Disclaimer: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.

Esta dulce historia continúa. Espero que disfrutes estos dos nuevos capítulos, así como yo disfruté escribirlos.


La primera cita nocturna

Finalmente el angustioso Martes había llegado, y si bien Draco ya sabía que decirle a Hermione, aún sentía un poco de nervios. Sólo esperaba no arruinarlo, pero para ello, tenía que seguir los consejos de su prima (No hacerla enojar diciendo alguna tontería, no hacerle ningún tipo de broma estúpida, no ser presumido, no insultar a sus amigos, y no interrumpirla mientras habla)

-¿Qué quiere Luna? ¿ Que pierda mi encanto?- pensó Draco.

En ese momento la maestra de astronomía, entró a a la torre e hizo sacarlo de sus pensamientos.

-Jóvenes buen día, como saben al final del año se les hará una de las dos pruebas más importantes, los famosos TIMOS, y en mi deber como maestra, debo prepararlos para ese día, es por está razón, que para hoy he preparado un cuestionario, con todos los temas de astronomía vistos hasta ahora. Saquen por favor, pergaminos, pluma y tinta- dijo la maestra Aurora Sinistra.

-Pero profesora, usted no nos había dicho que hoy haría una prueba- dijo un asustado Harry, recibiendo el apoyo de la mayoría de sus compañeros.

-Sorpresa Potter, además no es algo que no hayan visto o leido. Tienen las dos horas de clase para resolver las 30 preguntas- dijo pasándolo las hojas a los estudiantes.

Todos estaban realmente espantados, excepto tres listos chicos: Hermione, Draco y Theo, quienes al leer las preguntas, les pareció pan comido. Para Hermione era fácil porque casualmente esa semana estaba leyendo un libro donde estaba esa información; Theo, por su parte adoraba la materia y conocía casi todo; y Malfoy, contaba con una memoria fotográfica, la cual, le favorecía, ya que no olvidaba fácilmente lo que veía, leía o escuchaba, además de su obsesión por aprender cada hechizo o teoría nueva.

Al cabo media hora, Draco, fue el primero en terminar el examen.

-Aquí tiene maestra Sinistra, disculpe la demora es que escribo muy lento- dijo el chico, mientras le entregaba los pergaminos a la mujer. Finalmente se retiró orgulloso de dejarlos a todos con la boca abierta, algo que a Draco le encantaba, era presumir de su inteligencia frente a los demás.

-Presumido- murmuró Blaise, pues él, al igual que sus otros compañeros, iba apenas en la quinta pregunta.

Después de unos cuantos minutos, salieron Theo y Hermione. Los cuales vieron al rubio recostado en un muro que había cerca, y decidieron sentarse también allí, para esperar al resto de sus compañeros.

-Estuvo fácil- dijo el castaño.

-Sí estuvo tan fácil, entonces apostemos. Sí respondiste más preguntas que yo, te doy cualquier libro de la biblioteca de los Malfoy, pero sí es lo contrario, me das tu postre por el resto del año- le dijo Draco a su amigo.

-Olvidalo, ya he perdido dos veces- dijo Theo.

-Que cobarde- se burló su amigo.

-Pues yo si quiero- dijo Hermione.

-No Granger, ese tramposo no se como lo hace, pero siempre se sale con la suya, el desgraciado- dijo sonriendo Nott.

-Pues te recuerdo, que yo en los primeros años lo superaba en todas las materias- dijo la castaña.

-ay por favor Hermione, eso fue hace mucho, además como lo dije antes y lo sigo diciendo aún, los profesores te tenian preferencia- dijo Draco, aunque en el fondo, él sabía, que no era cierto y aceptaba que la chica era una de las mejores brujas, que había conocido; El esfuerzo y disciplina de Granger, la habían puesto como una de las mejores estudiantes.

- Eso no es cierto Draco- dijo la chica, dándole un suave golpe en el hombro al rubio.

-Granger de verdad, yo de ti no lo haria- volvió a decir Theo.

-Dejala Theo ¿entonces es un trato?- Dijo Draco extendiendole su mano a la chica.

-Trato, y recuerda, el libro que yo quiera- dijo Hermione, bastante confiada, ya que sabía que sus respuestas, eran más que perfectas.

-Asi será, espero tu postre en mi mesa, por todo lo que resta de año. Bueno creo, que ya es hora de irnos, miren a los inferis que están saliendo, parecen como sí los hubieran torturado- dijo Draco, señalando a su compañeros que salían del aula.

La castaña vio a Harry y a Ron, pero antes de irse se acercó a Draco, para decirle algo al oído.

-Recuerda, está noche a las 9:00 pm, ya se me ocurrió algo, para que Ron, no nos descubra y evitemos problemas- dijo Hermione, le dio otro dulce beso en la mejilla, y se despidió de los dos chicos.

-Que ternura- dijo Theo riéndose de su amigo.

Draco sólo pudo sonreír, y es que la chica siempre lo dejaba de una sola pieza, pero los gestos que había tenido con él los últimos días, lo hacían sentir la persona más afortunada del mundo.

Hermione, se acercó a Harry, el cual, la saludo como siempre lo hacía, pero Ron, por otro lado, si antes estaba furioso, ahora al verla allí tan cariñosa con los dos Slytherin, le fastidiaba aún más. La chica al notar la actitud de Ron, decidió que era hora de hablar.

Todo el lugar ya se hallaba desierto, sólo se encontraban ellos tres, así que cerró los ojos, respiro profundo y decidió expresar lo que sentía.

-Ron, antes de que te vayas y quieras seguirme ignorando, necesito que me escuches, aunque sea sólo está vez. Sé que estás molesto, y te entiendo, yo se que Draco ha sido un idiota insoportable con nosotros, pero de unos días para acá, se ha estado comportando muy amable con todo mundo, incluso con Ginny y Harry, y tampoco te ha vuelto a molestar, a ninguno; es muy diferente ahora. Lo que quiero decirte, es que apesar de que me junte con él y sus amigos, jamás los voy a reemplazar a ti y a Harry, ustedes par de tontos, son como mis hermanos, lo son todo para mi y están por encima de todo y todos. No voy a pedirte perdón por estar con ellos y divertirme a su lado, pero si quiero que sepas que los adoro a ustedes dos- terminó de decir Hermione y en cuanto terminó de hablar, no pudo evitar que las lágrimas empezarán a resbalar por su rostro.

-Por favor Herms, no llores- dijo Ron, dándole un abrazo a la chica. Harry al ver esto también se unió. -Tu también eres lo más importante para nosotros, así que si ellos te hacen algo, sólo dilo. Por otro lado Hermione, Malfoy de verdad que me cae mal, pero no soy quien para obligarte a ti o a cualquier otra persona a que lo odien como yo- Terminó de decir Ron, haciendo que los tres amigos de fundieran en otro cálido abrazo.

-Gracias chicos- dijo Hermione, secándose las lágrimas.

-Sin secretos, sin miedos, puedes confiar en nosotros- dijo está vez Harry, el cual sólo había escuchado todo hasta el momento.

-Sin secretos- dijo la chica -y para que confíen en mi les debo decir algo. Ron, esta noche, después de las rondas quedé con Malfoy- terminó de decir, entrecerrando los ojos, esperando la reacción de Ron.

-¿Y como porqué se van a ver a esa hora, ustedes par de irresponsables? ¿No se pueden ver a la luz del día? -Dijo Ron,visiblemente furioso.

- Ron, no seas malpensado, además sólo quiere que le haga un favor- dijo la castaña pasito.

-En ese caso solo estarán media hora y yo los vigilo de lejos, no confío en él- dijo Ron cruzandose de brazos. Harry y Hermione se quedaron con la boca abierta, pues les sorprendió la actitud de Ron.

-¿Que? No me miren así, aveces puedo ser flexible

-Bueno peor es nada. Ahora dIganme como les fue en el examen sorpresa- dijo Hermione.

-Fue una tortura- dijo Harry

- Es cierto, creo que si respondí, dos buenas, es porque conté con suerte- dijo Ron, respaldando a Harry.

-Si que son llorones, estubo relativamente fácil- dijo Granger rodando los ojos, mientras caminaban

-Si, pues no todos somo como Nott y Tu, o peor, como el fenómeno del hurón Malfoy- dijo Ron

-Sólo es disciplina y leer de vez en cuando. Como sea, iré a buscar con Zacarías unas plantas al invernadero, para la poción de Snape- dijo Hermione.

- ¡MIERDA, PARKINSON ME VA A MATAR!- Dijo Harry de repente, asustando a su amigos y salió corriendo a buscar a la joven.

- Yo también iré a buscar al par de babosos con los que debo hacer la tarea, no hemos empezado nada, nos vemos Herms- dijo Ron, tomando otra dirección.

Por los pasillos del cuarto piso, estaba Pansy caminando tranquilamente hacía el baño, cuando sintió que alguien se la llevaba por delante. Y en efecto era nada más y nada menos que Harry.

-Lo siento Parkinson, es que venía corriendo y no pude detenerme a tiempo, y también siento no ir a la reunión ayer, es que estaba...

-Jugando con tu escobita Potter, es increíble. Ayer Susan Bonnes y yo te estuvimos esperando toda la tarde y no apareciste.

-¿Perdón?

-¿Es lo único que sabes decir? Mira Potter no se porqué hago esto. En fin, hoy nos vemos a las 3:00 pm en la biblioteca, dile a Bonnes. Sí vuelves a faltar te lanzo un hechizo- le dijo una molesta Pansy, acercándose cada vez más a Harry, hasta quedar a pocos centímetros de él, haciendo que ambos se sonrojaran de inmediato.

-Yo Cre Creo que que iré a a hacer mis cosas, nos ve vemos a las tres- dijo Harry.

-Si- fue lo único que pudo soltar la chica.

Y los dos se alejaron a paso rápido, en diferentes direcciones.

La noche finalmente había llegado, y los prefectos de Gryffindor, Ron y Hermione, ya estaban a punto de terminar su ronda nocturna.

-Creo que ya podemos irnos Ron- dijo Hermione mirando su reloj.

-Herms ¿que prisa tienes de ver a tu hurón saltarín?- dijo Ron tratando de molestar a su amiga.

-Ronald, ya te dije que Draco y yo, no tenemos nada, no seas idiota- dijo la chica.

Un rato después, ambos chicos llegaron al retrato de Merlín y Draco ya estaba allí esperando a la chica. Se sorprendió mucho al verla con Ron y temía, que éste la hubiese atrapado y quisiera arruinar el encuentro y armar algún escándalo.

-No vengo a molestar, tarado, sólo que no confío en ti, los espero por allá, tienen media hora, y ni un minuto mas, quiero ir a dormir- dijo Ron, señalando un salón que había justo al frente.

Draco y Hermione, ingresaron al otro salón, y se acomodaron en un par de sillas que habían allí.

-Al parecer, la comadreja esa no está insoportable, aunque no deja de ser un sobrepotector empedernido ¿Cómo hiciste para que te dejara verme?- dijo el chico

-Si, hoy hablé con él, despues de clase, sólo quiero que vuelva a confiar en mi.

-Me alegra. Hablando de otras cosas aquí te hago entrega, pero recuerda que quiero algo a cambio- dijo Draco,con una sonrisa, mientras le pasaba los libros a Hermione. Ella en cuanto los tuvo en sus manos, sus ojos brillaron y no pudo evitar sonreír de oreja a oreja, realmente contenta.

-Gracias Draco, y dime ¿que quieres a cambio?

-Quiero aprender a realizar un encantamiento. Quiero que me enseñes a invocar un patronus. Hace tiempo lo intenté, pero nunca lo logré hacer, pero me dijeron que podrías ser una buena instrucctura, pequeño ratón.

-Harry nos lo enseñó a hacer, así que podría ayudarte. Primero que todo necesitas un recuerdo feliz, pero escuchame esto Draco, debe ser uno muy poderoso, no cualquier recuerdo te funciona. Segundo, debes ser muy paciente, casi nunca se logra realizar un patronus de inmediato, se necesita de mucha practica, hasta hacer uno incluso corporal, aunque Harry dice que entre más fuerte el recuerdo más rápido te sale.

-He ahí el problema, no tengo un recuerdo, tan fuerte que funcione- dijo el rubio, verdaderamente decepcionado.

-Vamos Draco, busca en tu memoria, algo nos puede funcionar, no lo sé... tal vez algo que hayas vivido con tus padres, tus amigos o incluso con Luna, sólo intenta recordar.

-mmmm no se me ocurre nada, enserio Hermione, algunos son felices, pero no lo suficientemente como para invocar un patronus.

-Así es imposible avanzar, Malfoy

-Sí creo que... Granger creo que tengo algo, pero no sé sí funcione- dijo el rubio, pues por su mente pasó una serie de imágenes que llenaban cualquier vacío que sintiera.

- Entonces ¡Vamos hagámoslo!- le dijo Hermione, y se hizo detrás del chico para ayudarle con su mano, para que hiciera el moviendo correcto.

- Expecto Patronum- dijo Draco, mientras que por su mente se posaban imágenes de Hermione, La primera fue de Hermione cuándo le dio un puñetazo en tercer año; de Hermione entrando al gran comedor con un hermoso vestido azul; de Hermione dándole un pequeño beso en la mejilla; de la nota que había dejado en su túnica; y la imagen más hermosa que era la de la sonrisa de la castaña.

Cuando el chico terminó de invocarlo, salió un fuerte destello azul, que adoptó la forma del animal.

-Hermione, matame ahora mismo. Te lo ruego- dijo Draco, con una ceja alzada al ver su patronus.

-Pues a mi se me hace muy lindo, el animal se parece un poquito al mio- dijo la castaña riendo.

Ron al ver el destello que había en el salón de enfrente, se alertó y abrió la puerta, y en cuanto vio la imagen del patronus de Draco, no pudo evitar soltar una carcajada.

-Vaya Malfoy lindo hurón. A eso es lo que yo llamo karma jajajaja- dijo el pelirrojo.

-Déjalo Ron, además es sorprendente la facilidad con la que lo hiciste, Draco- dijo Hermione, realmente sorprendida, en como el joven mago lo logró tan rápido.

- Gracias Granger, no lo había logrado sin ti.- dijo Draco con una sonrisa en su rostro.

-Pero si yo no hice nada

-Si que lo hiciste, creo que eso fue todo por hoy pequeña sabelotodo, vamos a descansar- le dijo a Hermione dulcemente -Y tu zanahoria deja de reírte tampoco es para tanto.

-Mañana se lo digo a todo mundo- dijo Ron aún riendo a carcajadas.

-Descansa Draco, tu patrunus es ahora mi séptima cosa favorita- dijo Hermione.

-¿que pasará cuando lleguemos a las veinte?- preguntó el rubio

-Ya lo veremos- le respondió la chica con un guiño.

-¿Granger me estas coqueteando? porque no me molesta- dijo Draco, haciendo reír a la chica. Finalmente se despidieron, Draco bajo a las mazmorras, mientras Ron y Hermione, subían a la torre de Gryffindor.

-Que no se les haga costumbre eso de citarse después de las rondas, estoy que me duermo- dijo Ron a Hermione, cuando cruzaron el retrato de la sala gorda.

-Tranquilo, además valió la pena, Draco es muy hábil con la magia- dijo la chica, con orgullo.

-No deja de ser un hurón presumido, que ahora invoca hurones jajajajaja- dijo Ron aún riendo a carcajadas.

-Deja de ser envidioso, ve a descansar- dijo Hermione, dándole un abrazo a su amigo.

-¿cuál sería ese recuerdo tan poderoso?- pensó la castaña antes de dormir.

-siempre serás mi recuerdo, Granger- pensó Draco, cuando se acostó en su cama.