Una vida normal
- ¿Bulma? ¡Hola! ¿Cómo estás? ¡Soy yo, Krilín!
- ¿Krilín? ¡Ah! ¡Hola! ¿Cómo estás? -contestó extrañada y un poco preocupada- ¿Ha pasado algo? -Miró a Vegeta que estaba comiendo con ellos. Él levantó la cabeza también extrañado. Ella le hizo un gesto, como preguntándole si no notaba algún ki o cosa por el estilo, pasando los ojos como un escáner por la habitación y volviendo a mirarlo a él, muy seria. Él se giró haciendo el mismo recorrido, cerró los ojos, los volvió a abrir, la miró molesto y encogió los hombros para después continuar comiendo, sin volver a preocuparse por la llamada.
- No, no... bueno sí... bueno... ¿nooossí? -Al fondo de la llamada se oía una voz femenina, pero Bulma no acabó de entender qué decía ni supo reconocerla.
- El calvo está con la tostadora -dijo de repente Vegeta, cogiendo por sorpresa a Bulma que se lo miró interrogativamente desde el teléfono-. ¡La escucho desde aquí! -Volvió a encogerse de hombros. No llevaba muy bien eso de que nadie lo cuestionara o creyera que se inventaba las cosas. Después de la última revelación, Bulma no desconfiaba, simplemente no podía evitar sorprenderse de sus capacidades. Pero él todavía malinterpretaba sus reacciones.
- Krilín ¿Estás con A18? -Era la única androide mujer, así que si Vegeta decía que estaba con una tostadora y se escuchaba una voz femenina, tendría que ser ella- ¿Le ha pasado algo? -añadió, pensando que quizás había tenido algún tipo de avería y que había ido a buscar a la única persona que le prestaría ayuda. Después de todo lo que habían provocado, nadie que la reconociera, de haberla visto por la televisión, se le acercaría o querría saber nada.
- ¿Eh? ¿Cómo...? ¿Cómo lo has sabido? -Se atolondró Krilín al otro lado del teléfono- ¿Qué? ¿Qué más sabes?
- ¿Cómo que qué más sé? Si no me lo dices tú... ¿Seguro que estás bien? ¿No te habrá amenazado? -Bulma se puso a la defensiva y empezó a hacerle gestos a Vegeta, que se la miró como si se hubiera vuelto loca. Sus padres también habían dejado de hablar y la miraron, pidiéndole que dejara de intentar dar patadas a Vegeta. Ella les hizo un gesto como diciendo que aquello no era lo que estaba tratando de hacer sino conseguir que le prestara atención. Pero sus padres tampoco la entendieron y al final también se encogieron de hombros. Su padre le dio una palmada de apoyo en el brazo, a Vegeta, diciéndole que no hiciera caso y que continuara comiendo. Que ya se lo explicaría después.
- ¡Ehhh! ¡Nooo! ¡Noo! ¡Nunca! A18 y yo estamos bien... muy... ¿Bien? -Ahora sí que se escuchó la voz de A18 en el otro extremo de la línea que le decía "¡Tú sabrás!"-. No, mira Bulma, es que te he... te hemos... no, te tengo que pedir un favor... y esto... ¿Qué podría venir a verte un día de estos? -le preguntó tímidamente.
- ¡Qué burro que eres, Krilín! ¡Me has asustado! ¡Claro que puedes venir a verme! ¡Qué tonto eres! Somos amigos, puedes venir siempre que quieras, como todo el resto... lo que pasa es que, excepto Goku y Yamcha, parece que solo os acordáis de mí cuando hay algún problema. Pero yo estoy contenta de veros a todos ¡Pasa cuando quieras!
Continuará...
