Una vida normal
¿Su padre le había tendido una encerrona con Vegeta? Su padre le acababa de tenderle una trampa con Vegeta.
- Creo que piensa que somos...
- ¿Por qué crees que no puedo ir...
Dijeron ambos a la vez. Vegeta se cruzó de brazos mientras Trunks daba pasos de gigante rodeándolo, como si persiguiera un ratón invisible. Bulma al verlo reprimió el impulso de comérselo a besos ante su padre. Definitivamente le hacía bien pasar tiempo con su padre y que este le fuera descubriendo su potencial. Sonrió sin dejar de mirar a su pequeño.
-¿Por qué crees que no puedo ir a una cena? -Volvió Vegeta aún medio enfadado porque la hembra cuestionara cualquiera de sus capacidades y más si era una cosa tan estúpida.
Bulma, que se había medio olvidado al ver las gracias de su pequeño, tardó un poco en reaccionar- ¿Eh?¡Oh! Porque es una cena como un poco de gala, se tiene que ir bien vestido, observar unos protocolos sociales y estará lleno de directivos de empresas tecnológicas y de científicos... Ya sabes, nada de puñetazos y cosas de estas -Añadió dando por hecho que todo aquello no sería nada del interés del alien.
- ¿Te crees que un príncipe como yo no sabría comportarse en una cena de gala? -le soltó con una sonrisa despectiva que daba a entender claramente que si alguien no hubiera de llegar a estar a la altura seria ella-. ¿Y que solo me interesa pegar puñetazos?¿Por quién me has tomado?¿Por el patán aquel con el que ibas?
Desprevenida, Bulma no acababa de entender el enojo del alien- ¡Ey!¡Que yo no he dicho nada de eso! Es solo que pensaba que no te apetecería ser... mi acompañante -Lo miró extrañada-. Además ¿Cómo quieres que sepa lo que te interesa si nunca hablas conmigo ni me contestas ¿Te crees que tengo una bola de cristal?
- ¿También tenéis bolas de estas en este jodido planeta? -Ahora el extrañado era él- ¿Es que todo lo hacéis en bolas en este trozo de roca embarrada?
La mal pensada cabeza de Bulma le proyectó algo que podrían hacer en bolas ellos dos, o que habían hecho pero no recordaba, que al final era como no haberlo hecho- ... Sí... no ¡Da igual! -Rehaciéndose quiso cerrar la discusión-. Así pues ¿Querrás venir como mi acompañante a la cena del sábado? Tenemos que estar ahí hacia las siete y media y se puede alargar tranquilamente hasta media noche ¡Ah! Y tendrías que llevar esmoquin... como no tienes te deberás hacer uno ¿Qué dices? -le preguntó pensando que con todo aquello se echaría atrás.
- ¿Asistirá tu padre?
- Sí, con mi madre de acompañante.
- Y el viejo ¿Me puede hacer un "moquin" de esos?
- Vegeta, no es ningún equipamiento de lucha. Se tiene que ir a un sastre para que te tomen las medidas.
- Pero tú ya tienes mis medidas -protestó.
- Pero son teniendo en cuenta los movimientos de lucha ¡No para que luzcas bien! -Se defendió-. Si quieres le puedo pedir a mi padre que te lleve al suyo... -añadió no muy segura.
- ¡De acuerdo!
- ¿De acuerdo? -Bulma no se lo acababa de creer.
- De acuerdo, vendré y que tu padre me lleve al "desastre" este que dices que hace los "moquins".
- ¡Mooo King!¡Mooo King!... -Empezó a decir con cada paso el pequeño que todavía giraba alrededor de su padre como un satélite.
Bulma no pudo contener la risa por ambos -¡Ey!¡Peonza! Ya está bien de tantas vueltas ¿No? -Sabía que Vegeta no llevaba muy bien que se rieran de él y por una vez no quería perder la oportunidad de observarlo fuera de su medio habitual-. Ven "Mi Rey", que iremos a preparar una buena cena y a ver la abuela que ya debe tener ganas de verte -Estirándose consiguió atraparlo en la última vuelta. Cuando se incorporó con el niño en brazos se encontró el ademán extrañado del alien.
- ¿Sabes que no podrá ser rey, verdad?¡Ni siquiera yo lo podré ser! -Parecía que lo había conseguido ofender igualmente. "Después las complicadas somos nosotras", pensó.
- No me estaba burlando Vegeta. Estas son cosas que les decimos a los que estimamos. Mis padres también me decían princesa y a veces les he escuchado llamarse "rey" y "reina" de forma cariñosa. Quizás si no pasaras tanto tiempo dentro de la cámara entenderías ya estas cosas. Ya sabes, hablar, dialogar, hacer amigos...
- ¡No necesito amigos! -le contestó nada convencido de la explicación que le había dado.
- Si tú lo dices... por cierto, sospecho que mi padre cree que somos pareja -Le dio la espalda con Trunks en brazos mientras guardaba el proyecto antes de salir.
- ¿Y por qué tendría que creer eso el viejo?
- No sé ¿Quizás porque tenemos un hijo juntos? -Esperaba que reaccionara y se le escapara algo sobre cómo pasó ¿Se le echó él encima?¿Fue ella la que tomó la iniciativa? Suponía que habría sido esto último, aunque le gustaba pensar que habría sido capaz de hacerle perder la cabeza, ni que fuera una vez. De ser así, suponía que tampoco lo sabría nunca, pero soñar era gratis. Vegeta no la contestó y ella se fue.
Continuará...
