Un saludo a todos mis amigos, la verdad me gusto bastante este capítulo y disfrute y pase bastante para traducir este capítulo, en general fue bastante bueno, aunque me contaron un par de spoilers y tengo algunas teorías espero que Kalei actualice pronto, un saludo a todos y gracias por el permiso para llevar esta historia en español.

En lo personal deje tal cual algunas partes, en especial las introducciones de los OST porque me pareció muy buenas algunas partes y le dio más sentimiento en algunos pasajes de la historia, por lo que intente respetar lo más posible lo original.

Disclaimer. El universo de FSN y Tokyo Ghoul no me pertenecen, si no a sus respectivos autores, sólo se usan con motivos de recreación sin fines de lucro.

Sin más que decir nos vemos la próxima amigos.


(OST - Fate Avant Title)

Desde tiempos inmemoriales, el clan Washuu, fue un clan Ghoul con sus orígenes en Medio Oriente. Desde su fundación, siempre había tenido ideales muy diferentes de sus semejantes, incluso albergando un profundo complejo y permaneciendo en un aislamiento tajante con otros clanes cercanos. Siendo poco conocidos y evitados por otros.

Con el paso del tiempo, existieron muchas diferencias, surgidas por la presión del exterior que fue erosionando el poco estado de equilibrado del que habían gozado a lo largo de sus generaciones, debido a una práctica única, que hasta cierto punto fue conocida como la singularidad atroz que los había llevado a un inevitable conflicto masivo inminente.

Ese fue el principio de la decadencia del clan. El pecado, por el que inicio todo, fue el rasgo tradicional heredado de sus ancestros desde su fundación, el practicar con frecuencia el canibalismo, que había permanecido como normas sagradas a través de sus pasajes de su larga historia, durmiendo en lo más profundo de su línea de sangre, esperando el momento, y el descendiente perfecto de mostrar todo su potencial en esplendor.

La caída y fragmentación del Clan, había sido inevitable, motivos habían sido diversos, asesinatos, violaciones, venganzas, guerras, enfermedades, migraciones y genocidios, que el clan Washuu tuvo que soportar y afrontar, todo en nombre de sobrevivir una generación más. Para tener suficiente tiempo para transformarse y ser lo que se suficientemente fuertes para hacerle frente a sus enemigos. Asegurándose de la mejor fuente estable de alimento, los humanos, que desde siempre habían estigmatizado a los Ghouls, como demonios sedientos por la sangre, devorando con inhumanidad, desesperación y gula los cadáveres de sus inocentes víctimas.

Pero a través de muchos largos y oscuros años, un milagro había sucedido, dentro de su clan, se había cumplido la promesa y visión de sus antepasados, había surgido una particularidad muy rara, por fin después de tantas penurias, habían sido bendecidos con poderosas y únicas células RC. Este milagroso evento fue el que marcó el principio de una nueva era para el Clan Washuu, el inicio de los primeros años dorados de supremacía y expansión. Por lo que no fue sorpresa, que en poco tiempo hayan sido colocados y reconocidos hasta el punto de ser temidos por otros clanes y familiares mayores, que habían renunciado de buena gana a sus terrenos de caza, abandonando sus territorios, si querían huir del exterminio y asimilación del prominente Clan Washuu.

Muchos clanes menores no tuvieron no corrieron con la misma suerte, debido a sus limitaciones, no pudieron escapar del destino de terminar por ser asimilados y esclavizados, teniendo que cargar con el peso y la tarea de ser los pilares de la supremacía de sus nuevos y despiadados amos.

Ahora como los señores y amos de los derrotados se beneficiaron unilateralmente del trato, con el tiempo aquellos clanes menores terminaron por ser despojándolos de todos sus recursos, tanto humanos como materiales, siendo recursos estratégicos para el Clan Washuu, purgando con mano de hierro a todos los que osaban a revelarse en contra la Familia Principal.

Pero, debido a errores menores, antiguos rencores y diferencias de ideas, fueron sembrándose las primeras semillas que terminarían por germinar, hasta convertirse en el punto de inicio para la decadencia de la era de oro del Clan Washuu. Las antiguas ramas secundarias de la actual Cabeza y Ancianos del supremo consejo, que habían sido bendecidos con los mejores especímenes de Ghouls actuales, habían decidido revelarse, creando facciones divergentes que terminaron por fragmentar internamente la base del Clan. Fue como un castillo de arena caer por sus débiles bases, fue cuestión de tiempo para que fueran revelándose uno a uno los muchos problemas que habían sido ignorados por tanto tiempo por la mala administración y la ineptitud con la que la Familia Principal los había gobernado fueron la sentencia de muerte para el principio de su perdición.


El panorama sobre el futuro fue incierto, eran demasiado los problemas que habían surgido dentro del Clan, problemas de organización y poder, territorios y alimento fueron problemas que fueron los que obligaron a que muchas de las ramas menores y hasta más de la mitad de los ancianos del antiguo consejo Washuu decidieran aprovechar la oportunidad y ser libres del yugo déspota y tirano. Con la ilusión de ser libre para poder expandirse y tener su propia autonomía.

Pero, el precio de la guerra interna fue lo que termino por tomar la vida de mucho de los miembros de las ramas externas e internas, como resultado, más de la mitad de los desertores terminaron masacrados, pero pereciendo con ellos más de la mitad de las vidas de la familia principal, que fueron desplegados en un inútil y desesperado intento por evitar la huida y traición. Al final del primer conflicto, muchas familias tuvieron que volverse nómadas y buscar su propio lugar en el mundo, habían sufrido numerosas bajas pero lograron su independencia, pero debido a su peculiar y singular costumbre, una práctica que fue difícil de negar, fue liberada por sus instintos en los lugares donde pasaban, dejando sólo la sombra de lo una vez existió, ciudades, pueblos y zonas de transición humana terminaron con miles de cadáveres y ríos de sangre, que narraban una historia del desfile de muerte, una leyenda que fue muriendo con el pasar de los siglos.

Los pocos sobrevivientes de lo que una vez fue conocida como la familia principal, decidió apostar su futuro en un desesperado intento por reconstruir todo lo que una vez fueron y eso sólo sería posible si tuvieran la suerte de poder emigrar hacía un lugar donde su especie no fuera tan conocida. La cabeza sobreviviente, siendo una persona culta y con previsión, ordeno la migración hacía un país emergente en uno de los archipiélagos más grandes del mundo, hacía un país conocido como el lugar del Sol naciente, donde lograron establecerse y fueron propagándose, prosperando lentamente desde las sombras de la ignorante población de aquella época.

Pero cómo la historia tiende a repetirse en la naturaleza humana, no fue diferente para la naturaleza Ghoul, una vez más, demostraron no ser lo suficientemente sabios para no repetir sus errores pasados, se habían acostumbrado a un tipo de vida de obligar a imponer su voluntad sobre los más débiles. Los Washuu se habían considerado la élite sobre la élite de la especie Ghoul, habiendo sido bendecidos con poderosas y únicas células Rc, y poderosas habilidades naturales, no fue difícil el borrar y asimilar la cultura de todos los clanes nativos sin esfuerzo, imponiendo nuevas leyes y orden.

Nuevamente las semillas del pecado, que habían sembrado fueron cosechadas a su debido tiempo. De nuevo se mostraron antiguos problemas y nuevas diferencias, producto de las malas decisiones de los ancianos del nuevo consejo, que demostraron de nuevo tener un pésimo y un nulo control sobre las facciones que habían surgido al asimilar y expandir la influencia del Clan Washuu en la nueva región nativa.

Las ramas exteriores e interiores se pelearon a muerte en repetidas ocasiones por acabar de manera rápida y devastadora con sus enemigos nativos, en un intento de ganar el control y manejo pleno las nuevas fuentes de alimentación, los humanos, fueron testigos de los altercados, por lo que ofrecieron resistencia y su sentido de unión en contra de los desgastados y mermados números de los Ghouls en el conflicto.

Los Washuu embriagados con su poder los enfrentaron a pesar de sus escasos números producidos por sus anteriores altercados, pero todo fue inútil, fueron siendo exterminados por el gran número de humanos, la balanza había cambiado, los Ghouls siendo los cazadores por excelencia, fueron cazados por las débiles presas que tanto aborrecían y disfrutaban masacrar, los frágiles humanos fueron cazándolos hasta el borde del exterminio.

Nuevamente, el Clan Washuu, se encontraba en el borde del colapso, los pocos sobrevivientes, huyeron, desechando todo su honor y deber con la familia Principal, de los cuales sólo un poco más de media docena de ancianos y un lamentable número de sus familias, que decidieron poner todas sus esperanzas en su actual cabeza, Tsunohoshi Washuu, que había sido desde su nacimiento alguien diferente de sus antecesores, que prometió a su gente el lugar y paz que tanto ansiaban. Usando su ingenio y nuevas reformas internas decidió que era momento que cambiaran la forma de vida del Clan Washuu de manera radical.


(Fate OST - Hurring to Library)

Fue duro, incluso para alguien como él, tuvieron que adaptarse con el mundo, la era del hombre y sus adelantos tecnológicos fueron los que dominaron el planeta y marcaron el estilo de vida en ella. Enfrentando la realidad que los humanos mandaban a la luz del Sol, por lo que tenían que aprender a convivir con su fuente de alimento. En un principio muchas de sus nuevas ideas tuvieron una lucha insufrible con las políticas anticuadas y terca resistencia por parte de los antiguos ancianos sobrevivientes que expresaban su descontento en todo momento, alegando que se perdería el legado Washuu que con tanto esmero intentaban mantener vivo, pero después de una purga y nuevas reformas sangrientas aplicadas con mano de hierro, muchos terminaron por aceptarlo y respetar las decisiones del actual cabeza del Clan.

Desde su ascenso al poder, Tsunohoshi Washuu, había comenzado a poner en marcha una nueva estrategia que les permitieran sobrevivir a la nueva era. Siendo la mejor manera de vivir con el mundo actual, su mejor oportunidad era estar en las narices del enemigo, hasta convertirse en la raíz y volverse el corazón de los humanos, para ser protegidos y reverenciados, por su propia fuente de alimento.

Sus planes fueron constantes y lentos, pero habían dado sus frutos, con el pasar de los años venideros. Lograron involucrarse desde la formación de la una agencia del gobierno japones emergente, los Washuu no dejarían pasar la oportunidad que significaba el volverse parte.

Desde la fundación de la Comisión de Contramedidas Ghoul, CCG, tuvieron un papel muy activo y decisivo, ganando rápidamente un ascenso entre sus filas y asegurando una posición de poder central, desde la cual fueron expandiendo raíces, para posteriormente ser el cerebro desde las sombras, como Tsunohoshi Washuu, siempre habían planeado.

Engañando a los antiguos fundadores, lograron cambiar sin dificultad a todos sus miembros, y usando su naturaleza como Ghouls en su ventaja al eliminar a otros Ghouls durante el proceso. Fueron asegurando de manera esquemática y organizada las zonas de interés para su expansión e influencia en las sombras. Siendo los amos y señores dentro de muchas metrópolis, decidieron apuntar al corazón del país donde sería el nuevo núcleo de poder.

Tokyo desde ahí gobernarían, aquella metrópolis sería el punto de inicio para asegurar que en el futuro su palabra sea la ley. Cumpliendo sin problemas sus principales objetivos, esa decidión representaría el inicio de una época de gloria dorada, donde serían capaces de vivir sin problemas, al aparentar ser parte de la solución contra los demonios conocidos como Ghouls.


El Clan Washuu, fue reconocido como una familia famosa y prestigiosa, por suministrar siempre a personas excepcionales, que fueron posteriormente conocidos como los mejores agentes contra los enemigos de la humanidad, los demonios conocidos como Ghouls.

Sus miembros, fueron conocidos como el ejemplo de personas perfectas y justas, que tenían como lema, ser los protectores mismos de la humanidad.

Habiendo cazado Ghouls increíblemente poderosos, luchando mano a mano con el CCG desde su fundación, por más de un siglo.

Fueron los más capacitados para las misiones más difíciles de exterminación, siendo los cerebros detrás de los métodos más especializados y eficaces, contra la plaga demoníaca que manchaba la inocencia del mundo.


(Fate OST - The Lost Buttefly)

Para el floreciente Clan Wahuu, fue hasta el año 1890, que logró conseguir gran parte del apoyo por parte del gobierno japonés, que alistó a la familia de manera definitiva en la fundación de la Institución de la Comisión de Contramedidas Ghoul.

Siendo una agencia del gobierno federal que administraría y perseguiría a los ghouls, el Clan Washuu fue extremadamente amable y de gran ayuda para el Gobierno, al compartir sus propios métodos y técnicas únicas para asesinar y tratar con la máxima efectividad contra los ghouls. Logrando desde entonces, que sus miembros tengan la función de actuar como funcionarios prominentes dentro de la agencia de aplicación de la ley.


Para el Clan Washuu, el principal objetivo de pasar desapercibidos había sido completado. Desde sus orígenes, sólo hasta este momento, habían logrado lo que nunca habían soñado sus antepasados.

Asegurando un futuro para el Clan y siendo capaces de controlar a su alimento de manera más ordenada y eficaz que nunca. Creando la segunda era dorada del Clan desde su fundación.

Esto apenas era sólo el principio de sus planes para poder consolidarse y florecer en todo su esplendor dentro del archipiélago japones.

La cabeza del clan desde su fundación, había intentado por todos los medios llevar a su Clan a alturas nunca antes imaginadas, pero había fracasado en más de una ocasión. Ahora sus descendientes tenían el deber de crear un nuevo camino, y el actual cabeza del clan era la luz de esperanza que había cumplido las palabras de sus antepasados. Asegurando un nuevo destino, mostrando un nuevo camino que recorrerían, para lograr un objetivo aún mayor y ambicioso. Se había formado una nueva doctrina que fue aplicada con puño de hierro, purgando a los desertores y raíces rebeldes, la nueva creencia fue pasándose y mejorando con el paso de cada generación en generación, como un ideal con el que el clan se regiría hasta la muerte.


(Fate OST - An Invitation From The Old Man)

Hasta la fecha actual, la cabeza actual del Clan era Tsuneyoshi Washuu, un ghoul con una larga historia. Un hombre que con el tiempo había adquirido un porte y una figura que lo describían como una persona con una personalidad seria y una poderosa perspicacia, teniendo siempre a su alrededor un aire pesado y sombrío, con una expresión carente de emociones.

Una persona que no le gustaban las tonterías, alguien que, a pesar de su severa disposición, era muy pragmático con su manera de pensar. Pero todo era una fachada, una máscara bien construida, que guardaba su naturaleza hipócrita y sus planes llenas de sangrienta locura.

Desde su nacimiento, había tenido una longeva vida que había sido marcada con el peso de sus predecesores, teniendo la responsabilidad de llenar los zapatos que su padre había dejado y buscar a un heredero ideal para ser el siguiente en la línea de sucesión, antes de ser llamado a descansar y ser recibido con la gloria de sus antepasados. Para finalmente ser devorado por su elegido, como una costumbre desde la fundación del Clan, como rito de iniciación. Desde hace tanto tiempo cuando había devorado el cadáver de su padre, en ese mismo instante que había adquirido el puesto como la nueva Cabeza del Clan.

Durante su vida, había teniendo que desempeñar diversos papeles, dependiendo de la situación. Pero, usando principalmente, su papel como presidente de la Comisión de Contramedidas Ghoul desde donde imponía sus órdenes.

Fue aclamado desde su adolescencia al unirse a servicio, teniendo y esperando de él, grandes hazañas dignas de cargar con el apellido Washuu. No fue sorpresa cuando en poco tiempo fuera aclamado y reconocidos por sus colegas y agentes, como alguien digno de respeto y admiración, un modelo de hombre ejemplar.

Ese fue el inicio de su carrera para adquirir aún más poder dentro de la agencia, con sus rápidos y ascensos meteóricos por sus grandes méritos y logros que terminaron por asegurar su futuro como sucesor del antiguo director de CCG, su padre, eliminando cualquier amenaza que significara un posible riesgo hasta por fin pudiera obtener ese lugar. Asesino a medio hermanos, rivales y hasta bastardos no reconocidos por su padre y complots políticos que terminaron por ser diezmados y eliminados sin piedad.

Por otro lado, en el mundo Ghoul, fue conocido como el Demonio Tsune, famoso por su gran fuerza y métodos malignos y sanguinarios de tratar contra los Ghouls que desafiaban su gobierno desde las sombras de la metrópolis.

Para Tsuneyoshi Washuu, había crecido con una retorcida forma de ver la realidad. El mundo para él era su caja personal de juguetes, de la cual podía disponer cada vez que lo deseara. No importaba si algunos juguetes terminaban rotos por lo agresivo de su jugar, o sí desaparecían algunas piezas. Siempre había encontrado la manera de arreglar las cosas que dejaban de ser útiles en su debido momento. Por lo que no fue sorpresa, con la rapidez y falta de empatía con la que fue perdiendo su atención sobre las cosas, la sensación de aburrimiento era constante en su vida, para él que nunca había sufrido de necesidad desde joven, resolvía con suma facilidad problemas y situaciones que sus semejantes encontraban imposibles, fueron cosas sin importancia para él.

Siempre encontraba la manera de perfecta de solucionar las cosas, pero se había encontrado con una nueva emoción que explotó con gran fuerza desde su pecho, cuando cada vez encontraba situaciones problemáticas durante el proceso de resolución.

Fue una alegría que no había conocido ni disfrutado en años, desbordando todo ese éxtasis con todo el contenido de su corazón, las emociones que destilaban en contra de sus peores enemigos e inocentes envueltos en el problema, fue tal dulce colocarlos en las peores situaciones posibles, donde desahogaba sus más profundos y retorcidos deseos al escuchar sus gritos de dolor y miseria.

Es fue el inicio de desarrollar el hábito de encontrar personas que tuvieran conflicto con él, atrapándolos contra su voluntad. Siempre anhelando cada vez más del néctar de la desesperación y romper las esperanzas del corazón de sus víctimas.


(Fate OST - In The Passing Train)

Siempre le había resultado gracioso pensar sobre la situación de su vida actual. Desde que había sido nombrado presidente, nunca lo había pensado antes.

Pero desde mucho antes de la fundación del CCG, su Clan Washuu había planeado llevar una relación hipócrita, que realmente disfrutaba, pensando en el grado de inutilidad e ignorancia en la que caía diariamente cada vez más la humanidad, llevando una vida tan afable y en una jaula de confort que el controlaba de acuerdo con sus deseos.

Él siendo uno de los ghouls más buscados en el mundo de las sombras, dirigiera una organización antighoul desde la seguridad del brillo del Sol, que sus antepasados con tanta dedicación y planeación habían ocultado para volver al Clan Washuu el núcleo del mismo del CCG. Pero disfrutaba de ver y tratar aún más a sus investigadores ghouls como peones desechables, que se volvieron la fuente principal de su entretenimiento y una fuente de alimento seguro y exquisito, que el Clan Washuu, siempre disponía, pues siempre había alimento de sobra de los cadáveres de los mejores investigadores muertos en operaciones suicidas.

Como jefe del Clan Washuu, había continuado con la "crianza selectiva", una de las muchas tradiciones del clan. A partir de numerosos descendientes ilegítimos, resultado de numerosas relaciones con mujeres humanas o ghouls, obviamente aquellas relaciones nunca fueron consensuadas. Tuvo que elegir cuidadosamente entre muchas femeninas en busca de mejorar sus propios genes, en espera de conseguir descendientes que heredaran rasgos únicos de los especímenes o evolucionen con características marcadas del Clan, perdidos en el tiempo.

Sí surgiera algún bebe resultado de esa unión, su futuro sería decidido a partir de su sexo. Sí resultara ser masculino, el candidato sería puesto a numerosas pruebas, antes de decidir si era lo suficientemente digno de ser nutrido, cuidadosamente perfeccionado y protegido para llegar a ser alguien capaz de alcanzar todo su potencial, volviéndose alguien de importancia en el futuro para el Clan, pero sería todo lo contrario si fuera femenino, pues la candidata, sería degradada a tener cumplir con él papel de "útero" para preservar la línea de sangre del Clan Washuu, pero antes ser disfrutada primero por su propio padre, hasta que se aburriera y se decida el turno de los ancianos principales de la familia, en espera de obtener un nuevo descendiente, como una tradición que se había mantenido hasta la actualidad dentro del Clan.


(Fate OST - She´s Made Up Her Mind)

Para Rize Washuu, una niña, de apenas un poco mayor de tres años, todo el significado de su corta existencia se había transformado en un algo peor que un infierno, al enterarse de su inevitable destino después de haber soportado años de tortura, para finalmente ser visitada por un demonio que siempre acechaba sin descanso en sus pesadillas convirtiendo todas sus esperanzas y sueños trizas, sonriéndole y susurrando con burla las palabras que terminaban por hacerla gritar y llorar, abrazándose a si misma en un intento de protegerse, sin poder evitarlo casi todas las noches.

Todo comenzó, cuando logró escaparse de su habitación, la cual residía dentro de una instalación, que desde su nacimiento nunca había tenido antes permitido salir. Pero que ahora había sido llevada contra su voluntad a un nuevo lugar, donde ahora se encontraba siendo vigilada por el "personal de maternidad" que la custodiaban en todo momento, pero que utilizaban el nombre de "Jardín Iluminado por el Sol" para referirse al lugar blanco donde ahora ella se encontraba.

Tras un mes de lograr adaptarse a su nuevo entorno, se había acostumbrado a los hábitos y pautas de sus guardianes. Por lo que no fue difícil para ella, durante todo este tiempo prepararse un día cando logro burlar toda esa seguridad con relativa facilidad, haciendo uso los sus dos pares de tentáculos carmesí que emergían de su espalda de manera amenazante.

Para Rize, ese fue un poder con muy conveniente y poderoso. Desde que había nacido siempre se había percibido como alguien muy especial y única dentro de su propia mente por ser capaz de controlarlos de manera instintiva. Siendo capaz de sentir los extraños pulsos que se originaban desde alguna parte dentro de su cuerpo, siendo descritos como un tipo de calor tan reconfortarte y dulce, con el que fue familiarizándose en poco tiempo.

De manera paralela su cuerpo siempre había sido innegablemente más fuerte y resistente que el de las otras niñas con las que antes había convivido en su anterior "hogar", por lo que siempre se había distinguido, creando como consecuencia una brecha social por las diferencias y comportamientos completamente extremos de las niñas con ella, que al final terminó por ser aislada.

Pero para Rize esto no fue un problema, ella siempre había estado sola, una forma de vida con la que siempre había familiar, por lo que fue problema cuando decidió crear por su propia cuenta un lugar exclusivo para ella. Creando sin saberlo psicológicamente, una manera de seguridad y confort para ella, donde podía ser libre de ser como era, para continuar practicando con ese extraño poder, que posteriormente entendió por sus guardianes, al ser referido con el nombre de Kagune, un aparente órgano depredador único de su especie, el orgullo de los Ghouls.

Aquellas memorias, que había descartados antes, golpearon su mente en múltiples ocasiones cuando ella practicaba sola y miraba su Kagune por horas analizando con detenimiento los colores carmesí y negro con algunos patrones escamosos, sintiendo un extraño sentido de calor y una vaga sensación familiar.

Pero que ahora no era el momento en perderse en cosas vanas y sin importancia, salió por el ducto principal de respiración, derribando las defensas principales de la habitación contigua, fue alejándose de los fríos y blancos corredores, revisando con mucha precaución los múltiples cuartos vacíos durante su huida. Para finalmente lograr llegar a una zona, de la cual había escuchado hablar tantas veces de sus cuidadores actuales. Un lugar donde otros sujetos de prueba, eran llevados en ocasiones para la recreación y plenitud. Llena de curiosidad por las aquellas palabras, su entusiasmo aumento, alcanzado su punto máximo al llegar por primera vez a su destino.

Se quedó muda y asombrada al llegar en la entrada del jardín principal, donde no perdió tiempo e ingreso con rebosante felicidad. Donde fuera que su vista se enfocará se cautivó y disfrutó de las diversas y exuberantes flores de colores puros y blancos que ahí se encontraban, tocando con suavidad y detenimiento las delicadas construcciones, decorados y estatuas que sólo había vislumbrado entre las páginas de algunos viejos tomos en su habitación, que levemente le recordaban a culturas orientales de un pasado distante, pero su imponente arte relataban en silencio una parte de la historia del mundo y de paisajes que sólo podía soñar con ver algún día en su vida.

Fue en ese momento que comprendió el origen del nombre de aquel lugar, pero fue debido a que había perdido tanto tiempo mirándolo que había cometido el error de bajar su guardia y terminar por ser apresada sin dificultad, al haber sido localizada por otros guardias que habían estado buscándola en las inmediaciones y terminar por ser llevada a otro lugar diferente de su anterior habitación. A partir de ese momento, fue ahí que casi se arrepintió de sus acciones anteriores.

Todo comenzó cuando ingenuamente acepto y creyó en las promesas vacías de sus captores, acordando ciegamente la posibilidad de poder visitar siempre que quisiera el "Jardín Solar" con el que tantas veces había fantaseado, pero que ahora se podría volver una realidad. La sola idea de que pudiera divertirse y disfrutar dentro de los alabastros y pulcras flores, admirar las antiguas esculturas, poder ser capaz de leer sus libros debajo de su sombra casi serían un dulce sueño. Siendo la niña que era, aceptó más que complacida, con una sonrisa inocente y radiante, acepto la mano de los demonios en un contrato aberrante y cruel, lo que siguió después de aquel acuerdo, fue que había caído en un infierno del que perdió la voluntad de escapar alguna vez.


(Fate OST - What She Was Hiding)

No recordaba cuanto tiempo había sido confinada, pero para asegurar su cooperación, en todo momento fue limitada tajantemente con su alimentación, posteriormente fue sufriendo los efectos del hambre por primera vez en su vida, soportando de manera tan dolorosa que casi fue comparado con el sufrimiento de los múltiples fármacos y medicamentos experimentales que fueron administrados en grandes cantidades sin precaución ni cuidado en ella. Teniéndola siempre en un estado marginado y debilitado, sin fuerzas para resistirse, estuvo a merced de los doctores e investigadores, que la mantenían en un trance y suprimían el poder del que estaba tan orgullosa, con el que había nacido, ser el culpable de su aparente situación.

En un principio, había sido puesta a prueba de diversas pruebas y estudios, que fueron increíblemente dolorosos y horribles, que terminaron por hacerla rogar en muchas ocasiones por piedad y misericordia, gritando con todo el dolor de su corazón por querer terminar con todo aquel infernal sufrimiento. Pero todo terminaba siempre de la misma manera, verlos a los ojos en un intento de mover sus corazones, pero sin lograr conmoverlos en absoluto, al contrario, ocasionaba por hacerlos excitarse al verla de esa manera tan marchita y desdichada. Las únicas veces que mostraban una emoción llena de regocijo o felicidad fue cuando conseguían que sus experimentos lograran nuevos avances, por lo que sus rangos de mejoras para continuar con sus descubrimientos se acompañaban siempre con nuevos niveles de crueldad y sufrimiento por quebrarla cada día más.

Observando los ojos de las personas vestidas de blanco entendió que nunca, desde el inicio de aquel infierno, nunca la habían mirado alguna vez como una niña, mucho menos como persona, su papel era ser un objeto de experimentación, nunca olvidaría esos fríos ojos carentes de humanidad al abrir sus ojos cada día que pasaba en ese infierno.

A pesar de todo el dolor, ella persistió con la esperanza de que alguien tal vez la escuchara y la salvara de todo aquel sufrimiento, pero su voz nunca logró obtener respuesta, sus plegarias y ruegos nunca tuvieron efecto. Habiendo perdido la noción del tiempo, que poco o mucho, ahora no importaba. Para ella el tiempo se volvió algo efímero, no existía razón en saber cuánta tortura había soportado, una niña de su edad había tenido suficiente para una vida completa, toda aquella inocencia e ingenuidad, se fueron por terminar secando, sus emociones acabaron por ser desecharlas en un intento de hacerles frente a sus verdugos que más disfrutaban de sus experimentos cuando ella mostraba su lado más débil.

Todos lo pensamiento e ilusiones que había imaginado habían muerto ya hace mucho tiempo, incluso ahora le resultaba ridículo su propia ingenuidad, de que algún héroe como el de las leyendas e historias plasmadas en los libros desgastados de su antigua habitación, que había terminado por leer en incontables ocasiones, que terminaban siempre con algo en común, el héroe salvando a la princesa de situaciones que parecían imposibles, venciendo a todos los malos y terminando juntos felices para siempre. Pero, ella ahora entendía que todas aquellas historias sólo podían existir en cuentos de hadas, pero nunca en su cruel y desafortunada realidad.

Una realidad que hora está viviendo, una demasiado inhumana, pero tenía que conseguir de alguna manera soportarlo, intentar hacerle frente en un intento por desesperadamente sobrevivir. Pero nada de eso importo, pues finalmente dejó morir sus últimas esperanzas, decidió escapar de todo el dolor y agonía, cayendo en lo más profundo de sí misma, en un último intento desesperado por olvidar su realidad y su inevitable destino.


(Fate OST – Ther is a Crack)

Todo para ella había sido una oscuridad y dolor, pero un día todo aquel martirio había finalizado de manera abrupta y sin explicación.

Logrando hacer que su conciencia se aclarara lo suficiente para poder ser capaz de escuchar, aunque de manera débil, las voces a su alrededor, distinguió los gritos llenos de felicidad y gloria de las personas vestidas de blanco que siempre la había miraban con ojos llenos de sentimientos oscuros, tal vez si pudiera regresar en el pasado, ahora sería capaz de poder distinguir la maldad que ocultaban detrás de sus sonrisas vacías.

Por otra parte, para los doctores e investigadores, se encontraban en un estado de catarsis, todo el fruto de su trabajo sería reconocido, habían sido capaces de haber encontrado al espécimen perfecto, en todos sus años de arduo entrega y sacrificio, nunca sus predecesores habían conseguido a un Ghoul tan especial como lo era ella. Después de dos años y casi seis meses de complicaciones y contratiempos, lo habían conseguido.

Pero para Rize, debido a su pobre conocimiento en ese aquella ocasión, nunca comprendió el porqué de que fuera considerada tan especial y porque sería considerada la esperanza futura del Clan. Y todo era por la gran cantidad de células Rc, únicas y perfectas en su cuerpo, serían el contendor perfecto para revivir el legendario y perdido estado latente de dragón, que hace siglos había sido la carta de triunfo de los Washuu, entre otros términos poco claros, fueron cosas que decidió enterrar en lo más profundo de su mente, pues ahora le resultaban ser cosas que no deseaba oír.

Pero mayor fue la sorpresa para ella, cuando toda aquella conmoción había terminado tan abruptamente por la repentina llegada de una persona anciana, con el cabello blanco y largo, portando un traje oriental que usaban las personas de renombre como en sus antiguos libros, pero la repentina mirada de aquel hombre sobre ella, la hizo sentir un desesperado sentido de crisis, con un terror tan profundo, que intento querer huir lo más rápido del lugar pero la mirada del hombre anciano se endureció dejándola petrificada en el acto.

Los hombres de ropas blancas se habían ido, no sin antes rendir honores a aquel hombre y marcharse, dejándolos sólo a ambos en aquella habitación. Él mirándola fuera de una jaula y ella con restricciones en sus extremidades, descansando en el suelo, con retazos de tela de colores oscuros cubriendo su modestia infantil.

Acercándose a ella, el anciano hizo uso de la fuerza de solo un brazo para romper sin esfuerzos las barras de acero reforzado. Al momento siguiente se sintió atrapada por un tentáculo, que había destruido las cadenas que la tenían cautiva, pero en el proceso logró dañar su tobillo derecho del cual la sangre comenzaba a filtrarse.

Sin nada de delicadeza fue llevada para quedar cara a cara del anciano, alguien que emanaba un aura impregnada en malicia y oscuridad, pero los ojos con que la miraban le repugnaban, pero a la vez la llenaban de un terror frio.

Debido a su estado debilitado y la poca conciencia que amenazaba por hacerle caer en el vacío, no pudo recordar con claridad la conversación con el hombre que se había presentado como su Padre, el cual en todo momento se reía y burlaba con desprecio de ella, para que dé un momento a otro, fuera levantada por otro tentáculo, permitiendo que su tobillo herido quedara al alcance de su Padre que alago el aroma de su sangre antes de disfrutar de la sangre y parte de su carne, en un mordisco frenético, sintiendo un nuevo estimulo doloroso, gritó e intento escapar, pero todo fue inútil, termino por ser arrojada contra la pared de su celda, mientras su padre reía entre elogios, encantado de disfrutar un nuevo sabor, que sin lugar a dudas era mejor que el de la madre de Rize.

Con una sonrisa manchada de su sangre, le contó que ella tendría la importante misión de ser la próxima raíz para el futuro del Clan, ella había nacido en ese propósito y nada más, en sus genes dormía la posibilidad de permitir engendrar el poder olvidado por el que su clan una vez fue temido en el medio oriente en el pasado. Pero, por ahora no tenía la edad suficiente, pero que sólo era cuestión de tiempo para que madurara y alcanzará su máximo potencial, para poder ser el útero perfecto para él, que como Cabeza Actual de Clan, en sus manos estaba le responsabilidad de ser el único capaz de conseguir lo que sus antepasados sólo soñaban, la próxima generación de los Washuu que engendraría Rize, su hija más atesorada, sería la encargados de crear una nueva era dorada para el Clan Washuu, de solo imaginar la posibilidad de que sus futuros vástagos pudieran desarrollar ese increíble poder era algo que ansiaba.

Para todo del Clan, no había honor más grande para una mujer que ese, despidiéndose la dejo sola en aquel destruido lugar donde la oscuridad que engullo todo a su alrededor. Rize, ya no era ingenua pudo comprender las intenciones detrás de las palabras de su Padre, pero no el significado. Todo lo que había vivido en aquella habitación, un infierno en el que había abandonado toda esperanza, parecía ser solo el preámbulo para algo aún peor que sufriría dentro del alcance del poder del Clan Washuu, una vez que se decida llevarla dentro de la casa principal del clan, pero comprendiendo por fin el porqué de todo el dolor que había soportado, todos los experimentos a los que fue puesta a prueba, fue porque ella había nacido para su desgracia, dentro del Clan Washuu.


(Fate OST – Petals and Butterfly)

Había pasado ya un año desde que la habían liberado de la sala de experimentación, pero para Rize nada había cambiado en realidad, a pesar de que había podido regresar a su habitación por órdenes de su Padre y tener más libertad que antes, todo fue siempre y cuando ella aceptará que se le administrará altas dosis de supresores de células Rc y consumiera de comidas mejoradas.

El precio que había pagado para poder gozar de todos estos beneficios, no fue ni de cerca justo. Había comprendido que, durante más de dos años, fue sometida a un infierno del cual había perdido la voluntad de escapar, para después enterarse de su inevitable destino fue una cruel ironía de la vida.

Tras una extensa investigación, que la lleno de sentimientos oscuros, resignación e impotencia, por fin habían entendido su papel en el Clan Washuu. Pero que no tenía sentido lamentarse ahora, volverse el útero que su Padre y sus antepasados que tanto habían buscado, era algo que no podía cambiarse. Ahora con casi siete años, como se había vuelto rutina, partió hacia el Jardín, en un intento de aclarar su mente, llenarse paz y descansar mirando el paisaje. Tal vez lograría disfrutar de leer a la sombra de una de sus estatuas griegas favoritas, o tal vez dormir una pequeña siesta en un intento de serenar sus emociones negativas, que cada vez eran más fuertes, cada vez que maldecía sobre su sombrío futuro.

Su memoria era confusa en este punto, pero aun así podía recordar con pesar y amargura, por qué siempre había sido ignorada y depreciada por su Madre en el pasado. Siendo una copia perfecta de Rize, con un cabello largo y dueña de una gran belleza, pero con un asombroso poder en su juventud, cuando ella recorría con libertad y llena de sueños en las calles nocturnas de Tokyo, pero que ahora era incapaz de poder mostrarlos, se había convertido en una sombra de lo que una vez fue.

Su Madre nunca la había mirado desde que nació, siempre la había ignorado, pero todo cambio cuando Rize en repetidas ocasiones con fervor e insistencia intento ganarse su afecto a su corta edad de dos años, pero terminando por ser lastimada y agredida en cada oportunidad posible. Hasta que un día logro armarse de valor para preguntarle entre lágrimas a su Madre porque no podría ser amada como las otras niñas, pero en cambio sus ilusiones murieron cuando su Madre le gritó todo el infierno que había vivido era culpa de ella, de una hija maldita, todo el futuro que alguna vez había deseado se había terminado desde el día en que nació.

Toda la frustración y dolor que durante años había tenido que soportar, fueron vertidos sin piedad en una niña un poco mayor de dos años, siendo culpada por todo el dolor y sufrimiento que su Madre había sido víctima al ser raptada por el Clan Washuu.

Pero que sería inevitable que también Rize sufriría el mismo futuro, entre risas irónicas y gritando con ardor, deseo que su hija también pasará por lo que tuvo que soportar, pero por un instante, inevitables lágrimas y ruegos siguieron, como Madre había fallado, pero muy en fondo sólo esperaba que tal vez, su hija sea capaz de sobrellevar todo lo que ella no pudo ser capaz y que tal vez, sólo tal vez pudiera conseguir la felicidad que ella, Haruka, siendo en el pasado una poderosa joven Ghoul con sueños y anhelos termino por ser secuestrada, marchitándose, privada de toda libertad, termino por ser utilizada como un objeto de reproducción.

Dentro de un infierno del que nunca pudo ser capaz de escapar, entre pesadillas y lágrimas, sólo tenía como apoyo los recuerdo de sus anhelos y promesas de un antiguo amor de su juventud, que falleció cuando intento salvarla cuando fue secuestrada, cerrando los ojos pudo escuchar su desesperada voz, gritando que la protegería, pero aquella promesa nunca pudo ser cumplida.

Sin entender las palabras de su Madre, Rize huyo entre sollozos, sin saber que esa sería la última vez que la vería con vida, pues el día que conoció a su Padre fue el principio de su propio calvario, un calvario que su propia Madre paso, siendo advertida por su Padre de manera hipócrita de lo que sucedería con ella en el futuro, sufriendo de la misma manera que su Madre había sido víctima, para finalmente haber sido asesinada por los miembros del Clan, para terminar por ser consumida como parte de las tradiciones.

Despertando de sus habituales pesadillas, aun con rastros de lágrimas en sus ojos, las borró con cuidado mientras meditaba sobre haber soñado de nuevo con aquel recuerdo que tanto dolor le había ocasionado cuando aún era pequeña. En muchas ocasiones había intentado olvidarlo, sin éxito alguno, pero hasta la actualidad aún seguía sin comprender las últimas acciones de su Madre la última vez que hablaron, pero ahora no era el momento de pensar en ello.

Suspirando derrotada, se preparó para otro día más dentro del Jardín Soleado, una hermosa jaula que la tenía confinada, en espera de su final inevitable, siempre huyendo, no queriendo ser consciente de la realidad, que con cada día que pasaba, era un día más cerca del final de su cruel destino.

Pero que aquella ocasión, había sido el día en que todo fue diferente de la monotonía habitual.

Fue su primer encuentro, que en otra realidad nunca había sido posible, pero… tal vez alguien tuvo el poder de hacerlo diferente, dioses, seres supremos, anomalías sin respuesta, o tal vez sólo alguien que tuvo piedad de alguien como ella.

Los engranajes monolíticos del destino giraron por primera vez en una dirección completamente desconocida de los hechos preestablecidos.

Con el poder de conocer a una persona, que cambiaría su destino.


(Fate OST - Let´s go Home Together)

Era extraño, esa fue la primera palabra que uso para describirlo desde su primer encuentro. La imagen que tenía de Shirou nunca cambio, a pesar de que con el tiempo fue conociéndolo cada vez más, entendiendo que era alguien que guardaba muchos secretos, pero siempre era alguien amable y dulce, con quien se podía contar.

Desde que se había conocido, su vida fue cambiado tan drásticamente, que el cambio gradual de su persona fue sorprendiéndola incluso a ella. De aquel chico pelirrojo, el recuerdo de su sonrisa siempre sincera y amable, le había traído de nuevo la esperanza que había perdido, alimentando la voluntad de vivir que había abandonado hace tanto tiempo, naciendo en ella al principio un sentimiento que había surgido de su curiosidad infantil.


(Fate OST – She´s Made Up Her Mind)

Habiendo tomado su comida habitual, decidió salir de su habitación después de que se le habían administrado los supresores diarios de células Rc, con la idea de disfrutar un poco del Sol y leer debajo de la sombra de alguna escultura, como era parte de su rutina.

A pesar de su corto tiempo de en el jardín, se había familiarizado con sus principales veredas y campos, por lo que no fue difícil para ella encontrar siempre el lugar que ella le pareciera agradable. Pero sus viejos hábitos aún persistían en ella, prefería estar sola, recluirse dentro de sí misma siempre que pudiera. Un par de meses habían pasado con esa misma rutina, pero aún no se acostumbraba del todo a estar rodeada por otros niños como ella, le resultaba un ambiente extraño y poco agradable para disfrutar, por lo que en estas últimas semanas siempre los evitaba, cambiando su dirección hacía los lugares más apartados, pero más hermosos del jardín.

Dentro de la jerarquía dentro del jardín, existían los llamados "sujetos del jardín", sus edades se encontraban entre todo tipo de edades inocentes. Portando un uniforme blanco simple, con una camisa blanca de cuello alto y pantalones grises con número de serie en sus bordes. Estos eran sólo el primer escalón dentro del jardín, pero representaban un paso necesario para diferenciar los posibles candidatos serían elegibles para subir de rango, siempre y cuando mostraran aptitudes excepcionales. Pero debido a la misma razón de la gran mortalidad de las pruebas, muchos sujetos iniciales perecían en las pruebas, mermando los números. Para hacer frente a esta problemática, los miembros del clan principal estaban más que dispuestos ayudar a incrementar el número de nuevos aspirantes, que serían los próximos números de una nueva generación, que serían sometidos a cada vez nuevos y avanzados experimentos e inhumanos entrenamientos, donde el un ciclo no tendría fin.

Para los afortunados, su integridad aún no era segura, pues sólo habían logrado el primer paso de una larga travesía, donde el más apto y fuerte sería reconocido como "sujetos de élite", un grupo selecto, que aseguraría un lugar dentro de la organización del Clan, podrían ser elegibles como futuros investigadores en el CCG o colocarse en algún escalón importante dependiendo de sus logros, o si mostraban aún más talento, serían elegibles para tareas acorde a su nivel.

A pesar de su rango, estos niños no eran considerados tan especiales como lo era ella, había logrado averiguar por parte de sus cuidadores este hecho, pero, aun así, este grupo selecto de niños recibían privilegios y tratos especiales. Su vestimenta era también claramente diferente, pero utilizaban túnicas blancas de hospital de manera mejor elaborada y sin número de serie, pero a pesar de ser estatus, aún eran tenían que ser sometidos a pruebas de laboratorio en paralelo a entrenamientos extenuantes que eran constantemente mensuales y en ocasiones hasta semanales.

Durante su rutina diaria había notado algunos otros grupos dentro de la jerarquía dentro del jardín, pero aún no lograba tener información relevante acerca de estos sujetos, pero, mirándolos desde la distancia, podía distinguir una pesada capa de sangre impregnada en su aroma.

Cada nuevo día era normal ver en ocasiones los resultados de los experimentos y pruebas de laboratorio, tallados en los cuerpos de sus compañeros. Algunos tenían apariencias desgastadas y demacradas, esos serían los próximos sujetos que serían desechados, otros mostraban mejoras en su físico y estaban desarrollando una nueva forma de expresión. Pero el panorama general no había cambiado, cada día eran menos los sujetos que podía distinguir dentro del jardín, que en el día anterior. Pero los afortunados serían los futuros miembros de una organización que sólo serían enviados a morir en el futuro, fue hipócrita de su parte, pero una parte de ella se sintió bien al saber que, así como ella tenía un futuro que no podría ser cambiado, nadie estaría a salvo mientras estuvieran todos atrapados dentro de esta prisión.

Pero también apreciaba ver con curiosidad el proceso de metamorfosis de las orugas negras que se posaban en algunos lirios y rosas blancos, para disfrutar imaginarse la sensación de transformarse dentro de sus capullos, para que, al salir de sus seguras crisálidas, ser mariposas, seres frágiles pero libres de las restricciones a las que ella se encontraba condenada.


Fue natural con el paso del tiempo, Rize logrará comprender poco a poco la verdadera naturaleza de este Jardín Iluminado por el Sol. Enterándose de su naturaleza, una instalación propiedad de una organización de la cual aún no tenía noción pero que era útil para la Comisión de Contramedidas Ghoul, el CCG. Pero a pesar de su nulo avance en su investigación, podía estar segura de algo, su misión principal era el de matar ghouls, seres como ella, pero le resultaba irónico, que aquel lugar adornado y visto desde el exterior como un adorable he inocente centro de atención para "niños huérfanos", escondiera tal oscuro secreto.

Era trágico que gran parte de los niños aquí reunidos, también tuvieran un origen muy similar al de ella, siendo productos de la reproducción y cría selectiva de humanos híbridos. Siendo obligados desde que contaron con el uso de razón, a ser degradados como sólo meros instrumentos, de personas que jugaban a ser dioses, al someterlos contra su voluntad a extenuantes y largos entrenamientos y experimentos con el fin de que en el futuro sean convertidos en talentosos investigadores Ghoul en su graduación o tener un destino peor al unirse parte da la otra organización que recién comenzaba a conocer con el nombre de "V", no sin antes ser apropiadamente tratados, al borrarles la memoria, para que el secreto de la existencia de este jardín siga en el anonimato.


Odiando todo a su alrededor, disgustada por su propio destino y la incapacidad de poder hacer algo para poder cambiarlo, intentó olvidarlo todo como era costumbre, con uno de sus pasatiempos más apacibles. Tomando su lugar entre los rosales blancos y suaves, se sumergió entre sus aromas, mientras tomaba algunas rosas de ellas y jugaba con sus pétalos, tras haber leído por largo tiempo un desgastado libro sobre culturas antiguas, que había terminado colocándolo sobre el pasto.

Pero aquel día fue diferente de cualquier otro, debido a que un olor diferente y enigmático había cautivado su atención, llenándola de una emoción que no había sentido antes, dejo olvidada la rosa entre sus manos y su desgastado libro sobre el pasto, caminando con prisa hacía lo profundo del jardín, donde los otros niños no se tomaban la molestia de aventurarse, el lugar donde lo conoció y donde todo comenzó entre los dos.

Entre los blancos y delicados lirios, observó insegura de como interactuar con aquel extraño niño pelirrojo, que parecía ser un par de años mayor que ella, mirando detenidamente se percató al parecer se había lesionado con las espinas de una rosa que tenía entre sus manos, la cual fue adquiriendo un tono carmesí entre algunos de sus pétalos que eran en un principio blancas. Fue tanta su curiosidad quedando embalsamada mirando al joven, que no pudo tomar acciones apropiadas, pues de un segundo a otro, la situación había cambiado en un giro de eventos de más de 180°, aquel pelirrojo niño se encontraba ahora tan cerca de ella con la rosa carmesí aun entre sus manos mirándola de igual manera con una ferviente curiosidad. Todo había sucedido tan rápido, que realmente no recordaba las acciones que prosiguieron con claridad. Pero lo único que recordaba de aquel primer encuentro fue la sonrisa de aquel niño y una promesa que habían hecho ambos, que hasta el final de su vida siempre atesoraría en su corazón.


(Fate OST - Let´s go Home Together)

Fue extraño, su comportamiento, sus acciones, sus pensamientos todo acerca de él era un misterio, pero que reflejaban una calidez que nunca antes había sentido antes. Su curiosidad desde el momento de su primer encuentro, fue creciendo con cada día que pasaba observándolo, algo en él era diferente del resto, algo que no podía explicar pero que a la vez sentía la necesidad por estar cerca de él, pero sólo logrando mirarlo desde la distancia.

Con inseguridad y con la guardia en alto, se mantuvo analizando en detalle, cada una de sus acciones. En ocasiones leyendo de manera solitaria como ella, en otras mirando desde diferentes direcciones desde puntos aleatorios del jardín y algunas otras veces hablando con algunos sujetos experimentales, pero la gran mayoría del tiempo, el niño se la pasaba ocultándose entre las zonas más alejadas del jardín cerrando los ojos y pareciendo meditar. Había algo sobre esto último que la hacía desconectarse de sí misma, y no poder ser capaz de apartar la mirada por su curiosidad.

En un principio había dado lo mejor de sí misma por mantenerse oculta y distante del pelirrojo chico, para no ser notada, pero a pesar de sus mejores intentos, aquel joven siempre miraba hacia su dirección, sintiéndose derrotada por creer que se había ocultado mejor que la última vez. Pero él se mantenía sonriéndole de manera despreocupada y amistosa, con una sonrisa que nunca había dejado su rostro desde la primera vez que lo conoció.

En ocasiones al sorprenderla, el solía colocarse detrás de su espalda de un momento a otro. Preguntándole con curiosidad y alegría, todo acerca de ella y sí podrían llegar hacer su amigo.

Amigo…

Fue una palabra nueva para ella, pero que con el tiempo aprendería a valorar y recordar con amor y calidez.

Desde aquel momento, una extraña relación entre estos dos niños había surgido. Shirou, su ahora nuevo amigo, se había convertido en alguien que para la pequeña Rize era la fuente de conocimiento y felicidad, dentro de estas grandes y frías paredes blancas.


(Fate OST – What He Has Believed)

En poco tiempo tras ese altercado, la situación había dado un giro de más de 180°.

Aquella relación donde Rize había perseguido a Shirou por todos los lugares posibles en el jardín, ahora era Shirou persiguiendo a Rize en todo momento.

En un principio la relación entre ambos había sido difícil, al menos para Rize, sintiéndose incapaz de comprender las intenciones detrás los esfuerzos continuos de Shirou por hablar con ella. Algo en su interior aún no la dejaba ser capaz de confiar en las personas de manera tan repentina nuevamente.

Habiendo sido descartada y odiada por su Madre desde su nacimiento, su padre sólo la veía como un objeto que usaría en un futuro, las otras niñas nunca fueron capaces de congeniar en ninguna ocasión, razón por la cual había decido pasar todo su tiempo a estar sola, buscando su propio lugar en este pequeño y reducido mundo que era el jardín. Pero, la situación aun así no cambio cuando llegó por primera vez, había decido cerrar su corazón después de haber sufrido dentro de aquel infierno durante más de dos años, había decido a no poner nuevas esperanzas en las personas, incluso había decidido dejar de leer sus viejos libros que sólo mostraban lugares y cosas hermosas que ella nunca vería o tendría en esta vida.

¿Por qué todo el mundo se empeñaba en que ella sufriera así?

Pero al final a pesar de que su voluntad había muerto y su esperanza se había marchitado, aún era incapaz de poder negar la poca felicidad que sentía al imaginar de manera hipócrita que tal vez… sólo tal vez alguien pudiera comprenderla y ser salvarla, como en aquellas historias de héroes de tiempos pasados. Pero ahora después de mucho sufrir, ser marginada, para terminar, ser traicionada, el mundo le había dado a Shirou, un chico que poco a poco fue rompiendo aquellas cadenas y escudos que había levantado con tanto esfuerzo para proteger lo que quedaba de su frágil, devastado y marchito corazón.


Meses pasaron en un abrir y cerrar de ojos, pero para Rize, su antigua rutina había sido cambiada por la presencia de una persona que comenzó a llamar amigo. Un amigo que fue tomando con esfuerzo y paciencia, el pequeño corazón de Rize. La amabilidad y la atención de Shirou fueron cerrando las cicatrices y traumas de la niña, a un paso lento pero constante.

Como una medicina, la compañía de Shirou fue una nueva luz que ilumino un camino y renovó la voluntad de poder sobre llevar el destino que le esperaría en el futuro. Por primera vez en su vida vivió una época donde se sintió un poco de felicidad por primera vez desde sus siete años de vida.

Ella ahora era capaz de soportar los extenuantes experimentos y chequeos médicos de rutina, además de ser capaz de soportar de un entrenamiento aún más inhumano que los otros niños. Todo podía ser soportado debido a la influencia de Shirou, él siempre estaba ahí para ella, siempre tenía las mejores historias que él, alegremente siempre le contaba sobre cualquier cosa, cada vez que ella así se lo pedía, siendo malcriada por primera vez en su vida y egoísta con sus peticiones. Como aquella vez que le ordeno a Shirou usar su regazo para dormir o que le construyera una corona de flores o cuando hace unas semanas logró sorprenderla cuando lo encontró dentro de su habitación sin motivo aparente, sólo preocupación por ella aparentemente, para terminar, jugando por horas sin que los guardias lo notaran.

Shirou siempre, con una sonrisa en su rostro sólo se reía de sus peticiones mientras ella lo trataba con pucheros infantiles en su rostro, lo golpeaba en el pecho, alegando que no sabía cómo tratar a una niña, recibiendo la repuesta del pelirrojo, que Rize no tenía idea de cuánta razón tenía.

Ahora, entre sus pasatiempos, su favorito era escuchar las historias y leyendas de tiempos antiguos, sobre armas poderosas, guerreros valerosos y e inquebrantables, así como sobre dioses y diosas con poderes increíbles y misteriosos. También escuchaba acerca de historias oscuras acerca de monstruos, que, a pesar de no ser sus favoritas, le ponía confundida acerca de que pensar del mundo. Con sentimientos confusos e incomprensibles, había llegado a comenzar a cuestionar su existir acerca del mundo, solo tal vez ella había nacido en un tiempo equivocado.

En un inicio había sido difícil para ella, intentar escucharlo fue como regresar al pasado, porque todas aquellas historias representaban los sueños e ilusiones ingenuas que habían muerto dentro de ella. Siempre llenas de sentimientos y emociones que ahora consideraba sólo fantasías, representaban su debilidad en el pasado, incluso al grado de llegar una vez a pelear en contra de Shirou. Cuando por primera vez le conto la historia de un niño que había deseado ser un héroe, un aliado de la justicia, pero que por muchos de los errores que había cometido en su vida, había terminado por ser traicionado por sus propios ideales y muriendo sólo.

Esa fue la primera vez que vio la sonrisa de Shirou borrarse por completo de su rostro, pero en sus ojos pudo notar que había una calma y una aceptación con ese final, por lo que lo golpeo con uno de sus tentáculos y huyo de él.

En aquella ocasión pensó que tal vez Shirou no era diferente como en un principio había pensado de las demás personas y que tal vez había cometido el error de confiar de nuevo en alguien. Pero aquella noche en su habitación un Shirou herido de un brazo y con una sonrisa nerviosa la sorprendió. Intentando de nuevo escapar, haciendo uso de sus tentáculos, el chico fue más rápido y la rodeo por su cintura, al haber sido sorprendida por aquella acción tan repentina, perdió el control de su tentáculos y golpeo con gran fuerza a Shirou en la cabeza, ocasionándole que sangre saliera de una herida producida por el anterior ataque.

Sintiéndose culpable ahora, todo sentimiento anterior de molestia y traición había sido olvidado, dando lugar a culpa y arrepentimiento,

"Shirou, yo, lo siento… La verdad no quería lastimarte", mirando como la sangre caer, la culpa dentro de ella fue aumentado, "Debes dejarme ir, no soy alguien que merezca tu atención y cariño", intentado hablar con él, pero fallando inútilmente, el agarre de Shirou sobre ella nunca cedió.

"Es mi error Rize, por no dejarme terminar mi historia".

Rize miró como los ojos de Shirou cambiaron, y de un momento a otro, adquirieron un tono oscuro que después de un instante se llenaron de determinación.

"Debes saber, que aquel niño, que había sobrevivido al infierno ardiente, tuvo la oportunidad de cambiar su destino, negándose a no renunciar a sus ideales salvando a todas a las personas que eran importantes para él", sonriendo con melancolía, "Al final de su vida no logró convertirse en un héroe, pero gano algo más, algo que lo cambio".

"Y eso que sería", preguntó con curiosidad y nerviosismo, mientras miraba como los orbes de Shirou brillaron con un color dorado.

"El calor de una familia", con una sonrisa satisfecha el pelirrojo respondió.

A pesar de sus dudas, Rize decidió creer en Shirou, aquella sonrisa de Shirou al final de su historia fue algo que le hizo soltar una lágrima de manera involuntaria, al imaginar por unos instantes una extraña y desconocida imagen en su corazón, familia, un concepto que no conocía pero que tal vez algún día podría ser realmente capaz de conseguir.


(Fate OST – He Still Can´t Choose His Future)

Con el tiempo, entre sus historias favoritas, existió una en particular, que le había provocado un conflicto de extraños sentimientos y una sensación vagamente nostálgica.

La historia de un mito que narraba la desgracia de una joven que había sufrido un destino horrible a raíz de un castigo injusto, impuesto por una diosa de la guerra. Su pecado nació por el producto de la lujuria incontrolable de un dios marino, que había robado su pureza a la fuerza, de la peor manera dentro de una de las habitaciones del templo que solía cuidar y proteger. Para ser obligada a vivir como una bestia que era controlada por sus primitivos instintos dentro de una caverna oceánica en una isla remota, de donde ella nunca no podría escapar hasta el final de sus días. Donde sería torturada y castigada por el peso de sus pecados, para finalmente ser asesinada por un héroe bendecido por la misma diosa que antes había adorado.

Habiendo perdido su prestigio, como antigua sacerdotisa, para terminar, volviéndose un monstruo sediento de sangre y con odio a hacía la humanidad por un pecado que nunca cometió. Teniendo como única compañía en aquella isla, a sus hermanas mayores, que decidieron compartir el mismo castigo divino que su hermana menor en nombre de su vínculo y el amor que sentían por ella.

Viviendo dentro de una infinita oscuridad dentro de lo más profundo de la caverna. La joven fue siendo corrompida por la maldición a un ritmo veloz, que fue marcándola y cambiando su temperamento con una fuerte sed de destrucción y odio, asesinando sin parar a todo aquel que osara acercarse a su territorio, las montañas de cadáveres y los restos de los naufragios, siempre terminaban por encontrarse dispersos por todo su hogar en forma de advertencia para los malaventurados.

Con el tiempo, la leyenda que un ser monstruoso que tiene prisioneras a dos hermosas damiselas surgió, por lo que cada vez más hombres y héroes decidían aventurarse a probar su suerte y tal vez probar su valor con la sonrisa de algún dios que les permitiera cumplir sus sueños, logrando en un solo intento matar a la bestia y reclamar la mano en matrimonio de las dos doncellas que eran prisioneras, cosa que termino por alimentar las ya numerosas víctimas.

Pero como toda historia, tiene un final, y en está, la joven ahora convertida por completo en un sanguinario monstruo, en los momentos finales de su muerte, lamentó lo injusto y cruel que fue el mundo con ella, cargando con los pecados de haber devorado a sus hermanas mayores en el momento en que perdió su cordura, y que ahora a sólo segundos de morir había regresado, para darse cuenta que hace tanto tiempo había perdido lo que consideraba lo más apreciado y lo que más había luchado por proteger. Pero que ahora, no quedaba salvación para ella para toda la eternidad, sin saber que, tras su muerte, de su sangre nació un ser tan puro y blanco que representaba el estado de su alma cuando aún conservaba su inocencia y sueños puros por el mundo, con un ingenuidad y amabilidad como ninguna otra joven antes de haber sido maldecida. Aquel ser relincho y se perdió en el firmamento, pero su leyenda fue la otra cara de aquella trágica historia.


(Fate OST – What He Has Believed)

Había pasado un año, y su vida había cambiado, al menos con Shirou a su lado. La amabilidad y la atención, fueron virtudes con las que nunca antes había sido tratada antes. Fue una nueva experiencia que en un principio la hizo sentir incomoda y con la guardia en alto, pero con las continuas atenciones y cuidados del pelirrojo mayor, terminaron por hacerla confiar plenamente en Shirou.

Siendo una niña de ocho años, Rize, había sufrido demasiado dentro del Jardín, pero de la misma manera había madurado, de manera gradual. Shirou fue un gran maestro que fue siempre guiándola con sus preguntas acerca de los misterios de la vida. Motivo por el cual su relación entre ambos dio a una mayor cercanía, que fue evolucionando con cada momento que compartían, confiando por primera vez en su vida y reafirmando la palabra amigos.


(Fate OST – She´s Made Up Her Mind)

A pesar de que todos los cambios en la corta vida de Rize fueron positivos, muy dentro de sí misma aún acechaban sus más profundos miedos e inseguridades, que durante tanto tiempo había intentado olvidar sin éxito alguno, la sola idea de pensar que su vida acabaría de una manera tan triste y solitaria, le resultaba cada vez más difícil aparentar normalidad cada vez que hablaba con su amigo, incluso podría ser que Shirou se haya percatado a estas alturas, pero que de manera madura y amable, nunca hizo comentarios al respecto, pero las palabras y acciones de su persona daban el mensaje de que esperaría el tiempo necesario por ella.

Pero, tomar esa decisión para ella no era sencillo, muchas cosas podrían cambiar en la relación que ambos tenían ahora, su primer amigo, su confidente y maestro, eran títulos que no quería perder, pero el miedo e inseguridad en ella sólo fueron creciendo con el pasar de los días. En el pasado, debido a su soledad, la incapacidad y el no tener en alguien en quien poder confiar, en otra realidad podría haber marcado el inicio de una vida que terminaría en desgracia. Pero, ahora la existencia de Shirou representaba la oportunidad de al fin ser capaz de ser escuchada, consiguiendo la atención y comprensión que nunca antes alguien le había brindado.

Pero fue exactamente por la misma razón, que sus pensamientos sufrieron un cambio del que ella nunca se percató.

(Fate OST - Let´s go Home Together)

"Shirou siempre estará conmigo… ¿Verdad?"

Él se lo había prometido hace un par de semanas cuando él hablo acerca de una extraña historia acerca de una niña de blanco que solía vivir en un castillo antiguo en medio de una invernal tormenta de nieve y de un caballero oscuro, el padre de aquella niña de blanco que nunca pudo lograr rescatar, pero que al final de la historia fue un niño que fue adoptado por el caballero oscuro, que juro salvarla en lugar de su padre adoptivo, que lo había criado para lograr ser el héroe que caballero oscuro no pudo ser en vida.

En medio de aquella historia, Shirou mostro un rostro que nunca había visto antes, sus orbes dorados se llenaron con una tristeza y un dolor palpables, que terminaron por quebrar algo dentro de sí misma. Cuando vio de manera fugaz un par de lágrimas caer de las mejillas de su amigo.

Shirou de manera ambigua y contando un par de malas excusas acerca de su infantil comportamiento, hablando que tal vez sólo se encontraba más cansado de lo normal, pero con una voz quebrada y carente de su usual calidez.

Fue algo que no pudo resistir, terminando por abrazar a Shirou en su lugar, atrapándolo por la fuerza mientras él no entendía el porqué de repentina acción.

"¿Rize que pasa?, ¿Por qué de repente estas llorando?"

Rize por su parte, ignoro la pregunta de Shirou y dejó que aún más lágrimas cayeran por sus mejillas, lágrimas de las que no se había percatado hasta que había mojado gran parte del área del pecho de la bata blanca de Shirou.

"Perdona Rize, yo…", las palabras de Shirou fueron interrumpidas cuando la pequeña mano de Rize había sido tomada por la suya.

"Sabes, nos hemos conocido por más de dos años, pero fue hasta ahora que he visto por primera vez algo más que tu usual calma y expresión llena de amabilidad con la que siempre me miras".

"Rize, ¿De qué hablas?", la pregunta de Shirou fue cortada porque su otra mano libre fue tomada de la misma manera.

"Cuando no estamos juntos, siempre tienes una expresión difícil de comprender, una que puedo describir como vacía e incluso estoica, pero es hasta ahora que puedo decir que mis sospechas fueron confirmadas", con voz ligera la chica continuó, "Ambos somos muy parecidos, pero a la vez tan diferentes, tú siempre has mostrado ser alguien fuerte y capaz, pero que pareciera que has perdido el rumbo de tu vida. Yo por otro lado soy alguien débil, que se había resignado a nunca confiar en alguien nunca más, alguien que había sido resignada a no tener el control de su propio futuro".

Con la cabeza aún descansada en el pecho de Shirou, Rize levantó levemente la mirada mientras algunos mechones de su largo cabello desprendía un delicado aroma.

"¡Ahí es donde te equivocas!", Shirou respondió mientras suspiraba suavemente, "Para serte sincero, somos más parecidos de lo que imaginas, para empezar no soy tan fuerte o capaz de lo que piensas, he pasado por muchas cosas en la vida, que fueron tanto tristes como felices, pero no por eso me arrepiento de nada, creo firmemente de lo que he hecho es lo correcto pero esa convicción está llena de parches, aun así es un ideal por el que siempre luchare, esa es mi propia manera de ser un aliado de la justicia".

"¿Aliado de la Justicia?, preguntó con reservas la pequeña mientras aún miraba el rostro de Shirou, "Me has contando tantas historias, pero siempre he tenido mis dudas acerca esa expresión".

Riendo levemente Shirou respondió, "Creo que nunca he hablado con profundidad acerca de la primera historia que te conté, tiempo después que nos conocimos, ¿Aún la recuerdas?

"¿Creo que era una historia acerca de un niño que fue el único sobreviviente de un infierno ardiente, ¿Verdad?", recordó Rize en un suave susurro.

"Tienes toda la razón… en aquella ocasión no fui lo suficiente claro, pero creo que ahora es el momento perfecto para hablar sobre eso ahora". Tomando a Rize con suavidad la acuno entre sus brazos mientras descanso en cabeza en su pecho.


(Fate OST – Down in the Zero)

En una noche de luna llena, dos personas se encontraban disfrutando de su compañía mirando el astro nocturno en todo su esplendor. Ambos se encontraban disfrutando de un té nocturno, en la comodidad del exterior de una antigua mansión japonesa, sentados uno cerca del otro como fue haciéndose costumbre desde hace un par de semanas.

En un principio la relación entre ambos no había sido la mejor, pero fue un avance para ambos que pudieran compartir momentos así más a menudo, disfrutando de lo que ambos llamaron la pequeña familia Emiya. Sin embargo, aquella noche fue el inicio de una leyenda, cuando los engranajes del destino comenzaron a moverse.

"Desde que era niño había soñado con ser un aliado de la justicia, hasta el punto de aspirar a ser uno", el hombre mayor de manera cansada hablo mientras miraba el astro rey.

"¿Qué quieres decir con eso?, ¿Aspiraste a ser uno, pero ahora lo has abandonado?, el pequeño pelirrojo pregunto confundido.

"Sí, desgraciadamente, el intentar ser un héroe es difícil cuando se llega hacer adulto, hubiera sido mejor si me hubiera dado cuenta antes", con lamentos en su voz, Kiritsugu bajo su mirada por primera vez desde el inicio de la conversación.

Shirou, con una voz suave respondió, "Ya veo, no hay nada que se pudiera hacer en ese caso".

"Tienes razón, en verdad no hay nada que se pueda hacer", agregó con voz cansada Kiritsugu.

Preguntando con convicción en su voz el pelirrojo agregó, "Mmm… si es así, ¿Qué te parece cambiar de lugar conmigo?".

"Mmm".

"Siendo un adulto actualmente Kiritsugu, puede que sea imposible para ti, pero estará todo bien si soy yo, ¿No es así?, por eso puedes estar tranquilo, deja en mis manos tu sueño, me asegurare de hacerlo realidad", habiendo liberado sus pensamientos sin dudarlo por un instante, la sinceridad con la que Shirou había hablado se transmitió en su mirar.

"Ya veo", sonrió Kiritsugu mirando a su hijo adoptivo, "Puedo estar tranquilo", fueron las palabras últimas palabras durante la conversación esa noche.

Esa conversación entre un joven ex-huérfano de una calamidad y un ex-asesino de magos, que fueron unidos por el destino. Siendo ambos tan diferentes, pero a la vez tan similares, el menor de ellos, había sido privado de su identidad, perdiendo sus emociones, recuerdos y seres queridos durante el percance, para terminar, siendo forjado por las llamas ardientes producidas por los males del mundo. El mayor un hombre que desde su infancia siempre había luchado por un ideal tan hermoso, pero a la vez tan infantil durante toda su vida, intentando sin éxito poder cumplirlo, persiguiendo algo imposible, había perdido durante su viaje a la única familia que tuvo y lo poco de felicidad que conoció en la vida.


(Fate OST – Last Stardust)

Sin saber que ese sería el principio de un ideal imposible.

Había llegado al final de su sueño, debajo de un páramo desértico con cientos, miles tal vez ilimitadas espadas descansando entre las dunas de la arena. Siempre había estado debajo de una fuerte lluvia de confusión, manteniéndose siempre hacia adelante sin un rumbo fijo, caminando con sus hombros aún mojados sin dejar de temblar. Con sus pequeñas y cansadas manos, reunió los fragmentos de recuerdos olvidados, todos de un diferente color, en un desesperado intentando por llenar un vacío que había quedado en su corazón.

Durante su camino conoció el amor y la ternura. Pensando ingenuamente que se había deshecho de todo. Pero, fue gracias a ellas, que pudo encontrar lo que había dejado atrás.

Incluso si había sido destinado a ser herido, su corazón aun albergo esperanza para ser elevada como el último polvo de estrellas que representaban su ideal.

Él, que había sido salvado de las cenizas, siendo polvo, decidió cargar con los fragmentos de los sueños de su padre, para poder alguna vez conseguir sonreír como él, como la primera vez que ambos se conocieron.

La efímera lluvia que había nublado su visión una noche desapareció, pero la soledad no le permitía avanzar, a pesar de no saber si él estaba totalmente equivocado, todo estaría bien mientras pudiera proteger en lo que creía firmemente.

Con un corazón de cristal con finas grietas, aún no había olvidado que poseía esa calidez, que representaba su coraje, que era tan brillante a pesar de encontrarse sólo en medio de la noche.

El brillante valor que surgió al hacer frente a su otro yo del futuro.

¿Por qué razón sobrevivió a ese infierno?

¿Por qué razón siguió adelante?

No queriendo perder contra él…

"No me importa perder contra otros, pero no puedo perder contra mí mismo"

A pesar de la diferencia de poder y experiencia entre ambos.

"Aún puedo mover mi cuerpo, lo único que perdió fue su corazón, siendo tan débil al aceptar como un hecho, un futuro que aún no ha sucedido".

La justicia de su otro yo se limitaba hacer correcta.

"Pero no necesito nada de eso, me convertiré en un aliado de la justicia, y tal como tú reniegas de mí, ¡Yo usaré todas mis fuerzas para derrotarte!"

Aquella vez, una joven miró la batalla entre dos espadas, que representaban dos caminos, dos futuros distintos. Tanto ella como su joven e inmaduro maestro tenían un sueño, pero, así como Shirou y su versión futura tenían razón en sus propios ideales, Saber obtuvo un final distinto al que deseaba. Pero para su maestro Shirou, había logrado hacer frente a su destino y usar toda su fuerza para intentar cambiarlo.

Pero, por otro lado, para Arturia sólo le quedaban remordimientos, a pesar de cumplir muchas de sus metas durante el camino a su destino, termino trágicamente con la caída de su reino que representaba su mayor logro en vida, negada la oportunidad de no poder cambiarlo, pero fue por esa misma razón que le resultó imposible apartar la mirada de la batalla entre ideales, para ser testigo de la resolución final de su maestro y el camino que había elegido.

Al final de aquel enfrentamiento, se sorprendió al ver la silueta de Shirou alzarse con la victoria, con una espada atravesando el costado izquierdo de Archer, que acepto la derrota con una expresión resuelta. Pero que fueron interrumpidos por la inesperada revelación del anterior Archer de la cuarta guerra del Santo Grial. Para lograr, después de muchos sacrificios y una desesperada lucha final, lograrse quedar con Rin como su nueva maestra y Shirou, viviendo una nueva segunda vida, que aligero la carga de sus antiguos remordimientos, disfrutando de momentos llenos de alegría y felicidad aprendiendo amar por primera vez en su vida.


Fue ese el principio y el fin de una divergencia que nunca debió ocurrir, pero que le permitió a Shirou crecer y madurar. En compañía de Saber y Rin, dos personas tan diferentes, pero que juntos se complementaban con Shirou. Decidieron unirse y velar por él, a pesar de las probabilidades cercanas a cero de convertirse en Archer en el futuro, pero no imposibles, fue debido a esa posibilidad que sus cuidados y amor por él, que ese futuro nunca existió, pero eso no detuvo a adorable tonto, como solía llamar Rin a Shirou, de perseguir su sueño de ser un héroe, un aliado de la justicia, con un ideal que brilló más allá del tiempo, para lograr al final juntar los fragmentos del sueño de su padre, que terminaron por brillar eternamente.


(Fate OST – Let´s Go Home Together)

Al término de la historia, ambos se encontraban en un silencio mutuo. Shirou había compartido su vida de manera sincera con Rize, pero de forma sutil, pues era imposible poder imaginar que alguien de su edad, un joven de apenas un poco mayor de diez años haya vivido tal cosa y aún menos la posibilidad, debido a su origen en este mundo como un hijo no reconocido de la actual Cabeza del Clan Washuu.

Aun así, para Shirou, le resultó extraño la manera en que fue desarrollando las cosas en esta nueva vida. Nunca antes había socializado antes más de lo necesario con otras personas mucho menos ser capaz de hablar con tanta confianza y sinceridad como lo había sido con Rize. Dejando la posibilidad de que algunos de sus más profundos secretos se revelaran a alguien que apenas había conocido por un poco más de dos años, sí Rin supiera de esto, no estaría seguro de cómo hacer frente a su probable castigo.

Pero, desde la primera vez que la conoció, vio en ella algo tan diferente y familiar a la vez, fue extraño y difícil de explicar, pero aun así decidió por primera vez en su vida, seguir a su corazón y no a la razón. Fue por eso que decidió hablar acerca del origen y significado de ser un aliado de la justicia.

Sintiendo un extraña sensación y confort al estar al lado de Rize que terminó por romper un muro que inconscientemente había desarrollado desde el primer día que había despertado en este extraño mundo. Fue por eso que ahora se encontraba analizando la mirada de la chica en su regazo, con la esperanza de no haberse equivocado.

Por su parte para la pequeña Rize las dudas que tenía sobre Shirou sólo fueron creciendo, pero pudo sentir que la distancia de Shirou hacía ella se había acortado, en su mente recordó de manera fugaz su primer encuentro, una pequeña niña tentada con un aroma que nunca había olido antes y la sonrisa de un chico al verse por primera vez en un jardín de rosas blancas. Ese fue el último empujo que se necesitó para decidirse a compartir una de las más grandes cicatrices en su corazón, un trauma que la había llenado de desesperanza y un sentimiento de impotencia, que mucho tiempo había dejado de lado, ignorándolo con todas sus fuerzas, en un inútil intento por retrasar lo inevitable. Pero ahora contaba con el apoyo sincero de Shirou, que nuevamente le había mostrado. Sólo tal vez, sólo tal vez, de alguna manera podría ocurrir algún milagro al contarle todos sus miedos a Shirou.


Con su corazón en mano, dejo caer las gruesas paredes y cadenas que hace tanto tiempo la habían llenado de amargura y dolor. De manera lenta, entre susurros y con inseguridad en su voz, entre las sombras que iluminaban oníricamente la habitación, Rize había terminado por contarle toda su vida a Shirou. En un inicio, fue mirando la expresión de Shirou como un punto de apoyo, pero la inexpresión en su rostro la hizo que terminara por bajar la mirada.

Pero eso no fue un impedimento para que contará todo lo que había vivido, todo el sufrimiento y el miserable destino al que sería obligada a cargar fue el punto de inflexión en el que se hizo consciente de sus lágrimas que hace un tiempo habían sido liberadas.

Pero la emoción detrás de cada una era palpable, cargaban una tristeza y angustia que con tanto empeño había tenido que soportar en silencio, guardando todo dentro de sí misma, pero el sentir el calor del abrazo de Shirou y el agarre reconfortante sobre ella, le dio la fuerza para continuar con su relato, hablando de todos sus miedos y el dolor que había sufrido en cada experimento y el coraje que tenía que mostrar en cada entrenamiento. Toda esa impotencia y la frustración habían producido un odio del que nunca había notado antes, acechando por la oportunidad de salir, pero ella era sólo una niña, nunca nadie antes había podido hacer algo contra La Cabeza del Clan Washuu. Al final fue redirigiendo su odio contra sí misma y su carente capacidad de hacer frente al destino que su padre la había impuesto, todos esos sentimientos se habían desbordado, todo lo que había guardado en su interior se mostró sin reservas a la primera persona que confió.

Shirou, que durante todo el relato estuvo escuchando en silencio, se llenó con emociones conflictivas por primera vez en esta vida. Dentro de sí mismo, el ideal que lo definía, su alma, una espada aún permanecía durmiendo, en espera del momento en que su amo decida desvainarla, pero ahora, aquella hoja de filo inigualable mostraba señales de oxido y polvo acumulado entre las pequeñas gritas en la base. Pero a pesar de su estado actual, aun así, respondió a los sentimientos de Shirou, cuando sus manos se habían convertido puños, en un intento fútil por intentar contenerse y lanzarse a luchar contra los problemas como en muchas ocasiones en el pasado, pero después de lograr mantener frío sus pensamientos, bajo la cabeza en un intento que sus acciones pasaran desapercibidas por Rize que aún se encontraba en su regazo.

Pero como era habitual para Shirou, nunca había tenido la mejor de las suertes, su rango "E" fue siempre una bendición como una maldición en su vida. Rize había notado sus acciones, y el sentimiento que desbordaban fueron más que suficientes para ella. La sensación de protección, calidez y seguridad fueron algo que nunca antes había experimentado, pero ahora eran conocidas gracias a Shirou, fue por ello que al escuchar de nuevo hablar con las mismas palabras de su primera promesa en aquel día fueron un rayo de esperanza en el oscuro abismo que había vivido.

"Mi vida no necesita ningún significado, y probablemente nunca lo tendrá, había decido que lo aceptaría en silencio".

Su mirada en el pasado cargaba un sentimiento de nostalgia y sufrimiento que siempre deseo saber el porqué, pero ahora la miraba de Shirou mostraba una convicción llena de firmeza, en aquel momento se enfrentaron los orbes dorado contra morado.

"Pero… te prometo que nunca faltare a mis palabras, te mostrare el significado de un ideal que prometí nunca olvidar, porque para siempre, forjare acero en la colina de espadas".

Podría ser sólo palabras al azar, podría no comprender el enorme y oculto significado detrás de ellas, pero la expresión con la que la miro Shirou aquella noche fue lo que marcó un punto de inflexión en su vida. Decidió elegir confiar en su amigo, dejando de lado sus preocupaciones, cayendo derrotada por el cansancio y el estrés que había acumulado en los recientes días, logrando dormir con una sonrisa por primera vez en su vida.


(Fate OST – I Will Be Her Hero)

Desde aquel día, su relación se había alcanzo un nuevo nivel de confianza. Shirou se había vuelto una existencia única para ella. Siendo un pilar de apoyo moral y un confidente, alguien con el que podía contar en cualquier momento. A pesar que las risas un lujo que años antes nunca se había imaginado realizar, pero ahora se habían vuelto algo común en su vida. Pero pareciera que su destino luchaba por volver por un camino ya establecido, haciéndola sufrir de la peor manera, al haber probado las puertas del cielo, para caer de nuevo el fuego del infierno.


(Fate OST – The Butterfly Emerge)

Aquel día, después de los experimentos de rutina, se había decidido probar en Rize nuevos fármacos y drogas experimentales en un intento de despertar el estado latente de dragón, demostrando de manera experimental generar un posible despertar prematuro, que era teóricamente posible, si lograban ser administrados de manera adecuada, pero que de no obtener datos concluyentes se había permitido por los altos mandos dosis excesivas con el fin de probar sus hipótesis.

Pero, la niña de nueve años no presentó los avances teóricos esperados, como forma de asegurar un despertar seguro, se le administro en niveles excesivos como parte de un nuevo modelo experimental, pero, ella había presentado un nivel nuevo e inexplorado de frenesí salvaje que termino por asesinar a dos investigadores y tres guardias de seguridad de rango medio.

Al final del ataque, fue necesario administrarle supresores temporales de células Rc como medida de emergencia, pero fue inútil, los instintos básicos de alimentación y supervivencia Ghoul en ella se habían descontrolado. La conclusión de los investigadores y médicos fue que tal vez quedarían secuelas en ella, pero ahora lo importante es que la niña logre purgar de manera natural los residuos de las drogas en su cuerpo, con el fin ser asimilados en las posteriores ocasiones. En el futuro buscarían la manera de controlar los aparentes impulsos sin control que dormían profundamente dentro de ella, que al parecer habían alcanzado una gula excesiva y desmedida.

Dejándola sola dentro de la oscura habitación, había sido apresada con pesados grilletes hechos de kagune y aleaciones especiales, en sus muñecas y tobillos, además de haberle suministrado excesivas cantidades de supresores Rc, de manera provisional, en espera de que los efectos adversos de las drogas experimentales se disiparan por el metabolismo de manera gradual de su sistema.


(Fate OST – Ther is a Crack)

Para Rize, los experimentos del día de hoy habían sido los peores a los que haya sido sometida antes, incapaz de poder soportar tan alto umbral de dolor sin ninguna analgesia, el resultado fue obvio. Una tortura inhumana durante todo el proceso, sintiendo de manera gradual el grado de dolor ir subiendo.

De manera intermitente fue perdiendo la sensación de contacto con su cuerpo, siendo incapaz por lapsos de tiempo de reconocer su cuerpo como suyo, resultado de sufrir un estado de gran estrés, su cuerpo reacciono de manera tan agresiva entrando en un estado de supervivencia como respuesta a los estímulos agresivos internos y externos producidos por los efectos sinérgicos de las drogas.

Con un cuerpo infantil de sólo nueve años de edad, a pesar de su naturaleza Ghoul, el sentido de sí mismo de Rize fue erosionándose como mecanismo de defensa ante la gran cantidad de daño en la terminales nerviosas y motoras, en un intento desesperado por apagar la sinapsis y el estado de alerta de su consciencia.

Pero era inútil, los galenos habían previsto los resultados de sus experimentos, por lo que se le suministro gran cantidad de dopaminérgicos y hormonas suprarrenales para forzarla a continuar con el estado de estupor en el que había caído.

Sin más que enfrentar tan inhumana situación con resignación y dolor, continúo luchando por mantener el control de sí misma, pero fallando sin poder encontrar la resolución suficiente. Su cuerpo cada vez más le resultaba doloroso, por múltiples fallas orgánicas y sistémicas por la falta de irrigación sanguínea, los múltiples desgarros de fibras musculares y de tejido óseo, terminaron por crear zonas de necrosis y rabdomiólisis, que provocaron severas convulsiones que terminaron por hacerla perder la conciencia, incapaz de poder siquiera lanzar desgarradores gritos y alaridos de dolor que se habían muerto muy dentro de su garganta.

Perdida en la oscuridad y en las olas de la inconsciencia, las voces producidas por las alucinaciones dentro de su mente se hicieron cada vez más claros. Habían iniciado como débiles susurros que fueron evolucionando gradualmente hasta el punto de ser capaz de distinguir palabras completas.

Pero, la intención siniestra detrás de sus oraciones que terminaron por volverse poderosas ordenes derribaron los últimos rastros de su voluntad. Levantando la mirada hacía su aparente origen, vio el reflejo de ella misma saliendo de las sombras, una Rize con nueve largos tentáculos bañados en colores carmesí y negro, con su largo cabello que le dificultaba poder apreciar los rasgos faciales, pero aún podía sentir un enorme terror por encontrarse cada vez más cerca de ella, admirando en su cuerpo extraños y bizarros glifos oscuros y un par de cuernos que recién habían aparecido en la frente de la otra Rize, la cual soltó un poderoso alarido antes de lanzarse hacía ella y empezar a devorarla. Ese fue el punto detonante para que Rize se quebrara, imaginando por última vez antes de ser consumida por su ser interior, la imagen de Shirou sonriéndole.


(Fate OST – What Else, We Can Do?)

A veces en la vida, las desgracias siempre vienen acompañadas por un par de tragedias.

En aquel día, como era costumbre, dentro de la organización del jardín, los sujetos experimentales y de prueba, fueron sometidos a revisiones médicas rutinarias semanales, sin obviar los entrenamientos mortales y crueles a los que eran expuestos, como parte de sus esquemas de maduración y crecimiento por volverlos soldados capaces para ser posteriormente seleccionados y enviados a una nueva unidad o misión para el CCG o de parte del sector V.

Durante el desarrollo del jardín, siempre había bajas de recursos humanos, no todos los candidatos presentaban físicos adecuados para los rigurosos e inhumanos tratos. Pero era necesario para poder separar la paja del trigo.

Entre los sujetos que presentaban una promesa a futuro, se les impartía más horas de entrenamiento y experimentaciones médicas, con la finalidad de sacar a relucir todo su potencial. Para los entrenadores y galenos, encargados de esta nueva generación del jardín, a la corta edad de diez años, ya habían sido seleccionados candidatos sobresalientes y buenas semillas para futuros cargos importantes en la organización. Pero entre todos los niños, había un joven pelirrojo que sobresalía del resto, desde su nacimiento, había mostrado una fuerte aptitud física y mental nunca antes vista, por lo que fue llevado a una organización diferente durante sus primeros cinco años de vida. Donde fue llevado hasta el límite máximo, sorprendiéndose los altos mandos por haber sido capaz de sobrevivir y atravesar cada uno de los obstáculos, tan único espécimen merecía un tratamiento rara vez aplicado.


(Fate OST - This Illusion UBW Extended (Instrumental))

Para Shirou, desde que tuvo uso de razón, había tenido que sobre llevar una vida llena de dificultades cada vez peores.

Al cumplir cerca de los seis años fue liberado de un largo entrenamiento cruel e inhumano, logrando sobrevivir en muchas ocasiones, pero con el aliento de vida apenas contenido en su cuerpo.

Pero el infierno no había acabo ahí, porque en los siguientes dos años, fue puesto bajo la jurisdicción de investigación médica, que reforzo varias aptitudes psicológicas y fisiológicas en su cuerpo, con diversas drogas experimentales y sustancias de las que nunca había escuchado. Logrando mantenerse firme, a los ocho años consiguió una relativa paz y seguridad, tras haber sido liberado de sus deberes hasta nuevo aviso, en espera de que todas las mejoras sean asimiladas por su joven cuerpo.

Cuatro años duro esa paz, había que había sido nuevamente llamado por los superiores del jardín, en espera de comprobar los avances por tal peculiar sujeto.

Una semana llena nuevos e inhumanos experimentos y de nuevos fármacos, horas enteras de poner su cuerpo al límite de su sanidad, recopilando los datos y avances que hicieron llorar de felicidad y gozo a galenos e investigadores por igual. Los superiores se encontraban complacidos, el sujeto presentaba una habilidad perdida del estado latente del dragón que habían soñado, una regeneración única y tan codiciada. Una habilidad como ninguna otra, capaz de permitirle al sujeto recuperarse de todo daño absurdamente mortal, no importa el grado de la herida, siempre que en su cuerpo aun tenga depósitos de células Rc, sería imposible ser asesinado. Por lo que ahora no escatimarían esfuerzos en lograr encontrar una manera de reproducir de manera artificial el poder recrear esta habilidad tan milagrosa, pero por ahora, el sujeto de prueba debería ser monitoreado y dejarlo descansar, una semana de experimentación había sido suficiente para él, a pesar de mostrar tan habilidad que bordeaba lo divino, el sujeto de experimentación aún era medio-humano.


(Fate OST – Ocean of Memories)

Desde que conoció a Rize, Shirou había descubierto que su cuerpo había comenzado a experimentar cambios cualitativos difíciles de explicar.

En un principio el sentimiento de incomodidad y un fuerte rechazo por parte de su cuerpo al interactuar con la nueva energía que gradualmente fue creciendo en intensidad y potencia. Tomo cerca de cuatro años, pero aparentemente de alguna manera aquella extraña energía intentaba armonizar con el mana producido en su cuerpo, pero con ningún o poco avance. Pero, esta nueva situación cambio gradualmente cuando al cumplir los diez años, encontrándose entrenando en su propia rutina autoimpuesta de meditación, sufrió una severa y agresiva reacción al intentar utilizar el extraño poder por sí sólo, debido a su inexperiencia y falta de control, creo un desbordamiento masivo de energía que inundo el pseudo sistema nervioso en su cuerpo, que fue ingresando agresivamente dentro de sus circuitos mágicos atrofiados, que terminaron por freírse y crear nuevas ramificaciones extrañas por todo su cuerpo por la masiva cantidad de poder en consecuencia.

Pero su cuerpo paralelamente sufrió un paro generalizado de la circulación y daño severo que afecto múltiples órganos y sistemas, que produjeron un dolor infernal y encarnado, rompiendo su umbral de dolor, termino por hacerlo perder el conocimiento sin poder sobreponerse con pura fuerza de voluntad, sin saber que ese fue el detonante final para que los cambios que ya habían iniciado en su cuerpo desde hace cuatro largos años se finalizaran, haciendo que su cuerpo cambiara de maneras inimaginables que nadie se esperaría, incluso él mismo.


(Fate OST – Ideal/ Betrayer)

Cuando logró recuperar la conciencia, ya habían pasado más de veinticuatro horas, pero la incomodidad en su cuerpo aún permanecía de manera esporádica, pero el grado de analgesia ya no era incapacitante. Explorando con cuidado sus alrededores, logró ponerse de nuevo de pie, aunque un fuerte mareo y migraña exploto con fuerza en su cabeza. Con pura fuerza de voluntad logró caminar hasta encontrarse en una de las esquinas de las habitaciones donde usualmente se servía su alimento en uno de los viejos muebles, pero fue extremadamente difícil, no sentía familiaridad con su cuerpo y un extraño zumbido en sus oídos persistió mientras ingería su alimento. Al terminar de comer un extraño dolor óseo y nervioso desde su espalda baja explotaron simultáneamente, mientras lanzaba un poderoso grito que termino por hacerlo perder de nuevo el conocimiento.

Había perdido la noción del tiempo, de nuevo al abrir los ojos su vista había cambiado, ya no se encontraba en su habitación blanca, si no en una celda, una extraña y familiar celda…

Queriendo reincorporarse le resulto imposible, bajo la mirada y observo pesados grilletes que impedían su movilidad y restringían poder hacer uso de su fuerza. Fue cuando levanto la mirada y observo sus alrededores, fuera de las barras de metal se encontraban, personas con las que se había hecho tan familiar durante tantos años, vestidos con ropas blancas, los científicos y médicos nuevamente preparando sus herramientas para sus operaciones. Pero cerca de ellos se encontraban acompañados por sujetos de negro que nunca había visto.

Pero aún había algunos sonidos que eran diferentes del resto, desde arriba de su celda se observaba un grueso cristal de contención desde lo que parecía ser una habitación superior. Donde podía distinguir personas de vestimenta lujosa y algunos otros vistiendo kimonos elegantes, portando una máscara de colores y temas distintos, ocultando sus rostros, pero que parecían estar disfrutando de un evento de alta clase, pero algunos bajaban la mirada hacía donde él se encontraba, y las miradas de aquellas personas estaban cargadas con un interés enfermo e insano, podía distinguir una demencial locura y éxtasis que no se molestaban en ocultar sin descaro los más jóvenes entre la reunión y algunas féminas que disfrutaban de verlo, liberando risas igual de repugnantes mientras conversaban.

Saliendo desde las sombras un hombre en traje de presentador y desbordando elegancia, hablo hacía la audiencia reunida desde lo alto. El enigmático sujeto fue destacando todo con lujo de detalles acerca de los antecedentes de Shirou y lo especial que resultaba ser, después de cuatro largos años la espera había terminado, y ese día podrían probar un pequeño pero fino manjar, en nombre de la gloria y futuro del Clan.

Lo que aconteció posteriormente, fue el antiguo infierno que había vivido hace ya cuatro largos años, nuevos experimentos y disecciones en órganos y tejidos vivos, así como extirpación y remodelación de los mismos. Nuevas drogas y medicamentos experimentales fueron administrados en cantidades inmensurables, evitaron que perdiera la consciencia por ningún medio posible, para el disfrute y deleite de los distinguidos invitados que, gozando de su dolor y sufrimiento, lanzando nuevas sugerencias a los verdugos de negro que tomaron el arma en cuestión para llevar a cabo la sangrienta y cruel petición de los comensales, que mostraban una sonrisa más que complacida por realizarla.

Fue puesta a prueba la convicción y resolución de Shirou.

En un inicio se había sido puesto a prueba muchos experimentos de rutina para poder confirmar desde hace cuatro años los primeros indicios de algo que habían encontrado en Shirou. Fue un proceso de suma importancia que había dejado a los altos mandos llenos de expectativas, los investigadores y médicos, que tras confirmar con lágrimas en los ojos sus sospechas eran ciertas, afirmaron entre exclamaciones y ovaciones que dieron con un sujeto que cumplía las características que con tanto anhelo habían buscado.

Motivo por el cual no perdieron tiempo y despertaron al sujeto de experimentación.

Mientras el jefe de los galenos, daba los detalles acerca de la confirmación de su descubrimiento. Había nacido un poseedor de una extraña habilidad antigua del Clan. Pero fue debido a esta razón y la presión de antiguos y poderosos mandos que decidieron cumplir con los deseos de algunos invitados distinguidos y especiales, pues el sujeto sería más que capaz de soportarlo y esa sería una prueba innegable de ser testigos de la capacidad de esa habilidad.

Aún con dudas y sin entender toda la situación, Shirou había logrado comprender que él había despertado una extraña habilidad de regeneración única entre los Ghouls del Clan Washuu, una regeneración milagrosa que se había creído perdida desde hace milenios, cuando había perecido el ultimo de sus usuarios.

Esta poderosa habilidad había sido conocida como "El corazón del dragón latente", era un orgullo para los antiguos antepasados, pero una pena que perdiera en la historia y nunca se volviera a ver. Pero ahora, la fortuna sonreía al Clan, por primera vez en la historia esto ameritaba ser celebrado por todo lo grande.

Pero no todo era motivo de felicidad, porque algunos ancianos desde la habitación superior alegaban que era trágico que allá resurgido tan poderosa habilidad en un híbrido, que pena que no fuera en alguien con sangre pura, ese había sido el nacimiento de una nueva y poderosa rama, pero no todo resultaba ser un desperdicio, eso también significaba tendrían que sacar toda utilidad posible antes que se presentara el irremediable final para los medio-humanos, que eran conocidos por ser seres con una limitada y corta vida útil. Pero por ahora ser un sujeto experimental era un activo de suma importancia para el Clan Washuu.

Por todos los medios posibles Shirou intento mantener un expresión estoica e imperturbable, demostrando una resolución inquebrantable.

Pero ese fue motivo por el que los castigos y las lesiones ordenadas por los invitados fueron aumentando en intensidad, alcanzando niveles cada vez más enfermos, de manera tan sangrientas en espera de hacer cambiar la expresión del sujeto de experimentación sin éxito, consiguiendo sólo alimentar su frustración y enojo.

Al final de la reunión, todos los observadores tuvieron que darse por vencidos, pero ser marcharon del lugar sorprendiéndose por su tenacidad mostrada por aquel niño, pero siendo testigos de la veracidad de la milagrosa habilidad del Clan Washuu, no importaba el grado de sus heridas estas se regenerarían con una velocidad tan extrema que era dudoso de si en verdad hubiera sufrido daño en primer lugar.

Sin embargo, en medio de la habitación oscura, en medio del penetrante aroma de hierro en el aire, en las paredes y el suelo se encontraban los restos sangre seca y entre las herramientas utilizadas trozos de vísceras aún frescas. Debajo de la única luz de la habitación se encontraba Shirou sujetado aún por pesadas cadenas, sin fuerzas y jadeando, con la mirada perdida pero aún firme, había logrado cumplir con su cometido, sin ceder a todos esos demonios, logró persistir durante toda una larga semana completa, antes de cerrar lo ojos, en el mismo instante que se cortaban las luces.


(Fate OST - Deep Slumber UBW Extended)

Tras recuperar la conciencia, ahora de nuevo dentro de su familiar habitación blanca, se encontró en su cama, sudando y jadeando. Intentando reincorporarse un agudo dolor recorrió rodo su cuerpo, sintiendo una rigidez y dolor frio. Tras esperar unos pocos minutos, logro levantarse de su cama y se acercó hacía el único espejo de la habitación, frente a él, analizó por unos instantes el reflejo de su cuerpo, pasando sus manos con lentitud y suavidad por sus brazos y piernas.

Su conclusión, no había anormalidades aparentes. Tenía un cuerpo adecuado para su edad, con un floreciente crecimiento muscular, con un tono sano sin imperfecciones. Pero aún persistió por unos largos instantes el temblor en sus dedos cuando había explorado su cuerpo antes. Aún recordaba las visiones pasadas, con un dolor aún persistente en su piel. Cerrando sus ojos por un instante, recreo las escenas donde gran parte de su piel había sido desollada, músculos desgarrados, órganos vivos arrancados con furia y sin misericordia. La sensación y la irrealidad se fundieron, podía imaginar sin esfuerzo donde antes estaban sus sanos brazos, ahora estaban expuestos tejido nervioso y muscular.

Fue como mirar una ilusión, despertar de una pesadilla y mirar la cruel realidad. Podría ser que ahora no hubiera rastro alguno de los experimentos y castigos a los había sido sometido, pero el dolor aún persistía y se negaba a alejarse.

Apretando los puños con fuerza se sintió en un conflicto consigo mismo, cuando emociones negativas entraron en conflicto con sus ideales, pero decidió no ahogarse en sus reflexiones, no sabía cuánto tiempo había transcurrido con exactitud estado fuera de sí mismo. Pero si sus sospechas estaban en lo cierto, Rize estaría demasiado tiempo sola y eso era algo que no quería que sucediera, por cuatro largos años había comenzado a vivir una vida que, aunque corta, no había sido vivida de manera mecánica como en sus primeros años de vida en esta segunda oportunidad, y aunque fuera una vida llena de hipocresía, el decidió seguir insistiendo en ser un aliado de la justicia a pesar de las dificultades se negó a ceder una y otra vez ante las adversidades.

Soñando en ocasiones con su batalla pasada con Archer, una parte de él aún recordaba las lesiones y emociones de aquel enfrentamiento, pero, así como la vaina de Saber había salvado su vida en incontables ocasiones, una reliquia que había sido implantada por su padre, siendo la representación de su relación con una de sus amadas, Saber que lo protegió y alentó su sueño. En compañía de Rin quien lo instruyo y velo por él incluso al final de sus días, a pesar de la distancia y el tiempo, recordar en ellas una vez más lleno a su corazón de calor y alivio.

Pero ahora la vida de Rize y de todos los niños dentro de la instalación del Jardín Soleado, fue lo impulso de nuevo a ponerse pie y luchar una vez más, todo el sufrimiento de todos esos inocentes, él había decido a ser el responsable de salvarlos a todos.

Porque Shirou se lo había prometido Rize, y él cumpliría con esa promesa.


Después de tanto tiempo mi amigo a actualizado de nuevo, en lo personal me gusto bastante la actualización, me contó un par de spoilers y me ha encantado bastante, estoy muy ansioso por su próxima actualización, en lo personal fue bastante largo la traducción algunas cosas que no entendía espero les guste, nos vemos mis amigos.

Muchas gracias KaleidoMirror, muchas gracias por el permiso, gracias amigo muchos ánimos.

Un saludo amigos, nos vemos.