EL MISTERIO DEL AMOR

Los personajes de La Leyenda de Korra no me pertenecen cada uno corresponde a sus

Creadores: Michael Dante DiMartino Bryan Konietzko.

Recuerdos

Era bastante tarde y el campus estaba silencioso, apenas se oían murmullos en algunos de los cuartos.

Hacia unos minutos que habían regresado y ambas chicas se dispusieron a ir a sus correspondientes habitaciones.

Desde la petición de Korra, Asami se mostraba pensativa, no es que no entendiera los motivos, le parecían bastante lógicos. La chica de ojos azules cada vez tenía menos tiempo libre entre los entrenamientos, que eran más largos, cuanto más se acercaban las competiciones, los estudios, las clases y sin olvidar a la pequeña Naga, las clases extras apenas podían entrar en su agenda. Pero convivir con Korra, era demasiado arriesgado para sus planes, tenía claro que debía decir que no, aunque tampoco encontraba las palabras para poder negarse.

Korra sentía el ambiente algo tenso, comenzaba a arrepentirse de haber sido tan brusca, había sido una tarde tan increíble, que las palabras salieron solas sin poder detenerlas, necesitaba que ella aceptara su propuesta, pero temía haberse precipitado en la petición.

-Bueno, creo que nos despedimos aquí, buenas noches Korra.- dijo Asami con un tono neutro.

-Buenas Noches Yasuko, nos vemos mañana- Korra contesto de la misma forma.

Ninguna de las dos quería que su voz sonara tan distante, pero no podían evitar perderse en sus deliberaciones.

Opal aún estaba despierta, corrían rumores que Yasuko casi mata a Korra con algo que había comido, Opal temía que Asami hubiera cocinado lo que Korra se comió, no confiaba mucho en los rumores, pero sabía perfectamente las habilidades de chef de su amiga y se podía resumir: en ninguna y veneno absoluto.

La puerta se abrió lentamente.

-En buen lio te has metido jovencita-Opal se encontraba justo delante de Asami, con los brazos cruzados.

-¿Qué?-Asami levanto una ceja, mientras Opal mostraba a la actriz del drama que llevaba dentro.

-Yo que soy tan buena amiga, que he visto tu pastel de chocolate en el armario y me lo he comido, y tú con una desconocida, en un coche, haciendo lo que solo sabéis las dos, las chicas buenas no hacen esas cosas.-dijo Opal tan rápido como pudo y fingidas lágrimas en la cara.

-Solo fui con Korra, siento no haberte avisado… ¿Espera te comiste mi pastel?-El tono de Asami se elevó al percatarse de lo que realmente había dicho Opal.

-Fue tu culpa, llegabas tarde, él estaba ahí, todo fue muy confuso-dijo Opal sintiendo que debía haber huido cuando tuvo la oportunidad.

Asami se acercaba peligrosamente con el bote de pegamento, que había utilizado con anterioridad.

-Dos pasteles, mañana te compro dos.-La voz de Opal era una mezcla entre temor y esperanza.

-Sabía que podíamos llegar a un acuerdo.-dijo Asami dando un beso en la mejilla de Opal.

Opal lanzo un suspiro de alivio y pregunto.

-¿Cómo esta Korra?

-Bien-En ese momento Asami se dio cuenta de algo -¿Cómo te has enterado?

-Es un campus pequeño y os vio Ginger, ella nos contó que intentaste asesinar a Korra, pero yo sé que nunca lo hubieses hecho sin avisarme-dijo en tono divertido, Opal.- ¿Qué ocurrió?

Asami no quería mentir a Opal, pero tampoco podía decirle la verdad, con lo que solo le quedaba una opción.

-Korra me ha pedido que viva con ella, ahora va estar más ocupada con los entrenamientos, y será complicado ajustar horarios para las clases.-Con esto desvió la atención de Opal.

-¿Y qué has contestado?

-Aun nada.

-No puedes hacerlo es muy arriesgado, aunque quizás con ciertas condiciones no sería imposible.

-Ya está decidido, no voy aceptar, pero aun no sé la forma de rechazarlo.

-Deberías tomarte un tiempo para pensarlo antes de contestar, no hay mejor forma para ganar la apuesta que pasar tiempo con ella.

Unos instantes después ambas chicas dormían plácidamente.

El despertador sonaba insistentemente, había regresado tarde la noche anterior y tenía que levantarse dos horas antes que el resto, para poder dejar libre a Naga un rato por el campus, en algún lugar apartado.

Korra se puso su ropa de deporte y jugo durante una hora con el pequeño animal que trotaba con diversión, poco después se encontraba en la ducha intentando despejar su cabeza, para encontrar una forma de que Yasuko, no pudiera rechazar su oferta, pero lo único que había pensado, era en hablar con ella e impedirle que respondiera hasta que dé con una solución, para ganar algo de tiempo.

Como cada mañana Opal, era la primera en prepararse y entrar en la ducha, mientras Asami miraba con recelo lo que tendría que vestir ese día, un vestido suelto completamente naranja con la parte del cuello verde, lo único en lo que podía pensar en momentos como ese, era como estaba disfrutando con esto Opal.

Dio un largo suspiro de resignación y preparo su ropa interior, ese par de prendas eran las únicas que elegía a su gusto, ya que nadie más podría verlas.

Retiro del cajón dos prendas de lencería de satén negra con encajes rojos, y las puso encima de la cama mientras arreglaba el vestido.

Opal termino de preparase y Asami ocupo su lugar en el baño, llevando consigo el vestido y todo lo correspondiente a su disfraz.

Con el ruido de la ducha, Asami no pudo oír los golpes en la puerta, ni el saludo a la recién llegada.

-Buenos días Korra ¿Cómo estás? La comida de Yasuko siempre fue peligrosa, debería de tener un cartel de peligro-ambas rieron.

-Oh, Bien gracias, no fue nada, yo fui la culpable, buenos días a ti también Opal. ¿Puedo hablar con Yasuko?

-Está en la Ducha, pero… puedes esperarla dentro.

Korra apenas había dado unos pasos, cuando su vista se fijó en una de las camas, en la cual había un conjunto de lencería bastante sexy en su opinión, un rubor apareció en las mejillas de la chica que no podía apartar los ojos.

-¿Estas Bien?-Opal se acercó con preocupación, hasta que siguió la mirada de Korra.

-Sí, si –dijo Korra apresuradamente, cuando fue consciente de que Opal se había percatado hacia donde miraba.

-¿Te gusta?-Una sonrisa pícara apareció en la chica de ojos verdes.

-Sí, es bonita-Korra dijo la frase intentando quitar importancia a la situación, pero Opal no se lo permitía.

-No solo es bonita, también es suave, toma tócala- Opal tomo en sus manos la lencería y se la dio a Korra.

-Tienes razón es muy suave…, Bolin es un chico con suerte.-Korra cada vez estaba más sonrojada e intentaba distanciarse más de Opal.

-Sí, siempre he pensado que es afortunado, al igual que yo, de tenerle a él.

Opal se dirigió a la puerta del baño, dio unos ligeros golpes y hablo con un tono más alto de lo habitual para que la escuchase.

-Yasuko, ha venido Korra para hablar contigo, yo voy a salir tengo que comprar un par de pasteles.

-De acuerdo, recuerda, tienes que llegar a dármelos –El tono juguetón de Asami no pasó desapercibido para Opal, la cual sonrió con malignidad.

-Por supuesto que sí, me ofende tu desconfianza, casi lo olvido, te dejaste la ropa interior fuera.

-¡¿Qué?! Dámela por favor-Opal pudo distinguir el pánico en la voz de Asami, lo cual provoco que sonriera ampliamente.

-No puedo, que mal, tengo que ir por pasteles, lastima, Korra te la alcanzara.-La voz de Opal sonaba con fingida lastima.

-No te molestes, no hace falta que compres nada-Trataba de convencer Asami.

-No, no te di mi palabra, voy a cumplirla, no hay más que hablar, nos vemos luego.

Diciendo esto se acercó a la salida y antes de cerrar la puerta tras ella, miro a Korra.

-Si yo fuera tú, no le diría que has estado manoseando su lencería.

-¿Qué?-A pesar de ser testigo de la conversación de las otras chicas, por primera vez se daba cuenta que la lencería que aún tenía entre sus manos era de Yasuko.

-Nos vemos.-Es lo último que dijo Opal antes de cerrar la puerta.

Había pasado varios minutos, en la habitación no se escuchaba ningún ruido.

-¿Korra?... ¿Sigues ahí?-dijo Asami titubeante.

-Si…si –dijo Korra tartamudeando ligeramente.

-¿Podrías… darme mi… ropa?-Asami trataba de ocultar el nerviosismo en su voz, sin demasiado éxito.

-Sí, ahora mismo- Korra se apresuró a contestar como si quemaran las palabras.

Se acercó a la puerta dejando precipitadamente las prendas, en el brazo que sobresalía por la delgada apertura que abrió Asami.

Korra no pudo evitar fijarse en la hermosa mano de la chica, por lo que se alejó rápidamente, sintiéndose aún incomoda.

Unos instantes más tardes, Asami salía del baño, lista para ir a la cafetería como todos los días, mientras Korra la seguía en silencio.

La conversación entre ambas chicas era escasa, Korra no podía dejar de mirar discretamente a la chica que caminaba a su lado, todavía recordaba perfectamente la lencería.

-Ojala no hayas esperado mucho.-dijo Asami tratando de suavizar el extraño ambiente en el que se encontraban.

-Solo tres años, Yasuko-ambas chicas rieron, cortando así la tensión de hace unos momentos.

-Estas… ¿Guapa? ¿De dónde sacas esos vestidos?-El tono de Korra era de absoluta incredulidad, ya había visto lo que escondía debajo de ese vestido de naranja recién caída de un árbol, y no podía entender como elegía tan bien su ropa interior y tan horriblemente mal el resto de la ropa.

La otra chica se pensó por unos segundos la respuesta.

-Detesto que otra persona vista igual que yo-dijo intentando sonar convincente, estaba segura que esos vestidos eran "únicos", por lo que no estaba mintiendo técnicamente.

En el camino a lo lejos se podía ver a Ty Lee gritando, bailando y animando, a los estudiantes medio dormidos que había en el campus, ese día parecía estar más eufórica que de costumbre, Asami se percató de su presencia y una idea cruzo por su mente.

-¿Por qué viniste a verme antes?-pregunto Asami con curiosidad.

-Por poco lo olvido, quiero que pienses lo que hablamos ayer, no me respondas aun, por favor, piénsalo- el tono suplicante de Korra hizo imposible poder rechazar su petición.

-Lo pensare-se podía apreciar la resignación en su voz, pero los ojos azules que la miraban y la voz que utilizo, la hicieron dudar de su decisión.

Habían llegado donde Ty lee, Asami se detuvo hablar con ella unos momentos antes de continuar su camino a la cafetería, le entrego una fotografía y le recordó amablemente, que el aula del periódico estaría abierta.

-Yasuko ¿Estas segura de esto? Opal te matara-dijo Korra preocupada sinceramente por la otra chica.

-Por supuesto, seguro que con el tiempo le parecerá divertido…con el tiempo-dijo con tono divertido Asami.

-Yasuko, recuérdame que nunca te haga enfadar-dijo Korra con una sonrisa cálida en los labios.

Asami le golpeo con el puño el brazo con cariño.

-No deberías olvidarlo, nunca.-Le respondió con la misma cálida sonrisa.

La cafetería estaba llena, Opal llego a pensar que no conseguiría los pasteles, pero después de lo de esa mañana, no hubiese sido nada prudente aparecer delante de su amiga sin ellos.

-Casi no lo conseguimos, amorcito-dijo Bolin sacudiéndose la ropa después de todos los empujones y tirones que habían recibido.

-Por suerte nos llevamos los últimos-La chica sonó realmente aliviada.

Una voz estridente y animada llamaba la atención de todas las personas que se encontraban en el lugar.

"Esto es para Opal, por ser una amiga, muy especial".

Ty lee se situaba en mitad de la cafetería preparándose para su actuación.

-¡¿Qué?!Dime que no es cierto, Bolin- se había dado la vuelta y sujetaba del cuello de la camisa a Bolin.

-Eso parece, se ve que tienes una buena amiga, además solo animara un poco y ya, ¿Que puede salir mal?-Bolin poso sus manos en los hombros de Opal para tranquilizarla.

Ty lee saco sus pompones de colores y con un pequeño estallido, salió de ellos cientos de fotografías de Opal con un pijama de hurones rosa, conjuntado con zapatillas y sombrero de hurones, regalo de Bolin, Opal le quería pero odiaba con todo su ser ese pijama, esa foto fue de la única vez que accedió a ponérselo y sabría que algún día lo pagaría.

Pero el sufrimiento de Opal no había acabado, Ty lee era muy perfeccionista cuando decidía hacer algo, y ahora era el momento de animar a Opal.

-"Dadme una O"-Todos corearon la letra y todas que Ty Lee decía. Mientras ella dibujaba con su cuerpo cada letra.

-"Dadme una P".

-"Dadme una A".

-"Dadme una L".

"Opal, Opal, Opal la amiga muy especial"-Ty lee saltaba y gritaba con verdadera entregada a lo que estaba haciendo.

Y de nuevo Ty lee repetía todo, mientras que la gente parecía seguirla con más entusiasmo que antes.

Opal miro a lo lejos con resignación, donde Asami le guiñaba un ojo y le lanzaba un beso.

-Bolin, prométeme que vendrías a visitarme a la cárcel, si me arrestaran por asesinato-susurro Opal al oído de Bolin para que pudiera oírla.

-Claro que sí amorcito, pero haría algo mejor, idearía un plan de fuga, nos cambiaríamos el nombre, yo sería Bolinero y tu Opalacia, nadie sospechará, además tendríamos un criadero de hurones ¿Hay algo más adorable que esos hurones?-Bolin parecía convencido de su plan.

-Mejor no-dijo Opal entre preocupada y alagada con la propuesta.

Después de repetir la misma canción cinco veces, todo el mundo se retiró a sus respectivas clases.

Hacía ya hora y media que había comenzado la clase de Varrick, todos guardaban silencio, había llegado uno de esos momentos que Varrick tanto amaba, el concurso, como el mismo lo llamo "Quien es más tonto de los dos" donde seleccionaba, a los dos peores alumnos de su clase y los hacia competir en un concurso de pregunta y respuesta.

Habían colocado dos mesas en el centro de la clase con un pulsador luminoso entre él y Zhu li, que se situó al lado de Varrick mientras hacia las presentaciones.

-Queridos alumnos, hoy tendremos dos concursantes pésimos luchando entre sí, por demostrar quién es merecedor del título.-Varrick carraspeo para crear tensión en el ambiente, y prosiguió.

-Tendrán que responder correctamente una serie de preguntas, el que más acierte gana, fácil ¿Cierto? Los concursantes son…-Hizo una pausa dramática.

-A mi izquierda Mako, un recién llegado a la competición, pero que no os engañen es por méritos propios, cada día se ha esforzado por llegar a este concurso, un fuerte aplauso para él- Varrick levanto el brazo de Mako que miraba con fastidio a sus compañeros.

Después Varrick se acercó a Korra, levanto su brazo y dijo:

-A mi derecha defendiendo el título Korra, perdedora invicta de las últimas cuatro veces-Prosiguió el improvisado presentador.-hagan sus apuestas regalare medio punta extra a los que apoyen al ganador de esta edición.

Korra se acercó Asami, con una idea en mente.

-Te propongo algo, si yo gano el concurso vienes a vivir conmigo, aceptare cualquier condición que me pongas pero viviremos juntas, y si ganas tú, no volveré a insistir, y admitiré tu negación a hacerlo.-La voz de Korra sonaba esperanzada.

Asami se encontraba sorprendida, no entendía como la morena se había dado cuenta de que ella quería decirle que no.

-¿Cómo lo sup...?-Pregunto sorprendida Asami

-¿Qué cómo lo sé? Parece que ya empiezo a conocerte, la única razón por la que no me has dicho que no, es porque no sabes de qué manera hacerlo, te estoy ofreciendo una salida. ¿Aceptas?-Interrumpió Korra

-Estas muy segura de ti misma ¿no?- dijo Asami levantando la ceja, en realidad la situación le parecía interesante, pasase lo que pasase, algo bueno conseguiría, demostrar que pudo enseñar a Korra o librarse de esa petición incomoda.

-No estoy segura de mi misma, estoy segura de ti, sé que has sido capaz de enseñarme y quiero demostrártelo ¿Trato?-Extendió su mano hacia la chica.

-Trato.-Asami apretó levemente la mano de Korra que la miro realmente feliz.

Pronto Korra sintió un tirón de su brazo, que la hizo soltar la mano.

-Yo apoyare a Korra, ella nunca me defrauda, porque si gana le estará esperando un dulce, esponjoso y sabroso premio-Ginger utilizaba su mejor tono seductor, mientras sostenía el brazo de Korra y acariciaba con la otra mano el pecho de Korra, lo cual la hizo sonrojar de inmediato. Cosa que no pasó desapercibida para nadie y menos para la chica que aún estaba enfrente, la cual estaba incomoda por momentos.

-¿Qué le darás de recompensa, un flan, dulce, esponjoso y sabroso?-El tono burlon de Asami, interrumpió el jugueteo de Ginger.

-Es una lástima, hay gente que no sabe cuándo sobra, sabes te aconsejo que cierres la boca y animes a Korra, ya que en teoría la estabas ayudando draculina-La voz de Ginger sonó aguda.

-Ginger, me gustan tanto tus consejos, que no los uso para no estropearlos, y creo que Mako es muy capaz de ganar, de hecho creo que ganara.- Asami miro a Korra que tenía cara de decepción reflejada en la cara. Lo cierto es que deseaba estar del lado de Korra, incluso aunque ello significase perder, pero no soportaba a Ginger y su orgullo se lo impedía.

Por otro lado, Korra solo podía pensar en ganar, para demostrar a la chica de ojos verdes que se había equivocado, que debió elegirla a ella antes que a Mako, no comprendía porque a pensar de esforzarse tanto para acercarse a ella, lo prefirió a él.

-Chica lista Yasuko, si tuviera que apostar también apostaría por Mako-dijo Varrick con plena seguridad.

-¿Y por qué no lo haces?-Dijo Zhu li que hasta el momento se había mantenido callada.

-Por supuesto, ¿En qué estás pensando?-Contesto curioso.

-Si yo gano, iremos de acampada con Tonraq, el fin de semana, si ganas tú, no saldremos de la ciudad en un año –dijo Zhu li

-¿Un año? ¿Sin visitas a familia, sin acampadas sorpresa? ¿Nada?-Preguntaba incrédulo Varrick.

-Nada de nada-prometió Zhu li. -Lo cierto era que hacía mucho tiempo que no veía esa mirada de determinación en Korra, estaba segura que daría lo mejor de ella.

-Trato hecho, Zhu li haz lo tuyo.-Y dicho esto, Zhu Li estrecho la mano de Varrick para confirmar la apuesta.

-Que comience el concurso.-dijo Varrick

Dos horas más tarde los marcadores estaban igualados, y tan solo faltaba una pregunta.

-Verdadero o Falso, una de las variables que puede afectar a la velocidad es la resistencia del aire.

Se ilumino primero el pulsador de Korra, que miro a Asami y sonrió ampliamente, sonrojando a esta última, al recordar aquella lección en concreto.

-Verdadero-dijo Korra con total confianza.

-Es…correcto-dijo Varrick aun en shock.

En ese momento, Korra salto de alegría, lo había conseguido, había ganado la apuesta y demostrado a Asami que estaba equivocada con ella, era la primera vez que contesto a las preguntas sabiendo lo que estaba diciendo.

-Creo que debes recibir tu premio Korra-dijo Ginger rodeando con los brazos el cuello de Korra.

-Gra..Gracias, pero deberías de felicitar a Yasuko, sin ella nunca hubiese podido ganar.-Korra apenas pudo terminar la frase, cuando noto los labios de Ginger sobre los suyos, estaba tan eufórica por haber ganado, que le respondió al beso con la mayor intensidad de lo que pensaba, recorriendo violentamente su boca con su lengua, pegándose más al cuerpo de Ginger, ignorando a todos los que estaban alrededor.

Mientras tanto Varrick se acercó a Mako dándole un golpe en la cabeza.

-No esperaba nada de ti, y aun así has logrado decepcionarme-dijo esto con absoluta indignación.

Después Varrick se acercó a Asami, que había apartado la mirada de Korra y Ginger, fastidiada por la visión.

-Yo te quería Yasuko, ¿Por qué lo has hecho? ¿Por qué le enseñaste? ¿Eres consciente que dormiré en el suelo? Tampoco hay electricidad, electricidad Yasuko, por no hablar de los insectos, soy tan apetitoso para ellos, ¡Me has condenado a muerte!, ¡a muerte!, que caiga sobre tu conciencia-dijo esto con lágrimas en los ojos, tirado en el suelo.

-Deja a Yasuko, has perdido, tenemos mucho que preparar.-dijo Zhu li tirándole del cuello de la camisa arrastrándole hasta sacarle del aula.

Mako miro hacia Ginger y Korra, una sonrisa de tristeza apareció en sus ojos, Asami se dio cuenta del cambio de actitud del chico e intento animarlo, por otro lado la escena ya la estaba irritando demasiado.

-¿Qué te parece un chocolate? Yo invito-Agarro del brazo a Mako, dispuesta a salir d allí con él.

-Gracias, Yasuko, en serio lo necesito.- apoyo su mano en la de Asami y sonrió. Apreciaba enormemente que quisiera animarlo.

El momento de euforia había pasado y Korra intento despegarse de Ginger, que mantenía su agarre férreo en su cuerpo.

Como pudo, logro zafarse, recuperando el aliento, busco con la mirada a la chica de ojos verdes, pero no aparecía por ninguna parte.

Opal se acercó a Korra.

-Felicidades, te habría felicitado antes pero estabas algo…ocupada.- dijo Opal guiñando un ojo y avergonzando a Korra.

-Gracias-Contesto tímidamente.

-Sabía que lo harías, me hiciste ganar medio punto, estaba segura que la lencería de Yasuko te traería buena suerte, si quieres mañana, a la misma hora…-Opal sonrió a una Korra completamente ruborizada.

-¿Sabes dónde está Yasuko?-dijo Korra casi tartamudeando intentando cambiar el tema lo más, rápidamente posible.

-Se fue con Mako.

-¿Con Mako?-Frunció el ceño en un gesto involuntario.

-Sí, salieron hace unos minutos, igual los alcanzas.

Korra salió del aula con rapidez, con la esperanza de encontrarles pronto.

Cerca de la cafetería podía verse a dos personas conversando amigablemente.

-Sí, Bolin aún tiene un peluche con el que duerme, al que llama Pabu, creo que le quiere más que a mí, si estuviéramos en un precipicio ambos colgados de una cuerda, primero le salvaría a él –dijo Mako con una leve carcajada.

-No te preocupes, soy amiga de Opal desde hace años, prácticamente hermanas, y si estuviéramos los pastelitos y yo atadas a las vías de un tren, lo más seguro es que moriría aplastada-Ambos rieron sonoramente.

-Debes estar muy orgullosa de ti misma Yasuko, hoy te has convertido en la leyenda, en la leyenda de Korra-dijo Mako con admiración.

-¿Por qué? No he hecho nada especial.-Pregunto Asami con curiosidad.

-Eres la única persona sobre la tierra, que ha metido algo de física aplicada en esa cabeza dura de Korra, tendré que pedirle que me ceda alguna de sus horas contigo, para que me ayudes con la asignatura, queda claro, que después de perder el concurso, lo necesito. -dijo Mako con voz suplicante.

-¿Pedir…me qué?-Dijo Korra con la voz entrecortada por la carrera. Lo cierto es que había escuchado la conversación, pero esa petición no le agradaba demasiado.

-Le estoy pidiendo a Yasuko, que me ayude con la asignatura, pero como te da clases a ti, me preguntaba si me cederías algunas de tus horas de estudio con ella.-Contesto el chico con sinceridad.

-No creo que pueda, yo aún necesito todas las clases, además ella también está ocupada con otras cosas, tampoco podría sacar tiempo para ti-dijo Korra mientras rodeaba la cintura de Asami con su brazo-Yo soy suficiente trabajo para ella-prosiguió Korra sonriendo.

En la proximidad del cuerpo de Korra, Asami noto un olor empalagoso, como azúcar recién quemada, perteneciente al perfume de Ginger, en la posición en que las había dejado hace un rato, no era de extrañar que Korra conservase aun ese olor, esto solo hizo que la chica recordara la escena y que se tensara casi de inmediato.

-¡Suéltame Korra! No quisiera que pasase lo de la última vez-dijo Asami forcejeando un poco.- ¿Es que no me escuchaste?-el tono de Asami era de advertencia.

Nada más escucharlo Korra la soltó, recordada bien lo que sucedió la última vez que hizo caso omiso de la petición, con ese mismo tono de voz, todavía sentía algo de dolor en el hombro.

-Creo que podría organizarme y sacar algo de tiempo para ayudarle- dijo Asami tocando el brazo de Mako.

-Pero… ya estás muy ocupada, además yo cada vez tengo peores horarios, y necesitare añadir clases, se acercan los exámenes -Trataba de convencerle la chica de ojos azules.

Mako podía conseguir todo tan fácilmente que realmente molestaba a Korra, ella se esforzaba tanto para tan solo conseguir un pequeño gesto de la chica, que lo encontraba realmente injusto e irritable.

-Según el concurso has mejorado mucho, además estoy segura que tienes alguna voluntaria, que estaría más que dispuesta para ayudarte con las clases y que a ti no te incomodaría, con lo que no veo el problema en que te ayude ella.-La voz de Asami sonó tranquila, fría y distante.

-Por lo menos ella, me ha apoyado, otra persona me ha visto esforzarme cada día y aun así pensaba que fallaría-El tono de Korra era dolido y lleno de reproche.

Asami miro a Korra sorprendida, por primera vez se dio cuenta que Korra estaba dolida con ella.

Mako se revolvía incomodo, estaba convencido de que las chicas se habían olvidado de que estaba allí, sintió que la conversación era extraña, parecía un discusión, que poco tenía que ver con su propuesta.

-Chicas, debo irme, ya me dirán que han decidido, comparte un poco a Yasuko no seas egoísta-Mako intento bromear, pero había demasiado tensión entre las chicas, lo cual le hizo salir del lugar rápidamente sin esperar respuesta.

-Korra, Solo apoye a Mako porque…-El tono suave en la explicación fue interrumpido por una voz conocida.

-¡Korra!-Dijo un hombre canoso, dirigiéndose a la chica de ojos azules.

-Señor Sato, ¿Cómo está?-Sonrio la chica con cariño.

-Muy bien Korra, ya te he dicho antes que me llames solo Hiroshi.

-Lo siento, es la costumbre ¿Y cómo esta Asami?-Pregunto con algo de timidez.

-Así que ella, sí que es solo Asami, es interesante saberlo-dijo El hombre levantando una de sus cejas, este gesto se le hizo familiar a Korra.

-No lo pensé solo lo dije-Un tenue rubor apareció en las mejillas de la chica.

-Mi hija sigue siendo hermosa y terca, acabara con la salud de su anciano padre-Contesto Hiroshi con diversión sabiendo, que su hija presenciaba todo y no salía de su asombro.

-Me gustaría volver a verla-dijo Korra.

-Tardaras un tiempo en verla, creo que se ira a estudiar al extranjero en breve, aunque creo, que anda por aquí cerca estos días.-dijo mirando a su hija que se mantenía a cierta distancia en silencio.

Lo cierto era que Asami tenía su propia conversación interna:

"Korra no me conoce, nunca nos hemos visto antes de esto, pero se empeña en llamarme Asami, un trato muy cercano para supuestamente no conocernos de nada, está mintiendo, sabía que mi padre era competitivo, pero nunca pensé que utilizaría estos métodos tan sucios, seguro que espera que me convierta en su amiga, para después decir que nunca fuimos amigas y así poder ganar, probablemente llegaron a un acuerdo para subirle la beca o tal vez obsequiarle con un gran cheque, esto explica porque quiere ser mi amiga, con tanta insistencia, además de ser tan dulce conmigo, por eso le molesto lo de Mako, él se interponía en sus planes, como he podido ser tan estúpida, todos podemos ser jugadores en esta apuesta".

La mano de Korra atrapo la de la chica sumergida en sus pensamientos.

-Hiroshi, quiero presentarte a mi amiga, Yasuko.-dijo Korra con tono alegre.

-Hermoso nombre jovencita y dime ¿Desde cuándo sois amigas?-Sonrió con picardía a su hija.

-¿Amigas? ¿Yo de Korra? Siento decepcionarle pero nunca podría ser su amiga-Asami se soltó con brusquedad del agarre. Estaba muy enojada, ella no era un juguete.

-¿Qué? Pensé que ya habíamos superado esto, supongo que aún seguimos en somos amigas, pero no lo vas a decir-dijo Korra con tono cansado.

-No lo entiendes ¿verdad?, luego te extraña que apoye a Mako es mucho más inteligente que tú, nunca podría ser amiga de alguien tan tonta como tu.-dijo Asami con desprecio.

Los ojos de Korra se llenaron de ira, esta vez, la otra chica fue demasiado lejos.

-Tienes razón Yasuko, por eso, se acabó, no me busques, yo no te buscare, lo siento Hiroshi me tengo que ir-Korra se alejó, lanzando una papelera cercana por los aires.

-Bien hecho hija, eres una completa estúpida orgullosa-dijo Hiroshi con enojo

-¿Por qué no he querido caer en vuestra trampa? Puedes decirle que pase a recoger su cheque, hizo un buen trabajo, casi me creo que la lastime.

-¿De qué cheque hablas?

-Korra y yo nunca nos hemos visto antes, es imposible que me conociera y mucho menos que tuviera ese trato tanto cercano hacia a mí -dijo Asami dolida.

-¿No lo recuerdas?-Dijo Hiroshi sorprendido-Yo tampoco pienso mucho en ese día, duele demasiado, pero tenías razón en algo, nunca podrías ser amiga de alguien como ella, es demasiado buena para ti, pudiste ganar la apuesta, pero por orgullo negaste lo que ella ya te había dado, su amistad. Espero que puedas reparar lo que has roto.-Hiroshi le dio un beso en la frente, como despedida.

Asami regreso a la habitación donde una Opal la esperaba impaciente.

-¿Qué le has dicho a Korra?-dijo Opal, en el momento en que Asami cerraba la puerta tras ella.

-Hola a ti también, sí que las noticias vuelan-dijo Asami con cansancio.

-Estaba con Bolin, cuando vimos pasar a Korra, no quiere volver a verte, nunca la vi tan enfadada.

-Ella y mi padre pretendían jugar conmigo, Korra decía que conocía a Asami ¿Puedes creerlo?-se defendía Asami.

-Sabes, al principio era divertido observarles, tú no la recuerdas y ella no te reconoce, pero de alguna forma lo has estropeado todo. Voy a ver como esta Korra, piensa, que si tu padre y yo te decimos que la conoces, quizás si la conozcas.

Opal se fue de la habitación, Asami se sentó en la cama incapaz de dejar de pensar que todo el mundo parecía saber que las dos chicas se conocían, pero por más que pensaba, no encontraba el lugar ni el momento en el que podrían haber coincidido, hasta que recordó algo que dijo su padre "Yo tampoco pienso mucho en ese día, duele demasiado" de pronto Asami lo vio claro, era el funeral de su madre, nunca hablaban demasiado de ese día.

Flashback

Era un día soleado, brillaba el sol, los pájaros cantaban alegremente, muy opuesto a los sentimientos de las personas allí presentes que se reunían alrededor de un ataúd, rodeado de hermosas flores.

En el lugar de honor, Tonraq con su pequeña hija, ofrecían sus respetos a un reciente enviudado Hiroshi, estaba pálido, con marcas de ojeras y ojos hinchados de haber llorado durante horas.

-Siento tu perdida, era una mujer excepcional-dijo Tonraq

-Mi corazón se paró en el mismo instante que el suyo-Confesaba Hiroshi.

-Tienes que ser fuerte, piensa en Asami -dijo Tonraq dirigiendo su mirada a la pequeña Asami, que se encontraba al lado de su padre, los ojos de la niña, eran inexpresivos, no había rastro de lágrimas, su mirada se hallaba perdida en la lejanía, mientras la pequeña Opal lloraba desconsoladamente en su hombro.

-No ha llorado ni una sola vez, no sé qué hacer, ayúdame Tonraq, no sé qué hacer sin Yasuko- Dijo con Hiroshi con lágrimas en los ojos.

La pequeña Korra tiro de la ropa de Hiroshi, quien se agacho para escucharla.

-No estés triste, ella sigue con vida, justo aquí-señalo el corazón del hombre-si escuchas con atención aun podrá oírla-Korra le abrazo fuertemente y Hiroshi rompió en llanto.

Por primera vez Asami reacciono, al ver a su padre llorar desconsoladamente, su cara reflejo pánico, había escuchado toda la conversación, pero por más que lo intentara, no oía a su madre en su corazón.

Tonraq intento acercase, pero cuando la niña vio que se acercaba a ella, se soltó de Opal y salió corriendo, a toda velocidad.

Habían pasado horas, nadie había encontrado a Asami, la buscaron por todas partes.

Korra aprovecho que todo el mundo estaba ocupado para escaparse, recordó haber visto un pequeño estanque con bonitas flores, algo escondido, sin duda seria su sitio favorito para esconderse.

Al poco de llegar, vio a la joven Sato sentada en la hierba, apoyaba la cabeza en las rodillas y mantenía los ojos cerrados.

-Sabía que estarías aquí –Dijo con tono triunfal Korra.

-¿Qué?-Dijo la niña confundida.

-Es un lugar hermoso para huir, pero todos están preocupados, deberíamos volver- Korra le ofreció la mano para ayudarle a levantarse y fue rechazada de un manotazo.

-Eres una mentirosa, como mamá-Dijo Asami con enfado.

-Tu mamá no era una mentirosa, ni yo tampoco –grito Korra con enfado.

-Sí que lo era, dijo que nunca me dejaría, que siempre estaría conmigo, pero se ha ido para siempre- gritaba Asami con rabia.

-Pero ella no te ha dejado y nunca te dejara-Dijo Korra con seguridad

-Mentirosa, mentirosa-Asami se levantó y comenzó a golpear con los puños el pecho de Korra-Por mucho que intento, no puedo oírla en mi corazón, eres una mentirosa.

-Pero no mentí, mi madre me dijo que con las mamás es diferente, ellas nos cuidan desde el mundo de los espíritus y ponen en nuestro camino a personas que nos abracen, nos cuiden y nos quieran-Korra rodeo el cuerpo de Asami abrazándola cálidamente.

Asami se abrazó fuertemente a Korra, mientras derramaba todas las lágrimas que había guardado, escondió la cara en el cuello de la niña de ojos azules, que sentía humedecer su hombro, mientras ella acariciaba su cabeza.

-Si tan solo ese ingeniero hubiera diseñado bien el automóvil, mamá estaría viva-Dijo Asami gimoteando.

-El pasado no puede cambiarse, solo se puede aprender de él, eso dice mi papa, cuando alguien hace algo malo-dijo Korra.

-Entonces seré ingeniera, seré la mejor ingeniera, inventare algo para que esto, no vuelva a suceder nunca más a nadie.-dijo Asami con determinación.

-¿Es una promesa?-Pregunto la niña de ojos Azules, ofreciéndole el dedo meñique.

-Es una promesa-dijo Asami estrechando su dedo meñique con el suyo.

-Por cierto, me llamo Korra-Inclino la cabeza hacia delante

-Yo Asami, encantada de conocerte-Apoyo la frente en la de la otra niña-Gracias.

Ambas chicas sonrieron dulcemente mientras a lo lejos oían los gritos de las personas que las buscaban.

Fin Flashback

Asami se encontraba en shock, era cierto que se conocían, ella le dio el motivo para ser ingeniera, ella le dio su sueño y le había dicho cosas horribles solo para herirla, Korra nunca la perdonaría.


N/A: Lo primero, gracias por vuestra paciencia, sé que tardo en actualizar, pero al menos os puedo asegurar que no voy a abandonarlo, en este capítulo hay varios guiños a la serie original, a ver si los encontráis todos. Este capítulo ha tenido un poco de todo, creo que es uno de mis favoritos desde que comencé a escribirlo. Muchas gracias por leerlo y espero vuestras opiniones. Ya falta menos para que salga la segunda parte del comic.