Disclaimer: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.

Adoré escribir estos dos capítulos, espero que los disfruten


El descubriendo de Dumbledore

El resplandor que entraba por la ventana del dormitorio fue lo que hizo que ella abriera sus ojos. Afortunadamente era sábado, porque no le apetecía salir del cuarto; su estado de ánimo estaba por el suelo, pues los recuerdos de la noche anterior estaban en su mente, incluso tenía los ojos hinchados de tanto llorar. Hermione sabía que le iba doler verlo y tenerlo tan cerca, pero a la vez tan alejado, entendía que las razones de su ruptura eran justas, y ella estaba de acuerdo con que era lo correcto, pero el dolor aún estaba presente.

Pasados ya unos quince minutos posiblemente, ella recorrió la habitación con sus ojos, y vio que las chicas no estaban, seguramente quisieron dejarla dormir, aun así, se levantó y fue al cuarto de baño a darse una ducha, y sentía como cada gota de agua se llevaba un poco de su frustración.

Ya era algo tarde, y el desayuno ya había desaparecido de las mesas así que decidió bajar a las cocinas a buscar algo. Cuando ingresó, vio a los elfos domésticos revoloteando por todo el lugar, seguramente haciendo el almuerzo.

-Señorita Granger- dijo una vocecita

La chica al bajar la cabeza a la altura de la criatura se alegró de ver a Dobby, así que sonrió tal vez podía quedarse allí un rato, hablando con el elfo.

-Dobby, ya te he dicho que no me digas señorita Granger, solo dime Hermione- dijo la chica con una dulce sonrisa a la criatura.

-Hermione, ¿Dobby puede ayudar en algo?

-si, es que no desayuné y quisiera algo de comer

-bueno... Ya no hay nada, solo quedan algunas manzanas- dijo Dobby, bastante apenado mostrándole una canasta de manzanas verdes.

En cuanto la chica vio las manzanas, se le empañaron los ojos de lágrimas, ya que le recordaban a Draco

-Hermione, Dobby lo siente, Dobby puedo hacerle algo más nutritivo- Dijo Dobby preocupado por la reacción de la joven, y pensaba que probablemente odiaba las manzanas y quería un desayuno más nutritivo y por eso quería llorar, así que se puso a revolotear por todo lado buscando huevos o pan.

-Dobby, tranquilo las manzanas están bien, solo que hoy no me he despertado del todo bien, me llevaré unas tres de estas manzanas- dijo Hermione, calmándose y tomando algunas manzanas de la canasta.

-Dobby, ¿puede ayudar a su amiga Hermione?

-Dobby eres un buen amigo, pero creo que nadie puede, pero ven te doy un abrazo- dijo Hermione, abrazando a su pequeño amigo y después salió del lugar. Prefirió ir a otro lugar; quizá después iría a visitar a los elfos, cuando se sintiera mejor.

Al subir al segundo piso, vio su lugar favorito en todo el castillo, la biblioteca, así que decidió entrar, tal vez algún libro la distraería un poco. Cuando ingresó, vio un sitio perfecto, detrás de los libros de adivinación, era un espacio solitario y nadie podía verla. Así que tomo unos tres libros, entre ellos una novela que nunca había visto en la biblioteca, pero le llamó la atención, así que decidió comenzar por ese, el libro se llamaba "Érase una vez un romance en Hogwarts, escrito por Victoria Nott, en el año 1200" Hermione se quedó completamente impactada por la antigüedad de ese libro.

-Seguramente, será la tatara tatara abuela de Theo o algo así, luego le pregunto- pensó Hermione al ver el nombre de la autora.

Aunque era inglés antiguo, aun se entendía de que trataba la historia, Hermione leyó y leyó por horas. No se dio cuenta cuantas horas estuvo enfrascada en la lectura, pero decidió parar por la mitad y darles la oportunidad a los otros libros. Cuando estaba leyendo un libro de Runas, escucho a alguien tarareando la melodía Nocturne de Chopin, ella sabía perfectamente quien era, así que se asomó discretamente por un pequeño hueco que se hallaba entre el espacio de dos libros separados, y efectivamente allí estaba él, su Draco inmerso en un libro, para Hermione la imagen le parecía la más hermosa y adorable del mundo, siempre le gustó como se veía el chico cuando leía, aprovechó esa oportunidad de ver al joven que robó su corazón, sin ser descubierta por él.

No se dio cuenta cuanto tiempo, estuvo ahí viendo a Draco, de pronto el chico dejó su tarareo y cerro el libro, para salir de la biblioteca, cuando Draco subió el rostro, Hermione vio en él cansancio y como si no hubiese dormido bien, incluso notó en el caminar de Draco, que estaba cabizbajo y sus pasos eran lentos, ya no tenía su postura aristocrática y de yo soy el rey del mundo, eso simplemente destruyó más a Hermione.

La chica siguió, leyendo un par de horas más, y finalmente recordó que ya debía ir a almorzar, así que decidió ir al gran comedor, cuando iba saliendo de la biblioteca alguien la llamó, al darse la vuelta vio que era Cormac McLaggen.

-Hola McLaggen ¿necesitas algo?

- Si, esto es para ti, Slughorn me dijo que te lo pasara, es una invitación para que hagas parte del club de las eminencias; solo estamos lo mejor de lo mejor- Dijo Corman con aire ególatra

- A ti no te sale- dijo Hermione en voz baja, pensando que el ego sólo le quedaba de maravilla a Draco

- ¿dijiste algo?

-Nada, que gracias McLaggen- dijo Hermione, luego se dio la vuelta para seguir su camino, pero Corman sorpresivamente la agarró de la muñeca.

-Oye ¿Qué te pasa? suéltame imbécil

- los chismes en Hogwarts vuelan, y me di cuenta de que estas de nuevo sola. No es extraño que Malfoy te haya dejado, seguramente ya debe estar con otra, pero tranquila, yo te puedo ayudar a olvidarlo- dijo el chico atrayéndola más hacia a él.

- suéltame idiota ¿se te zafó un tornillo? - dijo Hermione tratando de soltarse

-ven aquí linda, te mereces a alguien mejor, o sea yo- dijo el chico, teniéndola más fuerte, y poniendo su boca sobre los labios de Hermione, lo que no esperaba Cormac, era el repentino golpe que le dio Hermione con su rodilla justo en su entrepierna.

Finalmente, McLaggen la soltó y el dolor lo hizo agacharse, y una furiosa Hermione aprovechó la debilidad del chico para darle una fuerte patada como si estuviera golpeando una bolsa de basura.

-Te vuelves a acercar a mí, y no me importaría ir a Azkaban pedazo de mierda- dijo Hermione entre dientes aún más roja de la ira

Al ver el escándalo, los pocos que estaban caminando por el lugar se reunieron, y al fondo viendo la escena estaba Draco, bastante orgullo de como su Hermione le había dado una lección a ese idiota, si pudiera hacerlo la hubiese besado como nunca en este mismo instante.

Era un frio lunes, y Draco se dirigía hacia la oficina de Dumbledore, el director lo había citado a él, así que cuando ingresó al despacho, se sorprendió al ver a Severus y a Potter en la oficina.

- ¿Señor me mandó llamar? - dijo Draco ingresando a la oficina

-Así es joven Malfoy. Lo he estado observando y creo que debería comer y dormir mejor, claro sí aun quiere seguir ocupando el segundo lugar o todavía mejor llegar a ser el primero de su clase- dijo Dumbledore, con una voz casi paternal.

- Disculpe señor, ¿pero enserio me mandó llamar para decirme que está preocupado por mi salud?

- En parte, aún sigue siendo mi alumno. Por otro lado, también lo cité o más bien los cite para hablar con ustedes de algo que he descubierto, es algo que podría darnos ventaja frente al señor tenebroso- dijo Dumbledore sentándose en el asiento detrás de su escritorio.

- Lo escuchamos señor- dijo Harry, aún más intrigado

- Señores, los últimos días he estado con el señor Potter, viendo los recuerdos de Tom Riddle o de quien ustedes ya saben, en dichos pensamientos se ve reflejado su pasado, incluso antes de su nacimiento. Pero en estos recuerdos, he notado un factor en común que se reitera, y son algunos objetos, pero por más que quiero saber no se me ocurre nada y el porqué de su conexión, sin embargo, hay un recuerdo que en cuanto lo vi me dio una pista importante. Verán, cuando Tom estuvo en Hogwarts, fue el favorito de Slughorn...

- es por eso por lo que lo trajo de nuevo a dar clases aquí- interrumpió Draco

- Así es, y es ahí donde entran ustedes tres, el recuerdo que tengo está modificado, quiero que Harry busque la forma de que Horance le dé el recuerdo original, y Severus quiero que le ayude a Draco a reparar el armario, pensé que el tiempo estaba de nuestro lado, pero con este nuevo descubrimiento, el tiempo esta sobre nosotros.

- ¿Por qué señor? - dijo Harry

-Porque si es lo que supongo, quien ustedes ya saben, es más fuerte de lo que pensamos- dijo Dumbledore

- ¿más poderoso en qué sentido? - preguntó Severus

- un Horrocrux- contestó simplemente Albus

-No estoy entendiendo nada- dijo Harry aún más confundido

Entonces para despejar las dudas, Dumbledore les reveló el recuerdo que había tomado del profesor Horance Slughorn hace muchos años.

El recuerdo los transportó a una noche luego de una satisfactoria cena que el profesor Slughorn, había organizado en su despacho

Tom Riddle aprovecho para realizarle una pregunta que lo inquietaba tanto. Los muchachos salieron uno a uno de la habitación. Slughorn se levantó con dificultad del sillón y llevo su copa, ya vacía, a la mesa. Entonces noto que algo se movía detrás de él y se giró: Riddle seguía allí plantado.

-Date prisa, Tom. No conviene que te sorprendan levantado a estas horas porque, además, eres prefecto...

-Quería preguntarle una cosa, señor.

-Pregunta lo que quieras, muchacho, pregunta

- ¿Sabe usted algo acerca de los Horrocruxes, señor?

-Pero que dices muchacho, sal de aquí ahora mismo- dijo molesto el profesor Slughorn.

Luego una niebla blanca se expandió por todo el recuerdo y los transportó de nuevo a la realidad.

-Esto no está bien- dijo Severus, para sorpresa de todos, su rostro reflejaba preocupación.

-Ya entiendo por qué dice que el recuerdo no está completo, pero sí Riddle lo hizo es un idiota- dijo Draco

-Sigo sin entender ¿Qué es un horrocrux? ¿es tan malo como suena? - dijo Harry, y todos lo miraron.

- Es una magia tan oscura que ni en los más antiguos libros habla de su creación- le dijo Severus

-para su fortuna y desgracia mía sé de qué se trata- dijo Draco, después de todo, pertenecer a una de las familias más antiguas del mundo mágico, y que su padre fuese un coleccionista empedernido de objetos oscuros y su sed por el conocimiento, lo llevaron a saber de esta magia tan siniestra

-Me sorprende bastante, pero digamos todo lo que sabe señor Malfoy- lo alentó el director

- Bueno, divides tu alma, de hecho, escondes una parte de ella en un objeto fuera del cuerpo. Entonces, incluso si el cuerpo de alguien es atacado o destruido, no puede morir ya que parte de su alma permanece ligada a la tierra e intacta. Algunos magos lo han hecho ya, y no me sorprende que el señor tenebroso, lo haya hecho, al crear un objeto de estos, todo rastro humanidad empieza a desaparecer y... lo siento no puedo seguir, pero es básicamente eso- dijo Draco, sin poder terminar de decir la forma en cómo se lleva a cabo la división del alma.

- ¿es por eso que dices que es un tonto al hacer algo así? - le preguntó Harry a Draco

- Por supuesto Potter, crear un horrocrux es de dementes, además atreverse a hacerlo es una monstruosidad, un precio muy alto con tal de ser "inmortal" ¿Quién querría una vida tan desgraciada? - dijo Draco, el cual en su rostro aun había repulsión, si antes le tenía asco a Voldemort, ahora sentía que podía vomitar en su presencia.

-Draco, veo en ti a un joven muy inteligente, mucho más de lo que pensé- dijo Dumbledore, sorprendido - creo que deberíamos dejar esta reunión por hoy, ya saben que hacer, además la información de Draco nos ayudó mucho.

Los tres se retiraron, cuando salieron del lugar Severus siguió su camino y los otros dos chicos sentían que no podían dar un paso del horror que sentían.

- ¿Lo podremos derrotar?

-Si Potter somos más los buenos, además tengo un As bajo la manga- dijo Draco más tranquilo al saber toda la información con la que podrían trabajar

- Draco, ya veo que eres el cerebrito aquí, no le vayas a robar el lugar a Herms- dijo Harry bromeando -creo que deberían regresar, ustedes son más fuertes si están juntos.

-No lo creo Potter, no es fácil, si el señor oscuro se entera que salgo con una hija de muggles... podría pasar lo peor- dijo Draco, con tristeza en su voz

- Pues ya está pasando lo peor, además el señor oscuro querrá hacerle daño siendo o no tu novia, deberías aprovechar los días que puedas con ella, nunca se sabe si hoy es nuestro último día vivos. Recuerdo que tu prima una vez me dijo, que lo que quería Voldemort, era que me sintiera solo, sería más fácil para él, y este año me di cuenta de que cuento con La Legión Nocturna y muchas personas y aunque no lo creas me siento más seguro y fuerte.

-Pero Kevin Rossier y Nate Macnair, son Mortifagos, sí nos descubren, se demorarían más en decir todo a los Mortifagos, que el señor oscuro en Vengarse.

-Tengo una idea

- ¿Qué idea descabellada se te ocurrió Potter?

- ¿Que tan bien manejas el hechizo Obliviate? Podríamos modificarle un poco la memoria a ese par, así podrían ustedes dos seguir saliendo, por supuesto, cuidando de que muy pocos sepan lo suyo.

-JAJAJA Potter estás demente, el director podría...

-hacer como sí yo no hubiera visto o escuchado nada- dijo Albus detrás de los chicos, sorprendiéndolos a ambos.

-pero señor- dijo Draco

-Pero nada- dijo el viejo director guiñando el ojo -El señor Potter tiene razón, los necesito inspirados y unidos, y si usted hace feliz a la señorita Granger y ella a usted, un pequeño hechizo no le hará daño a nadie- terminó de decir Dumbledore y se retiró

-Ese viejo chismoso nos escuchó todo este tiempo- dijo Draco

- Vamos a buscarlos, mientras tanto deberías ir pensando como modificarás sus mentes- dijo Harry.

Después de horas buscando a los Ravenclaw, los encontraron y Draco ya sabía que recuerdos cambiar.

Draco y Harry estaban detrás de un muro observando a los dos chicos, y Harry aprovechó la distracción de ellos, para aplicarles un desmayus. Cuando los chicos estaban inconscientes, Draco aprovechó para aplicar el hechizo.

-Cuando despierten, ignoraran lo que los miembros de sexto año de Slytherin y Griffindor hagan. Apartir de ahora, se les hará indiferente con quienes se relacionan- Pensó Draco, mientras les lanzaba el hechizo.

-Creo que debemos irnos antes de que despierten- dijo Harry

-Si vamos- dijo Draco, saliendo del lugar con Harry

-¿Vas a buscar a Hermione?- le preguntó el ojiverde

-Aún no, quiero volver con ella de forma épica, de pronto pasado mañana que estemos en la reunión de la Legión, le mandaré algunas pistas- dijo Draco riendo, imaginando la cara de Hermione cuándo él empezara a lanzarle las indirectas.

-Se merecen, merecen ser felices, pero ya sabes, con que sepan los de la Legión solamente, es suficiente.

-Tienes razón, creo iré a buscar a Theo, es hora de que él también hable con Luna.

-Si, los he observado, también están muy mal... en fin, hablando de novias, iré a buscar a mi chica- dijo Harry alejándose del lugar.

Draco, ya estando solo decidió ir un rato a distraerse a la biblioteca, por fin podría buscar un libro que no hablará de como reparar artículos mágicos, se sentía como sí hubiese soltado una carga.

Cuando estuvo en medio de los estantes, no encontraba nada que le interesara, así que decidió buscar en la parte de atrás, y cuando pasó por las estanterías de runas, su corazón le dio el típico vuelco que hacía cuando veía a la castaña. Ahí estaba ella, se había quedado dormida leyendo un libro. Draco no pudo evitar acariciar el rostro de Hermione y darle un tierno beso en la cabeza.

-Mi hermosa princesa, ya pronto estaremos de nuevo juntos leyendo- dijo Draco, tomando el libro que Hermione tenía abierto "Érase una vez un romance en Hogwarts", la chica estaba leyendo el capítulo que se llamaba, Rowena y Salazar destinados a estar juntos.

Draco, volvió a dejar el libro en el lugar y salió de ahí antes de que la castaña despertara.

Ya había pasado un rato y Hermione se dio cuenta de que se había quedado dormida, y se levantó sobresaltada, pero se tranquilizó al notar que no había dormido mucho tiempo, cuando la chica se iba a levantar pudo percibir el distintivo aroma de Draco.

-Ya me estoy volviendo loca, debería irme mejor a clase, se me hace tarde- Pensó Hermione, y salió de la biblioteca a la última clase del día.