El gran pentagrama rojo brillaba con intensidad en lo alto del cielo. Su siniestro brillo iluminando toda la ciudad, pero poco a poco ese brillo empieza a apaciguarse.

Las calles de la ciudad se ven casi vacías, los demonios que moran por el lugar parecen llevar mucha prisa mientras van de un lugar a otro.

Los establecimientos, tiendas, clubes, bares y demás, cierran sus puertas, no dejando entrar más clientes.

Muchos demonios se apresuran a entrar en edificios y casas, cerrar las puertas y ventanas. Poco a poco, mientras la luz del pentagrama se va opacando, las calles se van vaciando.

Muchos demonios de apariencia, más bien débil, corren desesperados por la ciudad, buscando donde esconderse, se meten dentro de callejones, botes de basura, casas abandonadas y todo lugar que puedan.

Un demonio cuyo aspecto recuerda a un simio, de brazos largos que usa para sostener su cuerpo delgado con piernas cortas, corre aterrado mirando en toda dirección. Está en una zona alejada de los edificios, sin nada que sirva de refugio a la vista. Con miedo creciente corre hasta el único edificio a la vista, un edificio de unos 8 pisos, que lleva en lo alto un letrero brillante, nombrando al lugar, como "Hazbin Hotel".

Este algo deforme primate, golpea a la puerta mientras murmura desesperado. Cuando la puerta se abre, lo que ve es una lanza apuntando directo a su rostro, esto lo asusta más, y al alzar la mirada ve a una mujer de piel grisácea, con un largo y extenso cabello blanco adornado con un lazo rosa, viste un traje bastante elegante de falda y chaqueta azul, sobre una camisa blanca. Ella lo mira con su único ojo reflejando desconfianza.

"Por favor! Ayúdenme!" Suplica aquel mono. "Haré lo que sea! Limpiaré baños cantare canciones besaré unicornios! Por favor déjenme entrar!"

La mujer lo mira fijamente, su ojo derecho se entrecierra con recelo, en donde debería estar su ojo izquierdo en su lugar hay una equis de color rojo. El mono junta sus manos en gesto suplicante, finalmente ella aparta su lanza, y se hace a un lado, dando espacio.

"Entra."

El mono se queda perplejo por un segundo, pero luego sonríe y se apresura a correr, tropezando con sus propios brazos mientras entra al lugar.

"Más vale que te comportes!"

Dice ella en gesto amenazante. El mono solo se pierde en el gran salón, aparentemente buscando donde esconderse.

La mujer de cabello blanco voltea la mirada hacia la puerta aún abierta, mirando hacia el exterior, puede notar como la luz de afuera se apacigua, creando un ambiente más siniestro.

Mientras la demonio de un ojo mira hacia el exterior, un demonio de piel y pelaje blancos con una suave mezcla de rosa, sumamente alto y en extremo delgado, se detiene en el lado opuesto del pequeño pasillo que da a la puerta principal. Él la mira con dos brazos cruzados bajo su curvo pecho, y otros dos apoyados en su cintura.

"Vag, cierra la puerta, vas a poner nerviosos a tus huéspedes."

Vaggie no voltea a verlo, pero hace lo que él le dijo y cierra la puerta, colocando un seguro y la llave en esta. Antes de girar para hablarle.

"Que tal están todos?"

"Meh, como ya te imaginas. Todos están alterados."

"Revisaste los registros? Todos están adentro?"

Angel responde sacando una libreta de su abultado pelaje en su pecho.

"Si si. La mayoría están en la sala principal. Los demás encerrados en sus cuartos. Les dije que era mejor quedarnos todos juntos pero no quisieron bajar."

Vaggie suelta un suspiro suave y hace desaparecer su lanza.

"Está bien. Gracias. … y… gracias por tu ayuda, de verdad."

Ella da una sonrisa muy suave, a la vez que se cruza de brazos. Angel solo sonríe y se da la vuelta en dirección a las escaleras.

"Iré a mi cuarto ap repararme para el show, nos vemos después."

Vaggie permanece de brazos cruzados y mira al demonio aracnido desaparecer en la escalera. Luego se encamina hasta el gran salón, donde tiene una vista de todos los inquilinos del hotel.

El lugar está repleto de otros demonios, todos los cuales parecen, preocupados. El bar en el lugar es atendido por un gato de color gris oscuro vestido con corbata de moño y un sombrero, y tiene alas de plumas rojas en su espalda. Él sirve bebidas a los presentes quienes beben, buscando calmarse.

Una dama de altura corta se pasea por el lugar, su enorme y único ojo atento a cada rastro de suciedad, recogiendo envoltorio que los presentes tiran, y limpiando manchas de las bebidas que caen y se derraman.

Vaggie suelta un leve suspiro y cierra su ojo para pensar.

Un año. Ha pasado todo un año desde que el Hotel Feliz, ahora conocido como Hazbin Hotel, pudo abrir oficialmente sus puertas.

Desde ese día, han ganado y perdido clientes, demonios que ya sea por influencias externas, o por voluntad propia, llegaron para intentar dar una mejora a su estilo de vida.

En ese tiempo, muchos demonios han mejorado su forma de ser, cambiando sus peores costumbres y calmando sus vicios. Es cierto que en este tiempo, aún estaban muy lejos de su meta, no había aún ningún alma cerca de lograr una redención, y muchos que en un momento habían venido con intensiones de cambiar, se habían rendido a medio camino. Pero sin duda, han conseguido más de lo que cualquiera en el infierno hubiera esperado de ellas, y eso, es por si mismo un logro.

"Preocupada, hermana?"

La atención de la mujer polilla es llevada hacia otra mujer la cual se le acerca. Ella es más alta, con un cuerpo sensual vestido con ropas apretadas, pantalones ligeramente rotos, una blusa que hace un gran escote a su busto, posee una larga y abultada melena de cabello y un solo ojo que ocupa la mitad de su rostro, el cual tiene una enorme equis en lugar de pupila.

"Descuida, si esos ángeles llegan, los haré volar yo misma."

Dice esto con seguridad mientras sujeta en sus manos dos pequeñas bombas. Vaggie la ve un momento y entonces sonríe.

"Je, me siento más segura. Pero por favor, guarda eso hasta que acabe el exterminio."

"Si eso quieres."

Dice ella y se encoge de hombros para luego lanzar ambas bombas tras de si. Estas bombas rebotan un poco por el lugar y una cae en la bebida de un huésped, explotando esta en su cara llenándola de hollín, que es rápidamente limpiado por Niffty. La otra llega a pies de Dazzle quien la confunde con una cereza y se la traga, el resultado es que al explotar, hace al cabrito eructar un humo rosado.

"Ánimo. Gozaremos esta noche. Angie y yo tenemos un show que hará volar este lugar! Todos olvidarán la mierda de afuera en cuanto subamos al escenario."

"Eso espero. Gracias, ya sabes, por ayudarnos."

"Siempre un placer armar una fiesta demente!"

Vaggie solo sonríe ante el buen ánimo de la mujer. Verla tan alegre pese a la situación, casi la hace olvidar el peligro que se acerca.

"Hablando de dementes. Que pasó con el sujeto sonriente? No lo he visto en todo el día."

Ante la pregunta Vaggie borra su sonrisa y frunce el ceño.

"Ugh, no tengo idea."

Vaggie frunció sus labios y se aparta ligeramente para sacar su teléfono, y con un par de toques hace una llamada. Se oyen un par de tonos, y luego un sonido, seguido de un segundo de silencio, finalmente la distorsionada voz del demonio radio es oída desde el aparato.

"Hola? Hay alguien?"

"ALASTOR! Donde demonios estás?!"

"Ah querida Vaggie! Que gusto que llames."

"Déjate de tonterías! Deberías haber estado aquí desde hace horas donde carajo estás?!"

"Oh querida! Lo siento. Es que me topé con un conocido durante mi paseo matutino, y decidí pasar el exterminio con él."

"Qué?! Y cuándo pensabas avisarnos?! Llevamos horas esperándote!"

"Me disculpo, lindura. Es que aún no domino bien este dispositivo comunicativo. Pero no te preocupes! Yo estaré bien. Ustedes pueden divertirse en el hotel, y yo haré lo mismo aquí donde me encuentro."

Vaggie se arrastró una mano por la cara y sofocó un gruñido.

"Bien! Al menos no tendré que soportarte esta noche. Algo bueno saldrá de este día."

Una fuerte risa es escuchada desde el otro lado del teléfono.

"Yambién te extrañaré querida. Dale mis saludos a nuestra Charlie, y dile que no se preocupe. Yo estaré bien. Nos vemos mañana."

Vaggie no espera más, y no se molesta en despedirse, simplemente termina la llamada.

"Maldito bastardo come mierda."

Insulta en su lengua nativa y aguanta un gruñido mientras guarda su teléfono. Con un respiración profunda se obliga a calmarse, y cuando se gira ve a la dueña del hotel bajar por la escalera.

Una mujer de piel totalmente blanca, y un largo cabello rubio. Sus mejillas rosadas. Viste una camisa blanca debajo de un chaleco rojo, y pantalones negros, un moño adorna su cuello.

Vaggie la ve acercarse, en los ojos de la rubia se nota preocupación.

"Ya están todos adentro?"

Pregunta la rubia con cierta preocupación.

"Si, Charlie. Todos, menos Alastor."

Responde la mujer de cabello blanco.

"Eh? Donde está Alastor?"

"Dijo que pasará el exterminio en otro lugar. Que no nos preocupemos."

Charlie parece comprender, pero aún así baja la cabeza. De pronto Niffty se acerca.

"Alastor no está?"

Pregunta la mujer pequeña, y ante la respuesta negativa ella parece deprimirse. Vaggie trata de animarla.

"Descuida Niffty, hará falta más que un ejercito exterminador para acabar con ese desgraciado."

"Es cierto. No por nada es uno de los seres más poderosos del infierno. Estoy segura que estará bien."

Sonríe Charlie. Aunque habla a Niffty, parece también querer convencerse a sí misma.

Niffty por su parte parece aún decaida.

"Lo sé. Es solo… he pasado muchos exterminios con él. Me ayuda a no sentirme mal…"

Charlie parece enternecerse, y dobla las rodillas para poner una mano en el hombro de Niffty.

"Niffty no estás sola. Estamos todos juntos ahora. Y estaremos bien aquí."

La princesa infernal sonríe con dulzura, y Niffty se anima ante sus palabras. Hay un sonido de vidrio rompiéndose en la sala, y Niffty se apresura a ir allá con una escoba en mano.

Charlie mantiene su sonrisa, pero pronto se borra y baja la cabeza, preocupada. Vaggie pone una mano en su hombro, y con la otra le toma el mentón y le levanta el rostro.

"Hey, todo estará bien. Todos estarán a salvo aquí y con el espectáculo de Angel Dust, la noche se les pasará rápido. Y Alastor sabe cuidarse. No tenemos suerte suficiente como para que puedan matarlo."

Esto último logra sacar una risita de la rubia, la peliblanca le sonríe y le da un beso suave en su frente. Esto consigue calmarla, lo suficiente para dirigirse a todos los huéspedes.

"Atención por favor!"

El llamado logra la atención de todos los presentes, algunos menos interesados que otros.

"Cómo saben, el exterminio anual, está a punto de empezar…"

Al decir esto su voz se va apagando, igual que su sonrisa. Vaggie se acerca y suavemente toma su mano para apoyarla. Funciona.

"Pero…! Descuiden, les prometo que todos estaremos a salvo, dentro de nuestro amado hotel!"

Poco a poco va ganando confianza en su voz, aunque aprieta con un poco de fuerza la mano de su novia.

"Ahora, para animar la noche, hemos preparado un gran show en el salón de música y baile, esterilizado por nuestro compañero y huésped de honor, Angel Dust!"

La noticia logra el interés de algunos, de otros, no realmente.

"Ahora, invito a todos a dirigirse al salón para dar inicio al espectáculo. No dejemos que los malos tiempos nos abrumen. Divirtámonos!"

Con esto Charlie extiende las manos y muestra una sonrisa feliz. Los huéspedes por un momento no se mueven, pero poco a poco algunos comienzan a levantarse, y caminar hacia las escaleras.

"Vamos! Les prometo que la noche acabará antes de lo que imaginan. Y mañana podremos compartir muchos bellos momentos juntos!"

Los clientes empiezan a moverse, algunos impulsados por otros, unos pocos van por si mismos, y el resto solo sigue la corriente al ver como el gran salón empieza a vaciarse.

Husk queda apoyado en la barra de bebidas, con un semblante sumamente aburrido, no presta atención a los demonios cuando estos se van.

Por su lado, Niffty se apresura a limpiar el salón, toma los platos y vasos que los clientes estuvieron usando y los lleva en dirección a la cocina.

"Niffty, Husk, ustedes también."

Husk alza ligeramente la cabeza, y Niffty se detiene teniendo en sus manos una pila de platos.

"Qué dices?"

Cuestiona el demonio felino.

"Ustedes también merecen un descanso. Tómense la noche libre."

Habla la dueña del hotel con amabilidad.

Hay una ligera pausa luego de que Charlie dijera eso. Luego, Husk se levanta y sale de la barra tomando una botella.

"Ya que insistes, iré a mi habitación."

Dice esto dirigiéndose con paso algo perezoso a las escaleras. Niffty lo ve, y luego se ve confundida.

"Noche libre? En serio? … nunca me he tomado una noche libre."

Charlie toma los platos que la más baja lleva, y los deja sobre una mesa del lugar.

"Bueno, ahora lo harás. Anda, ve y disfruta el show. O si prefieres puedes ir a descansar a tu habitación."

"Uh, pero y la limpieza? Aún hay platos que lavar y el salón sigue desordenado. Hay que revisar los baños y quién atenderá a las personas durante el show?"

"Descuida, Alastor dejo sombras para encargarse de eso." - Responde Vaggie con amabilidad. - "Y por la limpieza no te preocupes. Mañana podemos encargarnos de eso."

"Ya has trabajo mucho desde que abrimos. Y hoy, lo mejor es no estresarse."

Habla Charlie sin perder su caracter y su sonrisa.

Niffty aún parece reacia.

"Um, pero…"

"Anda. Deja que Charlie y yo nos encarguemos del resto, y mañana volvemos a la rutina habitual."

Charlie le da una sonrisa amistosa, y tras pensarlo un momento, Niffty sonríe igual.

"De acuerdo. Si creen que eso está bien."

Ambas mujeres sonríen y luego de permanecer un momento en su sitio, Niffty se decide a dar una despedida suave, y subir por las escaleras.

Charlie y Vaggie quedan solas en el salón. La dueña del hotel está por tomar los platos que Niffty llevaba, pero Vaggie la toma suavemente del hombro y la detiene.

"Yo me encargo aquí. Tú ve arriba y pon la barrera, te alcanzaré en un rato."

Se miran un momento, Charlie parece querer hablar, pero Vaggie solo le sonríe. Al final la rubia le regresa la sonrisa y sube por la escalera.

Al verse sola, la mujer polilla suspira, cierta preocupación regresa a su rostro, pero solo niega suavemente con la cabeza, antes de dedicarse a ordenar lo que queda del salón.

Por su lado, Charlie sube hasta el primer piso, desde las escaleras ve a un lado del pasillo, donde los huéspedes están ingresando a un salón, el cual desde esa distancia se nota adornado, y dentro se ven luces de colores. Razzle y Dazzle están en la puerta, parecen hacer el trabajo de porteros, dejando a los huéspedes entrar ordenadamente.

Charlie mira el lugar un momento, y luego da la vuelta en dirección opuesta, un par de metros más allá está el elevador. Ella sube, y presiona el botón que lleva a lo más alto.

Pasa alrededor de un minuto hasta que el ascensor se detiene, las puertas se abren, y Charlie ingresa en el penthouse del edificio. Una habitación que ocupa todo el piso, el lugar está poco amueblado para ser tan grande. Una gran mesa, sillas a juego, hay un grupo de tres sofás, decorados en las paredes y una escalinata que da hasta la plataforma donde yace la gran cama king side. Las luces apagadas da un ambiente bastante solitario.

Charlie se sostiene un brazo y camina un poco, quitándose la chaqueta roja, la arroja sobre uno de los sofás, también afloja el moño de su cuello, y camina con cierta pereza hacia una puerta corrediza del lugar. Esta da al balcón del gran cuarto, desde allí tiene una vista de toda la ciudad. El gran pentagrama en lo alto se había oscurecido tanto, que la ciudad está prácticamente en penumbra. Cómo si la noche hubiera llegado a la ciudad.

La princesa se apoya en la baranda, cierra los ojos y respira profundo. Se limpia los ojos quitando lágrimas que estaban a punto de caer, y luego las escleróticas de sus ojos se tornan rojas. Sujetando con fuerza la baranda, un aura rojiza la cubre a ella y luego se expande, pasando como una onda sobre todo el edificio.

Luego de esa acción, la princesa infernal se sostiene de la baranda, sus ojos se mantienen de color rojo alrededor de sus pupilas amarillas, y reflejan el dolor y la pena mientras ve al cielo, iluminarse de un bello blanco, del que poco a poco empiezan a emerger figuras, siniestras…

En las calles, todo es silencio, los pocos demonios que quedan allí, observan, con furia, y algunos con miedo hacia lo alto. Al ver como todo el firmamento se llena de sombras siniestras. Seres altos con un aspecto casi robótico, que poseen alas y cuernos. Sus siniestros rostros se iluminan con expresiones casi macabras llevando solo un ojo, y una equis… resplandecientes igual que el halo sobre sus cabezas.

Las puertas del ascensor se abren, y la demonio de cabello blanco se aparece, llevando su chaqueta azul en un brazo, suspira con cierto cansancio antes de entrar en la habitación.

Vaggie mira en la habitación oscura, hacia la puerta que da al balcón, donde ve la silueta de su novia apoyada en la baranda, con la cabeza baja. El único ojo de la mujer muestra su preocupación. Dejando la chaqueta tirada en el suelo sin cuidado, se acerca a la princesa infernal. A cada paso que avanza, es cada vez más fácil oír los sonidos del exterior. Gritos, golpes, rugidos, metal chocando contra metal, y sutiles resplandores empiezan a verse desde lo bajo.

Vaggie toma los hombros de su novia, y les da un suave apretón. Charlie voltea, sus ojos aún rojos llenos de lagrimas que caen de sus rosadas mejillas. La mujer polilla la atrae en un abrazo que la princesa responde con fuerza. Vaggie siente el cuerpo de su novia temblar, y le acaricia el cabello, dejándola llorar sobre su hombro.

Y mientras el hotel parece en calma, por las calles de la ciudad, todo empieza a devastarse. Solo los edificios más grandes parecen estar a salvo de la amenaza que rápidamente empieza a llenar la ciudad.


En un gran palacio de la ciudad, puede verse a dos demonio, un hombre vestido de forma elegante y completamente de blanco, y una mujer con un hermoso vestido negro, ambos descansan sobre un gran y elegante sillón mientras beben una copa de vino en la oscuridad de la habitación.


Y en un gran estudio cuyo letrero evidencia se trata de un estudio de pornografía, es donde se encuentra cierto demonio rojo, vestido elegantemente, y mostrando una gran e intimidante sonrisa de dientes afilados. Este demonio se queda mirando a través de un ventanal de cristal, el como las calles empiezan a devastarse.

Es cuando siente una presencia detrás de si, que gira lentamente la cabeza, de pronto su sombra emerge sobre el vidrio, y se mueve por si misma mostrando una sonrisa, incluso más siniestra si es posible.

El demonio que aparece detrás de él es un ser alto y delgado, vestido de traje, pero cuya cabeza es una gigantesca pantalla, que muestra su rostro.

Ambos demonios se miran por un momento, el demonio rojo sigue sonriendo mientras se da la vuelta ligeramente. Al hablar, su voz resuena con una distorsión, como si estuviese hablando a través de una bocina antigua.

"Entonces, haremos esto?"

El demonio pantalla se mantiene serio, parece tomar un respiro, el rostro digital en su pantalla se mueve mientras habla.

"Nunca hubiera esperado trabajar contigo. Me sorprendió que estés dispuesto a hacer esto."

Alastor simplemente ríe y responde.

"Qué puedo decir? Creo que he llegado a tener suficientes motivos."

Hay un pequeño silencio mientras ambos demonios se miran un momento.

"Muy bien, vamos entonces."

"Tú guías, compañero."

Hay un énfasis en esa palabra que Vox no puede comprender del todo. Pero igualmente se gira y camina por el pasillo, seguido del demonio radio.

Al llegar a una gran puerta cerrada, Vox se voltea una vez más para ver al rostro sonriente de Alastor.

"Dime, cómo puedo saber que puedo confiar en ti?"

Alastor solo agranda su sonrisa.

"Supongo que no lo sabes"

No hay más conversación, Vox simplemente abre la puerta, llegan así ambos a un cuarto bastante amplio, elegante y decorado con cuidado. En el centro de este hay un gran sofá, donde se ve a otro demonio de espaldas, un demonio cuyo cuerpo es de color bastante oscuro, sus ojos rojos son cubiertos por un par de lentes en forma de corazón. Viste un sombrero de copa color rojo y un abrigo del mismo color forrado de piel con corazones de color rosa.

"Vox, te tardaste mucho. Empezaba a impacientarme."

Habla el demonio polilla sin voltearse, en cambio se mantiene centrado en su teléfono mientras fuma un cigarro de humo rosa.

"Lo siento, Valentino. Pero ya estoy aquí."

"Bueno, no importa. Tenemos toda la noche así que sabrás que hacer."

"Oh, sé exactamente, que haremos…"

Valentino sigue atento a su teléfono, no se da cuenta que detrás de él, la pantalla de Vox, y la siniestra sonrisa de Alastor, resplandecen en la oscuridad de la habitación. Valentino a penas levanta la cabeza, al tener cierto presentimiento.


En el hotel, en el gran salón del primer piso, se ve este decorado con luces suaves que dan un ambiente oscuro pero agradable al lugar. Los huéspedes disfrutan de los tragos de la barra donde pueden servirse solos. Se ven sombras marionetas moverse y entregar bocadillos a los presentes.

En el escenario del lugar puede verse a Angel Dust, con un traje estrafalario y revelador, danzando suavemente mientras empieza a cantar. Cherry está cerca, llevando puesta una chaqueta de piel, y lo acompaña en sus pasos y eventualmente se une a la canción también.

En otras partes del hotel, hay inquilinos que se quedan en sus habitaciones, completamente a oscuras, puerta y cortinas cerradas, luces apagadas, los demonios solo quedan en silencio a esperar.

Husk en su habitación solo bebe su botella de alcohol. Y Niffty solo descansa sentada en un sofá de su cuarto, centrada en sus pensamientos.

En el penthouse, ambas mujeres que dirigen el hotel, reposan y se abrazan en la gran cama de la suit, la mujer de un ojo sostiene a su amada contra su pecho mientras esta solo se refugia en ella.

El tiempo pasa, la noche pasa sumida en luz, fuego, y destrucción. Cuando el gran pentagrama empieza a brillar de nuevo, dando así más claridad a la ciudad debajo, por las calles solo quedan los restos de una matanza.

Desde el hotel, la princesa infernal camina con pereza, con lamento, enciende una chispa de luz en su mano, y la lanza hacia el cielo, creando una lluvia de luz y color, que es vista en toda la ciudad.

Las puertas del hotel se abren, Angel, Cherry, Niffty, y los huéspedes salen del edificio, muchos muestran sonrisas al mirar hacia el cielo el espectáculo. Los otros huéspedes en sus cuartos también abren sus cortinas para observar esto. Todos excepto Husk que simplemente queda dormido en su cama.

En el gran palacio de la ciudad, aquella pareja de demonios abre la cortina del cuarto para presenciar las luces explotando y creando los colores. El hombre de blanco rodea la cintura de la mujer con su brazo, y ella se permite pegarse a él.

En el estudio, ambos demonio miran por el ventanal, la sonrisa del demonio radio siempre presente mientras su compañero de gran pantalla solo se queda de pie cerca.

Poco a poco las calles vuelven a cobrar vida, los negocios empiezan a abrir de nuevo, y los demonios empiezan a moverse.

La gran torre del reloj en el centro muestra un número "0", que pronto es cambiado, mostrando ahora el numero "365"

Charlie se queda mirando hacia el cielo, a los fuegos artificiales que ha creado, eso, hasta que siente La mano de su novia tomar la suya. Se voltea, y la polilla le aprieta suavemente la mano, y con su mano libre le acaricia su mejilla. Vaggie sonríe con suavidad, y con esa misma suavidad habla a su amada.

"Un año más. Estoy segura. En un año más, lo lograremos."

Charlie la escucha, siente el apretón de Vaggie en su mano, y las suaves caricias a su mejilla. Todo esto, le hace sonreír igual.

Se miran una a la otra, sonriendo. Charlie rodea el cuello de su novia, y Vaggie a su vez la abraza de la cintura. Ambas comparten un beso suave, casto, pero cargado se sentimiento. Se separan luego de unos segundos, pero siguen abrazadas a la otra, mientras observan los colores lloviendo en el cielo.


NOTA: Wu! Primer Fic de esta futura serie. He estado queriendo incursionar en este mundo durante un tiempo pero, no lo había hecho hasta ahora.

Esto es solo un one shot de como me gusta imaginar algunas cosas sobre Hazbin Hotel. Tengo muchas ganas de que la serie se realice y se estrene oficialmente, tengo mucha confianza en este mundo.

Pues nada, espero les haya gustado, solo he tocado algunos temas de cosas que he imaginado, y espero en un futuro poder traer más cosas referidas a este mundo. Pero por ahora, gracias por leer, hasta otra!