Una vida normal

Decidió llevarse al chiquillo a una montaña deshabitada. Había conseguido enseñarle como crear pequeñas bolas de energía. Aprendía rápido. Era listo. Le recordaba a su madre cuando habían hablado de algún tema que ella desconocía. Siempre se lo quedaba mirando con aquellos ojos inmensos. Unos ojos que igual que los de su hijo, parecían ver más allá. Parecían ver algo que ni él mismo veía en cualquier espejo. Después se concentraba, asimilando la nueva información, calculando como sacar provecho, como llevarla más allá. Su hijo hacía igual. Y cuando más trabajaba con él, más superaba sus expectativas.

Ahora le enseñaría como controlar las bolas de energía con la mente, a través de la canalización por su propio cuerpo. Así que, si destrozaban algo, no pasaría nada. Ni tendrían que buscar otro lugar para vivir hasta la reconstrucción.

A veces, todavía confundía algunos conceptos. No dejaba de ser una criatura. Pero se abanzaba bastante bien. Primero practicaron su puntería, con algo fácil y próximo. Empezarían con unos cuántos árboles. Al principio solo consiguió acertar después de bastantes intentos, hasta que le dio a uno. La bola no era muy potente y apenas solo le hizo una quemadura. Después, fue aumentando la energía hasta que consiguió romper el primer árbol. Tendrían que repetir otros días. Se le había pasado el tiempo volandoy ya era la hora de volver y dejar el pequeño con su abuela.

Hacía tres semanas que no había vuelto a ver al payaso, ni venir a buscarla ni ella había vuelto más con su olor. No sabía que había pasado pero fuera el que fuera, se alegraba. Podía respirar mejor sin aquel mal olor. Llegó a la conclusión que lo que le molestaba era el olor del otro hombre. Sin olor, se acababa el problema y había vuelto a participar en los proyectos del Dr. Briefs, a pesar de que no se habían vuelto a quedar a solas con la mujer. Tenían que trabajar en tres proyectos y participaban los tres.

El primero era con el qué había empezado a trabajar con el Dr. Briefs por primera vez. El segundo era el relacionado con la tecnología alienígena del Dr. Gero. Este último se había subdividido con el proyecto de A18. Así que, aunque en el último no tenía ningún interés en su finalidad sí que lo tenía en su proceso. Había llegado un poco tarde y habían empezado sin él.

- Los tests de pruebas que he diseñado detectan los principales puntos de conflicto -le explicaba la mujer a la lata con patas-. Pero este sistema, que es el que tú misma me sugeriste no sirve de mucho. Se vuelven a generar nuevos conflictos. Es cómo si los circuidos que te implantó el Dr. Gero fueran... cómo explicarlo... ¡Como estériles! -encontró la palabra-. Pero mira, ven. Quiero que veas unas pruebas que hemos estado haciendo en el otro proyecto con la tecnología del Dr. Gero.

- ¿Qué se supone que tengo que ver? -Se la miraba desconfiada la androide. No le gustaba cuando hacía esto. Si se lo proponía podría destrozarla en un santiamén. Aquella mirada la había visto cuando estuvo luchando contra ella. Así que aumentó ligeramente su ki como advertencia. El Dr. y la hija no se darían cuenta pero él sabía que la lata aquella sí-. Tranquilo, hombre-mono -Le confirmó sin ni siquiera girarse a verlo. La mujer y su padre no se habían dado cuenta de su llegada y se giraron sorprendidos. No contestó nada, solo se aproximó-. Esto ya me lo enseñaste cuando te vine a ver la primera vez -Continuó hablando con la mujer que también se volvió a centrar en lo qué le quería explicar.

- Pues como ya sabrás, A16 era muy diferente a tú y a tu hermano. Es ¡Fascinante! -Se emocionaba con las cosas más extrañas. El androide le volvió a hacer una mala mirada-. Quiero decir, vosotros también sois muy especiales, pero A16 es una contradicción en sí mismo. Es una máquina que ideó con fines destructivos y, a la vez ¡Tiene una capacidad regeneradora impresionante! -Dentro del contenedor que le estaba mostrando a A18 con un micro-circuido de A16 posó una réplica de uno de los de A18. En pocos segundos los dos se atrajeron y el circuido A16 se conectó con el de A18 y empezó a hacer nuevas derivaciones hasta que al final era imposible distinguir donde empezaba uno y donde el otro, pero ninguno de los dos parecía haber absorbido al otro-. Y ahora te enseñaré lo más sorprendente.

Cogió la nueva placa y la conectó con un hub de uno de los ordenadores secundarios. Inmediatamente se inició un sistema nuevo. Era sencillo y solo pedía dos cosas: palabra y definición. Bulma introdujo varias palabras con sus definiciones sin decir nada. El sistema creó un nuevo programa y en este se le pedía transcripción de las palabras que había introducido y además iba construyendo nuevas preguntas con estas palabras, como si se estuviera retroalimentando de conocimiento.

Bulma empezó a pronunciar cada una de las palabras que le iba mostrando en pantalla hasta que, en un par de minutos, el programa empezó a hablar solo y a hacer oralmente las preguntas, volviendo a pedir más información cada vez. Finalmente Bulma abortó el programa y separó el circuido.

- Ya, pero yo no quiero ser una fuente de conocimiento -replicó aquel trasto-. ¿De qué me sirve esto?

- Este circuito contendía en memoria un algoritmo lingüístico. Pero vuestros sistemas son mucho más complejos que esto. El lenguaje es una mínima parte de lo qué podéis hacer. Creo que tenemos que encontrar el algoritmo que utilizáis para leer las intenciones de vuestros adversarios. Creo que es lo más parecido que podéis tener a lo qué te interesa ¿Me podrías ayudar? -le preguntó al Androide.

- Creo que sí -Contestano la máquina.

- Piensa que no necesito todo, necesito solo la interfaz y la clase madre. El resto podría interferir con restricciones de seguridad que hubiera escondido el Dr. Gero.

- Entonces tardaré, porque lo tengo que depurar más ¿Qué harás después?

- Primero haré una prueba similar a la que acabamos de hacer y comprobaremos como funciona. Si se reconfigura de la forma que espero, el problema será como volvértelo a implantar. Pero vamos paso a paso.

Él estaba convencido de que aquello sería un desastre pero prefirió no decir nada. Si la lata acababa inutilizada habría un problema menos por el mundo.

Continuará...