Advertencia el siguiente capítulo tiene contenido para adultos.

Los personajes de inuyasha no me pertenecen.

-mamá, ya llegué!!

Kagome abrió las puertas de su casa pero no encontró a nadie.

-se fueron de nuevo, las pocas veces que estoy aquí se ganan algún spa o visitan a alguien.

Kagome soltó un suspiro.

"bueno no tiene nada de malo estar aquí sóla, aprovecharé para adelantar todo lo que tengo pendiente".

Kagome abrió su libro de historia, y recordó que tenía la tarea de describir el objeto más antiguo que tuviera en su casa y exponerlo en la clase del día siguiente.

"seguro el abuelo tendrá muchas cosas en las que puedo basar mi tarea".

Kagome fue directo al cobertizo y encontró un jarrón brillante de color dorado con un cuervo morado pequeño en el centro, parecía que sus ojos rojos la veían directamente pero no le tomó importancia, al contrario, fue el objeto elegido para su tarea, intentó alcanzarlo pero no podía, estaba en un lugar demasiado alto

se dió la vuelta para ir a su casa por una silla o algo en que subirse pero chocó con una persona.

-déjame ayudarte.

Su cabello plateado brillaba, era tan hermoso, y de un solo salto alcanzó el jarrón y se lo extendió.

-inuyasha, ¿qué haces aquí?.

Su pregunta no pretendía ser grosera más bien estába sorprendida, no estaba muy segura de por qué inuyasha era tan amable, además él no la visitaba muy seguido.

-ven, entremos a tu casa y te explico.

Se llevó el jarrón dentro de la casa y caminaba a un paso seguro pero no era muy rápido, emanaba tanta confianza, uno de los rasgos de los que kagome se había enamorado.

Al entrar a la sala inuyasha dejó el jarrón en el centro de la mesa y se dirigió a kagome, dando dos pasos para estar más cerca de ella.

-kagome, vine para disculparme, he sido muy grosero contigo, cuando lo único que quiero hacer es esto.

Cerró por completo la distancia entre ellos y deposito un casto beso en su boca, kagome llevó su mano por el cuello de inuyasha y subió hasta sus orejas, las acarició suavemente e inuyasha emitió algo que parecía ser un gruñido suave, ella jadeó en respuesta, le encantaba ese hombre y con algo tan simple como eso ponía sus sentidos a tope.

Profundizó el beso aprovechando el momento, su boca estaba sedienta de sus besos e inuyasha bajo su mano despacio por la espalda trazando una línea recta imaginaria hasta su glúteo, al llegar a él lo apretó suave pero firme mientras seguía devorando su boca.

Alzó a kagome y sus piernas quedaron enredadas en su cintura, su falda se subió considerablemente y pudo acariciar mejor sus piernas.

-eres tan hermosa kagome, tan perfecta.

Inuyasha se sentó con kagome en el sofá mientras la iba besando.

-inuyasha

Kagome levantó los brazos e inuyasha le ayudó a quitarle la blusa mientras besaba su cuello y bajaba despacio, una mano acariciaba su pecho izquierdo, besaba por encima de su bracier pero quería más, todo de ella.

-kagome, ¿cómo lo quito?

Su voz era dulce a diferencia de lo salvaje y hambriento de sus besos.

-yo lo hago.

Kagome se desabrochó el bracier y lo puso a un lado.

-tus senos son lo más hermoso que he visto, ¿puedo probarlos?

Kagome sonrojada con la boca inchada sólo pudo asentir con la cabeza.

Inuyasha se metió uno de sus senos a la boca mientras masajeaba el otro, pasó su lengua sobre su pezón rosa erecto y succionó, lamió como si del mejor caramelo se tratara, kagome sólo gemia de placer, jamás había sentido algo así y quería disfrutar más.

Kagome fue depositada en el sofá mientras inuyasha bajaba y recorría su cuerpo con besos, besaba sus cosillas, su abdomen, hasta llegar a su falda.

-kagome, quisiera disculparme por todo lo que te he hecho pasar, déjame hacerte feliz.

Bajo su falda y siguió con su pantaleta, dió besos alrededor de su intimidad y metió la lengua en su centro, saboreando su sabor, disfrutando.

kagome gemia y gritaba su nombre, no quería que parara.

Inuyasha lamia, subía, bajaba su lengua y succionaba, estaba incado mientras que con sus manos acariciaba sus senos.

Kagome gemia y estaba a punto de correrse, dio un grito de placer y sus fluidos cayeron en la boca de inuyasha, el saboreo cada gota y la miró con una sonrisa mostrando uno de sus colmillo de manera seductora.

Kagome, kagome!!

Gritaban su nombre, era la voz de inuyasha, ¿había dos inuyashas?

Kagome despierta!!

-¿kagome por qué estás empapada de sudor? Qué pasó?

-kagome hueles extraño, ¿estás bien? La voz de shippou preocupada se coló en sus oídos.

Kagome abrió los ojos, había sido un sueño.

A su derecha estába su amiga sango abrazando a un miroku con la mirada perdida, al parecer él había tenido un sueño muy distinto y mucho peor.

¿Qué estaba pasando?


Hola, aquí vengo con un nuevo capitulo, al parecer kagome también tiene sueños extraños, pero, ¿por qué no fue desagradable?, déjenme sus opiniones y díganme si les va gustando.

Saludos