Disclaimer: Este fic participa en la actividad «¡Rey de los Siete Reinos!» del foro Alas Negras, Palabras Negras. El reto consiste en escribir sobre un Baratheon ya fallecido.

Todo pertenece a George RR Martin.

Palabras: 494

Nota previa: Si no conoces a Cassandra Baratheon o su historia, lee la NA.


Inocente


Soy inocente.

Eso diré cuando me presente ante el tribunal: «Cassandra Baratheon es inocente, mis señores». Nunca le he hecho daño a nadie, nunca.

Haré un repaso de los crímenes de los que se me acusa. Ahora que estoy encerrada en esta celda, tengo mucho tiempo para pensar.

Veamos, ¿cuáles son?

La muerte de Jaehaera.

Se rumorea que la envidiaba, porque a mi me prometieron a Aegon II y él murió antes de que pudiéramos casarnos, y yo me vi obligada a servir a una niña que llevaba una corona demasiado grande para su cabeza.

Puede que lo resintiese un poco, pero jamás la habría herido. Esa pobre niña no hacía más que lamentarse por su madre fallecida, su padre muerto, sus hermanos asesinados. ¿Tengo yo la culpa de que estuviera triste? ¿De que encontrase el final de sus penas en la punta de una lanza? Yo sentía lástima por esa chiquilla; no tuve nada que ver con la guerra que le arrancó el corazón. Jaehaera estaba muerta antes de arrojarse por la ventana.

Soy inocente.

El segundo cargo es el envenenamiento de Aegon III.

Cuentan que me sentí humillada cuando el rey no me escogió a mí en ese desfile de damas que se organizó tras la muerte de Jaehaera y, por eso, traté de matarlo.

En algo tienen razón: fue una humillación para todas. Nos pasearon como si fuéramos caballos en venta, y nos situaron ante el Trono de Hierro para que ese niño rey nos mirase como si no valiésemos nada. Pero el único resultado de esa afrenta fue arrojarme a los brazos de Mervyn Flores.

Soy inocente.

Amo a Mervyn, de eso soy culpable. Y supongo que es un crimen, porque yo soy la hija de un gran señor y él es un bastardo que lleva la capa blanca. Mervyn custodiaba la puerta de Jaehaera cuando la muchacha se arrojó por la ventana, y hay quien murmura que eso significa que él la mató y que yo lo ayudé. Y los señores que me juzgarán dirán que, no contenta con eso, conspiré para matar al rey y a su segunda esposa.

Dirán que soy una ramera y una asesina, aunque hay muchos hombres que quieren hacerle daño al rey. ¿Y la Mano? ¿Por qué no juzgan a la Mano? Él tiene una hija a la que casar. ¿No visteis como la obligaba a pasar tiempo con el rey, mis señores? ¿No sabéis que tiene contratado a un mercenario, Tessario el Tigre, un hombre sin escrúpulos, capaz de cualquier cosa?

Oh, eso sí lo saben. A veces cambian sus versiones y me acusan de haber convencido a Tessario para que cometiese el asesinato, y no a Mervyn. Lloré cuando me llegaron esos rumores.

¿Acaso resulta lógico pensar que fui yo la que convenció a Tessario en el lecho, y no la Mano con sus monedas?

¿Por qué todo debe ser culpa mía?

Soy inocente.

Lo gritaré si hace falta.

Soy inocente.


NA.

Cassandra Baratheon era la hija mayor de Borros Baratheon, el señor de Bastión de Tormentas durante la Danza de Dragones. Estuvo prometida con Aegon II, un compromiso que se pactó tras una serie de hechos que serían largos de describrir pero que, en cualquier caso, nunca se materializó porque Aegon II murió antes. Aegon III (el hijo de Rhaenyra, la pretendiente al trono) se casó con la hija de Aegon II, Jaehaerys, que era la única superviviente de su familia. Cassandra Baratheon se convirtió en su dama, pero se dice que era una niña triste que acabó suicidándose al lanzarse de una ventana y acabar atravesada en las picas de un foso. Tras eso, Aegon III decidió a su nueva esposa en un evento durante el cual desfilaron ante él todas las damas casaderas que se pudieron encontrar, incluida Cassandra. Escogió a una niña pequeña, Daenaera Velaryon.

Cuando Aegon y Daenaera sufrieron un intento de envenenamiento, se culpó a Cassandra. Cassandra admitió que había estado acostándose con un capa blanca, Mervyn Flores (que había custodiado la puerta de la estancia Jaehaera el día de su muerte) pero nada más. Se la juzgó y se decidió que se casaría con un caballero unos treinta años mayor que ella, y con trece hijos, para que este la mantuviera controlada y dejase de conspirar.

Pero... Quizás Cassandra nunca conspiró. La Mano del Rey, Unwin Peake, tenía motivos para querer acabar con las reinas de Aegon (casarlo con su hija, concretamente) y un mercenario a su disposición para hacerlo (y también se acusó a Cassandra de haberse acostado con él, fuera porque Mervyn la vendió o de voluntad propia).

En el mundo de George Martin hay muchas mujeres que conspiran pero, de vez en cuando, debe haber alguien inocente, al que culpan solo por ser la presa fácil. He querido imaginar algo así para Cassandra, aunque lo mismo podría haber sido la otra cara de la moneda. Cada uno tiene su interpretación XD