El cambio de temporada cada vez era más evidente, los días comenzaban a volverse cálidos, aunque aún las noches conservaban el aire gélido propio de la estación invernal. Pero ni el más frío de los climas sería capaz de espantar al individuo que ahora vagaba sospechosamente por la granja Neburi.
La criatura que flotaba en los alrededores no era humana, o al menos no lo era en ese momento. Su aspecto etéreo y sus ojos centelleantes medio cubiertos por ropas harapientas lo identificaban como un Poe, pero este ser tampoco era un Poe, ni siquiera un monstruo, era en realidad un humano, uno que estaba a un paso de perder su humanidad.
Flotó suavemente hasta que llegó a la casa principal donde habitaban los dueños de esa granja, entonces con toda confianza se posó sobre el tejado del humilde hogar. Verificó sus alrededores comprobando que nadie había reparado en él y procedió a quitarse la máscara.
Una tenue luminosidad violeta dio paso a una forma humana. Un hombre moreno de cabello castaño, sumamente delgado y vestido con harapos, tenía la nariz larga, una cara aguzada y una mirada de locura que haría que todos se quisieran alejar de él. El hombre guardó la máscara de Poe y sacó otra mucho más siniestra, una que tenía forma de corazón, púas alrededor y unos grotescos ojos amarillos que parecían emitir un tenue resplandor amarillo, las sombras que proyectaban sobre el cadavérico rostro del hombre le daban un aspecto terrorífico, pero aún así lo que más asustaba era aquella voz rasposa y la actitud servil con la que le hablaba a la máscara.
—Maestro ¿Por qué tenemos que hacer esto? ¿En serio es necesario? ¿Acaso no es suficiente conmigo? —Guardó silencio unos momentos, como si estuviera escuchando la respuesta del objeto que tenía entre las manos— ¡Pero yo soy su sirviente más fiel! ¡Yo soy quien siempre le ha servido y obedecido todas sus órdenes! ¡Todo lo hago por usted! No debería... ¡Agh!
El hombre trató de disimular un grito de dolor, no quería despertar a los dueños de casa, por eso soltó la máscara y se llevó las manos a la boca mientras gemía y se retorcía, no pudo evitar soltar un par de lágrimas ante su sufrimiento. Esta conducta se extendió por algunos segundos hasta que el dolor pareció ceder. Entonces jadeando y tratando de reponerse le dirigió una mirada suplicante a la máscara.
—Lo... Siento maestro... Prometo que no volverá a... Suceder.
El siniestro artefacto pareció darle algunas instrucciones más, pues el hombre lo tomó y se lo colocó, entonces procedió a sentarse con las piernas cruzadas en posición de loto y tras soltar un profundo suspiro entró en trance.
...
Orcuridad, opresión, angustia, para Wind estas sensaciones ya eran familiares, nuevamente se veía atrapado en aquella horrorosa pesadilla que por tantos años había soportado, suspendido en esa dimensión donde no había nada más que él y... El otro. Pero con el pasar del tiempo, era algo a lo que se había resignado y aceptaba con filosofía. Suspiró y trató de sosegar su mente, aquello era lo que le permitía no caer en la locura y librar una noche más la batalla por impedir que ese demonio se apoderara de su ser.
Miró a su alrededor esperando ver a la criatura, pero esta no se presentaba, parecía que algo la estaba demorando. Wind no sabía si sentirse aliviado o ansioso, quizás sería una noche tranquila, o podría significar el peor de los horrores, pero fuera lo que fuera, comenzaba a sentirse nervioso, la situación no era normal, algo inusual se percibía en el ambiente
—¿Tú también lo sientes? —Dijo el demonio apareciendo repentinamente junto a Wind.
—¡EEEEKK! —El chico chilló asustado por su súbita aparición.
—Ufff... Pero que buen grito —El demonio se tapaba las orejas, de alguna forma la voz del muchacho parecía haberlo molestado—. Ese grito sería digno de una dama, pero qué pulmones.
Wind solo desvió la mirada con una mezcla de vergüenza y miedo, la bestia lucía más tranquila que de costumbre, o más bien distraída, poco o ningún interés parecía tener en el granjero.
—Esta noche no estamos solos niño —dijo con una voz que dejaba adivinar unas ansias asesinas, los vestigios de un deseo de destrucción imparable, todo contenido en aquella voz juvenil que había copiado de Wind—. No permitiré que ningún intruso se lleve lo que es mío ¡Muéstrate maldito!
Wind contuvo la respiración ante lo que veían sus ojos, de pronto entre el eterno manto negro de aquel resquicio mental, aparecieron dos ojos amarillos abiertos de para en par, cosa que los dotaba de un aspecto grotesco y desagradable. La mirada ámbar se fue aproximando hasta que se pudo apreciar una estructura en forma de corazón que los sostenía, una máscara que un individuo opaco y sin formas llevaba ¿O quizás era la máscara la que lo llevaba a él? El objeto parecía dotado de más vida que el individuo, quien ni siquiera se hacía notar por algún movimiento de expresión corporal, solo la máscara de alguna manera extraña comunicaba emociones, y ahora se podía adivinar una mirada astuta y calculadora.
—Tranquilo, no pienso arrebatarte nada —dijo una voz tétrica y rasposa—. No cometería tal acto de mala educación como tomar un sirviente sin eliminar a su señor.
—No es mi sirviente —aclaró el demonio con expresión fría—. Es solo el sello que me mantiene cautivo y me impide manifestarme en el mundo con un cuerpo físico... Bueno, en realidad no tengo cuerpo físico, lo perdí hace bastante tiempo, pero si al menos fuera libre podría apoderarme del cuerpo de cualquier persona desprevenida que sirviera para mi propósito.
—Entonces... Si este chico muriera serías libre de tus ataduras ¿Verdad?
Wind soltó un jadeó de terror y se encogió en su sitio temiendo lo que se venía. Se hubiera echado a correr, pero no tenía a donde, aquella dimensión era solo una oscuridad eterna donde sin importar a donde uno escapara, no avanzaba ni llegaba a ningún lugar.
—En efecto, sería libre pero... Eso no es lo que tú quieres ¿Verdad?
El demonio dio un paso al frente mientras desprendía una energía violeta de su cuerpo que causaba un ambiente opresivo y desagradable, Wind comenzó a sentir falta de aire y se arrodilló debilitado mientras trataba de mantener la calma y dejar de temblar, pero cada vez era más difícil.
—Seguro ya debes haberlo deducido, estoy atrapado dentro del cuerpo de este mocoso, soy una pobre criatura fácilmente controlable a través de ese niño. Apuesto a que tus planes ahora son tomar posesión de este cuerpo y convertirme en tu esclavo ¡Pero eso no lo voy a permitir! ¡Yo no me inclinaré ante nadie! ¡Fuera de aquí!
La criatura con el cuerpo de Wind extendió los brazos y aguzó la mirada, entonces se pudo apreciar que la luz violeta que comenzó a emerger de su ser se extendió como tentáculos hacia el individuo de la máscara, este con una facilidad envidiable dio un ágil salto con el cual esquivó las extremidades de su perseguidor, acto seguido extendió su mano con la cual creó una barrera de energía que repelió el resto de los tentáculos que lo seguían.
El demonio sintió una especie de descarga eléctrica al entrar en contacto con el campo de energía, y dejó apreciar su dolor a través de una mueca, pero eso no le impidió continuar con su ofensiva, dejó que sus tentáculos golpearan la protección de su enemigo, la cuál comenzó a agrietarse, sin embargo, la máscara lucía tranquila, como si tuviera la certeza de que nada podía dañarlo, sin importar si su cúpula protectora se rompía.
—Sabes... En realidad no es necesario que luchemos —dijo el ser de la máscara con voz calmada.
—¿Acaso ya ves que te encuentras en problemas y buscas convencerme de no destruirte? ¡Sueña! ¡Esto es lo más divertido que he hecho en mucho tiempo!
—Sinceramente dudo que seas capaz de acabar conmigo, —En ese momento su protección fue destrozada y los tentáculos se abalanzaron contra él, capturándolo y comenzando a aplastarlo, pero antes de que cualquier daño importante fuera producido, el ser se esfumó en el aire.
—¿¡Eh!? ¡Que pasa aquí! —Gritó histérico.
—Te digo que no podrás vencerme, estoy a otro nivel, soy un demonio muy antiguo, estoy seguro que mucho más que tú, jujuju.
—¡Cállate maldito! —Esta vez el demonio-Wind se lanzó él mismo contra la máscara.
—Si continúas con este sin sentido harás que me enoje —esto parecía ser cierto pues se adivinaba un cierto tono de molestia en su voz.
El ser enmascarado levantó su mano y detuvo el puñetazo que el monstruo planeaba darle, entonces lo miró de forma burlona con cierto aire de superioridad que enervaba a su oponente. Luego de eso, apretó la mano que tenía agarrada y agitó a su adversario y lo arrojó lejos haciéndolo caer junto al joven granjero que miraba la escena aterrorizado temiendo por su destino.
Ahora Wind no sabía si era peor continuar soportando a este demonio o someterse al nuevo ser maligno, a decir verdad la máscara le causaba aún más miedo y desconfianza que su torturador actual, aunque también podía ser que ya estaba habituado a él. Pero fuera la razón que fuera, no quería que la máscara se apoderara de él, por eso le dedicó una mirada suplicante a su demonio, cosa que solo provocó su ira y un doloroso castigo de su parte.
—¡No me mires así! ¡No me interesa ayudarte! No te tengo aprecio ni respeto, solo eres una basura, un estorbo —Gritó rabioso—. Pero eres mi basura y debo protegerte, porque de lo contrario seré yo el afectado.
—Veo que tienen una relación encantadora —dijo la máscara.
—¡Cállate! —Se puso de pie listo para iniciar la lucha otra vez.
—¿Por qué no te tranquilizas y me escuchas? No tengo ningún interés en arrebatarte tu basura ni en esclavizarte.
—¿Entonces para qué me quieres?
—Quiero un pacto, un acuerdo de cooperación ¿No suena bien?
—Oh claro, debí pensarlo antes, un "acuerdo", pero qué maravilla —el sarcasmo y la desconfianza se percibían en cada palabra— Seguro será un acuerdo maravilloso en el cual luego terminarás engañándome y esclavizándome, solo que de forma más "amable". ¡Ja! Recuerda que no estás hablando con ningún novato, no soy un chiquillo al cual puedes engañar con esas tretas tan sencillas.
—No son tretas, es la verdad, quiero hacer un acuerdo contigo.
—¿Y qué ganarías? Al mirarte a los ojos adivino que eres un ser ambicioso... Igual que yo. Sí, tú y yo somos iguales, dos seres egoístas que no querrían compartir el poder ni regalar nada a nadie, un acuerdo sería solo un acto hipócrita que ninguno estaría dispuesto a cumplir, ambos lo sabemos bien, si no puedes sacar un beneficio superior, no estarás dispuesto a cooperar conmigo, así que dime ¿Qué es lo que quieres realmente?
—Eres astuto... Pero no me conoces bien, pero bueno, es obvio que no voy a obtener tu confianza si no soy completamente sincero contigo. Mi principal objetivo en todo esto es deshacerme de eso —Apuntó hacia Wind con tal desprecio que el muchacho casi se sintió ofendido—. Esa maldita rata de verde ha estropeado mis últimos planes de dominación y francamente ya me está colmando la paciencia ¡No lo soporto! Lo necesito fuera del camino, pero eliminar esta plaga es más difícil de lo que parece.
—Oh, ya veo —ladeó la cabeza con curiosidad—. Entonces quieres que yo me encargue de la basura, cosa que tengas la vía libre para tomar el poder.
—Bueno... No exactamente tomar el poder... No es eso lo que quiero.
—¿Y qué es lo que quieres entonces?
—Caos... Locura... ¡Destrucción! ¡Quiero ver el mundo arder! —Su tono de voz comenzó a elevarse cada vez más—. ¡Eso es lo que quiero! Que la gente corra aterrorizada escapando de una muerte inevitable, que vean con horror como destrozo a sus seres queridos en frente de sus ojos... Sí... Sí... ¡Solo imaginarlo tiemblo de emoción! —Su voz comenzaba a adquirir un tono de locura—. Borrar todo... ¡Eso es lo que quiero!
—Entonces no cuentes conmigo. Por favor ¡Yo no quiero ver el mundo destruido! Yo quiero tenerlo entero y en todo su esplendor y reclamarlo como mío ¡Ese es mi deseo! ¡Ser el soberano absoluto!
—Pero tu deseo difícilmente se hará realidad si continúas atrapado dentro de este chico.
—Y el tuyo tampoco se hará realidad si este pequeño se sigue interponiendo en tu camino —respondió con rabia.
—Exacto, como ves, los planes de ambos, aunque distintos, tienen como obstáculo al mismo individuo. Por eso veo factible convertirnos en aliados para eliminar a esa molestia ¿Que opinas? —La máscara de alguna forma extraña parecía sonreír mostrando su astucia y el control que tenía de la situación.
—Pero cuando acabemos con esa basura, yo no pienso obedecer tus órdenes, no seré tu esclavo y no destruiré este mundo.
—Pues entonces lucharemos, ya veremos quien es el más poderoso, quien tiene derecho a ver sus ambiciones cumplidas.
—Ummmm —el demonio parecía pensativo—. Bueno, creo que por fin nos estamos entendiendo, es la primera vez que tengo la oportunidad de ser libre y no la pienso desaprovechar, será divertido, por fin la monotonía de mi mundo acabará ¡Seré libre! Ja, lo primero que haga cuando salga de aquí será destrozar a ese viejo héroe de pacotilla y a toda su familia, será maravilloso masacrar a esas idiotas y arrancarle las alas a esa pequeña hada que últimamente anda revoloteando por alrededor.
—Bueno, al menos te dejaré hacer eso, será bueno que tengas algo de diversión antes de sucumbir ante mi poder.
—Eso ya lo veremos —Cada vez parecían de mejor humor mientras planeaban los que harían cuando eliminaran a Wind.
—No...
Una vocecilla interrumpió sus ensoñaciones sobre el futuro y sus planes sobre el mundo. Ambos individuos voltearon a ver y encontraron que era el mismísimo wind quien había pronunciado esta palabra con un tono de absoluta indignación.
—¿No que? —dijo el demonio.
—Vaya, no me digan que este mocoso cobarde pretende oponerse a nosotros dos juntos. —la máscara parecía casi divertida con su declaración.
—¿Eso es verdad? ¿Tú pretendes pelear contra nosotros dos al mismo tiempo? Por favor, no me hagas reír, eres incapaz de hacer nada contra nosotros dos, eres solo un niño común y corriente sin nada de especial, no eres ni la sombra del héroe que es tu padre.
—Eso no... Importa —Wind trataba mantenerse firme a pesar de que las miradas de ambos individuos le helaban la sangre.
—No tienes oportunidad y lo sabes —la máscara puso sus grotescos ojos sobre él como si quisiera devorarlo con la mirada—. Si lograste algo no fue por mérito tuyo, fue porque te ayudaron... Siempre te ayudaron, ya fuera tu hada, tu padre, o tus patéticos amigos ¡Pero por ti solo no eres capaz de nada!
—Eso no...
Wind temblaba en su sitio asustado mientras miraba a los dos monstruos acercarse. Quería alejar los pensamientos negativos de su cabeza pero simplemente no podía, porque todo lo que le decían era verdad, en cada una de sus hazañas había recibido ayuda, como cuando Talma lo sanó, como cuando su padre le ayudó a sacar la espada del interior de Ingus, o como cuando Todos trabajaron juntos para develar el misterio del asesino viajero del tiempo. Sí, él no hizo nada por sí mismo, nunca podría haber logrado lo que hizo sin los demás...
...Pero los demás tampoco podrían haber logrado nada sin él...
Ese último pensamiento acaparó su atención, era una realidad sencilla pero muy importante, él era necesario, tanto como todos, no era un individuo sin valor, podía lograr grandes cosas, quizás con un poco de ayuda, pero no era algo tan terrible, en resumen... No era un inútil. Sin embargo era una lástima que llegara a esta realización recién a estas alturas, estando en una situación de tanta urgencia, donde no había nadie a quien pedirle ayuda, estaba atrapado en soledad, junto a dos monstruos en la prisión de su propia mente...
...SU mente...
Durante años fue dominado por el miedo, y jamás se atrevió a oponerse al demonio que lo atormentaba, solo buscaba resistir su influencia con tal de que este no tomara posesión de él y no causara daño alguno, tanto tiempo siendo víctima del miedo impidió que se atreviera a intentar nuevas cosas, pero con todas las experiencias que había vivido en los últimos meses, se había vuelto más determinado, valiente y atrevido. Por supuesto seguía estando asustado, pero esto ya no nublaba su mente y podía permitirse pensar en planes y evaluar situaciones aún en ese estado.
Ahora estando en aquella situación desesperada, no tenía más opción que luchar, tomar posesión de lo que era suyo, era su mente, el lugar que por derecho debería gobernar a su antojo. Además, debía continuar con ese demonio sellado en su interior, él quería proteger a sus seres queridos, no quería que ocurrieran nuevas tragedias o muertes, no quería ver a Nayru sufriendo de nuevo por tener que borrar una línea temporal. Así que sacudiéndose el temor, se puso de pie y miró a sus adversarios.
—Ustedes... Ustedes no me dominarán... Ni me destruirán... Yo soy quien tiene el control aquí ¡Esta es mi mente! ¡Déjenme en paz!
El ser de la máscara, como el demonio con el cuerpo de Wind se abalanzaron contra el muchacho, este dio un paso hacia atrás intimidado por, pero inmediatamente recuperó el aplomo y cerró los ojos concentrándose en su entorno, entonces se dejó llevar por sus deseos y su imaginación.
Una tenue luz verde comenzó a brillar alrededor de él, entonces de en medio de la negrura comenzó a brotar pasto, flores y árboles, pero además de eso una planta de largas espinas dobles, con pequeñas hojas gruesas y flores rosadas comenzó a crecer alrededor de Wind, envolviéndolo en un escudo vegetal que parecía estar dotado de un poder sobrenatural, pues al entrar en contacto con los atacantes, no solo los repelió con una facilidad absoluta, además las espinas se clavaron en sus cuerpos causando que su sangre negra brotara.
—¡Pero qué es todo esto! ¿Verduras? —Chilló el monstruo con el aspecto de Wind.
—¿Verdura? ¡Claro que no! Es una bougainvillea spinosa, un tipo de arbusto perenne que puede alcanzar hasta un metro y medio de altura, se caracteriza por tener espinas bifurcadas en el ápice que...
—No nos interesa morfología de tu verdura —Lo interrumpió la máscara.
—¡Que no es una verdura!
—No me importa, tu buganlo que sea quizás sea poderosa gracias a tu imaginación, pero como bien sabrás sigue siendo una planta, es incapaz de resistirse al fuego —Majora chasqueó los dedos y una flama anaranjada apareció sobre ellos.
La máscara esta a punto de esparcir sus flamas sobre la bougainvillea protectora de Wind, cuando una enredadera atrapó su brazo y lo cubrió con una velocidad aterradora incluso ahogando el fuego que acababa de producir.
—¡Pero qué es esto! —Gritó incrédulo.
—Es una Hedera Helix, una planta trepadora perenne cuyo extracto es muy útil para los problemas de tos...
—¡Cállate maldito maníaco de las plantas! —Gritó la criatura con el rostro de Wind, quien también estaba comenzando a ser envuelto por una maraña de ramas y hojas estrelladas.
Las plantas crecían con tal velocidad que pronto ambos se vieron atrapados e incapaces de realizar un solo movimiento, además, estas no eran plantas normales, habían nacido de la imaginación de Wind, estaban dotadas de todo el poder que él quisiera darles y tenían propiedades que una planta real jamás tendría.
—Yo... Yo no voy a permitir que aplasten, o que me maten o lo que sea —Comenzó Wind con algo más de confianza en su voz—. Esto ya no es por demostrar que soy un "héroe" digno hijo de mi padre, tampoco es por demostrar que no soy un inútil, Yo... Yo quiero salvar al mundo porque quiero hacerlo, porque no quiero que mueran mis seres queridos o que las plantas y animales desaparezcan ¡No los dejaré hacerlo!
Las plantas comenzaron a cerrarse sobre ambos individuos ejerciendo una presión asfixiante sobre sus cuerpos, de una forma muy similar a la que el demonio de Wind lo había torturado tantas veces, era casi como si se tratara de una venganza por todo lo que lo había hecho pasar, pero el granjero no lo hacía por maldad o con el deseo de verlo sufrir, él solo quería derrotarlo para que no dañaran a sus seres queridos.
—No... No podemos... —Chilló la máscara casi asfixiada.
—Esto no puede estar pasando... ¡Ese mocoso no puede ser tan poderoso!
—Lo siento, debo irme, esto se está volviendo peligroso —dijo la máscara casi sin aliento.
—¿Qué? ¡Tú no puedes hacerme esto! —El demonio estaba fuera de sí por la ira que sentía— ¡Se suponía que teníamos un acuerdo!
—No voy a arriesgar mi vida por ti, de todos modos sé que tú tampoco lo harías. Jujuju, pero si te sirve de consuelo, no será lo último que sepas de mi.
En cuanto soltó aquel último mensaje, el individuo de la máscara se esfumó en el aire dejando al demonio solo, atrapado y echando maldiciones cargadas de rabia y rencor.
Mientras tanto Wind tenía la situación cada vez más dominada, por primera vez se sentía poderoso y con la fuerza de su mente y sus deseos, cada vez estaba haciendo crecer más hierba y flores en el lugar. Su poder y su espíritu se manifestaba en su amor a la naturaleza y esto hacía retroceder las sombras, creando un entorno cada vez más hermoso e iluminado, pero toda esta belleza quedaba oculta para el demonio que antes la había contaminado, pues cubierto por la hiedra era incapaz de ver nada, entonces supo que estaba perdido, no podía oponerse a Wind, al menos no sería destruido, el chico no sabía como hacerlo.
Entonces con ese pensamiento en mente dejó su conciencia dormir hasta que fuera el momento apropiado para regresar.
...
—¡Ah!
Wind despertó de forma repentina lanzando un grito ahogado e incorporándose de golpe arrojando las tapas de su cama en el proceso.
Respiró agitado y miró a su alrededor notando que estaba en su cuarto y que era de noche. No tenía forma de saber qué hora era, pero parecía que aún faltaba mucho para que amaneciera. Se tranquilizó un poco al verse a salvo y saber que todo ya había pasado, había vencido a su demonio interior.
De pronto parpadeó sorprendido al darse cuenta de su hazaña ¡Había derrotado a su demonio interior! Años de sufrimiento bajo el yugo de esa bestia habían acabado, era poderoso, ya no volvería a dejarse dominar por ese espíritu maligno, ya no tendría que temer manejar una espada y perder el control como pasó hace tiempo, ya no se pondría nervioso cada vez que estuviera lejos de la influencia benigna de Talma.
Y hablando del hada, cuando Wind lanzó las tapas de su cama, estás terminaron aplastando a la criatura, quien ahora se removía debajo de ellas tratando de llamar su atención, no quería tomar su forma crecida en ese momento.
Afortunadamente el muchacho pronto notó su presencia y procedió a descubrirla. En cuanto la hada salió de su escondite, con absoluta indignación se dirigió hacia el muchacho para encararlo.
—¿Pero que rayos te pasa que te pones a gritar en medio de la noche y me tiras las frazadas encima? —Sabia que era una queja irracional, pero en ese momento estaba demasiado enojada y necesitaba manifestarlo.
—Ah... Lo siento... Tuve un mal sueño, eso es todo —contesto con una cara radiante de felicidad.
La luz de Talma no era suficiente como para iluminar su rostro y dejar en evidencia su sonrisa, pero podía percibir su alegría. Cosa que le extrañaba, acababa de decir que tuvo un mal sueño pero aún así se levantaba muy contento, eso no tenía mucho sentido.
—¿En verdad tuviste un mal sueño? No lo parece —dijo acercándose al muchacho— ¿Estás bien?
Entonces sin previo aviso, Wind tomó a la hada y en un arranque espontáneo le dio un beso a la bolita de luz. Una vez hecho eso, la depositó suavemente sobre su cama y procedió a arroparse para continuar con su sueño.
—Buenas noches Talma, perdón por despertarte. —Entonces cerró los ojos y se durmió.
Talma por su lado había sido tomada totalmente por sorpresa y tardó casi un minuto en procesar lo que había pasado ¿Wind la había besado? ¿Por qué? ¿Por qué no le pidió permiso?
—¡Pero que rayos fue eso! —Gritó el mágico ser con absoluta indignación— ¡Oye! ¡Contéstame! ¡No me ignores!
Pero por más que Talma chilló y trató de hacerlo reaccionar, no obtuvo respuesta, ya sea porque el chico en verdad estaba dormido, o porque estaba fingiendo. Y al día siguiente cuando trató de increpar al chico este dijo que no recordaba nada, aunque la hada tenía varias razones para creer que era mentira, pero esa era otra historia de poca importancia, pues aquella noche ocurrió una conversación más que fue digna de ser mencionada.
Encima de la morada del joven granjero, el individuo moreno y famélico estaba con sus brazos apoyados contra el techo jadeando agitado, como si hubiera realizado una tarea extenuante, de hecho su agotamiento fue tal que se desplomó y quedó tendido con su mirada fija en la siniestra máscara que portaba.
—Maestro... Al final esto no ha servido para nada... No pudo reclutar a ese siervo... —Hizo una pausa esperando la respuesta de su maestro—. ¿Que? ¿En serio? Pero... ¿Está seguro que valió la pena cederle parte de su energía oscura? ¿Y si lo traiciona?... ¡No claro que no! ¡No lo estoy cuestionando! Solo me preocupo por usted... Lo siento maestro no volverá a suceder... Sí, comprendo que para destruir a esa molestia necesita fortalecer a ese demonio pero... Yo podría encargarme de eso, soy su sirviente más leal ¡AAAGGGH!
Nuevamente el hombre pareció ser torturado por una energía o un dolor intangible que lo hacía morder sus manos par evitar gritar.
—Lo siento maestro... No me castigue por favor... Lo lamento por haber fallado... Pero le aseguro que no pasará otra vez... Yo soy su sirviente más fiel... Por favor no lo olvide... No me haga a un lado... Yo merezco su atención...
Y entonces el hombre finalmente agotado perdió la consciencia, la recuperaría poco antes del amanecer, en el momento justo para evitar ser descubierto.
¡Finalmente capítulo de esta cosa! Andaba con una falta de inspiración tremenda que poco a poco va remitiendo, tengo más o menos algunas ideas de como seguir y un objetivo al cual apuntar pero me faltan muchos detalles. En fin.
Detalles interesantes, las bougainvillas y la hedera Helix son plantas que de verdad existen, me puse a investigar un poco de botánica para este capítulo, pues a decir verdad en mi concepción del personaje de Wind, él era un granjero amante de la naturaleza y experto en plantas, pero sentía que hasta ahora no había podido sacar provecho de esa característica. Por cierto no se extrañen si en los próximos capítulos Wind cambia un poco, nuestro niño está creciendo.
Y es mi idea o este sitio anda algo muerto? Siento que se publican menos historias que antes, al menos en español. De todas formas si les interesa también pueden encontrarme en Wattpad con el mismo nombre de siempre Susurro9.
