Nombre: Mi acosador, mi problema.
Rated: T - M
Genero: Romance/Humor/Drama.
Pareja (s): Style y Candy, como principales. Creek. Dip. Grestopher. Bunny y Stolovan. (Secundarias).
Advertencias: Ooc de los personajes. AU. Slash/Yaoi. Futuro lime y Lemon.
Beta-reader: Nyny-Red.
Disclaimer. South Park no me pertenece.
South Park Copyright © Trey Parker y Matt Stone.
Capítulo Tres.
|~•~•~•~•~•~•~•~|
Ya había dicho que mi vida no es la mejor. A decir verdad, considero que mi vida es la más anormal y rara que alguien pueda vivir. De igual manera, y como también ya había dicho, estoy acostumbrado a todas las cosas sin sentido que pasan en este pueblo. Aun así... ¿Por qué me siento tan incómodo en estos momentos? ¿Por qué tengo ganas de salir corriendo? No sé la respuesta de ninguna de esas tres preguntas y tampoco quiero saberlas. Es normal que me sienta de esta manera, ¿no? Es decir, tengo a mi lado a un chico cuatro años menor que yo, quien, por azares del destino, es el mismo chico que desde hace unos meses me sigue a cada maldito lugar que voy y que ahora; es mi tutor.
—Esta pregunta esta fácil—. Su voz me hizo voltear a verlo. —Si la repasas unas tres veces, creo que lograrás aprendértela—. Señaló la pregunta que recién terminó de anotar en la libreta. Asentí por mero impulso, realmente no me encontraba prestando mucha atención a todo lo que me ha explicado. Mi cabeza estaba en otro lado, pensando en sí debería preguntarle la razón de por qué me sigue a todos lados, es normal que quiera saberlo pero... Lo veo tan tranquilo que empiezo a cuestionarme, si él no siente la incomodidad que yo siento en el aire.
Aunque bueno, si siente la incomodidad no creo que me diga, "Oh Stan, esto es tan incómodo", eso sería extraño, demasiado.
— ¿Estás poniendo atención?—. Preguntó. Asentí de manera torpe, joder, este chico me hace sentir extraño. —No parece.
—Lo siento... Es solo que, tengo la cabeza en otro lado—. Miré el libro que yacía frente a mí. Escuche como Kyle soltaba un suspiro, tal vez de cansancio o qué sé yo. —Parece que solo hago que pierdas el tiempo, ¿no es así?
— ¿Ah? N-No para nada—. Se apresuró a aclarar. —Es normal que no estés concentrado—. Miró a otro lado con las mejillas levemente sonrojadas. Lo miré detenidamente, si soy sincero, tengo la extraña sospecha de que ya lo había visto antes, quien sabe, a lo mejor solo estoy delirando.
—Bueno... Entonces, sólo debo repasar las preguntas—. Pronuncié mientras tomaba la libreta y leía cada una de las preguntas escritas.
—Sí.
Asentí. Y nuevamente quedamos sumergidos en un silencio de lo más incómodo.
¡Ah! No lo soporto, en verdad que no.
Necesito terminar con este ambiente pero, ¿cómo? Tengo que preguntarle el motivo de por qué me sigue pero..., pero no sé cómo preguntarlo. Es decir, tampoco puedo ir directo al grano, ¿o sí? Si, si puedo, pero soy tan amable que no quiero incomodar a Kyle. "Patético, eso eres". Suspire.
—Stanley... ¿Te sientes bien?—. Sí, estoy de maravilla, ¿no se nota?
—Sí—. Recargué el codo en la mesa, mientras reposaba la cabeza en la palma de mi mano. Miré a Kyle por el rabillo del ojo, observando que este miraba hacía el suelo con el rostro ligeramente sonrojado. Hasta ese punto, me parecía un tanto... Adorable.
Aparte la mirada. Bien Stan, es hora de que hagas la pregunta, vamos no es tan difícil, solo pregúntale; ¿por qué me sigues a todos lados? Sólo eso.
—Oye...
—Stan.
Miré a la persona que me llamó, sorprendiéndome al ver a Wendy, quien me miraba con una sonrisa. Sentí como mis mejillas se sonrojaban y mi corazón comenzaba a latir frenéticamente.
—W-Wendy, ¿qué haces aquí?—. Pregunté, tratando de no sonar como idiota. Ella me regaló una de esas sonrisas tan hermosas que tanto amo. Más cursi no pude haber sonado.
—El profesor me mando por un libro—. Respondió. —Por lo que veo, él es tu tutor—. Señaló a Kyle. Parpadee un par de veces antes de dirigir mi mirada a mi acosador, quien por cierto miraba a Wendy de una manera nada amigable.
—Sí. Él es Kyle Broflovski, mi tutor—. Lo presente, ignorando por completo el aura oscura que el chico desprendía.
— ¿Broflovski? Ah, ¿eres hijo de Gerald Brosflovski?—. Le preguntó completamente emocionada. ¿Gerald? Miré a Kyle con algo de interés. El entrecejo del menor se frunció.
—Sí, él es mi padre—. Respondió de manera seria.
—Oh, genial—. Wendy sonrió algo nerviosa, notando la expresión del pelirrojo. —Bueno, eh... Me tengo que ir. Suerte con tus clases Stan—. Me miró con una gran sonrisa. Simplemente asentí completamente idiotizado con aquella sonrisa, no me canso de decir que estoy perdidamente enamorado de ella. Al verla salir de la biblioteca, aquel fondo rosado en el que me encontraba sumergido se rompió, regresándome a un fondo negro. Por dios, debo dejar de ver tanta caricatura.
—Parece que te gusta, Stanley.
No sé por qué pero, el tono de voz que Kyle uso al decir aquellas palabras hizo que un escalofrío recorriera mi columna vertebral. Lentamente lo miré. Oh, esta mirándome de manera seria, muy seria diría yo.
— ¿Quién? ¿Wendy? Cómo crees—. Reí tontamente. Cerró los ojos y soltó un suspiro. Este chico es demasiado raro. —Mejor sigamos con...—. Calle abruptamente.
No. De una vez por todas tengo que preguntarle.
— ¿Por qué... Por qué me sigues a todos lados?
Mi expresión cambió, ahora solo lo miraba de manera seria, expectante por su respuesta. Esperaba que reaccionara de muchas maneras, que se asustara y gritara que no me seguía a ningún lado, es decir, que lo negara. Incluso esperaba que saliera corriendo del lugar pero no me esperaba... Qué se pusiera a reír. Lo reitero, este chico es extraño. — ¿D-De que te ríes?—. Pregunté.
—Sabes Stanley, en todo el tiempo que llevo siguiéndote, he llegado a la conclusión de que eres alguien inteligente—. ¿Eh? ¿A qué diablos venía eso? Me miró con una sonrisa, la cual no denotaba burla, al contrario, podía notar que era una sonrisa un tanto sincera. —Pero estaba equivocado. Eres un idiota—. Fruncí el ceño, ese mocoso, ¿quién se creía para decirme algo como eso?
— ¿Eh?
—Me gustas.
...
...
...
— ¿¡Ehhhh!?
Me está jodiendo. Eso no puede ser verdad, ¡no puede! Lo mire asombrado, todo mi cuerpo dejó de reaccionar y solo una palabra rondaba en mi cabeza; mierda. Este chico me debe estar tomando el pelo. Es imposible que yo le guste por dos razones. Uno: La edad. Cuatro años son cuatro años, puede que la diferencia no sea tan grande pero tampoco es algo que se pueda ignorar. Y en segundo lugar: Ambos somos hombres. Sí, eso era lo más importante. ¡Somos del mismo sexo! Es... Es...
—Por eso te sigo a todos lados. Desde el primer día en que te vi, me gustaste—. Lo que más me sorprendía era la manera tan tranquila en la que se encontraba, como si estuviera anunciando el clima o algo parecido. Aunque su rostro estaba siendo adornado por un sonrojo. —No sé cómo ni por qué. Pero, un día me encontré siguiéndote. Me sorprendí al darme cuenta que no hacía otra cosa más que seguirte. Aun así, no pude evitar volver a hacerlo hasta que se volvió algo repetitivo.
Alguien debería decirle que las palabras que está diciendo, no hacían más que retumbar en mi cabeza. Abrí la boca para decir algo pero simplemente no hallaba palabras que decir.
—Sé que es raro y... Tonto—. Rió ligeramente. —Pero, es la verdad. Me gustas—. Me miraba de manera seria, pero pude identificar en su mirada, angustia.
—Kyle...
—No espero que correspondas esto, no aún—. Comenzó a guardar sus cosas. —Estás enamorado de esa tal Wendy, es bastante obvio—. Al cerrar su mochila, se la colocó en los hombros y se puso de pie. Yo solo miraba cada movimiento que hacía, sin atreverme a decirle algo, estaba bastante sorprendido que las palabras murieron de mis labios. —Pero... Déjame decirte algo—. Apretó los puños e inhaló. —Haré que te fijes en mí.
— ¿Ah?
—Haré que te guste, que sientas lo mismo. Qué te enamores de mi.
—...
—Nos vemos mañana, Stanley.
Pasaron uno, dos, tres, diez segundos.
— ¡Me estas jodiendo!—. Las palabras salieron solas de mis labios. Los pasos que Kyle daba hacía la salida se detuvieron. Me puse de pie y lo miré de manera seria. —Si es una broma, es mejor que te retractes ahora—. Mi tono de voz también era serio. Lentamente volteó a verme, con el ceño fruncido y una expresión que claramente denotaba molestia.
— ¿Acaso parece que estoy mintiendo?
—Es imposible que yo te guste.
— ¿Por qué?
— ¿Cómo que por qué? ¿Acaso no te das cuenta? Ni siquiera nos conocemos.
—Eso se puede arreglar—. Se encogió de hombros restándole importancia al asunto.
—Además soy mayor que tú.
—Sólo por cuatro años.
—Somos hombres.
Y con esas palabras sus ojos se abrieron abruptamente. Bingo. Seguramente no había pensado en ello, ahora recapacitara, si, el simple hecho de que ambos seamos del mismo sexo le hará darse cuenta que lo que siente está mal.
—Tú me estas jodiendo—. Pronunció, sorprendiéndome. —No me digas que eres... Homofóbico.
—No es eso—. Y era verdad, no me molestan los homosexuales. Para nada, es más, me eran indiferentes solo que... —Yo no soy gay—. Sí, es eso. Yo soy 100% heterosexual. Estoy muy seguro de ello.
—Ah—. Suspiró. —¿Sabes qué? Olvídalo, nos vemos mañana—. ¡Ahora pretende hacer como si nada hubiera pasado! ¿Cómo quiere que lo vea mañana después de esto? Es imposible. Si de por si su presencia me hace sentir raro, ¡con esto será peor! —Adiós.
Y antes de que pudiera articular palabra alguna salió de la biblioteca, dejándome abrumado. Me deje caer en la silla. Esto era una broma, ¿verdad? No podía estarme pasando todo a mí. Mierda, entiendo que mi vida no sea normal pero esto es... Extraño. ¿Qué se supone que haré? Realmente le gusto a Kyle, pude notar en sus ojos que estaba siendo sincero.
Suspiré. No me queda de otra más que aclararle las cosas. No soy homosexual, nunca he tenido duda de mi orientación sexual y no pienso dudar de ello, no ahora. Guarde las cosas que utilice durante la 'tutoría', ya decía yo que estaba teniendo un mal presentimiento sobre todo esto. Escuché el sonido del timbre, que indica el cambio de clase. Lo mejor será apurarme si no quiero obtener retardo.
Por ahora olvidare todo esto, tratare de no pensar en ello, al menos hasta mañana que lo vuelva a ver. Me encantaría hablar con el profesor y decirle que me cambie de tutor o cancele las tutorías, pero no puedo hacerlo, el maestro tiene la esperanza de que Kyle pueda ayudarme a subir mi promedio en la asignatura y debo admitirlo, tiene razón.
•
•
•
—Ahora que lo pienso... ¿No los Broflovski son una de las familias más prestigiadas del pueblo?—. Kenny se llevó una mano al mentón, en una pose que indicaba que estaba pensando.
—Es verdad—. Craig quien se hallaba a lado del rubio, me miró, con su típica mirada de "me valen mierda todos ustedes".
Y ahora que también lo pienso: Tienen razón. Ya antes había oído hablar de los Broflovski, son una familia muy respetada y prestigiada. Oh vaya, soy acosado por el hijo mayor de esa gran familia. Vaya mierda. Le di un sorbo al jugo de manzana que traía en manos.
—Me da igual—. Me encogí de hombros.
— ¿Te da igual? Stan, ¡Tu tutor es hijo del gran Gerald Broflovski!—. Exclamó Kenny. Gerald... Gerald... —No sé si lo sabes pero, Gerald es uno de los mejores abogados, no solo del pueblo sino de toda la ciudad, inclusive en otros países es reconocido.
—A juzgar por tu tono, lo admiras—. Craig enarcó una ceja.
—Bueno... Hace tiempo él defendió a mi padre—. Rió nerviosamente. —Pero esta vez, mi padre sí, merecía ser defendido—. Aclaró. Craig se encogió de hombros regresando a su comida.
—Me da igual si mi tutor es hijo de ese tal Gerald—. Miré a mí alrededor.
—No parece—. Craig me miró. —Cuando regresaste al aula, parecías muy nervioso.
—Cierto, parecía que acababas de recibir una mala noticia.
¿Tan obvio soy? No puedo decir que la confesión, (si a eso se le llama confesión), de Kyle sea mala, al contrario, admiro que sea tan valiente pero... Me sorprendió. Es decir, primero me acosa, luego resulta que es mi tutor y ahora sé que me acosa porque le gusto, es de esperarse que me ponga nervioso, ¿no?
— ¿Y bien?—. Kenny quería respuestas. Lo mire desinteresadamente.
—Qué te importa.
—Que malo.
—Ajá.
—Cambiando de tema. Bebe nos invitó a un baile—. Kenny sonrió. —Es en su escuela—. Enarqué una ceja al escuchar eso.
— ¿Nos invitó?
—Sip. Bueno me invitó. Pero me dijo que la entrada es libre, así que yo los invito.
—Bebe va en preparatoria, ¿no es así?—. Asintió. —Paso. No me interesa mezclarme con niños.
—Oh Craig, no te creas tan mayor. Solo son cuatro ó cinco años de diferencia, además será genial.
—Tú sólo quieres ir para ver a ese rubio que te presentó el otro día.
—¿Rubio?— Pregunté confundido.
—Se llama Butters, y es el chico más violable que alguna vez haya visto—. Exclamó sonriendo de manera picara. Claro, me olvidaba que Kenny era un pervertido, cuando alguien le atrae, no descansa hasta llevarse a ese alguien a la cama, o bueno, hasta follárselo. A veces me pregunto si habrá alguien en quien se interese realmente. No lo creo.
—Iré, pero solo para ver como ese chico te rechaza.
—Craig eres tan cruel.
—...–Le enseño el dedo medio.
Suspire nuevamente. No tengo ánimos para ir a un baile, mucho menos si es en la escuela a la que asiste Bebe. Sé muy bien que en ese colegio también va Kyle.
— ¿Stan?
—Lo pensaré—. Respondí sin mucho interés.
•
•
•
El resto de las clases pasaron un poco más rápido, cosa que agradezco. Sólo deseo llegar a mi casa cuanto antes y permanecer encerrado en mi habitación.
Las palabras de Kyle aun las tengo grabadas en mi cabeza. Por más que intento, no puedo dejar de pensar en ello. La manera en la que dijo que hará todo lo posible para que me enamore de él, de alguna manera me hace sentir inquieto.
Me despedí de Craig y Kenny y comencé a caminar en dirección a mi hogar.
No debo sentirme inquieto, es decir, ¿qué es lo que podrá hacer? No puede, (ni puedo), obligarme a sentir algo por él. Pensar en la remota posibilidad de que, en efecto, llegue a enamorarme de Kyle, hace que un escalofrío me recorra en todo el cuerpo. Estoy seguro de que los hombres no me gustan pero eso no es suficiente, ¿verdad? He oído, visto o como sea, casos donde uno dice no ser gay, pero al final resulta que sí. Eso es lo que de alguna manera me preocupa. ¿Acaso Kyle logrará que me enamore de él? Supongo que debo dejar todo esto en manos del 'destino' o esa estupidez. Por ahora, seguiré insistiendo en que no soy homosexual.
— ¡Stan!— Esa voz. Voltee y sonreí al observar como Wendy se acercaba. —¿Puedo caminar contigo? Sabes que mi casa queda por la tuya.
—Claro—. Respondí, mientras comenzábamos a caminar.
—Por cierto... Tu tutor, ¿es más joven que tú, verdad?
—Ah sí, tiene 16 años.
—Vaya. Es chistoso que tu tutor sea más joven—. Rió ligeramente. —Lo digo sin intención de ofender.
—Descuida.
—Bueno, no es tan chico, solo son cuatro años—. Se encogió de hombros. Claro, es fácil para ella y Kenny decirlo. —Por cierto, me preguntaba si mañana saliendo del colegio, te gustaría ir conmigo al centro.
Me sonroje al escuchar aquello, ¿una cita? Claro que no, solo quiere que la acompañe, no es una cita. Aunque bueno, tal vez estando allá pueda invitarle algo, entonces ya sería una cita. ¿No es así? No importa, estoy feliz de pasar un rato con ella. Tal vez sea buena oportunidad para confesarme.
— ¿Stan?
—Ah sí, claro, con gusto te acompaño.
—Gracias.
Después de dejar a Wendy en su casa me dirigí a la mía. Me sentía realmente agotado, los maestros han estado muy estrictos estas últimas semanas. Es obvio, los exámenes y evaluaciones se acercan por lo tanto, nos dejan proyecto tras proyecto. Miré hacia el cielo, necesito esforzarme para salir bien en todas las materias si realmente quiero ejercer mi carrera como Biólogo marino, tengo que dar lo mejor para lograrlo.
Llegué a mi hogar. Sí, todavía vivo con mis padres. No es que no quiera irme a mi propio departamento, al contrario. Pero mi madre insiste en que siga viviendo con ellos al menos hasta que consiga un trabajo y suficiente dinero para pagar el lugar donde planee vivir a futuro.
Al entrar al lugar, mire a mi alrededor, extrañándome al no ver a nadie. Normalmente mis padres estarían sentados en la sala, o bueno, mi papá estaría sentado leyendo el periódico pero no hay nadie.
—Ah, de seguro están con sus "amigos"
Hace poco mi mamá me dijo que había conocido a una señora, con la cual, al parecer, entabló una buena amistad. Desde ese día ella junto a Randy, mi padre, han ido de visita a la casa de la mujer esa. Si mal no recuerdo su nombre es Sheila, algo así.
Subí a mi habitación. Tengo hambre, lo mejor será que me prepare algo. Baje nuevamente a la sala adentrándome a la cocina.
Bien, me estoy hartando, Kyle no desaparece de mi cabeza y eso me frustra. "Me gustas" .Lo repito, vaya mierda. Debería sentirme feliz al saber que le gusto a alguien, ¿no? Definitivamente no. Soy una persona bastante 'popular' en la escuela, y no es que me sienta orgulloso por eso (a quien engaño, me encanta eso), he tenido varias pretendientes pero nunca, y en serio nunca se me había declarado un chico, mucho menos alguien como él. Me estoy matando la cabeza con todo esto pero el pensar que mañana lo volveré a ver me hace sentir extraño, con miedo pues, lo cual es bastante absurdo.
Suspiré. No puedo hacer nada contra esto.
— ¿Ehh? Ya no hay mayonesa, ¿Como mierda quieren que me haga un sándwich si no hay puta mayonesa?
Supongo que tendré que ir a comprar una, ¿no es así? Demonios, lo último que deseo es salir de casa pero como no se preparar otra cosa, no tengo opción. Salí de la cocina caminando hacia la puerta de la casa, tome mis llaves y salí del hogar. Realmente necesito aprender a cocinar, cuando viva solo no tendré a nadie que me cocine, y ni modo de hacer que mi mamá lo haga por mí.
Lo mejor será que vaya al Walt-mart, así de paso compro un material que necesito. Al pasar por el parque del pueblo, me detuve al reconocer una cabellera rubia, enarque una ceja, ¿no se supone que estaba en Inglaterra? Sin poder evitarlo, me acerque a donde el rubio se encontraba sentando, notando que se hallaba llorando, cosa que me preocupo.
— ¿Pip?—. Pronuncie parándome delante suyo. Dio un leve brinco y me observó, con el par de ojos azules que lo caracterizaban y los cuales se encontraban llenos de lágrimas.
—Stan, que gusto verte de nuevo—. Se secó las lágrimas y me miró sonriente.
— ¿Por qué lloras?—. Pregunté con el ceño fruncido.
Él es Pip Pirrup y tiene 16 años de edad. Hace un año se fue a Inglaterra a estudiar y no me avisó que regresaba hoy. Me preocupo mucho por él, cuándo lo conocí noté que era un niño al cual maltrataban mucho, tanto sus compañeros de clase como sus padres. Siempre estaba solo y eso llamo mi atención, en aquel entonces el tenía 8 años y yo 12. Me acerque a él y nos hicimos buenos amigos, desde entonces lo veo como mi hermano menor, al cual debo proteger.
— ¿Cuándo regresaste? ¿Y por qué no me avisaste?
—Lo siento... Llegué esta mañana—. Pronunció bajando la mirada. —N-No te avise porque, fui a...
No era necesario que me dijera dónde estaba. Solté un suspiro cansino. Pip obtuvo una beca para estudiar en Inglaterra, oportunidad que por supuesto no pudo rechazar. Él no quería irse, alegado que no quería alejarse de mí, pero tampoco se quería ir por él: Damien Thorn.
— ¿Que paso?
—Yo, fui a verlo y... Me entere que se va a casar—. Estalló en llanto.
Maldito Damien, ¿qué mierda está haciendo? Ese malnacido me juró que nunca iba dañar a Pip, ¿y qué es lo primero que hace? Definitivamente hablaré con él y lo golpeare. Tanto esfuerzo que me costó aceptar su relación. Me acerqué a Pip posando una mano sobre su hombro. Me miró aun sin dejar de llorar.
—No te pongas así—. Pronuncié. —Mejor deja de pensar en ello. ¿Regresaste esta mañana? Una llamada no me hubiera hecho daño.
—Ah, lo siento—. Se puso de pie viéndome con preocupación, vaya sigue estando de la misma estatura, y no ha cambiado nada, su cara sigue siendo como la de un niño. —Realmente quería llamarte pero... No pude.
—Tranquilo... Esto, ¿dónde te quedarás?—. Su expresión se puso aun más triste. Era obvio que sus padres no iban a aceptarlo en su casa. Malditos viejos, no entiendo como pueden tener el corazón tan duro como para darle la espalda a su unico hijo. —Descuida, puedes quedarte en mi casa. Sabes que mis padres te adoran.
— ¿En serio?
—Sí.
— ¡Gracias Stan! Trataré de buscar un departamento cuanto antes. Tengo dinero así que no habrá problema...
—Descuida. ¿Sabes? Pronto yo tendré mi propio departamento, podremos vivir juntos—. Si, es una gran idea. —Aunque bueno, no sé si Damien...
—Ah, yo no quiero hablar de él—. Susurró. Lo entiendo, debe estar sufriendo, haberse enterado que Damien se va a casar debe ser un duro golpe. Definitivamente voy a matar a ese maldito. —Pero me gustaría vivir contigo.
—Perfecto.
La sensación de que estaba siendo observado me invadió. Voltee disimuladamente tratando de dar con "mi acosador", era bastante obvio que era él, el que me estaba observado aunque no veo a nadie.
— ¿Pasa algo?
—No nada—. Sonreí. —Estaba por ir a Walt-mart a comprar algo. ¿Quieres acompañarme?
—Claro.
Le ayude con una de sus valijas y caminamos en dirección al lugar. Seguía viendo a mi alrededor para encontrarme con Kyle pero no lo veía por ningún lado. Vaya que sabe esconderse bien. Aunque no entiendo, si ya es mi tutor cual es su necesidad de seguirme a todos lados. Da miedo.
Pip me iba contando el cómo le fue en Inglaterra. Me alegro mucho que le haya ido de maravilla. Por unos momentos se olvido de la noticia de la boda de Damien. Ah, ahora que recuerdo, él me había comentado algo. Su padre decidió comprometerlo con una tal Estela, pero ya no supe más. Mi relación con Damien no es ni buena ni mala, a decir verdad apenas y cruzo palabra con él. Eso sí, cuando se tratan de temas relacionados con Pip, entonces si hablamos, es por eso que tendré que hablar seriamente con él, no puedo perdonarle el que lo lastime.
Una vez compré lo que necesitaba, íbamos camino a la casa. Miré la hora en el reloj que cargaba en la muñeca, son las 4:30, vaya el tiempo se me ha ido rápido. Suspire, realmente estoy agotado.
Lo único que me alegra es que mañana acompañare a Wendy al centro, si, debe ser la oportunidad perfecta para decirle mis sentimientos. Independientemente de que sea correspondido o no debo decírselos. Me detuve al ver a la persona que estaba a unos metros de distancia: Kyle.
No estaba solo, estaba con un chico de cabellos castaños que lo miraba de manera burlona. Pip se detuvo a mi lado, viéndome con intriga.
— ¿Stan?
No respondí. Estaba tan concentrado observando como Kyle le gritaba algo a ese chico.
Una de mis debilidades es que soy demasiado curioso, un defecto que odio pero que lamentablemente poseo. Las ganas de saber por qué razón mi acosador le gritaba a ese chico, quien no hacía más que sonreír con arrogancia, me inundaron. Así que, para escuchar mejor, tome a Pip de la mano y me acerque procurando el no ser visto, tampoco necesito que me tachen de chismoso. Me escondí detrás de un árbol en el cual podía escuchar perfectamente la conversación. Pip me reclamó con la mirada a lo que sólo me encogí de hombros restándole importancia.
— ¡Deja de joderme Cartman!—. Esa era Kyle, ¿Cartman? Supongo que ese es el nombre del castaño. —No necesito de tus estúpidos planes, además ¿por qué habrías de ayudarme? Si no me equivoco tú me odias—. El tono de voz que estaba usando era muy serio y cortante, nada que ver con el tono en el que me habló esta mañana.
—Vamos judío, no te hagas del rogar. Sabes que necesitas de mi ayuda.
— ¡Por supuesto que no! No entiendo de donde sacas eso. Puedo trabajar yo solo.
— ¿Qué te pasa Karhl? ¿Tienes arena en la vagina ó...— Guardó silencio. —Estas triste porque él te rechazó esta mañana?
¿Qué? ¿Será que...? ¿Cómo es que...?
— ¿Cómo sabes eso?—. Miré a Kyle, estaba viendo al castaño de manera sorprendida. No tengo que ser inteligente para saber que se refería a mi, el punto aqui es, ¿cómo lo supo?
—Tengo mis contactos judío—. Respondió con sorna. —Era bastante obvio que serías rechazado. Él te lo dijo, ¿no? No es gay—. Kyle suspiró.
—Es verdad, él no es como tú—. Noté como el castaño se tensaba. —Pero, yo sé que él puede llegar a enamorarse de mí. No me rendire.
—Suenas como un marica.
— ¡No me importa! Él realmente me gusta y no descansare hasta que se fije en mí. No me importa cómo le haré, Stanley...será mío.
—Vámonos—. Le dije a Pip mientras comenzaba a caminar. Apostaba todo a que mi rostro se encontraba sonrojado, ¿y cómo no iba a estarlo? Kyle nuevamente a dicho que me enamorare de él sin importar qué. ¿Cómo debería sentirme al respecto? No. La mejor pregunta es; ¿Por qué me sentí...un tanto feliz al escuchar aquello? ¡No! Es imposible que me haya sentido "feliz" por ello, al contrario...
Realmente Kyle parece estar dispuesto a que me enamore de él. Quise golpearme la cabeza contra una pared.
Llegamos a mi casa donde ya se encontraban mis padres. Mi madre, al ver a Pip no tardó en ahogarlo en un gran abrazo.
—Que gusto que hayas regresado—. Pronunció con una sonrisa.
Me deje caer en uno de los sillones, soltando un suspiro cansado. "Stanley... Será mio" Ah, me duele la cabeza, en definitiva este día ha sido extraño.
—Por cierto esta noche, vendrá Sheila y su familia a cenar—. Mi mamá me miró con una gran sonrisa.
—Ah...— Fingí interés.
—Debes comportarte bien Stanley—. Miré a Randy —Los Broflovski son una familia respetable, tenemos suerte de que sean nuestros amigos.
—Si papá—. Rodé los ojos. ¿Ya he dicho que mi padre es un estú...? Espera, ¿Broflovski? — ¿Los Broflovski vendrán a cenar?— Pregunté. Mis padres asintieron.
Definitivamente, jodida vida de mierda que llevo...
•
•
•
—Parece que no te agradó la noticia de que los Broflovski van a venir a cenar—. Me dijo Pip. Nos encontrábamos en mi habitación, él estaba sentado en la orilla de la cama y yo estaba sentado en la silla conjunta al pequeño escritorio que poseo en la habitación.
—No es eso— Respondí. Mierda, no puedo creer que en cuestión de horas Kyle va a estar aquí, dentro de mi casa. Mierda.
—Pues eso parece— Susurró —Nuevamente gracias por dejar quedarme en tu casa.
—No agradezcas tanto, sabes que no hay problema. Además, es preferible que estés aquí que con alguien más.
—Tienes razón.
Asentí. Lo mejor es que me ponga a elaborar la tarea que tengo, eso y debo repasar todo lo que vi con mi acosador en la clase de hoy. No pude evitar sonreír ligeramente, viéndolo desde otra perspectiva, el que mi tutor sea menor que yo, sí es algo gracioso. Luego recuerdo que ese tutor es un acosador y que encima le gusto, eso hace que el asunto no se me haga para nada gracioso. El sonido de mi celular me hizo tomarlo y responder con desgana.
—Bueno.
—Stan, ¿cuánto tiempo sin vernos?
—Nos vimos esta mañana, Kenny.
—Si como sea. Llamo para que me digas sí, sí asistirás al baile de Bebe.
— ¿Sólo me llamas para eso?—. Suspiré. —No tengo muchos ánimos…
—Nada de eso. Vendrás aunque tenga que llevarte amarrado—. Y colgó. Si iba a decidir por mí, ¿para qué mierda me marcó? Aventé el celular a la cama y solté otro suspiro.
El resto de la tarde me la pase haciendo tareas y ayudándole a Pip a desempacar sus cosas.
La noche llego, y eso solo significa una cosa: tendré que ver a Kyle nuevamente. Estoy exagerando, de todos modos lo tendría que ver mañana, así que para que le hago. Pero oigan, es razonable que me ponga de esta manera, en la mañana me confesó que yo le gusto y me dice que hará todo lo posible para que yo me enamore de él, y para empeorarla, lo escucho decirle lo mismo a otro chico, pero esta vez su voz sonaba más determinada.
— ¡Stan, baja la cena esta lista!
Salí de la habitación con ganas de huir corriendo pero me contuve, tampoco quiero hacer el ridículo frente a todos. Al bajar, a la primera persona que observe fue a una mujer de cabellos rojizos y un tanto gorda: A su lado, se encontraba un hombre de cabellos negros y mirada amigable, he de suponer que él es el tan famoso Gerald. También estaba un niño de aparentemente doce años de edad, el cual sonreía viendo a su alrededor y finalmente… Kyle.
Su mirada estaba seria e indiferente. Comienzo a pensar que esto chico tiene dos caras, o algo asi.
—Stan, ellos son la familia Broflovski—. Mi mamá me hizo gesto con la mano, indicando que me acercara, así lo hice parándome a lado de Pip.
—Mucho gusto.
—El gusto es mío. Sharon me ha hablado mucho de ti—. Dijo Sheila viéndome con una gran sonrisa. Sonreí levemente mientras asentía. Inconscientemente, mi mirada se poso en Kyle quien al notarlo, desvió la mirada a otro lado.
Después de las presentaciones, nos dirigimos al comedor. Vaya, mi madre se lucio con la comida, todo se veía delicioso. Comenzamos a cenar mientras mis padres hablaban con los Broflovski de cosas que no entendía.
—Luego, agarre a mi compañero de trabajo y le metí la cara en la…
Me pregunto si mi padre algún día va a cambiar esa actitud tan… estúpida que tiene. No lo creo, no creo en los milagros.
—Stan, ¿Por qué no le enseñas la casa a Kyle?
Casi me atraganto con la petición de mi madre. La mire, rogándole con la mirada que desistiera de la idea pero a cambio me dio una mirada de aliento. Puta madre. Suspire resignado, ¿enseñar? Como si viviéramos en una mansión para enseñarle muchas cosas. Mire a Pip quien estaba viendo algo en el celular, creo que era un mensaje de uno de sus amigos. Resignado, me puse de pie viendo a Kyle.
—Vamos—. Pronuncié. Solo asintió mientras de igual manera se ponía de pie.
Salimos del comedor adentrándonos en la sala. Decir que el ambiente estaba tenso e incomodo es poco, no tenía ni idea de que decir, suspiré disimuladamente.
— ¿Podrías dejar de estar tan nervioso? Desesperas.
¿Nervioso? Mierda, ¿Por qué me estoy poniendo nervioso? Además, ¿con que derecho me habla de esa manera?
—Lo siento—. Pronuncie. —Comprenderás que me sorprende bastante que estés aquí en mi casa.
—No es mi culpa, no sabía que nuestros padres son amigos.
—Pensé que lo sabías todo de mí.
—Que te siga no significa que deba saber todo de tu vida Stanley.
Me desespera, realmente me desespera. Bueno, me alivia un poco que no toque el tema del "me gustas".
—Ah por cierto, te vez bien esta noche.
Mierda.
Extra~
Pareja: Bunny.
"Adorable" Esa era la única palabra que describía perfectamente al chico que se encontraba a unos metros de distancia. Desde que Bebe me lo presentó, supe que él sería mi próxima víctima, no, perdón; mi proxima adquisición. O lo que sea pues. Butters Stoch. Me pregunto cómo es posible que no lo haya visto antes, agradezco a Bebe por habermelo presentado.
—Quita tu cara de pendejo, y apurate.
Oh, Craig, siempre arruinando el momento. Aparté la mirada del oji-gris y miré al azabache con seriedad.
—Me gusta, y mucho.
—No. Te gusta para follártelo, no él.
—A veces me pregunto si en verdad eres mi amigo, Craig.
Suspiré al momento de recargar la cabeza sobre la mesa. Está bien que sea un pervertido y ya me haya echado a varios chicos y chicas pero... Pero, Butters tiene algo que me hace sentir raro. Carajo, nunca me he enamorado de verdad, y no creo que ese chico ya me haya enamorado ¿O sí? Definitivamente no. Me atrae, eso ya es un hecho, pero nunca antes había anhelado tanto tener a alguien como lo deseo a él.
Miré hacía la mesa donde se hallaba sentado. Nos encontrábamos en una cafetería, y casualmente el chico también está aquí, junto a otro rubio de aspecto peculiar. Es raro que me sienta de esta manera, ni siquiera he cruzado palabra con el chico, más que el "Mucho gusto" que me dijo cuando nos presentaron. Y es imposible que uno se enamore sólo por ello. Volví a suspirar y me incorporé para tomar un sorbo del licuado que mi estimado amigo Craig me había comprado. Se debe saber que mi economía es una mierda, y apenas y tengo para comer, todo gracias a mis padres, pero ese es un tema que prefiero evitar.
—Si tanto te gusta. ¿Por qué no te le acercas?
—Lo haré. —Pronuncié. —Pero será en el baile de su escuela.
—Que patético.
—Craig, ¿nunca has sentido atracción por alguien? —Cuestione con interés.
—No.
Rodé los ojos. Craig es un chico de muchas palabras, que se note el sarcasmo, por favor. Regresando a lo importante, debo averiguar si en verdad estoy enamorado de Butters. Sonará tonto pero, de alguna manera, la respuesta a ello me da... Temor.
•
•
•
Notas de autora: ¡Lamento mucho la tardanza! En verdad lo lamento D,: Sé que me tardé horrores en actualizar este fic pero tengo mis motivos xDD. Hablando del capítulo, sí, sé que Kyle se ve muy no-sé-qué pero es necesario para la trama (?) Puede que esté confuso el capítulo pero poco a poco se irán aclarando muchas dudas. Pasando a otras cosas, planeo poner, al final de cada capítulo, extras como el que puse en este cap para enfocarme en cada pareja secundaria. En un principio planeaba darles un capítulo a cada una, pero siento que la trama del Style no va a avanzar y pos eso... Lo mejor es así xDD.
Los capítulos en sí, serán narrados desde el punto de vista de Stan y Kyle. Puede que más adelante también lo narre Cartman o Wendy, eso ya lo veré. Em, es todos LOL.
Agradezco a: Coyote Smith.., Kurumi2413Keehl.., DAST Crush.., Sailorfujoshi.., Feriol.., Spody.., TheParkerPress.., Luis Carlos.., A ustedes ¡Gracias por comentar! También agradezco a los que han agregado el fic a favoritos y follow's :'D
En fin, me retiro. Descuiden, el siguiente capítulo estará listo para el Sabado o Domingo :'D ¡Saludos!
