EL MISTERIO DEL AMOR

Los personajes de La Leyenda de Korra no me pertenecen cada uno corresponde a sus

Creadores: Michael Dante DiMartino Bryan Konietzko.

La carrera

El día de la carrera había llegado, Korra se había levantado temprano para entrenar, era una costumbre que tenía desde que había comenzado a correr, le gustaba estar en la pista justo antes de que todos llegasen, para concentrarse.

Mientras tanto, dos chicas de ojos verdes, tenían diferentes puntos de vista sobre la moda y el uso de complementos de vestir.

-¡Debes estar bromeando!-Gritaba Asami con un sombrero en la mano.

-El conjunto no está completo sin él-Respondía Opal con ambas manos en la cintura.

-Puedo aceptar el vestido rojo con rayas blancas imitando la Pista del estadio y parece un camisón -Replicaba Asami

-Puedo aceptar el cinturón de cuerda rojo con flecos blancos-Continuo Asami-Pero el sombrero con forma de cono Naranja con rayas horizontales, ¡Es mi límite, Opal!

-Se llama vestirse para la ocasión, no entiendes de moda-Dijo Opal agitando la mano derecha.

-A ti no te veo vestirte para la ocasión-Asami señalo los vaqueros y la sudadera verde que vestía Opal.

-Yo soy la artista, los artistas no quitan protagonismo a sus musas, eso ya deberías saberlo -Contesto Opal con tono burlón.- ¿Acaso a Leonardo da Vinci se le indico que no pintara con esos colores?-Dijo Opal con movimientos exagerados-Tu eres mi lienzo-Opal se inclinó ligeramente imitando una reverencia-Además he vuelto a esconder tu ropa, por lo que…-Opal hizo un movimiento levantando los hombros y dejándolos caer de nuevo.

-El día que invente un guante eléctrico se me olvidara quitarlo de tu cabeza-Asumí amenazo a Opal.

-¿Por qué estás tan agresiva?-Pregunto fingiendo inocencia-Imagínalo, Korra corriendo, ve flaquear sus fuerzas, hasta que ve un triángulo naranja en la lejanía, ella recupera el aliento y gana la carrera, el sombrero cono salvo el día-Dijo Opal con una gran sonrisa.

-Claro que sí, ven voy a contarte un secreto, ahora que me has abierto los ojos, no tienes nada que temer.

Opal no supo el motivo exacto, puede ser porque Asami la perseguía con una almohada o porque el tono no parecía del todo sincero, pero algo en su interior la indicaba que no era una buena idea. Por suerte para ella, ya era lo suficientemente tarde, para que tuvieran que salir de allí, y dirigirse al lugar de la carrera, si querían encontrar un buen sitio.

La carrera se celebraba en el estadio del campus de la universidad, era al aire libre y contaba con una pista para Atletismo de cuatrocientos metros, dividíos en doscientos metros de rectas y doscientos metros de curvas dividida en ocho carriles, cada uno con su numeración.

Hacía pocos minutos que llegaron a las gradas Opal, Bolin y Asami. Korra les saludo desde la pista con una gran sonrisa antes de continuar con sus estiramientos.

-Pensé que entre tanta gente, me llevaría un tiempo encontrarte, pero ese sombrero sí que es original-Dijo Kuvira acercándose.

-Sí, es realmente único…-Asami miro asesinamente a Opal, que fingía ignorancia ante la mirada de su amiga.

-Me gusta el rojo y el naranja, pero para la cita ponte algo verde, es mi color favorito-Dijo con Seguridad.

-¿Cita? ¿Qué cita? No tendremos ninguna cita- Desafió Asami.

-La que tendremos cuando Korra termine la carrera mirando mi espalda, por supuesto.

-Eso, no sucederá, serás tú la que mire su espalda-Contesto con seguridad Asami.

-Casi lo olvido, Asami debería de estar aquí-Dijo Kuvira llevándose la mano al mentón- falta poco para empezar la carrera-Su voz de sonaba divertida.

-¿Y por qué me lo dices a mí?-Pregunto sorprendida.

Kuvira solo sonrió y se aproximó a su oído, susurrándole:

-Ya sabes porque A…sa…mi-Deletreo el nombre con lentitud.

-No se…de que hablas-El tono de voz era nervioso.

-Si lo sabes, y quiero verla en la carrera, incluso alguien tan despistada como Korra con las señales adecuadas, podría descubrir la verdad-Kuvira sonrió mientras se alejaba de su oído.

-¿Me estas amenazando?-Dijo Asami furiosa.

-Por supuesto que no, solo indico algo que podría pasar.

-¿No tendrías que estar ya en la pista?-Aun mantenía el tono furioso

-Sí, pero deberías pensar lo que te acabo de decir.

Sin más que decir Kuvira se fue rápidamente rumbo a la pista, Opal miro curiosa toda la escena, mientras Bolin solo gritaba ánimos a su amiga, Opal adoraba a Bolin, pero a veces tenía la sensación que se había iba a su planeta ignorando todo lo de su alrededor, la chica se acercó a su amiga que se encontraba aun sin reacción y con cara de enfado.

-¿Que ha sucedido?-Dijo con preocupación

-Sabe la verdad y quiere ver Asami, ahora o se lo dirá a Korra.

-¿Cómo lo ha descubierto?

-No lo sé, pero tampoco importa.

-Bien, entonces está claro lo que debes hacer ahora-dijo Opal completamente seria

-Hacer que venga Asami.

-¡¿Qué?! No, contarle la verdad a Korra eso es lo que tienes que hacer-Dijo Opal con frustración.

-Si aparece Asami, no habrá problemas, veré la carrera, podre acercarme a Korra y Kuvira estará satisfecha.

-Le prometiste a Korra que estarías en la carrera-Respondió molesta Opal.

- Cumplo mi promesa, sí que estaré-Asami indico lo obvio de la situación.

-En tu cabeza todo suena espectacular ¿Verdad? Pero deberías de pensar antes de hablar, no es lo mismo para ella y lo sabes-dijo Opal con tono cansado.

-Tendrá que serlo, no tengo otra opción-sentencio Asami.

Y antes de que Opal pudiera replicar de nuevo, Asami se fue perdiéndose entre la gente.

El estadio se completó con rapidez, hacía un calor sofocante, pero nada impidió los gritos de ánimo a las corredoras que se situaban en sus marcas, asignadas por sorteo.

La chica de ojos verdes regreso un poco antes del pistoletazo de salida, vestía unos vaqueros negros, con una camisa roja ceñida. Enseguida se hizo un gran alboroto, pero fue olvidado cuando la carrera comenzó.

Korra sentía que sus pies eran más rápidos que antes, tal vez por los entrenamientos o porque quería ganar por una vez a Kuvira o porque tal vez no deseaba perder la apuesto, lo cierto era, que iba a la cabeza del grupo, perseguida de cerca por Kuvira y bastante más atrás el resto de corredoras.

El aire golpeaba la cara de Korra con rapidez, podía sentir como el oxígeno entraba en sus pulmones. Estaba completamente concentrada, nada podía distraerla de su objetivo, o ese era el pensamiento de la chica de ojos azules, veía la meta que apenas se separaba de ella diez metros.

Todo era perfecto, por fin ganaría a Kuvira, estaba orgullosa de sí misma. Kuvira por su parte estaba haciendo un gran esfuerzo por mantenerse cerca de Korra.

-Sabía que Yasuko estaba ansiosa por salir conmigo, pero pensé que al menos esperaría a terminar a la carrera para ir a prepararse-Dijo entre la falta de aire por el esfuerzo Kuvira.

Solo hizo falta un segundo, un solo segundo en el que Korra comprobó que lo que decía Kuvira era cierto y perdió toda la concentración, tropezando así con sus propios pies, acabando con ella en el suelo, a tan solo cinco metros de la meta, momento que aprovechó Kuvira para ganar la carrera, aunque Korra se levantó rápidamente solo fue recompensada con un segundo puesto.

Todos felicitaron a la ganadora, mientras Korra se escabullo sin llamar mucho la atención a los vestuarios, dispuesta a salir del lugar lo antes posible.

Al poco tiempo aparecía la chica de ojos azules con el pelo mojado entre la multitud, que ahora ocupaba la pista.

Bolin salió a su encuentro, le siguieron Opal y Asami.

-Eso fue emocionante Korra-dijo Bolin abrazándola fuertemente.

-Gracias, pero no gane-sonrió cansadamente.

-Pero nunca has estado tan cerca de conseguirlo, seguro que la próxima vez ganas-Dijo Opal palmeando la espalda de Korra.

-Quizás, pero esta vez no pude hacerlo mejor.- Intento sonreír sinceramente al apoyo de sus amigos.

-Habrá más carreras-Indico Asami acercándose

-Pero esta era muy importante para mí-contesto Korra, que se giró para mirar a Opal.

-¿Dónde está Yasuko, Opal?-Dijo mirando a su alrededor, buscándola con la mirada.

-Es una gran pregunta que Asami te responderá, ya que es la última persona que la vio- dijo Opal golpeando ligeramente con el codo el costado de Asami con una mirada de desaprobación.

Seguía pensando que lo más sensato era que le contase la verdad a Korra, pero conocía demasiado bien la terquedad de su amiga.

-Yo…esto…si claro…comentó que…tenía algo que hacer-Dijo Asami improvisando malamente como pudo

-De manera que era verdad, Kuvira es mucho mejor compañía que yo-dijo molesta.

Asami tomo una de las manos de Korra la miro profundamente a los ojos y contesto:

-Nunca, pasase lo que pasase Kuvira sería mejor opción tu –Prosiguió-Creo que lo que necesitas es chocolate, el chocolate lo arregla todo.

Tiro de la mano que sostenía, dirigiéndola a su moto antes de que Korra se negara. La moto de Asami se encontraba a escasos metros de la pista, enseguida se habían puesto en marcha. Korra agarraba con fuerza la cintura de Asami para no caerse del vehículo, la moto de Asami poseía dos agarres a los lados para los acompañantes, pero si Korra no se había dado cuenta o si Korra prefería su cintura, Asami no iba a ser la que dijera nada, ya que le gustaba tenerla tan cerca.

Después de una media hora, llegaron a una pequeña casa, con una adorable cafetería en su interior, el sitio estaba algo escondido pero era obvio que era bastante popular ya que había bastante gente. Justo en la entrada se podía leer el nombre "Casa dulce Toph".

Era una cafetería con, aspecto de haber salido de un cuento de hadas, en el ambiente un aroma dulce a vainilla y chocolate, había unos pequeños gnomos de rocas de diferentes tipos y el interior del local parecía un enorme pastel.

Ambas chicas se sentaron en el primer sitio libre que encontraron.

-Es un lugar increíble, me imagino a su dueña como una adorable ancianita con sonrisa amable-Dijo la chica de ojos azules mirando a su alrededor.

-Bueno… para algunas personas puede que lo será…yo evitaría llamarla ancianita-contesto Asami con una risa nerviosa.

-¿A quién llamas ancianita? Niña de papa-Hizo especial hincapié en el la terminación ita.

-Hola Toph, no la conoces, es una persona de lejos muy lejos de aquí-dijo Asami quitándole importancia.

-¿Quién es esta?-señalo a su acompañante

-Te presento a Korra-dijo Asami sonriente.

-Encantada, le felicito, mire este lugar es asombroso-De repente Korra se dio cuenta de lo que había dicho-Perdona eres ciega, no debí decir eso –dijo Korra avergonzada.

-¿Qué ¿ ¿Qué soy ciega? ¿Por qué nadie me dijo nada? Un médico, necesito un médico, acabo de descubrir que soy ciega-dijo con tono irónico-No solo tardas en volver, que cuando te dignas aparecer, traes a la chica más "lista" de la ciudad Asami-dijo Toph.

-¿Y tú eres la dulce Toph que da el nombre de "La Casa de la dulce Toph"?-Pregunto con sorpresa Korra.

-Pensaba que al menos sabrías leer, es "Casa dulce Toph", casa porque es una casa, dulce porque se vende dulce y Toph es obvio soy la dueña es mi nombre.

Korra se quedó sin palabras, no podía debatir unos argumentos tan contundentes y después de unos instantes de silencio la dueña del local volvió hablar.

-Las dos tomaran el mismo pastel-dijo Toph dirigiéndose a la cocina.

-Con el tiempo, te tomara cariño-dijo Asami

-¿Viviré lo suficiente?- contesto divertida Korra

-Puede… ¿Eres inmortal?-ambas chicas rieron con ganas.

-A ella le gustas-dijo dulcemente Asami

-Imposible, diría que me odia-puntualizaba Korra.

-Va a servirte el pastel que era receta de mi madre, ese solo me lo sirve a mí, desde que mi madre falleció Toph me lo ha servido siempre que he necesitado sentirme cerca de mi madre. Cada día esa mujer aparentemente malhumorada prepara un pastel especial que reserva por si vengo ese día, aunque tuviera un horrible día, sabía que ese pastel estaría esperando por mí-Dijo en tono triste.

-Así que si es una mujer dulce-Korra se había acercado Asami acariciándole la mejilla, mirándola tiernamente.

Asami podía sentir tan cerca a la otra chica, que sin pensarlo demasiado intento besarla, haciendo que Korra se alejara.

-Lo siento-dijo Asami completamente ruborizada

-No pasa nada, es solo que ya me gusta alguien, me gusta mucho.

-Así que no tengo oportunidad-Afirmo la chica de ojos verdes.

-Me encantaría decirte que no, pero esto es solo de una parte, la otra no siente, ni sentirá lo mismo por mí, tengo que olvidarla primero.-dijo Korra con tristeza.

-¿Esa chica es importante para ti?-pregunto curiosa Asami, tratando de indagar de quien se trataba.

-Mucho, por eso es tan complicado, quizás más adelante podamos retomar esto, pero por ahora no me siento capaz.-dijo fuertemente sonrojada Korra.

-Estaré esperando ansiosa, hay cosas por las que merece la pena esperar-dijo Asami con una sonrisa.

No la había rechazado del todo y eso era suficiente por el momento, tan solo le pedía tiempo y eso era una esperanza para la chica de ojos verdes.

Toph apareció con dos trozos de pastel y le sirvió uno a cada una, espero hasta que Korra se llevó el primer bocado a la boca, quería saber la opinión de la joven sobre el pastel.

-Es delicioso, podría estar comiéndolo todos los días de mi vida- el entusiasmo se reflejaba en la cara de Korra

-Me alegra, aunque claro después de una carrera, seguramente cualquier cosa te parecería deliciosa-contesto Toph

-¿Cómo sabes que vengo de una carrera?-Korra sentía verdadera curiosidad.

-Te oí andar cuando entraste, solo alguien que práctica atletismo camina como tú lo haces, aunque en mis tiempos solo corríamos cuando nos perseguían-contesto Toph

-Pero de eso, hace ya mucho tiempo-dijo Korra.

Asami la miro entre sorprendida y aterrada por la reacción de Toph, que solo limitó a guardar silencio.

-Lo…si…en…to-dijo Korra tartamudeando por el temor.

-Asami, tu amiga es un poco suelta de lengua, pero me gusta, puedes traerla otra vez, la próxima vez no tardes tanto en visitarme.

-Prometido-dijo Asami con sinceridad

-Nos vemos pies ligeros-dijo Toph despidiéndose de Korra.

El resto de la tarde, paso entre risas y confesiones habían, conseguido una gran complicidad en unas horas, Korra se sentía cómoda de alguna manera incomprensible para ella, le recordaba mucho a estar con Yasuko, lo cual hizo que se relajara con mucha facilidad.

Regresaron a la universidad, fue bastante más divertido de lo que Korra esperaba. Entro en su habitación, estaba anocheciendo así que estaba bastante oscura, hasta que encendió la luz, una bola blanca se abalanzo con entusiasmo, para saludarla, Naga había crecido bastante en poco tiempo, cada día se hacía más complicado esconderla.

Después de varias muestras de afecto, Naga volvió a la alfombra que utilizaba para dormir en el baño, ya que era el lugar más frio del lugar.

La chica de ojos azules comprobó que su compañera aún no había regresado, ya no estaba molesta, salir con Asami calmo su temperamento, pero si sentía curiosidad por lo sucedido.

Cuarenta minutos más tarde, la puerta se abrió, dando paso a la chica de ojos verdes con dos pizzas en una mano y un trozo en la otra, sabía que Naga no la dejaría hasta que no le diera su parte, cuando Naga consiguió su botín, regreso triunfante a su alfombra.

-¿Dónde has estado? ¿Por qué te fuiste?-preguntaba Korra demandante.

-Hola a ti también-dijo Asami

-Si…bueno…hola-dijo Korra tímidamente

-Lo lamento mucho, pero tuve que irme-contesto Asami con tono arrepentido

-¿Qué sucedió?-Korra necesitaba una explicación elaborada.

-Es algo privado, por favor no me preguntes-dijo Asami suplicante. Pudo haber elaborado una gran excusa, pero no quería mentir a Korra, le contesto lo único que se acercaba a la verdad, sin ser una mentira y con lo que le podía contar por el momento.

-Me habría gustado que hubieses estado-la voz de Korra sonaba con decepción

Asami dejo las pizzas y se acercó a Korra.

-Te prometo que aunque no me vieras estuve contigo toda la carrera-dijo dulcemente Asami.

-Perdí la carrera-dijo suspirando

-Lo sé, pero me dijeron que casi ganas, que estuviste impresionante.

-Vas a tener que ir a la cita con Kuvira- Le recordó Korra.

-Apenas serán un par de horas cenar y volver, eso es todo, además eso será otro día hoy es el momento de celebrar tu casi victoria.

-¿Se puede celebrar una casi victoria?-pregunto con curiosidad.

-Por lo que he oído nunca habías estado tan cerca de ganar a Kuvira, estoy muy orgullosa de ti- Asami beso la mejilla de Korra- Además tengo una sorpresa para ti, ¿Recuerdas esa película que siempre quieres ver?

-¿Y que tú te niegas siempre?-contesto expectante

-Si-Asami saco el DVD entre las pizzas, había alquilado esa película, pero tampoco era para anunciarlo. Se lo mostro a la chica de ojos azules que esperaba ansiosa.

-¡Sharknando! Hacía mucho que quería verla-gritaba Korra emocionada.

-Aun no lo entiendo cómo te puede gustar –Suspiro la chica de ojos verdes

-Son tiburones en un tornado, Ti..Bu..Ro…Nes, ¿A quién no le gustaría?-dijo Korra poniendo la película.

-Nunca lo entenderé, no te esfuerces-dijo sonriendo por la alegría de la chica de ojos azules.

Llevaban aproximadamente media película, ya habían cenado y Asami estaba adormilada con la cabeza apoyada en el hombro de Korra.

-Eso es imposible, ninguna persona puede sujetar a otra, trepar por una cuerda, y menos hacerlo con todo un autobús escolar lleno.-critico Asami, cansada de ver volar tiburones.

-No es tan raro solo, está en forma, yo podría levantarte y hacer flexiones contigo, sé que no es lo mismo pero podría hacerlo.-índico Korra de forma casual.

-Demuéstramelo-reto Asami

-¿¡Ahora!?

-Sí, ahora.

Korra se tumbó completamente boca arriba, coloco las palmas de las manos hacia arriba para que Asami pusiera las suyas, coloco los pies en el abdomen de Asami y la levanto y bajo varias veces.

-Te dije que podía hacerlo-Dijo Korra satisfecha.

-Pero así es fácil, he estado quieta, ¿Qué ocurriría si me estuviera moviendo?-Dicho esto, Asami comenzó a moverse, ejerciendo más peso en unas zonas que en otras, obligando a Korra a rectificar la fuerza en las flexiones.

-¡Para! ¡Para!

Korra elevó el tono de voz, cuando sintió ha Asami estrellase contra su cuerpo. Podía oír los jadeos de Asami producidos por la el esfuerzo contra su oído, sentir el aliento de Asami contra su cuello, su pecho contra el suyo, rodeo su cuerpo y comenzó acariciar su espalda con una mano mientras la sostenía con fuerzas con la otra, aprisionándola contra su cuerpo, sintió un escalofrió en la chica de ojos verdes cuando su mano acaricio más allá de la cintura.

Asami miro a Korra algo confusa por la situación, Korra aprovecho para rozar sus labios con los suyos, apenas un roce que Asami se encargó de profundizar. Asami abandono sus labios para besar el cuello de Korra, de vez en cuando lamia y mordisqueaba el lóbulo de la oreja de Korra que comenzó, a gemir cuando está metió sus manos dentro de la camisa acariciando su abdomen y amenazando con ir más abajo cuando Asami desabrocho su pantalón.

-Korra, ¿Encontraste a Yasuko?-Pregunto en la puerta Opal.

Asami se separó de inmediato como si hubiese recibido una descarga eléctrica, arreglándose la ropa en el proceso.

-Po…Podrías llamar antes de entrar-dijo Asami completamente avergonzada.

-He…llamado varias veces…no contestaban…y la puerta estaba sin cerrar con llave-dijo Opal que aún no se recuperaba-No pensé que…Yasuko a mi habitación ahora-Dijo Opal saliendo con prisa de la habitación.

De nada sirvieron los gritos de Asami mientras la perseguía, diciendo que no había sucedido nada, ella no aminoraba el paso. Opal entro en su habitación seguida por Asami.

-No sé qué crees haber visto, pero no ha pasado nada Opal-Dijo Asami intentando razonar.

-Claro que no ha pasado nada-dijo Irónicamente Opal.

Opal tomo un libro lo abrió y comenzó a pasar los dedos por sus hojas.

¿Qué estás haciendo ahora?- dijo Asami con desesperación

-Intento leer en braille, porque creo que es obvio que piensas que soy ciega.-Dijo Opal sarcásticamente.

-Solo digo que malinterpretaste las cosas.

-No hay nada que malinterpretar ahí ¿Qué pensabas que iba a ocurrir?-pregunto Opal

-No pensaba-Contesto sinceramente

-Ese es el problema, que ya no lo controlas y Korra merece saber la verdad antes de que ocurra nada-Opal cambio el tono a uno comprensivo.

-Pero ya hay una chica que le gusta, hoy pidió a Asami tiempo para olvidarla, solo tengo que esperar un poco, Korra dijo que solo es por su parte, aunque siento mucha curiosidad por saber quién puede ser, solo es cuestión de tiempo, que la olvide y me acepte.-dijo Asami calmadamente

Opal le lanzo un libro con fuerza.

-¿Y esto por qué?

-Porque eres tú la que tiene que aprender braille, porque tú eres la ciega aquí, eres tú-Prosiguió Opal- había decidido no decir nada, que estaba lo suficientemente claro para que tu sola te dieras cuenta, pero veo que es imposible, de alguna forma esa pobre infeliz se enamoró de ti, imagínate si está enamorada de ti que le gustan tus dos alter ego-dijo Opal con tono maternal

-¿Estas segura?-dijo Asami sorprendida

-Sí, desde hace tiempo-prosiguió-Muéstrale quien eres realmente sin mentiras ni secretos.

-La perderé, nunca antes había sentido esto por nadie-el tono de Asami era triste.

-Si ella te quiere tanto como parece, encontrara la forma de perdonarte, sino tal vez no erais las adecuadas la una para la otra.-Opal puso su mano en el hombro de Asami para reconfortarla-No puedes seguir, la herida será más grande y más difícil de curar.

Asami se salió del lugar para regresar a su habitación, sabía que Opal tenía razón, la situación no podía continuar, Korra merecía alguien honesto que la apoyase y si le iban a romper el corazón, mejor que fuera Korra.

Toco a la puerta de la habitación que compartía con Korra deseando no obtener una respuesta.

-¡Adelante!

-Korra, tenemos que hablar.


N/A:Queria haber subido este capitulo mucho antes, pero al final fue imposible, asi que lo mas sincero que puedo decir es que leo cada uno de los comentarios que animan a escribir y muchas veces sirven de inspiración, que agradezco el tiempo que dedidan a leer esta historia y espero que la esteis disfrutando y lo mas importante que aunque tarde en subir un nuevo capitulo, no abandonare la historia.