Hola, aquí esta la tercera historia. Sé que dije que hablar desde punto de vista me costaba pero por eso volví a escribir principalmente de su punto para poder mejorar c: Espero que les guste, me tomó bastante tiempo pero disfrute mucho escribiendolo.
Espero que les guste 3
Aclaración: Fairy Tail no me pertenece ni sus personajes, pertenece a su creador Hiro Mashima
Tema 3: Coqueteo (3 de Julio)
Caminaba por los pasillos de la universidad cuando en el rango de su vista ingresó una rubia despampanante, nunca antes la había visto y eso sorprendía a Natsu, él prácticamente conocía a todos quienes estudiaban en Fairy Tail. La rubia parecía un poco perdida como si no estuviese segura de donde ir. En un principio sintió que no era su asunto pero la sensación en su estómago le decía que si dejaba a alguien desamparado, él sería una mierda de persona.
Después de su pequeño conflicto interno encamino sus pasos hacia la rubia, mientras más se acercaba no podía evitar darse cuenta de ciertos detalles sobre la joven universitaria, su pelo era largo y brillante de un color parecido al oro, sus ojos eran grandes y de color chocolate, no iba vestida muy reveladora pero se podían distinguir sus curvas. También pensó que tenia buen gusto para la moda.
Cuando ya estaba por llegar donde la rubia detuvo aquellos pensamientos, su intención no era flirtear con ella sino ayudarla, él no era ese tipo de hombre. Apenas notó su presencia ella lo miró despegando sus ojos del papel que aún sostenía entre sus manos.
-Hola, Soy Nat…- inició la conversación el peli rosado con su típico estado de ánimo. Alegre y con confianza en sí mismo. Pero le interrumpieron.
-Mira, si quieres coquetearme te puedes ir al demonio. La respuesta es no, déjame en paz. - dijo muy rápido y con un semblante de desagrado en su cara.
- Wow, cálmate. No es lo que crees. Solo quería ofrecerte mi ayuda. - dijo apenado y un poco molesto Natsu.
- ¿De verdad? - pregunto con desconfianza la rubia.
-De verdad, se notaba desde leguas que estas completamente perdida. - respondió sinceramente el peli rosado, su molestia desvaneciéndose lentamente.
La joven lo examino con esos grandes ojos marrones casi como tratara de escrudiñar su alma para ver si veía alguna muestra de mentira. Natsu mantuvo su mirada, no tenía intenciones ocultas.
La rubia suspiró y su semblante cambio totalmente, ahora parecía avergonzada.
-Lo lamento de verdad, no fue mi intención tratarte así. Es solo que desde que llegue aquí ya se me han acercado 3 patanes para intentar coquetear conmigo. Lamento si deje que la ira de antes hiciera que te juzgara antes de saber tus intenciones. - finalizó dándole una reverencia de disculpa y una pequeña sonrisa tímida.
Natsu le dio ternura ver esa faceta de la muchacha, sus expresiones eran muy cambiantes. Además sintió pena por su experiencia, había demasiados idiotas con hormonas descontroladas en esa universidad. Con ningún tipo de rencor Natsu le regaló una de esas sonrisas que más lo caracterizaban.
-No te preocupes, es entendible, hay demasiados idiotas sueltos por ahí. Soy Natsu, estudio Ingeniera y si me dices hacia donde tienes que dirigirte, seré feliz de indicarte el camino. - dijo Natsu
- Un gusto conocerte Natsu. Soy Lucy, estoy estudiando Literatura. Agradezco mucho tu ayuda, necesito ir al salón C-109 ¿te molestaría acompañarme? . - preguntó Lucy con una hermosa sonrisa.
Natsu sintió su corazón latir con un gran boom, ella era como un imán que lo atraía fuertemente. Hacía latir su corazón de una forma rara quizás estaba experimentando un crush con la mujer parada frente a él. Dejó esos pensamientos atrás, era su nueva amiga y no quería ser como los patanes de antes.
-Claro, vamos. – le tomo de su muñeca como si fueran amigos de toda la vida y la guió a través de la multitud.
Luego de charlar por un largo rato, por fin llegaron a su destino. Frente a ellos se encontraba el salón de Lucy, era hora de separar sus caminos. Natsu y Lucy quienes estaban reacios a separarse lo hicieron de igual forma, no sin antes acordando juntarse después que sus clases terminarán para que Natsu le presentara su grupo de amigos. Se despidieron con grandes sonrisas en sus rostros y Natsu siguió su camino, su primera clase se había cancelado según un mensaje de un compañero recibido minutos atrás, por esto decidió ir a la cafetería a buscar algo para comer.
Reflexiono en su encuentro de antes, en lo que duró su charla ambos se cayeron muy bien, a pesar de las apariencias tenía muchos intereses en comunes, ambos tenían el mismo gusto musical, eran cinéfilos y tenían un gran amor por los animales. Natsu también pudo darse cuenta que Lucy era calmada, inteligente y dulce pero eso no impedía que tuviese un carácter fuerte cuando se necesitara, se lo demostró precisamente en su primera interacción.
Lucy por su lado noto que Natsu era hiperactivo, alegre, intenso y casi un poco infantil, pero esto no le desagrado estas características le atribuían un peculiar encanto a Natsu. Además se dio cuenta por la forma en que él hablaba de sus amigos que era una persona muy leal y dedicada a sus seres queridos. Lucy mentiría si dijera que no sintió un pequeño temblor en su corazón mientras más tiempo pasaba con Natsu.
Mientras Natsu tomaba asiento en la cafetería con su café y sándwich escucho cierta conversación en la mesa ubicada a su lado. En ella se encontraban dos hombres, Natsu los reconoció como los compañeros de Mecánica de Gajeel. Eran conocidos como unos mujeriegos entre las chicas, él lo sabía porque una vez Erza les dio una paliza por intentar meterse con Juvia.
- ¿Viste a la rubia nueva? - preguntó uno de ellos. Deben estar hablando de Lucy pensó Natsu.
- Si, me la encontré en el pasillo. Intenté hablarle pero fue muy perra, se jura demasiado buena para cualquiera. Ya veremos cómo quedará después que me la follé. - habló un castaño.
Natsu apenas escucho cómo se refirieron hacia Lucy se levantó de golpe y se dirigió a quien soltó tales barbaridades. La ira hervía en su sangre ¿quiénes se creían para hablar así de ella? Lucy era una chica amable, inteligente y respetable, no tenían derecho a llamarla así por que e idiota no pudo captar su interés. Natsu lo tomó del cuello de la camiseta y se le acercó intimidante.
- Vuelve a hablar así de ella y te muelo a golpes. - amenazó el peli rosado al que habló mal de ella. Sus ojos jades amenazantes hacia el castaño.
- ¿Qué te pasa? ¿Qué te interesa lo que yo diga o haga de esa put...? - habló con una actitud engreída que fue interrumpida por el golpe directo a su cara. Un movimiento impulsivo por parte de Natsu pero no le importó porque el patán se lo merecía.
- Mira patético idiota si una chica te rechaza, aprende a sopórtalo. Si vuelves a decir algo sobre ella o te acercas , eso. - señalo la cara roja del idiota. - será un roce de algodón comparado a lo que te haré.
Conforme con el resultado y con la ira aún latente Natsu se retiró con pasos pesados. Ni siquiera se tomó la molestia de oír la respuesta del hombre, si hubiera escuchado otra idiotez lo hubiera apaleado allí mismo. La gente que presencio aquel encuentro se dio a la tarea de esparcirlo por toda la universidad, el chisme se distribuyó a la velocidad de la luz.
Había llegado el final de las clases y Natsu estaba buscando a la rubia, quedaron de juntarse en el lugar donde se conocieron. Mientras la esperaba pacientemente, tenía pensamientos profundos, Natsu esperaba que Lucy no se hubiera enterado de accidente de la cafetería. No quería dejar una impresión de ser una persona violenta, él no buscaba pelea comúnmente pero estos episodios ocurrían siempre cuando alguien hablaba o trataba mal a sus amigos, no podía evitarlo, su cuerpo casi actuaba solo. Sabía que apenas llevaba unas horas de conocer a Lucy y su mente reaccionaba igual como si fuera uno de sus amigos más cercanos.
Lucy llegó saludando con una gran sonrisa a Natsu, disculpándose por llegar tarde debido a unos asuntos que tenía finalizar. Natsu se alegró de verla, se sentía cálido hablar con ella.
- No te preocupes, coordine antes con mis amigos y se adelantaron, están esperando para conocerte. - dijo Natsu.
- Me alegro, ya quiero conocerlos. Espero que les agrade. - respondió Lucy.
- Lo harán, sé que encajarás genial con nuestro grupo. Aunque debo advertirte que podemos ser un desastre.
- Si son cómo describiste antes, eso será de los menos. Yo también soy un desastre a veces, deberías verme cuando estoy en época de finales, soy un tornado torpe andante. - se río Lucy
Natsu quedó ensimismado con la risa de la rubia, era un sonido melodioso y perfecto. Tan fascinado estaba con ella que olvidos sus preocupaciones acerca de si su nueva amiga se había enterado del rumor.
- Vamos, nos están esperan en un café en el que solemos reunirnos. - Natsu arrastró a Lucy
En el camino al café Natsu y Lucy mantuvieron una charla llena de risas y anécdotas, se estaban conociendo cada vez más. El peli rosa asumió que Lucy no se entero del rumor debido a que no menciono nada, esto lo dejo profundamente aliviado.
Cuando llegaron al lugar de destino el grupo de Natsu recibió a la nueva invitada con gran entusiasmo, todos se llevaron de inmediato bien con la rubia, Lucy tenía un carisma y bondad que dificultaba que no te agradará. Todo marcho a la perfección en pocas horas la de ojos chocolate se integró como si fuera parte del grupo desde siempre, especialmente congenio con Levy que también estaba estudiando Literatura pero otra mención, esa es la razón por la que no tuvieron clases juntas ese día pero descubrieron que próximamente tendrían clases comunes.
Natsu estaba encantado con la gran aceptación de sus amigos hacia Lucy, se sentía bien. Se sentía correcto que Lucy perteneciera allí con ellos, con él. Se detuvo ante su pensamiento, ahora estaba seguro que le gustaba la rubia y estaba perplejo ¿Cómo es posible que sintiera tanto en tan poco tiempo de conocerla? Él siempre fue impulsivo así que acepto la realidad como resultado de su personalidad, no había nada que hacer. Solo podía aspirar a ser su amigo y quizás, solo quizás ver si alguna vez tenía una oportunidad con Lucy. Aunque dudaba debido a la escena de cuando se conocieron, ella no parecía verlo como material de novio y aparte parecía que no quería uno.
Se termino la reunión, ya estaba oscureciendo y todos se fueron para sus casas. Natsu ofreció acompañar a Lucy y ella aceptó. Él estaba aliviado que sus amigos no le contaron a la rubia acerca del accidente, él sabía que en algún momento se iba a enterar, era imposible que no lo hiciese en algún momento pero mientras mas tarde, mejor. Eso le daría tiempo al de ojos jade de mostrarle su lado bueno antes de que se alejé de él por violento y/o agresivo. Lo que no sabía el peli rosado era que Lucy ya sabía todo, sus amigos apenas el joven fue al baño le comentaron el hecho a la rubia, figurándolos como una pareja en el proceso de forma burlona. La rubia a diferencia a todo lo que pensaba Natsu había reaccionado bien a la información dada, incluso sintió un pequeño sentimiento cálido en su corazón al saber que Natsu pudiese llegar tan lejos por defenderla a ella. Lucy se sintió más especial aún cuando Levy señalo que Natsu solo actuaba así por sus seres queridos más cercanos, un comentario que sacó un sonrojo en la rubia.
La charla entre ambos amenizaba el trayecto, tenían una química que se podía sentir si uno se acercaba lo suficiente, una conversación llena de risas y miradas cariñosas. Lucy no dudaba en que Natsu le atraía, había hecho su primer día especial. No se arrepentía de conocerlo, estaba agradecida que él se acercara a ayudarla sino nunca podría haberlo conocido. Y ahora después de pasar un día entero con él no podía imaginarse su vida sin él, sentía que desde ese momento sería parte crucial de su vida.
- Ya estamos aquí. - paró frente a un departamento Lucy.
- Oh, bueno. Es bonito. - se refirió al lugar. Natsu no quería despedirse, quería más tiempo con la joven frente a él.
- Lo es. Gracias por el día, me encantó conocer a tus amigos. Hiciste de mi primer día un día memorable. - sonrió Lucy.
- No hay de qué, cualquier cosa por ti Luce. - Natsu se alegró.
- ¿Luce? Me gusta ese nombre. - rio Lucy. Natsu se sonrojo.
- A mí también me gusta, te queda perfecto. Buenas noches Lucy, nos vemos mañana. - se despidió Natsu.
- Buenas noches Natsu. - Lucy procedió a entrar.
Natsu se quedo mirando, esperando que entrara pero Lucy se devolvió. Natsu levantó una ceja en interrogación ¿Qué necesitara? pensó. Lucy se volvió hacia él con una sonrisa y las mejillas sonrosadas.
- Sabes Natsu, retracto lo de antes, estaría de acuerdo si tú me coquetearas. Nos vemos mañana. - finalizó y entró a su edificio, sin darle al de ojos jade tiempo para responder.
Natsu quedó de pie pasmado mirando la puerta por la que Lucy desapareció, luego de procesar lo dicho una sonrisa inmensa apareció en su rostro, con emoción se encamino a su hogar. Un solo pensamiento en su mente: mañana sonaba como un buen día para coquetear.
Ahh es uno de mis favoritos hasta ahora aunque terminó siendo un poco cliché.
Gracias por leer c:
