Descargo de responsabilidad: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.


Una nutria curiosa

1 de septiembre. Un joven de cabellos rubios descansaba plácidamente en su cómoda, tibia y enorme cama, cuando de repente sintió un chorro de agua, mojándolo por completo. De golpe abrió sus ojos, y lo primero que vio, fue el rostro enojado de su madre.

-Madre ¿porque hiciste eso? - le dijo Draco, mientras miraba el reloj - Señora Malfoy son las 9 de la madrugada; eso que acaba de hacer es maltrato- terminó de decir el chico.

- Oh, su alteza real, disculpe usted, pero le recuerdo que... ¡HOY TE VAS PARA LA ESCUELA! aah y no creas que te salvas, por haber roto mi hermosa porcelana señor Malfoy. ¡A levantarse! - le dijo una muy enfadada Narcissa a su hijo.

Al cabo de una hora, ya estaba listo para ir a King Cross a abordar el tren, que lo llevaría como cada año al mágico Hogwarts.

-A tiempo - dijo Lucius, cuando atravesó la barrera junto con su esposa y su hijo - Muy bien Draco, trata de no meterte en problemas, bueno no en tantos, ¿sabes qué? sólo no seas tan Draco- Dijo el rubio mayor a su hijo.

Al despedirse el chico subio al tren, para buscar a alguno de sus amigos, de pronto,Daniel Smith, prefecto de Hufflepuff le dijo con algo de nervios, que debía estar en el último vagón con los otros prefectos.

-Si, está bien, pero ¿qué me miras? largo ya voy- le contestó el rubio con un tono prepotente.

-Tengo una duda ¿te mataría ser amable por una vez en la vida Malfoy? Daniel, no te ha hecho nada.

El corazón de Draco dio un brinco y se puso más pálido de lo que ya era, cuando escuchó esa voz que lo volvía loco siempre que la oía, aun así disimuló perfectamente, y tomo una postura tranquila para responderle a la leona -Yo tengo una duda aún más grande Granger ¿por qué siempre tienes que defender a todo mundo y meterte en lo que no te incumbe? adiós

- Que idiota

- Sabelotodo

-Malfoy, tenemos casi las mismas notas, eso te hace un sabelotodo también- respondió Hermione, con tono casi burlesco

-Bueno pues al menos yo disimulo, rata de biblioteca

- ¿y tú que dices? hurón saltarín

-¿Que? Repite eso asquerosa

-me vuelves a decir asquerosa y tu nariz no volverá a ser la misma tarado

-Pues...

- Ustedes dos ¿van a seguir peleando como dos niñitos de primero o se van a dignar a pasar al vagón? - preguntó Pansy Parkinson.

- ¿Disculpa? - dijo un muy ofendido Malfoy

-Aceptada, vamos- dijo la morena ya fastidiada.

-Si, Parkinson, tenemos mucho de qué hablar como prefectos. Según tengo entendido ya tenemos la lista de parejas asignadas- dijo una preocuda Hermione, al ver que Parkinson tenía razón (algo raro) pero si estaban perdiendo el tiempo.

-Sip, y vamos a estar variando así que debemos estar alertas y listos para cualquier cambio. ¡Ay no! Debería quitarle puntos a Brown por usar esa blusa ¡qué horror!- dijo Pansy

-No comiencen a bajar puntos por estupideces se los advierto, los conozco muy bien- los encaró en la puerta del compartimento, Hermione con una voz demandante.

Finalmente, el tren arribó a Hogsmade y de ahi todos subieron a las carrozas

- ¿Qué son esas cosas? - dijo Harry

- ¿Qué cosas Harry? no hay nada

-Parecen caballos

-Harry ¿estás bien? las carrozas, se mueven solas, como siempre, no hay caballos

-Son fascinantes ¿no lo crees?

- ¿Tu tatatambién los ves? - dijo un muy confundido Harry

-Si, así que tranquilo, estas tan cuerdo como yo.

-Hola Luna dijo Hermione, ella es Luna Lovegood, está en cuarto con Ginny

-Lo sé, Ginny nos la presentó en el tren.

-Es un gusto conocerlos- Dijo la rubia con una tierna y amable sonrisa.

- ¿Como estuvieron tus vacaciones Luna?- le preguntó Hermione con la misma amabilidad.

-Bien estuve con mis tíos, mi padre estaba un poco ocupado con la revista, así que preferí darle un espacio-

-Al menos alguien tuvo unas tranquilas vacaciones- dijo Harry con una mirada triste.

-Harry ya, calmate- empezó a decir Ron- sé que muchas cosas te están colmando la paciencia, pero verás que ya estamos en Hogwarts, Todo estará bien.

Todo estaba mal, en el momento en que los chicos bajaron del carruaje, los demás estudiantes, veían al pobre Harry como bicho raro.

-Ron en un futuro, no te especialices en adivinación ¡estúpido profeta! ¡estuvo Voldemort! ¡estúpido todo! - murmuraba el pelinegro entre dientes.

Ya en el gran comedor cierto rubio no apartaba la vista del comedor de los leones, y precisamente en cierta linda chica que se hallaba sentada prestando atención a las palabras del director. Parecía resaltar en entre todos los de Gryffindor.

-Draco, perdona incomodarte e interrumpirte de un posible y muy importante pensamiento filosófico, pero ¿quieres no lo sé, tal vez dejar de comerte mi comida? - le dijo la voz calmada de Theo, al ver que su amigo no dejaba de ver un punto fijo y esto hacía que metiera sus cubiertos en su plato.

- ¡Qué horror Theo!, lo siento estaba distraído en algo- le contestó como si nada Malfoy.

-No tranquilo, si ni se notaba que mirabas a ¿Ronald?

- ¿QUÉ? No tonto, no miraba a Ronald tragando como cerdo, miraba a alguien más, pero sólo era por curiosidad- Le contestó un poco alterado.

-aja...Granger también es bonita y no come como cerdo jajajaja- le dijo el castaño.

-Si ya calla y come- le dijo con una pequeña sonrisa, al ser descubierto por uno de sus mejores amigos.

-Pero que voy a comer, te tragaste todo.

Hermione sentía que alguien la veía, pero al ver que nadie lo hacía, decidió ignorar todo y enfocarse en las palabras del director.

Es por esta razón que quiero darle la bienvenida a su nueva maestra de defensa contra las artes oscuras, la profesora Dolores Umbridge, tal vez todos ustedes como yo le deseamos la mejor de las suertes.

-Estaba en mi audiencia trabaja en el Ministerio- le susurró Harry a Hermione.

El silencio que se hizo fue bastante incómodo, la nueva profesora se paró, a simple vista parecía una dulce bruja. Hasta que abrió la boca.

-No hay que fomentar el progreso por el progreso. Preservemos lo que ha de ser preservado, perfeccionemos lo que ha de ser perfeccionado, y enterremos las prácticas que deberían estar perdidas- terminó de decir Dolores Umbridge, para retirarse de nuevo a la mesa y dejando a todo el alumnado con un signo de interrogación en las cabezas.

- ¿Pero qué mierda dijo? - dijo Ron.

-Simple, que el Ministerio quiere intervenir en Hogwarts- dijo Hermione como si fuera algo obvio.

-En este momento me asustan más los TIMOS que ese sapo rosado- dijo Ron devorando su puré.

Hermione, salió del gran comedor sola, ya que los chicos se habían adelantado. Al cruzar el pasillo se quedó como estatua al ver algo que posiblemente era la escena más extraña que jamás hubiese imaginado.

Enseguida de la estatua de la bruja tuerta, estaba el mismo Draco soy dueño del mundo y mi ego no cabe por la puerta, jugueteando con Luna. Después de ver que la rubia subía las escaleras, se acercó al rubio, y para hacerse notar, disimuladamente carraspeó.

-Hola ¿Como esta mi impura favorita? - le dijo el rubio con un tono burlesco al darse la vuelta y ver a una ¿confundida? Hermione

- ¿Luna?

-Lunatica no es impura

-No tonto ¿qué hacías con ella? Bueno es mi amiga y jamás los había visto juntos, no sabía que eran amigos- dijo Hermione, arrepintiendose de cada palabra, ya que estaba sintiéndose bastante avergonzada, por meterse en los asuntos del tonto de Malfoy.

-Granger, no me extraña que nunca lo notaras, bueno lo digo, porque nunca ves más allá de lo que pasa entre tú y tus pegajosos amigos- dijo Draco un tanto confundido, por la intromisión de Hermione.

-Bueno, Luna es mi amiga y si le haces algo...

-ja primero le contestó mal una pregunta a Snape, antes de hacerle daño a Luna- y con esto se retiró Draco, al dar la vuelta; no sabía si reír porque la chica le decía algo que no fueran insultos, o respirar porque todo ese tiempo no había respirado bien por estar disimulando los nervios. Que gran noche, justo ese algo era lo que necesitaba.

Por su parte Hermione quedó más confundida de lo que ya estaba, con cada palabra que le había dicho el rubio, y finalmente decidió subir a su torre a descansar, para no pensar en tal suceso tan raro, aunque algo también se encontraba rondando en su cabeza, Malfoy estaba más alto y que bien olía el tonto.