Cuando el adolescente volvió a abrir los ojos, lo primero que vio fue a su padre sujetándolo con cuidado mientras Talma bailaba encima brillando intensamente, como ya la conocía, asumía que estaba curando sus heridas

—¿Papá? ¿Que pasó? —Preguntó el chico con una voz débil.

—Ya todo está bien hijo, todo terminó, el monstruo fue destruido sin dañar a Nana, lo lograste, buen trabajo.

—¿De verdad? Pero como...

—Recuerda que Fi es la espada que repele al mal, en esencia, aunque esa mujer estaba llena de odio, no era una mala persona realmente, por lo tanto Fi no la destruiría, si quieres verla está por allá.

Wind siguió con su vista la dirección que señalaba su padre y encontró a Nayru llorando sobre el regazo de Nana, quien junto a Ralph y Zelda trataba inútilmente de consolarla. Aunque aún estaba muy adolorido y fatigado, se aproximó hasta el grupo, quizás había algo que pudiera hacer.

—¿Que pasa aquí? —Preguntó nada más llegar.

—¡Wind! ¡Ya estás bien! —Exclamó Zelda con alegría.

—Me alegro que estés bien —dijo Ralph con un rostro triste—. Pero ahora no es buen momento.

El muchacho se aproximó a Nayru quien seguía llorando encima de Nana de forma desesperada, el pelinegro se acercó y tocó el hombro de la muchacha queriendo reconfortarla pero esta lo alejó de un manotazo.

—¡Déjame! ¡No quiero nada contigo! ¡No quiero nada con nadie! ¡Solo quiero que Nana se quede conmigo! —Gritó la chica entre lágrimas.

—¿Qué es todo esto? —Dijo Wind confundido.

—Esto... Es la consecuencia de cambiar la historia —Explicó Zelda—. Nana viene de un futuro distinto, ella viajó al pasado y cambió la historia ¿Recuerdas lo que Nayru explicó? cuando la historia es cambiada, se generan líneas temporales alternas, pero las diosas no quieren que nuevas líneas temporales sean creadas, por lo tanto una de estas debe ser borrada, eso significa que todo en esa línea desaparecerá, incluyendo las personas.

—Entonces la línea temporal de Nana será borrada y desparecerá como si nunca hubiera existido. —Completó Wind cabizbajo.

—No exactamente —dijo Nana—. Si mi existencia fuera borrada por completo yo no podría haber viajado al pasado, nunca habría generado estos cambios y eso produciría una paradoja temporal. Para evitar esos problemas, mi existencia será borrada a partir de este momento y la línea temporal de la que vengo dejará de existir a partir del instante en el que viajé al pasado.

—¡Pero yo no quiero eso! —Gritó Nayru— ¡Yo no quiero borrarte! ¡No quiero que dejes de existir! Eres la mejor amiga que tuve alguna vez, conversabas conmigo y me explicabas cosas, me escuchabas, me enseñabas parte de tu sabiduría, me apoyabas en todo, incluso me ayudaste cuando me botaron de casa, eres la persona más cercana que tengo ¡Por eso no quiero perderte! Quiero agradecerte todo lo que has hecho por mi, devolverte la alegría, que ahora puedas tener la vida hermosa y tranquila que merecías, para que todo lo que has sufrido sea compensado. Por favor Nana... No me hagas borrarte, quédate conmigo aquí en este tiempo, hay montones de cosas que podemos hacer juntas.

—Nayru, no, no puedo, estas son las consecuencias de haber cambiado la historia y estoy dispuesta a enfrentarlas. Yo sabía que si hacía esto una de las dos líneas temporales debería ser borrada, y considerando que la mía es tan horrible, lo más lógico es que desaparezca y yo junto con ella. Tendrás problemas con las divinidades si no te ajustas a las reglas.

—¡Pues que vengan a hablar conmigo! ¡No les tengo miedo! ¡Ya han hecho mi vida bastante miserable como para me puedan arrebatar algo más!

—¡Nayru no digas eso! ¡Es una blasfemia! Además tu tienes muchas cosas hermosas, tienes todo un mundo hermoso y rebosante de vida el cual puedes explorar y disfrutar, tienes salud y miles de posibilidades ante ti, tienes amigos que te apoyan aunque no lo creas, e incluso puedes hacer más si lo deseas, incluso a futuro puedes formar tu propia familia, tienes toda una vida por delante.

—Pero... Pero no te tendré a ti...

—Ay Nayru... Por favor... Ya hazlo... Bórrame... Acaba con esta existencia mía, ya estoy cansada de vivir y ya cumplí la gran misión que tenía, no necesito estar más en este mundo. Me quiero ir, quiero borrar mi dolor y disolverme en la nada, estoy bien con eso, estaré feliz si haces lo correcto y me borras.

—¿¡Cómo puedes decir eso!? ¡¿Cómo puedes estar feliz de ser borrada!? ¡No lo entiendo!

La anciana la miró con compasión y movió la cabeza resignada, dio un profundo suspiro antes de hablar, pues lo que iba a decir ahora, era algo que no quería confesar.

—Nayru... ¿Qué edad crees que tengo?

—¿Eh? ¿Por qué me preguntas eso de pronto?

—No te preocupes por eso, solo responde.

—Pues... No sé, tal vez unos 60 o 70 años.

—Tengo 35.

—¡¿Queeeee!? No puede ser posible, pero te ves, es decir... Estás tan...

—Estoy arrugada, maltrecha, me faltan dientes, tengo el cabello opaco, los ojos hundidos, lo sé. Parezco una vieja decrépita y soy apenas una mujer madura, pero esta es la vida que se vive en el lugar del que vengo, las penurias, la contaminación de la oscuridad, el hambre que se pasa y las enfermedades acaban con nuestra salud y nuestra existencia. En el futuro del que vengo el promedio de vida rodea los 40 años. Se por sí, con todo lo deteriorado que está mi cuerpo, no creo poder vivir más d años más y mi muerte será dolorosa.

—Pero... Pero... Tú puedes... Aún podemos...

—¿Quieres otra razón por la que quiero ser borrada? Todos mis hijos murieron, ninguno de los que tuve logró pasar de los 5 años, el amor de mi vida también pereció de forma trágica, todos mis amigos tampoco están, y ya no quiero seguir recordándolos, ya estoy cansada de arrastrar esta pena en mi espalda, estoy harta de todo, ten misericordia Nayru, deja a esta pobre alma descansar de su penurias.

—Nana Yo...

—¿Y sabes qué más? ¿Sabes cuál es la razón más importante por la cual deberías borrarme? Porque yo soy tú, yo soy tu yo futuro. Nana es el apodo que me dieron los últimos niños que logré salvar de un ataque de monstruos y que finalmente igual perecieron por falta de comida y enfermedades. Mi verdadero nombre es Nayru, la oráculo del tiempo y si he hecho todo lo que he hecho, es porque estaba lista para enfrentar las consecuencias, porque mi línea temporal es tan horrible, porque la gente vive en tal miseria, que ya nadie está interesado en proteger su vida, solo queremos acabar con todo, por eso estaremos felices de ser borrados.

Esta información terminó de impactar a la joven, quien no cabía en sí de asombro, jamás pensó que aquella a quien consideraba su mejor amiga sería ella misma, pero claro, debió imaginarlo, los magos capaces de viajar en el tiempo son muy escasos pues esa es una magia considerada casi prohibida.

En ese momento a la joven Nayru ya se le acabaron las excusas para negarle a su otro yo su deseo, sería egoísta hacerlo, aún si se le destrozaba el alma, debía hacerlo.

Aún entre gimoteos y llanto, Nayru decidió cumplir la voluntad final de su amiga, entonces tomó el harpa de los tiempos que Ralph tenía en sus manos, pues mientras Wind estaba inconsciente Don Darian había mandado traerla desde su oficina.

La joven posó sus dedos en las cuerdas y comenzó a tocar una curiosa melodía, cálida y majestuosa, pero de alguna forma impetuosa y terrible, los suaves tañidos en las cuerdas del instrumento retumbaron en los corazones de los presentes como olas golpeando en las rocas, o como volcanes explotando, era una música potente que llegaba a erizar los pelos de la nuca, era una melodía que jamás volverían a escuchar, pues su significado divino era la destrucción.

Lentamente mientras las notas resonaban en la estancia, una extraña congoja oprimía el corazón de todos, era la sensación de algo que terminaba, casi podían sentir el crujido de la realidad quebrándose. Ese día en todo Hyrule y aún más allá, la tristeza invadió los corazones de la gente, quienes sin saberlo estaban de luto por la realidad que desaparecería, nadie jamás recordaría las vidas perdidas ni las experiencias borradas y jamás sabrían de donde venía la congoja.

Mientras tanto en aquel cuarto de la mansión, una dulce anciana sonreía de forma radiante mostrando su boca sin dientes, en una expresión de tal alegría que parecía iluminar el día más nublado y mientras su cuerpo comenzaba a desvanecerse en el aire, se atrevió a decir sus palabras finales.

—Cuídala Ralph, cuídala mucho, solo tú serás capaz de sanar su corazón herido, confío en ti, ya lo hiciste una vez, sé que podrás hacerlo de nuevo.

Y con ese mensaje final la Nayru del futuro desapareció junto a las últimas notas de la canción del final.

Cuando la interpretación de aquella terrible pieza terminó, Nayru se postró en el suelo y comenzó a llorar desconsolada mientras gimoteaba.

—Fue horrible ¡Horrible! ¡Yo no quería borrar a Nana! ¡No quería borrar un mundo! ¡Acabo de matar todo un universo y se siente espantoso! No quiero... No quiero tener que hacer esto jamás... Nunca más...

Wind observaba la patética escena de su amiga llorando mientras la culpa le arañaba el pecho, todo esto fue por él, fue por su debilidad, si él no hubiera fallado en la otra línea temporal nada de esto habría pasado, el futuro no se hubiera condenado, no habría sido necesario cambiarlo y ahora Nayru no estaría llorando con una herida en el corazón que quizás jamás sanaría. No podía permitirse fallar, nunca más vería a un ser querido sufrir de esa manera por su culpa, se volvería fuerte, esa era una promesa que se hacía a sí mismo.

En los jardines que rodeaban la mansión, mientras tanto, una extraña criatura acechaba. Su aspecto recordaba al de un lagarto humanoide, se trataba nada menos que de un lizalfo, un peligroso monstruo muy difícil de combatir debido a su agilidad, fuerza y sobre todo a su capacidad de escupir fuego, elementos que lo hacían un formidable oponente tanto en combate a distancia como cuerpo a cuerpo, eran criaturas peligrosas, agresivas y muy territoriales.

Sin embargo este lizalfo era bastante distinto de los que habitualmente se encontrarían en los territorios salvajes de Hyrule, había algo en su mirada que daba atisbos de su naturaleza inteligente y bondadosa, muy distinta de las bestias sangrientas y salvajes que componían la especie.

La criatura estaba escondida entre unos arbustos decorativos y observaba la mansión desde la distancia, no parecía agresiva en lo absoluto, se limita a estar recostada atenta a sus alrededores, incluso algunas personas que caminaban cerca no se habían percatado de su presencia.

De pronto, el lagarto entró en estado de alerta, sentía una energía extraña en los alrededores. Olfateó el aire como buscando a una presa, pero no era un olor lo que buscaba, era una energía. El lizalfo se colocó en cuatro patas y se arrastró rápidamente a otra zona del jardín, una donde había una hermosa pileta rodeada de rosales, allí fue donde pudo observar algo que nadie más podría, un espíritu.

El ente a sus ojos lucía como una sombra oscura y etérea, con un atuendo de payaso y un rostro demoníaco sobre el cual un sombrero con tres puntas se balanceaba, sin duda esta especie de fantasma recordaba bastante al monstruo que Wind y sus amigos habían enfrentado unos momentos atrás y esto era porque se trataba de la misma criatura. Ninguno de ellos tenía la capacidad de ver a este ente, por lo que no se dieron cuenta de que al romper la máscara que lo contenía este fue liberado. Pero este lizalfo si podía verlo, de hecho si se encontraba allí era justamente para detenerlo.

Antes de que el espíritu maligno se diera cuenta de que el lizalfo lo podía ver, el monstruo infló sus pulmones de aire y exhaló una densa cortina de fuego que de alguna forma pareció afectarlo, pues quedó tendido en el suelo sin reaccionar.

Una vez que el escamoso ser se hubo asegurado de que el espíritu estaba demasiado débil como par escapar, se llevó una mano a la base de su rostro y empezó a tirar de su pellejo, este pareció abrirse revelando una nueva capa de piel de la que surgió una luz violeta que envolvió por completo al ser ocultando su aspecto.

Esta extraña luminosidad duró solo unos instantes y para cuándo se hubo esfumado, donde antes estaba el lizalfo, ahora había un joven robusto de piel morena, cabellos castaños, rostro redondeado donde se adivinaba una triste mirada color avellana, la persona que acababa de aparecer era nada menos que Rumpel, el silencioso violinista que era compañero de Wind.

Rumpel llevaba en su espalda un estuche para violín del cual colgaban diversas máscaras de monstruos. Con total calma se quitó el estuche y sacó su fiel violín, lo tomó entre sus brazos y tocó un par de cuerdas notando que el instrumento estaba algo desafinado, por lo que se dispuso a ajustar las clavijas. Mientras tanto el espíritu que yacía chamuscado a sus pies, comenzó a retorcerse presintiendo que lo que seguía no sería muy bueno para él.

El ente trató de ponerse de pie, pero aquel extraño fuego que había recibido lo tenía paralizado, aún así trataba desesperadamente de alejarse del músico. Luego de tantos siglos por fin volvía a ser libre, no quería ser encerrado en una máscara de nuevo, sin embargo ya era muy tarde para él, Rumpel había terminado de afinar su violín, ya había sacado su arco y estaba a punto de frotar las cuerdas para empezar a tocar.

Pronto comenzó a sonar una cálida pero algo inquietante melodía, que envolvía el ambiente con una atmósfera antigua y misteriosa, era una canción que parecía arrancar los malos sentimientos de todo aquel que la escuchaba y esto, para un espiritu compuesto de maldad y arrepentimiento era algo horrible. Pronto el payaso fantasma comenzó a ver con horror como su cuerpo se comprimía y perdía su formas, volviéndose cada vez más redondo y más plano, hasta que emitió un brillo fantasmagórico que al apagarse, dejó tras de sí, una máscara de payaso con una triste expresión en ella.

Rumpel una vez hubo terminado su melodía se acercó y levantó la máscara para mirarla con detenimiento, tras unos momentos lanzó un triste suspiro.

—Esta máscara estaba a tu cuidado... La máscara de Pierrot era sumamente peligrosa, no cualquiera puede controlarla ¿En qué rayos estabas pensando al usarla? ¿En qué estás metido a hora Dazel? —Susurró para sí mismo el joven moreno.

De pronto unos susurros y el sonido pasos lo alertaron de que lo mejor era alejarse del lugar cuanto antes. Rápidamente soltó las crines del arco y lo guardó junto al violín en su estuche, colgó la nueva máscara obtenida y descolgó otra máscara negra con trapos alrededor, la cuál tenía unos ojos amarillos que recordaban bastante a un Poe.

Sin perder tiempo Rumpel se colocó el estuche en la espalda y la máscara en el rostro, entonces todo su cuerpo comenzó a brillar en el característico color morado que tenían todas las transformaciones provocadas por la máscara, para dejar a su paso a una figura fantasmal, semejante a una sombra de ojos amarillos cubierta de trapos violetas de la cual sobresalían un par de brazos huesudos de dedos largos y tétricos, semejantes a garras, además, en uno de sus brazos llevaba una destartalada linterna de aceite que brillaba con un etéreo resplandor azul. Así como la máscara anterior había convertido a Rumpel en un lizalfo, esta lo había transformado en un Poe.

Por supuesto, aprovechando las características de estos fantasmagóricos monstruos, el Poe se desvaneció en el aire en el momento justo antes de que llegaran algunas sirvientas curiosas sobre quién había estado tocando el violín en el lugar, pero no encontraron nada, solo algo de hierba chamuscada. Ese sería otro de los tantos misterios que rodearían a la mansión de Darian. Nadie podría imaginar jamás que este incidente estaría relacionado con el casi extinto clan de los mascareros.

A su vez, en otra zona muy apartada de allí, otro mascarero estaba teniendo problemas con una máscara, una muy siniestra y peligrosa, que en aquel momento estaba clavada en su cabeza y parecía estarlo torturando, esto se podía deducir por las súplicas y gritos de dolor que lanzaba el hombre mientras hablaba con alguien que no estaba a la vista.

— ¡No maestro! ¡Por favor no siga! ¡AAAAaaaaahh! ¡Lo siento, no volverá a pasar! ¡AAaaaaaaaaah! ¡Se lo suplico, no siga! ¡Me duele mucho! ¡Lamento haberme mostrado ante todos! ¡Sé que fue un error revelarme con la máscara ante ellos pero pensé que los mataría y no importaría! ¡Aaaaaaaaaaaah! ¡Perdóneme maestro! ¡A partir de ahora seré más cuidadoso! ¡No volveré a atacar directamente! ¡Lo siento! ¡AAAaaaaaah! ¡AAAAAAAHHHH!

Y tras un último grito desgarrador, el hombre se desplomó en el piso inconsciente.


Si no se les ocurrió que Nana era la Nayru del futuro les falta imaginación.

Y por fin llegamos al final de este arco. Ahora que ya terminamos y se revelaron todas las verdades explicaré un poco sobre esta historia en general.

cuando me tocó hacer este arco tuve que tomar una decisión bastante importante que marcaba mucho la impresión general que tendría la historia, podría haber contado todo de forma cronológica, narrando como fue que Dazel maldijo a Darian y este se transformó en un monstruo que mató a Wind y desencadenó todas las desgracias, eso hubiera sido un giro interesante, abrupto, sangriento que dotaría al relato de mucho suspenso, sin embargo me preocupaba que cuando llegáramos a la parte en la que Nayru viaja al pasado las cosas se volverían un poco desesperantes para los lectores porque ellos ya sabrían todo lo que pasaba y sería un tanto tedioso repetir la historia para que los personajes se enteraran de lo que estaba ocurriendo. Por eso decidí obviar la narración en detalle de la derrota de Wind, y contar desde el punto en que Nayru ya viajó al pasado, de esta forma el relato es más de tipo misterio, me ahorro un capítulo y no tengo que escribir cosas tan terribles... Si, ya sé que lo que puse ahora igual es bastante terrible pero no soy mucho de narrar muertes viscerales, de hecho dentro de lo posible prefiero evitar asesinar personajes, aunque a veces es necesario.