Son Goku
En el cielo truenos, torbellinos hacían acto de presencia, las ciudades, pueblos y villas vacías estaban destruidas, los cuerpo de lo que eran seres vivos llenos de vida estaban hecho polvo. El océano que rodeaba todo el planeta estaba seco y bosques masacrados.
- Tanta destrucción... Tanto dolor... Tanta masacre... - Dice Goku en un estado fuera de lo conocido mientras su aura tan pintoresca como el fuego y la lava sincronía estaba enfrente del monstruo conocido como"Phoenix".
Este miraba a los ojos blancos de la bestia, antes de comenzar una batalla de niveles catastróficas, la cabellera del saiyajin se tornaba roja como el magma y sus ojos tan ardientes como la mirada de una cobra.
- Tu le hiciste daño a mis amigos... Tu dañaste a las personas que he decidido proteger... ¡TU! Ya puedes considerarte muerto... - Este acumula mas poder en sus brazos, pecho y piernas para expulsarlo de un fuerte grito - ¡AHORA VOY HACERTE AÑICOS!
Goku en su nuevo estado se lanza contra el Phoenix quien pega un fuerte grito sísmico pero Goku ni se inmuta y le da una patada que lo manda bajo tierra, el Phoenix se alza entre los escombros lanzando una radiante llamarada de fuego pero Goku con una mano desvanece todo el fuego.
Era una distracción para que el Phoenix en su color rosado cree pilares de rocas para golpear al saiyajin pero todas las rocas se destruyen al entrar en contacto con este, entonces utiliza la lava para causarle daño pero Goku sigue sin inmutarse ante los multiples ataques del ave.
El Phoenix crea varios torbellinos, remolinos y rafagas de vientos pero con su mirada hace que todo los intentos se han envano, sin aun inmutarse se eleva mas al cielo para acumular un poco mas de ki.
El Phoenix intenta embestirlo pero Goku alza su puño dándole un fuerte golpe en el rostro estrellándolo contra un bosque que queda destruido, el Phoenix algo herido y frustrado se eleva debilmente y acumula todo su poder en una bola de ki oscura con tintes violetas.
- Ka... Me... - El Phoenix lanza su ataque con una gran porcion de poder y mientras Son Goku contraataca con un Super Kame-Hame-Ha divino, ambos ataques colisionan en un enfrentamiento salvaje y lleno de energia.
- Ahh... ¡HA! - Pero Goku sin perder tiempo y la oportunidad utiliza mas poder para arrasar contra el ataque del Phoenix, consiguiendo herir de gravedad al Phoenix quien cae al suelo quien empieza a perder sangre.
- Este poder... Mi poder... - Goku levanta ambos brazos para crear una gigantesca, abismal y colosal Genkidama solo utilizando su propio poder Divino - No lo utilizare para la maldad... No lo utilizare para herir... Lo utilizare para proteger... A mis amigos.
Goku observa al Phoenix quien con sus pocas fuerzas intenta absorber la energia del planeta pero fallaba, la tierra ya estaba desierta y sin previo aviso. Goku con una sonrisa lanza su Omega Genkidama que choca contra el Phoenix empezandolo a consumir, pero el Phoenix seguia utilizando sus pocas fuerzas para resistirse.
- Fuiste un enemigo admirable... Pero esto tiene que acabar, y te juro que...¡Voy a terminar esta batalla con mis propias manos! - Tras eso expulsa todo su poder y solo escucha el grito de dolor del ave que empezaba a desintegrarse.
La Genkidama tras desintegrar el alma del Phoenix acumula la energía y estalla entre billones de particulas que rodean a todo el universo, esta energía le da nuevamente vida a la tierra, las galaxias y a todos los que el Phoenix había consumido.
Los bosques se restauraban, las ciudades empezaban a poblarse de vida, animales, alienigenas y todas las razas del universo volvían a vivir como si todo fuera un sueño.
- Ahh... Ahh... Lo he hecho... - Goku se sentía agotado y descendía lentamente del cielo para en eso su estado de Super Saiyajin Dios se desvanece, este mismo se vuelve en partículas que se van hacia el cielo para dispersarse.
Cuando cae en el océano que se había restaurado este se sentía relajado y tranquilo, el agua no estaba tan fria, ni estaba muy caliente solo se encontraba de un tono tibio. Con una sonrisa mirando al cielo y viendo las nubes blancas como el brillante sol este levanta su pulgar arriba y sonríe.
- Gracias por confiar en mi, abuelito... Prométeme algo, no me despiertes por unos días, jeje - Cierra los ojos al por fin poder descansar en el agua y escuchar las mareas de la batalla.
