Capítulo 3

La briza matutina en las lejanías no era tan satisfactoria como en las tierras del reino, a veces, como justo ahora, levantaba una capa de polvo, la cual golpeaba su rostro de frente y no le permitía ver con claridad hacia donde se dirigía. No importaba mucho, su destino no se encontraba muy lejos, no tardaría en llegar. Pero, antes de alcanzarlo, se reunió con quien sería su acompañante no muy lejos de la guarida de la manada.

-Imara, que bueno que ya estés aquí – saludo con una sonrisa, la cual fue correspondida - no perdamos el tiempo y vayamos de una vez, no puedo dejar pasar esta oportunidad – Apuro rápidamente a la leona y sin esperar respuesta le hizo un ademan para que lo siguiera, ella solo se limitó a seguirle el paso por detrás.

Pronto llegaron a su destino, una pequeña abertura junto al camino, apenas para que cupieran ambos y no muy visible hasta que su objetivo se hubiera acercado lo suficiente, perfecto. Sin esperar a su compañera se adentró en esta y se acomodó, Imara no tardo en unírsele y juntos, esperaron.

No habían pasado ni cinco minutos y ya se le empezaba a agotar la paciencia

- ¿Estas totalmente segura de que vendrá por esta ruta? Ya paso un tiempo y nada que aparece ¿Dónde está? – la interrogo con desespero, algo no andaba bien

-Cálmate, no tarda en llegar, le gusta tomarse algo de tiempo para estirar los músculos antes de salir – explico calmadamente, sin apartar su mirada del camino, no parecía entender la gravedad de la situación

-Pero qué tal si – pero no pudo terminar cuando una de sus patas le cubrió el hocico

-Silencio – le corto en voz baja – ahí viene - señalo a una figura que se aproximaba por el camino

Se movía a un paso firme pero no apurado, al parecer no llevaba mucha prisa, tonta. Esperó hasta el último momento para revelar su presencia, salto del agujero y le corto el paso

-Vaya, pero si es mi hermanita favorita, sí que te tomas tu tiempo, no importa, corre de regreso a informarle a madre que yo me hare cargo desde este punto – la despidió

-No molestes, o le diré que has estado interponiéndote otra vez en mis tareas – amenazó Vitani mientras trataba de pasarlo de largo sin mucho interés, no parecía sorprendida ¿es que acaso no sabía de lo que era capaz?

-Oh no, la que se va a quitar de mi camino eres tú. Yo iré a las praderas a revisar las rutas, y, si me encuentro a alguno de esos leones, los matare y así madre se dará cuenta de que soy el único al que necesita – se interpuso otra vez, pero esta vez con una mirada amenazante, no tenía tiempo para sus jueguitos

-Vamos, no creerás que puedes vencerme así tan fácil ¿o sí? – sonrió con sorna, ¿esa era su respuesta? – última oportunidad, apártate – ni siquiera lo tomaba en serio, pero él sonrió con malicia, ya vería

-No te preocupes por eso pequeña, nos encargaremos de eso a de inmediato, ¡ahora! – gritó sin esperar su respuesta

Imara salto de su escondite y se colocó a su lado, encarando a Vitani en una posición de guardia, todo estaba saliendo a la perfección.

-Trate de hacer esto por las buenas, pero no me dejas elección, ahora tendremos que enseñarte algo de respeto – soltó con satisfacción, pero se sorprendió al ver que Vitani no había cambiado su expresión, ni siquiera se preparaba para pelear ¿Qué rayos?

Sin esperar su orden, Imara avanzo hacia su hermana, pero, antes de llegar, se dio la vuelta y lo miro con una sonrisa culpable – lo siento, espero que esto no cambie nada entre nosotros, prometo que no seremos muy rudas – se disculpó Imara mientras le sonreía como para reconfortarlo

¡No podía creerlo! Se la habían jugado, como pudo ser tan estúpido. Definitivamente no podría con ellas dos juntas, eran muy fuertes, así que, sin perder tiempo se dio la vuelta dispuesto a escapar, que digo, para una retirada estratégica.

Tenía dos opciones, escalar un pequeño barranco frente a él, o correr de regreso por donde había venido, por el camino serpenteante que lo llevaría de regreso a la guarida. Ni siquiera tuvo tiempo de tomar una decisión cuando una figura se mostró en lo alto del barranco, Kasi lo saludo con una mirada inocente desde su posición elevada, pero este no le hizo caso, giro la cabeza hacia su última opción justo en el momento en que Shabaha y Tazama salían de sus respectivos escondites a ambos lados del camino.

Estaba atrapado.

Sin opciones, se volteó hacia su hermana para dirigirle una mirada de desprecio, esta solo se rio con ganas.

-Nuka Nuka Nuka, nunca aprendes ¿verdad? Se te olvida que a nosotras las leonas a menudo nos gusta jugar en grupo – se burló, para luego cambiar su expresión por una más seria - eso te ganas por tratar de usar a mis amigas en mi contra – sentencio duramente, y, por un momento se pareció a madre, aunque su mirada no era como las de desprecio que ella solía dedicarle, más bien de decepción

No lo magullen demasiado chicas, o madre se enojará – se dirigió la líder del grupo a sus amigas en voz alta, pero sin dejar de mirarlo y sonriendo de nuevo, apenas podía contener sus carcajadas – que te diviertas, Nuka – se despidió mientras continuaba su camino como si nada

- ¡Yo no prometo nada! – llamo la voz de Kasi desde atrás, a lo que Shabaha y Tazama respondieron con risas mientras acortaban las distancias

Mierda, otra vez no.

/

Mientras tanto, bajo la roca del rey, Kion se dirigía a su guardia para explicarles la situación

-Atención todos, hoy habrá un cambio de planes en las rutas, papa se encargará desde ahora de la frontera norte y nosotros de la sur – informo el líder a sus compañeros

- ¿Sucedió algo Kion? - Pregunto algo preocupado Ono

-Nada muy grave, ayer encontré un rastro de sangre cerca del paso de la roca plana y, luego de una indagación con las manadas, me enteré de que faltaban un par de cebras, a papa le preocupa que haya un nuevo grupo de incursores y decidió lidiar con el asunto el mismo, ya sabemos que puede ser algo paranoico a veces – le restó importancia mientras observaba las caras de sus amigos

-Tienes razón Kion, a veces no somos conscientes de que nos distraemos en la patrulla, seré más cuidados desde ahora – se disculpó Beshte en tono amigable

- ¡Genial, más forasteros para golpear! No hay nada como corretear un rato a las hienas, pero ya me estoy aburriendo de esos pulgosos – expreso con emoción Bunga, típico

- ¡Bunga! no son buenas noticias, no cualquiera derriba dos cebras en una sola cacería, además que esa cantidad de comida es suficiente para alimentar a un grupo grande, si no tenemos cuidado estaremos rodeados en todas direcciones y ni siquiera tu podrás espantarlos a todos con tu mal olor – le reprendió Fuli, que parecía algo preocupada con las nuevas noticias - ¿Por qué dices que tu pare esta paranoico Kion? Sabes que se preocupa por todos nosotros

-Lo siento Fuli, me exprese mal, es obvio que quien quiera que fueran no se andan con juegos, pero, tampoco son como los demás forasteros, no fueron tras toda una manada ni vinieron a causar estragos, solo aprovecharon que había un par de cebras alejadas y se las llevaron – se corrigió Kion ante la chita – claramente debemos estar más alerta de ahora en adelante, es nuestro deber proteger estas tierras, pero todo este asunto me causa más curiosidad que miedo, además, sean lo que sean, estoy seguro de que podremos manejarlo como siempre

Esto pareció calmar a sus compañeros, al menos de momento. Tendría que andar con cautela de ahora en adelante, no quería mentirles a sus amigos ni a su familia, pero si le dijera a su padre que la manada de Zira ha estado sacando alimento a escondidas por quien sabe cuánto, solo se preocuparía más que de costumbre. Habría gritos, regaños y dolores de cabeza, probablemente los pondría a él y a su hermana bajo un estricto toque de queda y quien sabe que más restricciones, esto solo perjudicaría sus deberes como líder de la guarida y crearía tensiones innecesarias en todo el reino.

No, era mejor tomar las cosas con calma, reunir información y averiguar qué es lo que se traen para después saber cómo actuar adecuadamente. Ya no era un cachorro, podía defenderse solo, y no permitiría que nadie pusiera en peligro el ciclo de la vida. Tal vez podría contactar a Jasiri en las lejanías y ver si podían trabajar juntos contra Zira, seguro le encantaría la idea. Además, con el fin de la infame temporada seca tendría más tiempo disponible para investigar a estas cazadoras furtivas, toda iría bien.

Jasiri, ese era otro asunto, ahora no tendría excusa para encontrarse con ella, sin duda su padre estaría rondando el paso como parte de sus prioridades. Que iba a hacer ¿acercársele y explicar que iba a visitar a su amiga hiena? seguro creería que le había dado un golpe de calor o algo así, lo llevaría con Rafiki y no lo dejaría moverse de la roca del rey en una semana.

No había caído en cuenta, pero le tenía más secretos a su padre de los que creía. Claro que Jasiri no representaba una amenaza como la partida de caza de Vitani, pero, aun así, su padre no lo vería de esa forma. Es cierto que podía llegar a ser comprensivo y tenía cierto grado de confianza en su hijo, pero Kion era consciente de que ambos, las hienas y los desterrados eran los temas más delicados de los que podría hablar con su padre. Era entendible, los desterrados lo habían traicionado y las hienas eran un recordatorio viviente de la muerte de su padre y su infancia arruinada.

Así que como era evidente que no daría su brazo a torcer Kion tomo la decisión de no mencionar sus encuentros con estos grupos a su padre, ni tampoco sus aventuras en solitario en las lejanías.

Como sea, parece que Fuli y Ono estaban por empezar otra de sus habituales carrearas y, mientras, para variar, Bunga los alentaba a ambos, Beshte parloteaba sobre como uno de sus amigos había hecho no sé qué, en no sé dónde el día anterior durante su patrulla. Kion sonrió, en verdad quería a sus amigos, en ocasiones podían llegar a haber problemas por la diferencia de especies y todo eso, pero ellos confiaban en el como líder y siempre lo habían apoyado, incluso haciéndolo ver cuando estaba equivocado. Desafortunadamente para ellos, ya deberían haber empezado con la patrulla, aun debían hablar sobre cómo se las repartirían desde ahora.

-Chicos recuerden que debemos ir a hacer la patrulla, no tenemos tiempo para juegos ahora – recordó el león a sus compañeros

-Oh no seas aguafiestas Kion, Simba no se enterará y nosotros no tardaremos, Fuli le hará comer tierra y estaremos en camino en unos minutos – aseguro Bunga con emoción

-Ah sí, gracias por el voto de confianza Bunga – dijo Ono con sarcasmo

- ¡De nada! – respondió sin coger la indirecta, los otros se rieron del intercambio de sus compañeros

-Vamos Kion, una pequeña carrera no hará daño a nadie – insistió la chita, no podía esperar para ganar otra vez

-Bueno bueno, ya nos pondremos al día con la patrulla – cedió Kion, solo seria una carrera, era bueno dejar que se divirtieran de vez en cuando

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La entrada por las tierras del interior no estaba vigilada cuando Vitani llego, excelente, seguramente los guardianes asignados estaban otra vez distraídos, que predecible. Sonrió para sí misma y continuo su camino, afortunadamente a las leonas de la roca del rey no les interesaba tanto esta zona, pasaban la mayor parte del tiempo en la dirección contraria, hacia el manantial o las praderas donde habitaban las manadas más grandes. Esta era una zona con la que estaba más familiarizada, solía venir por aquí cuando era una cachorra para perder al ojo crítico de su madre.

Aun así, se encontraba bastante más cerca del hogar del rey que de costumbre y aun así no había señales de la guardia. Era muy peligroso y no quería forzar demasiado su suerte, así que se dio la vuelta y empezó a caminar de nuevo a hacia la frontera, ya podría continuar con su misión más tarde o al día siguiente. Tal vez incluso podría aprovechar para cazar algo, estaba muerta de hambre.

Camino unos minutos siguiendo un pequeño arrollo cercano, seguramente al final encontraría algunas presas desprevenidas, los animales pequeños abundaban por aquí y preferían mantenerse alejados del manantial principal al que iban los animales más grandes. No tardó demasiado en encontrar un potencial almuerzo, un joven okapi se había separado de un grupo no muy grande, podía escuchar las risas despreocupadas de sus compañeros al otro lado de una pequeña colina. Vitani se escondió con cuidado entre la hierba y espero a que su presa se aproximara un poco más y entonces comenzó a acercarse, evidentemente el okapi no esperaba que hubiera un depredador acechándole y mucho menos una leona, así que Vitani no se sorprendió cuando su presa apenas se limitó a quedar congelado en su lugar mientras ella saltaba desde la hierba con las fauces abiertas lista para tomar su vida.

Habría sido una comida más que satisfactoria, de no ser porque una gran forma dorada la intercepto en medio del salto y la estampo contra el suelo mientras el okapi huía despavorido con sus amigos, genial, ahora Simba la mataría ahí donde estaba, sin siquiera poder oponer resistencia y con el estómago vacío. Mantuvo los ojos cerrados esperando exhalar su último aliento, contra el rey no tenía nada que hacer, la había atrapado y ya no había vuelta atrás, pero no le daría el placer de ser lo último que vería antes de morir.

Fue por eso por lo que se extrañó cuando fueron risas y no gruñidos lo que escucho, abrió los ojos desconcertada solo para darse cuenta de que no era Simba, sino Kion quien la tenía atrapada en el suelo.

¡¿Qué?!

- ¡Kion, pero que mierda te pasa! – grito fúrica mientras se recomponía y se zafaba del agarre del macho, sin estar segura de si era por haber sido descubierta o porque se estaba burlando de ella.

Probablemente ambas cosas.

-jajajajajaja nunca olvidare esa cara – se burló entre risas – apuesto a que creíste que era papa

¿Pero quién se creía?

- ¿Ah sí? Pues vas a tener que ir a llorar con el cuándo termine contigo – le amenazo mientras se ponía en una posición más amenazante – no puedo creer que me hallas echo perder mi comida, vamos a ver si te sigues riendo sin la mitad de tus dientes – a lo que Kion paro de reír y levanto una ceja

- ¿En vedad esperas que me disculpe? Tu estas entrando y cazando sin permiso en las tierras de mi padre – dijo con una cara que aparentaba seriedad, pero pronto volvió a sonreír – además, me lo debías por lo de ayer – completo con suficiencia

Vitani solo pudo poner una cara de asombro, ¿estaba… jugando con ella? Dejo su posición de combate y se sentó a examinarlo más detenidamente. El príncipe se había sentado junto al arroyo, en el lugar que antes ocupara su presa. La miraba como buscando algún tipo de respuesta. Entonces se dio cuenta de lo raro que era todo esto, era la segunda vez que se lo encontraba y no le saltaba encima en el acto ¿pero ¿qué estaba pasando con ella? Seguramente era el hambre.

-Oh disculpe su majestad, pero no todos tenemos el privilegio de vivir en el paraíso con todas esas leonas que sin duda cazan para usted todos los días un sin fin suculentos animales – contraataco con sarcasmo – algunos de nosotros tenemos que hacer un verdadero esfuerzo ahí afuera para seguir con vida un poco más – dijo indignada

-No seas tan dramática, yo también hago mi parte – respondió ofendido ¿ahora resultaba que él era la victima?

-Ah claro, olvidaba que el rey te envía a hacer el trabajo sucio, si, mantener a toda la hambrienta competencia alejada de las tierras del reino debe ser un verdadero desafío – continuo sin piedad - ¿acaso aluna vez has sentido lo que es pasar hambre de verdad? ¿o sed? Tú no sabes nada, parado aquí dentro en tu pequeño mundo donde todos besan el piso por donde caminas, apuesto a que nunca has cazado algo en tu vida – termino tajantemente, ni siquiera se había dado cuenta de que se le había quebrado la voz

Kion solo la miro con cara seria, primero venia y trataba de cazar en territorio ajeno y luego lo insultaba como si fuera un matón avaricioso, dejo salir un gruñido por lo bajo. Pero, tenía razón en algo, había estado feliz de vivir en su ignorancia bajo la atenta mirada de su padre, apenas haciendo lo necesario y nunca tomando las cosas en serio, al menos hasta su nombramiento como líder de la guardia.

-Está bien, sígueme – decidió con tono neutro

- ¿Es que no escuchaste nada de lo que acabo de decir? – le detuvo ella, ofendida – no importa, solo deja –

-Tu presa escapo por mi culpa – le corto volviéndose hacia ella con una mirada decidida – así que ahora iremos los dos a buscar una nueva

- ¿Iremos? – dijo confundida ¿se estaba disculpando con ella?

-Si, la abuela Sarabi siempre ha dicho que era el mejor estudiante de pequeño, es hora de comprobarlo – respondió con simpleza

Estaba un poco confundida, pero si lo que decía era cierto podría conseguir algo de comer, además, dos siempre es mejor que uno, así que lo siguió sin objetar nada más. Kion la guio hacia un campo de caza no muy lejos de allí, un lugar perfecto para buscar algún herbívoro para derribar. La hierba estaba alta y había alguno arboles no muy altos desperdigados por aquí y por allá. El sol estaba en su punto más alto y eso le recordó a su estómago que no comía nada hace tiempo.

-Bien ¿Cómo lo haremos? – Kion se había detenido en la sombra de un árbol, justo donde empezaba la hierba. Su melena, la cual le caía apenas hasta los hombros, se movió en dirección contraria a ellos, bien, no tendrían que rodear.

- ¿Quieres que lidere? – pregunto algo desconcertada – ¿qué paso con esa actitud decidida de hace rato? – continúo, sonriendo burlonamente, a lo que el león soltó un suspiro

-Se lo que hay que hacer, pero tienes razón, no he cazado nada aun, solo entrenado con mama y mis abuelas – dijo algo apenado

Vitani levanto una ceja, pero prefirió no comentar nada al respecto, mejor no herir demasiado su orgullo. Camino hasta ponerse a su lado, observando con atención el campo frente a ellos mientras formulaba una estrategia. Avisto un pequeño grupo de impalas a lo lejos, uno de ellos se veía bastante más viejo que los demás, una presa fácil, pensó.

Bien, esto es lo que haremos – dijo en un tono de orden mientras se giraba hacia Kion, el cual la miro atentamente – Iremos por esos de allá – sentencio mientras hacia un asentimiento en la dirección de los impalas – en concreto por el viejo de la derecha. Nos acercaremos de frente por la hierba y yo los asustare y los llevare hacia ti, escóndete junto a la piedra que está a la derecha de ese árbol y cuando tengas la oportunidad le saltas al cuello, yo evitare que escape – formulo con decisión mientras señalaba las zonas asignadas

-Espera ¿quieres que lo mate? ¿por qué no lo haces tú? – contradijo algo inseguro, a lo que Vitani lo miro escéptica

-Pues es tu primera cacería ¿no? Además ¿no dijiste que habías entrenado? Ya sabes de que va todo esto

-Pues si… pero nunca he matado a nadie – dudó

-No es como que los vas a matar a todos – aseguro ella – y quiero ver de lo que eres capaz – añadió en forma de reto

-Bueno bueno, lo hare, solo preocúpate de llevarlo hacia mi – respondió exasperado mientras avanzaba, pero Vitani lo detuvo antes de que se internara en la hierba

-Alto ahí, olvidas que yo estoy a cargo – dijo en voz de mando – esto no es un juego, tenemos que trabajar en equipo si queremos que funcione, no somos chitas o leopardos, lo hacemos juntos o no lo hacemos – reprendió

Kion soltó un suspiro en forma de rendición.

-Está bien ¿vamos? – ella solo asintió

/

Todo había salido de acuerdo con el plan, bueno, al menos el que se refería a cazar, ni que hablar de pasar desapercibida. Después de separar al más viejo del grupo y corretearlo hacia la trampa, Kion saltó desde su escondite directo a la garganta del impala, para ser sincera, Vitani creyó que vacilaría en el último momento, pero no fue así, y ahora el príncipe arrastraba el botín hacia una colina cercana. Subieron sin mucho problema y Kion dejo caer el cadáver frente a ella, con una expresión de orgullo, a lo que ella sonrió, realmente se había esforzado.

Después solo se quedó mirándola

-Que pasa – pregunto directamente

-Fue tu plan ¿No que tenías hambre? Adelante, ahora estamos a mano – respondió haciendo un asentimiento con la cabeza, ella lo miro como si estuviera loco

-Pero no lo hice sola, además es tu primera cacería, no puedes solo irte – reprocho contrariada

- ¿En serio? Bueno, entonces si no te molesta… - dijo un poco cohibido mientras se acomodaba

Así estuvieron un rato, comiendo en silencio hasta que se hizo un poco incomodo, claro, enemigos y todo ese asunto.

- ¿Por qué fueron desterrados a las lejanías? – pregunto de pronto Kion, a lo que ella solo lo miro extrañada

- ¿Por qué preguntas? – devolvió algo desconfiada

-Tengo curiosidad, hay algunas cosas que no cuadran – respondió frustrado

-Creí que lo sabias, mama ataco a Simba porque lo veía como un usurpador – el solo la miro, quería saber mas

-Si exacto, fue ella ¿pero que hay de las demás leonas en tu manada? ellas no atacaron a nadie ¿o sí? – ella guardo silencio por unos instantes, era cierto

-Son seguidoras de Scar – respondió simplemente, pero eso no fue suficiente

-Pero el murió hace tiempo, no lo entiendo ¿Por qué dejar todo lo que las tierras del reino tienen que ofrecer por el legado de un tirano muerto? Especialmente cuando técnicamente ellas no traicionaron a mi padre – Nunca lo había pensado de esa forma, ahora estaba tan curiosa como el

-Yo… no lo sé – admitió - no es un tema que se hable mucho en casa, mama solo habla de conseguir su venganza y supongo que las demás la apoyan porque es fuerte, pero no es como que alaben a Scar igual que ella – reflexiono en voz alta, casi como para ella misma

-Parece que hay mucho que ambos no sabemos – dijo el mirando el horizonte, el sol empezaba a bajar y pronto seria tiempo de volver a la roca del rey – y no soy solo el que hace el trabajo sucio por acá, mi deber es proteger el reino y mantener el equilibrio del circulo de la vida – dijo cambiando de tema, para luego voltearse hacia ella - además, en cuanto a trabajo sucio se refiere, tu madre te envía a ti a conseguir comida ¿cierto? No veo la diferencia

-Ella tiene mas cosas de las que preocuparse – respondió un poco ofendida - pero tienes razón, generalmente soy yo la que se encarga de ese aspecto – guardaron silencio de nuevo, pero ahora era su turno de romperlo

- ¿Cómo supiste que vendría por esta ruta? – él sonrió altivo, oh genial, pensó ella mientras rodaba los ojos

- Que pasa, no eres tan buena como crees ¿eh? – ella iba a objetar, pero el continuo – no estaba seguro, adiviné, supuse que ustedes pensarían que esa frontera estaría mas vigilada de ahora en adelante, y que esta sería la más vulnerable. También pensé que como parece que no les gusta correr riesgos, primero enviarían a alguien a explorar en solitario, y quien mejor que la hija de Zira para el trabajo

Vitani solo se quedó ahí con cara de sorpresa, había adivinado todos sus planes y se había adelantado a ellos. Al parecer el líder de la guardia era mas inteligente de lo que creyeron originalmente, y ahora dudaba de si solamente habían logrado permanecer ocultas por tanto tiempo por mera suerte. Pero el no era el único con algo de astucia que mostrar, pensó mientras se recomponía.

- ¿Ah sí? y como es que no le dijiste nada al rey, dudo que te hubiera permitido salir de la cueva si supiera que estábamos rondando las fronteras, apuesto a que ni siquiera le dijiste que era nuestra manada la que ha estado cazando a escondidas – su sonrisa cayo de repente

-Solo quiero asegurarme de que es lo que traman – dijo seriamente – no permitiré que nadie ponga en peligro el balance, aunque me tenga que enfrentar a todos ustedes por mi cuenta, además mi padre ya tiene suficiente con que preocuparse – ella solo lo miro con algo de sorpresa, cuanta determinación

-Pues bueno, me atrapaste ¿y ahora qué? – pregunto con algo de sarcasmo – aún me quedan otros dos días y no puedo volver con las patas vacías – su madre no era muy paciente y seguramente al verse descubierta se volvería más agresiva

-Buena pregunta, no creo que quieras ir a ver a mi padre ¿seria mucho pedir que te fueras y ya? – pregunto con algo de esperanza

- ¿Rendirme y ya? No es una opción – el no era el único con determinación

-Y que quieres hacer ¿pelear? Eso no terminara bien de ninguna forma, no seas tan obstinada – trato de convencerla

- ¿Disculpa? ¿Obstinada yo? – dijo enojada – no aceptare eso viniendo de el que me mando a volar con su rugido mágico porque sus amigas hienas no eran lo suficientemente fuertes para mantener su abrevadero

-Bueno lo siento, pero no esperaras que te deje andar por aquí sin supervisión – se disculpó con una sonrisa

-Supongo que tendré que ser mas cuidadosa de ahora en adelante – cedió un poco – pero ya te lo dije, no volveré así sin mas

-No te iras ¿eh? Esta bien, solo no causes problemas, y que no te vea papa, no querrás verlo enojado – dijo mientras empezaba a bajar la colina – ¡y gracias por mi primera cacería!

-No tienes que decírmelo – dijo voz baja para ella misma - no sería la primera vez

/

Kion regreso a casa después de pasar la tarde con su visitante no tan inesperada, se detuvo un momento en el arroyo para limpiarse la sangre y luego se reunió con la guardia, escucho a sus amigos un rato y luego se despidió de ellos, excusándose con que estaba cansado. Luego volvió a sumirse en sus pensamientos mientras subía los escalones de la roca del rey, tan distraído estaba que no noto a su madre llamándolo hasta que una pata le detuvo en la entrada de la cueva.

-Kion tu madre te está hablando – lo reprendió su padre algo extrañado, su hijo no era de ignorar a su madre

- ¿Qué? – pregunto mientras se volvía – oh lo siento mama, no te escuche

- Esta bien Kion, no hay problema, se nota que estabas ocupado – dijo ella calmadamente, pero luego lo miro detenidamente – estuviste de caza – dijo después de un tiempo, Kion se asustó, ¿lo habían descubierto? ¿sabían de Vitani? Pero su madre no agrego nada, así que se recompuso y espero

- ¿Cómo? Kion ¿fuiste de cacería y no nos dijiste? – pregunto contrariado su padre, al parecer no sabían nada mas

-Ehm… si ¿estuvo mal? – pregunto temiendo estar en problemas, los machos no tenían un rito de iniciación como las leonas en el que salen solas a su primera casería

-No claro que no hijo, solo… no pensé que sería tan pronto – respondió pensativo, Kion miro a su mama

- ¿Cómo lo supiste? – ella le sonrió

-Ay hijo, traes la cara de alguien que quito una vida por primera vez – respondió sabiamente - ¿Cómo estuvo?

-Fue… muy rápido – dijo no muy seguro – y algo sangriento la verdad

-Si, la cacería puede ser emocionante, pero no es un juego como cuando eres un cachorro persiguiendo a tus amigos, tienes que estar totalmente concentrado o alguien podría salir herido – recordó ella – y si, es bastante sangriento, pero así es como lo hacemos, puedes ser amigo de otros animales si quieres, pero al final del día todos tenemos que comer

- ¿Qué es eso de que mi hermanito tuvo su primera cacería? – llamo una voz desde adentro de la cueva

-Así es Kiara, tu hermano ha dado un paso importante en el ciclo de la vida – dijo su padre con su voz de rey sabio

-Lo se lo sé, pero ven, tienes que contármelo todo ¿Cómo es que mi hermano menor va y caza antes que yo? Eso no es justo papa – se quejó juguetonamente – yo siempre tengo que andar escoltada o algo así

-Primero que nada, menor por treinta minutos –

-y nunca lo olvides – le corto ella burlonamente, pero la ignoro y continuo

-Además, no andarías siempre acompañada si no te la pasaras metiéndote en problemas – respondió, poniendo su misma cara, ella rodo los ojos

-Ay si como no, tu intenta ser rey para ver si es tan fácil – lo reto ella

-No gracias, suena muy aburrido, además, para que se rey si puedo divertirme cada vez que te avergüenzas tu sola en público – devolvió riéndose

-Con que muy gracioso ¿eh? Ven acá – y le salto encima empujándolo juguetonamente, claro que el no se quedo quieto y le siguió el juego hasta que su padre los detuvo

-Ya fue suficiente chicos – dijo mientras los separaba – vamos adentro, empieza a hacer algo de frio y las cazadoras trajeron cebra

- ¡eso! – dijo emocionada Kiara mientras iba dentro, Kion no muy atrás, dejando a los reyes solos

-Puedes creerlo Nala, ahora va y caza solo, tal vez le estoy dando demasiada libertad ¿Y si algo hubiera salido mal? – dijo preocupado

-Simba te preocupas demasiado, claramente nada salió mal, además ya tiene edad, y Kiara también, no puedes mantenerlos encerrados toda la vida – dijo ella simplemente

-Ah, pero claro que puedo ¿no te dije que Kion encontró un rastro de sangre en la frontera norte? Y no era algo pequeño, las cebras dijeron que ayer no regresaron dos de ellas para la noche, hay algo ahí fuera, un grupo ¿y si son Zira y sus seguidores? No puedo permitir que les pase nada – continuo ahora viendo como el sol terminaba de ocultarse. Nala no tenía ganas de lidiar ahora con su complejo de padre sobreprotector, así que solo lo empujo al piso para ganar su atención

-Simba tienes que entender que no siempre vas a poder estar ahí para protegerlos, Kiara será una buena reina y Kion ya es el más feroz del reino y se toma su trabajo con seriedad, pero no podrán cumplir con su papel si tu no los dejas – dijo mirándolo a los ojos con seriedad -lo mejor que puedes hacer es prepararlos y esperar lo mejor – termino suavizando su mirada y quitándose de encima, se dio la vuelta para ir adentro sin dejar lugar para discusión

Simba se levantó pensativo, Nala tenía razón, en el fondo lo sabía, pero las cosas no eran tan simples ¿esperar lo mejor? El creía que su tío era el león mas genial de todos y aun así fue y mato a su padre y usurpo el trono, no, no podía correr riesgos. Pero necesitaba pruebas, tal vez no fueran las leonas de Zira después de todo, pero podrían ser un grupo nuevo y no estaba seguro de si eso era mejor o peor. Desde mañana se levantaría más temprano y haría su patrulla más extensa, no dejaría que nada se le escapara, pensó decidido.