holaaaaaaaaa! Historia nueva, corta (esa es la idea) de poquitos capítulos y directo al meollo del asunto; un poquitín dramática pero esperanzadora... espero, jujuju. Gracias, gracias por leer

Benani0125: ¡Es Ranma!, jujuju

Ivarodsan: ¡Hola, hermosa! Un gustazo leerte de nuevo. Te tengo una mala noticia :( No será una gatito callejero para Akane...eso lo tengo reservado para Ranma, jujuju. Gracias por seguir aquí. ¡Cuidate mucho!

AkaneKagome: ¡Hola, linda! Será una historia cortita y un poquitín dramática. Lamento mucho enterarme de la partida de ese amigo incondicional (pero sobretodo hacerlo hasta ahorita). Espero verdaderamente que llegue pronto consuelo a tu corazón. Hace mucho tiempo dejé de tener mascotas, pero sigo recordando lo doloroso que es la pérdida de compañeros tan leales y amorosos. El sentimiento de ausencia llega a ser bastante abrumador. Te mando mis mejores vibras. ¡Cuídate mucho!

Buena vida.

PenBagu