La vida mejor

Disclaimer: Todo pertenece a George R. r. Martin.

Esta historia es un regalo muy atrasado para Gui (Sorcieres de la neige) por ganar la porra del foro Alas negras, palabras negras.

Gui, te pregunté por ideas y me dijiste algo de aventuras. No sé si es exactamente lo que querías, pero esto es lo que se me ha ocurrido. En un fic que se llama La princesa en la ventana escribí acerca de estos tres yéndose de aventuras y me apetecía volver a ello y escribir de una guerra más suave que la que suelo escribir y de una Arya con menos estragos.

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Si la madre de Arya la viera así, sucia, con el pelo mal cortado y llena de piojos, moratones y pulgas, se le saltarían las lágrimas. Arya nunca ha sido una dama convencional, pero ni en su mayor época de rebeldía ha llegado a esos extremos.

Si la madre de Gendry supiera que está siendo perseguido por la reina, seguramente no se sorprendería en absoluto. Su madre siempre ha odiado a esa mujer, a ella y al rey, aunque nunca le ha contado a Gendry el por qué. Quizá si lo hubiera hecho ahora él entendería todo lo que está pasando últimamente en su vida.

De todos modos no importa lo que piense la madre de Arya o el por qué de que a Gendry lo estén persiguiendo. Lo único que importa es que en la guardia estarán seguros, si es que llegan a ella, claro.

No llegan. Acaban en Harrenhall. Arya siempre había querido ver Harrenhall, pero no trabajar en él. También había querido siempre vivir aventuras, pero no así, pasando de mano en mano y sin saber nada de su familia.

Gendry nunca quiso ver Harrenahll ni vivir aventuras, pero le gusta estar allí. Es herrero y eso está bien, hasta que Arya decide que ha dejado de estarlo y se lo lleva.

Ahora están con la hermandad. A Gendry le gusta estar con ellos. Lo tratan como a un igual y ha encontrado un amigo en Ned Dayne. A Arya también le gusta Ned Dayne, le gusta como amigo nada más, que ella no tiene tiempo para pensar en otras cosas. No obstante, el resto de la hermandad no le agrada. No le dan buena espina.

Así que se va. Arya siempre se va de los sitios. Gendry ya lo ha aprendido. Él se queda. Se queda solo, porque Ned se vuelve a Dorne en cuanto muere su señor para comunicarle la noticia a su tía porque Dondarrion era su prometido. Gendry se ofrece a ir con él, pero Ned no lo deja porque dice que en la hermandad Gendry tiene futuro, aunque Gendry no sabe bien qué clase de futuro es el que tiene o el que quiere tener.

Mientras tanto Arya sigue yéndose de los sitios. Por un tiempo pareció que se iba a quedar en Braavos, pero no. Nadie podría llevar una vida de asesina sin rostro en Braavos, pero Arya no y ella sigue siendo Arya a pesar de que intentara convencerse de lo contrario.

Se vuelven a encontrar. Esta vez están en el Norte. Gendry nunca pensó que llegaría a ver el Norte. Tampoco pensó que llegaría a ver a unos seres malvados hechos de hielo. Ned también se les une. Sigue siendo escudero, pero no tiene caballero al que servir. Le ofrece a Gendry ser el suyo, pero él no se siente cómodo con la idea de que un noble lo sirva así que lo nombra caballero. Se saltan lo de la noche en vela vigilando las armas porque están en guerra, eso sí.

Luego la guerra termina y acaban los tres en Invernalia. La hermana de arya les ofrece quedarse y a gendry no le importaría. Por los ojos que le pone a Sansa Stark deduce que a Ned no le importaría tampoco, pero Arya no ha perdido la costumbre de marcharse de todos los sitios y Gendry simplemente no quiere perderla a ella.

Así que se van los tres. Es como antes, pero mejor porque esta vez no están huyendo de nada. Solo son tres caballeros herrantes en busca de fama y fortuna, de grandes hazañas y espléndidos torneos. A Arya también la han nombrado caballero, o caballera, no están muy seguros de cómo llamarla. La nombró Brienne de Tarth, que es una de las personas más admirables que Gendry ha conocido en su vida.

Ella los acompaña un trecho del camino. Luego ya vuelven a ser solo ellos tres viajando por lugares conocidos y desconocidos. A veces ganan y a veces pierden. A veces encuentran trabajos que hacer y otras veces pasan semanas recorriendo los caminos sin nada que hacer. No se parece a la vida que la madre de Arya soñó para ella ni a la que Gendry soñó para sí mismo, pero es la vida que ellos quieren tener ahora. Quizá algún día Ned vuelva a Campoestrella y Arya decida quedarse con su hermana. Quizá él vaya a vivir algún día a Bastión de Tormentas con su prima y su medio hermano. Sin embargo, por ahora ninguno quiere nada de eso. Les gusta su vida. Son felices y eso es lo mejor.