EL MISTERIO DEL AMOR

Los personajes de La Leyenda de Korra no me pertenecen cada uno corresponde a sus

Creadores: Michael Dante DiMartino Bryan Konietzko.

El entrenamiento

Habían pasado dos semanas, aún era temprano, por lo que el ambiente era silencioso, exceptuando la habitación de Asami y Opal.

-No puedes estar hablando en serio, no me puedo poner esto.-Asami agitaba la prenda delante de la cara de Opal, quien sonreía divertida.

-¡Yasuko!- dijo Opal fastidiada por la rabieta de Asami.- Llevas dos semanas aquí ¿No crees que va siendo hora de cambiar de ropa?

Asami sostenía la prenda como si sacudiera descargas eléctricas, era un vestido largo hasta los pies, sin escote, tres tallas más grandes de lo que usaba, en la tela aparecían diferentes flores de colores, poco realistas y mal combinadas, se podría decir que la comparación más acertada, sería que un arcoíris tuvo un accidente mortal estampándose contra la tela.

-¿Pero tenían que estar todas las flores del planeta?-La voz irritada de Asami no hacia otra cosa que divertir a una Opal con cara de falsa molestia.

-No entiendes mi arte, lo cosí para ti.-Opal con fingida cara lacrimógena, obtuvo como respuesta la ceja levantada de Asami.

Con un largo suspiro Asami se puso su nuevo vestido, sin olvidar sus complementos, un bolso de mano con forma de la flor de sakura y una corona de ramitas para su pelo.

Asami estaba segura de que Opal disfrutaba de esta apuesta, aprovechándose de ella, vengándose por todas esas veces que la había ganado al Pai sho, pero por su mente pasaban innumerables torturas dolorosas para Opal, quien ahora portaba una gran sonrisa de satisfacción.

Con resignación Asami giro la manilla de la puerta para dirigirse a su primera clase, sabiendo que iba a ser un día muy largo.

El aire era cálido y agradable, Korra y Bolin se encontraban en la cafetería, como todos los días a esa hora, para conseguir unos cafés y el chocolate con nubes de Korra, ya que el café le resultaba excesivamente amargo, pero debido a la reciente popularidad del lugar, cada vez era más complicada la tarea.

-El olor a café hace que te despiertes de buen humor por las mañanas ¿no crees Korra?-dijo Bolin dando un ligero codazo-además si todo sale bien me ganare un beso cuando se lo dé a Opal y si Yasuko está de buen humor otro.- dijo esto acercando los labios y lanzando un sonoro beso al aire.

-¿De Yasuko? Buena suerte.-Korra lo dijo como si fuera más posible que ella manejara los cuatro elementos a que Bolin consiguiera su objetivo.- ¿Opal te ha dicho que piensa Yasuko de mí?

-Me dijo que en realidad no es tan fría como aparenta pero no se lo pone fácil a nadie.-Bolin seguía con la vista el periódico de la persona que tenían enfrente. -¿Por qué lo preguntas?

-Porque me preguntaba si realmente me detesta, sé que tiene que estar harta de mí, debe pensar que soy tonta.

-No lo creo, os he visto hablar, parece que os lleváis bien, pero si no estás segura ¿Por qué insistes en ser su amiga? dijo que te daría las clases igualmente.

-No lo puedo explicar, me siento bien con ella, creo que podríamos llegar a ser grandes amigas.

-Entonces tienes todo el apoyo de Bolin.-Dijo pasando el brazo por el cuello de Korra.

-Me gustaría que viniera a verme entrenar, quiero mostrarle lo que significa para mí, y cuanto le agradezco que ella me ayude ¿Crees que vendrá si se lo pido?

-¿La verdad? No, pero Opal me dijo que le gusta jugar a Pai sho, y yo – dijo mientras inflaba el pecho y se daba golpecitos a sí mismo- juego muy bien, podríamos hacer una apuesta con ella.

-¡Buena idea Bolín! No se podrá negar. ¡Oh mira deberíamos de comprar el periódico para tu hermano, ya sabes quién sale en portada!

A escasos metros de la cafería, Opal no podía contener la risa al ver como miraban los demás alumnos a su mejor amiga Asami.

-¿Cómo le va a Korra con las clases?-Por primera vez en ese día, Opal se mostraba seria y preocupada.

-¿Ves esta bolso con forma de flor de sakura? Aprendería antes física que Korra.

-No seas dura con ella, Bolin me dijo que esta siempre repasando los apuntes que le diste.

En las palabras de Opal, se podía apreciar el cariño que sentía por la morena.

-Es inteligente, pero no tiene paciencia, no va poco a poco hasta conseguir el resultado que necesita, es demasiado impulsiva, si le pusieran un precipicio delante y le dijeran: en diez minutos te digo lo que hay abajo, ella se tiraría para no esperar.

Asami no pudo evitar sonreír al pensar en la actitud infantil que Korra poseía algunas veces, aunque su sonrisa fue borrada en segundos, por la visión de una pelirroja con camisa escotada blanca y unos pantalones atigrados.

Era inevitable, Ginger, sus dos amigas inseparables y Mako se dirigían al encuentro de Asami y Opal.

El cuerpo de Asami se tensó, por segundos se debatía entre salir de allí y acabar con esto de una vez o aguantar lo dijeran, recordó que Yasuko no sabe pelear, si quería permanecer con ese disfraz tendría que soportarlo o huir cada vez que la viera y ella no era de salir corriendo.

-Cada día haces más daño a la vista, en momentos como este envidio a los ciegos, pero al menos ya no eres una draculina, ahora solo eres la bruja de las flores.-Ginger sonreía maliciosamente con sus dos inseparables amigas.

Asami hizo un ademan con sus manos simulando hablar por teléfono -Me han llamado del Zoo y me han dicho que es mejor que vuelvas por tu propio pie, que si vienen ellos a buscarte va a ser peor.-una sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Asami al decir esas palabras y ver como todos los que acompañaban a la pelirroja no podían parar de reír ante el enojo de ésta.

Asami se dio la vuelta al escuchar una suave risa, para ver Korra y Bolin acercase con dos vasos en las manos cada uno.

-Mi salvación un café.-Asami, tomo de las manos de Korra uno de los vasos

-Dime Korra, ¿Qué tal estoy hoy?-la voz de Ginger sonó como un suave ronroneo, se acercó a Korra, pasándole la mano por la cara y bajando hasta su pecho.

-Estas… bien, si estas…guapa.- la voz de Korra sonaba entrecortada y su cara enrojecía por momentos.

Asami estaba enfadada, ni ella misma encontraba la razón pero la escena empezaba a molestarla demasiado.

-Sabes cariño opino que tienes muy buen gusto, no entiendo porque te juntas con gente tan poco agraciada últimamente –Dijo Ginger dirigiendo su mirada a Asami que la miraba desafiante.

-¿Sabes la diferencia entre una pizza y tu opinión? Que la pizza la pido y tu opinión no.- Asami lo dijo tan molesta que hasta vio como a Korra le recorría un escalofrió.

Bolin se acercó a Opal con un par de cafés en la mano, rompiendo el incómodo silencio que se había generado, nadie quería ser el objetivo de esa guerra entre Asami y Ginger.

-¡Buenos días a todo! traigo un café, para mi cosita preciosa.-Entrego el café llevándose un beso en los labios de Opal.

-Mírate Yasuko, tu sí que tienes estilo vistiendo.-La voz de Bolin sonaba sincera y asombrada.

En momentos como ese, Asami entendía porque Opal salía con Bolin, sencillamente era la única persona que entendería sus gustos extraños.

-Muchas gracias Bolin, tu sí que sabes alagar a una chica.- Asami se le dio un amistoso beso en la mejilla a Bolin.

-Aprende Korra, así es cómo se debe tratar a una dama-Bolin contesto burlándose de Korra y tirándole un periódico a Mako en la cabeza. -Ahí tienes noticias de tu amada Asami Sato.

-¿Amada Asami Sato?-Opal miraba con preocupación a Asami por si Mako hubiera sido una de esas citas fallidas que Hiroshi organizaba.

-¿Nunca os lo he dicho? Asami Sato es el amor platónico de mi hermano, es su mujer perfecta.

Bolin molestaba a Mako con ello casi a diario pero eso no quiere decir que Mako, estuviera contento con que todo el mundo lo supiese.

-¡Cállate! Tú no sabes nada del tema, es preciosa, que hombre o mujer no querría estar con ella.-Mako había agarrado a su hermano de la ropa para que le quedara claro que a ella no se la menciona.

-No creo que sea para tanto, si le quitas sus curvas perfectas, su voz sensual, sus labios carnosos y sus ojos verdes, es como cualquier chica, es más podría ser cualquiera de nosotras, Opal miro a todos lados y espero a que Asami sorbía un poco de su café y dijo- podría ser hasta Yasuko.-Opal sonreía ampliamente, ya que sabía el efecto que provocaría.

Asami casi se atraganta ante lo que dijo de Opal, Korra había acudido rápidamente a su lado, dándole ligeros golpes en la espalda para aliviarla, sin previo aviso Asami cambio el vaso que aun sostenía Korra, por el suyo.

-¿chocolate?-Le pregunto Asami a Korra que pronto entendió lo que había sucedido.

-Sí, no me gusta el café, es demasiado amargo, me gusta el chocolate siempre es más dulce, esta rico.-La voz infantil de Korra al decirlo, saco una sonrisa involuntaria en Asami que la miraba con ternura.

-No es tan amargo, solo necesita el acompañamiento adecuado, con un poco de azúcar es igual de dulce, prueba el mío- Asami le acerco el vaso para que tomara un sorbo de él.

-¿Ahora las dos beberéis del vaso de la otra? Dejad ya de coquetear me ponéis enferma-Dijo Ginger con un claro fastidio dibujado en la cara, no podía creer que Korra pasara el tiempo con esa en vez de con ella.

-¿Qué? No es nada de eso-Korra brinco hacia atrás en un intento de crear distancia con Asami

-Es verdad, me has descubierto, que sea tan fría, es solo una estrategia para declarar mi amor sincero por Korra, iba a tirar pétalos de sakura para que fuera todo romántico, pero como no encontré, me puse un bolso de flor de Sakura.-Asami tenía la ceja levantada mientras decía con todo de burla.

-¿No habéis oído hablar de un beso indirecto?-Ginger tenía los brazos cruzados, con un aire de victoria por haberlas separado

-¿Beso indirecto? ¿El vaso?-Korra miro incrédula, ni se le había ocurrido algo como eso, tan solo era un vaso, no se imaginó que alguien pudiera darle importancia a algo como aquello, decidió seguir la broma de Yasuko.- Ella lo dice muy enserio, ayer mismo me dijo que una piedra aprendería física antes que yo, estaba oscuro posiblemente habría luna, todo el mundo sabe que todo es romántico a la luz de la luna.- Korra alzo los brazos con entusiasmo- ¡Iré a contárselo a todos! Yasuko me ha declarado su amor.-El tono de Korra sonaba juguetón.

Ambas chicas rieron y se miraron con complicidad.

Ginger se acercó y beso en la comisura de los labios a Korra, dejando a esta última sonrojada y seria.

-Me voy ya, mis ojos no resisten ver a la floreada, nos vemos esta tarde.-Se alejó con con su sequito y Mako que aun sostenía el periódico leyendo atentamente la noticia

-¿Puedo pedirte una cosa Yasuko?-Asami se sorprendió al escuchar de nuevo la voz de Korra, también la había sorprendido a ella, sabía que entre ellas dos había algo pero verlo fue otra cosa diferente.

-¿Qué? Sí claro, lo siento… estaba pensando en algo.

-Ven al entrenamiento de atletismo, quiero mostrarte porque es tan importante que apruebe física y porque eres mi salvación.-lo dijo tan sincero, que para Asami era impensable rechazar la invitación de Korra, pero no caería tan fácilmente en los ojos azules que la miraban con suplica.

-Ya, supongo que es importante para ti, no es necesario que vaya, además ya tendrás a Ginger para verte.-Lo dijo con fastidio, cada vez que aparecía el nombre de Ginger, siempre acababa molesta, ese era el poder de la pelirroja sobre ella.

-Te lo estoy pidiendo a ti, no se lo he pedido a Ginger sino a ti.-Korra la miro seria esperando una respuesta que no llegó.

-Me imaginaba tu respuesta, pero no puedes negarte a jugártelo en una partida de Pai sho con Bolin, si ganas os limpiare vuestra habitación durante un mes, pero si pierdes iras a mi entrenamiento.

-No creo que debas hacer esa apuesta Korra.-Opal intento parar la apuesta, no es que Bolin fuera malo es que Asami era demasiado buena jugando.

-¿Estas segura que quieres apostar?- Asami levanto su ceja en señal de advertencia.

-Por supuesto, aún es pronto para la clase, y tengo un tablero aquí mismo.

Pasaron varios minutos y la partida de Pai sho, estaba prácticamente ganada para Asami, a Bolin tan solo le quedaba una ficha en el tablero.

-Te dije que no apostaras nada Korra, como se os ocurre, apenas he podido ganarle un par de veces.-dijo Opal con la mano en el hombro de Korra para darla ánimo.

-Era mi única oportunidad para que ella entendiera, lo importante que es para mí, lo que está haciendo, y que por mucho que me cueste no la decepcionare.-Los ojos de Korra no se apartaron ni segundo de Yasuko, mientras decía estas palabras.

Asami notaba la mirada de Korra, había escuchado toda la conversación y de alguna forma podía sentir lo que la morena le estaba diciendo, desvió del tablero la mirada para clavar sus ojos en los de Korra, quien endulzo su mirada, solo entonces comprendió, lo importante que era para ella, que fuera al entrenamiento.

-Lo siento Korra, pensé que podría ganar-Bolin estaba al borde de las lágrimas, odiaba defraudar a Korra.

-La partida aún no ha terminado, no deberías de rendirte- Asami sonrió a Bolin y empezó a mover sus fichas.

En apenas 3 movimientos, Bolin había ganado la partida, ni el, ni Korra podían explicar lo que había sucedido, pero celebraban su victoria con un fuerte abrazo entre ambos, sin embargo, Opal miro asombrada hacia Asami, sabía perfectamente que se había dejado derrotar por Bolin.

-¡Ganamos! Yasuko, ya no tienes excusa para no venir a verme entrenar.-Se lanzó hacia Asami en un fuerte abrazo.

-Ya hemos hablado del espacio personal.- empujo suavemente a Korra hacia atrás

-Quizás… deberíamos apostar sobre eso también.-El tono juguetón no pasó desapercibido para Asami.

-No tientes tu suerte.

-No lo hare, gracias por acceder a venir.- Korra dio un rápido beso en la mejilla a Asami- Tu y Opal tenéis que iros a vuestra clase, nos vemos en el entrenamiento, es una promesa.

Asami no se esperaba la acción de Korra y no reacciono, hasta que fue arrastrada del brazo por Opal, que al escucharlo se percató de la hora.

Estaba atardeciendo, las clases habían concluido hace una hora, pero Asami aún se encontraba en clase ayudando a una alumna de otra clase con unos ejercicios, la fama de que estaba dando clases a Korra corrió por todo la universidad y varias personas le pedían ayuda con sus tareas. Unos por curiosidad de que estuviera tan unida a Korra, otro porque pensaban que si Korra podía aprender algo de ella, todos podrían.

Asami comenzaba a impacientarse, no es que le molestara especialmente ayudarla a sus compañeros, conocía muy bien el valor de una promesa, se estaba haciendo realmente tarde, por suerte era una chica bastante inteligente, Asami se preguntó a si misma porque no intentar ser amiga de ella y dejar el acuerdo con Korra, pero por mucho que intentara su pensamiento siempre iba a la decepción que tendría la morena si no llegaba al entrenamiento.

En cuanto terminaron, Asami corrió con todas sus fuerzas a la pista donde practicaba el equipo de Atletismo, solamente quedaba media hora de entrenamiento pero nada la impediría sentarse en las gradas y ver a Korra, ni tan siquiera la pelirroja que estaba en primera fila animándola, y que le revolvía el estómago.

Pronto la respiración de Asami se volvió pesada, sus ojos no podían dejar de mirar a Korra, que se encontraba en la línea de salida, en posición, esperando el momento de comenzar la carrera, estaba seria, con su mirada fija en la pista, la ropa era bastante reveladora, Asami estaba segura que Korra tenía un buen cuerpo, pero verla solo en pantalones cortos, con un top ajustado, era mucho más de lo que había imaginado, sus piernas eran atléticas, estaba segura que los vaqueros estaban diseñados para ocultar una gran vista de la parte de atrás de está.

Sin poder evitarlo, Asami se mordió el labio, cuando oyó el comienzo de la carrera, las pisadas de Korra eran precisas, se inclinaba ligeramente hacia delante, era la más rápida de su grupo, su mirada, su pelo agitándose en el viento, la libertad con que corría, convertían sus movimientos en una imagen increíblemente sexy a los ojos de Asami, tan hipnotizada estaba por la morena, que se sorprendió al ver a Mako a su lado.

-Es muy rápida ¿verdad?-Dijo Mako interrumpiendo así los pensamientos de Asami, que dio un pequeño salto, al verse sorprendida.

-Y hermosa.-Asami se ruborizo violentamente ante esta afirmación, que lo dijo sin pensar, aun aturdida por la visión de la morena en la carrera.

-Sera nuestro secreto, pero pienso lo mismo que tu.- lo dijo con una sonrisa agradable sin más intenciones que confirmarlo.

-Si buscas a Ginger, está en la primera fila.-No le molestaba la conversación con Mako pero era raro que estuviera hablando con ella.

-Te traía un café, justo como te gusta, Bolin me ayudo a escogerlo, creo que debo disculparme contigo, no es justo como te he tratado, es solo que no me gusto que Korra te prestara tanta atención desde que te vio.-Se podía apreciar un deje de dolor en sus palabras.

-¿Korra? ¿No sería Ginger? ella sí que no me ha quitado el ojo de encima, quizás deba preocuparme.- Lo dijo con tono divertido y Mako respondió con una sonrisa, ahora empezaba entender porque Korra insistía tanto en ser su amiga.

-Sé que sabes que, es mi exnovia, lo sabe todo el campus.-El tono era cansado como si cientos de veces le hubieran recordado lo mismo.-Pero aun la quiero, ella rompió conmigo pero yo aún no he podido dejarla ir.

-Pensé que te gustaba Ginger ¿Has intentado volver con Korra?

-Lo intente pero es terca, tiene muy claro que solo podemos ser amigos, aunque me duela sé que no soy la persona que hace que su corazón palpite y Ginger…mírala es muy sexy ¿A quién no le gustaría?-Cuando Mako termino la frase, Asami alzó la mano

-Yo se la respuesta, elígeme, elígeme.

Ambos rieron con una sonora carcajada

-La verdad es que tampoco tengo muchas oportunidades, mira abajo.-Dijo apuntando a Korra y Ginger que se encontraban hablando.

Ginger pasaba el dedo por el pecho de Korra, acercándose más de lo necesario a su boca para hablar.

-Y si se gustan tanto ¿Por qué no están saliendo?- el tono le salió más enfadado de lo esperado.

-Porque a Ginger le gusta más Korra, de lo que a Korra le gusta Ginger, todos dicen que a ella le gusta Ginger, porque la presta más atención que al resto, pero Korra nunca la ha invitado a salir y ha rechazado todas las invitaciones de ella .-su voz sonó como el que consigue una pequeña victoria

-Aun tienes una oportunidad.

-Si eso creo, aunque tampoco me importa demasiado ni que fuera Asami Sato, ella si es sexy.

Volvieron a reír tan sonoramente que atrajo la atención de Korra, quien se separó inmediatamente de Ginger, dirigiéndose a la grada donde se encontraban ellos a grandes zancadas, con una afectuosa sonrisa que ilumino la cara de Korra al llegar donde se encontraban, situándose cerca de la cara de Asami.

-Me alegro mucho de que hayas venido.

Asami casi se queda sin aliento, al oír su voz, no se había percatado de la presencia de Korra hasta que estuvo tan cerca como para que su aliento golpeara su cara. De cerca era aún más hermosa, tenía el pelo mojado por la ducha, las gotas de agua aun resbalaban por su cuerpo, una gota rebelde comenzó a deslizarse desde el cuello, al canalillo que dejaba ver su camisa, y así se descubrió a si misma siguiéndola.

-¿Yasuko? ¿Yasuko estas bien?-dijo Korra preocupada por la falta de respuesta de Asami.

-Cuantas… veces tengo que decirte, lo del espacio personal.- Asami empujo suavemente a Korra para crear espacio entre ellas sonrojándose.

Un incómodo silencio se hizo en el ambiente.

-Creo que debería irme a estudiar un poco, sino acabaras dándome clases a mí también Yasuko.- El comentario de Mako aligero el ambiente.

-También tendríamos que ir a la biblioteca, ya es bastante tarde y dispondremos de poco tiempo ¿Estas lista Korra?

-Sí, vamos.

Caminaron en silencio hasta la biblioteca, no tenían muy claro que acaba de pasar hacia unos minutos, pero ninguna de las dos parecía dispuesta a romper ese silencio, la biblioteca estaba medio vacía, solo la parte de consultas parecía algo concurrida, las zonas de estudio estaban prácticamente desérticas, en general preferían estudiar en las habitaciones, pero Korra no creía que Asami iría a su habitación, y Asami no quería invitar a Korra a la suya por miedo a verse descubierta. Se sentaron en la parte más alejada de la entrada con el fin de poder hablar sin molestar a nadie.

-Estuviste increíble en la carrera, no sabía que eras tan rápida.

-Al menos ahora sabes que no soy tan mala en todo, como dijiste una piedra aprendería antes que yo.-el tono de Korra era triste y decepcionado.

-No creo que seas mala en nada, estoy segura que esto se te daría bien, si te concentraras un poco.-Asami apoyo su mano en su brazo para darle la ánimos, se la veía tan abatida, no era esa Korra que corría feliz y libre hace apenas unos momentos.

-Quizás mi tío Unalaq, tenía razón la beca Sato debieron dársela a Deska, pero Hiroshi decidió dármela a mí, por eso mi tío me detesta.

-¿Tu tío?

Asami había oído hablar de Tonraq el hermano de Unalaq, una persona respetada, de gran carisma y sabia es conocido como "el gran diplomático", es un cargo que ostenta la misma familia desde varias generaciones, cuando las naciones tienen conflictos, él es el responsable de mediar entre los representantes de las partes implicadas, consiguiendo acuerdos, las decisiones que se toman en su presencia son tomadas como ley y reconocidas por todos los gobernantes.

-¿Sorprendida? Tonraq es mi padre, lo que me convierte en la futura "gran diplomática", y ni tan siquiera soy capaz de hacer este ejercicio con el que llevamos dos semanas.

-¿Por qué no me dijiste quien eras?

-Porque estoy cansada, de que al saber quién soy todos hacen lo que yo digo, da igual lo que diga, cuando dudan de algo todos me miran buscando respuestas, además pensé que Opal te lo había contado.

-Pues no, se le olvido ese pequeño detalle, tampoco creo que hubiera cambiado, ¿Eso paso con Mako?- No sabía porque lo había preguntado pero la curiosidad pudo más que su sentido común.

-Sí, cuando empezamos intente apoyarme en él, pero el solo seguía lo que decía, como los demás, supongo que al final vi que no estábamos destinados a estar juntos.-Lo dijo con la esperanza de que hubiera sido diferente todo aquel asunto.

-Pero puedo decirte, que tú me has llevado la contraria, en prácticamente todo lo que te he dicho, por eso quiero que seamos amigas.-Una sonrisa infantil, contagio a Asami, que la observaba sin perder ni un detalle de sus expresivos ojos.

-Siempre he sospechado de tu tendencia masoquista.- ambas rieron.

-Levántate, tu problema con la física es que solo lo ves en papel, no eres capaz de ver que hasta tú la usas cuando corres.

Asami se situó detrás de Korra, le rodeo la cintura con un brazo, situando el otro en la espalda de este para inclinarla ligeramente hacia delante.

-Cuando corres te inclinas hacia delante para evitar la resistencia del aire.

Asami ya no estaba tan segura de que había sido una buena idea, estaban demasiado cerca, y aún estaba aturdida por el entrenamiento.

Asami dejo la espalda, para deslizar ambas manos por los brazos de ésta, colocándolos en la forma que utilizaba para correr.

-Utilizas los brazos para impulsarte hacia delante.-la voz de Asami sonaba susurrante.

El aroma de la morena está empezando a afectarla, su piel era suave, podía sentir su calor atreves de la ropa, las manos de Asami bajaron hasta sus piernas, moviéndose imitando la acción que hacia Korra al correr

-Aunque…hayas parado, te desplazas unos metros con la energía cinética.

Los labios de ésta se acercaron al oído de Korra.

-Todo lo que haces es física.-lo dijo sin apenas sonido, su tono era jadeante

Korra sentía el pecho de Asami en su espalda, la delicadeza de sus manos su aliento que golpeaba su nunca, hasta ese momento no pensó que la física fuera tan interesante de aprender y sintió un escalofrió al escuchar esas últimas palabras de Asami.

La morena giro el cuerpo sujetando las manos de Asami, hasta quedar a escasos centímetros de sus labios, fijando su mirada en sus ojos, con la respiración igual de jadeante que Asami.

-Creo que empiezo a entender lo que dices.-Su tono era bajo y seductor.

Solo eso basto para despertar a Asami que fue consciente de lo que estaba ocurriendo y lo que estaba a punto hacer.

Se separó como si el cuerpo de morena desprendiera electricidad.

-Bueno, ya sabes lo importante que es la física, así que ahora, para el próximo día tienes doble tarea, ya que hoy apenas hicimos ejercicios, me tengo que ir ya es tarde.

Asami recogió sus cosas y salió del lugar, sin mirar atrás dejando a una Korra confusa tras de sí y sin saber realmente lo que había sucedido.


N/A: Merezco un tirón de orejas por la tardanza T_T, pero ya me pongo seria a escribir, la próxima actualización será pronto, lo tengo empezado, muchas gracias por los comentarios que dejáis, y los que me envías por mp, así emociona seguir escribiendo. No voy abandonar la historia para los que me preguntaron por privado, solo estuve un poco desaparecida. Por cierto como recomendación para aquellas que no lo hayan leído Pulse es muy buen manga ;)