Título: Mi acosador, mi problema.
Genero: Romance/ Humor/ Drama.
Rated: T - M.
Pareja (s): Style & Candy como principales. Bunny, Creek, Dip, Grestopher, Stolovan.
Advertencias: AU. Slash/Yaoi. Ooc de los personajes. Lime y lemon a futuro.
Disclaimer: South Park no me pertenece.
South Park Copyright © Trey Parker y Matt Stone.
Capítulo Cuatro.
•
Desde que era pequeño he tenido la manía de ser una persona demasiado directa. Digo las cosas tal cual las pienso y poco o nada me importa si llego a lastimar a alguien con mis palabras. Es algo que no puedo evitar, digo, si uno de mis amigos hace algo que no me gusta, se lo digo, y si una persona me cae mal y quiere ser mi amigo, fácilmente puedo mandar a esa persona a la mierda y decirle cuanto me desagrada.
Creo que por ese motivo algunos prefieren no estar conmigo, y no los culpo. ¿Quién quisiera estar cerca de una persona que te dice las cosas sin importarle cuánto te lastime? Yo creo que nadie. No me importa el estar rodeado de amigos, claro que no, estoy bien con los pocos amigos que tengo, porque sé que esos pocos amigos son los que me aceptan tal y cómo soy. No puedo pedir nada mejor que ello.
Mi situación es extraña, porque pese a ser una persona de pocos amigos, soy bastante ¿Popular? O algo parecido a ello. Bebe me lo ha dicho, hay una que otra chica que quisiera tener alguna relación conmigo, y también como hay chicas, hay uno que otro chico. Realmente no sé si sentirme halagado por ello pero no le doy la importancia que, según Bebe, el tema merece. A mi realmente nunca me ha interesado tener una relación sentimental, mi única prioridad es concentrarme en las clases para poder mantener el buen promedio que tengo. Sin ganas de alardear pero soy el numero uno en mi clase y no me apetece cambiar aquello.
Eso pensaba hasta que lo conoci a él, quien, sin intención alguna me enamoró y no puedo cambiar ello, ¿oh sí? No, no puedo y no tengo intención alguna de cambiarlo.
Es la primera vez que me enamoro realmente, y por ello es algo que no pienso dejar pasar. Siento que sería muy estúpido si no logro hacer que Stanley se enamore de mi. No tengo idea de cómo haré eso, pero tampoco pienso quedarme de brazos cruzados. Aunque si siento que me pasé un poco al haberle confesado mis sentimientos como si nada, claro que él tuvo la culpa por querer saber aquello, además si no lo confesaba en aquel instante, hubiera sido en otro momento. Prácticamente lo único que hice fue atrasar las cosas, creo.
Como sea. Tampoco me haré tanta cabeza pensando en si hice bien o no, lo único que ahora me importa es hacer que él se fije en mi. Lo veo algo difícil porque tal y cómo él lo dijo, hay muchas cosas que se interpondrán en ello. Nuestra edad, por ejemplo. La diferencia de edad no es tanta, sólo son cuatro años, pero estoy consiente de que tarde o temprano aquella diferencia puede llegar a afectar, es algo en lo que prefiero no pensar. Otra cosa, y que al parecer es la más importante, es el hecho de que ambos somos hombres.
De mi parte, no le veo tanto problema a ello. Creo que el único incoveniente aquí, son mis padres. Pero no soy un tonto para decirles, "oigan, me enamoré de un hombre. ¿Qué opinan?" Eso sería bastante estúpido de mi parte. Stan es hetero, ya lo he dicho, y tal vez el enterarse que su acosador lo sigue porque le gusta, es algo que le va a hacer dudar de ello. Y no mentiré diciendo que eso no es punto a mi favor, porque ciertamente; sí lo es.
Mierda, sueno tan acosador.
Me miré por última vez en el espejo, antes de caminar hacia la puerta de mi habitación y posteriormemte salir de ella. No tenía idea de que mis padres eran amigos de los Marsh, eso es otro punto a mi favor. Bajé a la sala donde mis padres junto a Ike me esperaban.
—Recuerden que deben comportarse. Los Marsh no tendrán tanto prestigio como nosotros, pero son grandes amigos. —Dijo Sheila mientras salía de la casa. Ike me miró de reojo y yo simplemente rodé los ojos—. Tengo entendido que sus hijos son grandes estudiantes.
—Lo sé. —Respondí. Me adentré al auto después de Ike, y luego de acomodarme en mi asiento, pronuncié—: Soy tutor de su hijo.
— ¿En serio? Eso no me lo esperaba. —Comentó mi padre.
— ¿Eres tutor de alguien mayor que tú? Me enorgulleces hermano. —Ike rió ligeramente y no pude evitar reír de igual manera. Sin nada más que decir, mi padre arrancó el carro en dirección a la casa Marsh.
•
•
•
No sé que es más divertido, ver la cara nerviosa de Stanley o el que su mamá le haya, practicamente obligado a que me llevara a conocer la casa. Después de haberle dicho que esa noche lucía bien, sus nervios aumentaron y vaya que no podía disimularlos bien.
—Así que... Eres hijo de un prestigioso abogado.
—No me gusta presumir de ello. —Respondí encogiéndome de hombros y frunciendo el ceño levemente. Nunca me ha gustado que sólo me hablen por eso; por ser hijo de Gerald. Estoy orgulloso de mi padre, por supuesto pero, que siempre se me acerquen por ello me enoja.
—Oh, lo siento.
—No importa. —Le miré. Él miró a otro lado mientras se sentaba en el sofá que adornaba la sala. Traté de no soltar un suspiro de cansancio, me senté a su frente y mantuve la mirada fija en uno de los cuadros que colgaban en la pared. Podía escuchar las risas de los adultos y la de mi hermano, quien se había puesto a jugar con el perro de Stanley.
— ¿Puedo preguntarte algo? —Su voz me hizo voltear a verle. Aún mantenía la vista clavada en otro punto de la habitación y empezó a jugar con los dedos de sus manos—. ¿Por qué yo?
— ¿A qué te refieres?
—A por qué te gusto yo. Me refiero a que, míranos: Soy mayor que tú y ambos somos hombres. —Me miró de manera seria.
—"No me salgas con esa mierda" No quiero hablar de eso. —Respondí—. Además, ya lo había dicho, no me importa si somos del mismo sexo y la diferencia de edad, no es tanta.
El chico rubio que se encontraba con nosotros en la mesa, se adentró a la sala y se acercó a Stanley. Aparté la mirada.
—Ah, por cierto, él es Kyle mi tutor— Regresé la mirada a él y le sonreí al chico que claramente se veía de mi edad, o eso pienso yo —Él es Pip.
—Mucho gusto Kyle— Me dijo de manera amable, a juzgar por su acento quiero pensar que es inglés.
—Mucho gusto— Respondí por mera cortesía.
El resto de la noche no hice otra cosa más que estar con mi hermano. No me apetecía acercarme al mayor sólo para escuchar sus malditas razones por las cuales no puedo estar enamorado de él. Desespera. Pude darme cuenta como mi madre era una gran amiga de Sharon, cosa que por alguna razón me agradó, mi padre igual es buen amigo de Randy. No puedo decir que eso es un punto a mi favor porque no lo es. Si Sheila se entera que estoy enamorado de alguien de mi mismo sexo, me mata.
...Porque no soy gay. Simplemente estoy enamorado de un chico, a lo que me refiero es a que, no significa que sea homosexual. Siempre he pensado que no importa de quien te enamores mientras haya amor, todo está bien. Aunque no sé si esa frase aplique en esto.
—Kyle es tu tutor. Vaya, eso es estupendo— Sharon me miró con una sonrisa —Espero que ayudes a que mi hijo mejore su promedio.
—Uau, tan pendejo estás que alguien mas chico que tú es tu tutor.
— ¡Cállate Shelly!
Sonreí levemente antes de observar a Stan quien igual me miró. Sin duda alguna, esto será interesante. Quiero saber hasta donde aguantará el mayor, hasta cuando será capaz de decir que no siente nada por mi. Apartó la mirada con el ceño fruncido y yo simplemente miré hacia donde mis padres.
•
•
•
—Por eso pienso que ngn eso es peligroso— Miré a Tweek enternecido, era lindo cuando se preocupaba de más por cosas insignificantes.
—No es peligroso Tweek. Sólo vamos a seguirle.
— ¡Gah! ¿Y si nos descubre? ¡Podemos ir a prisión!
— ¿Por qué quieres seguir a Stan?
¿Por qué? Ese maldito va a tener una cita con Testaburger, obviamente lo tengo que seguir. No voy a dejar que haga una estúpidez. En la tutoría de esta mañana no dijo palabra alguna más que tuviera relación alguna con el tema que estabamos estudiando. No le tomé importancia y tampoco dije nada que no tuviera que ver con la "clase" pero, noté al mayor feliz, demasiado diría yo, cosa que me llevo a indagar el porque de esa felicidad... Y por supuesto no me agrado para nada saber que el motivo de esa felicidad era porque tenía una cita con Testaburger.
—Kyle...
—Bueno ya. Tweek, Butters, cállense y siganme.
Comencé a caminar siendo seguido por ambos rubios. Stanley iba a unos metros adelante platicando animadamente con la pelinegra, cosa que me hizo fruncir el ceño. Ese maldito, le dije mis sentimientos y sale a divertirse con ella.
—Gah.
Ambos pelinegros se adentraron a uno de los centros comerciales del lugar, por lo que, tomando de la mano a Butters y Tweek comencé a correr hacia el lugar. Una vez nos encontrabamos adentro, solté la mano de ambos rubios y miré a mi alrededor.
—Ahí están— Dijo Butters señalando hacia el frente. Volteé y en efecto ahí estaban, riendo, mientras la chica le colocaba a Stanley una corona navideña. Apreté los puños —Oh, todo está adornado.
—Es porque ngh la navidad se acerca— Tweek miró a todos lados nervioso. Butters asintió mientras sonreía, él ama la navidad y siempre se emociona con ella. Me acomodé la bufanda que traía sin apartar la mirada de Stanley, seguramente estaba actuando como un tarado pero no puedo evitarlo. Al ver como comenzaban a caminar, les hice una señal al par de rubios detrás mío y comencé a caminar, tratando de no ser visto.
— ¡Gah! Sigo insistiendo en que esto es peligroso. ¡Iremos a prisión y nos violarán ahí!
— S-Salchichas. Eso no sería nada lindo.
—No nos va a pasar nada. Dejen...— No terminé la frase al sentir como chocaba con alguien más. Butters me sostuvo del brazo puesto que estuve a punto de caer. Miré a la persona con la que choqué y por suerte pude disimular mi sorpresa. ¡Ese chico se parecia mucho a Stanley! Con la diferencia de que este chico tenía una expresión muy seria y apática —Ah, lo siento. No me fije.
El pelo negro no dijo nada, simplemente miró a donde Tweek cosa que me intrigó demasiado. Mantuvo su mirada fija en el rubio quien comenzó a temblar más de lo normal. Por inercia, quizás, me acerqué a mi paranoíco amigo y miré al mayor de manera seria, este simplemente apartó la mirada y, enseñándonos el dedo medio se alejó de nosotros.
— ¡Gah!
—Eso fue raro— Pronunció Butters. Asentí levemente pero enseguida recordé el motivo del porque estaba ahí. Miré a todos lados. Mierda, ya perdí al oji-azul de vista.
—Vamos— Iba dar un paso pero una voz femenina gritando mi nombre no me lo permitió. Carajo, ¿ahora qué?
— ¡Kyle! — Era Bebe quien se detuvo frente a nosotros seguida de Red, Rebecca, Thomas y Clyde —Es genial que estén ustedes aquí.
— ¿Por qué?— Pregunté enarcando una ceja.
—Clyde ha descubierto algo genial— Me sonrió de manera divertida.
— ¿Qué cosa?
—Sé como hacerle una broma a un policía— Dijo el castaño con una gran sonrisa. Ah, ya veo. Seguramente quieren que participemos en la broma. No gracias.
— ¡Gah! ¡Eso es malo y mucha presión!— Exclamó Tweek jalándose los cabellos. Tomé su mano para que dejara de hacerlo, nunca me ha gustado que se arranque cabello.
—Expliquense.
—Clyde sabe como aventarle huevos a un policía sin ser visto.
—Eso es truco viejo.
—Pero no deja de ser divertido— Dijo Rebecca guiñandome un ojo. Rodé los ojos con fastidio. Vine siguiendo a Stanley y ahora me topo con ellos —Vamos Kyle, no creo que nos pase nada.
—La policía puede detenernos por lanzarles huevos.
—Eso no va a pasar.
... Y antes de que me negara Bebe y Red me tomaron de ambos brazos y me arrastraron, hacia donde habían tres policías. Mierda, esto no me gusta para nada. Nunca me ha gustado meterme en problemas, y a todo esto, ¿de dónde sacó Clyde los huevos?
—Sigo insistiendo en que VERGA esto es peligroso— Pronunció Thomas levemente preocupado.
— ¡Gah!
—Sssh, callense. No es peligroso, es divertido. Además Clyde tiene experiencia en esto.
— ¡Dejenmelo a mi!
...
Juro que si las miradas mataran, ahora mismo todos a mi alrededor a excepción de Tweek y Butters estarían muertos. Estabamos todos encerrados en una celda, sí, al parecer a Clyde le salió mal el truco. Justo cuando iba a lanzar el primer huevo, Bebe gritó emocionada por unos zapatos, lo que hizo que Clyde se asustara y lanzara el huevo. ¿Lo malo? No alcanzamos a ocultarnos y obviamente el policía supo que Clyde le había lanzado el producto. Por supuesto nadie quería atenerse a las consecuencias por lo que nos echamos a correr. Eso sólo empeoró las cosas, los policias llamaron a más refuerzos y por ende nos atraparon.
"¡GAH! ¡NO QUIERO IR A PRISIÓN ME VAN A VIOLAR!"
"¡Usted no sabe quien es mi padre!"
"¡Mierda!"
"Matenme..."
Esos fueron algunos gritos que se escucharon por todo el centro comercial. Ahora estamos aquí, en una celda mientras el policía encargado de todo hablaba con nuestros padres por teléfono. En serio, matenme.
—Deja de vernos así Kyle. No es nuestra culpa que el idiota de Clyde no se haya ocultado.
— ¡Hey! Fuíste tú la que me asustó con ese grito.
— ¡GAH! ¡No quiero ir a prisión!
Suspiré ligeramente. Lo que más me cabrea es pensar que, mientras yo estoy aquí, Stanley ha de estarse divirtiendo a lo lindo con Testaburger. ¡Ah! Me dan ganas de mandar todo a la mierda.
—Kyle Broflovski. Tweek Tweak y Butters Stoch. Pueden irse— Dijo un policía mientras abría la celda. Tweek dió un grito de felicidad y Butters asintió. Simplemente me puse de pie y caminé hacia la salida.
— ¿Y nosotros?
—Vayanse al carajo— Dije algo burlón antes de caminar hacia la salida siendo seguido por Tweek y Butters. Clyde gritó algo que no entendí, sólo escuché como Bebe le riñaba.
—Kyle.
—Estoy bien— Miré a Butters y le sonreí ligeramente. Seguramente me esperaba un buen regaño en casa y supongo que a ambos rubios también. Mi día no puede estar peor. Miré al frente y al instante me arrepentí de haber pensado lo último. Detuve mi paso a los que ambos chicos me vieron con extrañeza.
—¿Pasa algo Kyle?— Me preguntó Butters.
—No, nada— Mierda, ¿es que ese tipo no piensa rendirse? Desde que pasó eso, no ha hecho otra cosa más que acosarme y es molesto. Recibir llamadas y mensajes de él a cada rato me era estresante. Suficiente tengo con Trent para ahora soportar esto. Si tan sólo no hubiera asistido a esa fiesta, nada de esto estaría pasando.
—K-Kyle, ngh...
Iba a decirle algo al rubio pero nada salió de mis labios al notar como el idiota ese se acercaba. Lo repito; matenme. —Butters, Tweek. ¿Por qué no se van a sus casas? Supongo que sus padres ya deben saber de esto, y si se tardan en llegar puede que el regaño sea peor.
Ambos chicos se miraron de reojo no muy convencidos, les sonreí. —B-Bueno. —Dijo Butters frotando sus nudillos como le era costumbre. —Em, nos vemos mañana.
—Claro.
Una vez que ambos rubios se alejaron, borré mi sonrisa y miré al chico que ya se encontraba frente a mi, con una sonrisa plasmada en su rostro.
—Cuánto tiempo, Kyle.
—Me estabas seguiendo.
—Para nada. Es una hermosa coincidencia.
—Yo no diría que es una hermosa coincidencia. Al contrario, es desagradable. ¿Se puede saber por qué no dejas de mandarme mensajes? —Cuestioné.
Bien, seguramente se estarán preguntando quién carajo es este tipo. Se puede decir que hay una parte que nadie conoce de mi, sólo una persona y esa es Bebe, y mis padres pero ellos no importan tanto. Sin darle tanta vuelta al asunto. Hubo una noche en la que fuí a un antro, mi amiga rubia estuvo insistiéndome bastante para que la acompañara y no pude negarme, bien, si podía negarme, pero era tanta su insistencia que no me quedó de otra más que aceptar.
El punto es que, estando allá. Me fue imposible no, eh... "Divertirme" Fue cómo si mi espíritu fiestero hubiese salido a luz. Suena patético pero es verdad. Más tarde descubri que ese lugar estaba lleno de personas de Jersey, ¿qué tiene que ver eso? Todas las personas de Jersey se caractetizan por tener un espíritu tan fiestero.
Mi madre me lo había dicho, yo tengo sangre de Jersey, y eso conlleva a que si estoy en un lugar donde hay varias personas de ese lugar, mi lado "Jersey" va a salir y entonces mi actitud cambiará drásticamente. Suena absurdo si lo digo de esa manera, pero es la verdad. Sin darle tantas vueltas al asunto, resulta que en ese antro la mayoría de las personas eran de Jersey, y ya se da una idea de lo que pasó.
Bebí, tomé y bailé, me divertí como nunca. Hasta ahora no hay nada de malo, no, porque incluso yo entiendo que uno debe divertirse de vez en cuando. Sin embargo, cuando desperté, estaba desnudo, en una cama y con el chico que tengo frente, acostado a mi lado... Igualmente desnudo.
Sí. Tuve relaciones sexuales con él.
Doy un millón de pesos a que mi caso se parece mucho al de una telenovela o de esos programas que presentan los típicos problemas entre adolescentes. Joder.
—Kyle, deberías tratarme mejor. Después de todo, lo nuestro fue especial.
No he dicho lo peor del asunto. No. Aqui el problema no es que haya perdido mi virginidad con un chico desconocido. El problema es que perdí mi virginidad con el medio hermano del idiota de Cartman: Scott Tenorman. Ahora sí puedo decir con seguridad que estoy jodido.
—Lo nuestro no fue especial —Dije—. ¿Cuántas veces te he dicho que me dejes en paz? Lo que pasó fue un error, te aprovechaste de que yo estaba borracho.
—Claro Broflovski. Tú me provocaste y lo único que hice fue tomar aquella oportunidad. —Se acercó y estirando su brazo, tomó un parte de mi sudadera—. Después de todo, no todos los días alguien tan lindo se le ofrece a alguien. —Fruncí el entrecejo y no dudé en apartar su mano.
—Yo no me ofrecí.
—Claro~ —Definitivamente voy a matar a este tipo. —Eso hiciste judío. —Y dale con sus apodos, debo decir que esa es la única cosa que tiene en común con Eric. No, tiene más cosas, pero destaca más el que me ambos me llamen judío.
—Cómo sea. Lo único que quiero es que me dejes en paz. Me cansa recibir mensajes a cada rato.
—Debo cuidar lo que es mío.
—Ah, no soy tuyo. Prefiero tener algo con tu hermano antes de tener algo serio contigo.
Mierda. Le dí en su punto débil. Me miró con notable molestía. ¿Ya dije que Scott odia a muerte a su hermanito? Escuché por ahí que Cartman había matado a los padres del chico y se los había dado a éste a comer, todo por una estúpida venganza. Claro que Cartman igual sufrió puesto que más tarde descubrió que el padre de Scott también era su padre.
—Sabes que primero mato a cualquiera que se acerque a ti —Eso me sorprendió. No es la primera vez que me dice ello pero esta vez, eso me cayó como un balde de agua fría.
—Lamento interrumpir.
Al escuchar esa voz, abri los ojos más de lo normal y rápidamente volteé, sólo para observar a un Stanley serio y con notable confusión en su rostro. Mierda, espero no haya escuchado nada de lo que el idiota ese me dijo.
—Stanley...
— ¿Quién eres tú?
—Am, soy... Eh, un amigo de la familia de él. —Pronunció, señalándome con un dedo y soltando una risa nerviosa. Yo no hacía otra cosa más que observarle sorprendido, aliviado y feliz. Pero esa felicidad se esfumó cuando noté a Testarburger a unos metros de distancia. Inevitablemente fruncí el ceño y miré nuevamente al azabache, quien pareció notar mi mirada pues su risa se hizo más nerviosa.
—Stanley, que bueno que llegaste, comenzaba a creer que no vendrían. —Sin mirar a Scott, tomé al mayor de la mano —Lo siento Scott, pero el deber me llama. —El pelirrojo sonrió ladinamente.
—Claro. Recuerda que nos volveremos a ver. —No dije nada, simplemente comencé a caminar sin soltar la mano de Stanley, y por ende a él no le quedó de otra más que caminar de igual manera.
—Puedo saber...
— ¿Por qué estoy aquí? Bueno, desde que salí del colegio me di cuenta que me estabas siguiendo. Luego me llamó tu madre pidiendo que te buscara y te llevara inmediatamente a tu casa. Al parecer estás en problemas.
—Oh. —Eso explica muchas cosas. Sheila seguramente está echando humo hasta por las orejas y es más que obvio que me espera un regaño y un castigo por parte de ella. No me interesa ello, lo que me sorprende es que le haya llamado a Stanley.
— ¿No piensas negar que me estabas seguiendo?
—Para que negar algo que es verdad.
—Eres demasiado directo, ¿Te lo han dicho?
—Sí. Y también me han dicho que soy atractivo.
No dijo nada. Pero no me hizo falta voltear para saber que se había puesto nervioso. Le solté la mano para su bien mental y nos detuvimos frente a Testaburger, quien me miró con una sonrisa.
—Hola de nuevo, Kyle.
—Hola. —Pronuncié, me crucé de brazos y miré a mi alrededor, escuchando la plática que comenzaban a desarrollar ambos peli negros.
—Lamento que...
—No te preocupes Stannie. Lo entiendo. Me acaba de marcar Nichole y me dijo que venía para acá, la esperaré. Puedes llevar a Kyle a su casa.
—Bueno. Gracias por dejar que viniera contigo.
—No agradezcas, podemos salir en otra ocasión. Esta vez como una cita.
—C-Claro. —No sé que es peor, escuchar a Stanley tartamudear por culpa de la chica, o que se pongan de acuerdo para su cita ante mi presencia. Luego de no sé cuántas palabras más, la azabache se fue junto a otra chica.
—Bueno, me voy a mi casa. Nos vemos. —Me di la vuelta para comenzar a caminar, si mi madre está enojada, lo mejor es no hacerla esperar. También debo llamarles a Butters y Tweek para saber que le dijeron sus padres.
—Espera. —Me detuve—. Tenemos que hablar.
— ¿De qué?
—De lo de tu confesión. Quiero que hablemos bien del tema. —Me volteé para observarle mientras enarcaba una ceja. Me sorprende que quiera hablar de ello, aunque ya me hago una idea de lo que me va a decir. —Te acompaño a casa.
•
•
•
No sé si ya lo he dicho, pero el transporte de este pueblo es una mierda. Ahora que lo pienso bien, todo aquí es una mierda. Estabamos en el metro y por suerte no había mucha gente en el vagón en el que decidimos subir. Habían unas cuatro personas.
—Así que... Te metiste en problemas.
—En mi defensa debo decir que no es mi culpa. —Pronuncié, llevándome una mano a la cabeza, para acomodarme la ushanka que se había desacomodado un poco.
—Tu madre se escuchaba molesta.
—Ella siempre está molesta. —Recargué el codo sobre el respaldo de la silla vieja en la que estabamos sentados, y posteriormente el mentón sobre la palma de mi mano. Pasaron algunos segundos en los que nadie dijo nada, finalmente el mayor comenzó a hablar:
—Estuve pensando mucho, ya sabes, tu confesión. —No dije nada, sólo mantuve la mirada fija en la ventana esperando a que continuara—. Entenderás que para mi es extraño que se me confiesen de esa manera. Debo decir que es admirable que tengas valor para decirme eso tan... Directamente. —Pausa—. Aún así es raro. Soy hetero, y quiero que tengas eso claro.
—Lo tengo. —Pronuncié. —También entiendo que esto sea raro para ti.
—Es más que raro. —Rió nerviosamente—. Soy mayor que tú, eso también es algo que me sorprende. ¿A tú edad no es normal que te enamores de alguien de tu edad? —Y antes de que respondiera siguió hablando—: Sé que te molesta que te diga todo esto, tal vez esperas algo más pero...
—Stanley, yo no deseo que aceptes tener algo conmigo... Ahora. Tampoco me apetece que tengas algo conmigo mientras no sientes nada, mi propósito es hacer que aceptes tener algo conmigo estando enamorado de mi.
— ¿Primero quieres enamorarme? —Preguntó, pude notar un toque de diversión en su tono de voz—. Seré sincero contigo, porque amo ser sincero y odio las mentiras. Anoche lo pensé demasiado, casi me mato la cabeza pensando en el tema para poder tomar una decisión.
—Stanley.
—No me interrumpas. —Sin rechistar, me quedé callado—. Eres mi tutor, y eso significa que te veré todos los días, al menos hasta que inicien los exámenes y ya no necesite de tu ayuda. Hasta entonces, nos conoceremos más. —Hizo una pausa para tomar aire. —Vuelvo a repetirlo, soy hetero. Pero hay tantos casos de personas que dicen ser heteros y al final se vuelven homosexuales, no sé si eso va a pasar conmigo y realmente prefiero no pensar en ello. Quiero que las cosas se den solas. —Otra pausa. No entendía a donde quería llegar diciéndome todo eso, pero una parte de mi se encontraba feliz, pero había otra parte que se encontraba confundida—. Lo que sientes por mi, ¿es en serio?
—Ya lo he dicho. —Pronuncié. —Incluso para mi es raro. Enamorarme de alguien a quien sólo he visto de lejos, es extraño. Pero sí, me gustas.
—Admiro que seas tan directo. —No sé si eso era sarcasmo y prefiero no saberlo. — ¿Te parece que seamos amigos? Para conocernos mejor y que lo demás se vaya dando poco a poco.
Bien. Tal vez no me esperaba esto, pero es una gran oportunidad que no pienso desaprovechar. No tengo idea si está mintiendo o simplemente quiere usar esa excusa de ser amigos para olvidar lo que siento; sea lo que sea, yo puedo aprovecharme de esto. Mis planes no van a cambiar, quiero que Stanley se enamore de mi, y me vale un carajo lo marica que esté sonando. Sonreí levemente y asentí.
—Me parece. Las grandes relaciones comienzan con la amistad.
— ¿Ah? —Reí ligeramente. Esto de avergonzar al mayor es divertido. —Como sea, Kyle. Además no olvides que eres menor que yo.
—Sí, sí, cuatro años de diferencia. No jodas con lo mismo. Ya dijiste que somos amigos, eso significa que podremos salir como amigos, y no digas que no. Los amigos también salen de vez en cuando para pasar el rato.
—Sí, Kyle, sí.
Me doy por bien servido.
•
•
•
Finalmente llegamos a mi casa, y como era de esperarse mi madre se encontraba de pie bajo el marco de la puerta. No pude evitar sentirme nervioso, porque si algo he de admitir es que Sheila Broflovski da miedo cuando se enoja. Le agradeció a Stanley por haberme traído y cuando éste se despidió y se fue, me miró. Antes de que me lo pidiera me adentré a la casa donde se hallaba mi padre.
— ¿Se puede saber que hacías encerrado en una celda?
—No fue mi culpa.
—Kyle, apenas tienes 16 años, aún eres un niño y más con comportamientos como éste. —Miré a mi madre ligeramente molesto. No entiendo cuántas veces le he dicho que no soy ningún niño. Ella lo ha dicho, tengo 16 años, creo que es la edad suficiente para que deje de tratarme como un chiquillo. —No quiero ni imaginar que te hubiera pasado si no te hubieran dejado salir. ¡Los delicuentes son peligrosos! Me pregunto que crimen cometiste para que te encerraran.
—No hice nada malo. Si me dejaras hablar.
—No hay nada que decir jovencito. Ve a tu habitación, estás castigado hasta nuevo aviso.
Suspiré, sabiendo de antemano que es imposible tratar con esta mujer. Miré a mi padre quien al parecer también estaba molesto y, sin decir nada más, caminé hacía las escaleras para subir a mi habitación. En serio, a veces creo que mi madre es un ogro. Reí ligeramente.
Una vez en el interior de mi habitación, me puse a reflexionar. El día fue una mierda, el hecho de encontrarme con Scott hace que todo lo bueno que se supone haya pasado, se convierta en mierda. Necesito hacer algo para quitarmelo de encima, ya no soporto tanto acoso de su parte.
El sí merece ser llamado acosador.
Lo que me preocupa es lo que me dijo. "Mato a cualquiera que se acerque a ti" Joder, ¿qué le pasa? Ese tipo no tiene pinta de homosexual, y por ello se me hace extraño que obligatoriamente quiera tener algo conmigo. Pero lo que más me preocupa es que cumpla con su palabra. Si se da cuenta que estoy enamorado de Stanley, puede hacerle daño a él, y en verdad lo creo capaz de hacerlo.
Me estoy viendo con la necesidad de pedirle ayuda a Cartman, él es su hermano, y aunque se odien a morir, tengo la esperanza de que puede ayudarme a quitarme a Scott de encima. El castaño siente algo por mi, eso lo sé de sobra y aunque suene desconsiderado de mi parte, tal vez pueda usar ello a mi favor. No pretendo iniciar una relación con Cartman, no, primero muerto, pero puedo hacer que hable con su hermano.
...No. Eso será una segunda opción, primero debo librarme yo sólo de Scott, si no puedo, entonces no tendré de otra más que pedirle ayuda a Eric.
Mi celular sonó y rápidamente conteste, sabiendo de antemano quien era.
—Butters.
—K-Kyle.
—Me alegra que llamaras. Supongo que tus padres te castigaron.
—H-Hamburguesas. ¡Estaban realmente molestos! Me castigaron el doble de lo que siempre hacen. —Fruncí el ceño ante eso. No entiendo cuál es el punto de que castiguen a Butters hasta por matar una mosca. —Acabo de hablar con Tweek, no lo regañaron ni castigaron, sólo le llamaron la atención.
—Era de esperarse. Ambos sabemos cómo son sus padres.
—S-Sí.
—Debo colgar. Hablamos mañana en el colegio. Adiós.
—Adiós.
Una vez corté la llamada, me aventé a la cama con el rostro hundido entre las almohadas. Una sonrisa apareció en mi rostro, en verdad me alegra saber que Stanley haya aceptado ser mi amigo, por ahora, claro está. Joder, estoy consiente de que mi personalidad cambia mucho cuando pienso en él, pero bueno, no puedo hacer nada para evitarlo.
Me puse de pie y me dispuse a ser mi tarea. También debo estudiar, los exámenes comienzan la próxima semana y no puedo darme el lujo de reprobar o bajar mi promedio.
~Notas de autora~
Hoy no hubo extra porque la autora no supo que pareja poner & no quizo hacerse demasiada cabeza con ello :'v Dije que actualizaba ayer pero por motivos no pude hacerlo. Espero les haya gustado este capítulo que sinceramente a mi no me convenció pero fue lo mejor que pude sacar. No sé si se esperaban que Scott fuera 'acosador' (?) de Kyle xDD. Planeaba poner un Oc, pero luego me acordé de él y decidi meterlo al fic :'v Am, es todo lo que tengo que decir.
¡Gracias por sus review's! No me imaginé que este fic fuera bien recibido. Ya saben, esos nervios de que el fic le agrade o no a los demás. Realmente agradezco los favoritos y follow's (Nayelly anda de sentimental xDD) Pero en serio, ¡Gracias! Me encantaría responder sus review's, pero por falta de tiempo no puedo. Pero sepan que leer cada comentario es gratificante para mi persona :'DD
Me retiro. El siguiente capítulo estará para el próximo Lunes ¡Saludos!
