Autora: Edinna

Personaje: Yamato

.


La mejor amiga del alma


.

Cuando mis padres se divorciaron y mi hermano se fue con mi madre, pasé por una etapa dura. Él era posiblemente la única persona que me entendía, a pesar de ser tan pequeño. Nunca fui demasiado bueno con las emociones, pero siempre tuve algo en claro, y es que quería a mi hermano con toda mi alma. Pero esas noches con compañía se acabaron. Obviamente, seguíamos comunicándonos cuando podíamos, pero no era lo mismo, los días no eran lo mismo sin él…

Poco a poco, me fui refugiando en lo que sería mi consuelo diario: la música. Ella me ayudaba en mis noches de soledad, o aquellos días en el colegio en el que me evitaban por mi apariencia fría. Cuando simplemente quería desconectar o relajarme, allí estaba ella. Nunca me defraudó, y cuando escuchaba todas las emociones que podía haber en una canción, me acabé enamorando más de ella, tanto que al final acabé por querer convertirme en músico.

Sabía que no iba a ser un camino difícil, y empecé con lo básico. Ahorré lo que pude y me compré una pequeña armónica. No era un instrumento demasiado grande, ni siquiera demasiado lujoso, pero a mí me servía. Comencé a cantar poco a poco también, a mí hermano siempre le había gustado cómo cantaba, pero siempre me había dado algo de vergüenza cantar para otras personas que no fueran él.

Un día, cuando vi que ya había avanzado lo suficiente, decidí hacer una pequeña prueba. En una de mis pequeñas llamadas con mi hermano, aproveché para demostrarle lo que había enseñado. Obviamente no era algo demasiado profesional, pero a él le había encantado, y eso había llenado mi determinación al máximo.

Fuera como fuere, estos fueron mis comienzos en la música, ¿y siendo sinceros? No me arrepiento de nada. ¿Por qué pensar en eso ahora? Estamos a escasos momentos de lo que sería el primer concierto con mi banda y... bueno, estoy algo nervioso…

Respiro hondo, acariciando el bajo con suavidad y sonriendo, con fuerzas renovadas tras la pequeña proyección al pasado.

Esto va por ti, hermanito, espero que estés escuchando...