-Excelencia!!
Sango corrió a ver al monje dueño de su corazón, y vió cómo kagome se dirigía en dirección al medio demonio.
-excelencia, ¿se encuentra bien?
-mi querida sango, te importa si me acompañas para hablar de algo importante
-claro excelencia.
Se dirigieron caminando a paso lento hacia un frondoso árbol de sakuras, la flor sólo hizo recordar a miroku sus pesadilla y se estremeció, cambió su semblante y sango lo notó.
-excelencia, ¿qué sucede?
-sango, quiero disculparme por haberte dejado en medio de la batalla, no quería más que protegerte, pero te tengo que proteger de mi, es por eso que me quiero alejar para no ponerte en peligro.
Si bien de entrada la declaración de miroku hizo sonrojar a sango de inmediato se enfureció para ocultar su tristeza.
-¿de qué está hablando excelencia?, exigo qué me diga.
-entiendo, te pedí prestada a kirara para poder alejarnos porque el cuervo que vimos llamado kozuke está causandome pesadillas, en mis sueños estás tú, estámos caminando tranquilamente, pero después empiezas a cambiar, te transformas, tu apariencia se vuelve siniestra y desagradable, y antes de arrancarme el brazo el cuervo me amenaza, dijo que vendría por mi, es el mismo que apareció hoy, además el dijo que te haría daño, y no puedo permitir eso.
-excelencia, ¿desde cuándo tiene esos sueños?
-hace 2 noches
-la aldea en donde crecí estába llena de historias, cuando era pequeña mi padre me contó que existía un demonio que se alimentaba del alma de las personas por medio de sus pesadillas, corrompia y llenaba de miedo a sus víctimas y de esa manera se iba alimentando de su alma, prefería personas con poderes espirituales, porque su alma era más fuerte, tenemos que ir al monte hazu, ahí reciden los restos del único monje que pudo sellar a éste demonio, o por lo menos era lo que papá decía, simplemente no podemos quedarnos de brazos cruzados excelencia.
-iré sólo, no permitiré ponerte en peligro, él me busca a mi.
-no excelencia, lo acompañaremos, todos nosotros, no está sólo, es muy importante para todos, es muy importante para mi.
Sus mejillas se tiñeron de rosa y volteó la cara avergonzada.
-mi querida sango.
Su mano siguió la curvatura de sus glúteos y en seguida sintió una bofetada.
Estaba tan enamorado de esa chica guerrera.
-está bien, iremos, pero sólo porque de esa manera al estar cerca puedo protegerte.
-no necesito que me proteja, sé hacerlo sóla.
-eso lo sé, sólo déjame hacerlo.
Y el abrazo que le dio, dejó descolocado los sentidos de sango.
Amaba tanto a ese monje pervertido, ella también lo protegería.
