Disclaimer: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.
Esta dulce historia continúa. Espero que disfrutes estos dos nuevos capítulos, así como yo disfruté escribirlos.
Que empiece la P*** guerra
Al bajar del tren, Draco vio a su hermosa castaña, y es que era inevitable; la belleza de Hermione hacía opacar todo a su alrededor.
-¿Te ibas a escapar sin darme un beso de despedida, hurón?- le dijo Hermione, cuando se acercó a él.
-Ven aquí Granger- Dijo Draco, tomandola por la cintura y dándole el beso de su vida a la joven, cuando terminó, la abrazó y pudo ver a sus padres viendo la escena, ahí fue donde supo que no le quedaba de otra que decirle a sus padres la verdad.
-Es hora de irme hermosa, es hora de enfrentar al señor y a la señora Malfoy- dijo señalando a sus Padres.
-¿Seguro que no te meteras en problemas Draco?
-Déjamelo todo a mi- le dijo el chico, y finalmente se separaron y cada uno tomó su rumbo.
Cuando Draco estuvo con sus padres los saludo, a cada uno de manera natural, no quería hacerles ver el pánico que lo estaba invadiendo por dentro.
-Entonces son ciertos los rumores- dijo en tono serio Lucius con una ceja alzada viendo a su hijo.
-Padre Hermione y yo estamos juntos y ya soy lo suficiente mayor para elegir con quien debo estar- dijo Draco, encarando por primera vez a su padre.
-¿Viste eso Narcissa? Esperaba que se buscara a alguien mejor, con una inteligencia que igualara a la suya, no eso.
-¡PADRE HERMIONE ES LA MÁS LISTA!
- Lo sé, esperaba que la chica terminará con alguien menos demente- dijo Lucius, tratando de no reír ahí mismo, al ver la reacción de su hijo
-Lucius, nuestro Draco, es muy inteligente, ambos se merecen- dijo Narcissa, reprochado a su esposo.
-¿Entonces no están molestos?- dijo por la increíble reacción de sus padres.
-Draco, mil veces intentaron casarme con mil chicas, pero siempre elegí a tu madre. Los Malfoy, somos obstinados por naturaleza, así que sí te pusiera a la mujer más hermosa del planeta, sé que elegirías a la señorita Granger- dijo Lucius.
-Además siempre supe que te gustaba, hablabas como cotorra de ella siempre y de sus padre muggles- dijo Lucius, guiñandole un hijo, y a punto de reír.
Ese gesto hizo incomodar un poco a Draco, ya que de inmediato recordó, cuando Lucius, lo avergonzo en la librería, frente a Hermione y sus amigos cuando tenían 12 años.
Flashback
-Temerle al nombre sólo agranda el temor al hombre- dijo una muy confiada chiquilla de doce años
-Tu debes ser la señorita Granger- dijo Lucius, antes de lanzar la frase que posiblemente avergonzaría a su malcriado hijo y le bajaría un poco sus comportamientos berrinchudo. -Draco me ha hablado mucho de ti... Y tus padres Muggles- Terminó de decir el señor Malfoy, viendo la cara de su hijo, que conocía muy bien, como el rostro de la vergüenza. Que mejor castigo, que abochornarlo frente a sus compañeros de clase.
Fin del flashback.
-Aja, pues ahí aún no me gustaba ella- dijo Draco, cruzandose de brazos.
-si ¿como no?- dijo Lucius, mientras se subía a la limosina, que utilizaban él y su familia, solamente en el mundo Muggle
-Eso y que ya nos dimos por vencidos con tus demencias, lo raro sería que nos hicieras caso. Sí no puedes contra ellos, uneteles, y tu padre y yo tenemos cosas más importantes en que pensar- dijo Narcissa, con un tono más preocupado en la última frase.
-Padre, Madre... creo que debo contarles algo- dijo Draco, subiendo la ventanilla de la parte de atrás del vehículo e insonorizandolos, para que el mago que era chofer no oyera. Y les relató, las reuniones que habían tenido con Dumbledore, los últimos días y sus prácticas.
-Severus, también está actuando como mortifago infiltrado. Lo descubrí, pero no pienso decir nada- dijo Cissy.
-Ese viejo loco, aunque me cueste aceptarlo, podría ser de mucha ayuda. Probablemente nos ponga al tanto. Al menos a algunos de los padres de ustedes- dijo Lucius, encajando todas las piezas- Sólo quiero que alguien acabe con ese mestizo con ínfulas de grandeza.
-Sí tanto lo odias ¿por que no le haz dado un puño en la nariz?- dijo Draco, sonriendo mientras veía por la ventana
-Que gracioso Draco, pero derrotarlo es imposible, el último mortifago que se le reveló... lo siento Cissy- dijo Lucius, recordando a Regulus Black y su desastrozo final.
Cuando llegaron a la mansión Malfoy, Draco no pudo creer que ese lugar fuera su casa. Si pudiera describir una historia de terror, esa sería la locación perfecta.
-Lo siento hijo- dijo Narcissa, abrazando a su hijo.
-Yo lo siento más, Madre.
Ya había pasado un mes, después de la llegada de Draco a casa, y su padre le dijo que se llevaría a cabo su iniciación, y la de algunos hijos de mortifagos, entre ellos algunos de sus amigos como Pansy y Theo.
-No creo que pueda hacerlo- dijo Draco, apoyándose en el librero de la oficina de su padre. Él chico estaba asustado, y su aspecto denotaba, miedo y que no había comido y dormido en días.
-Draco hijo, sólo es una actuación, sólo debes disimular- dijo Narcissa calmandolo.
-Albus, ya nos hizo saber el plan, además nos aseguró que deben obedecerlo, mientras realizan junto a la orden un plan más sólido- dijo Lucius, tomando el hombro de su hijo.
-No. Simplemente... no quiero. Ustedes vieron como asesinaba a ese mortifago sin razón... quiero vomitar- dijo Draco, aún más asustado, pálido y sentía que se iba a desmayar en cualquier momento.
-Sé que va a sonar horrible, pero nosotros somos más importantes que aquel hombre, no nos pondrá un dedo encima- dijo de nuevo Lucius, calmando a su hijo.
-Lo haré- dijo Draco, tomando una bocana de aire para salir al gran salón donde en pocos minutos se llevaría a cabo la ceremonia. Y sus padres asintieron y se dirigieron con su hijo al lugar.
En el lugar ya se encontraban todos los mortifagos reunidos, y en un centro estaban 5 jóvenes, entre ellos una evidentemente asustada Pansy, y a su lado estaba Theo, Draco se unió al círculo. Lord Voldemort, ingresó por último al lugar y todo el salón se hizo aún más oscuro, sólo la leve luz de algunas velas alumbraban débilmente, la penumbra. Luego, tomo a cada uno de los jóvenes y uno por uno lo tomo de su brazo izquierdo para grabar en ellos, la marca tenebrosa. El dolor que ésta les provocaba, era insoportable, pero después de un rato se calmó.
-De ahora en adelante, espero fidelidad como sus abuelos y sus padres lo han hecho conmigo. No seré indulgente con quien demuestre rebeldía. Sí necesito algo de ustedes, la marca los transportará a mi, así que no me busquen y no me molesten. Soy su señor, y no obdeceran a alguien diferente a mi- dijo Voldemort, a los seis jóvenes.
Después de marcar a sus ahora ya iniciados mortifagos, se retiró de la sala con su fiel e inseparable, Bellatrix.
Cuando los otros mortifagos se habían ido, sólo quedaron el padre y la madrasta de Theo, los padres de Pansy y los señores Malfoy, junto con los tres jóvenes.
-Debemos confiar en Dumbledore y Potter- dijo Alejandro Nott
-Deben actuar pronto, cada vez se hace más fuerte esa serpiente- dijo con fastidio Narcissa.
- Hermione ya hacemos parte, Expecto Patronum- dijo Draco, haciéndole saber a su novia, el primer movimiento del riesgoso plan.
Hermione y Harry, por ordenes de la orden del fenix, debian pasar el resto de las vacaciones en la madriguera, por otro lado los otros chicos que hacían parte de la legión Nocturna y que vivían con su familia muggle, fueron distribuidos en hogares de aurores y miembros de la orden del fénix para asegurarlos, de cualquier ataque por medio de los mortifagos.
-Harry se que te gusta mucho el libro que te dio tu noviecita, pero debes practicar los hechizos y aún más importante practicar la oclumancia- dijo Ron, tratando de quitarle el libro a Harry, del cual no se había despegado en días.
-Nunca pensé decir esto, pero Harry Potter, suelta ese libro- le dijo Hermione, tratando de ayudar a Ron a quitarle el libro.
-Es que es muy bueno, déjenme leer solo un capítulo más- dijo Harry tratando de sostener el libro.
De repente, el patronus de Draco apareció, dándoles el mensaje de que los chicos ya eran mortifagos.
Hermione, aunque ya sabía el destino de su novio, no pudo evitar llevarse las manos a la cara, Harry la abrazó, ya que sentía el dolor que ella estaba sintiendo en el momento, y algo dentro de él se rompió. Se separó de su amiga y tomo la novela que Pansy que le había dado y se la llevó a su pecho.
- Pansy, linda sóloactúa bien, yo te sacaré de esta- Pensó Harry.
-Chicos, ya vamos a empezar a trabajar, los tenemos a ellos, infiltrados, eso es algo que el señor tenebroso no sabe, además los cuidaran sus padres y severus- dijo el señor Weasley, tranquilizando al par de chicos.
-Tienes razón papá, además... Draco y Pansy son muy inteligente y hábiles, lo han demostrado o ¿no es así Harry?-Dijo Ginny, aunque aún amaba a Harry, debía aceptar que lo de ellos no sería posible, pero siempre apoyaría a aquel chico, apesar de todo no dejaría de ser su amigo también.
Harry al escuchar las palabras de los Weasley, se paró y sostuvo con más fuerza la novela.
-Que empiece está puta guerra- dijo el niño que vivió, con mucha seguridad.
-Harry Potter ese vocabulario- lo regaño Molly.
-Lo siento señora Weasley- dijo apenado Harry.
-Tendremos todo este tiempo para trazar algo, no los dejaremos solos- dijo Ron.
Y con este pensamiento en mente, todos se retiraron, excepto por Hermione que esperó que todos se fueran, para ella enviarle un mensaje de fortaleza a su amado rubio.
-No los dejaremos solos, y yo no soltaré tu mano amor "Expecto Patronum"- dijo Hermione liberando su patronus para enviarle el mensaje a Draco.
Cuando el mensaje llegó al chico, una sonrisa apareció en su rostro y todo rastro de miedo se diluyó, para darle pasó a la valentía.
-Mi Lord sí quieres guerra, guerra es lo que tendrás, te arrepentirás de hacerme ser parte de tus mortifagos- pensó Draco, tocando su otro tatuaje, que estaba ubicado en su hombro. El tatuaje de los alquimistas.
