Unas horas antes.
Era medio día, el sol ardiente calabaen su piel, la aldea estaba tranquila pero él estaba cansado, se sentía desvelado, las últimas dos noches no había podido dormir bien, lo acosaba esa pesadilla, se sentía muy agobiado.
El sueño comenzaba bastante bien, él un monje precoz y algo perverso iba caminando a lado de sango, su hermosa sango.
Si bien él tenía sentimientos muy fuertes por ella no podía del todo dejar sus desagradables mañas, simplemente así fue criado.
Pero en el sueño, él encontró el valor, y le confesó a sango sus sentimientos, él quería una familia con ella, la familia que no tenía, él no se lo diría pero siempre se había sentido muy sólo, a pesar de tener a mushin deseaba un hermano o hermana, con sus padres muertos había tenido que sobrevivir viendo las cosas de otro modo.
Pero, ¿de que otra forma sería?, la época feudal era difícil, y más con una maldición que no te permitía saber si llegarías a viejo.
Sango llevaba un kimono con bellas sakuras en los costados, se veía tan bella, ella lloró de la emoción y aceptó sus sentimientos, en ese momento le dio un tierno beso que se volvió un poco más apasionado, luego su cara se fue transformando hasta llegar a una mueca desagradable que fingía ser una sonrisa, su cuerpo también cambió, ya no era esa bella doncella que amaba.
Era una especie de cuervo desagradable.
Y antes de arrancarle el brazo en donde tenía la maldición de naraku el cuervo le decía:
-nunca serás feliz, pronto vendré por ti y la mataré también.
Las últimas dos noches despertaba bañado en sudor, veía a sango dormir junto con kirara y shippou, la señorita kagome llevaba esos mismos dos días en su época y su amigo hanyou prefería dormir en un árbol cerca del pozo.
Volviendo al momento actual decidió descansar un poco en las ramas de un árbol cercano.
¿Quién era ese cuervo, y por qué lo perseguía?
Tal vez estaba detrás de las personas con poderes espirituales.
Cuando regresara la señorita kagome hablaría con ella, tal vez también había sentido algo, o por lo menos la pondría en advertencia.
El aire se agitó, inuyasha llegó pronto donde miroku estaba y se puso tenso.
-huele al jodido de naraku, y otra cosa.
En ese instante una gran cantidad de demonios empezaron a atacar la aldea, detrás de ellos estaba kagura y por la marca de araña en la frente del individuo parecía ser una extensión de naraku, pero venían con otro ser, un cuervo desagradable con ojos rojos y sonrisa siniestra, él a pesar de la distancia veía en dirección a miroku.
Miroku se congeló, le dio un escalofrío que le heló la sangre.
-oí monje no es momento de quedarse ahí
Kagura se fue, al parecer había hecho lo que le habían ordenado y decidió retirarse.
Inuyasha desenvaino a tessaiga y lanzó su técnica de viento cortante, la cual mató a varios demonios pero la extensión de naraku lo esquivó.
-maldito!, Naraku usando sus sucias trampas de nuevo, ¿quién eres tú?
-mi nombre es konan y venimos por el monje y la miko.
-jah, sobre mi cadáver bastado, nadie tocará a kagome.
Miroku reaccionó y sacó su agujero negro en dirección al cuervo, no sabía sus intenciones pero no se intimidaria tan fácilmente.
-esa maldición que tienes no dañará al gran kozuke,¿ te acuerdas de lo que te dije monje? Vine por ti, ¿en dónde está tu doncella?, la quiero saborear.
-no sé qué quieras pero deja a sango lejos de esto, me quieres a mí, ven entonces.
Inuyasha peleaba con konan, no era muy fuerte pero era muy rápido, más que kouga y eso lo enfurecía.
Vieron llegar a sango y shippou con kirara.
-inuyasha! Tengo que proteger a sango, ayúdame a alejar a estos dos de aquí, los demonios que quedan no son tan fuertes.
-bien!
Inuyasha comenzó a atacar a konan en puntos estratégicos para poder alejarlo de la aldea, poco a poco iba haciendo retroceder a su contrincante.
Miroku por su parte lanzaba ataques espirituales destinados a hacer retroceder al cuervo.
Pidió prestada a kirara y le gritó a inuyasha.
-inuyasha vamos!
Miroku creó una especie de barrera que impedía que se acercaran más a una pequeña porción de terreno en donde se encontraba sango, y sus contrincantes no hicieron más que seguirlos para continuar la batalla en otra parte.
Después de un rato de lucha inuyasha lanzó lanzas de diamante, estaban a punto de atravesar a konan pero éste fue salvado por los insectos de naraku y los dos desaparecieron en ese momento.
-volveré por ti monje.
El viento se llevó la amenaza pero llegó a miroku.
-miroku,¿ hay algo que no me estés diciendo?, inuyasha pregunto con el seño fruncido pero sabía que estaba preocupado.
-regresemos a la aldea, te cuento en el camino.
De regreso en el lomo de kirara miroku le contó de sus sueños a inuyasha, evitando algunos detalles íntimos, sólo le dijo que estaba con sango y de un momento a otro se transformaba, lo amenazaba y le desgarrada el brazo.
-¿crees que esté detrás de tus poderes espirituales?
-es lo que temo.
Los dos quedaron en silencio presa de sus pensamientos, miroku sabía que inuyasha estaba pensando en proteger a kagome, y él sólo pensaba en proteger a sango, nadie la dañaría, eso era una promesa.
El día que acabarán con kozuke y naraku sería libre para poder ser feliz.
Hola, qué tal, si no quedó claro ésta será una hostoria inu/kag, sango /miroku, espero les vaya gustando y me dejen sus comentarios. Saludos
