Disclaimer: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.
Esta dulce historia continúa. Espero que disfrutes estos dos nuevos capítulos, así como yo disfruté escribirlos.
deshacernos de Voldemort (parte 2)
Un grupo de estudiantes, estaba en la puerta de la ya reestructura puerta del salón de los menesteres.
Cuatro casas, dos bandos y un objetivo, terminar el reino de terror de Lord Voldemort.
Cuando ingresaron, se sorprendieron al ver a sus profesores y al director Albus Dumbledore. Al pensar que estarían en problemas, Harry decidió tomar la palabra, para explicar el porqué de su reunión, en ese lugar a tan altas horas de la noche.
-Profesores, director... Yo puedo explicar todo esto...
-No hay nada que explicar, ya nos enteramos de todo, y quiero que sepan que cuentan con nuestro apoyo. Sólo les solicito, que no involucren a los otros estudiantes, entre menos personas estén enteradas, mucho mejor- dijo el director Dumbledore.
-Y así será, señor. Me alegra verlo de nuevo en la escuela, bueno con eso no quiero decir que la profesora McGonagall lo estuviera haciendo mal, aunque si se pasó con los exámenes, pero como directora suplente estuvo de maravilla...
-Potter, ya sabemos que quieres decir, pero esta hora no es adecuada. Debo pedirles que se vayan a sus habitaciones, y mañana practiquen como si no hubiese mañana-Dijo McGonagall.
El dia de mañana les diré a todos en el gran comedor, que he vuelto. Por el momento, recarguen energías. Me encargaré de reforzar los conocimientos, que el señor Potter, con mucho gusto les brindó a algunos de ustedes. Cada uno a su sala común. ¡Ahora!- dijo con voz demandante el anciano director
-Si señor- contestaron los alumnos al unísono, emocionados ya que tendrían apoyo de los expertos para mejorar sus habilidades mágicas.
Al salir del lugar, Ginny vio algo que no le causó gracia. Harry, el chico por el cual daría todo por estar con él, abrazando a Pansy y besandola, y una lágrima, traicionera se le escapó. Así que salió deprisa hacía su sala común. Lo que no sabía la pelirroja es que tres personas, habían visto aquella expresión en su rostro y su repentina partida.
Luna, Draco y Hermione, se miraron entre ellos, y decidieron seguir a Ginny, después de cruzar unos cuantos pasillos, la vieron sentada en el suelo, llorando. Los tres chicos se acercaron a la chica, cautelosamente.
-Ginny¿te podemos ayudar en algo?- le preguntó Hermione, tratando de acariciar a su amiga.
-Siempre, pasa lo mismo. Primero Cho, y ahora ella. Yo siempre estoy a su lado cerca de él y nunca me nota. Ya me cansé- dijo Ginny, aún con lágrimas en su rostro.
-Mira Weasley. Y ya te lo dije, buscate a alguien que esté a tu altura o quédate sola- le dijo Draco, pasándole un pañuelo.
-Es cierto, Ginny, no vale la pena llorar por alguien que no ve lo valiosa, inteligente y bonita que eres- dijo Luna, arrodillandose a la altura de la joven, mientras le acariciaba la cabeza.
-No entienden, para ustedes es fácil. Malfoy a ti te gustaba Hermione y no te esforzaste para conquistarla, y Luna tu tienes a Theo besando el piso por donde caminas.
-¿Esforzarme dices? Tuve que esperar por años, para que al menos me saludara cordialmente- le reprochó Draco, cruzando los brazos.
-Y Theo, hace rato ni me habla- dijo Luna.
-Ginny linda, no busques a Harry, Draco tiene razón, puedes intentar con otros chicos, hay muchos en Hogwarts, que te consideran la chica más atractiva de la escuela- dijo Hermione.
- Como Crabble, Goyle y Blaise jajaja- dijo Draco riendo.
-¡Draco!- le gritó Hermione- O enfocate en otras cosas que te gusten y verás como empiezas a sacarlo del corazón.
Al escuchar las palabras, de sus tres compañeros, se levantó, limpió sus lágrimas, y sonrió. Aquellas palabras, la llenaron de fortaleza, y sabía que podía contar con alguien.
- Gracias chicos- dijo la pelirroja, y abrazó a los tres.
-Si si si Zanahoria, vámonos yo las acompaño a sus torres- dijo el rubio y se adelantó con Hermione de la mano.
-Raton de biblioteca ¿tu me olvidarías? lo digo por todo lo que está pasando, y el asunto de que tendré que estar con los mortifagos, y que tal vez haga cosas que no te agraden, y quieras buscar a alguien mejor- dijo Draco cabizbajo a su castaña.
-Mirame Draco. Tu mismo me lo dijiste, apesar de estar en diferentes bandos, siempre estarás con los míos, siempre voy a estar orgullosa de mi hurón. Te amo y nunca nunca te olvidaría- le dijo la chica tomandolo de las mejillas, para después abrazarlo.
-Esa es mi chica- dijo Draco, despidiéndose de su novia.
-adiós chicos, descansen- le dijo Ginny, a los dos rubios.
-Adiós cariño, Adiós Luna- dijo Hermione, abrazando a los chicos
Cuando las chicas ingresaron a su sala común, los otros dos siguieron su camino rumbo a la torre de Ravenclaw.
-¿Así que tienes a Theo besando el piso por donde caminas?- dijo Draco, tratando de no soltar una carcajada.
-Ay no empieces primo, además es cierto eso de que ya no me habla.
-Bueno Lunática, estuvo sumergido las últimas semanas estudiado.
-Si Draco, tienes razón, pero lo que últimamente me preocupa, es todo esto del señor oscuro. Mi padre no quiso unirse a él, tu padre sólo puede ayudar al mío en secreto. No tardará mucho, si tu ya sabes quien, se entera y no sólo castiga a mi padre, sino a los tuyos.
-Luna, no pienses en eso. Nuestros padres son muy hábiles, en este momento, también han de estar planeando algo. Y además el curso en dos semanas culminará, y estaremos cerca de ellos, para ayudar en lo que más podamos, sin que el señor oscuro se entere.
-Si creo que tienes razón, pero el miedo no se va- dijo Luna, abrazando a su primo.
-Moony, verás que todo esto terminará algún día. Por el momento iré a dormir que descanses.
Los chicos se despidieron y cada uno de fue para su habitación. Pero aún así, ninguno pudo dormir al igual que cada estudiante, que hacía parte del grupo para vencer al señor oscuro; el miedo y la preocupación del no saber que destino oscuro, tenía preparado tan malévolo ser, los tenian con los pelos de punta. Pero había una leve esperanza que aún guardaban. El profesor Albus Dumbledore, el único mago al cuál, Voldemort temía.
Como cada día normal, todos los estudiantes fueron a su clases normales, salvo que en esta ocasión fueron citados en el gran comedor para unas palabras del director.
Todas las casas estaban en sus lugares y el viejo Director se dirigió al atril en forma de búho, y con un sonorus se dirigió al alumnado.
-Jóvenes, espero que hayan tenido un buen día hasta el momento. Como verán, los he citado, con el fin de comunicarles varias cosas, asi que seré bastante breve. Lo primero es que estaré nuevamente a la cabeza de la dirección del colegio; segundo debo informales que la exsecretaria y exdirectora, Dolores Umbrige, fue enjuiciada, y posiblemente condenada a Azkaban, ya que muchos de sus padres, se quejaron ante el Ministerio, de los abusos de poder que ella estaba teniendo para con ustedes, y por último, quiero desearles suerte a cada uno de ustedes en estas últimas dos semanas que restan de clase. Eso es todo, pueden retirarse nuevamente a sus actividades- Terminó de decir Dumbledore, y con un movimiento de varita, hizo aparecer en el bolsillo de los jóvenes que hacían parte del plan para derrotar al señor oscuro, una carta para solicitar el lugar y la hora del primer encuentro.
Theo iba saliendo del gran comedor y alcanzó a ver a la persona que hace semanas no perdía de vista, pero por culpa de los TIMOS, no la podía frecuentar.
-¡Luna!- gritó el chico, para llamar la atención de ella.
-oh, Hola Theo, que gusto verte- le contestó ella cuando estaba cerca de él.
-hace un tiempo que no hablamos, y no sé, si quisieras pasar el resto de tarde conmigo, te quisiera enseñar un lugar- le dijo Theo con un dulce sonrisa en sus labios.
-Por supuesto- le contestó ella de la misma forma.
Los dos, como siempre, iban tan inmersos en su conversación que no se dieron cuenta que habían llegado al lugar, en donde Theo quería guiarla.
-Es aquí, te lo juro, te va a encantar la vista. Cierta los ojos Luna.
Ella obedeció y se dejó guiar por el castaño. Cuando él le dijo que los abriera, se quedó maravillada con la vista que el paisaje le ofrecía. Eran un hermoso jardín que estaba un poco alejado del castillo. En él, se encontraban flores de diferentes formas, colores y olores, y todo el lugar estaba repleto de fresas. Los dos se acomodaron en el suelo para seguir contemplando aquel lindo sitio.
-Theo, la vista es preciosa- dijo Luna, mientras recorría con sus brillantes ojos cada rincón de aquel hermoso jardín.
-Ya lo creo- dijo Theo, sin apartar la vista de la hermosa rubia que se encontraba a su lado, y sin pensarlo mucho, tomó el rostro de la chica con una de sus manos, lo acarició delicadamente y se fue acercando poco a poco, hasta sentir sus respiraciones, para finalmente darle un suave beso.
Cuando se separaron, Theo, tenía un sonrisa en su rostro, que perfectamente describía la felicidad que sentía en el momento y la dulzura que le provocaba, mientras que Luna, tenía las mejillas sonrojadas y una tierna sonrisa en el rostro.
Los chicos estaban aún viéndose a los ojos y estaban a punto de besarse de nuevo, cuando un patronus en forma de hurón se les apareció asustandolos, y les habló con la voz de Draco.
-Revisen los bolsillos de sus túnicas ahora, se nos hace tarde, ¡YA!.-Pronunció el espectro, y luego desapareció.
- Malfoy, arruinando momentos desde tiempos inmemorables- se quejó Theo, cruzandose de brazos y volteando los ojos.
-Mira Theo, es una nota del director, dice que debemos estar en diez minutos, en el salón abandonado, cerca a la pintura de Merlín-Dijo la chica, mientras leía el comunicado, que había en su túnica.
Cuando llegaron, allí estaban todos los de Slytherin y los integrantes del ED, junto con el director Dumbledore.
-Vaya, vaya que sorpresita- le susurró Draco a Theo, con su típica expresión burlesca.
-Tu cállate, inoportuno- le contestó su amigo, golpeandolo en el hombro.
- Jóvenes, me alegra verlos de nuevo. A partir de este momento, espero fidelidad por parte de ustedes y compromiso. Es importante, que sepan, que en las sesiones en las que yo estaré a cargo, como su maestro, los dejaré de ver como niños; de ahora en adelante, serán hombres y mujeres con un objetivo en común. Cada uno de ustedes, cuenta con una habilidad que los hace únicos. De ahora en adelante, espero que no le teman a nada, su único miedo será perder la batalla, espero que no tengan consideración, sus enemigos no la tendrán con ustedes. El plan en que he estado pensando, es el siguiente: engañar a quien ustedes ya saben- dijo Dumbledore, en su mirada transmitía confianza y seguridad.
-Necesitamos un nombre- Dijo Ginny, pues las palabras del viejo mago, hicieron que se llenará de fuerza.
-Bueno, podemos seguir con lo del ED- dijo Harry
-No, creo que debemos renovarnos y con ello, el nombre- dijo Seamus.
-Mmmm que tal ¿la legión Nocturna? somos un grupo y actuaremos desde las sombras para proteger la luz- dijo Draco, mientras destapaba la envoltura de su dulce.
-Es un buen nombre- dijo Ron, haciendo que sus compañeros se quedarán boquiabiertos y que Dumbledore sonriera orgulloso, ya que sus estudiantes, empezaban bien.
-Muy bien ¿cual es el plan profesor?- Dijo una emocionada Hermione.
-Señorita Granger, el primer paso será hacerle creer que los Slytherin, siguen su juego, y que todos ustedes potencien sus habilidades mágicas- dijo Dumbledore.
-¿Entonces seríamos mortifagos infiltrados?- preguntó Pansy
-Exactamente señorita Parkinson- le dijo Albus.
-Genial siempre quise ser como James Bond- dijo Blaise.
-Zabini, madura ¿Cuando empezamos señor?- dijo Harry.
-Ahora mismo. Hoy vamos a practicar las apariones, son muy importantes, y a medida que practiquemos les explicaré el plan, el cual por cierto, es muy extenso- les dijo pausadamente el viejo mago.
Albus, fue por una de las enfermeras de más confianza (después de Pomfrey); luego hizo que el salón se habilitara momentáneamente, para realizar las apariciones; después hizo desaparecer los asientos; e hizo surgir varios círculos en el piso. Las instrucciones eran que, debían aparecerse en cada círculo sin sufrír despartición o alguna lesión en su cuerpo.
El grupo de chicos se hizo en tres filas, y por turnos, practicaban aquel método. Infortunadamente uno a uno iban de mal en peor. Cuando llegó el turno de Hermione lo hizo, muy bien sólo se hizo un pequeño corte en el brazo.
-Bueno Malfoy, no seas gallina, eres el único que falta- le dijo Harry
-Ni loco hago eso, no voy a lastimar mi perfecto rostro intentándolo, o aún peor perder un brazo como le pasó a ese- dijo Draco, mientras señalaba a un chico de Hufflepuf, que la enfermera estaba curando.
-Cobarde- dijo Ginny
-No soy cobarde, ya verás zanahoria- dijo el chico ofendido, mientras se paraba de la silla.
Absolutamente todos se quedaron sorprendidos cuando Draco, lo hizo perfectamente y Hermione orgullosa, fue a abrazarlo.
-Igual que su madre, señor Malfoy, ella al igual que usted, no hace el menor ruido cuando se aparece, que forma más impecable- le dijo el director, al recordar, como Narssisa Malfoy, se destacó siempre en aparición.
-Creo que eso fue todo por hoy jóvenes, nos veremos en dos días a la misma hora, en este mismo lugar, espero que se recuperen de sus heridas pronto, ya que volveran a practicar. Feliz tarde- Terminó de decir el director a sus aprendices.
-Vaya señor Malfoy, no se cansa de ser el mejor de la clase- le dijo Hermione a Draco, con un tono de voz coqueto.
-Bueno debo confesar que es tan agotador, afortunadamente, tu me relevas de vez en cuando.
-Vamos Draco, ambos sabemos que no soy un relevo, más bien soy tu mejor competencia- le dijo ella, guiñandole el ojo y acariciandole el cabello.
- Vaya Hermione, y según tú, yo soy el de las hormonas revueltas.
-¿No se de que me hablas guapo?- le dijo la chica aún sin quitar su expresión coqueta.
- ¿Me estas coqueteando? Porque me encanta- le dijo el chico, para luego besarla.
-puaj, busquense un lugar más íntimo, empalagosos- dijo Ron, con expresión de asco.
- Nunca pensé estar de acuerdo con Weasley- dijo Pansy, mientras pasaba.
-par de envidiosos. Se ven tan adorables- dijeron las gemelas Patil, dando saltitos
-Es cierto, son muy tiernos- dijo Luna
-Bueno ¿es que ya no hay privacidad?- Dijo Draco, saliendo con su novia del salón.
-En el escobero- gritó Dean, cuando lo vio alejarse, haciendo reír a todos.
Finalmente, algo más fuerte que sus diferencias los había unido, y era unión que ni el tiempo ni la guerra iba a separar. Ahí estaban listos en pie de lucha, La Legión Nocturna, listos para enfrentarse en un futuro muy cercano, a sus pesadillas.
