Disclaimer: Todos los personajes y la historia en donde se desenvuelven, pertenecen a JK Rowling.
Y hasta aquí llega esta historia, siento tanta emoción, la verdad le tengo mucho cariño... tal vez en un futuro la edite y le agregue cositas, pero por el momento hasta aquí llegamos. Espero con ansias terminar mi otra historia. Un beso enorme y gracias por sus lindos comentarios.
Un año después de la guerra y las lagrimas derramadas, un grupo de jóvenes arreglaban sus cosas para regresar después de unas grandiosas y memorables vacaciones de navidad a la mágica Hogwarts. Sí bien, nunca superarían los hechos ocurridos, todos los magos sobrevivientes decidieron levantar la mirada, y reconstruir no solo su mundo, sino que también a ellos mismos.
Cuando Hermione, tomó la decisión de ayudar a Harry en su odisea, vio que lo más conveniente para sus padres era borrarles los recuerdos de ella, al menos mientras regresaba con vida. Pero desafortunadamente, cuando ella volvió a buscarlos, ellos ya no habitaban en la que alguna vez fue su casa. Por suerte no estaba sola; Lucius y Narcissa la acogieron en la mansión Malfoy, y le brindaron un hogar mientras ellos le ayudaban a ubicar a sus padres, así les tomara toda una vida.
Harry, no volvió con sus tíos, y decidió ir a vivir al numero 12 de grimmauld place, con su padrino Sirius Black. Por primera vez en años, se sentía tranquilo y feliz. Cada navidad o en vacaciones se reunía con los Parkinson, otras veces con los Weasley o con Hermione y Draco en la mansión Malfoy.
Luna, regresó con su padre, y con la ayuda de sus amigos, reconstruyeron su hogar, el cual había sido destruido por los Mortifagos, mientras su padre estaba en Azkaban y ella ausente. En las vacaciones Theo y ella, ayudaban a Xenophilius con la revista, e iban de viaje.
A propósito de Theo, estaba feliz por muchas cosas, la primera de ellas es que sus padres y él ya no estaban bajo el yugo de ningún mago tenebroso, y volvieron a ser de nuevo los sangre pura más honorables y respetados de siempre, incluso estaba esperando un hermanito. Luego, estaba Luna, no se habían despegado para nada, y disfrutaban la compañía del otro, aprovechaban aquellos momentos en los que tuvieron que alejarse para sobrevivir. Pero si todo eso era bueno, había algo que lo reconfortaba más, y era que estaba a punto de publicar su libro, en el que relataba todo lo ocurrido en Hogwarts los últimos meses, claro no lo hizo él solo, tuvo ayuda de Rita Skeeter, quien casualmente también estaba escribiendo la historia del niño que vivió.
Draco, estaba empacando sus pertenencias en el baúl y sintió una presencia detrás de él, sonrió al saber de quien era, ese perfume era único e inconfundible, así que se dio la vuelta con una sonrisa en su rostro para admirar a la chica que más amaba y con la que quería pasar su vida entera.
—Se nos hace tarde, y tus padres me dijeron que viniera por ti— dijo Hermione, con una encantadora sonrisa desde el umbral de la puerta.
—Te ves tan linda con ese vestido— Le dijo Draco, admirando a su novia, la cual levaba un lindo vestido verde que le daba una apariencia inocente y elegante.
Hermione, se sonrojó al escucharlo y vio como se acercaba a ella con esa maldita sonrisa que la volvía loca.
—No me vas a convencer de nuevo... sabes como se puso Lucius la vez pasada, casi nos sorprende haciendo tu ya sabes que— dijo Hermione, abrazándolo y recordando ese día tan bochornoso para ellos.
—No volverá a pasar, te lo dije, además que en hogwarts hay mejores lugares para desquitarnos como se debe— después de decirle eso, no se resistió y atrapo los dulces labios de Hermione, luchando con todas sus fuerzas para bajar el fuego que ella le hacia sentir en su interior cuando se besaban. Antes de que se volvieran dejar llevar por el placer se separaron, y volvieron a la realidad.
Draco cerro el baúl y bajó con Hermione, para subir a la limusina que los llevaría a la estación de king cross.
—En enero, publicaran el libro del joven Nott, bien por él— Mencionó Lucius, mientras leía el ejemplar del profeta dentro del auto.
—Se lo merece, por lo que entiendo, él quería seguir el legado de su tatara tia abuela— dijo Hermione.
—Y lo hace correctamente Hermione. Cambiando de tema, ya recibí la carta de solicitud de la universidad Mágica de la Orden de Merlín y me informaron que, los esperan finalizando este año, para que inicien sus estudios... Ya muero por verlos convertidos en un gran medimago y defensora mágica respectivamente— les dijo Narcissa con mucha ilusión.
—Y seremos los mejores— le aseguró Draco, mientras veía enamorado a Hermione.
—Si si que dulces, bajen— Dijo Lucius en cuanto llegaron a la estación.
Después de cruzar el muro, se despidieron de los Malfoy mayores y subieron al tren a buscar a sus amigos, para después ir al vagón de premios anuales.
—No me cansaré de decir que me siento tranquilo, de subir al tren y no tener ese constante miedo de que hay un loco detrás, queriendo matarme... por tercera vez— Dijo Harry, mientras abrazaba a Pansy, la cual había quedado dormida en sus brazos.
— Sí, debo aceptar que es un alivio, tener un año normal en Hogwarts—dijo Hermione, apoyando la idea de su amigo.
—El año pasado, fue como una montaña rusa, pero por fortuna nos dimos cuenta de muchas cosas. Hubieron muchos sucesos que sirvieron para sacar a flote nuestra verdadera esencia— Dijo Luna, mirando a su primo, quien entendió a que se refería.
Draco, finalmente dejó de ser alguien que no era, y demostró que no era el estúpido bravucón, por el contrario, Logró demostrar que era alguien increíblemente inteligente y valiente que daría lo que fuera por quienes ama y era más dulce de lo que parecía.
—Así es Luna, siempre tienes razón— Le dijo Draco con una sonrisa, se sentía con tanta suerte de tener personas maravillosas a su lado, en especial Hermione y a su loca prima, que siempre estuvo para él.
—Ojala haya pudin— dijeron ambos rubios al mismo tiempo
—Vaya la familia no se pierde— dijo Hermione riendo, ya que recordaba la primera vez que conoció a Luna y como se dio cuenta de la obsesión de los Malfoy por los postres.
—¿Que te digo Herms? todos dicen que somos la viva imagen de los mellizos Malfoy contestó Luna, haciendo reír a los presentes.
Cuenta la historia, que dos jóvenes inteligentes, astutos y valientes se encontraron para así dar inicio a un romance, del cual solo eran testigos los pasillos de Hogwarts, pero su amor era más fuerte que la magia misma y todo mundo se fue enterando de ese infinito cariño, hasta incluso sentirse celosos y ansiar un cariño tan grande como el de ellos.
T. Nott
