Prólogo.
.—Y este es el ultimo. — Arrastró el cuerpo hasta situar a la muñeca en la silla más alta. Estaba orgulloso, creía que era su mejor obra de arte. Ojos turquesa con un delineado perfecto, piel de porcelana, incluso más que la suya y ese cabello rojo daba un aire salvaje a su perfecta muñeca.
Tomó el mentón del juguete y obligó a que pusiera una hermosa sonrisa, después tomó su cabello largo y rojo brillante y lo peinó en dos coletas con moños negros, haciendo que combinará con el traje de sirvienta que le había puesto. La pomposidad de la falda también resultaba perfecta pues dejaba entrever las largas medias blancas que adornaban esas piernas blancas y por último un par de zapatos escolares con tacon negro, dándole la apariencia realista.
Pronto el timbre sonó de la escuela que estaba a unas calles de su tienda y decidió cambiar el letrero de "cerrado" por "abierto", queriendo presumir su hermosa creación, la principal, pues entendía que toda su tienda estaba llena de varias muñecas. Algunas con cabello castaño, negro y rojo, así como más pequeñas. Sin embargo, a pesar de su obra maestra, sentía que le faltaba algo... Faltaba alguien.
No le dio tiempo de seguir planteándose eso, pues parecía que alguien retorcido de allá arriba le aclaró sus sentimientos cuando dos brillantes ojos azules como los mismos zafiros miraban dentro de la puerta de cristal en su tienda, debatiendose si entrar o no.
Sintió su polla endurecerse de inmediato al estar cautivado por esa figura pequeña pero ligeramente robusta. Un chico, de dorados cabellos, brillante como su imagen acompañado de una piel caramelo, tres deliciosas marcas en cada mejilla brindando un aire exótico y para rematar esos ojos profundos que lo cautivaron. Necesitaba tenerlo, necesitaba... Poseerlo y hacerlo parte de su colección.
Relamio sus labios calmando sus instintos y se acercó amablemente al chico que aún no se animaba a entrar, abriendo la puerta para él.
—Hola, buenas tardes y bienvenido a mi tienda. Mi nombre es Sasuke Uchiha y soy el dueño de Sharingan doll. No pude evitar verte indeciso así que estoy dispuesto a ayudarte para elegir algún regalo. — Su voz ronca y aterciopelada calmo los nervios de su chico y manipulando su confianza le brindó una sonrisa de lo más amable. Ya deseaba tenerlo entre sus manos.
—¡Ah! Disculpame. — El rubio le mostró una hilera de perfectas perlas blancas como sonrisa y avergonzado se llevó su mano a la parte de su nuca para rascarla en un método de calmarse. —Mi nombre es Uzumaki Naruto y busco una muñeca para mi novia, quisiera que me recomendará alguna—
¿Novia? No por tanto tiempo, pensó para sus adentros mientras calmaba las ganas de preguntarle el nombre de su novia para ir en ese preciso momento a matarla. —Así que... —Se acercó poco a poco al varón de menor estatura y conecto de nuevo ambas miradas. Ojos onix como dos pozos sin fondos hacia esos cristales de mar que necesitaba llenar su vacío. —Naruto Uzumaki— Saboteo su nombre con lujuria y aspiro hondo, para evitar asustarlo. —Mucho gusto, Naruto, creo que nos veremos aquí seguido. — Sonrió de medio lado, maravillado de ver ese sutil sonrojo en las mejillas bronceadas.
Pobre zorrito, no sabe en que jaula cayó, pues Sasuke no pensaba dejar que se marchará luego de esa visita a su "humilde" tienda. Deseaba tirarlo en alguna mesa, mancillar su cuerpo con su caliente semen, golpearlo, hacerle saber quien mandaba y después...
Dirigió su mirada a la linda muñeca de ojos turquesa que lo miraba horrorizado sin borrar su sonrisa programada. Si... Sería una de ellas.
Y bien, me anime a escribir una historia con este tipo de temática de horror, thriller y misterio después de ver un tiktok que me peturbo pero no.. Yo estoy más perturbada por crear esto xd.
Espero les guste, me animarían a continuar 3
Es mi primer fanfic sasunaru, pero no... No será nada romántico ni de pareja este contenido, quedan advertidos.
