Una vida normal

- ¡Srta. Briefs, bienvenida! Ante todo, nos gustaría agradecerle que haya accedido a venir.

- Muchas gracias a vosotros por invitarme -Sonrió.

- ¿Qué nos puede explicar del espectacular crecimiento de Capsule Corp? Las últimas cotizaciones en bolsa se han disparado de forma exponencial ¿Cómo lo explica?

- Bien, sí, mi padre, que sigue siendo el director, y yo, todavía estamos asimilándolo -Rio-. Bueno, es verdad que detrás ha habido mucho trabajo de investigación y desarrollo. Por diferentes circunstancias hemos tenido que trabajar frenéticamente y esto ha dado sus frutos... a pesar de que ha superado todas nuestras expectativas.

- ¡Por supuesto! Algunos incluso empiezan a hablar de monopolio en el sector de los transportes y conservación de mercancías, ahora que su competidora directa hace más de un año que desapareció misteriosamente.

- ¿Perdón? Sí que es verdad que actualmente nuestra empresa es la que tiene la cuota más grande de mercado, pero no impedimos a nadie desarrollar tecnologías similares. Nosotros, mi padre, también empezó desde cero y entonces el mercado también estaba copado por la Patrulla Roja. Las cosas cambian -Se encogió de hombros, sin dejar de sonreír a pesar de que se le notaba que se sentía incómoda.

- Por supuesto, por supuesto... Tampoco me negará que la captación de nuevos talentos no ha tenido nada que ver -incidió la periodista.

- No, está claro. Si encuentras alguien que puede ofrecerte su talento ¿Por qué desaprovecharlo?

- ¿Cómo la misteriosa Srta. A? Tenemos fuentes que nos han confirmado que antes trabajaba para la PR -Aquella mujer era como un perro de presa decidido a no soltar su trofeo.

- Ciertamente la Srta. A ha sido una incorporación muy valiosa. Y sí, fue parte de la PR. Pero, como ya he dicho, nosotros creímos en ella y le mejoramos sus condiciones. Fue ella la que decidió trabajar con nosotros. Nada le impedía rechazar nuestra oferta y continuar en su anterior empresa -Se defendió.

- ¿Y qué nos puede explicar del no menos misterioso Sr. Vegeta? ¿Es cierto que se han casado?

- ¿Perdón? No veo qué tiene que ver esta pregunta, sobre mi vida privada, con el objetivo de la entrevista...

- ¿Así reconoce que forma parte de su vida privada?

- ¡Yo no reconozco nada!

- Pero es el padre de su hijo ¿No? Las similitudes de los dos son evidentes para cualquier que los vea juntos -Rio la entrevistadora.

- El Sr. Vegeta no tiene nada a ver en todo esto.

- Pero él también forma parte de su equipo ¿No es así? Usted misma le agradeció su colaboración, en el Royal Hall de Capital City, apenas hará un año y medio ¿Cuál ha sido su papel para el desarrollo de los proyectos?

- Bien, sí, el Sr. Vegeta forma parte de nuestro equipo de desarrolladores y ciertamente su tarea es primordial dentro de nuestros proyectos. Eso no lo negaré -Se tranquilizó un poco.

- Por supuesto. A pesar de que no deja de ser curioso que viva en su casa y su hijo se le asemeje tanto.

- Bien ¡Se ha acabado! ¡Me voy! Creía que esta era una entrevista para un programa de divulgación científico tecnológico pero parece más uno cualquiera de la prensa rosa.

Su hija paró la grabación y lo miró frustrada- Lo siento papa. Ya sé que confiabas en mí para dar la mejor imagen de la empresa. Pero es que...

-Tranquila princesa. Tampoco lo necesitamos para nada -Se rascó el bigote- Cuando recibí la invitación pensé que sería una buena idea para explicar mejor nuestros últimos proyectos pero tenías toda la razón. La chica se ha centrado en todo menos en estos -La tranquilizó. Detrás de ella vio la media sonrisa burlona de Vegeta mientras estaba haciendo sus pruebas de descodificación genómica. Parecía que a él sí que le había hecho gracia todo aquello.

El Dr. Briefs todavía no estaba seguro de en qué punto se encontraba la pareja. Desde que su hija volvió, habían cambiado varias rutinas pero no parecía que fueran realmente una pareja. Algo extraño pasaba con aquellos dos. Por suerte su nieto había salido ganando teniéndolos más tiempo con él de forma conjunta, antes de ir a dormir. También habían sido necesarias diversas ampliaciones de la finca para acoger a ratos a los hijos de Son Goku.

Al comienzo su hija llevó a Trunks a casa de Milk pero resultó desastroso. Entre los tres niños estuvieron a punto de destruir la casa de sus amigos. Sus juegos eran demasiados salvajes para un entorno natural con población. Así que durante un mes, finalizaron el proyecto que había ideado su mujer y construyeron una pequeña cámara, junto al edificio principal, con campos de contención. Era parecida a la cámara de gravedad de Vegeta pero la diferencia principal era que por dentro era más grande que por fuera. Su mujer siempre había sido fan del Dr. Who y se le ocurrió aplicar parte de la física de las cápsulas para crear esta expansión interior a gran escala.

También aprovecharon parte de este invento para crear contenedores de carga de los vehículos interestelares con más capacidad. El resultado reducía considerablemente el transporte de grandes cantidades de productos si se combinaban las cápsulas con sus vehículos. Esto aumentó exponencialmente sus pedidos y, de rebote, las acciones de la Capsule Corp en menos de medio año.

A18 había empezado a trabajar con ellos también, a la vez que continuaba con sus sesiones privadas con su hija. Ellas dos trabajaban más los aspectos robóticos de la empresa, creando servidores de entrega que pudieran trabajar en sectores de alta peligrosidad. Vegeta, por su parte, continuó ayudándolos con temas de física pero lo sorprendió demostrando un nuevo interés en la biotecnología. A propuesta de él mismo, empezaron a investigar las cualidades del genoma que podían influir en las capacidades observadas en los saiyajins en contraposición con las humanas. Era interesante porque en caso de éxito, quizás podrían aprovechar la mayor velocidad regenerativa de los saiyajins para mejorar los tratamientos en humanos. Y al revés, puesto que era evidente que el cruce de las dos especies habían dado especímenes con más ventajas evolutivas.

Continuará...