Disclaimer: Este fic participa en el Torneo de Desembarco del Rey del foro Alas Negras, Palabras Negras. Las condiciones escogidas fueron "Guardia Real", "Danza de Dragones", "Extensión de drabble", el título "De caballeros y capas blancas" y la frase "Cierra los ojos y piensa en algo bonito".

Todo pertenece a George RR Martin.

Palabras: 416

Nota: Si no conoces bien el período de la Danza de Dragones, te recomiendo leer la NA


De caballeros y capas blancas


Rickard Thorne era Guardia Real. Sabía usar la espada con maestría, podía romper lanzas en un torneo, conocía la forma de sacar una daga del interior de sus ropas para acuchillar a un enemigo; incluso era capaz de no perderse en los intrincados pasillos de la Fortaleza Roja.

Todo eso no servía para calmar a un niño asustado.

Maelor Targaryen acababa de despertar de una pesadilla y ahora se retorcía sobre el improvisado lecho que Rickard había preparado para él, en el claro que había escogido para pasar la noche. Sollozaba y gemía y no había nada que Rickard pudiera hacer, salvo sentir que se le partía el corazón y maldecir a Larys Strong, el Consejero de los Rumores, por haberle encomendado la tarea de proteger al heredero de Aegon II.

—Escuchad. —Rickard cogió al chiquillo, buscando una solución a su tristeza—. Cerrad los ojos, y pensad en algo bonito.

Maelor cesó su llanto, tal vez impresionado por el repentino abrazo. Sorbió por la nariz; los mocos le habían cubierto la cara.

—Haced lo que os pido —insistió Rickard—. Recordad a vuestra madre y hermanos, o vuestros juguetes. A los dragones. Las imágenes alegres alejaran todas las malas…

Rickard calló al darse cuenta de que quizás había cometido una torpeza; que la mención de todo lo que había perdido el chico únicamente podía servir para entristecerlo más.

Resultó una sorpresa que Maelor se limitase a obedecer. El niño cerró los ojos con fuerza y se concentró tanto que se le marcó una pequeña vena en la frente.

Rickard intentó limpiarlo con la manga de la simple camisa que llevaba, pero no sirvió de mucho, ya que la tela estaba manchada tras tantos días de viaje. El guardia rebuscó en su alforja hasta que sus dedos encontraron la capa blanca. A pesar de verse obligado a fingir ser un simple campesino, no se había visto con corazón de dejar esa prenda atrás, de modo que la usaba para envolver el valioso huevo de dragón que pertenecía al príncipe.

Cuando apartó la capa Rickard comprobó que, fuera cual fuera el pensamiento que el niño escondía tras sus ojos cerrados, debía ser feliz, puesto que estaba sonriendo.


NA.

Maelor Targaryen era el hijo de Aegon II, y su único heredero tras la muerte del primer niño, Jaehaerys (el niño tenía razones para estar traumatizado, ya que llegó a ver como le cortaban la cabeza a su hermano). Antes de que Rhaenyra, la pretendiente al trono durante la Danza de Dragones, cayese sobre Desembarco del Rey, fue confiado a un Guardia Real, Rickard Thorne, al que le encargó llevarlo de incógnito hasta Lord Hightower.

Por desgracia, esta historia no tiene un final feliz. En una taberna de Puertoamargo, un grupo de locales descubrió el huevo de dragón que llevaban consigo, y dedujeron quién era Maelor. Hubo un disturbio, en el que murieron tanto Rickard, que intentaba proteger al chico, como el propio niño. Porque a George Martin le gusta traumatizarnos.