Una vida normal
En la sobremesa, su padre le preguntó a su hija si recordaba algo del lugar donde había ido mientras había estado muerta.
- Pues la verdad es que sí, aunque pensé que todo era un sueño -contestó dubitativa-. Aún no tengo claro que ha sido real y qué no -Discretamente le dedicó una furtiva mirada-. Me vino a recibir Goku y creí que el que había resucitado era él -rio.
- ¿Kakaroto? ¿No se supone que estaba entrenando en el más allá? -gruñó.
- Sí, me dijo que había pedido un permiso para recibirme -Parecía insegura ¿En serio? ¿Después de todo lo que habían hecho y lo que le había dicho, ahora se sentía insegura con él?
- ¡Payaso!
- Pues sí, un poco -coincidió con él sorprendiéndolo aunque él no lo dejara ver. Antes lo hubiera ignorado o incluso ofendido porque él insultara al que ella llamaba su mejor amigo-. Primero me dice que ha venido a ayudarme, me cuenta su historia con Milk y Gohan y, luego ¿Se va? ¡Pues menuda ayuda! Allí, rodeada de flores sin nada que hacer.
- ¿Su historia con la bruja y el crío? -Antes de pensarlo ya había preguntado ¿Quizás, por eso sabía como era el ritual y la mujer le había tendido una trampa? ¿Y ahora se hacía la inocente? Si era así lo iba a pagar con su vida ¡Aunque él tuviera que pasarse el resto de la suya en celibato!
- Sí -Lo miró extrañada-. Me explicó que a ellos les pasó lo mismo con Gohan y que tuvieron que revivirla también.
- Pero si no han venido por tus radares para eso... -Intervino el Dr.
- Me dijo que consiguió encontrarlas solo. Luego pensé que quizás le ayudó Picolo... -agregó pensativa la mujer-, al fin y al cabo eran, en parte, creación suya y puede que él sí pueda localizarlas sin el radar. Con él la relación siempre ha sido ambigua. Todos le consideramos un amigo pero tengo mis dudas sobre si la consideración es recíproca.
- Ustedes enseguida consideran amigo a cualquiera -se rio él. Ese afán de confraternizar aún le resultaba ridículo.
- ¿Lo dices por ti? -le preguntó ella, en serio.
- Por ejemplo... -continuó con sorna.
- Sí, tienes razón. En realidad tú no dejas de ser como un grano en el culo... -"Pues no te quejabas tanto después de resucitarte... ni las otras veces", pensó él.
- ¡Bulma! ¡Por favor! Estamos en la mesa y -La cortó su madre- está Trunks... -dijo el nombre del niño entre dientes y haciendo una mueca rara mientras miraba al pequeño.
- Perdón, mamá, tienes razón -Se disculpó arrepentida y continuó comiendo.
- ¿Qué más te explicó ese inútil? -No se iba a escapar tan fácilmente. Quería certificar cuánto sabía ella.
- Me dijo que Trunks aprendería de esto. Que al ser medio humano, vosotros, los saiyajins, les podíais enseñar a controlar su fuerza pero no sus emociones, que era lo que había desatado su reacción -Le sonrió, de forma extraña, al mocoso, que había levantado la cabeza del plato al escuchar su nombre.
- Sí, hemos trabajado un poco en ese aspecto -atajó su madre-. La verdad es que creo que lo ha pasado mal en tu ausencia -agregó buscando la confirmación del crío. Este miró serio, a ambas, asintiendo una vez, sin decir nada y continuó con sus platos-. Aunque no nos hemos atrevido a seguir llevándolo al parque, con los otros niños...
- Quizás debería visitar a Milk, para pedirle que Trunks pudiera relacionarse con Gohan y el pequeño Goten. Ahora ya debe caminar -comentó pensativa la mujer-. Con ellos no hay peligro de que se lastimen... -hizo una pausa como si recordara algo- demasiado.
- ¡Oh! ¡Sí! ¡Eso sería estupendo! Y también podrían venir a jugar aquí ¿No crees? -Se emocionó exageradamente la Sra. Briefs ¿Qué problema tenía aquella mujer con los críos? ¿Cómo podían gustarle tanto? Si no eran más que un incordio que no paraban de molestar. Una cosa era aguantar a los propios pero ¿Emocionarse por aguantar los de los demás?... en ese aspecto seguía igual de loca, bajo su punto de vista.
- Sí, supongo que aquí también les podríamos habilitar una zona de juegos... aún tenemos terreno libre ¿No, papá? -El Dr. había permanecido escuchando atentamente mientras comía.
- Sí, sí. Además me gustaría enseñarte un nuevo proyecto en el qué llevamos tiempo pensando tu madre y yo.
- ¿Mamá y tú? ¿Desde cuándo mamá...?
- Cariño, los hijos siempre creéis conocer por completo a vuestros padres pero te sorprenderías de las cosas que desconocéis... -Rio el hombre mientras se volvía, tomando la mano a su mujer para darle un beso ¡Puag! ¿Por qué no se iban a su habitación? Estos humanos tenían una obsesión exhibicionista con sus muestras de sentimentalismo. Los saiyajines solo harían algo así en la intimidad y no se quedarían en la mano. "Si lo haces, hazlo bien y no te quedes a medias", pensó él.
- Y ¿No te dijo nada más? -volvió a la carga.
- ¿Quién? -Contestaron los tres. Habían perdido el hilo al desviarse del tema.
- ¡Kakaroto! -gruñó exasperado- Kakaroto ¿No te habló de nada más? -La miró directamente para no dejar dudas hacia a quien se dirigía. Ella giró los ojos pensativa.
- No, no que yo recuerde ¿A qué viene esa obsesión con lo que me explicara o dejara de explicar Goku? -Realmente no sabía nada más ¿Podía ser que hubiera iniciado el ritual de forma espontánea e instintiva? Y si era así ¿Cómo era posible siendo especies diferentes?
- Por nada. Por si había dicho algo interesante entre tantas chorradas -Acabó su último plato, se levantó para dejar la pila en el fregadero y partió para su entreno en solitario de las tardes.
Continuará...
